jueves, 12 de diciembre de 2019

Los costes sociales y territoriales de tener la monarquía en España / Vicenç Navarro *

A raíz de los artículos de Pablo Iglesias (¿Para qué sirve hoy la monarquía?) y Javier Cercas (¿Para qué sirve hoy la república?) publicados en El País (el primero, a favor de que se establezca en España una república, y el segundo, a favor de que se mantenga la monarquía borbónica en España) se ha reavivado un debate en este país sobre los pros y los contras de sustituir el sistema monárquico por el republicano. 

Las tesis de Javier Cercas (muy comunes entre los que favorecen mantener la monarquía en España) es que tal institución ha permitido a España tener un desarrollo democrático y económico con el que ha alcanzado un grado de madurez homologable al de otras democracias existentes en Europa. Le faltaba añadir (como hace el establishment político-mediático del país) que el establecimiento de la monarquía fue uno de los mayores éxitos de la Transición (considerada como modélica) de una dictadura a una democracia. 

Se indica que tal democracia fue, en gran parte, el resultado de la decisión de Juan Carlos I, que a pesar de haber sido nombrado por el dictador Franco, abandonó los poderes dictatoriales y se transformó así en un monarca más en Europa, como existen en Suecia, Noruega, Dinamarca y el Reino Unido. 

Esta homologación de monarquías es un punto que acentúa Cercas en su defensa de la permanencia del sistema monárquico en este país. Al referirse a aquellas monarquías, en países bien conocidos (sobre todo los tres primeros) por su desarrollo social y madurez democrática, Cercas intenta demostrar que un sistema monárquico no tiene por qué ser un anacronismo ni representar tampoco un obstáculo para que un país prospere y garantice bienestar a su población.

Hasta aquí los argumentos que los monárquicos esgrimen en defensa de la monarquía borbónica. Pero Cercas, que se define de izquierdas y republicano, va más allá e indica incluso que el Estado monárquico español es, en realidad, el continuador de la II República y de la causa republicana, aplaudiendo la heroicidad y compromiso con la democracia de los luchadores republicanos, realidad reconocida y promovida por el rey Felipe VI, como atestigua su homenaje a la famosa brigada Nueve republicana española, que liberó la ciudad de París al final de la II Guerra Mundial (homenaje que ocurrió, por cierto, en Francia, pero no en España).

La evidencia es contraria a las tesis de Cercas: el Estado monárquico ha contribuido al subdesarrollo social de España

Veamos primero si la monarquía ha favorecido el desarrollo democrático y el bienestar implícito que debe conllevar. Y para evaluarlo, tenemos que subrayar que la monarquía es el eje de un sistema de poder institucional centrado en el Estado, diseñado por el dictador para garantizar la continuidad del dominio de las fuerzas conservadoras sobre los aparatos de dicho Estado. 

Hay que recordar que durante la Transición no hubo una ruptura con el Estado anterior, ni hubo un cambio de los altos funcionarios del Estado que habían jugado un papel clave en el régimen dictatorial anterior. Desde las Fuerzas Armadas hasta la judicatura, pasando por los aparatos de seguridad, siguieron dominados (y, a mi modo de ver, continúan dominados) por una cultura de gobierno profundamente conservadora. 

Tres ejes ideológicos de esta cultura fueron (1) un nacionalismo extremo heredero de un imperio, (2) fundamentado en una estructura de poder radial centrada en la Capital del Reino, y (3) reforzado con un catolicismo excluyente, promovido por una institución, la Iglesia Católica, siempre próxima y defensora de los intereses económicos y financieros del país. El nacional-catolicismo imperante durante la dictadura había sido la expresión extrema de esta cultura.

Ni que decir tiene que la presión popular, y muy en particular el movimiento obrero, jugó un papel esencial en forzar una transición en la que las fuerzas democráticas pudieron modificar ese Estado, pero no lo suficiente para establecer una discontinuidad con el anterior. Y la monarquía, impuesta por la dictadura, era la garantía de que los poderes económicos y financieros continuaran dominando, o al menos ejerciendo una enorme influencia, en las instituciones del Estado. 

Hay miles de indicadores sobre ello. La persistencia del Valle de los Caídos como monumento al régimen fascista a pesar de más de cuarenta años de democracia es uno de ellos.

Pero no es solo el Valle de los Caídos el que refleja el enorme poder de la clase dominante heredera del régimen anterior, y cuyo eje central es la monarquía. ¿Cómo se explica Cercas que en más de cuatro décadas de período democrático, España continúe teniendo uno de los Estados del Bienestar menos desarrollados de la Unión Europea de los Quince (UE-15)? ¿O que tengamos las desigualdades más grandes, o uno de los sistemas educativos y sanitarios más polarizados por clase social de tal comunidad? ¿O que el sistema fiscal esté entre los más regresivos, con uno de los ingresos al Estado más bajos? ¿O que el gasto público social sea tan bajo? 

La causa, bien documentada, de cada uno de estos hechos es que las relaciones de poder dentro del Estado están muy sesgadas a favor de las fuerzas conservadoras del país. El gran retraso social de España está basado en esta realidad. Miren los datos y lo verán (ver mi libro El subdesarrollo social de España. Causas y consecuencias, Anagrama, 2006). El conservadurismo de las instituciones del Estado se basa, precisamente, en la estructura institucional de poder cuyo eje es la monarquía.

La monarquía y la cultura del Estado que perpetúa favorecen el sistema radial y no policéntrico del Estado español

Este hecho también explica el otro gran problema (además del subdesarrollo social) sin resolver que existe en España y que es el tema territorial. El Estado monárquico borbónico ha sido el mayor promotor de una España uninacional, radial, centrada en la Capital del Reino, oponiéndose a una España plurinacional, poliédrica, sin ningún tipo de pleitesía y con pleno desarrollo de la soberanía popular en su totalidad y en cada uno de sus componentes. 

Y es la gran resistencia a aceptar la plurinacionalidad de España la que está creando la otra gran crisis, la crisis territorial. La evidencia de ello es también abrumadora. Es fácil ver que en lugar de la tan manoseada y falsa reconciliación, lo que estamos viendo son las consecuencias de una transición que distó mucho de ser modélica, pues el bando vencedor de la llamada Guerra Civil continúa dominando la vida política, económica y mediática de este país. 

Los escasos y tímidos intentos de recuperar la historia de España, corrigiendo las enormes tergiversaciones que todavía se enseñan en sus instituciones educativas y mediáticas, han sido abortados para supuestamente evitar que se abran de nuevo las heridas, asumiendo que se habían cerrado (es decir, que se había reconocido a las víctimas y sancionado a los victimizadores). 

Es más que probable que si el bando republicano hubiera ganado la Guerra Civil, hoy España sería más democrática, más justa y más social, y menos uninacional, menos radial y más policéntrica y plurinacional de lo que lo es hoy. Hay que recordar que el golpe militar (que venció debido al apoyo de los regímenes nazi alemán y fascista italiano) del 1936, fue apoyado por la clase dominante que incluía desde los propietarios y gestores de los mayores medios de producción, distribución y financieros, para evitar las muy necesarias reformas de la propiedad propuestas por una alianza de fuerzas progresistas (el Frente Popular) que habían afectado sus intereses así como los de la Iglesia, que habían siempre proveído el marco ideológico que sostenía una sociedad enormemente represiva. 

La evidencia de ello es abrumadora. El fin de la República y el mantenimiento de la monarquía en España tenía como objetivo mantener los intereses y beneficios de las clases dominantes en España, que fueron las vencedoras de la definida como Guerra Civil, intereses que, en general, se han mantenido bajo el Estado monárquico actual.

No es sorprendente, pues, que en España (uno de los países con desigualdades sociales más acentuadas en la UE-15) a mayor nivel de renta, mayor popularidad de la monarquía. Ni tampoco es sorprendente que la monarquía sea ampliamente impopular en Catalunya y en el País Vasco, pues el uninacionalismo característico de la monarquía y de los golpistas (que se definían como los nacionales) afectó especialmente a las naciones excluidas en aquella visión. 

Y tampoco es sorprendente que a mayor sesgo derechista del partido político, mayor es el apoyo a la monarquía, siendo la ultraderecha franquista, Vox, la más monárquica de todas las derechas (siendo este partido también el más ultraneoliberal, la ideología dominante y favorecida por las clases pudientes del país).

Es importante señalar que la mayoría de españoles está a favor de un referéndum sobre la posibilidad de instaurar una república, siendo los jóvenes los más favorables a ello. 

Concretamente, un 63% de los españoles entre 25 y 34 años, un 58% entre 15 y 24, quieren votar para decidir democráticamente sobre dicha cuestión. Y como era de esperar, los votantes de los partidos de izquierdas son mucho más favorables (IU 91%, Podemos 86% y el PSOE 57%) a este referéndum que no los de las derechas (C’s 33% y PP 25%), esto según una encuesta realizada entre marzo y abril de 2018 en la que no se incluía a Vox, aunque no sería de extrañar que este porcentaje no llegara a un 5% de sus votantes.

¿Es la monarquía borbónica equiparable a las monarquías escandinavas o británica?

Lo cual me lleva a la segunda tesis de Cercas. Repito que la monarquía borbónica española fue resultado de la victoria del bando vencedor de la Guerra Civil. No así en aquellos países donde la monarquía está enraizada en las luchas que el país, como colectivo, realizó. 

El dictador de uno de los regímenes más crueles que hayan existido en Europa, el general Franco, nombró al Rey Juan Carlos y promovió la monarquía borbónica, cuya continuo apoyo a las fuerzas más reaccionarias del país había sido una constante en su historia. La naturaleza de dicha monarquía borbónica, y su identificación con las clases dominantes españolas, desde que triunfó el golpe militar, (habiendo ejercido gran represión para mantener su dominio), contrasta con las monarquías en los países citados. 

Son monarquías que están enraizadas en un apoyo de las clases populares, sobre todo en momentos clave, como durante la II Guerra Mundial, y que representan (así son percibidas) a la gran mayoría de la población. El porcentaje de ciudadanos favorables a la abolición de la monarquía en aquellos países es mucho menor que no en España, donde la restauración de la monarquía fue el fruto de la victoria de un bando. La diferencia entre esta y aquellas monarquías no puede ser mayor.

Una última observación: el estilo insultante de Cercas

A nivel personal, tengo que admitir que nunca me gustaron los escritos de Javier Cercas. Hijo de una familia que apoyó la dictadura (según propia confesión), por lo visto, quiso corregir su pasado escribiendo una novela en la que el protagonista era un republicano que, en un intento por hacerlo parecer atractivo, lo presenta como un tipo muy campechano, que vive en campings y que toca el trasero de las monjas (amistosamente) cuando está ingresado en la residencia de ancianos. Sin pretenderlo, fue una novela profundamente ofensiva. Soy hijo de perdedores de la Guerra Civil, represaliados por el fascismo, y me ofendió.

Algo semejante ocurre en su artículo citado anteriormente, donde adopta un tono casi pedante, dándole lecciones a Pablo Iglesias, sugiriéndole que deje de criticar al rey  y que se dedique, en su lugar, a resolver los problemas de la población (algo que, supuestamente, no está haciendo). En otras palabras, “Pablo, dedícate más a resolver los grandes problemas y deja al rey en paz” (cosa que el rey le agradeció en público, interviniendo, por cierto, en política, algo que, según la sacrosanta Constitución, no le está permitido). 

Ni por un momento pensó que el rey representa una estructura de poder conservadora, heredada del régimen anterior, que está obstaculizando la resolución del problema social y territorial. 

Viví en Suecia y en Gran Bretaña durante mi largo exilio y no me imagino a los Reyes de aquel país interviniendo en política como lo han hecho e hicieron los Reyes Juan Carlos y Felipe VI en nuestro país. Y tampoco me imagino que los monarcas suecos o británicos hubieran expresado desaprobación o disconformidad hacia un partido o partidos que el monarca percibe contrarios a su permanencia en el poder, acusándoles de no obedecer la Constitución, olvidando con dicha acusación que tales fuerzas conservadoras la están desobedeciendo diariamente, saltándose a la torera todos los capítulos sociales de tal documento. 

Estas fuerzas solo ven en la Constitución española la defensa de la unidad de España, eslogan que ya utilizaron para justificar el golpe militar de 1936 y que ahora utilizan de nuevo para evitar los cambios profundos que necesita el país. En realidad, no están defendiendo la unidad de España, sino la visión clasista y uninacional de esta. 

A mi padre, los tribunales lo juzgaron y reprimieron por ser “rojo” y “separatista”, cuando en realidad era un maestro progresista que enseñaba los valores republicanos de libertad, igualdad y fraternidad a la juventud de este país. Y en cuanto a separatista, no tenía nada de ello. Amaba y dio su vida por una España republicana, más justa y solidaria, plurinacional y poliédrica. 

Para alcanzarla, será necesaria en España la sustitución del sistema monárquico y de la estructura de poder económico y financiero, religioso e ideológico que lo sustentan, y que están obstaculizando el mejoramiento de la calidad de vida y el bienestar de las clases populares de los distintos pueblos y naciones de España, que representan la mayoría de la población española.


(*)  Catedrático Emérito de Ciencias Políticas y Políticas Públicas Universitat Pompeu Fabra



martes, 3 de diciembre de 2019

El Rey recibe a Pelosi, Guterres y varios jefes de Estado asistentes a la Cumbre del Clima

MADRID.- El Rey Felipe VI ha recibido este martes en distintas audiencias en el Palacio de la Zarzuela a jefes de Estado y de Gobierno y otros responsables internacionales que han viajado a Madrid para participar en la Cumbre del Clima.

La primera audiencia ha sido, a las 9.00 horas, a la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, acompañada de una delegación de miembros de la Cámara y por embajador de los Estados Unidos de América en España, Richard Duke Buchan.
Después, el monarca ha recibido al presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, que ha viajado a Madrid acompañado por la ministra de Exteriores, Lorena Aguilar; y a continuación al presidente de Argentina, Mauricio Macri, que la semana que viene cederá el testigo a Alberto Fernández. Junto a Macri, ha estado en la audiencia el secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia de la República Argentina, Fulvio Pompeo.
El siguiente ha sido el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, acompañado por el embajador Representante Permanente de España ante las Naciones Unidas, Agustín Santos Maraver; la secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Patricia Espinosa; y el asesor principal del Secretario General de las Naciones Unidas, David Vennett.
Por último, han estado en el Palacio de la Zarzuela el presidente Federal de la República de Austria, Alexander van der Bellen, y, finalmente, el Gran Duque Enrique de Luxemburgo.
En las audiencias, el Rey ha estado acompañado por distintos secretarios de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, dependiendo de cada personalidad. Con los europeos ha estado el responsable de la UE, Marco Aguiriano; con los procedentes de América Latina, el de Cooperación, Iberoamérica y el Caribe, Juan Pablo de Laiglesia; y, con Pelosi y Guterres, el de Asuntos Exteriores, Fernando Martín-Valenzuela.

Felipe VI desobedece a Sánchez / Jaime Peñafiel *

Por primera vez, una decisión del Presidente del Gobierno, aunque sea en funciones, ha sido contestada por el Rey, negándose a viajar a Argentina como Sánchez había dispuesto.

El Ejecutivo quería tener al Soberano lejos de España para maniobrar libremente en la elección de un gobierno Frankestein. Como hizo mandándole a Cuba con el fin de poder darse el abrazo con Pablo Iglesias sin la presencia de Felipe.

Y es que la relación entre Zarzuela y Moncloa no es tan fluida como Sánchez contaba, cínicamente, en su libro “Manual de resistencia”: “Entre Felipe y yo existe una relación de complicidad que supera y sigue superando a día de hoy, lo institucional …. Hablamos con toda sinceridad …. Nos reconocemos mutuamente como las personas que vamos a sacar al país del resto del bloqueo”.

Mas bien está siendo que no. Muy al contrario. Sánchez es lo peor que puede tener España en estos momentos. Y malo, muy malo, para la Monarquía incapaz de reconducir la situación.

Parece mentira que Felipe VI se olvide del articulo 56.1 de la Constitución que le asigna un poder como moderador y árbitro. Desgraciadamente y sin saber por qué ni modera ni pito tiene para arbitrar el partido.

Tampoco aplica el articulo 62 que le autoriza, constitucionalmente hablando, a nombrar al presidente del Gobierno. Sorprendentemente, es el propio Sánchez quien se ha confirmado y erigido en el único árbitro para designar a quien nombrar sin contar con el Jefe del Estado que le están creciendo los enanos.

No los siete del cuento sino los miles y miles que aparecen poniendo en peligro la Institución. No olvidemos que Gabriel Rufián, uno de los posibles socios como líder de Ezquerra Republicana, llama a Felipe VI “el rechazao” y que el patriotismo se llama … Republica. ¡Toma ya!

PD. Lo que no es de recibo es que Moncloa haya impedido que el Jefe del Estado inaugurara la Cumbre del Clima (COP25) que reúne en Madrid a 50 Jefes de Estado para mayor gloria del presidente del gobierno en funciones, Pedro Sánchez, que tomó la palabra en este acto.

Aunque el soberano si ha cumplido con un deber de cortesía ofreciendo una recepción en el Palacio Real a todos los mandatarios e invitados a la Cumbre, donde, ¡finalmente! se le ha “permitido” dirigirse a ellos.


(*) Periodista


sábado, 16 de noviembre de 2019

Los catalanes, desconectados de la monarquia / José Antich *

El Centre d’Estudis d’Opinió de la Generalitat acaba de hacer público un barómetro en el que se puntúa a las diferentes instituciones que tienen, en mayor o menor grado, una incidencia sobre la sociedad catalana. 

En total, son 20 las instituciones sobre las que se pregunta a los encuestados y coge un abanico lo suficientemente amplio que va desde las Universidades a la Unión Europea pasando por el Ejército o la Iglesia Católica. 

Pues bien, de este amplio listado, la monarquía, con un 2,44, es la peor de todas las instituciones para los catalanes. 

Le acompañan en este furgón de cola la banca y la Iglesia Católica. Que la monarquía española no levanta cabeza es una obviedad, la pregunta es si tiene margen para revertir esta situación y disfrutar de la posición que tienen otras monarquías europeas. 

No parece, ni muchos menos, que ello vaya a producirse, ya que el desencuentro entre la sociedad catalana y la familia real es muy alto y se hace directamente responsable a Felipe VI de la escalada represiva contra el independentismo. 

Un claro ejemplo de ello es el marco en que se han producido sus últimas visitas a Catalunya: en medio de un excepcional despliegue policial para contener las fuertes protestas ciudadanas.

Qué lejos están, por ejemplo, la valoración de la institución monárquica en Noruega 9,3; Reino Unido 7,6; o Países Bajos 7,3. Es importante el caso de la Reina de Inglaterra, que pese al referéndum de independencia celebrado en Escocia en 2014, superó el escollo con una aparente distancia que no incomodó a los independentistas. 

Aquí ha sucedido todo lo contrario y la institución monárquica ha utilizado el conflicto con Catalunya para consolidarse, algo que es dudoso que se haya producido en España pero que ha dejado una estela de desencuentro irreversible en Catalunya.

La puntuación del 2,44 no deja duda alguna por más que en esto, como en tantas otras cosas, sea más cómodo esconder la cabeza bajo tierra que querer afrontar el problema.


(*) Periodista y director de El Nacional


viernes, 15 de noviembre de 2019

Felipe VI viaja a Washington en un viaje privado tras su histórica visita a Cuba

MADRID.- El Rey Felipe VI asistirá esta semana en Washington y con carácter privado a los actos conmemorativos del centenario de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad de Georgetown.

El jefe del Estado español, acompañado por la Reina Letizia, concluyó el jueves una visita de Estado a Cuba que fue la primera que realiza a este país un Rey de España.
La agenda de este viaje se cerró en Santiago de Cuba, y al término del mismo mientras la Reina se desplazó a España, Felipe VI lo hizo a Washington para acudir a esos actos conmemorativos en la Universidad de Georgetown.
Unos actos que esta universidad tiene previsto celebrar desde ayer viernes y hasta el domingo, 17 de noviembre.
El rectorado de este centro invitó al Rey a asistir a ellos debido a que cursó durante dos años, de 1993 a 1995, un máster de Relaciones Internacionales y consiguió su graduado en estos estudios.
Posteriormente, esta universidad creó una cátedra con su nombre para promocionar la cultura española en el mundo académico de Washington.
Georgetown, la universidad católica más antigua de Estados Unidos, tiene una amplia experiencia con alumnos ilustres y entre ellos han estado muchos presidentes y miembros de las familias reales de Grecia, Holanda y Noruega.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Los Reyes colocan una corona a los pies del monumento al soldado español en Santiago de Cuba


LA HABANA/SANTIAGO DE CUBA.- Este jueves, 14 los Reyes de España se trasladaron al Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana donde se expone el autorretrato de Goya, pintada por el autor zaragozano en 1815, y cedido temporalmente por el Museo Nacional del Prado durante un mes -del 11 de noviembre al 12 de diciembre-. Este Museo, inaugurado a principios del siglo XX, alberga un importante patrimonio artístico, y está considerado uno de los más importantes de América Latina con más de 45.000 obras.

También, a lo largo de la mañana, Don Felipe y Doña Letizia acompañados por el ministro de Salud Pública de la Cuba, José Ángel Portal, visitaron el Centro de Inmunología Molecular de Cuba, cuya misión es obtener y producir nuevos biofármacos destinados al tratamiento del cáncer y otras enfermedades crónicas no transmisibles e introducirlos en la Salud Pública cubana. 
Tras las explicaciones de las instalaciones del centro sobre una maqueta a cargo del director general centro, los Reyes saludaron a varios pacientes oncológicos que han superado con éxito la enfermedad. Desde allí se trasladaron al Centro de Inmunoterapia del Cáncer, donde visitaron los laboratorios y mantuvieron un encuentro con los investigadores y trabajadores. El objetivo de este Centro es compartir, intercambiar y discutir las nuevas tendencias y los retos de la Biotecnología y la Bioingeniería relacionados con la obtención de productos para el tratamiento del cáncer y enfermedades autoinmunes.


 En Santiago de Cuba

Al mediodía, los Reyes se trasladaron al Aeropuerto Internacional José Martí, desde donde viajaron a Santiago de Cuba. A su llagada, Don Felipe y Doña Letizia se dirigieron al Castillo del Morro de San Pedro de la Roca, importante fortaleza militar, declarada Patrimonio de la Humanidad, donde acompañados por la presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Santiago de Cuba, Beatriz Johnson, recorrieron el castillo fotografiándose ante una placa de bronce conmemorativa de la visita y junto al cuadro “El mar que nos une”, donado por los Reyes con motivo de su visita. 
Seguidamente, en un baluarte, tuvo lugar la ceremonia de homenaje a los miembros de la Escuadra del Almirante Cervera caídos en combate en 1898 y en donde se dio lectura solemne de un texto seguido del toque de oración a cargo de un corneta del Ejército cubano.
Una visita al Memorial de la Loma de San Juan, lugar decisivo en la batalla de la Guerra Hispano-Cubano, en la que se colocó una corona a los pies del monumento al soldado español y se dio lectura solemne de un texto de homenaje, puso fin al Viaje de Estado de Sus Majestades los Reyes a Cuba que ya regresaron a España.

Felipe VI se reúne con Raúl Castro en el último día de su visita a Cuba


LA HABANA.- Felipe VI se reunió este jueves con el expresidente de Cuba y actual líder del Partido Comunista del país (PCC), Raúl Castro, en La Habana en el último día de la histórica visita de Estado de los reyes a la isla, un encuentro que el Gobierno español calificó de "gesto de amistad y deferencia". Fueron las propias autoridades cubanas las que el miércoles por la noche pidieron a la delegación española la celebración de este encuentro.

La cita, que inicialmente no estaba prevista en el programa oficial del viaje, tuvo lugar al comienzo de la jornada, después de que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, cursara la invitación al término de la cena que le ofreció el monarca anoche en La Habana, en la que ambos pronunciaron sendos discursos.
"En un ejemplo que entendemos de aprecio y de reconocimiento a la importancia de la visita y después de escuchar las palabras del Rey, se nos invitó al encuentro con Raúl Castro", explicó hoy el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, en una conversación con periodistas en la capital cubana antes de la reunión.
Raúl Castro, de 88 años, cedió el poder a Díaz-Canel en abril del pasado año, aunque se mantiene al frente del Partido Comunista Cubano (PCC) hasta 2021 y ha sido el encargado de presidir la comisión encargada de la reforma de la Constitución, en la que no se han hecho cambios en el modelo político del país.
El menor de los Castro sucedió en la presidencia a su hermano Fidel en 2006 de forma provisional por su enfermedad y dos años después, tomó el mando de forma plena.
En la cita, que según Borrell tuvo un carácter "privado" y de la que no se ha informado dónde tuvo lugar, acompañaron a don Felipe el propio ministro y el embajador de España en la isla, Juan Fernández Trigo.
Según Borrell, la reunión fue "la forma de redondear" la visita de alto nivel de los reyes y debe ser interpretada como "un gesto de amistad y deferencia".
"Merecía la pena", resumió Borrell, quien recordó que Raúl Castro y Felipe VI se conocen al haber coincidido cuando era príncipe en algunas tomas de posesión de presidentes iberoamericanos.
Borrell no quiso concretar qué asuntos se trataron en la reunión y se limitó a decir que se habló "de todo".
"Ha sido un diálogo abierto, franco y sin cortapisas, pero el diálogo de un Rey no es el trato de un presidente del Gobierno", añadió el ministro al referirse a los contactos mantenidos con las autoridades cubanas durante la visita real y al papel institucional del monarca.
 
En el discurso que Felipe VI pronunció anoche ante Díaz-Canel, defendió la democracia y los derechos humanos y que el pueblo cubano sea el que decida sobre su futuro porque "los cambios en un país no pueden ser impuestos".
El mandatario cubano, que no estaba previsto inicialmente que interviniera, reivindicó el modelo socialista y que el camino que han elegido los cubanos ha sido "por voluntad propia".
En 2017, Raúl Castro invitó formalmente a los reyes a visitar la isla, pero no llegó a hacerse antes de que cediera el poder a Díaz-Canel.
Éste renovó la invitación para que el histórico viaje se celebrara este año, coincidiendo con el 500 aniversario de la fundación de La Habana.
Felipe VI ha sido el primer rey que pisa la isla en visita de máximo nivel, después de que su padre, Juan Carlos I, estuviera en la isla en 1999 con la reina Sofía para participar en la cumbre iberoamericana, en la que Fidel Castro tuvo un trato preferente hacia él.
Don Juan Carlos regresó al país caribeño en noviembre de 2016 para asistir al funeral del líder de la revolución cubana.

El rey de España se ofrece a acompañar en la transición de Cuba a la democracia


LA HABANA.- La jornada de hoy de los Reyes de España en La Habana finalizó con la cena de retribución ofrecida por Sus Majestades al presidente de Cuba y la Sra. Lis Cuesta, celebrada en el Palacio de los Capitanes Generales, en la que Don Felipe pronunció unas palabras. 

Comenzó destacando que “…España trajo consigo instituciones, ideas y valores. Las bases del Derecho Internacional, la concepción de los derechos humanos universales, el debate sobre la guerra justa, fueron aportes que dieron origen a lo que conocemos como la Edad Moderna. Todo ello hace que, en conjunto, esta historia “nuestra” se destaque como algo singular y extraordinario en el mundo…“. 
También el Rey puso de relieve que la “…raíz común está, precisamente, en la base de uno de los grandes proyectos políticos que vio la luz en el pasado siglo: la Comunidad Iberoamericana de Naciones, proyecto que albergó a Cuba desde su inicio y que, a través del Sistema de Cumbres y de la labor de su Secretaría General y los demás organismos iberoamericanos, ha traído consigo grandes progresos en la cooperación iberoamericana…”.
Don Felipe señaló además, que el “…proceso de cambio en el que está inmersa Cuba, nosotros, Señor Presidente, queremos acompañarles; y queremos hacerlo sobre la base del respeto y sobre la base de la propia experiencia. España supo dotarse, en 1978, de una Constitución basada en el pacto, la negociación, e inspirada en el consenso y la reconciliación. Y al amparo de ese marco constitucional, refrendado por el pueblo español en el ejercicio de su soberanía, los españoles hemos vivido nuestros mejores años como un país plenamente democrático…”.

La visita del rey Felipe, un golpe de optimismo para los empresarios españoles en Cuba


LA HABANA.- Los empresarios españoles en Cuba consideran "un golpe de optimismo" la visita del rey Felipe VI, con quien se reunieron para transmitirle sus inquietudes, desde la deuda que arrastra con ellos el Gobierno cubano hasta los perjuicios por el endurecimiento del embargo de EE.UU.

"Todos le dijimos que agradecemos mucho que haya venido a Cuba en medio de dificultades", explicó el presidente de la Asociación de Empresarios Españoles en Cuba, Xulio Fontecha, tras la reunión de aproximadamente dos horas celebrada en la residencia del embajador de España, en la zona oeste de La Habana.
Una veintena de empresarios -entre ellos los presidentes de Meliá, Gabriel Escarrer, e Iberostar, Miguel Fluxá- conversaron allí con el monarca, al que acompañaron el secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y el Caribe, Juan Pablo De Laiglesia, y la secretaria de Estado de Comercio española, Xiana Méndez.
"Por el tipo de Estado que hay en Cuba, la relación estatal de representantes extranjeros es muy importante y ayuda mucho al empresariado extranjero; y por supuesto la visita del rey es fundamental", declaró Fontecha.
Aproximadamente 300 empresas españolas operan en Cuba, donde el sector turístico acapara gran parte del volumen de negocio con la presencia de grandes corporaciones hoteleras como Meliá, Iberostar y Barceló, que, operando en régimen mixto con el Gobierno cubano, abarcan el 70 % de las habitaciones en la isla.
Estas empresas, así como algunas pymes, se han visto afectadas por el endurecimiento del embargo económico a Cuba por parte de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump.
Específicamente Trump activó en mayo los títulos III y IV de la ley Helms-Burton, que dieron vía libre a demandas contra compañías que se lucren de antiguas propiedades privadas confiscadas tras la Revolución de 1959, lo que afecta a empresas españolas.
En la reunión con el rey "primero intervinieron los hoteleros, que le transmitieron los casos concretos de demandas que han tenido, y después manifestamos que hay pymes que no salen en los grandes medios pero están sufriendo acoso, hostilidad, amenazas, cierre de cuentas bancarias o problemas con mensajería", reveló Fontecha.
Por otra parte, los empresarios expresaron a Felipe VI su inquietud por los más de 300 millones de euros que les adeuda el Gobierno cubano, una deuda que sigue vigente pese a varias promesas de que se saldaría pronto desde la visita del presidente Pedro Sánchez en noviembre del año pasado.
"La visita del rey no va a servir para que nos paguen, pero puede pegar un tirón para que grandes compañías se interesen por invertir en la isla" y con ello mejorar la solvencia del país, valoró el presidente de los empresarios españoles en la isla.
También afirmó que "este año ha sido muy institucional, muy importante para nosotros. Desde la visita de Pedro Sánchez han venido varios ministros y finalmente el rey, así que ha sido un año muy fuerte en las relaciones bilaterales".
El pasado mayo la ministra de Industria, Comercio y Turismo en funciones, Reyes Maroto, visitó Cuba para dar seguimiento a la agenda económica de Pedro Sánchez en la isla, mientras Borrell visitó La Habana en octubre, principalmente para preparar la visita de los reyes.
La reunión con los empresarios tuvo lugar en la segunda de las tres jornadas de actividades de la visita de Estado a Cuba que Felipe VI realiza junto a la reina Letizia y que comenzaron con una visita al lugar donde nació La Habana y a los palacios más emblemáticos que lo rodean en vísperas de la conmemoración de los 500 años de la ciudad.
En su principal discurso del viaje, pronunciado hoy frente a casi un millar de representantes de la comunidad española en Cuba, el rey ya expresó su total apoyo a los empresarios españoles con intereses en Cuba por la tarea que realizan y ante las "dificultades actuales" y condiciones adversas a las que tienen que hacer frente.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

El Rey muestra su "apoyo total" a los empresarios españoles en Cuba


LA HABANA.- El Rey Felipe VI ha expresado este miércoles en La Habana su "apoyo total" a los empresarios españoles en Cuba: "No ignoramos las dificultades actuales a las que hacéis frente y que tenemos muy presentes. Nuestras autoridades están trabajando para aliviar su impacto sobre vosotros", ha dicho.

En un contexto aún más difícil de lo habitual en Cuba por el aumento de la presión estadounidense, ha elogiado a los empresarios que luchan por sacar adelante a sus empresas "en condiciones no siempre fáciles". 
"Precisamente ahora, la Reina y yo queremos mostraros nuestro total apoyo", ha añadido.
El jefe de Estado ha lanzado este mensaje de apoyo en su primer discurso en La Habana, donde el martes comenzó una visita de Estado, y lo ha hecho durante una recepción a la colectividad española en el Gran Teatro Nacional Alicia Alonso. El Rey almorzará después con una representación de esos empresarios.
"Quiero enviaros un saludo muy especial lleno de solidaridad por parte de todos los españoles que saben lo mucho que habéis construido aquí", ha añadido. España es el tercer socio comercial de Cuba, por detrás de China y Venezuela, y el primero de la UE, responsable de la mitad de las exportaciones del 'club' europeo. Más de 70 hoteles en la isla están gestionados por empresas españolas.
Tras los años de apertura económica impulsados por el presidente de EEUU Barack Obama, las sanciones decretadas por la Administración Trump han hecho mella en la ya maltrecha economía cubana, complicando la capacidad de Cuba hacer frente a los pagos de las empresas españolas y muchas de las 250 empresas operativas en la isla son pymes.
A eso se suman el deterioro de la economía venezolana y las sanciones directas de EEUU contra activos que afectan a empresas españolas: los ciudadanos de Estados Unidos tienen prohibido hacer negocio con varios hoteles gestionados por empresas españolas, porque la propiedad es de empresas españolas cubanas. Entre ellos está el Iberostar Gran Packard, donde se alojan los Reyes en Cuba.
La última medida de presión ha sido la reactivación de los títulos III y IV de la Ley Helms-Burton. El primero abre la puerta a que empresas que hagan negocio con bienes confiscados por el régimen castrista sean demandadas ante tribunales estadounidenses; el segundo permite que se impida a sus ejecutivos entrar en Estados Unidos.
Las palabras del Rey ante cerca de un millar de españoles en Cuba se han dividido a partes iguales entre la preocupación por los empresarios y el afecto a los residentes españoles en la isla: "Sois la viva presencia de España en Cuba, una nación hermana y amiga".
En esa línea, ha afirmado también que "nada de lo que ocurra en Cuba es ajeno a España y nada de lo que ocurra en España es ajeno a Cuba". 
En su primera visita a Cuba, ha destacado el "simbolismo" y la "emoción" del "reencuentro con españoles, que son "la viva expresión" de lo mucho que une a ambos pueblos.
El Rey ha destacado que ello "no habría sido posible si Cuba no hubiese sido un país de acogida y de arraigo", porque a lo largo de generaciones muchos españoles "llegaron a estas tierras en busca de un futuro más próspero". 
"Especialmente en momentos duros de nuestra historia en los que, por razones políticas o por falta de oportunidades económicas entonces, muchos españoles vieron en la emigración una oportunidad", ha precisado, señalando que "en esos momentos de dificultad, Cuba abrió sus puertas a gallegos, asturianos y canarios, entre otros, para que pudieran ganarse el sustento trabajando duro con tesón".
Consecuencia de ello, Cuba acoge la tercer mayor colonia española en Iberoamérica tras las de Argentina y Venezuela, 140.000 ciudadanos que pueden superar los 200.000 cuando terminen de resolverse las solicitudes presentadas en virtud de la llamada 'Ley de Abuelos'. El Rey conocerá esta tarde una maqueta de las obras para el nuevo Consulado en La Habana y, además, el Gobierno ultima la apertura de un segundo Consulado en Camagüey.
 
La visita se ha organizado con motivo del quinto centenario de la fundación de La Habana, "un hecho histórico que merece una conmemoración especial". 
Felipe VI ha incidido así en el "especial vínculo de hermandad" entre ambos países, que se "consolidó durante más de cuatro siglos, casi hasta las puertas del siglo XX".
Todo ello, ha explicado, son "circunstancias tan singulares, tan emotivas, tan complejas", que explican "la profundidad y la fortaleza de los lazos" entre las dos naciones. El Rey ha agradecido a los españoles su contribución a que "España sea un país tan respetado y tan querido en Cuba".
Mañana jueves el viaje de los Reyes termina en Santiago de Cuba con un "sentido homenaje" a los que "dieron su vida por España en 1898, defendiendo los valores por los que lucharon y en los que creyeron".




La otra crónica

Este miércoles, 13 Sus Majestades los Reyes comenzaron la jornada visitando El Templete de la Plaza de Armas de La Habana Vieja, donde recibieron una explicación a cargo del historiados de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal. El monumento fue construido en 1827 por el ingeniero Antonio María de la Torre y se encuentra a un lado de la Plaza de Armas. Declarado Patrimonio de la Humanidad, recuerda el sitio donde tuvo lugar la primera misa celebrada en La Habana en 1519. Allí, destaca un busto de Cristóbal Colón.
Seguidamente, los Reyes se dirigieron al Palacio de los Capitanes Generales -actualmente, este edificio del siglo XVIII de estilo barroco acoge el Museo de la Ciudad-, donde a su llegada se fotografiaron bajo el balcón del Palacio donde estaba colgado el repostero bordado sobre terciopelo del Escudo de Armas de La Habana realizado en la Real Fábrica de Tapices de Madrid y donado por Sus Majestades los Reyes con motivo de la visita.
A continuación, en el interior del edificio, Don Felipe y Doña Letizia recibieron de manos del presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular “La Giraldilla”, figura que simboliza la bienvenida de la ciudad de La Habana. Tras la visita al Palacio de los Capitanes Generales, Don Felipe hizo entrega de la Gran Cruz de Carlos III a Eusebio Leal.
A media mañana, los Reyes se trasladaron al Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”, donde tuvo lugar una recepción a la colectividad española residente en Cuba en la que, tras la interpretación del Himno Nacional, el Rey pronunció unas palabras en las que destacó que “nada de lo que ocurra en Cuba es ajeno a España y nada de lo que ocurra en España es ajeno a Cuba. Vosotros, españoles ⸺y también cubanos⸺ sois la viva expresión de lo mucho que une a nuestros pueblos”.
Asimismo, subrayó que “hoy sentimos la alegría del reencuentro con españoles, y con descendientes de españoles, que nos mostráis un afecto que la Reina y yo os aseguramos es recíproco. Sois la viva presencia de España en Cuba, una nación hermana y amiga. Gracias por este recibimiento que siempre guardaremos en nuestra memoria”, y añadió que “la colectividad española en Cuba ha crecido de forma extraordinaria en los últimos diez años, habiendo triplicado incluso sus cifras desde 2009. Ello convertirá muy pronto a este país en una de las naciones iberoamericanas con mayor presencia de españoles”.
También hizo hincapié en que “ello no habría sido posible si Cuba no hubiese sido un país de acogida y de arraigo. A lo largo de sucesivas generaciones, nuestros compatriotas llegaron a estas tierras en busca de un futuro más próspero, especialmente en momentos duros de nuestra historia en los que, por razones políticas o por falta de oportunidades económicas entonces, muchos españoles vieron en la emigración una oportunidad.
En esos momentos de dificultad, Cuba abrió sus puertas a gallegos, asturianos y canarios, entre otros, para que pudieran ganarse el sustento trabajando duro con tesón. Esa capacidad de trabajo y su honradez fueron la base del respeto y del afecto con el que fueron recibidos y reconocidos”.
Puso de manifiesto que “España es el principal socio comercial de Cuba en la UE, llegando a exportar la mitad de lo que exportan la totalidad de sus Estados miembros, y es el principal inversor turístico en la Isla. Más de 70 hoteles españoles se han implantado en Cuba. Y todo ello lo han logrado la empresa española y sus empresarios en unas condiciones muchas veces adversas”.
Y recalcó que la visita tiene lugar con motivo del “V Centenario de la fundación de La Habana por España; un hecho histórico que merece una conmemoración especial. Como es sabido, la presencia de España hace más de 500 años en América se inició fundamentalmente en la vecina Isla Española y también en la Isla Juana, que es como se llamó en un primer momento a esta querida Isla de Cuba, que asumió una posición clave durante todos aquellos siglos de nuestra historia” y puso de manifiesto que “por la antigüedad de nuestro primer encuentro, España y Cuba, Cuba y España atesoran un especial vínculo de hermandad que, además, se consolidó durante más de cuatro siglos, casi hasta las puertas del mismo siglo XX. Mañana rendiremos un sentido homenaje a quienes dieron aquí su vida por España en 1898, defendiendo los valores por los que lucharon y en los que creyeron”.

EEUU carga contra la visita de los Reyes de España a Cuba por “dar legitimidad al régimen”


WASHINGTON.- El senador estadounidense Marco Rubio dirigió este lunes una carta a los Reyes de España por su visita de Estado a Cuba en la que les insta a sostener un “diálogo privado” con la oposición y a mencionar ante el “régimen” cubano el caso de un grupo de opositores “arbitrariamente” detenidos.

Rubio comienza su carta abierta afirmando que siente “preocupación” por esa visita y que su “mayor deseo” hubiera sido que el rey Felipe VI y la reina Letizia abogaran en Cuba por “los principios democráticos, incluyendo la defensa de los derechos humanos y la libre expresión”.
“Desafortunadamente tengo entendido que no se estarán reuniendo con miembros de la oposición o activistas de derechos humanos, ya que se los ha prohibido la dictadura”, subraya.
Y agrega: “ante estos hechos, considero que su visita le servirá como propaganda de legitimidad a un régimen que le ha abierto las puertas al narcodictador venezolano Nicolás Maduro y a otros elementos extranjeros malignos que a diario socavan los valores democráticos del hemisferio”.
Los reyes de España llegaron ayer lunes a La Habana para la primera visita de Estado de un monarca español a la isla y fueron recibidos en el aeropuerto por el ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez.
La agenda de Felipe VI y Letizia en Cuba se enmarca en la conmemoración de los 500 años de la fundación de La Habana y no comenzó hasta este martes, cuando fueron recibidos por el presidente Miguel Díaz-Canel.
El senador republicano, con gran influencia en la política exterior del Gobierno de Donald Trump hacia América Latina, dice que Cuba es “un país donde una dictadura comunista lleva 60 años oprimiendo sistemáticamente a sus ciudadanos“, que viven “un calvario” bajo ese sistema.
El “régimen de Cuba” tratará de venderles una “utopía inexistente” en lugar de la realidad del país, agrega en su misiva al jefe del Estado español y su esposa.
“La verdadera Cuba es aquella en la que vive el ciudadano cubano que es víctima de atropellos por parte del régimen y las restricciones que les impone la Seguridad del Estado. La Cuba de los líderes religiosos, los periodistas independientes, los presos políticos y todos los opositores de la dictadura es la dura realidad que viven la mayoría de los cubanos”, subraya.
Hijo de cubanos exiliados en Miami, Rubio exhortó a los reyes “a que sostengan un diálogo privado con miembros de la oposición cubana y así puedan escuchar de primera mano las violaciones de derechos humanos y la censura a la que son sometidos a diario”.
Además, les invitó a que “durante sus reuniones con miembros del régimen de Cuba destaquen los casos de los miembros de la UNPACU (Unión Patriótica de Cuba), incluyendo a su líder José Daniel Ferrer, quienes llevan más de un mes arbitrariamente secuestrados por el régimen”.
“Ayer la familia de José Daniel me notificó que Ferrer se encuentra en condiciones inhumanas y que está siendo maltratado cruelmente”, dice Rubio quien adjunta a su carta otra que le dirigió a él la familia del líder de UNPACU.
Rubio concluye con una mención a que el “gobierno de los Estados Unidos ya ha alzado su voz y ha denunciado el atropello por parte del régimen contra José Daniel y los demás miembros de la UNPACU”.
“Es importante que nuestros aliados también condenen esta acción”, subraya el senador estadounidense por el estado de la Florida, un estado donde reside una importante parte del exilio cubano, que ha condenado la visita real a Cuba y organizado manifestaciones de protesta en Miami los últimos días.
A Rubio le parece “injusto” que el viaje de los Reyes de España “sea simplemente un obsequio al régimen cubano y que el mismo no incluya en su agenda las graves violaciones a los derechos humanos que viven los ciudadanos cubanos, aquellos que constantemente son humillados y censurados”.
El senador se despide de los reyes “con la esperanza” de que “esta carta sirva para que consideren las repercusiones” de la visita y les agradece “su atención y continuo liderazgo”.

Los Reyes Felipe y Letizia realizan un paseo distendido por La Habana


LA HABANA.- El viaje de Estado de los Reyes Felipe y Letizia a La Habana ha dejado imágenes históricas en su primera jornada: la primera reunión oficial de un jefe de Estado español con un presidente de Cuba y una visita distendida de los Reyes al centro colonial de la capital, saludando a turistas y curiosos.

Normalidad institucional y cordialidad por parte de los Reyes, que han sido recibidos por Diaz-Canel y su esposa, Lis Cuesta, en la sede del Consejo de Estado, y sensación de deber cumplido por parte del Ejecutivo, que se empeñó en mantener la visita pese a la coyuntura política en España, estando en funciones y justo después de unas elecciones generales 'repetidas' por el bloqueo político.
El Gobierno español ha querido dar a la visita la categoría de 'viaje de Estado', la más alta en el protocolo español, y poner fin así a lo que consideraba una anomalía histórica, que Cuba, la última colonia de la Corona española en América, que tuvo un papel clave en la historia española en América, no hubiera recibido aún una visita de máximo nivel de los jefes de Estado. 
Cuba es el único país iberoamericano que no había visitado hasta ahora el Rey, que como Príncipe de Asturias recorrió todos los demás en las tomas de posesión de los presidentes durante 18 años.
"Son 500 años de la fundación de la ciudad, España no podía faltar a esta cita histórica", ha argumentado el ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación en funciones, Josep Borrell, tras acompañar a los Reyes en su visita por el centro colonial de la ciudad. Es, ha dicho, "un momento histórico, una primera visita de un Rey de España a Cuba y a La Habana en particular".

Al margen de la coyuntura política 


El ministro no ha querido hacer comentarios sobre la situación política en España, donde el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, han anunciado un acuerdo para gobernar en coalición
"No se me olvida, pero a partir de ahora voy a estar de vacaciones hasta las cuatro de la tarde", ha bromeado.
Aunque los Reyes llegaron el lunes por la noche a la isla, los actos oficiales han comenzado el martes por la mañana ante el monumento a José Martí, para la ofrenda floral que forma parte del protocolo cubano para las visitas oficiales. 
El memorial está en lo alto de la plaza de la revolución, así que la ofrenda, precedida por los himnos de los dos países, ha dejado la imagen de los Reyes y la delegación española flanqueados por los gigantescos retratos murales de Ernesto 'Che' Guevara y Camilo Cienfuegos.
El jefe del Estado y su esposa han ido después a la sede del Consejo de Estado, donde los han recibido Díaz-Canel y Lis Cuesta, antes de una ceremonia de honores y revista de tropas por parte de los jefes de Estado en el mismo salón donde hace un año Díaz-Canel recibió a Pedro Sánchez. 
Eso sí, esta vez la ceremonia ha incluido un saludo a las banderas de ambos países. El saludo también lo han hecho la Reina y Lis Cuesta, que han hecho el mismo recorrido, una deferencia porque lo habitual es que la esposa de Díaz-Canel se quede esperando junto a la delegación en las visitas oficiales.

Reunión de media hora y firma de un acuerdo 

El Rey se ha reunido con Diaz-Canel, acompañados ambos por sus respectivas delegaciones, durante una media hora. Según el ministro Borrell, en esa reunión las delegaciones han hablado "de todo", según ha dicho en una conversación informal con periodistas cuando se le ha preguntado si habían hablado de derechos humanos.
Después, ambos jefes de Estado, sonrientes, han presidido la firma del nuevo Marco de Asociación País, el documento base de la Cooperación española en Cuba en 2019-2022, valorado en 57,5 millones de euros.
Precisamente, de forma paralela, la Reina Letizia y Lis Cuesta han visitado la Escuela Taller Gaspar Melchor de Jovellanos, punta de lanza de la cooperación española en la isla, por la que han pasado más de 1.500 jóvenes desde 1992 para formarse en tareas relacionadas con la conservación de patrimonio histórico.
Ha sido después de esa visita a la 'joya' de la cooperación española en La Habana cuando el Rey ha acudido también a la zona colonial de la ciudad para un breve paseo junto a su esposa, ataviado, como buena parte de la delegación española, con la tradicional guayabera caribeña, en color azul.
Los Reyes se han marchado a comer en privado y esta tarde irán al Gran Teatro Alicia Alonso, para ver la exposición fotográfica 'España y Cuba: contigo en la distancia' y asistir a una gala de danza. 
Después, volverán a la sede del Consejo de Estado, donde se reunirán de nuevo con Díaz-Canel y su esposa, para la cena oficial que pondrá fin a la primera jornada de la visita.

Segundo día de la visita 

El viaje continúa el miércoles con una visita al Palacio de los Capitanes Generales, de nuevo en La Habana Vieja, donde los Reyes recibirán la 'Giraldilla', símbolo de la ciudad, y se condecorará al historiador de La Habana, Eusebio Leal, con la Gran Cruz de la Orden de Carlos III.
Después, los Reyes ofrecerán una recepción a la colectividad española, de nuevo en el Gran Teatro Alicia Alonso, donde el Rey pronunciará su primer discurso en este viaje. Después se reunirá con empresarios españoles con intereses en la isla, acompañado por el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y el de la Cámara, José Luis Bonet.
Por la tarde, en la Embajada española, se presentará un libro sobre los 500 años de la Ciudad de La Habana, con láminas de Javier Mariscal y editado por Acción Cultural Española, y se presentará la maqueta del nuevo Consulado de España en la ciudad. 
En la Embajada, el Rey verá también a representantes de la sociedad civil cubana y la jornada terminará con la habitual 'cena de devolución' de los Reyes españoles a sus anfitriones, en el Palacio de los Capitanes Generales.




La otra crónica

El martes, 12 a primera hora de la mañana, Sus Majestades los Reyes se trasladaron al Mausoleo José Martí, donde tuvo lugar la ceremonia de ofrenda floral a José Martí, héroe Nacional de Cuba.
Durante el acto se interpretaron los Himnos Nacionales de los dos países y Don Felipe colocó una corona con una cinta con la Bandera de España. El Monumento a José Martí es un monumento al pensador y poeta cubano José Martí (1853 - 1895), héroe nacional y revolucionario.
Ubicado en el lado norte de la Plaza de la Revolución en el barrio de El Vedado, en La Habana, se trata de una torre en forma de estrella, una estatua de Martí rodeada por seis columnas y jardines.
A continuación, los Reyes se trasladaron al Palacio de la Revolución, sede del Consejo de Estado de Cuba, donde se celebró el recibimiento Oficial.
Tras pasar por un Cordón de Honor y dirigirse al Salón de los Tres Próceres, Don Felipe y Doña Letizia fueron recibidos por el Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel y su esposa Lis Cuesta. Ambos Jefes de Estado pasaron revista a una formación y saludaron a las delegaciones oficiales de ambos países.
Finalizada la presentación de las delegaciones oficiales, Su Majestad el Rey mantuvo un encuentro con el Presidente de Cuba en el que se firmó delante del Vitral “El Sol de América”, un acuerdo “Marco de Asociación País”, en el que estuvieron presentes el ministro en funciones, Josep Borrell y por parte cubana el ministro interino de Comercio Exterior y de la Inversión Extranjera, Antonio Carricarte.
Por su parte, Su Majestad la Reina se trasladó a la Plaza Vieja, donde acompañada por la Sra. Lis Cuesta visitó una Escuela Taller “Gaspar Melchor de Jovellanos” donde se desarrollan proyectos con la Cooperación Española, y se desplazó a pie hasta el Convento de San Francisco cuya construcción comenzó en el siglo XVI, donde recorrió los claustros restaurados.
La Escuela Taller fue constituida el 6 de abril de 1992, a raíz de un convenio suscrito entre la Agencia Española de Cooperación Internacional y la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana.
Don Felipe y Doña Letizia tuvieron la oportunidad de recorrer las calles de La Habana Vieja a pie. Accedieron al interior de la Catedral y observaron los edificios de la plaza que la rodea. Seguidamente, entraron en el Palacio del Marqués de Arcos, de mediados del siglo XVIII, que alberga el Liceo Artístico Literario. Finalmente visitaron el Museo de Arte Colonial y saludaron a personas que acudieron a su encuentro durante el recorrido.
Por la tarde, Sus Majestades los Reyes se trasladaron hacia el Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”, donde visitaron una exposición fotográfica de la Agencia EFE “España-Cuba: contigo en la distancia” 500 años de Historia, 80 años de Agencia EFE y 70 años de Iberia volando a Cuba, acompañados por los presidentes de EFE, Fernando Garea y de Iberia Luis Gallego.
Posteriormente, dio comienzo la Gala de Ballet en la que se interpretaron cuatro piezas: Un ballet clásico a cargo del Ballet Nacional de Cuba, una danza contemporánea a cargo de la Compañía de Carlos Acosta, un baile folclórico cubano a cargo del Conjunto Folclórico Nacional de Cuba, y un baile fusión (afrocubano-español) a cargo de la Compañía de Lizt Alfonso.

martes, 12 de noviembre de 2019

Felipe VI se convierte en el primer rey de España en realizar una visita oficial a Cuba


LA HABANA.- A última hora de la tarde, los Reyes de España llegaron al Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana donde fueron recibidos por el embajador de España en Cuba, Juan Fernández Trigo; el embajador de Cuba en España, Gustavo Machín; y por el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, entre otras personalidades cubanas.

Lo que el Gobierno de España consideraba una anomalía en la relación bilateral con Cuba, que ningún monarca español hubiese realizado una visita de Estado a este país, ha empezado a ser historia con la llegada en horas de la noche del lunes a La Habana de Felipe VI junto a la reina Letizia.
El hecho de que se celebrasen este domingo elecciones generales en España no impidió que finalmente se llevase a cabo este viaje, que se enmarca en la conmemoración del 500 aniversario de la fundación de la capital cubana.
En todo ese tiempo ningún rey de España había pisado suelo cubano en un viaje de estas características, aunque el anterior jefe del Estado, Juan Carlos I, sí estuvo en La Habana con motivo de la cumbre iberoamericana de 1999.
Tantos años de espera han ayudado a que Felipe VI y doña Letizia vayan a protagonizar una cargada agenda con actos de carácter institucional, económico y cultural.
Los reyes llegaron al aeropuerto José Martí de La Habana, donde, según el protocolo, al ser ya de noche no hubo recibimiento con honores.
Éstos se reservan para este martes, cuando el presidente de Cuba, Miguel-Díaz Canel, les reciba en la sede del Consejo de Estado.
Este Viaje de Estado se enmarca dentro los eventos conmemorativos del V Centenario de la fundación de la ciudad de La Habana y sirve para reflejar, al más alto nivel, la excelencia e intensidad de las relaciones bilaterales entre la República de Cuba y el Reino de España. 

miércoles, 23 de octubre de 2019

Prolijo viaje de Estado a Corea del Sur de los Reyes españoles


SEÚL.- En la mañana de ayer miércoles, día 23 de octubre, Sus Majestades los Reyes llegaron a la Base Aérea Militar de Seúl, procedentes de Japón, donde asistieron a la ceremonia de Entronización de Su Majestad el Emperador Naruhito, donde fueron recibidos con un cordón de honor y el disparo de 21 salvas, por el ministro de Cultura, Deportes y Turismo de la República de Corea, Park Yang-Woo; el embajador de la República de Corea en España, Chun Hong Jo; el embajador de España en la República de Corea, Ignacio Morro, y el director general para Europa de la República de Corea, Kim Pil Woo, entre otras autoridades.

Posteriormente, Don Felipe y Doña Letizia se trasladaron al Cementerio Nacional de Seúl, acompaños por el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, donde realizaron una Ofrenda Floral. Allí, tras atravesar la Puerta Memorial y enfundarse unos guantes blancos, los Reyes han transportado una corona de flores, deteniéndose para realizar un saludo a la Bandera de Corea, hasta la llamada "Hyeonchungtab" -torre memorial- del camposanto.
A continuación, Don Felipe y Doña Letizia depositaron tres veces incienso en el incensario y guardaron un minuto de silencio antes de firmar en el libro de honor del cementerio, que alberga a 165.000 soldados y policías caídos en el conflicto intercoreano o la guerra de Vietnam, además de a figuras que combatieron la colonización nipona (1910-1945). En el cementerio, situado junto a la orilla sur del río Han, están enterrados también expresidentes surcoreanos como Rhee Syngman, Park Chung-hee, Kim Young-sam o Kim Dae-jung.
Finalizada la Ofrenda Floral, Sus Majestades los Reyes se trasladaron a la Casa Azul (Cheong Wa Dae), donde fueron recibidos por el Presidente Moon y su esposa Kim, mientras un grupo de niños que portaban banderas de ambos países los saludaron en español y coreano. Durante el recibimiento se interpretaron los Himnos Nacionales de los dos países y Don Felipe junto al Presidente coreano, pasó revista a las tropas.
Después, Su Majestad el Rey mantuvo un encuentro con el Presidente de la República de Corea, Moon Jae-in, y asistió a la ceremonia de firma de dos acuerdos, uno en materia de turismo, rubricado por la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, y el titular surcoreano de Cultura, Deporte y Turismo, Park Yang-woo.
El memorando busca impulsar un sector que ya de por sí ha experimentado un enorme crecimiento a nivel bilateral en la última década. Más de 440.000 surcoreanos visitaron en 2018 España, lo que supone diez veces más con respecto a 2010 y prácticamente igual a Corea del Sur con Japón como segundo mercado emisor de Asia.
A su vez, 20.400 españoles viajaron al país asiático el año pasado, un 18,4 % más que en 2017 y casi tres veces más que hace 10 años, un dato que también abre la puerta a que se amplíe el número de conexiones aéreas directas entre ambos países.
El segundo acuerdo fue suscrito por ICEX España Exportación e Inversiones, y KOTRA, la agencia surcoreana para la promoción de inversiones y exportaciones. Las principales áreas de colaboración que contempla este acuerdo, que fue firmado por la secretaria de Estado de Comercio, Xiana Méndez, y el presidente de KOTRA, Kwon Pyung-oh, son el intercambio de información comercial, la promoción del comercio y la inversión.
Además, el convenio contempla la detección y difusión de oportunidades de negocio, la cooperación técnica, la colaboración institucional y la cooperación en terceros mercados de interés para España y la cuarta economía de Asia. El acuerdo busca afianzar las relaciones comerciales bilaterales, que el año pasado generaron un intercambio de unos 5.200 millones de euros, e impulsar las inversiones, un área que ambos países consideran que debe ser potenciada.
Paralelamente, Su Majestad la Reina mantuvo un encuentro con la Primera Dama de la República de Corea, Kim Jung-sook.
Más tarde, Don Felipe, en el Hotel Four Seasons, mantuvo un encuentro con el ex secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon. Durante el encuentro Su Majestad el Rey estuvo acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y el embajador de España en la República de Corea.
Por la tarde, Sus Majestades los Reyes se trasladaron a la Casa Azul para asistir a la cena oficial que ofrecieron Sus Excelencias el Presidente de la República de Corea, Moon Jae-in, y la Primera Dama Kim Jung-sook, en la que Don Felipe pronunció unas palabras en las que destacó de los dos países que “Somos hoy también sociedades en las que el Estado de Derecho, la democracia y la división de poderes son una realidad indiscutible. Y son estos valores compartidos los que nos permiten mirar hacia el futuro inmediato, afrontando y entendiendo desde perspectivas semejantes las oportunidades y retos que se nos presentan”.
También, subrayó que desde un punto de vista político “son nuestros dos países y nuestros pueblos ejemplos para el mundo, por haber logrado transitar pacífica y exitosamente de dictaduras a democracias consolidadas en la segunda mitad del siglo pasado”.
En lo económico, el Rey dijo que “con un PIB y un PIB per cápita muy similares, defendemos un modelo económico abierto y promovemos un comercio libre y justo, apoyado en el respeto de las normas internacionales y los organismos multilaterales. Nuestras empresas gozan de un reconocido prestigio a nivel mundial, lo que ha derivado en una de las características más singulares de nuestra relación bilateral: un alto grado de cooperación triangular entre empresas españolas y surcoreanas en terceros mercados”. 
“Este buen entendimiento en todos los ámbitos, que encuentra sus raíces hace más de cuatro siglos, Nos permite afirmar que la distancia geográfica no podrá nunca con nuestra afinidad natural, y que el concepto coreano de “URI” (“Nosotros”) puede bien aplicarse a la amistad entre España y Corea”.
Este jueves día 24, a primera hora de la mañana, Su Majestad el Rey mantuvo, en el Hotel Four Seasons, un desayuno con los representantes de los principales conglomerados industriales de la República de Corea, al que asistieron por parte española el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación; la ministra de Industria Comercio y Turismo; y la secretaria de Estado de Comercio, entre otras personalidades. Más tarde inauguró el encuentro empresarial España – República de Corea.
Seguidamente, Don Felipe visitó la Asamblea Nacional de Corea donde mantuvo un breve encuentro con los líderes de los principales partidos políticos. Paralelamente, Su Majestad la Reina visitó la sede de la Agencia de Promoción de Inversión Comercial de la República de Corea (KOTRA).
Posteriormente, Don Felipe y Doña Letizia visitaron el Ayuntamiento de Seúl. Por la tarde, recorrerán el LG Sciencepark y la Innovation Gallery para observar, las innovaciones en robótica, automoción, ahorro de energía, domótica del hogar e inteligencia artificial.
Más tarde, mantendrán un encuentro con los principales hispanistas en la República de Corea, para posteriormente recibir a la colectividad española residente en el país asiático, poniendo así fin la Visita de Estado.