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miércoles, 21 de enero de 2015

El Rey: 'Los españoles han sabido hacer frente a la crisis'

MADRID.- El Rey ha expresado este miércoles ante el cuerpo diplomático acreditado en España su "rechazo y desprecio al terrorismo" y ha lanzado un mensaje de esperanza "a pesar de la barbarie", al advertir de que, frente al fanatismo, sólo cabe como respuesta "la fuerza implacable de la razón ejercida en libertad".

Felipe VI, acompañado de la Reina Letizia, ha ofrecido su primera recepción al cuerpo diplomático, un acto solemne celebrado en el Palacio Real donde ha constatado que España, tras cinco meses consecutivos de crecimiento, "ha salido de la recesión y ha empezado a crear empleo" con "gran esfuerzo de la sociedad española".
"Estamos, pues, afrontando una dura prueba que nos obliga a seguir dando lo mejor de nosotros mismos", ha subrayado el Monarca, tras recalcar que España es "una sociedad resistente y con un alto sentido de la justicia social, que ha demostrado saber hacer frente a la crisis".
En sus palabras ante unos 200 invitados, en presencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y del ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, don Felipe ha señalado que, desde el Consejo de Seguridad de la ONU, España está dispuesta a contribuir a "un mundo mejor y más pacífico y seguro, más incluyente y sensible con las necesidades y sufrimientos de todos".
También se ha felicitado por las recientes "noticias esperanzadoras" que han marcado la actualidad iberoamericana, como "el inicio de la normalización de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba" y "la plena pacificación de la República hermana de Colombia".
El jefe del Estado ha iniciado su larga intervención con "un mensaje de firmeza en la defensa de los derechos humanos universales y de las libertades fundamentales, un mensaje de rechazo y desprecio al terrorismo, a esa violencia criminal y tan contraria a los valores más básicos del ser humano, del derecho y la justicia, de la democracia y la convivencia respetuosa".
En su primera referencia pública al terrorismo desde los ataques yihadistas perpetrados en París, ha lanzado asimismo "un mensaje también solidario y de pésame hacia las familias y las naciones que, en el último año, han sufrido los efectos terribles y dolorosos de esa lacra inhumana".
El objetivo del terrorismo "no es otro que someter al mundo a su visión perversa y monolítica" y sus enemigos son "las convicciones democráticas, la libertad en el ser, en el sentir, en el creer y en el querer", ha argumentado el monarca.
"Pero, frente a la barbarie y a pesar de la barbarie -ha continuado-, también comenzamos este año renovando nuestra esperanza", basada "en nuestra convicción de que frente al terror y el fanatismo sólo hay una respuesta posible: la fuerza implacable de la razón ejercida en libertad, en el marco del Estado de Derecho y del respeto a la dignidad y a los derechos de todas las personas".
Y esta respuesta "prevalecerá y se impondrá, sin ninguna duda, sobre el odio y el mal", ha proclamado.
En su detallada exposición del escenario mundial y las áreas de actuación de la política exterior española, don Felipe ha destacado que "el mayor reto" de la comunidad internacional "es cooperar más, compartir más los grandes avances y colaborar mejor para superar los problemas".
En ese contexto, ha afirmado que, ante la "mayor desigualdad, desempleo y pobreza" provocada por la crisis en muchos países, se pueden aplicar "medidas eficaces, graduales y equitativas para superar los obstáculos" y lograr "un modelo de desarrollo sostenible, inclusivo y en armonía con el medio ambiente".
Sobre la UE, ha reafirmado la necesidad de responder a las "grandes tensiones" provocadas por la crisis con "más profundización en la integración europea".
Después de instar a resolver el grave reto de Ucrania de modo que las relaciones de la UE con Rusia "retornen a la confianza y el respeto mutuos", el Rey ha repasado las perspectivas de cooperación con Iberoamérica y EEUU y ha destacado la "firme" implicación de España con la resolución de los conflictos de Libia, Siria, Irak y con la búsqueda de la paz palestino-israelí.
Tras mencionar iniciativas impulsadas en África y Asia-Pacífico, ha garantizado el compromiso, desde la ONU, con objetivos como el desarme, el fortalecimiento de la diplomacia preventiva o la igualdad de la mujer y ha asegurado que, gracias a su acción exterior y a la mejora de su economía, España puede contribuir "con más fuerza y eficacia" al progreso de la comunidad internacional.
En su calidad de decano del cuerpo diplomático, el nuncio del Vaticano, Renzo Fratini, ha lanzado también un mensaje en favor de la paz, que, ha recordado, sigue siendo una "excepción" en muchos lugares del planeta, y ha afirmado que la erradicación de las guerras y la violencia terrorista debe ser "innegociable".
En particular, se ha referido a la necesidad de ser "fuertes" frente a la "lacra del terrorismo" que azota a Europa y otras partes del mundo, y a aquellos que quieren "sembrar la violencia y el miedo", porque "la paz es un bien universal".
Fratini, quien ha enviado un saludo para los Reyes Juan Carlos y Sofía, hoy ausentes por vez primera en la ceremonia, ha hecho también referencia al "enorme esfuerzo" de la sociedad española ante la "larga crisis" económica y ha apostado por "preservar el estado de bienestar" con una economía "al servicio de las personas" y "mirando al bien común".

miércoles, 23 de enero de 2013

El Rey ofrece al cuerpo diplomático una recepción más austera de lo habitual


MADRID.- El Rey ha ofrecido al cuerpo diplomático acreditado en España su tradicional recepción anual que, en esta edición, ha sido más austera y breve de lo habitual por razones tanto de presupuesto como de tiempo, para ahorrarle al monarca pasar demasiadas horas de pie cuando aún se recupera de su última operación de cadera.

   Para empezar, la lista de invitados se ha reducido de unas 200 personas a menos de 150. Si en años anteriores se cursaban invitaciones al embajador y encargado de negocios de cada legación, más sus respectivas parejas, este año solo se ha invitado al embajador, o al encargado de negocios en su defecto, que han acudido eso sí al Palacio Real con acompañante, si así lo han querido.
   Con esta reducción en el número de invitados, se persigue un objetivo doble. Ahorrar dinero, pero también hacer que la recepción --que termina con el ofrecimiento a los invitados de un vino español y canapés-- no se prolongue en exceso, ya que el Rey intenta hablar con todos los invitados, explican  fuentes de Zarzuela.
   Como viene haciendo en otros actos, Zarzuela ha programado una línea de saludos de los invitados a la Familia Real más corta. Si antes todos los embajadores saludaban uno a uno a los Reyes y a los Príncipes, en esta ocasión los saludos se han restringido a una quincena de invitados: el presidente del Gobierno, el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, altos cargos del Ministerio, con sus respectivos acompañantes, y el Nuncio de Su Santidad el Papa en España, como decano del cuerpo diplomático acreditado en España.
   El resto de los invitados esperaba mientras de pie en el Salón del Trono, donde a continuación han entrado los Reyes y los Príncipes, que han escuchado sentados el discurso del Nuncio, Renzo Fratini.
   Terminado éste, los Reyes y los Príncipes se han levantado de sus asientos y Don Juan Carlos ha leído su discurso desde un atril que le han acercado, y donde se ha apoyado al dejar a un lado las dos muletas de las que se viene ayudando para caminar.

   El jefe del Estado, que ha pronunciado su discurso con algunas dificultades en la lectura, ha arrancado presentando sus condolencias a las familias de las víctimas del ataque terrorista contra la planta de gas en el este de Argelia y expresando su "solidaridad" con el Gobierno argelino.
   También ha querido "honrar la memoria" del sargento David Fernández Ureña, el último militar de las Fuerzas Armadas fallecido en Afganistán. Él, como el resto de hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas destacados "en los más difíciles escenarios del mundo", es muestra del "invariable compromiso de España con los principios fundamentales del derecho internacional" y "con la búsqueda de soluciones conjuntas a los desafíos globales", ha afirmado.
   Este doble compromiso, ha proseguido, "legitima" el deseo español de ingresar como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU en el bienio 2015-2016, un puesto en el que España tiene dos fuertes competidores, Turquía y Nueva Zelanda. Don Juan Carlos ha agradecido hoy el apoyo que ya le han trasladado a España algunos países.

   A pesar de los recortes que el actual Gobierno ha impuesto a la política de cooperación al desarrollo --criticados con dureza por las ONG, que le acusan de desmantelar la ayuda humanitaria, aquella que hace frente a situaciones emergencias-- el Rey ha sostenido que España "sigue comprometida con los más desfavorecidos a través de unos instrumentos de cooperación para el desarrollo que persiguen ser más eficaces".
   Incluso ha subrayado que el compromiso de España con Africa se traduce "en una notable cooperación al desarrollo, sobre todo en el Sahel".
   Respecto de la situación económica que atraviesa España, el Rey ha puesto en valor la recuperación de la competitividad internacional, "como testimonia el buen comportamiento del sector exterior" y ha asegurado que los "cambios" que se han producido en la economía española ya los están "apreciando y respaldando" los agentes e inversores internacionales.

   La crisis financiera, ha subrayado, está suponiendo un "reto histórico" al proceso de construcción europea, que debe "avanzar más" hacia la integración "desarrollando una auténtica unión económica y monetaria en sus cuatro pilares, bancario, fiscal, económico y político".
   El Rey ha destacado que esta crisis es una crisis del euro, "no una crisis específica de algunos países", por lo que "ningún socio europeo puede superar esta situación por sí mismo".
   En su discurso, en el que el Rey suele presentar los principales retos de la política exterior para el año en curso, el monarca se ha referido a la necesidad que tiene el servicio exterior de "reorganizar" sus medios hacia las zonas y asuntos más prioritarios.
   España seguirá fortaleciendo los vínculos con Iberoamérica, EEUU y el Mediterráneo, al tiempo que prestará más atención a la región de Asia y el Pacífico, aprovechando entre otras cosas dos conmemoraciones: el 40 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas con China y los 400 años de relaciones entre España y Japón, ha dicho.
   Don Juan Carlos no ha olvidado referirse a unos de los asuntos más actuales de la política internacional, como la reciente intervención en Mali, que España apoya "para restaurar plenamente la soberanía del pueblo maliense sobre su territorio y erradicar del mismo a los grupos que continúan la odiosa práctica del terrorismo, la violación de los derechos humanos, el sectarismo y la intolerancia", ha explicado.
   Antes de que el Rey tomara la palabra, el Nuncio puso en valor los reiterados llamamientos del monarca a los españoles en favor de "la convivencia, la esperanza y la unidad" de España.