viernes, 12 de octubre de 2018

Referendos y liderazgo / Francisco Poveda *

En Europa no entienden bien lo que realmente está pasando en España y lo cierto es que nuestras embajadas no se han empleado casi nada en explicar 'el procés'  y sus causas profundas a las respectivas opiniones públicas nacionales, de la Unión Europea al menos, y a sus más relevantes medios en cada país, incluida la intervención y su financiación exterior interesada por elevación para una balcanización de la península Ibérica. 

Y quizás sea por el rubor que implica en una teórica democracia parlamentaria occidental haber negado la libertad colectiva de expresión a un grupo de ciudadanos españoles residentes en Cataluña a través de un referendo consultivo (cuando el resultado implica únicamente la manifestación de la voluntad general o popular de forma no vinculante) que, en la fecha de su planteamiento, hubiese arrojado unos resultados porcentuales previsibles y muy distantes de lo que significarían hoy de realizarse tras un acuerdo político previo entre Madrid y Barcelona. 

Ahí Rajoy no estuvo políticamente muy fino entonces y de aquellos polvos... estamos donde estamos y posiblemente a donde vamos. Aunque bien es cierto que el Gobierno central no puede admitir, ni el sistema oneroso de las autonomías regionales artificiales puede aguantar, que la contribución fiscal del 20% del PIB español aspire a un sistema de conciertos o cupo como el del País Vasco (5%) o Navarra (2%) a base de aportaciones cuasi simbólicas al erario público de la Nación en el marco de la reforma del Estatuto de Cataluña.

Explique lo que explique y donde lo explique, Rajoy ha salido del Gobierno por no asumir su responsabilidad política, personal y colegiada, ante el desafío catalán. Y Sánchez entró de urgencia en Moncloa, presumiblemente de la mano de Zarzuela y el Ibex, para encauzar un entuerto de tal envergadura mientras se regenera una derecha conservadora estructuralmente corrupta, se revela el escaso peso específico de un C's de plastilina y se verifica el techo electoral de un neocomunista Podemos ante la recuperación constatable del voto socialista antes de convocar unas nuevas elecciones generales todo lo tarde en el tiempo que se pueda para que el régimen del 78 pueda recuperar el aliento y apuntalar a la Corona ante los crecientes embates republicanistas de diferentes procedencias.

Porque aquí entendemos cualquier referendo como plebiscito es por lo que no se hizo en 1978, diferenciado del de la nueva Constitución, el del sistema de Gobierno (monarquía o república) que hoy, en 2018, aún parece pendiente para legitimar democráticamente a la Corona cuya única decisión existencial actual proviene de las Cortes de Franco en primer lugar y, en segundo, de la dinástica de don Juan de Borbón desde un punto de vista de sucesión interna al entenderlo todo como una reinstauración de lo desechado en 1931 por unas elecciones municipales concluyentes.

Pero la Corona puede y tiene que hacerse útil en tiempos tan turbulentos si es que aspira a sobrevivir en España. Nunca entendí muy bien como no se renovó por completo el equipo de Zarzuela con la ascensión al Trono de Felipe VI. Y ahora aún lo entiendo menos al trascender que el cuestionado desde Cataluña discurso real del 3-O se coció en los entornos del monarca, lo que todavía puede resultar más problemático de cara a las periferias del país y sus élites más liberales por ilustradas. 

El resultado es que la sociedad española más inquieta por joven, bien formada y progresista ha elegido este simbólico 12 de octubre para debatir sobre la abolición de la monarquia parlamentaria tras el cuestionamento que se ha producido horas antes en el Parlamento catalán. 

Y puede continuar en algunos ayuntamientos de las llamadas nacionalidades históricas, desde Galicia a las Vascongadas y hasta de Baleares, visto el poco entusiasmo ante el llamamiento del constitucionalista PP para cubrir hoy todas las fachadas de nuestras viviendas con la enseña nacional con motivo del 12 de octubre. Su escasa capacidad de convocatoria tiene mucho que ver con la corrupción sistémica, la degradación general y la ascensión de los populismos, que explican el fenómeno catalán y la falta de credibilidad, por agotamiento, del régimen del 78 en todo su conjunto, hasta el desprestigio en Europa de nuestra Justicia por su infiltración política definitiva al margen de la Fiscalía.

Con todo, lo más preocupante e inquietante es la falta de un liderazgo nacional que tan bien supo encarnar el actual rey emérito Juan Carlos I. Desde Pablo Iglesias hasta Felipe VI, pasando por Pablo Casado, Albert Rivera, Pedro Sánchez y hasta Alberto Garzón, no se han revelado como líderes en coyuntura tan propicia como la de ahora para poder demostrarlo con un poco de esfuerzo. Y esa es la verdadera tragedia nacional que puede dar lugar a todo tipo de riesgos interiores y exteriores para conservar las esencias culturales e históricas que sustentan identidad,  folklores aparte.

Meses después de la moción de censura en el Congreso, la derecha se ha fraccionado en tres partidos extremos que han regalado el centro al PSOE mientras la izquierda reformadora y transformadora reside en Podemos, por lo que cabe concluir que en unas eventuales elecciones próximas, y coincidiendo con el CIS, hoy ganaría con holgura el centro-izquierda frente a los nacionalistas incluso, por un significativo deslizamiento del voto con las posibles excepciones de Andalucía, Cataluña y puede que hasta el País Vasco, según coinciden sociólogos expertos en demoscopia. 



(*) Periodista y profesor

lunes, 24 de septiembre de 2018

Felipe VI aplica a la Familia Real la subida de sueldo del funcionariado

MADRID.- Felipe VI ha aplicado un año más a las retribuciones de la Familia Real y del personal de La Zarzuela la misma subida establecida para los funcionarios, en este caso el 1,5 por ciento, de modo que él percibirá 242.769 euros brutos en 2018; doña Letizia 133.530 euros; y el rey Juan Carlos 194.232 euros.

Según los datos publicados por la Casa del Rey en su web oficial sobre la distribución interna de la partida de 7.887.150 euros asignada a esta institución en los Presupuestos Generales del Estado, el capítulo dedicado a la Familia Real se sitúa en 679.818 euros, frente a los 668.952 euros del año anterior.
Tal como explica la Casa en su web, este incremento de 10.866 euros “representa la aplicación de una subida del 1,5 por ciento anual, al que se añade un 0,25 por ciento de julio a diciembre, equivalente a la contemplada para los altos cargos del Gobierno de la nación” por la ley de Presupuestos para 2018.
El 1,5 por ciento de subida anual de sueldos -más el 0,125 por ciento adicional correspondiente a ese 0,25 de julio a diciembre- establecido para todos los funcionarios es el que se aplica tanto a Felipe VI, la reina Letizia, don Juan Carlos y doña Sofía como a los altos cargos de Zarzuela, al personal laboral y a los complementos retributivos para trabajadores procedentes de otros organismos.
Al igual que en años anteriores, la retribución de don Juan Carlos representa un 80 por ciento de la de Felipe VI, mientras que la percibida por la reina Letizia supone un 55 por ciento y la de doña Sofía, fijada en 109.260 euros, un 45 por ciento.
Como es habitual, la partida más destacada del desglose interno de los presupuestos de la Casa del Rey es la de gastos de personal, con 3,83 millones de euros, que suponen un 48,63 por ciento del total, seguida de gastos corrientes en bienes y servicios (2,78 millones), Familia Real, inversiones (477.000 euros) y fondo de contingencia (112.000 euros).
El gasto en bienes y servicios disminuye en 95.606 euros y refleja la “política de ahorros y ajustes” de la Casa, que continúa su “línea inversora en innovación y adquisición de medios”, con un capítulo global de Inversiones que crece en 26.000 euros y una atención especial a las nuevas tecnologías de la comunicación, a las que dedica el 80 por ciento de los gasrtos por servicios de empresas y profesionales.
La asignación presupuestaria de 7.818.890 euros que ha recibido la Casa del Rey para 2018 es un 0,87 por ciento superior a la del pasado ejercicio, después de cuatro años de recortes, dos de congelación y una subida del 0,56 por ciento en 2017.

martes, 18 de septiembre de 2018

El Rey defiende una universidad con "capacidad crítica y libertad académica"


SALAMANCA.- El Rey ha abogado por seguir impulsando la internacionalización y la innovación del sistema universitario español y europeo y por remarcar "la capacidad crítica, la unión entre docencia e investigación y la libertad académica" de estas instituciones académicas.

Felipe VI, acompañado de la reina Letizia, ha animado a fortalecer la cooperación entre centros académicos durante la conmemoración del 30 aniversario de la Magna Charta Universitatum, celebrada en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca (USAL), con la asistencia de unos 250 rectores de medio centenar de países.
En el marco del octavo centenario del estudio salmantino, don Felipe ha reafirmado la vigencia de los principios de la Magna Carta, el documento que desde 1988 han firmado unos 800 centros académicos de todo el mundo a favor de la autonomía universitaria y la libertad de investigación, de enseñanza y de formación.
El acto ha tenido lugar en medio del debate por la polémica que han suscitado los títulos de postgrado de algunos políticos, como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el líder del PP, Pablo Casado, y la ya exministra de Sanidad, Carmen Montón.
En las distintas intervenciones, no ha habido alusiones directas a este asunto, aunque el rector de la USAL, Ricardo Rivero, ha asegurado que no deberían llamarse universidades "organizaciones puramente mercantiles, comerciantes de títulos sin escrúpulos en cuanto a su calidad o rigor científico".
"Allí donde no se cultive el auténtico esfuerzo por aprender y enseñar, no debería aparecer ni reconocerse el nombre de universidad", ha proclamado Rivero al aludir a los principios que inspiraron la Magna Carta, alumbrada en Bolonia (Italia) hace tres décadas.
Unos valores que, según el jefe del Estado, impulsarán "aún más la internacionalización y la innovación del sistema universitario español, europeo, iberoamericano e internacional". "Ahora y en el futuro, nos moverán la capacidad crítica, la unión entre docencia e investigación, la libertad académica y la interacción de culturas", ha añadido el rey en su discurso, en el que ha intercalado algunos párrafos en inglés.
Convencido "del sentido y la razón de ser de las universidades", don Felipe ha reiterado la necesidad de "invertir más en investigación y en responsabilidad social" para continuar "generando conocimiento que realmente enriquece a la sociedad".
"El afán de progreso es, sin duda, incentivo de la excelencia", ha sostenido el jefe del Estado, para quien son "aún considerables las tareas que quedan por acometer tanto en docencia como en investigación".
La de este martes ha sido la quinta visita de Felipe VI a la Universidad de Salamanca en el último año para respaldar el Octavo Centenario, que ha definido como "un acontecimiento de Estado" por la importancia histórica de la universidad más antigua de España e Iberoamérica, fundada por Alfonso IX de León.
Entre los rectores participantes en la conferencia, ha estado el de la Universidad Rey Juan Carlos, Javier Ramos, quien ha afirmado que la investigación interna para aclarar las supuestas irregularidades en másteres cursados por políticos va a llegar "hasta el final", se cerrará "en breve" y se comunicará "en días o semanas".
Ramos ha rechazado que el "escándalo de uno o unos muy pocos que han hecho cosas irregulares" haya influido en el arranque del curso académico en la URJC y, como ejemplo de que "no hay interferencia", ha apuntado que las matrículas de grados ha aumentado el tres por ciento y las de los másteres, el dos.
Junto a los reyes, han estado el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque; el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera; y el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, entre otras autoridades.
La Asamblea de la Magna Carta ha concluido con una comitiva académica de todos los rectores, que han recorrido el centro histórico de la ciudad ataviados con sus togas y birretes.
Antes del acto en el Paraninfo, los Reyes han visitado el Centro de Láseres Pulsados de la Universidad de Salamanca en el parque tecnológico de la localidad de Villamayor de la Armuña.

martes, 11 de septiembre de 2018

Los Reyes acompañan a sus hijas en su primer día de colegio


MADRID.- La princesa de Asturias y su hermana, la infanta Sofía, han empezado hoy las clases en el colegio Santa María de los Rosales de Madrid, donde han llegado con sus padres, los reyes, en un automóvil que conducía el monarca.

Don Felipe y doña Letizia han saludado desde el vehículo con las ventanillas delanteras bajadas -y también sus hijas, a través de los cristales- a los reporteros gráficos que les aguardaban tanto a la llegada como a la salida del centro, donde los reyes han permanecido una media hora.
El Santa María de los Rosales es un colegio privado ubicado en la zona residencial de Aravaca, en el que la princesa Leonor, que pronto cumplirá 13 años, comienza segundo curso de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y su hermana Sofía, de 11 años, sexto curso de Primaria.
Después de este reencuentro con las clases, las hijas de los reyes tendrán ocasión de celebrar con sus padres dentro de cuatro días, el próximo sábado, el 46 cumpleaños de doña Letizia, en una jornada sin actividad oficial, tras un viernes en el que don Felipe inaugurará una fábrica en Sevilla mientras la reina concede dos audiencias en el Palacio de la Zarzuela.
Leonor estrenó el pasado sábado su actividad institucional fuera de Madrid como princesa de Asturias en una visita a Covadonga con sus padres y su hermana para conmemorar los 13 siglos transcurridos desde la fundación del reino asturiano y los centenarios de la coronación de la Santina y de la creación del primer Parque Nacional de España, embrión del de los Picos de Europa.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Cataluña, en el centro de la Apertura del Año Judicial presidido por el Rey


MADRID.- El rey Felipe VI ha presidido este lunes el Solemne Acto de Apertura del Año Judicial y, en la recepción posterior, se ha podido ver al jefe de Estado saludando y departiendo brevemente con el presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes; con el que ha sido instructor del juicio al 'procés', Pablo Llarena y también con el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera.

Los cuatro han estado hablando unos minutos -posteriormente se ha sumado el presidente del Colegio Nacional de Procuradores, Juan Carlos Estévez- después del acto oficial, en el que Lesmes ha hecho una firme defensa de la Constitución, recalcando que cuando ésta es golpeada "no puede renunciarse a defenderla". 
La fiscal general del Estado, María José Segarra, por su parte, ha incidido en que la ley vincula a todos, sin excepciones.
Entre la multitud de conversaciones, el jefe de Estado también ha saludado a la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo; a la presidenta del Congreso, Ana Pastor y a la embajadora de Marruecos, Karima Benyaich. Marruecos es precisamente uno de los países donde los Reyes tienen pendiente una visita de Estado.
Entre los asistentes al acto, la situación de Cataluña y la proximidad del juicio a los líderes independentistas han sido los temas más frecuentes en las conversaciones. También el próximo 40 aniversario de la Constitución española, que se celebrará en diciembre y para el que el Gobierno y las Cortes ya han anunciado un programa de actos.

Su Majestad el Rey fue recibido a su llegada al Palacio de Justicia por el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes. Seguidamente, Don Felipe accedió al interior del edificio donde saludó a los miembros de la Sala de Gobierno del Tribunal Supremo, así como a la secretaria general Iberoamericana, Rebeca Grynspan; al embajador de la República de Portugal en España, Francisco Ribeiro de Menezes; al embajador de la República Francesa en España, Yves Saint-Geours; al embajador del Reino de Marruecos en España, Karima Benyaich; al presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido; a la presidenta del Consejo de Estado, María Teresa Fernández de la Vega; a la presidenta del Tribunal de Cuentas, María José de la Fuente; y al secretario de Estado de Justicia, Manuel-Jesús Dolz; entre otras autoridades.
Seguidamente, ya en el salón Rotonda, Su Majestad el Rey fue saludado por la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor; el presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas; la vicepresidenta del Gobierno y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, Carmen Calvo; la ministra de Justicia, Dolores Delgado; la fiscal general del Estado, María José Segarra y los vocales que integran el Consejo General del Poder Judicial.
Una vez revestido con la toga y el Gran Collar de la Justicia, Don Felipe se dirigió al Salón de Plenos y ocupó su lugar en la Presidencia. Tras abrir Su Majestad el Rey la sesión, tomó la palabra en primer lugar el secretario de la Sala de Gobierno del Tribunal Supremo, que dió paso a la intervención de la fiscal general del Estado que expuso la actividad desarrollada por la Fiscalía en el pasado ejercicio, la evolución de la criminalidad, la prevención del delito y las reformas convenientes para una mayor eficacia de la justicia.  
El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial presentó la Memoria anual sobre el estado, funcionamiento y actividades de los Juzgados y Tribunales de Justicia.
Finalizado el turno de intervenciones, Su Majestad el Rey declaró abierto el Año Judicial 2018/2019 y levantó la sesión.

domingo, 9 de septiembre de 2018

La mayoría de españoles cree que la princesa Leonor llegará a reinar, según un sondeo


MADRID.- El 63,4 % de los españoles creen que la princesa Leonor, de 12 años, llegará a reinar en España, según una encuesta que publica hoy La Razón, que también señala que los ciudadanos valoran con 6,9 puntos a la Heredera de la Corona.

A partir de 600 entrevistas telefónicas realizadas por NC Report, el sondeo señala, además, que el 64,9 % de los españoles consideran que la Monarquía representa bien a España.
El 76,7 % opinan que debe abordarse "sin demora" la reforma de la Constitución para que no se distinga por género a la hora de heredar el Trono, añade la muestra.
Más de la mitad de los encuestados (el 51,6 %) consideran que la presencia de la Princesa de Asturias en los actos públicos es la adecuada, frente al 37,9 % que la ven insuficiente.
Casi seis de cada diez consultados piensan que el hecho de que la Heredera de la Corona sea mujer marcará el estilo de su reinado, según NC Report.
En cuanto a la educación que está recibiendo la princesa Leonor, el 72,8 % de los entrevistados estiman que debería ser la misma que recibió su padre, el rey Felipe VI, y el 58,3 % sostiene que su formación es igual a la que reciben otros herederos de monarquías europeas.

La verdad a medias de la monarquía parlamentaria / Javier Pérez Royo *

“La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria”, dice lapidariamente el artículo 1.3 de la Constitución. No debería, en consecuencia, poderse poner en cuestión que es así.

Y sin embargo, nos enteramos, por ejemplo, en información de eldiario.es publicada el pasado miércoles, que la amante del Rey Juan Carlos, Corinna, acompañada del embajador de España en Arabia Saudí, se había reunido con uno de los príncipes de la Casa Real de aquel país, en representación del Rey de España, para entablar negociaciones de naturaleza económica, en las que no queda claro dónde empiezan y acaban los intereses del Rey y los intereses del país.

Esto no es que sea imposible, sino que es inimaginable en una Monarquía Parlamentaria. Una reunión del amante de la Reina de Inglaterra o de la amante del Rey de Bélgica, acompañados del embajador correspondiente, con un príncipe saudí para hablar de negocios en representación de cualquiera de ambos monarcas, no es posible ni en una obra de ficción, porque carecería de la verosimilitud mínima para que pudiera ser efectiva.

La relevancia de la información publicada en eldiario.es, así como las informaciones que van apareciendo en este y otros medios de comunicación sobre las andanzas del Rey Juan Carlos I y Corinna, no es tanto de naturaleza penal como constitucional. Se podrá discutir si las conductas que figuran reflejadas en esas informaciones son constitutivas o no de delito y, si en el caso de que lo fueran, estarían o no protegidas por el principio de inviolabilidad del monarca, pero lo que no se puede discutir es que constitucionalmente son inaceptables, que son incompatibles con el artículo 1.3 de la Constitución.

Las conductas de las que estas publicaciones nos informan, que se refieren temporalmente a los últimos años de la ejecutoria del Rey Juan Carlos I, pero que nadie duda de que son conductas que se han venido sucediendo a lo largo de toda ella, se aproximan a la conducta de su abuelo Alfonso XIII y, en cierta medida, a la de su tatarabuela Isabel II. Son episodios propios de una Monarquía Constitucional, pero predemocrática, y no de una Monarquía parlamentaria.

Obviamente estos episodios no han sido la norma de la conducta del Rey Juan Carlos I. La Monarquía definida como “parlamentaria” en la Constitución de 1978, no es la Monarquía definida como “española” en las Constituciones de 1845 y 1876. Con la Constitución de 1978 la Monarquía ha convivido con el principio de legitimación democrática formulado en el artículo 1.2 CE. Y con un principio de legitimación democrática que ha operado como principio dominante en el sistema político. Desde esta perspectiva, la diferencia entre la Monarquía “parlamentaria” del 78 y la Monarquía “española” del 45 y del 76 es una diferencia real, no cosmética.

Por eso hablo de “verdad a medias”. En mi opinión, no cabe duda de que los elementos propios de la Monarquía parlamentaria han estado presentes durante el reinado del Rey Juan Carlos I. No cabe duda de que han estado, además, de manera dominante. Pero no de manera exclusiva y excluyente. No se ha producido la negación del principio monárquico como un principio de legitimidad, que es lo que ha ocurrido en todas las Monarquías parlamentarias sin excepción.

El Estado Constitucional democrático es compatible con una magistratura de carácter hereditario en la Jefatura del Estado. No es compatible con un principio de legitimidad monárquico que haga competencia de manera subrepticia al principio de legitimidad democrático. Esto es lo decisivo. La Democracia como forma política no puede tolerar la existencia de algún principio de legitimidad alternativo al principio democrático.

Esto es lo que no ha ocurrido nunca en la historia de España, con la excepción, obviamente, de la Segunda República. Jamás se ha extendido el poder constituyente del pueblo español a la institución monárquica. De una manera inequívoca en la Primera Restauración. Y de una manera “encubierta”, pero también inequívoca en la Segunda.  La Monarquía siempre ha sido previa e indisponible para el poder constituyente del pueblo español. 

En la Primera Restauración el Título de la Monarquía de la Constitución no se sometió siquiera a la discusión de las Cortes Constituyentes de 1876. En la Segunda no se llegó a tanto, pero el Rey Juan Carlos I, que había jurado lealtad a las Leyes Fundamentales del Régimen del general Franco, no juró nunca lealtad a la Constitución de 1978. No es ella la que me ha traído a mí, sino que soy yo el que la ha traído a ella. Con esta ambigüedad se ha organizado política y jurídicamente la democracia española.

En España tuvimos una Primera Restauración acompañada de una fórmula constitucional liberal, predemocrática, que se podía en cierta medida homologar con lo que ocurría en el constitucionalismo europeo anterior a la Primera Guerra Mundial, pero que no podía serlo después de la Gran Guerra. Su incapacidad para transitar de la Monarquía Constitucional a la Monarquía Parlamentaria la condenó de manera inexorable. De ahí que, aunque la Monarquía no desapareciera hasta 1931, desde 1917 no hizo más que vivir en un estado de agonía. 

Hemos tenido una Segunda Restauración acompañada de una fórmula constitucional democrática, que se puede homologar con lo que ocurre en el constitucionalismo europeo posterior a la Segunda Guerra Mundial, pero contaminada por restos del pasado, que vienen en parte de la vieja “Monarquía Española” y en parte de las Leyes Fundamentales del Régimen anterior. Los efectos de dicha contaminación han sido tolerables durante los primeros cuarenta años de vigencia de la Constitución, pero han dejado de serlo.

Sin un referéndum sobre la Monarquía no es posible salir de la situación a la que hemos llegado. Una democracia no puede operar con ambigüedades sobre el principio de legitimidad en el que descansa su sistema político. Las dudas tienen que ser despejadas y solamente hay una forma de hacerlo. Argumentar que, puesto que la Constitución de 1978 fue sometida a referéndum y en ella figuraba la Monarquía definida como parlamentaria, la Monarquía ya se ha sometido a referéndum, es una parte de esa verdad a medias en que nos hemos instalado.

Cuanto más tiempo se tarde en entenderlo, peor. 


(*) Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla


sábado, 8 de septiembre de 2018

Leonor inicia en Covadonga su andadura oficial como heredera de la Corona


COVADONGA.- La Princesa de Asturias ha llegado hoy a la Basílica de Covadonga con los Reyes y la infanta Sofía en su primera actividad oficial en esta Comunidad, donde asistirán a las conmemoraciones de la fundación del reino asturiano, la coronación de la Virgen y la creación del primer parque nacional.

Entre el sonido de las gaitas y vítores y aplausos de los vecinos que aguardaban su llegada, los Reyes y sus hijas han sido recibidos por el presidente de Asturias, Javier Fernández, el del Parlamento autonómico y el alcalde de Cangas de Onís ante la Santa Cueva, en cuyo interior el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, les ha dedicado unas palabras, con una mención expresa a la heredera de la Corona.
Tras agradecer su presencia en Covadonga, el arzobispo se ha dirigido a la "jovencísima Princesa" en estos términos: "Que la Santina guíe vuestros pasos y que vuestra Alteza crezca sana, sabia, santa y 'guapa', como aquí llamamos a las cosas y personas hermosas".
"Que María de Covadonga proteja a esta querida Familia Real en un momento decisivo y delicado para España", ha añadido monseñor Sanz, quien ha hecho entrega a los Reyes de la medalla conmemorativa del centenario de la coronación canónica de la Santina y ha obsequiado a la Princesa y la infanta con sendas medallas de la Virgen que mostraban en su reverso la Cruz de la Victoria, símbolo de Asturias.
El gaitero asturiano José Ángel Hevia, galardonado con la Medalla de Asturias, ha interpretado el Himno de la Virgen de Covadonga durante la visita a la cueva en que se venera la imagen hallada, según la tradición, en el siglo VIII en ese lugar, donde los Reyes y sus hijas, acompañados en todo momento por el ministro Luis Planas, se han acercado además al túmulo de don Pelayo antes de dirigirse a la basílica.
Allí asistieron a una misa solemne oficiada por el arzobispo de Oviedo y concelebrada por los arzobispos de Santiago de Compostela, Granada, Burgos y el cardenal Antonio María Rouco Varela, tras la que saludaron a los cinco expresidentes autonómicos asturianos.

A continuación, conmemoraron los 13 siglos transcurridos desde la fundación del Reino de Asturias con una ofrenda floral ante la estatua de Don Pelayo y las visitas a una exposición sobre los sucesivos reyes de España, con fondos del Museo del Prado, y a una muestra fotográfica sobre Covadonga con obras de Fernando Manso, ambas en el museo de este Real Sitio.
Además, el presidente autonómico hizo entrega a la Princesa de Asturias de la insignia de la Cruz de la Victoria, un obsequio que en su día también recibió su padre por su condición de heredero de la Corona.
Ya por la tarde, los Reyes presidieron con sus hijas la celebración del primer centenario del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga -embrión del actual Parque de los Picos de Europa- ante el lago Enol, donde la Princesa será obsequiada por el Ayuntamiento de Cangas de Onís con una yegua de la raza "Montaña asturiana".
Los Reyes y sus hijas han llegado a Covadonga por carretera desde Cangas de Onís, localidad en la que su helicóptero ha aterrizado cerca de una residencia de mayores, junto a la que han saludado y se han fotografiado con algunos de los empleados y residentes en este centro.
Covadonga, donde las crónicas sitúan el origen de la rebelión de don Pelayo que dio lugar a la Reconquista, fue el lugar en que don Felipe tomó posesión simbólica del título de Príncipe de Asturias, como heredero de la Corona, el 1 de noviembre de 1977, en presencia de sus padres, los Reyes Juan Carlos y Sofía.
Don Felipe regresó en enero el día de su cumpleaños de 2004 con doña Letizia, su entonces prometida, y ahora vuelve de forma oficial por vez primera desde su proclamación como Rey y desde que su hija mayor es Princesa de Asturias, el trigésimo sexto heredero de la Corona española que asume este título.


jueves, 6 de septiembre de 2018

Segarra entrega a Felipe VI la memoria de la Fiscalía General del Estado

MADRID.- El Rey ha recibido hoy en el Palacio de la Zarzuela a la fiscal general del Estado, María José Segarra, quien le ha entregado el primer ejemplar de la última memoria de la Fiscalía, correspondiente a 2017, cuatro días antes de que ambos vuelvan a coincidir en la apertura del año judicial.

La memoria del Ministerio Público será presentada en este acto de apertura del año judicial, que se celebrará el próximo lunes en el Tribunal Supremo bajo la presidencia de Felipe VI y en el que, además de Segarra, intervendrá el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes.
Antes de mantener una reunión en el despacho oficial del monarca, don Felipe ha dado una cordial bienvenida a Segarra en el Salón de Audiencias del palacio, donde ambos han posado para los medios gráficos con el volumen de la memoria anual en manos de la fiscal general.
Esta es la primera ocasión en que María José Segarra acude a la Zarzuela para entregar al Rey la memoria anual de la Fiscalía, ya que tomó posesión el pasado 30 de junio, tras prometer la víspera el cargo ante don Felipe en el mismo salón donde la ha recibido hoy, en una breve ceremonia sin símbolos religiosos.
Nacida en 1963, Segarra fue nombrada fiscal general del Estado por el Consejo de Ministros para sustituir a Julián Sánchez Melgar tras recibir el aval del CGPJ y comparecer ante la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados.
Licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, ingresó en 1987 en la carrera fiscal y ha estado destinada en la Fiscalía de la antigua Audiencia Territorial de Barcelona y en la Fiscalía Provincial de Sevilla, de la que era fiscal jefe desde diciembre de 2004, especializada en Familia y Protección de Menores.

martes, 4 de septiembre de 2018

El Rey recibe en la Zarzuela la Medalla de Oro de la Universidad de Almería


MADRID.- El rector de la Universidad de Almería (UAL), Carmelo Rodríguez, ha entregado hoy al Rey la Medalla de Oro de la institución durante una audiencia concedida en el Palacio de la Zarzuela a una decena de representantes de este centro académico, con motivo de su 25 aniversario.

Tras saludar a sus invitados, recibir la medalla de manos del rector y posar junto a todos ellos, don Felipe se ha reunido a puerta cerrada en el Salón de Audiencias con los diez representantes de la UAL, que han tenido ocasión de exponerle las principales actividades y proyectos de esta institución.

La UAL celebró el pasado 29 de junio el acto conmemorativo del vigésimo quinto aniversario de su fundación en 1972 como Colegio Universitario dependiente de la Universidad de Granada, condición que mantuvo hasta configurarse como institución universitaria propia en 1993.
Durante este cuarto de siglo, la Universidad de Almería ha formado a casi 45.000 titulados, con un impacto sobre la economía de su entorno que el rector cifra en unos 600 millones de euros anuales, el 5 por ciento del PIB de la provincia.

La Sociedad Geográfica presenta al rey un atlas sobre los exploradores españoles

MADRID.- El rey ha reanudado hoy su agenda oficial pública en el Palacio de la Zarzuela con una audiencia concedida a los integrantes de la Junta Directiva de la Sociedad Geográfica Española (SGE), quienes han presentado al monarca un atlas en inglés que difunde los logros de exploradores y descubridores españoles.

El exministro Pío Cabanillas, presidente de la SGE, encabezaba la delegación de esta sociedad y ha hecho entrega a don Felipe de un ejemplar del "Atlas of Spanish Exploration and Discovery", que reúne las contribuciones más significativas de los exploradores y viajeros españoles al conocimiento científico y geográfico a lo largo de la Historia a través de océanos, selvas, montañas y desiertos.
Un total de 140 mapas y 800 imágenes ilustran este atlas, que se abre con las expediciones de exploradores tartésicos, fenicios, cartagineses y griegos emprendidas desde territorios de la actual España y con el que la SGE pretende "difundir la prodigiosa labor de descubrimiento que los españoles han asumido a lo largo de la Historia".
La SGE es una asociación sin ánimo de lucro que, entre otros objetivos, trabaja para "recuperar la historia de la exploración y los descubrimientos españoles en el mundo, ampliar el conocimiento geográfico y social de los pueblos, propiciar el contacto humano y la comprensión hacia las distintas culturas" y "ser motor de proyectos viajeros que sirvan a la investigación, la ciencia o la cultura".

PP, PSOE y C's rechazan una comisión de investigación sobre el rey Juan Carlos

MADRID.- La Mesa del Congreso, con los votos de PP, PSOE y C's, ha rechazado hoy la petición de Unidos Podemos para que el pleno debata crear una comisión de investigación sobre las revelaciones de Corinna zu Sayn-Wittgenstein en relación con las actividades del rey Juan Carlos.

Según han informado fuentes parlamentarias, PP, PSOE y C's han rechazado en la reunión de la Mesa del Congreso crear esa comisión de investigación tras las informaciones publicadas por "El Español" y "OK Diario" que aseguraban que la amiga del Rey emérito Corinna zu Sayn-Wittgenstein da a entender en unas grabaciones que éste tiene cuentas en Suiza y que la utilizaba a ella como testaferro.
La portavoz adjunta de Unidos Podemos, Ione Belarra, en declaraciones a los periodistas ha calificado de "auténtico fraude democrático" que PP, PSOE y C's se hayan "aliado para paralizar la investigación de las finanzas" del Rey emérito, cuando "hay sospechas fundadas de que Juan Carlos I incurrió en evasión fiscal".
"No puede haber más ley del silencio en nuestro país", ha dicho Bellarra, que considera que los ciudadanos "tienen derecho a saber" si el Rey emérito "es un defraudador, si cobró mordidas por el contrato del AVE a La Meca y si comparte testaferro con la trama Gürtel".
Por ello, ha avanzado que su grupo parlamentario presentará un escrito para pedir a la Mesa "la reconsideración" de su decisión y ha instado a PSOE y C's a rectificar y "trabajar con Unidos Podemos para la regeneración democrática.
"Hoy se han aliado PP, C's y PSOE en el Congreso para bloquear nuestra comisión de investigación y evitar que se conozcan las respuestas", ha escrito en su perfil de Telegram el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, tras conocer la decisión de la Mesa de la Cámara Baja.
Igualmente, el coordinador federal de IU, Alberto Garzón, ha criticado en Twitter que esos tres partidos se hayan "aliado" para "evitar que se discuta en el Congreso" sobre "los borbones y sus negocios oscuros".
"Se han negado a que se debata en pleno. Toleran la corrupción borbónica e impiden la democracia", ha subrayado Garzón.

lunes, 16 de julio de 2018

Borbonia / Ramón Cotarelo *

Toca juzgar al rey emérito. Toca juzgar su reinado. Por eso los poderosos se resisten como gato panza arriba a apear el mando. Porque saben que los van a juzgar. Y no suelen salir bien parados. Precisamente en estos días, la fundación de su nombre abre al público los papeles, el archivo de Felipe González. Es de suponer que debidamente expurgados de forma que quizá sea preciso esperar veinticinco años hasta saber qué pasó realmente con los GAL.

En el caso de la Monarquía, el juicio al rey está ya hecho hace mucho por la opinión pública y es devastador. El rey lleva el sobrenombre de su primer velero, Bribón. De reseñar el cortesanísimo comportamiento de los medios de comunicación, todos a una al quite y a encubrir las bribonadas del sujeto. Episodios ha habido en su vida que requerirían un Valle Inclán que retrató la de su tatarabuela Isabel II. Isabel es el nombre que acompaña a las dos Españas, la ascendente de la Iª y la desfalleciente de la IIª. 

Comienza una batalla mediática, política, con ambición de convertirse en judicial, por llevar al ciudadano Juan de Borbón ante los tribunales. A la defensa acuden prestos los tres partidos dinásticos PP, PSOE, C's y todos los medios de comunicación impresos y audiovisuales así como algunos digitales. Encabeza la cruzada por el trono y el altar el siempre fiel ABC que, en recuerdo de sus mejores tiempos, se inventa una encuesta con un 70% de ciudadanos en España dispuestos a dejarse matar por su rey que tanto lo merece. En contra, una alianza de la escasa izquierda republicana con el más escaso republicanismo muy fraccionado.

Más complejo es el juicio a la Monarquía, que ya afecta al sucesor. Una ministra del gobierno Sánchez ha señalado que el hijo no hereda los posibles pecados del padre y tampoco de la hermana y el cuñado. Sin duda, pero la Monarquía está tocada en todos sus flancos. La corte es un patio de monipodio con una autoridad moral nula. El ejercicio del monarca, perfectamente anodino. El incumplimiento de su función como árbitro y moderador de las instituciones, clamoroso. 

El desastre definitivo de la institución fue el discurso del tres de octubre de 2017 en el que el rey se alineó incondicionalmente con una de las partes del conflicto, respaldando su agresiva política de represión y, por ello mismo, alentando su intensificación. En esa amenazadora arenga perdió Felipe VI el poco recurso que le quedaba a una hipotética legitimidad. 

Catalunya triunfante será republicana. La insistencia de Torra en que el Borbón se disculpe por el discurso de marras y, por tanto, por el 1-O, le da la base para poco menos que declarar Catalunya entera tierra libre de Borbones. El rey tiene el extraño privilegio de ser persona non grata en algunos municipios catalanes. Un poco más y consigue que lo declare persona non grata el Parlament.

Otra cosa será el destino de la Monarquía en España. Pero eso es algo que habrán de decidir los españoles cuando se decidan a decidir algo.  
 


(*) Catedrático emérito de Ciencia Política en la UNED

lunes, 2 de julio de 2018

La Corona agoniza / Ruth Toledano *

Para las cosas esenciales nunca es el momento ni hay tiempo, así que es obvio que el gobierno de Sánchez no va a hacer nada que ponga en cuestión la Jefatura del Estado, el Reino de España. Los socialistas monárquicos (esa contradicción en sus términos) dirán que no es el momento. Los socialistas republicanos dirán (entre dientes) que en esta legislatura no hay tiempo. O viceversa. Tanto monta monta tanto. Tiempo tampoco hubo ni era el momento en las legislaturas anteriores. Acaso en las del más allá.

Pero se pongan como se pongan unos y otros socialistas o no la Corona agoniza. Se la puede mantener como se mantuvo a Franco: enchufada al aparato para mantenerla con vida, aunque vegetativa; entubada para que le llegue el oxígeno a un cerebro de encefalograma plano. Me refiero a la muerte orgánica de la monarquía, a la expiración gráfica del régimen (no vaya a ser que acabe en la cárcel acusada de faltar a los Borbones, cosa a la que, por otra parte, tengo todo el derecho, faltaría más). Otra cosa es la imposición, que nos obliguen a tener una muerta encima (no hay más que verla, por lo suelos, valga la paradoja). Se impone con provocación: el exhibicionismo de la fuerza necrófila.

La última escenificación de esta muerte tan poco apasionante ha tenido lugar en un recóndito paraje de Catalunya. Allí, en un salón de bodas de los célebres cocineros para omnívoros hermanos Roca (ni siquiera en su muy exclusivo restaurante, donde la factura asciende a unos 300 euros por barba hipster) se hizo entrega este año del Premio Princesa de Girona, que concede la Fundación homónima. 

La transacción tuvo lugar allí porque el jefe no electo o rey solo fue bien recibido en un salón de bodas de pueblo (no se me ofendan los de pueblo, que yo también lo soy, a ver si nos entendemos). Tras la entrega de estos exóticos galardones (para quien no lo sepa, la princesa de Girona es Leonor de Borbón y Ortiz, 12 años, heredera del trono no electo de España, y dejo  aquí la Wikipedia para los más noveleros) solía celebrarse en el Auditori de Girona un encuentro llamado  Rescatadores de Talento (baste decir que es patrocinado, entre otros, por Ferrovial, Nestlé, Novartis, Gas Natural, Abertis, Indra, BBVA… En fin, gente talentosa que sabe lo que rescata). Pero este año no pudo ser: el Auditori de Girona se encontraba en obras. Work in progress.

Fue todo muy pedestre y tan premonitorio como la chupa de agua que cayó el día de la boda entre Felipe de Borbón y Letizia Ortiz hace catorce años. Tanto ha llovido desde 2004 que hasta tienen un cuñado en chirona y una hermana que fue infanta de todo y es duquesa de nada. En Girona también llovía el otro día. 

La escena exhalaba una atmósfera de acto semiclandestino que solo rompió la llamativa apariencia de la ahora llamada reina (vestido rojo como rosa de un logo, pelo tirante como negociación de un divorcio). Felipe y Letizia llegaron juntos en un coche que no conducían y se trataron como si no se hubieran dirigido la palabra jamás. Parecían esos invitados a una boda incapaces de ocultar que se han pasado la noche discutiendo.

El aspecto terrible que ambos lucían, esa mezcla entre soberbia y tristeza, entre altivez y desolación, es la viva imagen de la monarquía, la representación más gráfica de un régimen que, aunque se desmorona, se aferra a su existencia como a un paraguas gris. Todo en su espacio es falso y falaz. La presunta calma de él. La presunta autonomía de ella. Todo es tan presunto. Ya no está arriba la Corona: flota en una altura abismal que solo conduce al precipicio, al vacío. Por algo los acompañaba un astronauta.

¿Por qué seguimos haciendo el paripé? ¿Por qué seguimos diciendo que el rey está vestido? ¿Por qué se nos obliga a simular que no nos damos cuenta de que esa institución (esa familia, esas personas, esa gente) a nadie sirve  ya ni nada une? ¿Por qué no reconocer que son perjudiciales o, al menos, que agonizan? ¿Por qué esos patrocinios? ¿Nadie que llega al poder va a hablar nunca con sinceridad? ¿No es el momento? ¿No hay tiempo? ¿Cuándo es el tiempo de la evolución? ¿Cuándo el tiempo de la dignidad? 

Si es tiempo de exhumar los restos del dictador que nos legó a los Borbones, es tiempo de liquidar su herencia. Todo ante notario, por supuesto (no se me vaya a malinterpretar y acabe en Brieva).


(*) Periodista


martes, 17 de abril de 2018

Letizia y la educación de una futura reina de España / Jesús Cacho *

Un alto cargo autonómico de cuyo nombre no quiero acordarme viajó a Madrid no hace mucho tiempo para mantener en Zarzuela una larga reunión de trabajo con Letizia Ortiz Rocasolano, hoy Doña Letizia. Se trataba de discutir los pormenores de la inauguración de un nuevo campus universitario en la capital de una comunidad relativamente cercana a Madrid. 

A la antigua locutora de RTVE le gusta documentarse y preparar a fondo los actos oficiales en los que interviene. Son sus “sesiones de trabajo matinales”, y en aquella entrevista quiso saber hasta el último detalle de aquella invitación que, no tras mucho cavilar, había decidido finalmente aceptar.  

-Se trata de inaugurar un anexo al campus universitario, en el que se van a instalar nuevas facultades, que va a ser de enorme utilidad para esta Comunidad Autónoma, y cuya primera piedra, por cierto, pusieron hace ya unos cuantos años don Juan Carlos y doña Sofía.

-¿Cóóóómo? ¿Ééééésos? ¿Y yo voy a ir ahora a inaugurar algo que hicieron éééésos hace 20 años? ¿Yo mezclada con éééésos a estas alturas? ¿Yo haciendo lo mismo que éééésos? ¿Yoooooo? –Los dedos índices en paralelo apuntando hacia fuera, los pulgares hacia arriba, en gesto de profundo disgusto, en ademán desafiante del pistolero a punto de abrir fuego- ¡Quééé horror! ¡Quééé horror! Repetía conmocionada. 

Y el pasmo de la Consorte era tan evidente que se puso en pie dando vueltas alrededor de la mesa, las manos a la cabeza, como si no lo pudiera creer, como si le hubieran insultado gravemente, como si le acabaran de anunciar una desgracia familiar irreparable. Porque nada que haya tenido que ver con Juan Carlos I y/o con la sufrida Sofía de Grecia puede/debe contaminar el buen nombre, el inmaculado crédito de esta mujer ridículamente progre que detesta a sus reales suegros, que reniega de la figura de Juan Carlos y Sofía por motivos, para empezar, puramente ideológicos.

Terminó acudiendo a la inauguración. El gesto agriado, la sonrisa glacial que luce en las ocasiones en que quiere evidenciar que le da por el saco el acto de marras, que no está a gusto y que se quiere ir cuanto antes. Y después de la breve inauguración protocolaria, pasaron todos al salón de actos donde esperaban las autoridades regionales, con el presidente de la Comunidad y el señor obispo, puede que arzobispo, cardenal incluso, a la cabeza, y un grupo de estudiantes invitados. 

Letizia, su chaquetita corta y su pantalón ajustado, vestida de “pobre” para la ocasión, porque ella sabe vestir pobre cuando la ocasión lo pide, saludó de prisa y corriendo, mueca incluida, a las autoridades y se dirigió directamente a los estudiantes con los que departió muy animada, mostrando su trasero al señor obispo, durante casi media hora. Cuando se cansó, dio media vuelta, saludó con idénticas prisas a las atónitas autoridades y puso rumbo a Madrid seguida por sus escoltas.

Esta es la reina consorte -¿reina con suerte?- de España. Este es el material humano que anida en esta señora. La soberbia de una señora que no sabe estar, que nunca llegará a saber estar, que no ha interiorizado su papel como representante de la institución monárquica y las obligaciones que ello conlleva, que ignora que las formas son fundamentales a la hora de preservar la institución. 

Han pasado ya unos cuantos días desde el escándalo por ella protagonizado a la salida de la misa de Pascua en la catedral de Palma. Los servicios de información de palacio han logrado adormecer la polémica surgida, sobre todo en los grandes medios, ello con la ayuda de las Cifuentes que a diario sacuden la actualidad de la casa patria. Pero el resplandor de la hoguera sigue intacto. Porque este no es un revolcón de prensa rosa. Esta ni siquiera es una pelea matrimonial, por más que afecte a la pareja real. Este es un asunto de Estado en tanto en cuanto afecta a la heredera al trono de España, la princesa Leonor, a la futura Jefa del Estado, y por ello a la propia estabilidad del Reino.  
   
Éramos pocos y parió la abuela. Bueno, quien en realidad parió fue la nuera. Una mujer que ha mostrado en público el sistema de valores que está insuflando en sus hijas, la heredera del trono y su hermana: el de un total desapego hacia los padres del actual Rey de España y hacia toda la familia Borbón, como si esta bella niña Leonor fuera a encabezar la dinastía plebeya de los Borbón-Parla, nada que ver con la italiana de los Borbón-Parma, la dinastía populista del honrado bisabuelo taxista y la abuela sindicalista de CC.OO., desafección como prueba de una falta de respeto hacia sus mayores, y de ahí ese gesto airado, resabiado, con el que la bella niña rubia rechaza la mano sobre el hombro que le tiende su abuela, una Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, una royal emparentada con todas las casas reales europeas, porque ella no quiere que la toque, le da asquito, tantas veces se lo habrá reiterado la consorte, y este es el gesto que ha escandalizado a España entera, un gesto que fue un insulto a su suegra, la reina Sofía; a su marido, el rey Felipe VI, y a todos los españoles de bien a quienes Felipe VI representa, y representa muy bien como demostró el 3 octubre pasado.

Un episodio digno de estudio psicológico    

Un incidente –el del rechazo de la mano de su abuela, y ese otro, aún peor, consistente en pasar la mano por la frente de la heredera para borrar de su piel el estigma de ese beso furtivo que le acaba de dar doña Sofía, en episodio digno de estudio psicológico-, que está mal si responde a un incontrolado impulso de la heredera, un arranque de infantil incomodidad, pero que está mucho peor si, al final del camino, es consecuencia de la comedura de coco a la que esta señora está sometiendo a sus hijas en contra de sus abuelos, los Reyes eméritos. Es la auténtica lección que cabe extraer de este penoso incidente, y la pregunta inevitable y dolorosa que plantea: ¿en qué manos está la educación de la futura reina de España?

La inseguridad. Una inseguridad que le lleva a desconfiar de todo el mundo y que le provoca esos prontos linderos con la arrogancia, ese gesto de crispación, esa falta de naturalidad, ese envaramiento. Y la obsesión por proteger a sus hijas, ocultar a sus hijas, evitar todo contacto con sus abuelos, los reyes eméritos, alejarles de la familia Borbón… 

Letizia no autoriza ninguno de los viajes que la futura reina debería estar ya haciendo, con el tiento debido, por los cuatro puntos cardinales de España, y no permite que sus hijas acudan al funeral celebrado en Madrid al día siguiente del escándalo mallorquín con motivo del 20 aniversario de la muerte de don Juan de Borbón, inexcusable falta por parte de una heredera al trono por muy joven que sea. Todo como si las jóvenes princesas fueran propiedad privada, como si temiera que pronto se las fueran a quitar, sabedora de que con el paso del tiempo las niñas serán inevitablemente llamadas a tareas de representación que las alejaran de ella, un destino que las aproximará a los Borbones hasta confundirse con el apellido en la misma medida que las alejará de los Rocasolano y su pequeño mundo.

Y ese peculiar universo de Zarzuela que puede acabar explotando entre el entorno del Rey –con Jaime Alfonsín como Jefe de la Casa, con Martínez Palomo como secretario general, con Miguel Herráez como responsable de Seguridad-, y el de la Reina –con José Manuel Zuleta (duque de Abrantes con grandeza de España, y varios títulos más) como jefe de su secretaría, todos con sus correspondientes valet de chambre, dos universos paralelos plagados de celos y dispuestos al enfrentamiento, a la putada consuetudinaria, hasta el punto de que, tras un análisis detenido de las imágenes filmadas a las puertas de la catedral de Palma, de quién las filma, y del “tempo” de su difusión, hay quien llega a la conclusión de que alguien ha dado el visto bueno para que salieran a la luz, de que ahí ha metido mano la dirección general de RTVE, la vicepresidenta Soraya y el señor Alfonsín, entre otros, para ilustrar lo que sería una seria advertencia del entorno de Felipe VI –temeroso de lo que el entourage de Letizia pueda llegar a maquinar un día- a la Reina Consorte. El momento de darle una lección y enviarle un mensaje claro: chica, te estás pasando varios pueblos…! 

El entorno de la Casa del Rey, el de la secretaría de la reina, y dos círculos concéntricos más: el espacio exterior de los amigos y aduladores de Letizia, la “corte” privada de la reina consorte, sus celebradas amigas, muchas de ellas periodistas, con las que suele escaparse a cenar de cuando en cuando, y sus amigos periodistas, los Grijelmo, Urdaci y demás, y naturalmente el entorno íntimo de los Ortiz Rocasolano, con la mami Paloma como alter ego, la mujer que se ocupa de cuidar a las niñas cuando los reyes están fuera –doña Sofía no puede poner un pie dentro del pabellón de los Reyes; tiene vetada la visita a sus nietas-, que al parecer pasa más tiempo dentro de Zarzuela que fuera y cuya influencia en las niñas es más que obvia. 

Cuatro mundos atrayéndose y repeliéndose, potaje indigerible, cóctel explosivo que difícilmente puede salir bien y que terminará explotando algún día por algún lado. Temor que el ridículo montaje ideado cuatro días después a las puertas de la clínica donde el emérito acababa de ser operado –la nuera ejerciendo de obsequiosa abrepuertas, y las nietas haciéndose la foto de la mano de la abuela- no ha hecho sino incrementar. ¿Y qué pensarán esas niñas a las que ahora se les dice que no deben rechazar la mano de la apaleada abuelita por mucho asquito que les dé…?

Isabel II y la futura reina Leonor

Una cóctel explosivo cuyo primer responsable es el rey Juan Carlos, quien, en lugar de ocuparse en mantener y sacar adelante una familia unida por el amor y la atención constante, de cuidar la educación y las amistades de sus hijos, se empleó a fondo en ver qué mujer iba a visitar su cama la noche de aquel día y de dónde iba a lograr sacar un duro más para engordar su peculio, por lo que no cabe extrañar que tanto el príncipe Felipe como las infantas Elena y Cristina terminaran haciendo unos matrimonios deleznables. Si la princesa Leonor ha de llegar un día a ocupar el trono de España, su reinado no se podrá parecer en nada al de aquella otra Borbón que lo ocupó en la primera mitad del XIX, y mucho menos su educación:Carecía absolutamente de genio y se convirtió exactamente en lo que su educación hizo de ella, y su educación fue tan mala que difícilmente hubiera podido ser peor… La virtud no estaba en la familia y la virtud política menos aún… No podía por lo tanto aprender nada bueno observando el ejemplo de ninguno de sus padres y pasó sus años impresionables bajo la influencia de cortesanos que le enseñaron que el reino era su propiedad privada, y su capricho un principio suficiente para dirigir la elección de sus ministros.Más aún, a la edad en que aún debería haber estado en la escuela, la casaron con un marido que carecía de los atributos esenciales de un marido. Y eso teniendo le diable au corps”. Es la descripción que de Isabel II hizo su primer biógrafo (The tragedy of Isabella II), el inglés Francis H. Gribble.

“A los diez años Isabel resultaba atrasada, apenas si sabía leer con rapidez, la forma de su letra era la propia de las mujeres del pueblo, de la aritmética apenas sólo sabía sumar siempre que los sumandos fueran sencillos, su ortografía pésima. Odiaba la lectura, sus únicos entretenimientos eran los juguetes y los perritos. Por haber estado en manos de los camaristas ignoraba las reglas del buen comer, su comportamiento en la mesa era deplorable, y esas características, de algún modo, la acompañaron toda su vida”, dijo de ella el conde de Romanones

 “Yo creo que Letizia ha traspasado todas las barreras que protegían la convivencia en el seno de la familia real y lo ha hecho en público y de forma ostentosa”, asegura alguien que sirvió muchos años en Zarzuela. “Lo ocurrido es muy grave, y me parece que como no la metan en cintura la cosa acabará mal”. 

Un cóctel, el de Felipe VI, para el que solo parece haber una solución razonable, pero que compete en exclusiva a su vida privada. 

Mucho más importante, casi trascendental, es todo lo que atañe a la educación de la futura reina Leonor. ¿Corolario? La educación de la princesa heredera no puede quedar ni un día más a cargo de su madre y mucho menos de la abuela Rocasolano. Es una cuestión de Estado. Alguien debería tomar cartas en el asunto (algo que no hará el calzonazos Rajoy), como ocurriría en cualquier monarquía parlamentaria del mundo civilizado.



(*) Columnista



sábado, 14 de abril de 2018

El PSOE se desmarca de la campaña de Juventudes Socialistas contra la monarquía

MADRID.- La dirección del PSOE ha censurado este viernes la campaña lanzada por Juventudes Socialistas para reivindicar la necesidad de avanzar hacia la III República, aprovechando las celebraciones en torno al 14 de abril, fecha de proclamación de la II República en 1931.

“No la secundamos. Espero que (Juventudes Socialistas) estén en otras cosas”, ha señalado en rueda de prensa desde la sede de Ferraz el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, que ha advertido de que España tiene en la actualidad “problemas más importantes” que su modelo de jefatura de Estado.
El ‘número tres’ de la formación también ha apelado a Juventudes Socialistas a “aprender” a ser responsables porque “la responsabilidad es muy importante”.
Asimismo, ha pedido a la organización juvenil del PSOE que no se salga de las resoluciones aprobadas en el 39º Congreso, donde Juventudes Socialistas no consiguió someter a votación una enmienda en defensa de la III República.
Se aprobó en cambio una redacción que recordaba que el “PSOE tiene su propia concepción sobre el modelo de Estado” y que precisaba que la forma de Gobierno hacia la que pretende avanzar busca fortalecer los “valores republicanos” y aspira a promover un “modelo federal”.

martes, 3 de abril de 2018

La Casa del Rey dispondrá de 7,88 millones, un 0,87% más

MADRID.- La asignación que recibe anualmente la Casa del Rey aumentará en 2018 un 0,87 por ciento, al pasar de los 7.818.890 euros del pasado ejercicio a 7.887.150 euros, después de cuatro años de recortes, dos de congelación y una subida del 0,56 por ciento en 2017.

La Constitución establece que el jefe del Estado dispone anualmente de "una cantidad global para sostenimiento de su familia y de su Casa y distribuye libremente la misma", motivo por el que en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado presentado hoy en el Congreso por el ministro Cristóbal Montoro únicamente figura la cantidad global que recibirá la Casa del Rey.
La subida del 0,56 por ciento para 2017 fue la primera aplicada a la partida presupuestaria de la Casa del Rey desde 2009, ya que esta asignación se mantuvo congelada durante 2010 y disminuyó un 12,58 por ciento en los cuatro años siguientes, hasta quedar en 2014 en 7.77 millones, cantidad que se mantuvo invariable en los dos siguientes ejercicio.
En cuanto a las retribuciones de la Familia Real, hasta ahora han registrado un incremento anual del 1 por ciento desde que Felipe VI, tras ser proclamado Rey, decidió disminuir un 20 por ciento la asignación para el jefe del Estado y asignar a su padre el 80 por ciento de esta cantidad.
En 2017, la retribución anual de Felipe VI fue de 238.908 euros brutos y la remuneración del Rey Juan Carlos 191.124 euros, mientras que la Reina Letizia recibió 131.400 euros brutos.
La cantidad para doña Letizia supone un 55 por ciento de la de don Felipe y un 2,3 por ciento menos de lo que cobraba la Reina Sofía, quien ahora ingresa 107.520 euros anuales, que representan el 45 por ciento de lo recibido por el Rey.

viernes, 23 de marzo de 2018

Alfonso Guerra: "Es ingrato mandar al Rey al basurero por cazar un elefante"

SEVILLA.- Cuando Alfonso Guerra (Sevilla, 1940), llegó a la vicepresidencia del Gobierno en 1982, España era, en su opinión, un país gris tras 40 años de dictadura que él se propuso cambiar para que no la reconociera ni la madre que la parió. "Y lo logramos", asegura este destacado protagonista de la Transición que fue también vicesecretario general del PSOE desde 1979 hasta 1997.

Culto, estoico y enamorado de su ciudad, Guerra acude a esta entrevista con Epipress acompañado de un par de amigos de toda la vida, compañeros con los que luchó contra el franquismo antes de tomar la alternativa en política junto a Felipe González, otro amigo de juventud que no le entendió cuando quiso mover al PSOE a "posiciones más tibias".
La bruma gris regresa ahora a la España del siglo XXI azotada por la crisis económica y sobre todo por los independentismos, advierte al comparar sin tapujos a Carles Puigdemont con el golpista Antonio Tejero y al ironizar con las proclamas éticas de Jordi Pujol cuando ya tenía en sus cuentas el dinero robado a los catalanes.

A Alfonso Guerra, un voraz lector que disfruta ahora de "Mil y una muertes" de Sergio Ramírez, no le ha llegado aún la brisa fresca de los nuevos partidos, aunque palpa más sentido común en el discurso de Ciudadanos que en el de Podemos. "Los españoles echarán de menos el bipartidismo", vaticina este lúcido "dinosaurio" que ve espantado como se ha querido enviar al basurero histórico al Rey Juan Carlos I por haber ido a cazar un elefante a Botsuana olvidando que en 1981 frenó un golpe de Estado "que pudo tener consecuencias terribles" para este país.
Pregunta: ¿A qué se dedica ahora, don Alfonso?
Respuesta: A preocuparme por los derechos de la gente y de las personas cercanas. Doy conferencias, estudio y escribo.
P:¿Cómo ve usted la España de hoy?
R: La situación es compleja. España fue durante dos siglos un polvorín de enfrentamientos internos por la decadencia que se originó a partir del siglo XVI. En 1978 se recuperó la democracia y todos nos pusimos de acuerdo para salir de esa decadencia y buscar la prosperidad del país. Se logró pero últimamente todo ese consenso se ha venido abajo.

P: ¿Por qué?


R: La crisis económica de 2007 ha rebajado la calidad de la democracia. Esa crisis ha sido utilizada para reducir los derechos conquistados. Al mismo tiempo se está produciendo un proceso de desintegración impulsado por fuerzas políticas que pretenden el secesionismo no solo en Cataluña sino también en el País Vasco y hasta en Baleares. Pero además hay otros dos problemas a largo plazo de los que no se ocupa nadie.
P:¿Cuáles son esos dos problemas?


R: Hay un grave problema demográfico porque no tenemos población y otro de desertización que ya se ve claramente en el sur y será gravísimo en el futuro. De todas formas, España es muy fuerte. Ya decía Bismarck que es el país más fuerte del mundo porque los españoles llevan siglos intentando destruirlo y aún no lo han conseguido. En el siglo I un historiador de la Galia escribió sobre los españoles y dijo que era gente muy aguerrida que luchaba por todo y cuando no encontraba al enemigo fuera lo buscaba dentro.
P: ¿En qué ha quedado aquella pasada por la izquierda que usted decía que necesitaba este país cuando gobernaba UCD?


R: Dejó un legado muy importante. La España de 1992 no se parecía en nada a la de 1977. A otros países les costó hasta 100 años lograr el progreso que nosotros conseguimos en muy poco tiempo. Estoy muy orgulloso sobre todo de la equiparación que se hizo de la España rural y la urbana.

P:Así que ha visto satisfactoriamente cumplido su vaticinio de que con ustedes a España no la iba a conocer ni la madre que la parió.




R: Sí, las cosas empezaron a complicarse en 1996 con la llegada de la derecha al poder y ahora atravesamos una situación muy complicada.
P: ¿Por qué se ha convertido Cataluña en nuestro principal problema de hoy? ¿Qué se ha hecho tan mal?




R:Lo han hecho mal los nacionalistas independentistas. Cuando alguien comete un crimen no se le puede echar la culpa al vecino. Otra cosa es que hayan faltado elementos para evitar este problema.
P:¿Qué elementos echa en falta?




R: La Constitución carece de una cláusula de intangibilidad que sí tienen otras cartas magnas. Con esta cláusula se hubiese evitado que un grupo político nacionalista de Cataluña decidiese dar un golpe de Estado contra la Constitución. No tenemos instrumentos políticos para frenar estos actos pero afortunadamente la Justicia está haciendo su labor. No es la primera vez que los nacionalistas catalanes hacen esto. Lo intentaron en 1873, en 1931, en 1934 y ahora.
P: Pero PP y PSOE no han dudado en pactar con ellos en cuanto los han necesitado.




R: Y deberíamos estar más que escarmentados y desconfiar de ellos. Lo curioso es que ahora pretenden separarse del resto de España para enterrar las fechorías que han cometido. Esos que clamaban que España les robaba eran precisamente los que robaban a los catalanes.
P: Parece que el PNV no quiere quedarse atrás y reclama su derecho a decidir en una clara deriva soberanista. ¿Existe el riesgo de que el País Vasco siga la senda del independentismo catalán después del fracaso de Ibarretxe?




R: El riesgo existe. Afortunadamente el plan Ibarretxe fue despachado como debió de haberse despachado el catalán: en el Congreso. Los vascos lo hacen con más prudencia pero ese virus independentista se extiende y lo vemos ahora en Baleares que impulsa un nacionalismo identitario.
P: El presidente Urkullu gobierna con el apoyo del Partido Socialista de Euskadi. ¿No son el PSOE y el PP los que les vienen dando alas a los nacionalistas durante toda la Transición?




R: La responsabilidad, insisto, es de los independentistas. Eso sí, yo no soy partidario de que algunos nacionalismos cuenten con la aquiescencia del socialismo. Ciudadanos ha tenido una posición clara respecto al nacionalismo catalán y los ciudadanos no solo le están premiando en Cataluña sino en toda España.
P: ¿Por qué se ha roto el encanto de la Transición que parecía haber reconciliado por fin a los españoles después de la dictadura de Franco surgida de una brutal guerra civil?




R: Comenzó a romperse con la llegada de José María Aznar al Gobierno, sobre todo, durante su segunda legislatura. Él planteó de nuevo una situación de enfrentamiento basada en la falta de comunicación y en la negativa a negociar. Los parlamentarios no se hablaban entre ellos en el Congreso.
P: ¿A qué se debe la degradación política que estamos viviendo, fruto de la cual hasta el Rey Juan Carlos I ha tenido que abdicar?




R: El Rey salvó a España en 1981 de unas consecuencias que podrían haber sido terribles. La política es tan ingrata que después de eso se le ha querido mandar al basurero de la historia por ir a cazar un elefante en África. No lo entiendo. Vienen los agitadores estos, los llamados emergentes, que calientan a la gente y se cometen este tipo de injusticias.

P: El desprestigio de los dos grandes partidos, PP y PSOE, es enorme y el bipartidismo corre el riesgo de naufragar. ¿Por qué?






R: Ha habido una campaña reiterada por parte de los medios de comunicación y de algunos políticos contra el bipartidismo. Es una especie de suicidio colectivo. Cuanto más fragmentado está un Parlamento más difícil es gobernar. Los españoles acabarán echando de menos ese bipartidismo.
P:¿Traen realmente aire fresco Ciudadanos y Podemos?






R: A mí no me ha llegado aún esa brisa. Son dos partidos muy diferentes. Ciudadanos quiere ser de centro-derecha para arrebatar gran parte de la masa electoral del PP y lo está consiguiendo en cierta medida por su coherencia en Cataluña y porque creo que el ciclo político de Mariano Rajoy está ya terminado. Los otros pertenecen a esos grupos de gentes que quieren derribar todo lo que hay porque creen que debajo están los jardines del paraíso. La gente no debería dejarse engañar. Los grupos con una retórica de revolución tienen siempre una práctica de represión. La izquierda tiene que defender a las mayorías y proteger a las minorías, pero no privilegiarlas.
P: ¿Cómo explica usted que la corrupción entre con tanta facilidad en el PP y el PSOE en cuanto tocan poder?






R: La corrupción también salpica y mucho al nacionalismo y es lo que nos ha llevado a la situación actual. Hay que diferenciar entre la corrupción institucional que se ha dado en el PP y en lo que era CiU y la corrupción de ciertas personas de ciertos partidos que se hacen corruptas.

P: Oiga pero el PSOE también ha tenido sus casos de corrupción como el de Roldán, Filesa, Malesa, los ERES de Andalucía o José Ángel Fernández Villa en Asturias.








R: Esa no es corrupción institucional, se trata de personas que roban en una institución. La corrupción es muy difícil de combatir porque se ve cuando ya ha pasado. Habría además que combatir tanto al corrupto como al corruptor.
P: ¿Por qué el socialismo pierde músculo en Europa?








R: La caída del Muro de Berlín trajo muchas ventajas a la sociedad pero generó algunos problemas. El colapso de la Unión Soviética llevó a los Estados Unidos a pensar que ya no tenía que ejercer el liderazgo del mundo y fíjese que presidente tienen hoy los norteamericanos. Eso ha traído a Europa el freno a la integración europea, el auge de los nacionalismos identitarios, la inestabilidad política, el Brexit, la crisis económica y terrorismo. El pacto que se logró tras la II Guerra Mundial, el Estado del Bienestar, ya no es necesario según los poderosos. Todo eso ha generado que los partidos socialdemócratas tengan menos atractivo para la gente porque han pensado que los socialdemócratas tenían que aceptar las reglas del capitalismo no regulado.
P:¿Es ese el gran defecto de la socialdemocracia europea?








R: Sí porque los mercados han sido siempre respetados por todos los gobiernos pero cuando su poderío es tal que imponen condiciones a los estados yo creo que hay que intervenir y eso no se ha entendido. La crisis de 2007 se ha querido resolver con austeridad cuando lo que se tenía que haber hecho es lo contrario y ahí han perdido juego los socialdemócratas. Es un error estratégico histórico.

P:Parece que el populismo ha venido para quedarse. Más de la mitad de los votantes italianos acaban de dar su apoyo a partidos antisistema (La Liga y 5 Estrellas) que entre otras cosas coinciden en defender que las vacunaciones no sean obligatorias. ¿Por qué se han degradado tanto nuestras instituciones?










R: El populismo viene a través de esa falta de liderazgo social en el mundo. Aparece el egoísmo y el proteccionismo y los demagogos encuentran un perfecto caldo de cultivo para lanzar sus proclamas. Yo no creo que el populismo venga para quedarse, la gente verá que en esos movimientos solo hay destrucción. Siempre ha habido brotes de populismo y de nacionalismo que en el siglo pasado dieron lugar a dos guerras mundiales.
P: Iñigo Errejón acaba de proponer en el colegio parisino de Macron una corriente europea patriótica, popular, democrática, conservadora y de orden que aparque los clásicos manuales de la izquierda. ¿A qué le suena ese discurso en defensa de los de abajo para frenar los excesos de los de arriba?










R: No me suena a nada. En esa propuesta hay mucha lectura mal digerida.
P: ¿Han sido dignos sucesores de Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez?










R: La historia dirá. Felipe González cambió al país, Rodríguez Zapatero se centró más en la extensión de los derechos civiles y Sánchez no ha sido presidente.
P: ¿Cómo lleva lo que está ocurriendo en el PSOE, un partido cuyo secretario general ha vuelto con el apoyo de la militancia para ajustar cuentas con la vieja guardia que le había echado?










R: Se dice que ahora el PSOE sí es un partido de militantes, pero, ¿qué pasa con los que sufrieron la cárcel, el exilio o hasta la muerte? ¿No eran militantes esas personas? Lo más glorioso del PSOE es su pasado y es peligroso cualquier tipo de discurso de disrupción con ese pasado porque no conduce a nada. Los dirigentes tienen la responsabilidad de convencer y tomar decisiones y no pueden dejar que las tomen otros.
P: ¿Cómo se puede entender lo que es el PSOE de hoy que se proclama constitucionalista pero a la vez se alía con partidos proindependentistas o populistas en Barcelona, el País Vasco, Baleares o Valencia?










R: En teoría todos los partidos con los que está el PSOE dicen que son constitucionalistas aunque lo que defienden no coincida con las tesis constitucionalistas. En esos pactos están encerradas las ventajas y las contras de los pactos electorales.

P: ¿Es partidario de que la Constitución recoja que España es una nación de naciones o un Estado plurinacional como ha llegado a proponer Pedro Sánchez?












R: No. Eso solo lo recoge la Constitución de Bolivia con una definición terrible que no creo que sea el modelo a seguir. España en un sentido jurídicopolítico es una nación. Otra cosa es que tenga diferencias identitarias referidas a la cultura.
P: ¿Ya tiene claro por qué Felipe González llegó a perder la confianza y a cansarse de usted después de haberse comprometido mutuamente a un pacto de amistad de por vida que incluía cuidar de los hijos de ambos?












R: Hubo un proceso de gente de dentro y de fuera del partido para convencerle de que se quitase el obstáculo de los que, según ellos, impedíamos que el PSOE se moviera a posiciones más tibias. Y le convencieron. Yo le decía: "No vengas por mi camino pero tampoco por el de los otros".
P: ¿Ve posible recuperar la vieja amistad que les unió o cree que han emprendido vidas tan distintas que ya no tienen nada en común?












R: No hay nada roto, cada uno tiene su vida como todas las personas.
P: Volvamos a Cataluña. ¿Le parece acertada la aplicación que se está haciendo del artículo 155 de la Constitución?












R: Sí, pero creo que se hizo tarde, se convocaron las elecciones demasiado pronto y sin intervenir TV3, una televisión sectaria a todas luces.
P: ¿Cómo es el movimiento prefascista que según usted actúa en Cataluña?












R: Es la estrategia de unos grupos nacionalistas que llevan 35 años usando a los medios de comunicación, la educación y el dinero para un proyecto independentista y secesionista. Los medios de comunicación públicos y privados han lanzado mentira tras mentira para hipnotizar a un millón de personas a las que hay que deshipnotizar.
P: Se queja usted de las consecuencias de 35 años de los colegios bajo control nacionalista y de una TV3 sectaria. ¿Qué parte de responsabilidad tienen en ello los socialistas que incluso han llegado a gobernar la Generalitat y que tienen un grave problema interno con el prosoberanismo del PSC?












R: La actitud del PSC no ha sido firme y eso le ha costado electoralmente. La gente despechada por el nacionalismo es la mitad de los que viven en Cataluña y es la clase trabajadora a la que el PSC no ha sabido hablar con coherencia.
P: De hecho Nuria Parlón que aspiraba a liderar el PSC ya ha pedido la puesta en libertad de los presos independentistas, ¿Qué le parece esta petición?












R: Un error gravísimo. ¿Qué pediría Parlón para Alfonso Armada y compañía? Son todos golpistas y parece que si llevan la escarapela de derechas hay que condenarles pero si la que llevan es de izquierdas o nacionalista hay que absolverles. Va a ir mucha gente a la cárcel porque han dado un golpe de Estado y quien no quiera ver esto tiene un problema.
P: ¿Es entonces Puigdemont tan golpista como el exteniente coronel Tejero?












R: Exactamente igual.
P: ¿Qué reacción cabe ante el desplante y los consejos de la alcaldesa de Barcelona al Rey Felipe VI con motivo del Mobile World Congress de Barcelona?












R: Que la señora alcaldesa quiera dar recomendaciones al Rey me parece absurdo.
P: El PDeCAT y ERC han pactado una hoja de ruta con un reparto de cargos, recursos y control de la televisión pública para seguir adelante con el proceso independentista. ¿Qué no hace el Gobierno de Rajoy, y debería hacer, para frenarlos?












R: Yo no voy a decirle a Rajoy lo que tiene que hacer pero por lo menos debería de intentar parar esa hoja de ruta.

P:¿Cómo ve la disputa del presidente del Parlament catalán, Roger Torrent, con el Tribunal Supremo en la investidura del nuevo presidente de la Generalitat?
R: Esta gente es muy peligrosa pero no es tonta jurídicamente. Alguien le habrá soplado que eso no se puede hacer sin agotar el ciclo jurídico español. Lo único que quieren es perpetuarse en el poder para tapar sus vergüenzas y fechorías, que han sido muchas. Recuerdo a Jordi Pujol hablando de ética cuando ya tenía el dinero que había robado a los catalanes en sus cuentas.
P:¿Qué le sugiere el plan de los independentistas catalanes de vaciar las instituciones legítimas y crear en Bruselas un Consejo de la República y una Asamblea para la República?
R: Maduro. Están copiando a Maduro y a su régimen autoritario
P: ¿Qué le parecen a usted Pablo Iglesias e Iñigo Errejón y sus diferencias estratégicas o ideológicas?














R: Desinteresantes.
P: ¿Cómo recomendaría usted enfocar el pacto educativo para una reforma eficaz de la Educación en España?














R: El pacto por la Educación se intentó con Gabilondo de ministro y estuvo a punto de firmarse pero el PP hizo un servicio muy feo a la sociedad y se desmarcó. Ahora parece que ocurre a la inversa y no me tranquiliza nada. No podemos cambiar de plan de Educación cada vez que se cambia de ministro. Lo que hay que hacer es mejorar el plan vigente y dejar de copiar el modelo norteamericano porque no estamos en las mismas condiciones.
P: Felipe González ya ha dicho que no se siente representado por el actual proyecto del PSOE. ¿Y usted?














R: Mi modelo de partido es diferente. No comparto el nuevo reglamento del partido que quita el poder a los órganos intermedios para darlo a las bases. Yo creo en la democracia representativa y no en modelos que eligen al César que se queda sin contrapoder.
P: ¿Le parece grave que la dirección del PSOE no haya apoyado a Elena Valenciano para presidir el Grupo Socialista del Parlamento Europeo?














R: Este es un caso escandaloso de sectarismo. Primero dijeron que no a De Guindos porque había que apoyar a una mujer y cuando aparece la señora Valenciano es su propio partido el que le dice que no.

P: Señor Guerra. ¿Por qué el presidente de Asturias, Javier Fernández, cuya imagen se agrandó al frente de la gestora que destituyó a Sánchez está teniendo un final tan amargo en su tierra, donde el Soma-UGT y los sanchistas no se paran en barras para desautorizarle en cuento tienen la menor ocasión?
















R: Javier Fernández es uno de los grandes socialistas europeos que quedan en el mundo. Es cabal, íntegro, inteligente y con una capacidad extraordinaria para entender lo que pasa. Que no le sepan apreciar en sus filas me llena de tristeza. Le aprecio y le admiro y que haya gente que le ponga palos en las ruedas es incomprensible y se pagará a la larga.
P: ¿Qué le sugiere la decisión del sanchismo que ahora controla la Federación Socialista Asturiana de oficializar el bable?
















R: Insisto en que me parece bien proteger a las minorías pero no privilegiarlas. Una cosa es proteger el bable y otra darle el rango de lengua oficial. Así comienzan los nacionalismos identitarios.

P: ¿Ha pensado que quizá las nuevas generaciones le ven como veían ustedes a aquellos dinosaurios del franquismo cuando eran jóvenes?


















R: Es que yo soy un dinosaurio porque empecé en política muy joven hace ya 60 años. Pero tengo más lucidez que muchos jóvenes de 30. El que es idiota a los 70 años ya lo era a los 17. La generación actual está mejor formada que la mía pero fíjese que pocos quieren entrar en política. Por ejemplo, en 1978 los mejores de la sociedad fueron a la política.
P: Entre Pablo Iglesias y Albert Rivera, ¿con cuál se queda?


















R: Conmigo mismo.
P: ¿Le han ofrecido volver al ruedo político?


















R: Alguna vez pero la verdad es que no tengo ninguna melancolía de aquella época. Mi vocación no era la política a la que llegué combatiendo la dictadura de Franco. A mí me gusta el teatro, la lectura, la poesía, la música y vivir en Sevilla.