jueves, 7 de marzo de 2019

El Parlament catalán aprueba una comisión de investigación sobre la monarquía

BARCELONA.- El Parlamento catalán ha aprobado este jueves la creación de una comisión de investigación sobre la monarquía, una iniciativa que ha recibido el apoyo de JxCat, ERC, comunes y CUP y la oposición de PSC, PP y Ciudadanos, que ha instado al Gobierno de Pedro Sánchez a llevarla al Tribunal Constitucional.

Según la propuesta de resolución presentada por esos cuatro grupos, la comisión buscará "investigar las actividades delictivas o irregulares de personas vinculadas a la Familia Real, incluidas las destinadas a forzar el traslado del domicilio social de bancos, grandes empresas y multinacionales fuera de Cataluña tras el 1-O".
Asimismo, tiene el objetivo de abordar las "presuntas cuentas irregulares" de Juan Carlos I "en Suiza y otros paraísos fiscales a nombre de terceras personas", a partir de las grabaciones de la amiga del rey emérito Corinna zu Sayn-Wittgenstein.
En esas grabaciones, ésta afirmaba que el anterior jefe del Estado tenía cuentas en Suiza, que la usó como testaferro en un terreno en Marruecos y que cobró comisiones por la adjudicación del AVE a La Meca.

domingo, 3 de febrero de 2019

Un libro analiza la gestión económica del rey como factor de su legitimidad

MADRID.- Un análisis de la gestión económica de la casa real desde la llegada de Felipe VI al trono concluye que esa actuación demuestra su voluntad de adaptarse a las exigencias de la sociedad contemporánea y fortalece la legitimidad monárquica.

Así lo asegura el catedrático de Derecho Financiero y Tributario y actual secretario general de Bolsas y Mercados Españoles, Luis María Cazorla, en su ensayo "Legitimidad monárquica y gestión económica de la Corona".
Un libro que presentó personalmente al rey en una audiencia en el Palacio de la Zarzuela el pasado 21 de enero y en la que estuvo acompañado por el expresidente del Senado y director de la Cátedra de Monarquía Parlamentaria de la Universidad Rey Juan Carlos, Juan José Laborda.
Una conferencia de Cazorla en esa cátedra es el origen de esta obra, en la que subraya que la institución monárquica ha ido viendo disminuida su legitimidad histórica para ir cimentándola en el cumplimiento satisfactorio de normas jurídicas, en la gestión y en los beneficios que ésta reporte a la sociedad.
Se trata, según define el autor, de una "legitimidad de ejercicio o funcional", que consiste en que el rey cumpla con acierto sus tareas y que es la que cree que prevalece en monarquías actuales como la española.
Característica esencial de ese tipo de legitimidad considera que es un estilo con rasgos como "la seriedad flexible, la expresividad medida, la afectuosidad controlada, la austeridad e impecabilidad económica, la discreción acentuada, la modestia equilibrada y la actitud de servicio basada en la existencia de deberes por encima de derechos".
La obra se detiene en analizar la gestión de los asuntos económicos que competen al rey, que considera que debe ser impecable no sólo en lo relativo a los fondos públicos que recibe, sino también en su vida económica privada y en la de quienes le rodean.
Por ello enumera tres pilares fundamentales de actuación en este ámbito: publicidad, transparencia y control.
Tras considerar un acierto que la Constitución regule que la cantidad para el sostenimiento de la familia real figure en los presupuestos generales del Estado, analiza los datos que ofrece la página web de la Zarzuela respecto al desglose de sus gastos y asegura que cumplen con el principio de especialidad y unidad.
Asimismo, compara la dotación presupuestaria de la monarquía española con otras europeas y con jefaturas de Estado republicanas para concluir que es la menor de todas ellas.
Por ejemplo, los 7,8 millones de euros que en el 2018 se asignaron en España a la Casa del Rey contrastan con los 48,1 del Reino Unido, los 40,1 de Holanda, los 30 de Noruega, los 13,6 de Dinamarca, los 12,9 de Suecia, los 11,1 de Bélgica o los 10,1 de Luxemburgo, según los últimos datos recopilados por el autor.
Cazorla afirma que "la jefatura de Estado monárquica en España cumple a satisfacción tanto con la contención como con la austeridad, en especial desde un punto de vista comparado, en el terreno presupuestario".
De la misma forma destaca la relevancia de varios documentos impulsados por el rey tras su proclamación.
En concreto, cita el que fija los criterios de actuación de los miembros de la familia real y de las actividades de la Casa del Rey, el código de conducta del personal de la Casa y la normativa sobre regalos.
Como conclusión general, Cazorla subraya que desde que Felipe VI accedió al trono "se ha progresado mucho y bien en la incorporación de técnicas y procedimientos propios del sector público al actuar de la Casa del Rey".
"Esto es muy positivo, va con los tiempos, es exigencia del Estado de derecho y beneficia a la legitimidad monárquica funcional o de ejercicio", añade.
No obstante, considera que hay algunos aspectos susceptibles de mejora, sobre todo en la vertiente formal o de presentación, y cree que, por ejemplo, debería perfeccionarse la publicación de los datos en la página web de Zarzuela para que tuvieran más claridad.
También defiende que debería mejorarse la rendición de cuentas de los ejercicios del presupuesto de la Casa del Rey.
El texto, según asegura en su prólogo Juan José Laborda, es "una de las reflexiones intelectuales más importantes que se han hecho sobre la monarquía de la Constitución de 1978".
Al mismo tiempo afirma que Felipe VI ha logrado con su ejemplo incrementar su legitimidad como jefe del Estado y sucesor de don Juan Carlos, y se hace eco de lo que considera una paradoja.
"Las virtudes republicanas de gobierno sometido a las leyes y de la austeridad de las autoridades públicas, que pusieron como ejemplo Cicerón en la antigüedad o Alain en el siglo XX, se encuentran en nuestro tiempo -asegura- en la monarquía parlamentaria del rey Felipe VI".

miércoles, 30 de enero de 2019

El Rey visita por sorpresa a las tropas españolas en Irak el día de su 51 cumpleaños


MADRID.- El Rey Felipe VI ha expresado este miércoles ante parte del contingente español desplegado en Irak su “orgullo” y su agradecimiento por la labor que desempeñan, subrayando que su misión “afecta a la seguridad de todos”. “Gracias por lo que hacéis y por cómo lo hacéis”, ha dicho a los efectivos desplegados en Bagdad y en Taji, acompañado por la ministra de Defensa, Margarita Robles. El Rey ha decidido pasar su 51 cumpleaños visitando por sorpresa (no se había anunciado por razones de seguridad) a los 551 militares españoles que forman parte de la coalición contra DAESH en Irak desde enero de 2015, principalmente en tareas de formación del Ejército iraquí.

El jefe de Estado ha elogiado la cooperación de las fuerzas españolas con la coalición internacional que combate el terrorismo en Irak. Les ha reconocido que su trabajo es duro, y que pasar tanto tiempo fuera de casa “afecta a la cabeza y al corazón”. 
“Pero vosotros sabéis mejor que nadie la importancia de vuestra misión, y sabéis como hacerla”, ha subrayado.
Además, ha hecho hincapié en la disposición de los militares españoles a ayudar a un “pueblo que ha sufrido tanto” y en una región “que necesita estabilidad y progreso” y que “afecta a la seguridad de todos”. 
“Por eso estamos aquí, porque afecta a la seguridad de todos”, ha proseguido. El Rey ha incidido en su “orgullo como militar y como español” y ha agradecido a los militares que lleven la bandera “en el brazo y en el corazón” mientras contribuyen a la paz en el mundo.
Tras esas breves palabras improvisadas, Felipe VI ha pasado un rato departiendo con los militares, que han agradecido su gesto cantando un también improvisado ‘cumpleaños feliz’ en el hangar español del Bagdad Diplomatic Support Center -un complejo gestionado por el Departamento de Estado junto al aeropuerto de Bagdad-.
La primera entrevista de Felipe VI nada más llegar a Bagdad ha sido con el comandante de la fuerza multinacional conjunta, el teniente general estadounidense Paul J. Lacamera, y con el jefe de la misión de entrenamiento y capacitación de la OTAN, el británico David Fortin.
Después, se ha trasladado al ya citado hangar español del Bagdad Diplomatic Support Center para su primer encuentro con el contingente, concretamente con los militares españoles que se encuentran en Bagdad, efectivos de Operaciones Especiales que realizan tareas de formación del Ejército iraquí.
Hasta Bagdad se ha desplazado también parte del contingente desplegado en Taji, al norte de la capital, 75 efectivos de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra y seis helicópteros Chinook y Cougar que prestan apoyo en tareas de transporte de personal y material al conjunto de la coalición, con el nombre de ‘Task Force Toro’.
La suya es la parte más nueva de la misión: comenzó en mayo de 2018 y en diciembre llegó la segunda rotación, para un periodo de seis meses. Sus miembros proceden de la localidad madrileña de Colmenar Viejo (Batallón de Helicópteros de Transporte V, BHELTRA V), de Sevilla (Batallón de Helicópteros de Maniobra BHELMA IV) y de Almagro (Ciudad Real), ha explicado a los periodistas el comandante de la unidad, Miguel Sánchez. De los 75 efectivos, ocho son mujeres.
Tras su encuentro con estos contingentes, que ha finalizado con una foto de familia, el Rey se desplazó en helicóptero al Palacio Presidencial para encontrarse con el presidente iraquí, Barham Salih y, posteriormente, a la Base Gran Capitán en Besmayah, a 45 kilómetros al sureste de la capital, donde están ubicados 326 militares.
Allí, el jefe de Estado fue recibido con honores y recorrió la base para conocer el trabajo diario del contingente y las actividades que se realizan en la base, incluido el funcionamiento del hospital médico (ROLE). 
Don Felipe firmó en el libro de honor de la base y compartió un café con el contingente en su comedor, antes de regresar a Bagdad y, desde allí, a Madrid.
La de Irak es la segunda misión española con más efectivos, solo por detrás de la de Líbano. Los militares españoles llegaron a Bagdad hace ahora cuatro años, como parte de una coalición internacional formada por 60 países y liderada por Estados Unidos para combatir el terrorismo.
Esta operación, llamada ‘Inherent Resolve’, nació a finales de 2014, en una Cumbre de la OTAN en Gales, después de que el Gobierno iraquí pidiera ayuda a la ONU para combatir al Daesh, que ese año emprendió una ofensiva y se apoderó de varias ciudades en el país.

martes, 29 de enero de 2019

Lección de monarquía parlamentaria / Javier Pérez Royo *

La pasada semana la Reina Isabel II dio al Rey Felipe VI, sin proponérselo y sin decirlo expresamente, como no podía ser de otra manera, una lección de lo qué es una Monarquía Parlamentaria y de lo que tiene que ser la conducta del o de la Jefe/a del Estado en dicha forma política.

Es sabido que tanto el Reino Unido como España están atravesando un momento en que se está viendo puesta en cuestión la propia integridad territorial de ambos Reinos. Este tipo de crisis política es la más difícil de resolver de todas las que pueden plantearse. 

En el Reino Unido,  tras las incertidumbres que se vivieron durante la campaña del referéndum de Escocia para decidir acerca de su permanencia en el Reino Unido o su constitución como Estado independiente, el resultado fue claro por la continuidad y contra la independencia. 

El problema pareció quedar resuelto. Pero el resultado del referéndum sobre el BREXIT que se celebró a continuación, está suponiendo una amenaza muy superior a la que supuso el referéndum escocés para la integridad territorial del Reino Unido. 

En España, desde 2010 y, sobre todo, desde 2012, nos encontramos en una crisis política que afecta directamente a la integración de Cataluña en el Estado español, pero que indirectamente pone en cuestión la Constitución Territorial construida con base en el pacto constituyente de 1978.

 En una Monarquía, escribió The Guardian en su editorial del pasado 25 de enero, “un indicador seguro de que la turbulencia política desemboca en una crisis constitucional” se produce, cuando “se da la posibilidad de que la Reina se vea involucrada”. 

Y aunque la Reina directamente no se ha involucrado en las turbulencias generadas por el Brexit, indirectamente sí lo ha hecho. A su manera. A la manera propia de una Jefa del Estado en una Monarquía Parlamentaria. 

Isabel II no se ha dirigido directamente a la nación en un mensaje televisado, sino que ha aprovechado la celebración del centenario del Instituto de la Mujer (IW en inglés), del que es presidenta, para dirigirse a todos los ciudadanos del Reino Unido subrayando la necesidad de “respetar todos los puntos de vista, de tratar de buscar conjuntamente un terreno común y de no perder nunca de vista la perspectiva más amplia”, en la que todos puedan encontrar cabida. 

“Para mi estos son enfoques válidos para todos los tiempos y se los recomiendo a todo el mundo”.

Sin tomar partido por nadie, Isabel II se ha hecho entender por todo el mundo. Y así han sido recibidas sus palabras por los medios de comunicación tanto internos, como internacionales.  

La Vanguardia ha sido el que mejor se ha hecho eco de su intervención en España, recordando que estas palabras dan continuidad a las que pronunció en su mensaje de Navidad: “tratar a los demás con respeto es un buen paso hacia un mejor entendimiento” e incluso a lo que le dijo a un transeúnte tras salir de misa de Balmoral un domingo durante  la campaña del referéndum de Escocia: “hay que pensar bien el futuro”.

Incluso con un mensaje de este tenor parte de la prensa inglesa se ha preguntado si la Reina no estaba yendo más allá de lo que es su posición en el sistema político británico. Obviamente ir más allá y pensar que la Reina  pueda participar en el debate político resulta sencillamente  inimaginable. 

Y más todavía si lo hace tomando partido,  como hizo el Rey Felipe VI el 3 de octubre de 2017. La función de un monarca parlamentario no puede ser nunca la de aumentar la tensión, sino la de reducirla. No debe haber nadie que no pueda reconocerse en su mensaje. Todo lo que no sea eso es desnaturalizar la función que se tiene constitucionalmente encomendada y, como consecuencia de ello, tirar piedras contra el propio tejado.

La Monarquía Parlamentaria es un invento inglés y la forma en que dicha monarquía se hace presente en la vida pública debería ser un punto de referencia para todas las monarquías que son definidas constitucionalmente como tales. Más todavía cuanto más difíciles sean las circunstancias en las que el monarca parlamentario tiene que hacerse visible.  



(*) Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla


sábado, 26 de enero de 2019

El Rey sigue en su sitio / Graciano Palomo *

Saludé al rey Felipe en su visita a Fitur. Continúa ejercitando el humor que dicen los galenos es el mejor antídoto contra la depresión y el barbecho. Luego, el CEOE de Meliá, Gabriel Escarrer —cuitado ante los efectos devastadores que un Brexit duro puede tener para los intereses españoles—, me confirmó que el jefe del Estado sigue con gran atención los avatares de la primera industria nacional.

A mí, incluso, me invitó a hacer el Camino de Santiago que para eso me vio calzar llamativas botas Panamá.

Anécdotas al margen, los graves problemas que rodean a la 'Nación Española', de la que habla la Constitución, tampoco son algo nuevo en nuestra abigarrada historia como pueblo. 

Cierto es que ahora esos problemas casi inherentes a nuestro existir presentan ribetes distintos y no tienen en cuenta que el secesionismo en pleno siglo XXI no es otra cosa que carcunda, caverna y boronismo. Que se den los 'indepes' de traje negro una vuelta por Fitur para comprobarlo que, además, es gratis.

Los que intentan instalarse en el machito sin otra condición y talento que meterse con el Rey, me malicio se agostarán hasta que lleguen, si llegan, mejores tiempos para ese menester. 

Lo sustancial para don Felipe es no cometer errores porque mal que bien la herencia en ese terreno la ha ido capeando a base de aguante, paciencia y silencio. Los que vociferan sin más argumentos que la borrachera sin fuste tendrán que convencer a una mayoría de que el Rey no sirve para nada, ni vale lo que le pagamos. Con argumentos y datos no tóxicos, por favor.

Una de las cosas que me intriga en este capítulo es desconocer por qué el rey Felipe tiene tan buena imagen personal, incluso entre los que aborrecen la institución, y la reina Letizia tan mala.


(*) Periodista


viernes, 25 de enero de 2019

El Rey visita en Sevilla los nuevos fondos documentales del Archivo de Indias



SEVILLA.- El rey ha visitado este viernes el Archivo de Indias, donde ha presidido la firma de un convenio entre el Ministerio de Cultura y la Cámara de Comercio de Sevilla por el que esta entidad entrega documentos de casi cinco siglos de historia de la economía sevillana para su custodia en esa institución.

Felipe VI ha sido recibido a las puertas de la sede del Archivo, entre otras autoridades, por el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en el primer acto al que asiste junto al rey en su comunidad tras la formación del nuevo Gobierno regional.
Antes de su visita al Archivo, el jefe del Estado, que ha estado acompañado por la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, ha presidido la firma del convenio por el que esta institución sumará nuevos fondos documentales, se encargará de su tratamiento y facilitará su difusión.
El acuerdo ha sido rubricado por el presidente de la Cámara de Comercio sevillana, Francisco Herrero, y el director general de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, Román Fernández-Baca.
Herrero ha hecho un repaso de la historia de los documentos de la cámara que van a formar parte del Archivo y el presidente de esta institución, Manuel Ravina, ha hecho lo propio con la labor de este organismo.
Ravina ha recordado que el rey Juan Carlos, junto a doña Sofía, el monarca actual en su condición de príncipe y las infantas Elena y Cristina realizaron una visita al Archivo de Indias el 24 de junio de 1991.
Casi veintiocho años después se ha firmado el convenio por el que los denominados fondos de los consulados de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de la capital andaluza, compuestos por más de quinientos legajos, serán custodiados y tratados en el Archivo.
Estos fondos contienen documentos de casi cinco siglos de historia de la economía sevillana, ya que además de los correspondientes a los de la cámara desde su creación en 1886, están los de cuatro entidades antecesoras desde el siglo XVI.
En concreto, el Consulado de Cargadores a Indias, fundado en Sevilla en 1543; el Consulado Marítimo y Terrestre, creado por Carlos III en 1784 y más conocido como Consulado Nuevo de Sevilla; y la Universidad de Corredores de Aduana, Oreja y Lonja de Sevilla, organización gremial que se remonta a la segunda mitad del siglo XIV.
También cuenta con fondos del Tribunal de Comercio de Sevilla, creado en 1829 por Fernando VII y con jurisdicción hasta 1868.
El rey, junto a doña Letizia, inauguraron en 2010, aún siendo príncipes, el Archivo General de la Cámara de Comercio de Sevilla, donde visitaron una exposición que recogía su legado documental.
Este viernes, don Felipe ha posado junto a una placa conmemorativa y ha visitado la exposición que se ha organizado con motivo de la entrega del legado de la Cámara de Comercio sevillana.
El Ministerio de Cultura prevé un amplio programa de actuaciones sobre ellos que incluye medidas de conservación, tratamiento técnico y difusión.
El Archivo General de Indias custodia los fondos de las instituciones creados para el gobierno y administración de los territorios ultramarinos españoles.
Estas instituciones eran el Consejo de Indias y Secretarías de Despacho, la Casa de la Contratación y los Consulados de Sevilla y Cádiz.
Asimismo, conserva otros fondos de diversas instituciones e incluso de particulares relacionados con las colonias españolas en América y Asia.
Su finalidad es la conservación de todo ello y, mediante su organización y descripción, favorecer su difusión.
Fue Carlos III el que promovió la creación de esta institución en 1785 para reunir en un solo lugar los documentos referentes a Indias y hasta entonces dispersos en Simancas, Cádiz y Sevilla.
El edificio que lo alberga, la Casa Lonja de Sevilla, se construyó en la época de Felipe II sobre planos de Juan de Herrera.
En la actualidad conserva más de 43.000 legajos guardados en ocho kilómetros lineales de estanterías que albergan unos ochenta millones de páginas de documentos originales.

martes, 22 de enero de 2019

Felipe VI anima a relanzar la Unión Europea tras la salida del Reino Unido


MADRID.- El rey Felipe VI ha lamentado este martes la salida del Reino Unido de la UE, pero ha instado a que esa decisión, con “consecuencias todavía difíciles de valorar”, no distraiga a Europa de una agenda en la que “se juega su futuro” y, por el contrario, se relance el proyecto comunitario.

Felipe VI ha ofrecido junto a doña Letizia la tradicional recepción anual al cuerpo diplomático acreditado en España, un acto al que ha asistido por vez primera Pedro Sánchez como presidente del Gobierno y en el que ha estado presente también el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, y su esposa, Cristina Narbona.
Ante unos 300 invitados a los que previamente los reyes han saludado uno a uno, el jefe del Estado, en su intervención en el Salón del Trono del Palacio Real, ha hecho un repaso de los ejes de la política exterior española.
Uno de ellos la vertiente europea, cuestión ante la que ha hecho referencia al Brexit para lamentar que el Reino Unido vaya a abandonar la UE y advertir de que eso tendrá unas “consecuencias todavía hoy difíciles de valorar”. “Lamentamos -ha dicho- la marcha de un país al que hemos sentido y sentiremos como un aliado clave en la gestión de muchos de los grandes retos a los que nos enfrentamos en común”.
Sin embargo, ha resaltado que “esta partida no debe distraer de la agenda perentoria que se presenta a la UE, en la que se juega su futuro”. Ha recordado que en los últimos años Europa ha atravesado por profundas crisis que han debilitado la confianza de muchos ciudadanos en el proyecto común europeo. Pero al mismo tiempo cree que ese proyecto ha dado muestras de solidez y sigue presentándose como un pilar de progreso, democracia y solidaridad.
“Entre quienes desean detener su avance o deshacer lo construido y quienes siguen fieles a los ideales de los padres fundadores de la Unión, la abrumadora mayoría de españoles -ha garantizado- sigue optando por más y mejor Europa”.
Felipe VI ha considerado que el año 2019 ofrece varias oportunidades para relanzar Europa, como las elecciones al Parlamento Europeo o el diseño del marco presupuestario comunitario 2021-2027. Para que España contribuya al proyecto común ha dicho que debe ofrecer lo mejor de sí misma y, por ello, ha asegurado que seguirá haciendo valer fuera de sus fronteras su modelo constitucional de democracia y convivencia.
El rey ha destacado también la importancia para España de las relaciones con el Mediterráneo en general y el Magreb en particular y ha explicado que el objetivo es intensificar los lazos con los socios magrebíes para crear un espacio de estabilidad y prosperidad compartido. A ello ha dicho que contribuyen reuniones y viajes como los previstos “este año” con Marruecos.
Fuentes diplomáticas avanzaron la pasada semana que, a la espera de confirmación oficial, el viaje pendiente de los reyes a Marruecos puede concretarse para mediados de febrero. Un apartado especial ha dedicado Felipe VI a las relaciones con América Latina, una región con la que ha asegurado que España desea seguir estrechando lazos.
En concreto, ha confiado en que esa relación siga avanzando con México y Brasil tras la llegada a la presidencia de estos países de Andrés Manuel López Obrador y Jair Bolsonaro, respectivamente.
Tras repasar también las relaciones con otras regiones del mundo, el rey ha llamado a la colaboración internacional frente al “repliegue, la fragmentación y la insolidaridad” que ha dicho que vuelven a hacerse presentes y ha hecho una cerrada defensa de los derechos humanos y la lucha contra la desigualdad.
Al hilo de ello ha apostado por unos movimientos migratorios ordenados y soluciones que combinen un esfuerzo común de los países de origen, tránsito y acogida, el desarrollo económico de las zonas más desfavorecidas y la persecución de las mafias que trafican con personas.
También ha garantizado que España seguirá a la vanguardia de la lucha contra el cambio climático y ha instado a derrotar conjuntamente un desafío global como es el terrorismo.
En nombre de los embajadores (el de Estados Unidos no ha asistido a la recepción) ha intervenido el nuncio del Vaticano, Renzo Fratini, en su condición de decano del cuerpo diplomático.
Fratini ha apelado al valor que representa la “convivencia constructiva” y ha destacado los logros que para España han supuesto 40 años de la Constitución.

martes, 15 de enero de 2019

El Rey inaugura el nuevo aeropuerto de Murcia


MURCIA.- Medio millar de personas han celebrado este martes la entrada en funcionamiento del Aeropuerto Internacional de Murcia, que permitirá el despegue turístico y económico de la comunidad, durante un acto que ha sido presidido por el Rey y en el que se han obviado, al menos hoy, las vicisitudes sobre su puesta en marcha.

Minutos antes de las once de la mañana Felipe VI fue recibido en la pista de aterrizaje por el presidente autonómico, Fernando López Miras, y el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, y junto a ellos y otras autoridades regionales y estatales inició un recorrido por las instalaciones aeroportuarias.
El nuevo aeropuerto, a la espera del visto bueno de Fomento para denominarse Juan de la Cierva en homenaje al inventor del autogiro -originario de esta región-, fue "estrenado" por 140 turistas ingleses que arribaron a la terminal de llegadas sobre las diez y media, a bordo del vuelo de Ryanair FR1824 procedente de East Midlands.
El presidente de Aena, Maurici Lucena, ha explicado a Felipe VI las mejoras que supone el aeródromo respecto al de San Javier, clausurado anoche para vuelos civiles después de 50 años de uso compartido con el Ejército del Aire.
Entre otros hitos, Lucena ha reseñado que la terminal es "tres o cuatro" veces más grande y la plataforma permite 16 posiciones de estacionamiento, de las que cuatro se reservarán para aviación general y el resto para comercial.
El consejero de Fomento, Patricio Valverde, ha explicado que el aeropuerto tiene capacidad para acoger 16 operaciones cada hora en su máximo nivel de actividad, y le ha informado de las condiciones del concurso de explotación adjudicado a Aena, que establece un canon de 0,8 euros por pasajero durante los 25 años de explotación.
El ministro Ábalos, en la apertura, ha afirmado que la incorporación de este aeropuerto a la red estatal de Aena es una "prueba más del compromiso del Gobierno de España con el desarrollo y futuro de esta comunidad", y ha recordado que llevaba 7 años cerrado, y que su apertura supone una apuesta por la modernización de la región.
Según el ministro, "en Murcia hay muchas cosas por hacer y el compromiso del Gobierno está expresado" en los presupuestos del Estado, con un aumento del 12 por ciento de la inversión en infraestructuras.


El presidente murciano, Fernando López Miras, ha subrayado que "abrir la puerta al futuro implica tener infraestructuras modernas y eficaces, a la altura de un siglo XXI", y ha recordado que la primera reivindicación de aeropuerto realizada en Murcia data de 1930 y que no fue hasta 29 años después cuando registró sus primeros vuelos "gracias a la generosidad del Ejército del Aire" en San Javier.
Tras insistir en la gratitud de esta región con Defensa por ese medio siglo de convivencia aérea en el Mar Menor, el presidente ha agradecido el respaldo de la Corona y la asistencia de representantes de organizaciones contrarias en su día a su puesta en marcha.
En palabras del presidente, la región gana a partir de hoy nuevos puestos de trabajos, inversiones, turistas y oportunidades de futuro.
El nuevo aeropuerto Internacional de Murcia, que terminó de construirse en enero de 2012, es el único operado en España por Aena a pesar de no ser de su propiedad, en un modelo de negocio que sí desarrolla a nivel internacional en 15 aeropuertos de México, Colombia y Reino Unido.
Aena, que se adjudicó hace un año el concurso convocado por el Gobierno de Murcia, espera superar en la primera fase de explotación los 1,2 millones de viajeros con que ha cerrado 2018 el clausurado aeropuerto de San Javier.
El aeródromo de Murcia, en cálculos del Gobierno regional, supondrá la creación de 500 empleos directos en su primer año y unos 500 millones de euros a la economía regional en los 25 años de concesión.
Desde que en 2007 el Gobierno autonómico adjudicó la construcción y gestión durante 40 años de esta infraestructura a la sociedad Aeromur, liderada por la constructora Sacyr, el aeropuerto ha pasado por numerosas vicisitudes, que acabaron con la rescisión del contrato en 2015 por incumplimiento y una pugna judicial con esas empresas por su liquidación, que aún sigue en los tribunales.
Las obras comenzaron en julio de 2008 y se paralizaron en 2010, tras lo que Murcia avaló un crédito a Aeromur de 182,6 millones de euros para acabar con un coste total de 256 millones.
La infraestructura se terminó en enero de 2012, pero no llegó a abrirse y en diciembre de 2013 el Gobierno murciano se vio obligado a asumir el crédito avalado, lo que según los cálculos de la oposición cuesta 20.000 euros diarios a las arcas públicas.

AIRM (Aeropuerto Internacional Región de Murcia)

El Aeropuerto Internacional Región de Murcia (AIRM), conocido también como Aeropuerto de Corvera, es un aeropuerto nuevo de reciente construcción que está ubicado dentro de los límites de la pedanía de Valladolises y Lo Jurado, entre las poblaciones de Corvera y Valladolises, término municipal de Murcia.
Cuenta con una pista de 3 kilómetros de longitud y 45 metros de ancho y una terminal de pasajeros de 28.500 metros cuadrados. La terminal está dotada de 9 puertas de embarque, 25 mostradores de facturación y 4 cintas de recogida de equipajes. Tiene una capacidad de 3 millones de pasajeros al año o 23.000 movimientos.
Su Majestad el Rey se trasladó, por rampa y escaleras, a la 2ª planta de la Terminal donde recibió en el vestíbulo de acceso a la puerta de embarque nº 7 una explicación técnica del proyecto del AIRM sobre una maqueta y con la explicaciones a cargo del presidente de AENA acompañado de un video y cartelería. Posteriormente, su Majestad inició el recorrido por las instalaciones.
La visita por las infraestructuras del complejo permitió a Don Felipe, conocer el vestíbulo de control de equipajes de mano y pasaportes; el Centro de Coordinación Aeroportuaria (CECA) con presencia de trabajadores del Departamento de Operaciones del AIRM; la Sala de Juntas de la 2ª planta donde se desplazaron representantes de los Departamentos de Ingeniería, Recursos Humanos y Administración del AIRM.
Una vez en la planta baja de la Terminal, Su Majestad, tras recorrer la zona de recogida de equipaje facturado y área de handling salió al exterior de la Terminal (zona aire) donde le esperó un microbús para trasladarle a la Torre de Control.
Recibido el saludo del personal de ENAIRE, AEMET y FERRONATS (entidades auxiliares involucradas en la gestión del tráfico aéreo), Don Felipe, accedió al interior de la Torre de Control donde visitó la sala de control de tráfico aéreo del AIRM.
Finalizada la visita a la Torre de Control y de vuelta al edificio de la Terminal, Don Felipe fue saludado por los servicios de emergencias y el equipo de control de tráfico en plataforma.
El acto de inauguración del Aeropuerto Internacional se realizó en el auditorio instalado en el vestíbulo de facturación de equipajes. El acto fue presentado por Don Sergio Gómez Moya, periodista y director del Gabinete de la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de la Región de Murcia, quien en su papel de maestro de ceremonias, dio la bienvenida y presentó la proyección de un video institucional, la intervención del ministro de Fomento y la intervención del presidente de la Región de Murcia.
Una vez finalizada su intervención, el presidente de la Región de Murcia, invitó a Su Majestad el Rey a subir al escenario para el descubrimiento de una placa conmemorativa sobre un monolito.

lunes, 14 de enero de 2019

Los PGE elevan la asignación destinada a la Casa del Rey un 1,41%, hasta los 7.999.040 euros

MADRID.- El proyecto de ley de presupuestos para 2019 eleva la asignación destinada a la Casa del Rey un 1,41 por ciento, al pasar de los 7.887.150 euros del pasado ejercicio a los 7.999.040 euros para el año actual.

La asignación presupuestaria a la Casa del Rey, según recuerda el propio texto del proyecto de ley presentado en el Congreso por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se realiza en aplicación del artículo 65 de la Constitución.
"El rey recibe de los presupuestos del Estado una cantidad global para el sostenimiento de su Familia y Casa, y distribuye libremente la misma", reza ese artículo.
Por tanto, el proyecto presupuestario sólo recoge esa cantidad total, que es de 111.890 euros más que en 2018, y si es aprobado por las Cortes, será cuando el rey fije la distribución de los casi 8 millones de euros correspondientes a 2019.
De los 7,8 millones de euros de los presupuestos de 2018, el 48,63 por ciento se destinó a gastos de personal, el 35,2 a gastos corrientes en bienes y servicios, el 8,62 por ciento a la Familia Real, el 6,05 por ciento a inversiones y el 1,43 por ciento al fondo de contingencia.
El capítulo destinado a la Familia Real contó con un total de 679.818 euros, y el rey percibió 242.769, la reina Letizia 133.530, el rey Juan Carlos 194.232 y doña Sofía 109.260.
Una retribución que incluyó una subida anual de un 1,5 por ciento más un 0,25 por ciento más de julio a diciembre equivalente a la de los altos cargos del Gobierno y los funcionarios del Estado para 2018.
Para 2019 el aumento del sueldo de los funcionarios es de un 2,25 por ciento desde el pasado 1 de enero.
La dotación presupuestaria de la Casa del Rey subió un 0,87 por ciento en 2018 y un 0,56 en 2017 después de cuatro años de recortes y dos de congelación.

martes, 8 de enero de 2019

El Rey subraya la "plena independencia y legitimidad" del Poder Judicial


MADRID.- El rey ha subrayado este martes la "plena legitimidad" e independencia del poder judicial en España y ha considerado que el respeto a sus resoluciones es una condición indispensable "en cualquier democracia que se precie de serlo".

Felipe VI ha apelado a ese respeto en su intervención en la entrega de despachos a la 68 promoción de la carrera judicial, donde ha estado acompañado por la ministra de Justicia, Dolores Delgado; el de Interior, Fernando Grande Marlaska; el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes; y la Fiscal General del Estado, María José Segarra.
Un acto que tradicionalmente se celebra en Barcelona pero que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha decidido trasladar este año a Madrid con motivo del 40º aniversario de la Constitución.
A la espera del comienzo del juicio a los dirigentes independentistas del "procés" aunque sin citar en ningún momento la situación en Cataluña, el rey ha ensalzado el valor del texto constitucional y la necesidad de respetar las resoluciones judiciales.
La Justicia, ha recalcado, representa uno de los valores fundamentales de la sociedad por ser condición indispensable para la convivencia, y el Poder Judicial ha dicho que es la institución que permite hacer real y efectivo ese valor supremo.
Un Poder Judicial que ha asegurado que cuenta con "plena legitimidad" y del que ha destacado el valor de su independencia.
El jefe del Estado ha pedido a los integrantes de la 68ª promoción de la carrera judicial que tengan siempre presente que en el origen y la esencia de sus decisiones debe situarse la Constitución "como norma fundamental de nuestra convivencia que inspira el resto del ordenamiento jurídico y que nos asegura -ha dicho- un escenario cierto, sólido y fiable de derechos y libertades".
Tras recordar el 40º aniversario del texto constitucional, ha recalcado que su valor está no solo en el pacto de convivencia intergeneracional que representa, sino también y, sobre todo, en el hecho de ser la garantía de los valores supremos de una sociedad libre.
Unos valores sin los que ha asegurado que no sería reconocible como tal "porque encarna la máxima calidad democrática de una sociedad y ampara, a la vez que limita, el ejercicio del poder político".
Felipe VI ha resaltado que el Poder Judicial es pieza clave en el entramado institucional diseñado por los constituyentes y ha sido entonces cuando ha instado al respeto de sus resoluciones.
"La función de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado, atribuida en exclusiva a un poder del Estado, independiente y plenamente separado de los demás poderes, así como el respeto a las resoluciones dictadas por los órganos judiciales, son -ha subrayado- condiciones indispensables en cualquier democracia que se precie de serlo".
A su juicio, una sociedad moderna y avanzada como la española solo puede desarrollarse en paz y concordia si cuenta con un poder del Estado independiente y neutral para impartir justicia.
Por eso ha pedido a los nuevos jueces que contribuyan a mantener y reforzar la legitimidad del Poder Judicial actuando desde la independencia y la imparcialidad, con honradez, integridad y en beneficio de los ciudadanos, la sociedad y el país.
"España merece que todos y cada uno de nosotros, desde el papel que nos corresponde, estemos plena y permanentemente comprometidos con nuestros valores constitucionales, con la libertad y el pluralismo político, con la justicia, la igualdad y el respeto a la dignidad de las personas", ha añadido.
Asimismo ha resaltado la fortaleza de las instituciones españolas gracias a "la excelencia personal puesta al servicio del bien común" y, especialmente, en momentos de dificultad.
Felipe VI ha aprovechado para reconocer la labor que, "con valor, coraje y determinación", han realizado los profesionales de la Administración de Justicia durante los 40 años de la Constitución.

domingo, 6 de enero de 2019

El Rey reivindica la bandera como símbolo "de todos" y de "unidad", signo de "soberanía e independencia"


MADRID.- El rey ha reivindicado hoy la enseña nacional como "una bandera de todos", que simboliza "al conjunto de la Nación" y es signo de su "soberanía e independencia, de su unidad e integridad", al tiempo que ha reconocido "la profunda identificación" de las Fuerzas Armadas (FAS) con la Constitución.


Felipe VI, junto con la reina Letizia, ha presidido la ceremonia de la Pascua Militar en el Palacio Real junto al jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, que al igual que la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el de Interior, Fernando Grande-Marlaska, se han estrenado en el acto que reúne a la cúpula castrense.
El jefe del Estado ha subrayado que la bandera rojigualda, cuyo 175 aniversario se conmemoró el pasado año, representa "la confianza en el futuro" y el deseo de seguir construyendo "una sociedad libre y democrática".
El primer acto oficial de los reyes y de Sánchez en el nuevo año ha congregado a los mandos de los tres Ejércitos, encabezados por el jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), general Fernando Alejandre.
Vestido con el uniforme de capitán general del Ejército de Tierra, don Felipe ha puesto en valor el compromiso que las FAS, de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y de los servicios de inteligencia han demostrado desde la aprobación de la Constitución hace 40 años.
"El compromiso de todos ellos con los valores democráticos ha sido indispensable, junto al de las demás instituciones del Estado, para la consecución y el mantenimiento de la estabilidad y la seguridad de España", ha elogiado Felipe VI.
Como mando supremo de las FAS, el monarca ha remarcado la conducta "ejemplar" de los militares, "basada en la Constitución y las Reales Ordenanzas" y el que siempre cumplan su tarea con "honor, lealtad y abnegación en defensa de la seguridad y libertad de todos los españoles y de sus instituciones democráticas".
Tanto el jefe del Estado como la ministra de Defensa han destacado el hecho de que este año se celebre el 30 aniversario de la participación de España en misiones de paz en el exterior.
En la actualidad, son alrededor de 3.000 militares y guardias civiles los que hay desplegados en 16 operaciones en países de cuatro continentes bajo el paraguas de la OTAN, la ONU y la UE.
Don Felipe ha felicitado a todos los hombres y mujeres que en este tiempo han cumplido "brillantemente" su misión: "Estamos orgullosos de ellos".
Ha subrayado que la seguridad y la defensa comprometen a todos los españoles al tratarse de "un pilar básico para el progreso y el bienestar" de la sociedad.
Por ello, ha defendido que las FAS estén dotadas adecuadamente para hacer frente a los riesgos y amenazas y contribuir a la estabilidad.
El rey se ha referido igualmente a la incorporación al Ejército de la mujer -el año pasado se cumplió también el 30 aniversario- y se ha congratulado de que se haya logrado su integración total.
Un paso "trascendental", según don Felipe, en la modernización de las FAS y en garantizar la igualdad de oportunidades para desarrollar la vocación de servicio a España".
El rey han tenido palabras de recuerdo para los militares y guardias civiles fallecidos en acto de servicio, en particular, a causa del terrorismo, al que -ha proclamado- se pudo derrotar con "el apoyo de la sociedad y la legitimidad y firmeza del Estado de derecho".
Margarita Robles ha pedido mantener a las FAS y a la Guardia Civil "alejadas de decisiones partidistas o coyunturales" para posibilitar "la máxima estabilidad" de una política que ha calificado de Estado.
La ministra ha justificado la inversión de 7.331 millones de euros aprobada en diciembre para programas como la construcción de fragatas F-110, la compra de 348 vehículos 8x8 Dragón y a la actualización del avión de combate Eurofighter.
Este gasto, según Robles, es preciso para defender los intereses de España y reafirmar el compromiso con los aliados, pero también porque contribuyen a generar "bienestar" y "dinamizar el empleo y el sector industrial".
En sus elogios a las FAS, Robles las ha situado como "principales garantes" de la Constitución y de los valores de "libertad, justicia, pluralismo y solidaridad".
Un texto constitucional que, a juicio de la ministra, ha posibilitado un marco de convivencia en España "en el que todos tienen cabida", bajo "el imperio de la ley y el respeto a los valores democráticos".

Para finalizar el acto, Don Felipe y Doña Letizia, mantuvieron un encuentro con las autoridades asistentes y los miembros de las Comisiones Militares en el Salón de Columnas. Ya en el interior del palacio, han proseguido con el saludo de los reyes a los cerca de 200 invitados, entre ellos, el director del CNI, Félix Sanz Roldán, la entrega de condecoraciones y los discursos en el Salón del Trono. La Pascua Militar es una conmemoración que instauró Carlos III como expresión de agradecimiento a los mandos militares después de que España recuperara la localidad menorquina de Mahón, de manos de los ingleses, el 6 de enero de 1782.

lunes, 31 de diciembre de 2018

Felipe VI afirma su compromiso como garante de los valores de la Constitución

MADRID.-El monarca ha afirmado estos principios en una carta de agradecimiento remitida al diario El Mundo con motivo de su elección como personaje del año 2018 por parte del rotativo.

En la misiva, cuyos extractos recoge este lunes el diario, Felipe VI reitera “el compromiso de la Corona con la democracia y la libertad en España, con la defensa de los principios y valores de concordia y convivencia democrática en los que se basa nuestra Constitución”.
Además, recalca que el valor de la institución monárquica como “garante del edificio institucional diseñado en la Constitución y del conjunto de valores de ciudadanía que de ella se desprenden”.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Que dice el rey que… / Ramón Cotarelo *

No he escuchado el discurso de Felipe de Borbón ni he contemplado su relamida figura en la puesta en escena que habrá hecho TVE. Me repugnan los espectáculos cursis y esta monarquía, además de franquista, retardataria y corrupta, es ante todo y sobre todo cursi. 

Cursi esas niñas resabiadas con perpetuo gesto de asco; cursi su madre en su esmirriada presencia y cursi el padre, poseído de una importancia de la que personalmente carece, pues no es más que un monigote al servicio de la brutal oligarquía hispana.

No lo he escuchado, no por ser el jefe del Estado del país vecino, pues sé de sobra que también es el capitán general de unos ejércitos que están ardiendo de ganas de invadirnos. No estoy loco y me interesa mucho saber qué planes tiene la metrópoli para la colonia con los exclusivos fines de defendernos.

Pero no es necesario soportar en directo las sinsorgadas de este muñeco perverso. Legión de políticos, periodistas, comunicadores, intelectuales españoles ya han volcado o están volcando sobre el sufrido papel sus babeos cortesanos sobre la sensatez, la oportunidad, la moderación, la justicia, la altura, la magnanimidad y los, si necesarios son, pacientes reproches que salen de su real boca.

A la vista de esto, un marciano se preguntaría qué extraordinario valor moral e intelectual tendrá un individuo al que todos parecen escuchar embobados una vez al año para hacerse después lenguas en su favor. El marciano se sorprendería al saber que se trata de un individuo de reducidas luces, tiránico proceder, vida parasitaria a costa de los demás y que carece de todo conocimiento de la realidad de millones de vidas ajenas sobre las que habla con tanto conocimiento de causa como de la cuadratura del círculo.

Pero eso será un marciano. Un español, sobre todo si es un político muy y mucho español considerará que la ramplona alocución real está llena de sabias consejas y preceptos morales, iluminadas por una poderosa inteligencia y las comentará arrebatado por la admiración. 

Así, el líder de Podemos, Iglesias, desgranaba la noche misma del evento, al pie del altar/Tv su admiración por la sensibilidad real aunque añadiendo un punto de crítica a la institución porque en un condicional celestial, sería mejor una República. Para el discurso del año que viene ya habrá preparado algún marquesado para este otro figurín que iba a asaltar los cielos y se ha quedado en Aravaca.

Y el resto de la astracanada hispánica a tono con el ridículo del país. Los socialistas hacen piña detrás de las palabras del Felipe y señalan con el dedo a los contumaces catalanes que, con su obstinación de la libertad y la dignidad, causan el real disgusto. 

Según parece, hay un trasgo maligno en el reino obstinado en envenenar la feliz convivencia entre sus vecinos: y no es el embustero criminal Aznar, ni el corrupto ladrón Rajoy, ni la guardia civil con sus expedientes de torturas, ni los piolines capaces de sacar ojos o reventar cabezas de ciudadanos impotentes, ni los bancos que roban a mansalva, dejan a la gente en la calle o la empujan al suicidio, ni los empresarios que pagan sueldos de mierda a la gente y la mantienen en el paro estacional, ni la iglesia católica que bendice todo esto tras haber llevado bajo palio a Franco..

No. Quienes rompen la convivencia de que disfruta esta monarquía de origen fascista y este orden social basado en el abuso, el robo, la explotación y la represión son los catalanes que, hartos ya de ser los paganos de esta vergüenza, queremos irnos.

¡La unidad de España! ¡Quieren romper la unidad de España! Gritan enloquecidos todos los demás políticos dinásticos, los del PP, C’s, Vox y tutti quanti, los retoños del franquismo, los ladrones que llevan decenios robando el erario, los fascistas del brazo en alto. Todos esos aplauden el discurso del Borbón y les gustaría que pasara de las palabras a los hechos, bombardeando Barcelona, por ejemplo, como recomendaba el liberal Espartero.

Lo que no entiendo es por qué muchos políticos catalanes se hacen eco de las palabras de este mindundi siniestro y analizan su sentido. El presidente Torra ya lo ha desmentido, afirmando que en Catalunya no hay un problema de convivencia, sino de democracia. Ahora esperamos que en su discurso de 31 de diciembre, este mismo presidente dé condigna respuesta a la melaza de fascismo “light” del Borbón.

Los demás, a lo nuestro. A construir nuestra República independiente. A liberar a nuestras presas y presos políticos; a traer a casa a los exiliados y exiliadas; a resarcir a quienes tienen el patrimonio embargado.

A construir un país nuevo, pacífico, avanzado, libre de España.



(*) Catedrático emérito de Ciencia Política en la UNED



miércoles, 26 de diciembre de 2018

Su reino no es de este siglo / Rosa María Artal *

Cada vez que se cumple otro año de razón, resulta más anacrónica la figura de un jefe del Estado instituido como rey. El discurso navideño de Felipe VI lo demostró de nuevo. 

Algunos de sus homólogos también difunden mensajes en estas fechas. La reina Isabel II de Inglaterra ha hablado de respeto y comprensión; de fe, familia y amistad. El presidente, electo, de la República Federal de Alemania se dirige a los ciudadanos y defiende "el diálogo y la tolerancia" frente al "ruido" de las redes sociales –ya ven– y la polarización política que se vive en otros países.

En la Corona española, como en otras, partimos de que la figura que encarna la dinastía reina pero no gobierna, según la Constitución. No gobierna, salvo cuando sí mantiene una postura decididamente política como ocurriera el 3 de octubre de 2017 sobre Catalunya. Felipe de Borbón ostenta la representación del Estado, lo habitual en su cargo. El discurso navideño es su actuación más significativa.

Como impresión personal y desde el punto de vista puramente racional, me cuesta entender a qué viene ese conjunto de consejos. En particular, las recomendaciones impregnadas de un marcado paternalismo. Y partiendo de obviedades en el diagnóstico, de un alto grado de dulcificación de los problemas y de exagerada confianza en las soluciones.

Es cierto que el rey intentó mostrarse más cercano. Siete veces nombró la palabra “convivencia”. Apeló a los acuerdos entre políticos “por muy distanciadas que estén sus ideas”. Como llamada a repetir el consenso de una Transición basada en una versión de la historia que no es la de todos. “La reconciliación y la concordia; el diálogo y el entendimiento; la integración y la solidaridad”, suenan desmesuradas para una España que dejo completamente impune el franquismo y con él sus perversiones más dañinas como la corrupción y la tendencia al autoritarismo. Fue un paso adelante, pero no ese cúmulo de armonía ejemplar.

El grueso del discurso fue para ganarse a los jóvenes, en tarea tan marcada como previsiblemente improductiva. Os tenemos que ayudar: a que podáis construir un proyecto de vida personal y profesional, con un trabajo y un salario dignos, a tener un lugar adecuado donde vivir y, si así lo queréis, a formar una familia y poder conciliar con la vida laboral. Como idea, deseable y poco novedosa. Pero ¿cómo? ¿Cómo, en las circunstancias que vivimos bajo la tiranía del lucro por encima de todo?

Ni siquiera hace falta entrar en el recurso fácil de recordar presupuesto y patrimonio de la institución monárquica. Y preguntarse cuál sería, dado el compromiso de colaboración, su aportación directa para ayudar con efectividad a los jóvenes. ¿De qué hablamos? ¿De medidas de promoción y mejoras que llevarían a cabo los gobiernos a su propuesta? Suena difuso, intangible y hasta fuera del cargo. Aunque sí refuerza ese paternalismo de las buenas palabras sin recorrido.

Y luego está la Corte y dentro de ella el importante bastión de la prensa palaciega que escenifica una ceremonia de la irrealidad. Leerles y oírles tras el discurso produce en algunos casos vergüenza ajena. Ese crecimiento para convertirse en una figura senatorial (por las canas), ese alborozarse por conclusiones como que “la convivencia es frágil” resaltada por la mayoría. Pues sí, no hay más que ver la vida pública y las calles.

La tradición manda que los discursos de la monarquía española sean interpretados al estilo de los oráculos de Delfos en la antigua Grecia. Intuyendo y recreando los mensajes ocultos. Es cierto que de un año largo a esta parte las palabras de Felipe VI son claras. Lo que toca entonces a los cronistas es desbordarse en alabanzas. Y agarrarse a descifrar los "guiños" de la escenografía. 

Un discurso real con consejos. Que  suscitan preguntas. Sabemos, por supuesto, que “es muy difícil encontrar trabajo sin una adecuada formación”. Y las jefaturas de Estado por herencia de sangre no son precisamente un ejemplo. Luego están las trayectorias de la familia. El cuñado Urdangarín, la hermana Cristina y, sin duda, el padre y rey Juan Carlos. El que, como él, está protegido por la inviolabilidad, en una figura por completo anacrónica y, sobre todo, injusta. 

O las tensiones en el matrimonio real de las que habla la prensa alemana y los mentideros españoles. Convendría aclarar en cuanto exceda, si fuera el caso, el ámbito de una relación conyugal. Tener a un comisario encarcelado y encausado por la elaboración de grabaciones como método de presión y el sembrado de rumores al respecto chirría con el retrato oficial.

La Corte manda mucho. Monárquicos sobrevenidos desde presuntos republicanismos que piensan -y así lo dicen- que los españoles no estamos preparados para un jefe de Estado electo. Ahondando en el problema, imaginen los discursos del rey supervisados por un Gobierno de Pablo Casado o Albert Rivera con sus soflamas incendiarias de arenga en las barricadas. 

En equipo con sus lugartenientes más destacados: el lanzador de huesos de aceituna y tuits sonrojantes con billetes de lotería, la jefa de la oposición en Catalunya que se comunica por cartelitos y banderas que saca del bolso prestidigitador o señalados bocazas de solera como Girauta y Hernando. Aunque, la verdad, tampoco el discurso actual, más templado, pasará a la historia. 

Sin referéndum sobre la monarquía a la vista, se vive lo que toca por la misma regla de tres racional. En los preocupantes tiempos que corren para cualquier progresista, para cualquier demócrata, sería un consuelo simplemente que el jefe del Estado llamara con contundencia a defender la democracia y la libertad. De este siglo. De estas amenazas.


(*) Periodista


Carta de una joven republicana al rey Felipe VI: somos el futuro y nos habíais olvidado / Carlota E. Ramírez

Desde que tengo uso de razón, el día de Nochebuena, en mi casa, nos concentramos todos alrededor de la televisión a las 20:55 para ver el discurso del rey. Somos una familia republicana, pero nunca está de más estar informado para luego poder analizar o criticar —si viene a cuento— el rato en el que un señor al que nadie ha votado nos habla a todos los españoles. 

Por primera vez, este año, he sentido que existo. Tanto yo como mi entorno existimos. Y, aunque mis expectativas sean muy bajas, he sentido comprensión. La primera vez en 25 años que siento que el mensaje de Navidad va dirigido, de verdad, a todos los españoles.

Después de mucho tiempo, el tema central del discurso del monarca fuimos los jóvenes. Ni Cataluña ni la unidad de España (que también estuvieron presentes, claro), sino los jóvenes. Por primera vez sentí que nuestras ambiciones y problemas habían llegado a la Zarzuela, a pesar de que llevamos casi diez años reivindicando unos derechos básicos, un trabajo digno, unas condiciones que nos permitan emanciparnos o el suficiente respaldo económico para formar una familia, los que queramos.

A diferencia de sus generaciones precedentes, los millenials no han podido heredar los logros conseguidos. Por primera vez tras la posguerra, esta tendencia cambia: todos los datos nos dicen que viviremos peor que nuestros padres. Nosotros lo sabemos. Lo sabemos por las miles de horas que echamos por un sueldo irrisorio, por no poder volar del nido, por no poder crecer emocional y personalmente al no tener ingresos suficientes, por no poder ser autosuficientes... 


Pero, ¿lo sabe de verdad el rey? ¿lo saben los políticos? ¿Lo sabe el PP? ¿Y el PSOE? ¿Lo saben Puigdemont, Torra o los protagonistas de la crisis catalana? ¿Y los que cuelgan la banderita de España en el balcón? Nos hemos pasado años viendo cómo nuestro futuro era algo secundario en la agenda política: el paro juvenil, la reforma laboral, las tasas de las universidades, las prácticas mal pagadas, los trabajos ruineros como los que ofrecen empresas como Glovo o Deliveroo... 

Nada de eso importaba porque España se rompía, porque había cambio de Gobierno, una moción de censura, porque hay políticos en el exilio y otros presos. Obviamente, todos esos temas son importantes. Pero a nosotros nos han silenciado e ignorado. Tenemos colegas buscándose la vida en otros países, pluriempleados o con verdaderos problemas familiares por convivir en casa con sus padres a los 30 años y tener que seguir pidiéndoles la paga a pesar de tener una carrera y un máster. Y eso no hay banderita que lo tape.

"Como sociedad tenemos una deuda pendiente con nuestros jóvenes", decía el rey ante la cámara, "somos responsables de su futuro y las circunstancias de hoy en día no son, ni mucho menos, las más fáciles". Hizo mención a las nuevas tecnologías y nuevos "interrogantes" que se nos plantean. "Queréis vivir y convivir, pero tenéis problemas serios".

"Os tenemos que ayudar a que podáis construir un proyecto de vida personal y profesional, con un trabajo y un salario dignos, a tener un lugar adecuado donde vivir y, si así lo queréis, a formar una familia y poder conciliar con la vida laboral". Llegó un momento no supe si estaba viendo un discurso de Felipe VI o una asamblea del 15M.

He tenido sentimientos encontrados. Este año he dudado de hasta qué punto las palabras del monarca están condicionadas por el Gobierno de turno. Y entonces, ¿de qué me sirve lo que me diga hoy si cambiará en la próxima legislatura? Por eso, mis expectativas en que el discurso tenga una traducción real son pocas. 

Durante los últimos años he dudado mucho si sentarme junto a mi familia a escuchar hablar a Juan Carlos I y Felipe VI o hacer apagón informativo, como pedían muchos colectivos republicanos. Esta vez decidí escucharle y me quedo con que, al menos, tuve la certeza de que existimos.

Por un breve momento fue reconfortante verme reflejada en las palabras del rey. Pero no es suficiente: para las semanas, meses y años venideros palabras similares deberían salir por boca de los políticos. Que nos escuchen. Y que actúen. No se puede seguir construyendo un país ignorando a los que forjamos su futuro.



(*) Estudiante de Ciencias Políticas y Administración Pública en la UAM



Cataluña y País Vasco, las comunidades que menos siguieron el discurso de Felipe VI

MADRID.- El discurso de Nochebuena del Rey de España, Felipe, VI, consiguió el lunes una audiencia media de 7.944.000 espectadores y un 70,6% de cuota de pantalla, según datos oficiales de Kantar Media difundidos este miércoles por Barlovento Comunicación a partir de las 30 cadenas que emitieron el mensaje del jefe del Estado en 'simulcast'.

La audiencia cae ligeramente respecto a las 8.139.000 personas que lo vieron en directo el año pasado, pero la cuota de pantalla crece casi cinco puntos frente al 65,7% de 2017. De los cinco discursos de Nochebuena protagonizados por Felipe VI, queda en tercer lugar tras los de 2014 y 2017 y en la serie histórica cae al séptimo con peor audiencia desde 1992.
La cadena que este 24 de diciembre registró una mayor audiencia con el discurso de Nochebuena de Felipe VI fue La1, con 2.304.000 espectadores y 20,5% de cuota. La segunda fue Antena 3, con 1.474.000 de espectadores y 13,1% de cuota.
A estas dos cadenas le siguen Telecinco, con 1.332.000 espectadores y 11,8% de cuota; laSexta, con 825.000 espectadores y 7,3% de cuota; Trece Televisión, con 486.000 espectadores y 4,3% de cuota; y Cuatro, con 317.000 espectadores y 2,8% de cuota.
Entre las cadenas autonómicas, la más vista fue Canal Sur por 239.000 personas y una cuota del 11,5%; seguida de Televisión de Galicia, con 134.000 personas y un 20,4% de cuota; y Telemadrid, con 81.000 personas y 4,9% de cuota.
Por sexos, más mujeres (53,6%) que hombres (46,4%) vieron el discurso del Rey, con una diferencia de más de medio millón de espectadores entre las 4.257.000 mujeres y los 3.686.000 hombres que escucharon al monarca.
Por franja de edad, los mayores de 64 años fueron los que más atención prestaron al discurso del Rey con 2.968.000 personas y 37,4% de cuota; seguidos de los adultos de 45 a 64 años, con 2.705.000 personas y 34,1%; los adultos de 25 a 44, con 1.404.000 y 66,4% y los jóvenes de 13 a 24, con 551.000 y 6,9%.
Por comunidades autónomas, el mensaje de Nochebuena de Felipe VI logró un 47,5% de cuota en Cataluña y un 45,8% en País Vasco, los dos porcentajes más bajos por regiones en España. 
En el resto de los territorios congregó ante el televisor a una amplia mayoría de ciudadanos: 87,5% en Castilla y León, 78,6% en Comunidad Valenciana, 78,4% en Baleares, 77,6% en Andalucía, 77% en Aragón, 76,7% en Asturias, 75,4% en Galicia, 73,6% en Madrid, 71,4% en Castilla-La Mancha y 67,8% en Canarias.

El ministro Duque ampara los referéndums sobre la Monarquía en las universidades: «Es un debate sano»

MADRID.- El ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque ha defendido la libertad de los universitarios para desarrollar iniciativas como los referéndums sobre la monarquía que hasta principios de año se celebrarán en más de 25 universidades públicas de toda España, organizados por estudiantes. 


En el primero de ellos, en la Universidad Autónoma de Madrid, se contabilizaron más de 7.000 votos con un 83% a favor de la república.
«No se puede poner coto a lo que los universitarios y estudiantes hacen como una iniciativa propia, y forma parte de una debate sano», defiende Duque, que se muestra comprensivo ante la tradicional politización del alumnado durante el periodo universitario. 
«Cuando uno está en la universidad, uno se apunta a causas radicales, incluso opuestas al mismo tiempo. Lo que no se puede hacer es reprimir eso», apostilla.