Cada vez resulta más complicado tener constancia del carácter oficial del Duque de Palma. El sábado la Casa Real borró su rastro de la página web oficial.
Un trabajo rápido y limpio, como el del señor Lobo en 'Pulp Fiction',
que no ha dejado ni una sola huella del pasado de Urdangarin por el
site.
A eso hay que añadir que, desde hoy, también se ha quedado sin calle en Mallorca. Así que cuando regrese por las islas Baleares no podrá hacerse una foto molona bajo el cartel. Así lo ha confirmado el Ayuntamiento de Palma que ha decidido recuperar el nombre original de 'La Rambla'
para uno de sus principales paseos por "respeto a la opinión ciudadana"
tras constatar la "indignación" de los palmesanos en relación con el
caso Nóos.
Pero si nada cambia en las próximas semanas al "Duque em-palma-do"
-que parece ser que fue la gota que colmó el vaso del Consistorio
palmesano- le van a quitar hasta el nombre. La coalición
PSM-IniciativaVerds-Entesa planteará en el Parlamento balear una Proposición No de Ley para retirar el título de Duque de Palma a Iñaki Urdangarin.
La propuesta, que ya de por sí es bastante contundente, cuenta con un epígrafe por el que se pide eliminar cualquier referencia suya con la capital balear
al tiempo que se propone, en caso de ser condenado, solicitar al yerno
del Rey que "devuelva el dinero que haya estafado a las administraciones
públicas de las islas o, en caso de que no lo haga, que la Casa Real
asuma la restitución de las cantidades malversadas".
Total, que entre lo que le piden que devuelva y la fianza de 8,1 millones de euros impuesta esta misma mañana, Urdangarin va a tener que tirar de todos sus ahorros para mantener la cabeza a flote.
Desde Zarzuela no tiene pinta de que le vayan a ayudar después de
oficializar la intención de marcar distancias con él, y su mujer, la
infanta Cristina, tampoco parece que pueda hacerlo porque los últimos
correos filtrados por el socio de la trama, Diego Torres, han estrechado el círculo judicial sobre ella.
Si la mujer del socio en Nóos está imputada -figurando en la empresa con los mismos poderes que Cristina- y el secretario de las hijas del Rey está imputado, todo apunta a que en cualquier momento podría recibir una citación.
En medios judiciales se insiste en que si el juez Castro ve indicios de implicación, "no dudará en seguir adelante". Algo que la Casa Real está intentando impedir a toda costa para no mancillar el denostado nombre de la Corona española.
No hay comentarios:
Publicar un comentario