domingo, 3 de marzo de 2013

El rey sufrió una luxación de cadera en vísperas de otra intervención quirúrgica

MADRID.- El rey fue atendido el miércoles pasado en el hospital madrileño USP San José por el traumatólogo Ángel Villamor para solventar una luxación en la cadera izquierda, donde le había implantado una prótesis hace tres meses, que se resolvió en menos de una hora sin necesidad de cirugía.

Fuentes de la Casa del Rey han explicado que Don Juan Carlos acudió al centro sanitario porque se sintió incómodo y, tras las correspondientes radiografías, los médicos comprobaron que sufría una «ligera luxación» en la cadera donde había sido intervenido el pasado 23 de noviembre.
La luxación, que se había producido al desajustarse la prótesis por un mal movimiento, se resolvió en torno a mediodía sin necesidad de cirugía, con un simple movimiento de encaje bajo anestesia local, y el monarca abandonó el centro médico para regresar a La Zarzuela una hora después de haber llegado.
Un portavoz de la Casa del Rey ha subrayado que se trató de «una cura sin relevancia» y ha afirmado que Don Juan Carlos siguió desde entonces «haciendo vida normal», a la espera de la operación a la que será sometido el próximo domingo por una hernia discal en la clínica madrileña La Milagrosa.
El pasado martes por la tarde, la víspera de su paso por el hospital para resolver la luxación, el Rey recibió en audiencia en su despacho del Palacio de la Zarzuela al ministro portugués de Asuntos Exteriores, Paulo Portas, la única actividad oficial pública de su agenda de trabajo organizada para esta semana.

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