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jueves, 21 de marzo de 2013

Sofía de Grecia y el Club Bilderberg presionan al Rey para que abdique / J.D.

A pesar del desmentido de la casa real el actual rey tiene las horas contadas. La gran maniobra para salvar a la Monarquía, descabalgando a Juan Carlos de la Jefatura de Estado, está en pleno desarrollo. ¿Cuándo se producirá? Es solo cuestión de oportunidad.

La abdicación, que hasta hace poco era un secreto de palacio, ha empezado a ventilarse en público porque la crisis política de España no puede esperar. Y más grave; los poderes fácticos, incluida la embajada norteamericana, siguen dando señales de nerviosismo por el desgaste de la clase dirigente hispana, incluida la Corona. Y como en política la fuerza que tiene la iniciativa, generalmente gana la partida, los conspiradores han resuelto saltar al ruedo preparando a la opinión pública para la real abdicación.

Más allá de desmentidos oficiales la trama tiene su origen en los propios pasillos del palacio de La Zarzuela. El conocido periodista José Antonio Zarzalejos, otrora director del diario monárquico ABC, se encargó de colocar las primeras banderillas desde su periódico digital El Confidencial sentenciando en primera página El rey baraja ya la Abdicación.

Las sorpresas no terminan aquí. Aunque para algunos parece increíble la mano que mueve la cuna de esta conspiración palaciega es nada menos que la reina Sofía.

Para entender esta afirmación es conveniente leer una entrevista a Pilar Urbano, del 30 de enero recién pasado. La periodista, una especie de portavoz oficiosa de la reina, explica: El reto del príncipe será hacer frente a la demanda de redefinir el Estado, a cómo se distribuye territorialmente España. Esto ya fue apuntado por el Rey en su última entrevista. El rey trajo la democracia a España. A lo mejor Felipe tiene que traer la monarquía federal y hacer que la Casa Real sea más transparente. Porque el rey no puede ser un misterio divino. Tenemos que saber donde está.

A Pilar Urbano hay que tomarla en serio, miembro numerario del Opus Dei, es amiga de la reina y ha escrito un libro sobre ella. En la mencionada entrevista desliza perlas como esta: "Las monarquías tranquilizan a los poderosos porque dan estabilidad. Todas estas cosas se discuten en el Bilderberg. Un rey en una España en crisis da más garantía de estabilidad que una república, donde puede venir otra persona distinta".

No es extraño que Pilar Urbano traiga a colación al club Bilderberg. La Reina Sofía es miembro permanente del mencionado club, que reúne anualmente a las élites del mundo financiero, industrial, político y de la prensa.

Para entender la importancia de esta referencia habrá que recordar que, según documentos desclasificados de la CIA, el club Bilderberg fue, en su época, el lobby más activo que presionó a Franco para que nombrase al entonces príncipe Juan Carlos como sucesor al frente de la Jefatura del Estado, reinstalando la monarquía en España.

Hoy quieren repetir la historia. ¡Lo dice Pilar Urbano! el rey trajo la democracia y el Príncipe nos traería una monarquía federal y con ello la solución a la crisis territorial de España.

Como se puede apreciar se trata de un programa político en toda regla y de carácter estratégico. Al parecer el estado mayor de los poderes internacionales estarían dando por amortizado al rey y a los políticos de la transición. Habría llegado la hora de una segunda transición tutelada y dirigida desde el poder constituido. Esta maniobra de alta política estaría destinada a desplazar del poder simbólico a políticos corruptos que ya son un estorbo a los poderes fácticos.

Estaría llegando el momento de poner fin al espectáculo que ofrecen diariamente los políticos profesionales. Habría que terminar con el "culebrón" de airear públicamente aquellas impudicias e inmoralidades que están colocando en peligro los fundamentos del régimen. Las sucesivas campañas del diario "El Mundo" responden a estos intereses.

Con estos antecedentes es más fácil comprender las declaraciones de Pere Navarro i Morera, primer secretario del Partido Socialista Catalán, quien ni corto ni perezoso solicitó la abdicación del rey, avistó el próximo reinado de Felipe y el advenimiento de una monarquía federal. Esta es la madre del cordero de la manifiesta indignación de figuras de la vieja guardia como Alfonso Guerra. También explicaría la correosa actitud de Carmen Chacón y el silencio de Felipe González. Lo claro es que la crisis está instalada en las filas del PSOE y su magnitud es todavía desconocida.

Si los hechos confirman la apuesta política de este extraño trío de emisarios compuesto por Zarzalejos-Urbano-Navarro estamos hablando de palabras mayores.

Lo que está pasando es simple; el alto mando de los poderes fácticos, es decir las altas finanzas, han lanzando un globo sonda para observar cómo se mueven los actores detrás del escenario mediático. El resultado de esta indagación definirá el momento de jugarse el recambio de las élites políticas para salvar sus intereses en una España atenazada por una crisis sin fin. En el fondo se trata de una audaz maniobra en el tablero de ajedrez de la política que impediría nuevamente la instauración de una verdadera democracia exigida por los movimientos sociales y una creciente mayoría de la población.

La abdicación del rey Juan Carlos, con el plan que conlleva, puede que no se produzca tal como lo señala el trío de emisarios o tenga importantes modificaciones en su camino regenerador de la monarquía Sin embargo más allá de especulaciones periodísticas, el solo enunciado de los trascendidos deja al descubierto las maniobras de la clase dirigente, su pragmatismo y su elaborado pensamiento estratégico.

martes, 5 de marzo de 2013

Generosidad histórica con la figura del rey Juan Carlos

Sr. Editor:

Me alegra que la Casa Real trabaje en la abdicación. Lo que lamento es que el final del período del Rey Juan Carlos coincida con esta tormenta de corrupción. A los hagiógrafos les va a quedar mucho trabajo para limpiar tanto...


A lo peor es que los finales siempre son así, decadentes, inmorales, corruptos, sucios.


Miro hacia atrás y me da lástima ver que tantos riesgos vividos van a acabar en un escenario triste forzado por las circunstancias. Este país es muy cainita. Sólo espero que podamos hacer un esfuerzo de generosidad histórica hacia la figura del Rey Juan Carlos.


Quizá le exijamos demasiado a la vida y a la historia. Al fín y el cabo el final llega siempre en momentos inesperados y nadie nos garantizó que sería como un cuento de princesitas. 


Lo que suceda en la Casa Real, y en la sucesión, es importante, pero no podemos perder la referencia de lo que es prioritario. 


Aquí lo primero es el pueblo español, y este está siendo víctima de una trituradora económica que está poniendo a sus ciudadanos y al país en una situación que nadie podía imaginar. Es posible que volvamos a una posición económico-industrial de hace 60 años. El tejido industrial se ha destruido (externalizado). El Estado, a las órdenes del poder político, ha hecho dejación de funciones en la persecución de fraude fiscal (el 70 % corresponde a: grandes empresas, sector financiero, grandes fortunas). Sin esta parte del fraude fiscal la Administración no tendría que acometer los recortes sociales que está haciendo. Estoy hablando del fraude actual, no de las modificaciones fiscales, más redistributivas, que habría que hacer. 


¿Dónde está lo no recaudado? ¿Quiénes son aquellos que defienden el "más privado y menos público"? ¿No serán casualmente estos que defraudan? 


Volviendo a la monarquía, hoy en día Monarquía o República no es el debate. No es lo importante. La monarquía será importante para los ciudadanos de este país si de nuevo se sitúa al lado del pueblo, pero de una forma real, sin subterfugios ni apariencias. 

¿A quién le importa que el Palacio Real esté habitado si no hay futuro?


La crisis ha abierto el melón constitucional, pero la forma del Estado no es la clave, sino en la garantía efectiva de nuestros derechos y el respeto efectivo de nuestras garantías.


No puede continuar el abuso de una "clase política" (no podemos negar esa realidad) que no se ha visto salpicada por la crisis, al tiempo que mantiene sus privilegios a espaldas de los ciudadanos. 


El modelo social y económico debe pasar por la eliminación de privilegios y la garantía de los derechos, sobre todo los de educación, sanidad, acceso a la vivienda, acceso al trabajo, etc.

¡Que todavía estemos reclamando derechos del siglo XIX....!


El engaño social que han organizado desde los sectores más conservadores y regresivos amenaza con la destrucción del propio sistema. O quizá lo que quiere este mundillo neoliberal es reducir el Estado a la mínima expresión. Lo cierto es que el Estado es la estructura de normas que amalgama una sociedad; fuera de este espacio sólo queda la selva, la ley del más fuerte. 


Son demasiados siglos de avances sociales como para echarlo todo por la borda. Aún me queda un halo de esperanza para que esto se reconduzca. 
Rafael F. Cid
VALENCIA

lunes, 26 de noviembre de 2012

Un niño enfermo escribe desde Valencia una carta al Rey para pedirle «una oportunidad para vivir»

MADRID.- Edu Pinto Calvo es un niño de seis años, de Valencia. Tan importante es para él la vida, que, ni corto ni perezoso, ha decidido valerse de las redes sociales para llegar hasta Don Juan Carlos y escribirle su particular carta de Reyes Magos. A través de Facebook, el joven se dirige al Rey con una humilde petición: «una oportunidad para vivir», revela hoy 'Abc'.

«Soy un luchador contra la leucemia», explica el niño en su misiva a Don Juan Carlos. «Pero además y debido a ella, me surgió un síndrome casi desconocido llamado Guillain Barre (un trastorno en el que el sistema inmunológico ataca a parte del sistema nervioso periférico), el cual afectó a mi aparato locomotor a los cuatro años, justo cuando empezaba a aprender a ir en bici», continúa. Desde entonces, Edu no puede caminar y vive «postrado» a una silla.
El niño, perfectamente consciente de que la Navidad está a la vuelta de la esquina, no quiere juguetes el próximo día 6 de enero porque no cree «en los Reyes Magos», asegura, pero «sí creo en usted», dice dirigiéndose al Rey, que ha pasado por problemas físicos como yo e incluso ahora se recupera de su décima operación de cadera».
Por ello, solicita al Don Juan Carlos esa oportunidad que tanto anhela y «que depende de una operación ortopédica en mi espalda y rehabilitación», continúa la carta. «En el Hospital La Fé de Valencia no me quieren operar porque dicen que no tengo muchas posibilidades de sobrevivir. Pero yo creo que si! Soy fuerte!», asegura Edu.
«Si usted o sus ‘pajes’ creen que me he portado bien y que merezco recibir mi regalo, por el resto de su vida me tendrán en el corazón, respirando gracias a usted», finaliza la carta de un niño que solo quiere disfrutar de sus «tetes» y « poder cuidar algun dia a mi mamá, como ella lo hace de mí ahora».

sábado, 17 de noviembre de 2012

Sobre la monarquía / Cartas de los españoles

Mi impresión es que la generalidad de los españoles no siente el menor interés ni por la monarquía ni por la República. Le preocupan otras cuestiones, como el paro, la asistencia sanitaria, la educación, la corrupción, el fracaso de la partitocracia, etcétera.
Creo que los monárquicos se reducen a los que podríamos llamar «de oficio», como la duquesa de Alba y similares; el Partido Popular, especialmente sus dirigentes; los beneficios con títulos nobiliarios y pocos más.
¿Y el Partido Socialista?
Todos sabemos que este partido ha sido siempre esencialmente republicano. Pero, actualmente, siente un gran respeto por la monarquía. ¿Por qué?
Según mi opinión, por dos razones fundamentales:
La primera, porque el actual monarca fue quien decidió restablecer el sistema de democracia partitocrática y relativista existente durante la República, lo que hizo posible que el Partido Socialista pasase de la nada tener el Gobierno de España durante más de veinte años y muchos más en autonomías y ayuntamientos. Y eso pesa.
La segunda es que al tener el jefe del Estado una función puramente formalista y protocolaria, no ha interferido lo más mínimo en la acción del Gobierno, que pudo actuar como quiso.
Ni de palabra, ni por escrito, ni de ninguna otra forma realizó el jefe del Estado la menor crítica a la disposiciones del Gobierno y menos si era socialista, pues éste no es monárquico «de oficio».
Y una prueba de esta no interferencia es que bajo la monarquía se ha llevado a efecto la mayor subversión nacional, moral y cultural que registra la historia de España.
Por otra parte, hacemos las siguientes consideraciones:
1.– La actual monarquía no tiene nada que ver con la que se establecía en la ley de Sucesión del anterior régimen. Basta con la lectura de dicha ley.
2.–El régimen nacido de la victoria del 1 de abril de 1939, después de muchas deliberaciones y con el apoyo de Francisco Franco, decidió no el restablecimiento de la monarquía fenecida el 14 de abril de 1931, sino una nueva, diseñada en la ley de Sucesión, aceptando la legitimidad del alzamiento nacional y su constitución, integrada por sus siete leyes fundamentales.
3.–La ley de Sucesión fue redactada y aprobada por las Cortes y sometida a referéndum nacional, fue aprobada por el 93 por ciento de los votantes, que eran el 82% del censo electoral.
4.–Establecida la monarquía en la persona de D. Juan Carlos de Borbón, éste decidió restablecer la democracia partitocrática y relativista, para lo cual contó con dos hombres de su absoluta confianza: D. Torcuato Fernández-Miranda y Hevia y D. Adolfo Suárez González.
Para llevar a efecto el cambio de régimen era necesario infringir el orden legal anterior, en cuya ley de Principios del Movimiento Nacional se estableció que esos principios eran por su naturaleza permanente e inalterables y no podían modificarse ni por referéndum nacional.
Se quiso dar apariencia legal a dicha infracción y justificar los solemnes juramentos de fidelidad a los mismos y a las leyes fundamentales no constituían perjurio:
Y fue D. Torcuato Fernández-Miranda quien dijo aquel famoso «de la ley a la ley», que completó con la «pirueta dialéctica» de si las leyes fundamentales son modificables por referéndum, la ley de principios del movimiento «que es una síntesis de las leyes fundamentales» también podrá ser modificada por referéndum.
Pero esto era falso, pues la ley fundamental del Principado no era «una síntesis de las leyes fundamentales», cosa sin sentido, sino síntesis de los principios que informan las leyes fundamentales. Es decir, era una síntesis de los principios políticos, filosóficos, morales, religiosos que constituían la esencia del régimen y su modificación suponía su derribo. Que era lo que se pretendía y lo que se hizo.
4.–El que fuera ministro en el régimen anterior don José Utrera Molina ha declarado en el boletín de la Fundación Francisco Franco que en una ocasión le había dicho a Franco: «Que no creía que Juan Carlos de Borbón estuviese identificado con proyectos que pudiesen representar la continuidad del régimen» y que Franco, «con notable enfado, exclamó: eso no es cierto y es muy grave. Sé que cuando yo muera todo será distinto, pero existen juramentos que obligan y principios que han de permanecer. España no puede regresar a la fragmentación y a la discordia».
Y volvieron la fragmentación y la discordia. Y muchas cosas más.
A Francisco Franco, pese al cuidado con que actuó, también se le podía engañar.

Julio García García (Oviedo)