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martes, 27 de noviembre de 2018

La monarquía, en cuestión / José Antich *

La terrorífica foto del rey emérito con el príncipe heredero de la Arabia Saudí en Abu Dhabi, en un ambiente distendido y ajeno los sucesos que señalan a Mohamed bin Salmán como responsable del asesinato del periodista saudí Yamal Khashoggi, en la embajada de su país en Estambul, es una página negra para la monarquía española. 

Si la foto no era evitable, Juan Carlos I no debería haber cometido la torpeza de viajar a Abu Dhabi. En estos momentos, no es un honor haber sido la primera personalidad occidental de relieve que se deja fotografiar con tan espantoso personaje y traslada del rey emérito una actitud de gran pasotismo por lo que pueda suceder. Algo que, por otro lado, tampoco es nuevo en los últimos tiempos.

La Zarzuela, de nuevo en el ojo del huracán, ha intentado disculparle y rebajar la polémica aún a sabiendas del daño que la imagen le hace y que quedará como una señal de fin de etapa. 

Podemos le ha atacado con dureza, igual que los partidos independentistas; Ciudadanos también ha estado crítico y el PSOE, incómodo, ha pedido suavemente explicaciones. El PP ha callado. 

Demasiado ruido para una institución que no está en su mejor situación y en unos momentos en que se intenta desesperadamente incorporar a Juan Carlos I a los actos del 40º aniversario de la Constitución, que se pretende celebrar en Madrid este año por todo lo alto. 

Mientras, el Parlament de Catalunya ha dado el primer paso para crear una comisión de investigación sobre la monarquía borbónica con el apoyo de cuatro fuerzas políticas de la Cámara catalana, Junts per Catalunya, promotor de la iniciativa, ERC, los comunes y la CUP que representan a 78 diputados del total de 135.

O sea, el 58% de los escaños. 

Los letrados de la Cámara no han visto objeciones a su creación aunque mucho me temo que la comisión será detenida en algún otro estadio, bien sea político o judicial. Si no, al tiempo.

La combinación de las dos noticias en un lapso tan pequeño de tiempo no hace sino poner de relieve la enorme distancia entre monarquía y ciudadanía. La institución alejada de su necesaria y obligada prudencia y neutralidad, algo cada vez más evidente y que ha tenido episodios como el del pasado 3 de octubre que le ha costado una ruptura total con la sociedad catalana. 

Pero también el hecho de llevar iniciativas al Parlament del todo impensables hace muy poco tiempo. El alejamiento cada vez es mayor.


(*) Periodista y ex director de La Vanguardia


miércoles, 15 de noviembre de 2017

Pablo Iglesias: "Felipe VI es un rey que excluye"


MADRID.- El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha criticado con dureza la labor del actual monarca, Felipe VI, acusándole de ser un rey "que excluye", un jefe del Estado "atrincherado con tres partidos que le apoyan [PP, PSOE y C's]", y claramente cercano a las tesis del PP -"Tiene todo el derecho a votar al PP"-. 

En los últimos meses, y especialmente desde el discurso del rey sobre Catalunya, el secretario general del partido morado ha endurecido su posición con respecto a Felipe Borbón, defendiendo que, como jefe del Estado, no está siendo "útil" para los españoles. 
En una entrevista con la cadena de televisión boliviana ATB, aprovechando su reciente viaje a ese país y que recoge Público, el líder de Podemos ha argumentado que el monarca "no habla de problemas sociales", apenas dedica palabras a "las víctimas de la crisis", e incluso disgustó con ese polémico discurso a los catalanes, vascos y a una parte de los españoles en su conjunto, según sus palabras.
"Ese discurso lo podría haber escrito Rajoy", apuntaba, pidiendo al rey que se presente a unas elecciones si quiere mantenerse al frente de la Jefatura del Estado y a la vez seguir saliéndose de su papel "simbólico". Inscriba un partido o "afíliese al PP", decía, comparando su figura con la del anterior monarca, su padre.
Así, y mientras Juan Carlos I, "llamaba por teléfono a las fuerzas políticas catalanas, vascas y al Partido Comunista", Iglesias sostenía que el actual jefe del Estado "no llama a nadie". "¿Este rey ayuda a España? ¿Ayuda a que Catalunya sea un proyecto colectivo?", insistía.
El líder del partido morado ha reconocido que el anterior rey, "un franquista confeso", elegido por el dictador Francisco Franco para sucederle, no es "santo de su devoción", pero al menos fue "un jefe del Estado útil", especialmente por su papel a la hora de frustrar el golpe de Estado del 23-F.
Todo, decía, "a pesar de que estuvo vinculado a casos de corrupción gravísimos, de sus conocidos vicios, de comportamientos que, sobre todo en la última etapa de su vida, generaron un rechazo social enorme", algo que contrasta con el carácter del actual monarca: "Es enormemente educado, culto, y no se le conocen vicios comparables a los de su padre". 

"El modelo monárquico excluye y agrede" 


"Una España republicana es más atractiva para los catalanes y los vascos que el modelo monárquico, que excluye y agrede". Esta es otra de las reflexiones del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, en una entrevista en la televisión boliviana ATB, ahora recogida por eldiario.es. Iglesias viajó a Bolivia para recibir una condecoración del Parlamento boliviano; mantener una reunión con el presidente, Evo Morales; y participar en un debate con el vicepresidente, Álvaro García Linera, sobre el centenario de la Revolución Rusa.

"El rey anterior fue siempre un franquista confeso, llegó a la jefatura del Estado por la ley de sucesión franquista y señalado por el dictador", explicaba Iglesias en la entrevista: "A pesar de eso, de la corrupción y de sus conocidos vicios, era un jefe del Estado útil. El monarca actual es educado, culto, no se le conocen vicios equiparables. Pero, ¿para qué sirve? ¿Cuál es la necesidad de tener un jefe del Estado que no ha sido votado? ¿Ayuda a que España sea un proyecto integrador?"
 
"Cuando el jefe del Estado en el conflicto catalán reproduce el del gobierno", argumenta el secretario general de Podemos, "es un rey que excluye, atrincherado con tres partidos que lo apoyan: ¿Este rey ayuda a que haya más catalanes que quieran seguir en España¿ ¿Este rey que rara vez habla de los problemas sociales puede ser un símbolo incluyente? Parece que no. ¿Para qué sirve? Me han trasladado que está enfadado por estas cosas que digo, y está en su derecho de votar al PP y hablar al favor del PP, pero nuestro país se merece un jefe del Estado que se presente a las elecciones por un tiempo determinado y si quiere volver a ser jefe del Estado se vuelve a presentar. Si quiere ser jefe del Estado, preséntese a las elecciones".

El secretario general de Podemos, preguntado sobre si su posición es "ambigua" en el asunto catalán, volvió a defender el referéndum pactado, propuesta de partido desde la precampaña del 20D de 2015: "A los partidos monárquicos no les gusta que queramos un referéndum pactado, y a los independentistas tampoco les gusta que queramos que Catalunya se quede en España. Pero eso no es ser ambiguos. Estamos diciendo que esto sólo tiene una solución política democrática y lo que defendemos es lo que quieren hacer la mayoría de los catalanes y españoles. Los problemas políticos complejos requieren soluciones complejas".

"España tiene tres grandes crisis", ha enumerado Iglesias en la entrevista de ATB, "fractura social por la crisis; fractura democrática que tiene que ver con la corrupción; y fractura territorial. Eso hace que España esté en una situación de crisis de régimen político. La crisis territorial puede extenderse a otros territorios, pero se tiene que resolver políticamente".

Durante la entrevista en ATP, Iglesias también reivindicó el concepto de soberanía no sólo desde el punto de vista territorial, sino también en "términos sociales: recuperemos soberanía, defendamos la dignidad de nuestro país para un proyecto de país viable".

"¿Por qué hay vascos o catalanes que rechazan ser considerados españoles? Aquí los aymara no rechazan ser bolivianos", le preguntan a Iglesias. Y responde: "Es el fracaso de construir un proyecto español atractivo. España sigue siendo posible como país si es capaz de reconocer y de integrar con amabilidad y seducción la pluralidad consustancial de nuestro país. Los valores republicanos son más inclusivos, una España republicana es más atractiva para catalanes y vascos que el modelo monárquico, que excluye y agrede".

domingo, 22 de junio de 2014

Mas dice que no hay que confiar ´ciegamente´ en el Rey

BARCELONA.- El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, ha asegurado este domingo que aunque uno de los poderes de Felipe VI como rey es moderar el funcionamiento de las instituciones del Estado y arbitrar, no hay que confiar "ciegamente en que solo por un cambio de Rey en España se abrirán las puertas del paraíso".

En una entrevista a Catalunya Ràdio, Mas ha reiterado su respeto y confianza en el nuevo Rey: "Démosle una oportunidad, y si hace falta dos o tres, para que haga las cosas bien", ha explicado.
Sin embargo, ha añadido que Felipe VI es el jefe de un Estado en el que la mayoría de catalanes ha dejado de confiar, por lo que ha añadido que los ciudadanos no son ingenuos, y tienen experiencia acumulada: "Nos hemos dado muchas veces contra la pared, que es muy gruesa. No hay que ser desconfiados pero no hay que ser bobos".
Mas ha precisado que no tiene previsto reunirse con el Rey durante la visita que el monarca hará el jueves de la próxima semana a Cataluña para la entrega de los Premios Impulsa de la Fundación Príncipe de Girona.
"Este tipo de encuentros, que en algún momento se tienen que hacer desde un punto de vista institucional, no se hacen con motivo de un acto de estas características", ha detallado Mas, que ha añadido que se reunirá con Don Felipe en algún momento como en su día lo hizo con su padre.

Un rey para una república / Magdalena Trillo

Dicen las encuestas que si hoy se convocara un referéndum en España sobre Monarquía o República, los defensores de la Corona ganarían por veinte puntos. Dentro de diez años la situación puede ser radicalmente diferente: se habrá reducido la población mayor que arropa a la familia real de forma abrumadora (más de un 73% según un sondeo de Sigma-Dos de primeros de junio) y estarán en puestos de decisión los jóvenes que hoy ya se debaten a partes iguales entre una y otra forma de Estado.

El relevo en la Monarquía se ha producido, como destaca el Gobierno, con "normalidad", pero sólo en apariencia. La Corona no está salvada. Ni Felipe de Borbón tiene garantizado el futuro de la institución, ni ha recibido un cheque en blanco como nuevo jefe del Estado ni va a poder esquivar el desgaste del caso Noos cuando su hermana se siente en el banquillo y tenga que explicar cómo una licenciada no tenía ni idea de qué firmaba ni sabía de dónde salía el dinero con el que pudo comprar un palacete en la ciudad condal. Aunque Felipe y Letizia hayan levantado un muro de contención frente a Urdangarin, el fantasma de la infanta Cristina no dejó de sobrevolar el jueves en el Congreso generando tanta incomodidad como 'molestias' provocaron quienes intentaron penetrar en un Madrid blindado con una bandera republicana.

Si la Transición que lideró Juan Carlos fue hacia la democracia y la conquista de derechos y libertades, la segunda transición a la que se enfrenta Felipe tiene mucho que ver con ese objetivo de "renovación" que ha proclamado como lema de su reinado, con un ineludible esfuerzo por "regenerar la vida pública" que sólo podrá construir desde el principio y el deber de la "ejemplaridad" y con esa buscada complicidad con los españoles que ha de pasar por llevar a la práctica la promesa de honestidad y transparencia.

Debe ser consciente el nuevo Rey de que el desafío independentista no se resuelve dando las gracias en castellano, gallego, euskera y catalán. Olvidando los anhelos de este Gobierno para "españolizar" a los catalanes, el tema lingüístico es hoy ya casi una anécdota dentro de las reivindicaciones que llegan desde una "nación" empeñada en convocar un referéndum ilegal a la vuelta del verano. No basta con no romper puentes del entendimiento; hay que actuar tendiéndolos desde Madrid. Y, aunque no sea su función, tal vez don Felipe pueda empezar a ganarse el respeto y reconocimiento de los españoles asumiendo el liderazgo y diálogo que Rajoy ni ha querido ni ha sabido ejercer.

Coincido en que la mayor preocupación de los españoles no es en estos momentos el partidista dilema entre Monarquía o República sino el paro y la salida real de la crisis, la quiebra territorial y la pérdida de derechos y libertades que estamos viviendo como consecuencia de las políticas de austeridad. Pero el problema no se va a resolver negándolo ni evitándolo. Si los grandes partidos no son capaces de afrontar una reforma amplia de la Constitución que nos permita avanzar, otras formaciones más osadas y con menos sentido de Estado aguardan ya para coger el testigo. Si de la actitud responsable de populares y socialistas no surge la iniciativa de reformar la ley de partidos y el sistema electoral para luchar contra la corrupción, para lograr mayor transparencia y profundizar en democracia, otros lo harán. Urge buscar un encaje constitucional al desafío soberanista y urge culminar con racionalidad un modelo autonómico que, lejos de ser modélico, se ha presentado demasiado costoso e ineficaz.

Todos estos retos superan las funciones de arbitrio del nuevo monarca, pero no vendría mal que diera ejemplo y moderara y abriera cauces en una España huérfana de iniciativa.

Cualquier republicano seguro que suscribiría las palabras de 'El Quijote' con que el Rey culminó su discurso ante las Cortes: "No es un hombre más que otro si no hace más que otro". Reconozcamos que Felipe de Borbón asume la jefatura del Estado sin una sola tachadura en su hoja de servicios y después de pasar toda su vida preparándose para este momento. Hoy, tal vez no haya nadie en nuestro país mejor preparado para este puesto que el hijo de don Juan Carlos, pero no olvidemos que si don Felipe fuera un 'loco', un inestable, un conflictivo o un incapaz también sería hoy Rey de España. Y lo es, además, gracias a una discriminación de género -consagrada en la Constitución- sobre su hermana la infanta Elena.

Miro el cartel de políticos y pienso cuánto hubiera ganado su proclamación si hubiera contado con la legitimidad del refrendo ciudadano. ¿Usted no lo votaría como presidente de la III República antes que a González, Aznar, Zapatero o Rajoy? Las paradojas, a veces, encierran la mayor de las coherencias. 

“El rey Felipe tendrá la dificultad de construir la monarquía del día a día”, dice su biógrafo Apezarena Armiño


BOGOTÁ.- “El rey Felipe tendrá la dificultad de construir la monarquía del día a día y en tiempos normales”. Así describe José Apezarena Armiño, biógrafo y uno de los periodistas que más conocen al nuevo monarca, tarea que emprendió Felipe VI tras su proclamación el jueves.

Apezarena no tiene duda de las capacidades del segundo monarca de la España democrática.

“Es una persona inteligente y trabajadora. Conoce cuál es la responsabilidad de su cargo. Se siente seguro de sí mismo, y además es un gran patriota”, dice el experto en realeza por conversación telefónica con El Mercurio, desde Madrid.

Así como Juan Carlos I se validó fortaleciendo la democracia, ¿cómo lo podrá hacer ahora Felipe?

La transición ya está hecha, y normalmente no habrá un golpe de Estado. Tengo la impresión de que en España se ha descuidado una explicación profunda de qué significa la monarquía y qué ventajas tiene con respecto de otro sistema.
Con el trabajo que haga, con su comportamiento, haciendo las cosas con orden, Felipe VI tendrá que convencer de que la monarquía es útil para España.

Siendo la monarquía una institución medieval, ¿cómo promoverla en el Siglo XXI?

La monarquía, con todas sus limitaciones, es un sistema político que funciona, y así lo demuestra la existencia de monarquías muy importantes, en países modernos, avanzados en tecnología y educación.

No es tan evidente que la monarquía no se compadece con el Siglo XXI.

El rey reina, pero no gobierna, y Felipe no tendrá los poderes con los que asumió su padre. En su primer discurso habló de unidad. ¿Qué papel debería jugar él en el caso de Cataluña?
Es un desafío que no es solamente suyo, es de todos nosotros. Los reyes no tienen poder ejecutivo ninguno, pero sí pueden aunar voluntades, reunir personas, animar esfuerzos, coordinar, empujar, estimular, ayudar. Él no tiene en sus manos la solución, pero sí puede hacer cosas que la favorezcan.

La monarquía constitucionalmente está a favor de la unidad del país. Ahí Felipe no puede dudar, y no va a dudar. Hará lo que está en sus manos, pero siempre cuidando de enviar el mensaje de que quien manda es el gobierno, los partidos políticos y el Parlamento”.

¿Podría ser mediador y juntar al jefe de Gobierno español y al líder catalán?
Es posible que él lo intente. Debe hacerlo con mucha prudencia, incluso sin que se sepa mucho. Porque si lo intenta, se difunde y no resulta, él queda chocado. Es muy difícil el equilibrio entre alguien que no tiene poder, pero que la Constitución le otorga capacidad de moderar y de arbitrar. Sin embargo, nadie lo ha explicado, no hay una ley de arbitrajes y moderaciones.

¿Cómo se explica que, pese a que los aires republicanos soplan cada vez más fuerte después de las elecciones europeas, el ahora rey Felipe VI tenga en las encuestas una alta aprobación?
Oiremos muchas voces, veremos que en las calles y plazas gritan, pero para la mayoría de los españoles el tema ni siquiera está en discusión.

El problema que tiene España no es la monarquía o la república. Es básicamente la economía, y, dentro de la economía, el desempleo.

Falta poco para que haya novedades en el caso de Iñaki Urdangarin. ¿Cómo cree que va a actuar Felipe VI respecto de su hermana Cristina?
Los ahora reyes, desde el minuto uno de este problema, se apartaron radicalmente de Cristina e Iñaki Urdangarin.
Desde entonces, nunca se les ha visto juntos. Lo importante no es que lo hayan hecho, sino que el país lo ha percibido, y esa es una de las razones por las que, en las encuestas, el nuevo rey aparece muy bien posicionado.

Esto tiene una contrapartida, que es el dolor que les produce esta decisión, porque los duques de Palma eran muy cercanos a ellos, los más amigos, fueron en su día cómplices del noviazgo y alguna vez les protegieron, entonces sintonizaban mucho. Tomar esa decisión ha sido muy fuerte para los príncipes.

¿Cómo irá a ser la relación de Felipe con su padre?
Felipe preguntará mucho a su padre, pero también pienso que procurará desarrollar su propia línea de trabajo y su propio estilo.

Aunque le consulte, no debería verse mucho que le consulta a su padre, porque entonces quedaría él un poco disminuido y sería una mala idea dar la sensación de un rey teledirigido por su padre. Es algo que no va a ser verdad, porque él tiene carácter, personalidad y criterios propios.

Felipe VI debe ser uno de los monarcas europeos que más conoce a los gobernantes latinoamericanos. ¿Cómo puede capitalizar el rey estas buenas relaciones?
Sí, es efectivo. Y es importante decir que la función de representar a España en las ceremonias de toma de mando era más que una obligación para él.

Ha dicho alguna vez que se siente latinoamericano, que para él el mar que nos separa es un río y que él cruza la orilla con mucha facilidad.

Esa buena relación forma parte del sentimiento del nuevo rey.

No tengo ninguna duda de que en cuanto pueda, una de las primeras cosas que va a hacer es irse a esos países hermanos, porque realmente es lo que siente.

sábado, 19 de abril de 2014

‘Salud y República’… y la Copa del Rey / Héctor Esteban

Salud y República. Así suele saludar la portavoz adjunta del PSPV Carmen Ninet (sí, aquella que dijo que la presentadora de TVE Ana Belén Roy era una rubia pepera en busca de su neurona) cada vez que se encuentra con algún conocido. El republicanismo es algo que algunos socialistas (cada vez menos) llevan muy adentro. Por eso, en un ejercicio de bipolaridad extrema, el líder del PSPV-PSOE, Ximo Puig, se ha descolgado con una petición para que la final de la Copa del Rey se celebre todos los años en Valencia. Una reflexión más para sumir al partido en una crisis de identidad galopante aunque ahora, en la cresta de la ola, todo da igual si en 2015 se recupera el gobierno de la Generalitat.

Puig, que es un incondicional en la intimidad del Real Madrid, se ha subido al carro para ofrendar nuevas glorias a España cuando su partido, allá en 2006, intentó recuperar vía Estatuto la letra del Himno Regional para eliminar la pleitesía nacional por “Tots baix els plecs de la nostra Senyera”.

El líder de los socialistas valencianos justificó su posición copero-monárquica como una muestra de descentralización frente a la tiranía de la capital de España. Quizá todavía no sepa que las finales han pasado, además de por Madrid, por Valencia, Barcelona, Valladolid, Zaragoza y Elche desde que Don Juan Carlos es Rey. La Copa del Generalísimo visitó Madrid y Barcelona; la de la República, las dos grandes capitales y Valencia, y la del Rey, entre 1903 y 1931, al margen de en Madrid, se jugó en San Sebastián, Irún, Getxo, Hondarribia, Gijón, Vigo, Barcelona, Sevilla, Zaragoza y Santander.

Además, Puig aseguró que la Copa del Rey serviría para centrifugar la imagen de corruptelas que ha dibujado el PP sobre la Comunitat. Como siempre, el fútbol, el maldito fútbol se presenta para tratar de tapar las vergüenzas. Como el sedante necesario para una sociedad a la que le rebosa el hartazgo.

A mí lo que me pone es el poso político que hay en todo esto. Puig fue elegido líder de los socialistas valencianos en el congreso de Alicante. En la comisión de calidad democrática de aquel cónclave se aprobó por aplastante mayoría una enmienda en la que se instó al partido a la revisión constitucional de instituciones anacrónicas como es el caso de la Corona y se recordó que el PSPV era un partido de tradición republicana. Muchos entendieron la revisión de la Corona como el paso previo a la III República y que algún día vuelva a sonar el Himno de Riego como en aquella final de la Davis en Australia.

En marzo del año pasado, el portavoz del PSPV, Francesc Romeu, (sí, el de las papas y la cocacola) publicó en su blog un post incendiario contra la monarquía española: “Lo cierto es que el cansancio no es sólo del Rey: la sociedad española también lo está de una monarquía que, aparte de no ser transparente, está ensombrecida por la corrupción y el descrédito”. Romeu defendió la República como el mejor sistema de gobierno. Incluso le pidió a Rubalcaba que pusiera en marcha un referéndum para que la población se posicionara entre monarquía y república.

Esquerra Unida, viendo las vías de agua abiertas, llevó a Les Corts una iniciativa para que el hemiciclo se posicionara a favor o en contra de la república. Cinco diputados socialistas rompieron la disciplina de voto. Algunos con excusas tan originales como estar miccionando en el momento de la votación. Otros, como Juan Soto, se mostraron orgullosos a pesar de que su decisión sembró los 300 euros de multa que su partido le impuso por ser congruente con sus ideas en este caso y alguno más.

Tengo curiosidad por saber qué hará el grupo socialista en el Ayuntamiento de Valencia y en Les Corts una vez la propuesta se debata en el pleno. Me juego una comida a que más de uno saldrá rana. Pero siento impaciencia por saber si Puig, muñidor de esta torpe iniciativa, es capaz de llevarla al Congreso. Es diputado. Lo tiene fácil. ¡Venga Ximo, échale un par! Por cierto, corre el riesgo de que ni siquiera se lo acepten.

Ni la política ni el deporte me han dejado nunca de sorprender. Si además se juntan en una proposición no de ley, la deriva llega a ser absoluta. El surrealismo pesa más que los ideales que parieron a un partido. El PSOE dejó de ser obrero hace mucho tiempo. Lo que nunca me imaginé es que en Valencia el federalismo de Puig consistiera en ofrendar nuevas glorias a España desde una monarquía futbolera.

La ráfaga: Por cierto, mala suerte la del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, en el palco de honor de Mestalla durante la final de la Copa del Rey. El portero del Real Madrid, Íker Casillas, lo tapó en la foto más importante del día. Junto al Rey, con la Copa en el aire y con medio mundo mirando la pantalla del televisor. Si es que al final voy a tener que pensar que en la Comunitat estamos gafados.

martes, 7 de enero de 2014

El BNG habla de 'podredumbre absoluta' en la Casa Real

SANTIAGO DE COMPOSTELA.- El portavoz nacional del BNG, Xavier Vence, ha subrayado hoy respecto a la imputación de la infanta Cristina que su formación se alegra de que el proceso de esclarecimiento del caso Nóos "vaya adelante", confió en que "concluya en justicia" y señaló que revela la existencia de una "podredumbre absoluta" en la Casa Real.

"Es un paso importante que revela que hay una podredumbre absoluta instalada dentro de la Casa Real, que se comparte con la del resto de instituciones políticas como el PP, que en los últimos años han acumulado una gestión delictiva, irregular, de sus asuntos económicos", destacó.
Para Vence, lo que ocurre en el Estado en estos momentos es "tremendamente grave" e incluso a ojos de la comunidad internacional se percibe el "afloramiento de un nivel de corrupción de las instituciones" y de los principales partidos "que pone los pelos de punta y en solfa la calidad del sistema institucional".
Por tanto, concluyó, "nos alegramos de que ese proceso de esclarecimiento vaya adelante y esperamos que concluya con justicia". 
"No debe haber dos tipos de justicia, en función de las personas y su rango; todos los ciudadanos deben ser igual, y lo que no podemos compartir es esa estrategia obstruccionista de parapetarse detrás del poder del Estado para que los presuntos delitos cometidos por esta señora no sean sometidos" al escrutinio de la justicia, señaló.

El PNV, en relación al Rey: Es "muy importante saber irse a tiempo"

BILBAO.- El presidente del EBB del PNV, Andoni Ortuzar, ha afirmado, en referencia al Rey Juan Carlos, que "en los sitios es muy importante saber estar", pero también "es muy importante saber irse a tiempo".

   En una entrevista a Onda Vasca, Ortuzar se ha referido, de esta manera, a la imagen que ofreció el Rey durante la celebración de la Pascua Militar, donde apareció "titubeante" en su discurso.
    Preguntado por si Don Juan Carlos sigue capacitado para reinar, ha indicado que para hacer ese juicio sólo tiene las imágenes que vio este domingo.
 "Cuando las estaba viendo, me vino a la cabeza una reflexión: en los sitios es muy importante saber estar, pero de los sitios también es muy importante saber irse a tiempo", ha apuntado.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Tatiana, el paño de lágrimas de la reina Sofía / Jaime Peñafiel

La Zarzuela tiene un portavoz muy eficiente, Javier Ayuso, quien, desde que llegó a la Casa, ha logrado lo que ninguno de sus antecesores: una cuasi transparencia informativa, que mucho agradecemos quienes escribimos sobre la vida y milagros de la Familia Real española o lo que de ella queda.

El puesto del compañero Ayuso (también periodista como yo aunque especializado en economía) es muy envidiado por el gremio, sobre todo del sexo femenino, que escriben y hablan cuan si fueran portavoces de la Casa. Como si tuvieran hilo directo con Dios Padre (el Rey); Dios Hijo (el Príncipe) y hasta con ese Espíritu no precisamente Santo que es Letizia.

Aunque a veces se columpian, por lo general aciertan. Sospecho que el hecho de ser cortesanas algunas ventajas tiene que tener. La Casa no trata por igual a quienes somos críticos, respetuosamente críticos, of course, como a quienes lo hacen cuan si fueran “portavoces”. Los servicios prestados siempre se pagan.

Esta semana, mientras toda la prensa especulaba sobre dónde, cómo y con quién celebraría doña Sofía sus 75 cumpleaños (la Zarzuela no facilitó dato alguno por considerarlo un asunto privado aunque a este periodista Javier Ayuso se lo confirmó a toro pasado) Almudena Martínez Forner publicaba, en su crónica del ABC, donde es responsable de la información de la Casa Real, que “la reina ha viajado a Suiza invitada por su prima y amiga íntima la princesa Tatiana Radziwill”.

Nuestros internautas se preguntarán quién es esta dama que siempre aparece en los momentos felices y también en los desgraciados de la vida de doña Sofía.

Se trata no solo de una prima sino de su mejor amiga y confidente junto a la princesa Irene, hermana de la soberana. Tatiana es hija de los príncipes Eugenia de Grecia y Dominik Radziwill quienes compartieron exilio con la Familia Real griega en Sudáfrica. En aquella época, Sofía y Tatiana, niñas de la misma edad, se convirtieron en grandes amigas. La amistad se ha consolidado a lo largo de casi setenta años.

Tatiana fue una de las ocho damas de honor de la novia Sofía en su boda con el príncipe Juan Carlos en Atenas, en 1962, junto a Irene, la infanta Pilar, Ana de Francia, Ana María y Benedicta de Dinamarca, Irene de Holanda y Alejandra de Kent.

Con Tatiana se marchó la reina Sofía a los Andes bolivianos, el 14 de mayo de 1992, en vísperas del aniversario de su boda, cuando el verano horribilis del Rey estaba a punto a estallar. Aquel día, la prensa publicaba una fotografía en la que se veía a la reina cabalgando a lomos de una mula por los senderos andinos en compañía de… Tatiana. Mientras, don Juan Carlos veía los toros desde la barrera, nunca mejor dicho, de la plaza madrileña de Las Ventas.

Y Tatiana, junto a su marido el doctor John Fruchaud, acompaña siempre a doña Sofía en su soledad del palacio de Marivent, durante las vacaciones veraniegas, cuando las infantas y los nietos desaparecen de Palma.

Por todo ello y por mucho más, no es extraño que la reina haya preferido pasar sus 75 cumpleaños junto a su amiga del alma. No existe la menor duda de que Tatiana es su paño de lágrimas.

jueves, 12 de septiembre de 2013

El regreso de Corinna / Marcello

La falsa princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein ha reaparecido en la portada de Vanity Fair con motivo de un reportaje en el que la que parecía ser ‘la amiga íntima’ del Rey Juan Carlos I de España dice ahora del monarca que “el Rey es un anciano caballero que lucha por su salud”. Vaya, hace apenas unos meses el Rey era un apuesto cazador de elefantes en África al que acompañaba la tal Corinna en una romántica recreación de Mogambo a la española.

Pero ahora resulta que don Juan Carlos se ha quedado reducido a “un anciano caballero” y enfermo. Menuda pájara de cuenta nos ha salido la tal Corinna -se veía venir-, la que todavía se ufana de recibir llamadas del monarca para ella y para sus hijos, aunque promete que no volverá a España.

País donde disfrutó de discretas y pomposas acogidas y también de una mansión del Patrimonio Nacional, La Angorilla, sita en el Monte de El Pardo -junto al palacio de la Zarzuela- donde cabe imaginar que esta rubia fatal hacía negocios, mangas y capirotes y practicaba artes amorosas y marciales entre las que ella incluyó misteriosas misiones sobre los altos secretos del Estado español (sic), y algunos pinitos mediáticos como unos ridículos vídeos de salutación real a algún príncipe del golfo Pérsico, como el que se vio en Internet.

Ahora que la Familia Real estaba haciendo esfuerzos -el Príncipe en Buenos Aires, la Reina con Nadal- denodados por recuperar la deteriorada imagen de la Corona, que la Corinna y Urdangarin y el monarca con sus errores -por los que pidió perdón- habían manchado, reaparece la falsa princesa y agita las arenas turbias de aquellos polvos que trajeron estos lodos, y negocios a la sombra del Rey.

Lo que ha hecho Corinna con la aviesa intención de buscar fotos y notoriedad a ver si con estas apariciones consigue engatusar a otro poderoso caballero que le acerque a ‘Don Dinero’ y le abra, con su llave de oro y su abracadabra, las puertas doradas de negocios y comisiones de intermediación con llamadas de influencia como las que, temerariamente, ella ahora le imputa al Rey.

Ya apareció Corinna en la portada de Hola, posando y luciendo su palmito y su pulsera de  brillantes, aunque en aquel entonces daba la impresión de que lo hacía con otra intención: como si pretendiera consolidar o incluso hacer público en España su estatus ‘oficioso’ como amante del Rey, al estilo de las antiguas cortesanas -como la Pompadour- que influían en política y hacían negocios en las viejas monarquías europeas a la sombra y desde la recámara del Rey.

Semejante pretensión y exhibición no le salió nada bien, y hubo de salir de España a toda velocidad y por pies. Y cuando se creía -lo contaba un tal Fasana, asesor financiero de Suiza- en una muy jugosa confesión policial al hilo del caso Gürtel- que la Corinna había trasladado su nido de amor y lujo a Londres, con la ayuda de algunos ‘mecenas/mamporreros’ de la realeza, reaparece la susodicha y reabre la caja de pandora y de los truenos y tilda de “anciano enfermo” al Rey. ¿Hasta cuándo durará este culebrón?

Nadie puede decir en el palacio de la Zarzuela ni en la Familia Real que hay una caza mediática o política contra la monarquía, porque los problemas de la Corona los han creado ellos mismos y nadie más. La novedad reside en que estamos en una sociedad global y tecnológicamente comunicada, en la que los que antes eran secretos a voces pero no publicados, ahora son noticias que nadie puede frenar ni controlar.

lunes, 22 de julio de 2013

Margallo destaca que el Rey está en "perfecta forma" y con "enormes ganas de trabajar"

BRUSELAS.- El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha destacado este lunes que el Rey Juan Carlos está en "perfecta forma" y con unas "enormes ganas de trabajar", defendiendo así el papel del monarca y evitando responder a si la abdicación del rey Alberto II de Bélgica podría inspirar a la monarquía española.

   "Cada país es una situación diferente", ha zanjado el ministro español en una rueda de prensa en Bruselas, en donde ha participado en una reunión con sus colegas europeos.
   Además de evitar hacer comparaciones con el caso belga, Margallo ha querido subrayar que "el Rey está en perfecta forma" y que se encuentra con "enormes ganas de trabajar", algo que el propio ministro ha podido constatar en el reciente viaje a Marruecos en que ha acompañado al monarca.
   "Cualquiera que siga la Marca España y los acontecimientos internacionales sabe hasta qué punto el papel que juega el rey en Marca España es importante, y el papel que puede jugar en muchos de los procesos políticos" iniciados en los países de la llamada 'primavera árabe', ha dicho Margallo.
   Tras enumerar las relaciones del monarca español con distintos países árabes, Margallo ha afirmado que Don Juan Carlos cuenta con una agenda "que probablemente no tenga nadie más en el mundo".

martes, 21 de mayo de 2013

Para Aznar, la institución de la Monarquía es "fundamental" para el futuro de España

MADRID.- El expresidente del Gobierno, José María Aznar, ha declarado en Antena-3 TV en cuanto a la figura del Rey Juan Carlos, tras los últimos escándalos relacionados con la Casa Real que, en cualquier caso, la institución de la Monarquía es "fundamental" para el futuro de España.

   "La Corona es existencialmente fundamental para el futuro de España, y amparará e impulsará momentos brillantes para los españoles", ha señalado Aznar, quien en la misma línea ha defendido la figura de don Juan Carlos como "vital para España" y el "futuro de la Monarquía".
   Finalmente, cuestionado sobre la situación de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, el presidente de honor del PP ha declinado valorar "las circunstancias personales de un miembro de la familia real", y tampoco ha desvelado la frecuencia de sus conversaciones con el Rey. "Tengo la obligación de la discreción", ha confesado.

lunes, 20 de mayo de 2013

Javier Marías: "Nos ha ido bien con esta monarquía"

MADRID.- El escritor Javier Marías piensa que a los españoles "nos ha ido bien con esta monarquía", y recuerda que "en toda la historia de España no hemos tenido jamás un período tan largo de democracia o de algo que se le parezca".

"Es preferible que haya una institución que no gobierna en ningún caso ('El rey reina pero no gobierna', recuerda), que no políticos", añade Javier Marías, quien precisa que tampoco le gustaría que "el Jefe del Estado fueran Aznar, Aguirre, Bono o Zapatero".
Marías tiene la sensación de haber hablado en exceso de la crisis y de los políticos en sus artículos de los últimos meses. Pero no le queda otro remedio en un país donde el Gobierno se ha puesto "en contra a todo el mundo" por las medidas y los recortes que aprueba.
"No acabo de entender que el Gobierno actual esté tan sordo, porque tiene enfrentada, no a gente de izquierdas o contraria al Partido Popular, sino a todos; a gente normal y de orden, como los médicos, enfermeros, profesores, rectores, jueces y abogados", afirma Marías.

martes, 7 de mayo de 2013

Internet opina: La `desimputación´ de la Infanta daña aún más a la Monarquía y a la Justicia

MADRID.- La decisión de la Audiencia de Palma de suspender la imputación de la Infanta Cristina en el caso Noos ha disparado la temperatura de la red. Corresponsales, políticos, analistas y ciudadanos la comentan. El sentimiento mayoritario es de indignación, pero muchos resaltan que además esto perjudica aún más la ya dañada imagen de la Casa Real española. También hay voces que apuntan que deja en mal lugar a la Justicia aunque otros puntualizan que en realidad el auto abre la puerta a una investigación más profunda, según 'Radio Cable'.

Rosa Maria Artal: “La monarquía sigue sumando números para que le toque el premio gordo… de su desaparición.”
Pedro J. Ramirez: “Basta leer el voto particular de Jiménez Vidal para constatar que la desimputación de la Infanta vulnera la igualdad ante la ley. Y también: “Esto debilita la fe en la Justicia“
Felipe Alcaraz: “Se suspensa la imputación de la Infanta. Grave, muy grave la imagen de la justicia española a partir de ahora. Agonizante.”
David Roman del Wall Street Journal: “”Un tribunal español desestima el caso de corrupción vs la Princesa Cristina, pero da margen al juez para acusarla de delitos tributarios más pequeños en el caso #Urdangarin”
Manuel Rico: “Creo que la clave del auto de la Audiencia sobre la infanta está en esas dos palabras: `de momento´.”
Emilio Silva: “Las `desimputación´ de la infanta Cristina explica por sí misma lo iguales que somos todos los españoles ante la ley”
Alcalde de Jun: “Más le hubiera valido un paseíllo en la famosa cuesta de la Audiencia de Palma que el resbalón que ahora se lleva la institución monárquica”
Reiner Wandler de Die Tageszeitung: “La justicia es igual para todos, pero para algunos es más igual #borbones”
Aitor Rivero: “Desimputación de la infanta Cristina: Solo se ha suspendido, el tribunal pide al juez que investigue más, el blanqueo es delito más grave“
Juan López de Uralde: “Está confirmado, no todos somos iguales ante la justicia”.
Alberto Sotillos: “La mejor forma de parecer culpable es gestionar tu presencia ante la Justicia como ha hecho la Infanta. Mi enhorabuena.”
Marco Schwartz: “Infanta. Clave el voto del juez discrepante, que cuestiona el papel de la Fiscalía y la igualdad ante la justcicia.”
Gonzalo Boyer:”Alguien le habrá dicho a la Casa Real que la, momentanea, desimputacion de la Infanta solo perjudica la dañada imagen de la monarquía?”
Antonio Martínez Ron: “La infanta desimputada gracias al espíritu de la Transición. Todos en pie y un minuto de silencio por la igualdad ante la ley.”
Pedro de Alzaga: “El auto es para llorar: La fiscalía defendiendo a la infanta y Manos Limpias recurriendo. Así estamos, amiguitos.”
Merce Perelló “¿Alguien se cree de verdad que la desimputación de la infanta es algo bueno para la Corona? Yo lo veo justo al revés…”
Pere San Jose Orgaz: “Imputaron a la Infanta Cristina para que pudiera tener copia de todo el caso, y una vez conseguido, la desimputan.”
Isidro J Toro Moyano: “La desimputacion de la infanta es el mejor reconocimiento de su culpabilidad y deja a la monarquia tocada y a la justicia desnuda.”
Manuel Córdoba: “Haber desimputado a la Infanta es haber firmado una sentencia de muerte. Todavía no sé si solo para Juan Carlos, o para la Monarquía en sí.”

Aprender de otras casas reales / Helena Bosch

El pasado domingo, leí en elperiodico.com las principales noticias y, quizá porque en Holanda ¿donde vivo? nos encontramos en un proceso de transición monárquica, me llamó rápidamente la atención la noticia titulada El Rey quiere propiciar un gran pacto institucional contra el paro. Sin pensármelo dos veces leí tan interesante noticia, pues hacía años que no escuchaba declaraciones del rey Juan Carlos que tengan que ver con el ambiente social y trabajador el país. 

Brevemente me informo de que el Rey quiere retomar su actividad como monarca y representante del país para mejorar la imagen de la casa real. ¿Reanudar la actividad? ¿Representar al país? ¿Mejorar la imagen? Tengo 28 años, y nunca he tenido la sensación de vivir en un país donde la casa real hiciera lo más mínimo para apoyar a los españoles. Hace seis años que me fui a vivir a Holanda y, aunque no soy promonárquica, debo decir que lo que he visto hacer a la ahora princesa Beatriz por el pueblo holandés en estos últimos años es para sacarse el sombrero. 

Ella sí que es una buena representante de su país. Se habrá equivocado en ocasiones y no estoy de acuerdo en cómo ha actuado en el pasado, pero cuando los holandeses la han necesitado, ella ha estado ahí: la crisis del 80 y la juventud perdida (claro ejemplo de lo que está pasando en España), el accidente de avión en Amsterdam Bijlmer, el incendio en la fábrica de pirotecnia... 

La casa real holandesa siempre ha encontrado tiempo para visitar, hablar y aproximarse a los que peor lo estaban pasando. ¿Qué ha hecho el rey Juan Carlos cuando ha habido atentados en España? Yo nunca le he visto visitando hospitales o hablando con las víctimas. En nuestro país siempre son los políticos los que salen por televisión haciendo estas visitas, aprovechando la ocasión para sumar puntos para la siguiente campaña electoral. 

El Rey es un desconocido. En lugar de protagonizar reportajes desde su despacho, debería aprender de otras casas reales y mostrar su ayuda con hechos porque las palabras se las lleva el viento.

lunes, 6 de mayo de 2013

Felipe González afirma que la Monarquía "sirve para el país"

BADAJOZ.- El expresidente del Gobierno Felipe González afirma que la institución de la Monarquía "sirve para el país", y asevera que la "persona, personalidad o personaje" del Rey es el "más conocido, respetado y bien relacionado que sigue existiendo a nivel internacional".

   González ha evidenciado así que hay una "crisis de la institución" pero ha dicho que hay que "ayudar a superar esa crisis" y ha pedido ponerse "las pilas" y utilizar "seriamente" la institución monárquica. "Porque aquí creemos que vamos a resolver el problema del paro metiéndonos con la monarquía o algunos lo creen" y eso "es una broma", ha añadido.
   "Lo digo con cuanta más autoridad porque nunca me he sentido monárquico, qué le vamos a hacer; lo que creo es que la institución (de la Monarquía) sirve para el país", ha reafirmado al tiempo que ha señalado que "un no monárquico o un republicano" como él "no puede olvidar la historia y las dos experiencias" republicanas en España con las que "no le ha ido bien a este país".
   El expresidente de España también ha asegurado que "cuando se habla del Rey por los servicios que prestó se está cometiendo un error" puesto que "el problema es los servicios que presta".
   "Yo recorro todo el mundo y les aseguro que, incluso en esta situación en que estamos todo el mundo tan inquieto, la persona, personalidad o personaje, lo que quieran, más conocido, respetado y bien relacionado que sigue existiendo a nivel internacional, cuando hemos perdido mucha relevancia a nivel internacional, pues resulta que se llama Juan Carlos de Borbón", ha resaltado.
   González ha subrayado que "el Rey puede decir pónganse de acuerdo, no sólo puede, debe decirlo" y ha matizado que "pónganse de acuerdo no es hagan lo que yo digo que hay que hacer, es pónganse de acuerdo".
   Por último, ha advertido que hay que tener "cuidado con el arbitrismo". 
"Cuando alguien no sabe resolver un problema real se inventa otro que tampoco va a resolver pero que distrae del primero; yo me invento la independencia porque no sé como enfrentar los problemas reales, o yo me invento que la culpa la puede tener la monarquía aunque no tenga nada que ver, porque elude enfrentar los problemas reales".
   Felipe González ha hecho estas declaraciones al ser preguntado por este asunto en Badajoz.

El descrédito de la Corona / Rafael Torres

Se ha echado a rodar la especie de que el descrédito de la Monarquía es, solamente, el descrédito de la Corona, acaso con la idea de que cambiando esta, es decir, el titular que la ciñe, se pueda conservar incólume aquella. 

A tal fin, y contraviniendo aparentemente el tabú que hasta poco blindaba el trono, se relacionan los episodios que habrían enajenado la voluntad y la opinión de los ciudadanos respecto al añoso monarca, cual establece la última encuesta del CIS: las granujerías del yernísimo Urdangarin al amparo del real nombre y de la real casa, la imputación de la Infanta Cristina por sus presuntas actuaciones en dichas granujerías, los safaris a todo trapo mientras el pueblo pasa hambre, las amistades, tan entrañables como peligrosas, con una princesa tuneada de aire austro-húngaro... 

Sin embargo, esa no es la causa de la desafección, sino la gota, las gotas, que han colmado el vaso.

La mayoría de los españoles pasa de la Monarquía, y no digamos los más jóvenes, porque, además de antojárseles una marcianada y una institución de dudosa utilidad y legitimidad, representa y simboliza un sistema político que se ha revelado abrumadoramente corrupto y contrario a las aspiraciones, las necesidades y los intereses del conjunto de la sociedad española. Suena duro, pero más duro es que así sea. 

La irresponsabilidad ante la ley del monarca, que atenta contra la misma línea de flotación del principio democrático de la igualdad, es como si hubiera acabado contagiando a la tropa política e institucional que se arracima bajo su sombra y en sus aledaños, de suerte que el descomunal saqueo de los bienes y de los recursos públicos perpetrado por dicha tropa se va saldando sin uno sólo de sus rateros en prisión. No cuenta, desde luego, la basurilla marginal de los munícipes carteristas que operaron en Marbella, alguno de los cuales sí se halla a la sombra.

El descrédito de la Corona es, ni más ni menos, el descrédito de la Monarquía. No contribuye a lo contrario, ciertamente, que la reaparición del Rey haya sido en el fútbol, y no en una visita a un Banco de Alimentos.

La Monarquía cuestionada / Fernando Álvarez Balbuena

España es un país de bandazos y de extremismos. Nos falta ponderación y mesura y, por ello, tan pronto somos entusiastas de una determinada forma de hacer las cosas, como enemigos del mismo asunto con una actitud radical e implacable.

Viene todo esto a cuento de la formidable campaña mediática que se ha orquestado contra la Monarquía. Hasta hace muy poco tiempo, se le reconocían a la institución monárquica, por parte de toda la sociedad española, unos méritos políticos que poco menos que sacralizaban a las personas que la encarnan y representan. Se le atribuían las virtudes que nos llevaron a pactar la transición del franquismo a la democracia, la defensa del sistema ante el fallido golpe de Estado del 23 F, así como la garantía de imparcialidad política, de estabilidad y de continuidad institucional, amén de la satisfacción general de tener a un rey como cabeza visible del Estado, lo que se manifestaba en un general respeto, incluso simpatía, hacia el Monarca y a la Familia Real.

Sin embargo, desde que la ley de Memoria Histórica hizo su aparición entre nosotros, las manifestaciones públicas en pro de dicha memoria se sustanciaban con una «marea morada» de banderas tricolores y con el mensaje, nada subliminal, de que la República era un sistema mucho más democrático que la obsoleta y elitista Monarquía, la cual debería ceder el paso al régimen igualitario republicano, más acorde con los tiempos actuales y, al parecer, más limpio de corrupción y de parafernalias extemporáneas.

Así, de pronto, bastaron una cacería de elefantes del Rey en Botsuana (nada acertada) y una irregularidad fiscal (nada pequeña, por cierto) de un miembro de la Familia Real para que estallara el escándalo mediático y pedir ya la abdicación del Rey, ya el cambio político en la Jefatura del Estado. Y por parte de ciertas élites políticas, el sometimiento a referéndum nacional de la institución monárquica para dilucidar democráticamente la antinomia política de monarquía o república.

Sin embargo, y a pesar de que la actual situación de precariedad económica y de que el inmoderado gasto del Estado nos están llevando a la ruina, no vemos ni en los medios, ni en las actitudes y discursos de los políticos ninguna voluntad de adelgazar el Estado, que es un elefante burocrático mayor que todos los elefantes de Botsuana. 

Nadie se hace eco en las esferas oficiales del clamor popular contra las autonomías; al contrario, no hay político ni de izquierdas ni de derechas que no las ensalce, porque en ellas está el clientelismo que asegura la permanencia en el poder, y si el gasto es imposible de soportar, pues se fríe a impuestos a los ciudadanos, que pueden aguantar de todo...

Se me ocurre que si se sometieran a referéndum nacional tanto la Corona como las autonomías, muchos políticos se iban a llevar un chasco fenomenal, pues creo que el sufrido pueblo español aceptaría mejor la Monarquía, que es bastante menos cara de lo que dicen algunos, que el nefasto Estado autonómico, manirroto, despilfarrador e ineficiente.

domingo, 5 de mayo de 2013

La polémica sobre el papel del Rey / José Oneto

Un programa de Televisión Española que lleva por título “Audiencia Abierta”, que hasta ahora, había pasado desapercibido para el gran público, ha levantado la gran polémica sobre la función del Rey en la política nacional, hasta el punto que conocidos comentaristas muy cercanos al Gobierno, han comenzado a discutir el papel del Jefe del Estado como “árbitro y moderador”, reconocido, en la propia Constitución Española.

El programa, concebido como un programa de vocación claramente informativa, pero también divulgativa, pretende dar a conocer en profundidad las competencias, el funcionamiento y la acción cotidiana del Jefe del Estado, en una Monarquía Parlamentaria como la española, y su objetivo es informar, divulgar, entretener y acercar, con rigor y objetividad, la Jefatura del Estado y quien la encarna, a la audiencia de la televisión pública. Dirigido por el representante socialista en el Consejo de Administración de RTVE, Miguel Ángel Sacaluga, ha ocupado todo el interés informativo del fin de semana, al adelantar este sábado que el Rey Juan Carlos está intentando relanzar un clima de consenso entre los dos grandes partidos políticos, PP y PSOE, que haga posible un pacto frente a la crisis económica y el paro.

Es más, en la Zarzuela se pretende relanzar el papel moderador de la Corona para propiciar pactos, acuerdos y consensos en unos momentos en que todas las Instituciones políticas, incluida la Jefatura del Estado, están en crisis. Según se puede deducir de la última encuesta del CIS en la que, entre otras cosas, la Monarquía registra el peor dato de valoración de toda la historia. De esta forma, la Monarquía figura en sexto lugar en la lista de las instituciones, por debajo de la Guardia Civil, la Policía las Fuerzas Armadas, los medios de comunicación, y el Defensor del Pueblo.

Ahora, el paso que se pretende dar es que el Rey intensifique su papel de árbitro y moderador, y que refuerce la imagen de la Corona con cuatro mensajes: transparencia en las cuentas, sometimiento a la ley y al Estado de Derecho, estabilidad -cerrando el debate, abierto desde hace meses, sobre la abdicación-, y continuidad, reforzando el protagonismo del Príncipe para que, cuando llegue el momento, la sucesión sea sólo un trámite. Y partir de ahí, se han levantado todo tipo de interpretaciones desde las que sostienen que el Rey va intentar reactivar los mejores valores de la Transición, hasta los que piensan que el Jefe del Estado debe tomar un papel activo para impulsar una reforma de la Constitución.

El artículo 56 de la Constitución establece que el Rey, como Jefe del Estado “arbitra y modera el funcionamiento regular de las Instituciones”, algo que, desde que entró en vigor la Constitución, ha ejercido en muy pocas ocasiones o en ocasiones extraordinarias como el 23 de Febrero de 1981, cuando el golpe de estado. El Rey que heredó todos los poderes del general Franco y que, con la Constitución de 1978, renunció a todos esos poderes, tiene muy limitadas sus funciones, aunque entre ellas, estaría el crear ese clima propicio para que, en momentos críticos, como los actuales los partidos encuentren una vía de entendimiento. En muchas ocasiones, ha intervenido discretamente, sin que haya trascendido, ante el Gobierno o ante la oposición, aportando sus puntos de vista, aunque su labor no sea ejecutiva.

Impulsar una segunda transición o intervenir en una reforma constitucional se saldría de su papel y provocaría roces con el poder ejecutivo. Por eso, no deja de ser significativo que voceros muy próximos a la Moncloa, y muy cercanos a Mariano Rajoy, hayan puesto el grito en el cielo, cuando se ha hablado del papel de arbitraje de don Juan Carlos en la búsqueda de pactos con la oposición. No se sabe, si por defender el papel del presidente del Gobierno o, simplemente, porque el primero que habló de la necesidad de pactos, fue el líder de la oposición Pérez Rubalcaba, y uno de sus hombres, Miguel Ángel Sacaluga, el director del programa de Televisión, de la polémica…

El Rey mueve ficha / Luis Solana *

Muchos habían pensado que el Rey y la institución monárquica estaban ya para liquidación republicana. Muchos más creían que la solución a una crisis de la Corona era una abdicación tipo Holanda. Pero Juan Carlos de Borbón ha demostrado una vez más que sabe lo que pasa en su país y -lo que es más importante- cómo puede remover las aguas políticas para que los ciudadanos consideren a la Monarquía un sistema que soluciona sus problemas. Justamente esa es la forma de conseguir que Felipe de Borbón pueda llegar a asumir la institución del Estado español. Seguramente hemos menospreciado al Rey de España.

Semana de puente de 1º de mayo en todas partes pero, especialmente, en Madrid por aquello del 2 de mayo. Es decir, lo que dijera una persona como el Rey en esas fechas tendría un eco muy atenuado en la capital y algo distante en las provincias. Perfecto. En la Casa Real se decide mover ficha y hacer ruido justo cuando la ficha casi no se va a notar y el ruido lo escuchan muy pocos. Pero deja constancia del movimiento de la ficha y algunos (los que se buscaba) oyen un ruido que viene desde La Zarzuela.

Un periodista de TVE (que se dice es hombre del PSOE), hace un breve reportaje en el despacho del Rey (con el Jefe de la Casa delante) en el que se dice que el Rey quisiera un pacto ante la crisis por la que pasa España. Discreto terremoto.

Como era de esperar, el analista de guardia en La Moncloa, le dice a Mariano Rajoy que tiene que enfadarse; y se enfada. Llega rápidamente a los medios de comunicación datos sobre la contrariedad del presidente del Gobierno. El debate está servido.

La Casa Real -que sabe más por viejunos que por listos- hace una especie de rectificación que no rectifica nada. De verdad, convendría que en las escuelas de periodismo se analizase esta secuencia de mayo antes de opinar sobre Juan Carlos de Borbón y sus colaboradores.

Las cosas ya no tienen vuelta atrás: la Corona está a favor de que haya pactos políticos entre todos para reducir el tremendo nivel de paro.

¿Y ahora que dice Rajoy? Pues le han colocado en una situación complicada. Si dice que acepta pactos, demuestra que no basta con una mayoría absoluta. Si dice que de pactos nada, toda la opinión pública dirá: “pero si hasta el Rey lo pide”.

¿El rey quiere complicarle la vida a Mariano Rajoy? De ninguna de las maneras. Y eso debería tenerlo claro el presidente antes de enfadarse más de la cuenta. El Rey lo que quiere es mover la ficha de la Monarquía hacia territorios de prestigio que hoy no ocupa.

Ciertamente, las cosas para la familia real están complicadas; pero no lo están para la Monarquía si el rey retoma el pulso.

Vamos a ver, si Juan Carlos de Borbón deja caer un par de veces que quiere que toda España luche contra el paro que nos agobia y pide entendimiento y pacto ¿qué pasaría? pues que el movimiento a favor de la República sufriría un parón profundo y serio entre las gentes de la calle. Unamos esa actitud a una política de transparencia máxima y un cierto cambio muy serio de actitud habría entre los españoles.

Naturalmente que no se de qué va el Rey y sus asesores, pero la sensación de que el Rey ha movido ficha de forma acertada, personalmente, la tengo.

(*) Luis Solana es militante socialista