Mostrando entradas con la etiqueta Protocolo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Protocolo. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de septiembre de 2014

Felipe VI cambia el protocolo en sus audiencias en Zarzuela

MADRID.- El ayudante de campo del jefe del Estado ya no anuncia la entrada del Rey en el Salón de Audiencias del Palacio de la Zarzuela, una práctica protocolaria de la que Felipe VI ha prescindido en las cuatro audiencias celebradas para recibir a altos representantes institucionales.

No es el único cambio de procedimiento, ya que si con Juan Carlos I lo habitual era que los invitados aguardaran la entrada del Monarca en la sala, previo anuncio por parte del ayudante de campo, ahora es el Rey quien les espera en el Salón de Audiencias.
Así ha ocurrido con los presidentes del Consejo de Estado, José Manuel Romay-Beccaría, y del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda, en las audiencias consecutivas de ayer lunes, y en las dos de hoy, con el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, y con la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril.
Se trata de pequeñas modificaciones que se han aplicado a las audiencias individuales, porque, cuando el Monarca y los demás miembros de la Familia Real celebran audiencias con grupos, suelen ser ellos quienes les esperan en el centro de la sala, para saludarlos uno a uno antes de hacerse una foto de familia.
También hay otras novedades menores en el Salón de Audiencias de Zarzuela, una sala especialmente conocida por el gran tapiz que sirve de fondo a los encuentros oficiales de la Familia Real y que aparece en todas las escenas en las que posan con sus invitados.
La estancia está decorada también con varios cuadros distribuidos por sus paredes, bajo los cuales hay diversas consolas en las que se exponen objetos variopintos, como medallas, bandejas, banderas, trofeos, bustos y pequeñas figuras conmemorativas.
Durante mucho tiempo, en alguno de estos muebles se podían ver fotografías con marcos plateados, regaladas a Juan Carlos I por algunos colectivos, que ahora han desaparecido.

lunes, 11 de marzo de 2013

Un cátering de altura para el Rey y Rajoy: 321.250 euros para los vuelos VIP

MADRID.- El ministerio de Defensa ha presupuestado unos 321.250 euros para el suministro de comidas del 45 Grupo de Fuerzas Aéreas de España, la unidad que transporta al Rey, al presidente del Gobierno y a los ministros, según revela 'El Mundo'.

El servicio durará en torno a un año, hasta el 30 de junio de 2014. Las empresas podrán pujar por el contrato hasta abril de este año, licitación en la que se valorarán los precios ofrecidos, el servicio y la capacidad para suministrar los alimentos a tiempo.
A pesar de los recortes, esta dotación está en línea con los 300.000 euros presupuestados por Defensa para 2011/12, cuando Mariano Rajoy fue investido presidente. Sin embargo, el gasto se elevó aquel curso a unos 340.000 euros, según publicó 'Interviu'.
El contrato exige la preparación de hasta 75 comidas en cuatro horas para los vuelos del A310 (T22) del Ejército del Aire y 18 en dos horas para los viajes en Falcon 900 (T18).
El catering prevé decenas de platos diferentes para las altas personalidades que viajan en el Grupo 45, desde ibéricos a cochinillo y varios tipos de tartas. Sin embargo, en el presupuesto no figura el coste de las bebidas, que en 2012 era de 3,5 euros para las miniaturas de Chivas de 12 años y 1,5 euros para los Beefeater.
Defensa presupuesta para este año, por ejemplo, hasta 250 euros para el kilo de jamón ibérico de denominación de origen y 100 para el kilo de jamón ibérico de cebo. No obstante, estos productos puntúan menos en la licitación que el lomo ibérico de origen, para el que prevé hasta 120 euros por kilo.
Otros platos son el cochinillo a la segoviana (20 euros la unidad), el medallón de cordero lechal (20 euros la unidad), la lubina a la bilbaina (19 euros) o la mousse de pato con lomo ibérico (15 euros).
Otros platos más ligeros son el melón con jamón ibérico (22 euros por unidad), la ensalada de pasta con roast beef (14 euros la unidad) o la bandeja de sándwiches (25 euros).
Para desayunar, Defensa pide zumo de naranja natural (8 euros el litro), bandejas de bollería (20 euros), flanes de huevo (4 euros la unidad) y fruta de la estación cortada en rodajas (cuatro euros la unidad).
La empresa que gane el concurso tendrá que estar disponible las 24 horas del día para tramitar los pedidos "tanto para el procedimiento habitual como para los pedidos de urgencia".
Cualquier deficiencia, como menos cantidad de comida de la pedida, mala calidad o cambios de menus no autorizados, tendrá que ser repuesta y la empresa será sancionada con el impago del servicio "deficientemente prestado" y, cuando corresponda, con una penalización del 25% del coste.
Ante la "especial naturaleza de los usuarios finales del producto", la empresa tendrá que garantizar que sus trabajadores "no generen ninguna situación que pudiera representar una amenaza" para ellos. El 45 Grupo se guarda el derecho de exigir la sustitución del empleado "rehusado" por mal comportamiento o falta de rendimiento.

miércoles, 9 de enero de 2013

La Casa Real española no estará presente en los actos en honor de Chávez el 10 de enero en Venezuela

MADRID.- Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores afirmaron que la costumbre es que, en caso de reelección presidencial, no suele asistir nadie de la Casa Real. Lo habitual en tal caso es la presencia del embajador acreditado en el país.

Pero aunque se tratara de primer mandato de Hugo Chávez, los ministerios de asuntos Exteriores de muchos países están confundidos. No consta que todos los países Iberoamericanos o España hayan recibido invitaciones. Los presidentes de Bolivia y Uruguay han confirmado su asistencia a los actos. Previsiblemente han recibido invitaciones. ¿Y Estados Unidos?
"Esperamos que cualquier transición en Venezuela sea democrática, legal, constitucional y transparente", dijo el portavoz para Latinoamérica del Departamento de Estado, William Ostick.
El portavoz agregó que la diplomacia estadounidense no tiene comentarios por ahora ante lo que puede implicar la probable ausencia de Chávez en el acto de toma de posesión previsto para el 10 de enero.
El propósito de esos actos es "confirmar el triunfo en las elecciones que se llevaron a cabo en Venezuela (el 7 de octubre) y expresar la solidaridad de los distintos líderes latinoamericanos, entre ellos del presidente Evo Morales, al presidente Hugo Chávez, al Gobierno venezolano y al pueblo". Es lo que dijo el martes la ministra boliviana de Comunicación, Amanda Dávila, al informar que Morales asistiría.
El presidente de Uruguay, José Mujica,  también fue autorizado el martes por el Senado a viajar a Venezuela. Su función en Caracas será "respaldar al pueblo y al Gobierno de Venezuela".
La ausencia de Chávez, convaleciente en un hospital de La Habana desde principios de diciembre debido a un tratamiento contra el cáncer, pone en duda su presencia en esa importante fecha. La Constitución venezolana establece el 10 de enero como el día necesario para tomar juramento de la Constitución al presidente electo. Pero ante la previsible ausencia de Hugo Chávez, ganador de las elecciones del 7 de octubre, están surgiendo toda clase de interpretaciones sobre las palabras de la carta magna.
El Gobierno da por hecho de que el 10 de enero no es una fecha importante, sino un trámite formal, "puro formulismo",  es decir, que se puede aplazar el juramento hasta que Chávez se recupere. Pero la oposición afirma que es una fecha llena de relevancia e inaplazable. Henrique Capriles, gobernador del estado Miranda y líder de la oposición, ya ha criticado al gobierno por no ser capaz de decirle a los venezolanos "si el presidente Chávez va a estar o no va a estar tomando posesión".
Capriles ha pedido a los presidentes de Latinoamérica que no se presten al juego del Partido Socialista Unido de Venezuela (el PSUV de Chávez), y solicitó que no acudieran a  los actos del jueves. "Con el mayor respeto a todos los presidentes de nuestra América Latina, yo le pido a los presidentes que no se presten al juego político de un partido político", señaló Capriles.

lunes, 15 de octubre de 2012

La Casa del Rey se saltó la ley al marginar a la infanta Elena en el desfile del 12-O

MADRID.- La Casa del Rey justificó el pasado viernes la ausencia de la infanta Elena de Borbón de la tribuna principal en el desfile militar del 12-O con el argumento de que la primogénita de Don Juan Carlos ha quedado excluida del "núcleo central" de la familia real, compuesto por los Reyes y los Príncipes de Asturias. Pero la marginación de Doña Elena, que fue relegada a la tribuna de invitados, infringe el Real Decreto que regula la precedencia de las autoridades del Estado en los actos oficiales, y que lleva, precisamente, la firma del monarca.

El Real Decreto 2099/1983, por el que se aprueba el Ordenamiento General de Precedencias en el Estado, establece claramente en su artículo 10 el orden protocolario que rige la ubicación de autoridades y altos cargos en los actos oficiales organizados en Madrid por la Corona, el Gobierno o la Administración central. El Rey ocupa el primer lugar en esa estructura jerárquica, seguido por la reina Doña Sofía, los Príncipes de Asturias y, en cuarta posición, los infantes e infantas de España. A continuación, los presidentes del Gobierno, del Congreso, del Senado y del Tribunal Constitucional, y así hasta llegar al número 41, que corresponde a los tenientes de alcalde del Ayuntamiento de la capital.

La infanta Elena, sin embargo, fue desplazada de la tribuna principal que había ocupado siempre en el Día de la Fiesta Nacional -junto a sus padres y hermanos- y ubicada en una de las tribunas de invitados, al lado del secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y muy cerca del portavoz parlamentario del PP, Alfonso Alonso, situado junto al número uno socialista. 

De esta forma, la Casa del Rey se saltó hasta tres veces el Real Decreto de precedencias: al apartar a la Infanta Elena del lugar que le correspondía en la tribuna principal; al colocarla al lado del líder de la oposición, que ocupa el puesto número 15 en la jerarquía protocolaria; y al dejarla fuera del tradicional besamanos con el que la familia real recibió a sus invitados en la recepción posterior al desfile celebrada en el Palacio Real.

"En ningún supuesto"

Un portavoz oficial de La Zarzuela aseguró a El Confidencial que el Real Decreto -aprobado en 1983 por el Gobierno que entonces presidía Felipe González, y que hoy sigue en vigor- es "un decreto de máximos", y que la Casa del Rey "siempre puede modificar las ubicaciones en los actos oficiales o renunciar a ellas". La normativa vigente, sin embargo, advierte claramente que "en ningún supuesto podrá alterarse el orden establecido para las instituciones, autoridades y corporaciones del Estado señaladas en el presente ordenamiento", según establece el artículo 5.2 del Real Decreto de precedencias.

Fuentes cercanas a la Casa del Rey señalaron a El Confidencial que la infanta Elena sólo podría haber sido apartada de la tribuna principal del desfile -y posteriormente del besamanos protocolario en el Palacio Real- si antes el Gobierno hubiese derogado o modificado el Real Decreto de precedencias, circunstancia que no se ha producido. 

El portavoz oficial de La Zarzuela indicó al respecto que la Casa del Rey "no tiene intención de proponer al Gobierno la modificación del Real Decreto". Y añadió que, a partir de ahora, únicamente el "núcleo central" de la familia real -los Reyes, el príncipe Felipe de Borbón y la princesa Letizia Ortiz- presidirá los "actos institucionales de máxima solemnidad", como el celebrado el viernes en Madrid con motivo del Día de la Fiesta Nacional.

Acabado el desfile militar, y durante la recepción que los Reyes ofrecieron a continuación en el Palacio Real, la infanta Elena confesó a un grupo de periodistas: "Este momento tenía que llegar", en alusión a su alejamiento del "núcleo central" de la Corona. Aunque la Casa del Rey nunca lo ha reconocido explícitamente, la decisión de potenciar las figuras del Rey y el Príncipe, en detrimento de las infantas Elena y Cristina de Borbón, es una consecuencia directa del caso Urdangarín, que ha erosionado gravemente el prestigio de la institución monárquica. Iñaki Urdangarín sigue siendo miembro de la familia real, pero fue apartado de la agenda oficial de la Corona tras ser imputado por corrupción

sábado, 13 de octubre de 2012

Infanta Elena: «Este momento tenía que llegar»

MADRID.- En su posición como heredero a la Corona, el papel institucional de Don Felipe va adquiriendo cada vez mayor notoriedad. Dentro de sus límites constitucionales,  sí se han podido ver algunos signos, como el pasado julio cuando  estuvo con Su Majestad el Rey presidiendo la Comision de Defensa Nacional, y en los últimos años ha adquirido una mayor responsabilidad al acudir a la toma de posesión de los líderes iberoamericanos, recuerda hoy 'La Razón'. 

Ayer, Zarzuela dio un paso más en la significación de Don Felipe como futuro Rey.  La Infanta Elena podrá acudir a los actos oficiales de mayor solemnidad, pero no se colocará junto a la Familia Real, como se pudo observar. Rey y Príncipe, y por tanto, Reina y Princesa, serán los únicos representantes en la tribuna principal. 
Siguiendo la misma línea, la Infanta tampoco participará en el tradicional besamanos, aunque sí mantendrá la misma agenda de actividades que ha desarrollado hasta ahora. 
De hecho, Doña Elena llegó a la plaza de Neptuno de Madrid, poco antes de que lo hicieran los Reyes y los Príncipes de Asturias. Y no estuvo en la línea de saludo en la recepción posterior al acto que se ofreció en el Palacio Real.  
A partir de ahora, según anunciaron ayer desde la Casa Real, en un gesto de priorizar la presencia del Príncipe como heredero de la Corona, Doña Elena no participará en los actos oficiales de mayor solemnidad junto a la Familia Real. Lo que no cuestiona en ningún momento su pertenencia a la misma, y seguirá teniendo su agenda de actividades oficiales. Tampoco formará parte de la protocolaria sucesión de saludos, que tradicionalmente se conoce como besamanos. 
Doña Elena se mostró muy sonriente y cercana con los periodistas en la recepción posterior al desfile, y aseguró que «este momento tenía que llegar».