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domingo, 21 de febrero de 2021

Juan Carlos I alaba la labor del general Juste para que no prosperara el 23-F


 MADRID.- El Rey Juan Carlos alaba en una conversación con 'El Mundo', que el diario publica este domingo, la actuación del general José Juste para que no prosperara el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, cuando éste era el jefe de la División Acorazada Brunete.

Según ha dicho don Juan Carlos al diario El Mundo, "fue el general Juste quien realmente hizo que (Alfonso) Armada no entrara a Zarzuela e hiciese creer al resto de los implicados que yo estaba en el golpe. Además, ordenó a la División Acorazada Brunete que permaneciera en sus cuarteles y no saliera a tomar las calles de Madrid".

"Recibí una llamada de Juste y me dice, 'Majestad, soy el general Juste. Si no le importa querría hacerle una pregunta. ¿Está con vos el general Armada?' Le dije que no. 'Pues si dice que quiere ir, por favor no le recibáis", añade el Rey emérito en su conversación con El Mundo, que no informa de cuándo le hizo estas declaraciones para su reportaje.

El diario destaca de esta manera la "actuación decisiva" del general Juste para parar el golpe de Estado.

En el 40 aniversario del 23-F, a don Juan Carlos, de 83 años, se le sigue considerando una pieza decisiva para que la intentona golpista no prosperara por el mensaje televisado que la neutralizó siete horas después de la entrada de Antonio Tejero en el hemiciclo pistola en mano.

Hace una década, aún como Rey, Juan Carlos I acudió al Congreso al acto del 30 aniversario del triunfo de la democracia sobre la asonada militar, sin embargo, ahora lo vivirá en Abu Dabi después de que Felipe VI y el Gobierno dieran luz verde a su expatriación hace seis meses por la erosión que sus comportamientos personales han causado a la Corona.

lunes, 14 de abril de 2014

Cayo Lara dice que el Gobierno tiene "el consenso" de IU para desclasificar los papeles del 23-F

MADRID.- El coordinador federal de IU, Cayo Lara, ha dicho este lunes que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ya tiene el "consenso" de su formación para desclasificar los papeles del golpe de Estado del 23-F.

   En rueda de prensa Lara ha advertido de la "gravedad" que supondría que las afirmaciones que la periodista y escritora Pilar Urbano hace sobre la 'Operación Armada' en su libro 'La gran desmemoria', fueran ciertas y contra las que -ha subrayado- no ha habido querella alguna por injurias y calumnias.
El pasado viernes, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, afirmó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que asuntos como la desclasificación de los documentos del 23F deben hacerse con un "amplio consenso".
    Lara ha señalado que, "obviamente" el Gobierno tiene el "consenso" con IU para la desclasificación, ya que este partido la ha pedido directamente y ha mantenido que "a estas alturas de la película" no se puede "seguir ocultado" las cintas y grabaciones del 23F.
   "Mal haría quien se opusiera" a esa desclasificación, ha dicho Lara, que ha subrayado que la federación de izquierdas va a continuar insistiendo en el tema porque "reviste mucha gravedad" y en ese sentido, ha recordado que, por el momento, la Casa Real no se ha querellado contra la publicación que alude a la supuesta implicación del Rey en una operación que pretendía remplazar al entonces presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, creando un Gobierno de concentración nacional en 1980, meses antes del 23F.
   "Esa afirmación es gravísima, y a pesar de que hay mucha información, obliga a la desclasificación, para que no haya duda, si las hubiera", ha dicho Lara, que ha aprovechado que hoy es 14 de abril, Día de la República, para subrayar que "en una república democrática es muy difícil que estas cosas puedan pasar".

viernes, 11 de abril de 2014

El Gobierno, sobre la desclasificación de papeles del 23-F, avisa de que "no siempre se cumplen las expectativas"

MADRID.- La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha respondido este viernes a la petición de que se desclasifiquen los documentos relacionados con el golpe de Estado del 23F pidiendo "ser conscientes de que en estas cuestiones no siempre se cumplen las expectativas".

   En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Sáenz de Santamaría ha dicho que el Ejecutivo escuchará lo que digan los grupos parlamentarios --IU ha pedido la desclasificación y el PSOE también es favorable--, "porque asuntos de esta naturaleza tienen que adoptarse con amplio consenso".
   La petición de que se desclasifiquen los papeles la ha hecho también la periodista y escritora Pilar Urbano, tras ser objeto de críticas por su libro 'La gran desmemoria', que alude a la supuesta implicación del Rey en una denominada 'operación Armada' para remplazar al entonces presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, creando un Gobierno de concentración nacional en 1980, meses antes del 23F.
   La portavoz del Gobierno ha evitado, sin embargo, pronunciarse expresamente sobre el contenido del libro, y se ha remitido a la opinión que han dado ya "muchos de los actores y protagonistas de ese momento".

jueves, 3 de abril de 2014

Pilar Urbano insiste en que el Rey estaba en la 'Operación Armada'

MADRID.-  La periodista Pilar Urbano ha asegurado durante la presentación de su último libro 'La gran desmemoria' que la Operación Armada, que "desembocó" en el golpe de Estado del 23-F, "empezó el 5 de julio de 1980 en la Zarzuela" y que el Rey formó parte de ella hasta dos semanas antes de que el teniente coronel Antonio Tejero entrara al Congreso el 23 de febrero de 1981. No obstante, ha aclarado que la operación derivó en el golpe "no pretendiéndolo el Rey".

   En este sentido, Urbano ha insistido en rueda de prensa en que Don Juan Carlos estuvo al tanto del plan ideado por el general Alfonso Armada pero sólo hasta que la Zarzuela "soltó la operación" el 11 de febrero de 1981 y la dio por concluida, cuando se decidió proponer a Leopoldo Calvo-Sotelo como sucesor de Suárez en la presidencia del Gobierno.
   Así, Urbano ha querido dejar muy claro que, según sus investigaciones, la Operación Armada y el 23-F "son dos episodios muy distintos" y que el Rey "no sabía nada" acerca del golpe. "El Rey no sabía que el Parlamento iba a ser asaltado. Por eso llora la noche del 23, porque cree que ha perdido la corona", ha asegurado, para añadir que fue entonces cuando el monarca dijo: "Ni abdico, ni me voy, tendréis que fusilarme".
   De hecho, la periodista ha relatado cómo tras el golpe de Estado, el Rey y Suárez se echaron la culpa mutuamente de que éste finalmente tuviera lugar. En ese momento, el ya expresidente siente, según Urbano, que Don Juan Carlos le ha "traicionado".
   No obstante, Urbano ha reconocido la labor del Rey para traer a España la democracia. "El Rey lo ha pasado mal. Este señor nos devolvió todos los poderes y convirtió esto en una monarquía popular. Aceptó que se legalizara el PCE, aunque puso trabas, pero también las puso Felipe González a los Pactos de la Moncloa y aceptó ser vicepresidente en un Gobierno militar", ha señalado, refiriéndose al objetivo de la Operación Armada.
   Precisamente, Urbano ha sido preguntada durante la rueda de prensa por las declaraciones realizadas ayer por el expresidente Felipe González, acusando a la periodista de mentir. A este respecto, Urbano ha señalado que el socialista "está en su derecho" y que es "muy fantasioso y creativo". 
"Ha encontrado un nuevo oficio, el de joyero", ha ironizado.
   "Al que le duele la verdad es que ama la mentira", ha asegurado la periodista, en respuesta a aquellos que le acusan de no contar la verdad en su último libro. Según Urbano, todo lo que cuenta en su obra son hechos contrastados con todo tipo de fuentes, entre ellas, los protagonistas de aquella época, que "habiendo perdido ya el poder, han ganado libertad" para hablar.
   Así, ha asegurado que el expresidente Adolfo Suárez, recientemente fallecido, "no se fue a la Trapa" el 24 de febrero y "no hizo voto de silencio".
 "Durante bastante tiempo Suárez quería incluso hacer una película en la que fuese el protagonista. Habló con mucha gente, con su familia, con amigos, con colaboradores de despacho y conmigo. Hay muchas conversaciones", ha enfatizado, para avisar de que va a continuar investigando.
   "Ha habido muchos fraseos y movimientos de los protagonistas a los que el público no ha podido asistir y yo tampoco. Todo eso lo han ido contando los que habiendo perdido el poder han ganado libertad, como Sabino Fernández Campo o Torcuato Fernández-Miranda. Cuando han sido despojados de sus cargos han ganado deseos de contar", ha apostillado.
   De este modo, Urbano ha explicado que a raíz de estas conversaciones ha podido construir el "puzle" de lo que ocurrió entonces y del que hasta entonces sólo tenía algunas "piezas".
 "Sabía que había otra escena que no había visto, que había un señor que movía los hilos", ha aseverado.
   Urbano se ha referido también durante la presentación del libro a la investigación militar del 23-F y ha tachado de "simulacro" el juicio de guerra. "Hubo muchas anomalías, como sentar en el banquillo a un reducido grupo de militares", ha asegurado, para denunciar que también se ocultó la "trama civil" que estuvo detrás del golpe y que ella da en su libro "con nombres y apellidos".
   "Hubo un deseo expreso de Leopoldo Calvo-Sotelo de que la trama civil no entrara en el juicio y que se tocara a los menos militares posibles", ha afirmado, para añadir de que había "miedo" de que si declaraba algún de los civiles pudiera ser "el hilo del que tirar" para destapar todo.
   Asimismo, Urbano ha lamentado el fallecimiento de Adolfo Suárez y ha asegurado que el libro es un "reconocimiento" y un "homenaje" a su labor como el "gran hombre de España" que fue. "Fue un grande de España", ha sentenciado, y ha aclarado que la publicación de libro para el mes de abril ya estaba prevista antes de que el expresidente falleciera.

martes, 1 de abril de 2014

El PP no ve sentido a investigar el 23-F porque todo "está claro"

MADRID.- El portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Alfonso Alonso, no ve sentido a que se cree una comisión de investigación parlamentaria sobre el intento de golpe de Estado que tuvo lugar en España el 23 de febrero de 1981 porque políticamente todo que lo ocurrió "está claro" y ha señalado que los documentos relativos a aquel episodio dejarán de ser secreto cuando toque, según la ley.

En rueda de prensa en la Cámara Baja, Alonso ha dicho no entender la petición de la Izquierda Plural porque desde el punto de vista de la "investigación política está muy claro lo que ocurrió el 23-F", que ya es objeto sólo de "investigación histórica".
   Para el dirigente 'popular' ese fue un episodio del que hay que "estar orgullosos" porque contribuyó a "fortalecer la democracia". Concretamente ha puesto en valor cómo reaccionaron a la intentona golpista "los políticos, el pueblo y el Rey".
   Respecto a la desclasificación de todos los documentos relativos a esos sucesos, que también ha demandado IU, Alonso ha subrayado que se hará cuando toque conforme a los plazos que establece la ley.
   Pero, desde su punto de vista, no hay dudas sobre que lo ocurrió aquel día ni sobre el papel que desempeñó el jefe del Estado. "Yo me quedo con los hechos, todos lo hemos visto, esa es nuestra vivencia y nuestra experiencia histórica", ha aseverado, antes de asegurar que el Rey "ejerció su autoridad en defensa de la democracia" y ha sido una "figura clave en la garantía de las libertades en España, no sólo en la instauración de la democracia, sino también de su preservación".
   Tras reconocer que él era "un niño" el 23 de febrero de 1981 -- tenía casi 14 años-- ha incidido en que los hechos que han "vivido" los españoles no pueden ser "destruidos" por lo que alguien publique en un libro como el de la periodista Pilar Urbano, quien describe a Don Juan Carlos como conocedor de la operación impulsada por el general Armada para crear un gobierno de concentración nacional en lugar del de Adolfo Suárez.

El PSOE apoya la desclasificación de documentos del 23-F pero rechaza poner en duda el papel del Rey en contra del golpe

MADRID.- El PSOE está dispuesta a apoyar la desclasificación de documentos del 23-F que se mantengan bajo secreto, en aras de la transparencia, pero se niega a poner en cuestión el papel del Rey en contra de aquella intentona golpista de 1981.

   Así lo ha señalado la portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Soraya Rodríguez, ante la petición de Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) para que, además de desclasificar los documentos, se abra una comisión de investigación en el Congreso sobre todo lo que rodeó la asonada protagonizada por el teniente coronel Tejero.
   Según ha explicado, el PSOE apoya todas las iniciativas en favor de la transparencia y también, por tanto, la desclasificación de documentos hasta ahora secretos, pues así lo han reclamado a su vez los historiadores.
   Ahora bien, rechazar plantear estas medidas alegando dudas sobre la actuación del Rey en los últimos días del Gobierno de Adolfo Suárez y en la intentona golpista del 23-F: "Tenemos muy claro cuál fue el papel del Rey: paró un golpe de Estado", ha zanjado.

sábado, 9 de marzo de 2013

Xosé Manuel Beiras dice que "el golpe del 23F fue eficaz"

FERROL.- Xosé Manuel Beiras ha asegurado hoy en Ferrol que el fallido golpe de Estado del 23F, la "gran confabulación", resultó ser "muy eficaz" aunque "se abortó su parte más macabra", en alusión al intento de un sector del Ejército comandado por Antonio Tejero de hacerse con el control del Congreso de los Diputados.

Beiras también aludió a la monarquía borbónica en repetidas veces para recordar que el monarca actual, el Rey Juan Carlos "fue puesto en el trono con las leyes franquistas" y, matizó que, luego se limitó a "acatar la Constitución" que definía al Estado español como una monarquía parlamentaria. 
Aunque la conferencia llevaba por título: "A situación política de Galiza", Beiras acabó por retroceder a los últimos años del franquismo y al golpe del 23F, según explicó, para contextualizar la situación actual y el proceso de "descomposición democrática" que padece la sociedad. Manifestó que la actual Constitución es "un corsé que se quedó estrecho" hace tiempo.
"Desde el 23F comenzó una involución (democrática)", resumió Beiras. Expuso que, a su juicio, los gobernantes del postfranquismo "se olvidaron de que los procesos sociopolíticos se desarrollan en la sociedad civil".
Eso es lo que garantiza que un proceso democrático se catapulte hacia adelante. "Todo eso fue robado", aseguró, para añadir que "la situación actual no se entiende sin ese robo" y conminar a la sociedad civil a que se autoorganice para recuperar las riendas de la democracia.
En su opinión, la gente más activa en la lucha contra el franquismo, los herederos de aquella tradición obrera, se sintieron "decepcionados" en los años 80. "Todo aquel proceso fue suplantando por un fraude", señaló Beiras. Considera que la Transición impuso que "no era lícito hacer nada sin el permiso del Estado" para no comprometer la autoridad de unas instituciones "recién nacidas".
"Hay ahora mucho pueblo en la calle", concluyó Beiras.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Milans del Bosch se llevó a la tumba la verdad del 23-F

MADRID.- Tras el fracasado golpe de Estado muchos especularon con que participó para salvaguardar al Rey. Nacido en una familia de arraigada tradición aristocrática, nunca fue falangista sino más bien un convencido monárquico. Todo empezó y acabó en el Alcázar de Toledo. Fue durante la Guerra Civil española, en aquel verano de 1936, cuando nació su mito al contarse entre los defensores de la Academia General de Infantería bajo el mando del coronel Moscardó. Con las dos Españas hablando a través de las bocas de los máuser, el cadete Milans del Bosch, nacido en una familia de arraigada tradición aristocrática y militar, dio sus primeras muestras de valor durante el asedio de las fuerzas republicanas, recuerda 'La Gaceta'.

La imagen le muestra sonriente y barbudo, como todos sus camaradas de armas, mientras posa junto a su padre, capitán de las fuerzas del general Varela que levantaron el cerco al Alcázar. Era el otoño de 1936 y el vetusto edificio toledano se había convertido en todo un símbolo para el bando nacional. Por eso se convirtió en objetivo prioritario para los republicanos: pero Franco fue muy claro: Madrid podía esperar, Toledo no. El golpe, si Moscardó caía, no sólo era militar. El ferrolano sabía que en la guerra de los corazones y las mentes, la de la propaganda, la rendición del bastión a orillas del Tajo hubiera sido letal.
En 1936 Milans del Bosch no podía sospechar lo que le depararía el destino. Criado en un ambiente de patriotismo y lealtad monárquica , Milans se alistó, ya como oficial, en las filas de la Legión. De la campaña saldría con varios ángulos de herido y la preciada Medalla Militar Individual, la segunda condecoración más importante.
La llamada de las armas volvió a picarle en el verano de 1941, cuando Ramón Serrano, desde el balcón de la Secretaría General del Movimiento, en la madrileña calle de Alcalá, clamaba un “¡Rusia es culpable!” y miles de almas al rojo vivo daban un paso al frente para alistarse en la División Azul. Milans no era falangista, nunca lo fue, pero sí militar profesional. Con estrellas en la bocamanga, encuadrado en la novena compañía del III Batallón del Regimiento 262, Milans hizo una campaña durísima, la primera invernal rusa, que cogió desprevenido a todo el dispositivo militar alemán. En junio de 1942 cayó herido y en agosto de ese mismo año los alemanes le concedieron la Cruz de Hierro de segunda clase. Unos días más tarde, volvió a España y siguió su carrera.
En 1974 fue designado general jefe de la División Acorazada Brunete, una de las joyas de la corona del Ejército español de la época. Durante tres años estuvo a su frente. Las fotografías de ese periodo muestran a Milans relajado junto a Don Juan Carlos. En una de ellas se les puede ver dando cuenta de sendos bocadillos o contemplando la evolución de las fuerzas con Milans pitillo en mano. Luego, la Capitanía General de Valencia, y el 23 de febrero de 1981, los bandos, la palabra Rey y los tanques.
Y un golpe de Estado extraño, chusco incluso, su procesamiento, el mutismo, las dudas por su relación con Don Juan Carlos, la expulsión del Ejército, su salida de la cárcel y el silencio, en su chalé de La Moraleja, hasta su muerte el 26 de julio de 1997. Su participación en el 23-F le colocó frente a camaradas de armas en el frente ruso y miembros del generalato como Quintana Lacaci o Aramburu Topete. Sus restos reposan en la cripta del Alcázar de Toledo, donde comenzó a escribir su hoja de servicios.
Y, con ellos, tal vez algunos de los secretos de la Historia reciente de España.