jueves, 13 de diciembre de 2018

El Rey alaba el sacrificio y la entrega de los GEO en su 40º aniversario


GUADALAJARA.- El Rey Felipe VI ha agradecido este jueves al Grupo Especial de Operaciones (GEO), la unidad de élite de la Policía Nacional y que este año cumple cuarenta años, su trabajo "sacrificado, entregado, de riesgo y apasionado" al servicio de los ciudadanos, de sus derechos y libertades.

Felipe VI ha visitado este jueves las instalaciones de este grupo, situadas a 53 kilómetros de Madrid antes de llegar a Guadalajara donde, junto con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la cúpula de este departamento y la de Policía ha presenciado cinco exhibiciones de las especialidades operativas del GEO.
Antes, el Rey, en conexión por videoconferencia, ha transmitido también sus felicitaciones a los agentes de esta unidad que actualmente están en el extranjero, concretamente en labores de protección en la embajada de Kabul desde 2015 cuando fallecieron en acto de servicio dos policías nacionales.
Ya en el libro de firmas del GEO, Felipe VI ha plasmado palabras de reconocimiento a su trabajo: “Celebramos el 40 aniversario de la unidad y con este motivo quiero felicitar con todo afecto y admiración a los componentes del GEO. Al hacerlo también quiero recordar con emoción a los componentes caídos en acto de servicio a lo largo de su historia”.
“En este día de celebración, sobre todo quiero agradecer a los policías miembros del GEO su trabajo, sacrificado, entregado, de riesgo y apasionado al servicio de los ciudadanos, de sus derechos y libertades”, concluye el mensaje de felicitación.
Gratitud, reconocimiento y recuerdo han sido también las palabras que el rey ha repetido en un brindis final con toda la unidad, de la que ha alabado el trabajo “constante y diario” tanto en España como fuera y a la que ha deseado nuevos éxitos en el futuro, sin olvidar el recuerdo a los cinco geo que en este tiempo han fallecido.
A ellos, Ernesto, Arturo, Juan, Amador y Francisco Javier, ha ido dedicado especialmente el homenaje de los caídos en acto de servicio.
Nacida en 1978, la unidad que tiene como emblema un águila y en la que de momento no ha conseguido entrar ninguna mujer, presume de cuatro décadas en plena forma y de una hoja de servicios con alrededor de 92 comandos terroristas desarticulados, la liberación de casi 500 personas secuestradas o el abordaje de 70 barcos en alta mar en operaciones contra el narcotráfico internacional, entre otras acciones.
Hoy, como muestra de sus altas capacidades tácticas, los agentes del GEO han protagonizado una espectacular puesta en escena de actuaciones: desde la persecución y detención de un vehículo con hombres armados en su interior hasta la entrada en un banco, en cuyo interior había atracadores, trabajadores y clientes.
Y desde el vehículo Vamtac efectivos han explosionado las ventanas de un edificio y entrada en él para liberar a unos rehenes.
Especialistas en tiro, asaltos, explosivos o buceo integran esta unidad de agentes exclusivos ya que deben superar una dura selección en la que prima el factor psicológico, junto a unas pruebas físicas severas.
El primer curso de acceso a esta unidad fue convocado en 1977, siguiendo el ejemplo del grupo antiterrorista alemán GSG-9, con el fin de luchar contra el terrorismo y los diversos grupos de delincuencia organizada de los años 70.
Desde entonces, el GEO ha conseguido fraguar un equipo de élite cuyo prestigio y capacidad ha sido reconocido y valorado por sus homólogos en todo el mundo.
La Policía destaca que el principal exponente del GEO es su componente human porque Sus miembros reciben una especial preparación para hacer frente, con éxito, a las misiones que les son encomendadas.
Esta preparación y profesionalidad ha hecho que numerosos países hayan requerido a los miembros del GEO para impartir cursos de especialización básicos a sus agentes.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Felipe VI reivindica la "plena vigencia" de la Constitución de 1978


MADRID.- El Rey Felipe VI ha reivindicado este jueves, en el 40 aniversario de la Constitución de 1978, la "plena vigencia" de los valores que inspiraron la Carta Magna, particularmente el deseo de reconciliación, la voluntad de entendimiento y la vocación de integración.

"El espíritu de reconciliación, porque la Constitución es un mandato permanente de concordia entre los españoles; la voluntad de entendimiento, a través de la palabra, la razón y el derecho; la vocación de integración, respetando nuestras diferencias y nuestra diversidad, y el ánimo, solidario y generoso, que edifica y cohesiona la fibra moral de nuestra sociedad", ha proclamado en un discurso en el hemiciclo del Congreso de los Diputados.
El jefe de Estado ha subrayado que, gracias a la Constitución española "España vive hoy en democracia y en libertad". Bajo la vigencia de la Constitución, ha dicho, España ha vivido "el cambio político, territorial, internacional, económico y social más profundo y más radical de su historia" y es hoy una democracia "plenamente consolidada".
Así, ha sostenido que "resolver los desencuentros mediante el diálogo, respetar las leyes y los derechos de los demás, ejercer esos derechos y acudir a los tribunales para defenderlos y cumplir sus decisiones son principios definitivamente arraigados en los comportamientos de los ciudadanos".
Eso sí, ha señalado que ahora es momento de "pensar en el futuro" y seguir construyendo "una España renovada". Para eso, ha llamado a sumar ese inmenso patrimonio de libertades, derechos y bienestar" a una "voluntad de ir adaptando y amoldando" la "manera de hacer y de vivir a la realidad de cada momento, con espíritu crítico pero siempre constructivo".
En su discurso, Don Felipe ha citado palabras de los padres de la Constitución y ha reconocido el papel de su padre, Juan Carlos I, en el impulso de la monarquía parlamentaria "de forma decisiva y determinante", con el "apoyo permanente y comprometido" de la Reina Sofía, unas palabras que han sido recibidas por un largo aplauso del hemiciclo.
En su discurso ante diputados y senadores, el jefe del Estado ha remarcado la afirmación que hizo la Constitución de 1978 de la Monarquía parlamentaria, en la que el Rey "es símbolo de la unidad y de la permanencia del Estado".
Felipe VI ha reconocido hoy ante las Cortes, en la sesión solemne conmemorativa del 40 aniversario de la Constitución, el papel que desempeñó su padre, el Rey Juan Carlos I, para impulsar la democracia de manera "decisiva y determinante", un homenaje acogido con aplausos por el hemiciclo del Congreso.
El Rey emérito ha escuchado sus palabras, sentado en un lugar de honor del hemiciclo del Congreso, acompañado de la Reina Sofía, de los expresidentes del Gobierno y los "padres" de la Carta Magna.
"Una Monarquía parlamentaria en el seno de una democracia que impulsó mi padre el Rey Juan Carlos I, de forma tan decisiva y determinante, durante aquel período trascendental de nuestra historia", ha proclamado el monarca.
Es la primera ocasión en la que Felipe VI y Juan Carlos I coinciden en el hemiciclo del Congreso tras el relevo en la Corona en junio de 2014, después de que el anterior jefe de Estado se ausentara de la sesión celebrada el pasado año por el 40 aniversario de las primeras elecciones democráticas.
Como en las últimas ediciones, ésta también ha contado con las ausencias habituales: las de los representantes de Esquerra Republicana (ERC), PNV, PDeCAT y Bildu, a los que este año se ha sumado En Comú Podem.
Este Día de la Constitución supone el punto y final a un año repleto de distintos actos organizados por las Cortes Generales en colaboración con el Gobierno y diversos ejecutivos y parlamentos autonómicos, en los que se ha puesto de relieve las bondades de la Carta Magna y se han recordado los diferentes hitos que desembocaron en la vigente ley de leyes.


Asistentes destacados al acto y ausencias

Sus Majestades los Reyes a su llegada al Congreso de los Diputados fueron recibidos por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor; el presidente del Senado, Pío García-Escudero; el presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, y el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, entre otras personalidades.
Posteriormente, Don Felipe y Doña Letizia, la Princesa de Asturias, la Infanta Doña Sofía y los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía accedieron al Salón de Pasos Perdidos, donde mantuvieron un breve encuentro con el resto de autoridades asistentes al acto.
Sólamente once presidentes autonómicos, así como el de la Ciudad Autónoma de Ceuta, asistieron este jueves al acto de conmemoración del 40 aniversario de la Carta Magna.
En el hemiciclo estuvo la presidenta de la Junta, Susana Díaz, quien hace solo cuatro días vivía los comicios autonómicos de su comunidad, así como también los presidentes de Aragón, Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Galicia, Madrid, La Rioja y el de Ceuta.
No asistieron al acto el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ni el lehendakari, Iñigo Urkullu, como tampoco estaban los presidentes de Navarra, Cantabria, Comunidad Valenciana, Baleares y la Ciudad Autónoma de Melilla.
Seguidamente, los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía accedieron al interior del Hemiciclo, acompañados de los expresidentes del Gobierno y ponentes de la Constitución Española asistentes, y ocuparon su lugar. A continuación, Sus Majestades los Reyes y Sus Altezas Reales la Princesa de Asturias y la Infanta Doña Sofía, accedieron a la presidencia del Hemiciclo y ocuparon su lugar de honor, desde donde escucharon el Himno Nacional.
Finalizada la intervención de Don Felipe, Sus Majestades los Reyes, Su Alteza Real la Princesa de Asturias, Su Alteza Real la Infanta Doña Sofía y Sus Majestades los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía se trasladaron al Salón de Pasos Perdidos donde departieron con los asistentes para poner fin posteriormente el acto.

Versión de la Casa Real

Tras agradecer a todos los asistentes su presencia “en este día emotivo y tan lleno de significado en el que evocamos un período único de nuestra historia”, Don Felipe hizo especial hincapié en que “Gracias a ella y a su amparo España vive hoy en democracia y en libertad” y manifestó su respeto y compromiso con “nuestra Constitución”. “Un compromiso institucional, pero también, sin duda, personal y moral”, que al ratificar “nuestra Constitución en libertad y en el ejercicio de su soberanía, otorgó legalidad y plena legitimidad democrática a todos los Poderes e Instituciones del Estado”.
Don Felipe puso de relieve que “nuestra Constitución es la culminación de un proceso que supone el mayor éxito político de la España contemporánea. Un proceso del que todos podemos sentirnos auténticamente orgullosos porque en el espíritu, en los valores y en los ideales que inspiró este periodo de nuestra historia se encuentra la mejor España”, y que transcurridos ahora ya 40 años “podemos decir que, en efecto, bajo la vigencia de nuestra Constitución, España ha vivido, sin duda, el cambio político, territorial, internacional, económico y social más profundo y más radical de su historia”.
También quiso poner de manifiesto que “el sentimiento constitucional, consciente o a veces inconscientemente, está hondamente asentado en nuestras actitudes porque la Constitución es el alma viva de nuestra democracia. Una democracia que no tiene vuelta atrás en el sentir y las conciencias de los españoles”, subrayando que “el paso del tiempo ha permitido, así pues, comprobar el acierto histórico de nuestras Cortes Constituyentes. El camino recorrido por nuestra Constitución ha sido un gran éxito colectivo, pero no ha sido fácil”.
“Una nueva generación de españoles hemos empezado a ocupar responsabilidades en la sociedad y en las instituciones. Y tenemos, sin duda, la enorme tarea de seguir hacia adelante, de no conformarnos, de hacer todo lo posible para honrar y mejorar el ingente legado que hemos recibido de las generaciones que nos han precedido”, y añadió que por eso “tenemos el deber de pensar en el futuro; de seguir construyendo, desde nuestras respectivas responsabilidades, una España en vanguardia, moderna y renovada; una España abierta a los cambios que nuestra sociedad y, especialmente, las jóvenes generaciones merecen”.
Por último, Don Felipe recalcó que “la Constitución es un mandato permanente de concordia entre los españoles”, y que la tarea de construir España, a la que todos estamos convocados “dedico mi vida y todos mis esfuerzos”. Asimismo, recordó que “desde aquel lejano 30 de enero de 1986, que conservo con gran emoción en mi memoria; y de manera aún más especial desde mi proclamación como Rey el 19 de junio de 2014, al iniciar una nueva y renovada época para la Corona de España. Una vida al servicio de todos los españoles, desde la independencia y la neutralidad, y comprometido con la Constitución que nos trajo la democracia y la libertad. Porque la Corona está ya indisolublemente unida −en la vida de España− a la democracia y a la libertad”.

IU y el PCE se querellan contra el rey emérito Juan Carlos I

MADRID.- Izquierda Unida y el PCE han presentado una querella en el Tribunal Supremo contra el rey emérito Juan Carlos I en la que le acusan de la posible comisión de hasta 13 delitos, entre ellos cohecho, fraude, tráfico de influencias y constitución de grupo criminal.

La querella también va dirigida contra la amiga del rey emérito Corinna zu Sayn-Wittgenstein; el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán; el excomisario José Manuel Villarejo y los empresarios Juan Miguel Villar Mir y Juan Villalonga, según han informado fuentes de la formación de izquierdas.
La presentación de la querella -explican- se ha decidido "ante la absoluta dejadez de las instituciones del Estado en la investigación de presuntas prácticas delictivas".
Los abogados del PCE e IU basan el grueso de sus acusaciones en las grabaciones realizadas por el excomisario Villarejo a Corinna zu Sayn-Wittgenstein, en las que ésta daba a entender que Juan Carlos I tenía cuentas en Suiza, que la usó como testaferro en un terreno en Marruecos y que cobró comisiones por la adjudicación del AVE a La Meca, en Arabia Saudí.
En la querella piden al Supremo que admitan su personación como acusación popular, insisten en que no puede haber ninguna inviolabilidad del rey que impida investigar posibles delitos.
"No cabe duda de que los delitos por los que ahora se accionan y las conductas realizadas para cometerlos en absoluto se corresponde con ninguna función de un Jefe de Estado, por lo que ninguna inmunidad debe alcanzarles", argumentan en el texto.
Concluyen además que las grabaciones "ponen de manifiesto la presunta estructura organizada, con vocación criminal, creada y mantenida en el tiempo con el fin de realizar operaciones de índole económico con clara apariencia de legalidad".
Ante la falta de competencia de la Audiencia Nacional para investigar al rey emérito por su aforamiento, los querellantes piden al Supremo que abran una investigación sobre los hechos relatados.
Entre las diligencias a practicar piden la declaración del rey emérito, su primo Álvaro Orleans Borbón, su amiga Corinna, el director del CNI, Félix Sánz Roldán; el abogado suizo Dante Canónica; los empresarios Juan Miguel Villar Mir y Juan Villalonga y el excomisario Villarejo.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Felipe VI ve "perfectamente reformable" la Constitución "dentro de los cauces legales"


MADRID.- Felipe VI ha recibido hoy martes en audiencia a la junta directiva de la Asociación de Exdiputados y Exsenadores de las Cortes Generales, ante quienes ha defendido que la Constitución "perfectamente reformable siempre que se haga dentro de los cauces legales", según ha explicado uno de sus integrantes, Pedro Bofill.

El encuentro, celebrado en el Salón de Audiencias del Palacio de la Zarzuela, ha tenido lugar en puertas de la conmemoración del 40 aniversario que se celebra el próximo 6 de diciembre.
El colectivo grupa a alrededor de un millar de antiguos diputados y senadores de diferentes partidos políticos, encabezados por su presidente, el que fuera senador del PPJuan Van Halen.
La reunión, que se ha prolongado durante cerca de una hora, ha tenido como principal asunto de debate la Constitución y también se ha comentado la situación en Cataluña al hilo del desafío independentista.
Bofill, quien fue diputado del PSOE en la I Legislatura, ha destacado que Felipe VI está "muy implicado" en la defensa de la Carta Magna y en la necesidad de "ser muy respetuosos con las normas fundamentales".
"Nos ha dicho que la Constitución no es la tabla de la ley, sino que es perfectamente reformable, siempre que sea por los cauces legales", ha comentado Bofill, que además de asociado, es director de la revista del colectivo.
Según el ex diputado socialista, el jefe del Estado ha mostrado su "preocupación" por la situación en Cataluña y su deseo de "buscar fórmulas para restablecer un sistema en el que todos estén a gusto, dentro de las normas constitucionales".
Bofill ha agradecido la disposición de don Felipe, puesto que además de escuchar las palabras de Van Halen y los comentarios de los miembros de la junta directiva, "ha reflexionado" sobre los asuntos que han surgido en la charla.
En representación de la Asociación de Exdiputados y Exsenadores de las Cortes, Bofill ha asegurado que el texto constitucional "sigue siendo válido después de haber proporcionado un período muy fructífero de tranquilidad y crecimiento".
Es la primera ocasión en la que Felipe VI se reúne con la asociación, que ya tuvo varios encuentros con Juan Carlos I desde 1997, cuando se fundó como espacio para mantener el contacto entre exparlamentarios de distintos partidos.
Además de Van Halen, ha estado el vicepresidente primero, el exdiputado socialista Manuel Núñez Encabo, cuyo nombre cobró cierto protagonismo en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 al ser a quien correspondía votar en el momento en el que Antonio Tejero irrumpió en el hemiciclo.
A la cita en Zarzuela también ha asistido dos exdiputadas de la I Legislatura, como Carmen Solano (PSOE) y Elena Moreno (UCD), y dos exparlamentarios de CiU, Jordi Casas y María José Atienza.

martes, 27 de noviembre de 2018

La monarquía, en cuestión / José Antich *

La terrorífica foto del rey emérito con el príncipe heredero de la Arabia Saudí en Abu Dhabi, en un ambiente distendido y ajeno los sucesos que señalan a Mohamed bin Salmán como responsable del asesinato del periodista saudí Yamal Khashoggi, en la embajada de su país en Estambul, es una página negra para la monarquía española. 

Si la foto no era evitable, Juan Carlos I no debería haber cometido la torpeza de viajar a Abu Dhabi. En estos momentos, no es un honor haber sido la primera personalidad occidental de relieve que se deja fotografiar con tan espantoso personaje y traslada del rey emérito una actitud de gran pasotismo por lo que pueda suceder. Algo que, por otro lado, tampoco es nuevo en los últimos tiempos.

La Zarzuela, de nuevo en el ojo del huracán, ha intentado disculparle y rebajar la polémica aún a sabiendas del daño que la imagen le hace y que quedará como una señal de fin de etapa. 

Podemos le ha atacado con dureza, igual que los partidos independentistas; Ciudadanos también ha estado crítico y el PSOE, incómodo, ha pedido suavemente explicaciones. El PP ha callado. 

Demasiado ruido para una institución que no está en su mejor situación y en unos momentos en que se intenta desesperadamente incorporar a Juan Carlos I a los actos del 40º aniversario de la Constitución, que se pretende celebrar en Madrid este año por todo lo alto. 

Mientras, el Parlament de Catalunya ha dado el primer paso para crear una comisión de investigación sobre la monarquía borbónica con el apoyo de cuatro fuerzas políticas de la Cámara catalana, Junts per Catalunya, promotor de la iniciativa, ERC, los comunes y la CUP que representan a 78 diputados del total de 135.

O sea, el 58% de los escaños. 

Los letrados de la Cámara no han visto objeciones a su creación aunque mucho me temo que la comisión será detenida en algún otro estadio, bien sea político o judicial. Si no, al tiempo.

La combinación de las dos noticias en un lapso tan pequeño de tiempo no hace sino poner de relieve la enorme distancia entre monarquía y ciudadanía. La institución alejada de su necesaria y obligada prudencia y neutralidad, algo cada vez más evidente y que ha tenido episodios como el del pasado 3 de octubre que le ha costado una ruptura total con la sociedad catalana. 

Pero también el hecho de llevar iniciativas al Parlament del todo impensables hace muy poco tiempo. El alejamiento cada vez es mayor.


(*) Periodista y ex director de La Vanguardia


viernes, 23 de noviembre de 2018

Iglesias pide una república para romper España / Pablo Sebastián *

El diario El País ha publicado, en su página 26 y fuera de su sección de Opinión, un artículo secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, bajo el titulo de: ‘¿Para que sirve hoy una Monarquía?’. El escrito revela la nueva deriva republicana de Podemos ante el deterioro electoral de su formación política a la que las encuestas le otorgan una pérdida notable de intención votos de 4 ó 5 puntos con respecto a los comicios generales de 2016.

Lo que no impide reconocer que tanto Iglesias como Podemos siempre han defendido la República como su ideal político para España, aunque en los últimos tres años y en sus grandes manifestaciones (en la Puerta del Sol en enero de 2015) y Asambleas de Vistalegre 1 y 2 lo han escondido.

El argumento de Iglesias para abrir el debate de la República se basa en imputar al rey Felipe VI, con falsedad, que La Corona ya no garantiza la unidad de España en Cataluña y País Vasco. 

Y centra Iglesias su ataque a la Monarquía en el discurso de Felipe VI de 3 de octubre de 2017 donde el Monarca defendió el orden constitucional frente a la ruptura de la legalidad y la violación flagrante del Estatuto y la Constitución que impulsaron la Generalitat y el Parlament con los apoyos de ERC, PDeCAT y la CUP .

Ese discurso de Felipe VI no solo fue un importante alegato en defensa de la unidad de España y de la Constitución, sino la obligación del Jefe del Estado frente a los graves y delictivos acontecimientos, exigiendo al Gobierno de España, ante la débil actuación de Rajoy, la recuperación del orden constitucional lo que, lamentablemente, aún está por consolidar.

De manera que la actuación del rey Felipe VI, como la de su padre Juan Carlos I frente al golpe de Estado del 23-F, fue impecable y democrática en contra de lo que afirman Iglesias y Podemos. Los que, tras inhibirse en los inicios golpistas, finalmente se han sumado al golpe catalán negando la evidente violación de la Ley, el Estatuto y la Constitución, y situándose del lado de los responsables del golpe a los que tildan de ‘presos políticos y exiliados’, faltando a la verdad y negando la legalidad.

De ahí el apoyo de Podemos a la reprobación del Rey en el Parlament y el Ayuntamiento de Barcelona y, en vísperas de los ya cercanos procesos electorales, la nueva proclama republicana de Iglesias como banderín de unas campañas electorales donde pretenden marcar en la izquierda ciertas distancias con el PSOE. Partido que les quita a Podemos muchos votos a nivel nacional amparado en los gestos progresistas del Gobierno del PSOE.

Pero el alegato republicano de Iglesias lejos de apoyar la unidad de España como pregona pretende precisamente lo contrario como se aprecia en las últimas líneas de su artículo donde escribe: ‘Una nueva república será la mejor garantía para una España unidad sobre la base del respeto y la libre decisión de sus pueblos y sus gentes’.

Es decir una República que favorezca el derecho de autodeterminación de todas las Autonomías (empezando por Cataluña y País Vasco) y también de las provincias, ciudades y pueblos de España (Tabarnia ahí incluida) lo que conduciría a la centrifugación del Estado y la destrucción de España.

Por supuesto Iglesias en su escrito republicano no reproduce, aunque publicadas están, las que han sido sus posiciones anti democráticas en contra de la separación de los Poderes del Estado, las libertades o la independencia de la Justicia y los medios de comunicación porque él está en línea con el ‘centralismo democrático’ de regímenes comunistas, o los populistas y bolivarianos como el de Venezuela. Ni tampoco menciona su frontal animadversión a la Unión Europea a la que España pertenece.

A sabiendas Iglesias, como debería desde su condición de profesor en la materia, que esa separación de Poderes Ejecutivo, Judicial y Legislativo, y la libertad de Prensa, son las bases indiscutibles de toda República y no la autodeterminación de una o varias partes del territorio nacional, lo que no existe fuera de la ley y la Constitución, en los sistemas democráticos de todo el mundo.

La pregunta que surge tras la lectura del artículo de Iglesias, en el que si hace un buen relato de la Transición, no es la de ‘¿Para qué sirve hoy la Monarquía?’, sino ‘¿Para qué sirve hoy y hacia dónde camina Podemos?’ 

Y ellos dirán que para impulsar políticas sociales, lo que es cierto pero en el ámbito democrático, institucional y territorial y de las libertades no aportan nada bueno ni positivo para España y Europa, y de ahí su techo electoral.


(*) Periodista



El artículo del 'New York Times' sobre Felipe VI que, desde el titular, no deja lugar a interpretaciones

MADRID.- El prestigioso diario estadounidense The New York Times ha publicado un rotundo artículo en el que asegura desde su titular que "la monarquía española necesita un referéndum".

El texto lo firma el periodista español David Jiménez, que explica que los estudiantes han sido llamados a votar el 29 de noviembre en un referéndum simbólico que se va a celebrar en, al menos, 13 universidades de España. La pregunta será: "¿Estás a favor de abolir la monarquía como forma de Estado e instaurar una república?".
El autor subraya que la intención real es dar un nuevo paso en la ofensiva que "tiene como objetivo derrocar al rey" y que, en realidad, el resultado importa poco. 
En esa ofensiva, Jiménez añade también las votaciones que se celebrarán en varios distritos de Madrid y a la decisión de Podemos de organizar algo similar en Ayuntamientos.
El periodista afirma que, aunque los partidarios de la Monarquía ven las consultas "como un ataque al corazón del Estado", harían bien en aceptar el envite. "La monarquía necesita un referéndum para garantizar su continuidad a largo plazo y renovar su legitimidad democrática", asegura.
Jiménez afirma que la Corona es un sistema arcaico, pero no comparte que sea antidemocrático porque "forma parte del modelo de Estado apoyado masivamente por los españoles en la Constitución de 1978".
Con todo señala que lo más probable es que "el trono sea ocupado, tarde o temprano, por alguien incompetente o corrupto".
"Pero la eliminación de la Corona no es la única vía para subsanar un déficit que puede ser compensado con mecanismos constitucionales que permitan destituir a un monarca inapropiado e incluso eliminar la institución cuando una mayoría de la ciudadanía lo quiera. Ambas opciones son en teoría posibles en España, pero los padres de la Constitución se cuidaron de diseñar un proceso lo suficientemente complejo como para que nunca fuera puesto en marcha", señala.
Jiménez admite que "resulta difícil saber qué apoyo tiene entre los españoles Felipe VI" porque nadie "ha encontrado falta en él" pero "sus primeros años como monarca se han visto dañados por acusaciones a algunos familiares cercanos" como Iñaki Urdangarín, que está en la cárcel. "Mientras, los escándalos que obligaron a abdicar a su padre siguen ocupando las portadas", alerta.
"Lejos quedan los días en los que la monarquía española vivía un idilio casi perfecto con la ciudadanía, la familia real tenía una imagen impoluta y el debate sobre el modelo de Estado permanecía en la marginalidad política", constata David Jiménez, quien asegura que el reinado de Juan Carlos I sustuvo su imagen durante demasiado tiempo "en una fantasía".
"La prensa ocultó sus excesos, los políticos miraron para el otro lado y la élite económica le agasajó en busca de privilegios e influencia, creando un muro de protección tan cortesano como ficticio", asevera.
"Felipe VI necesita exactamente lo contrario: abrir la institución a la calle, huir del hermetismo que promueve su entorno más conservador y reanudar el impulso reformista de sus comienzos, abrazando incluso la idea de que al final su futuro sea decidido en un referéndum", zanja.

jueves, 22 de noviembre de 2018

¿Para qué sirve hoy la monarquía? / Pablo Iglesias *

Hace cuatro décadas, la Monarquía española y en particular Juan Carlos I jugaron un papel de dirección política en la transición que llevó a nuestro Estado de una dictadura a una democracia homologable a las de la Europa occidental de entonces. 

Aquel proceso político que llamamos Transición española fue el resultado de la correlación de fuerzas (o de debilidades como dijo Vázquez Montalbán) entre actores políticos y sociales procedentes de la dictadura y de la resistencia democrática. Los primeros tenían casi todo el poder pero ninguna legitimidad; los segundos contaban con toda la legitimidad pero apenas tenían poder.

El resultado de la Transición decepcionó a algunos sectores de la oposición democrática. A una parte de las bases más activas que protagonizaron una lucha antifranquista llena de heroísmo y sacrificios, le decepcionó que no se produjera una ruptura democrática con la dictadura, sino una negociación con los sectores del régimen dictatorial que habían entendido que la modernización de España solo podía producirse en democracia y en Europa. 

 No hubo ni revolución a la portuguesa ni ruptura y el desencanto se apoderó de muchos militantes antifranquistas, republicanos por definición y tradición, que se sintieron traicionados por los líderes y los grandes partidos de la izquierda. 

Eran los héroes y heroínas del antifranquismo, pero eran una minoría. Difícilmente las cosas hubieran podido ocurrir de manera muy diferente. El referéndum sobre la reforma política fue un éxito de Suárez frente a la oposición democrática y los resultados electorales —de 1977 a 1982— dejaron claro que la mayoría de los ciudadanos apostaban por fuerzas políticas que habían asumido (PCE incluido), con mayor o menor entusiasmo, el papel central de la monarquía en la dirección del proceso democratizador de España. 

En Catalunya y Euskadi pronto se consolidaron como fuerzas hegemónicas el PNV y CIU, que acabaron aceptando la monarquía (CIU casi desde el principio y el PNV más tarde) y que centraron sus esfuerzos en la negociación del encaje territorial que abrió el camino al Estado Autonómico. El único actor de cierta relevancia electoral en Euskadi y Navarra que quedó fuera de aquel consenso fue la izquierda abertzale. Hoy la izquierda abertzale ha reconocido que ETA causó un terrible dolor cuyas heridas aún perviven y es además una evidencia para todos los sectores políticos vascos que ETA no consiguió ni uno solo de sus principales objetivos políticos.

La monarquía y Juan Carlos I, una figura inicialmente cuestionada por la izquierda como heredero de Franco, no seducían por igual a todos los ciudadanos pero contaron con la aceptación implícita de una ciudadanía pragmática que votó, mayoritariamente en casi todos los territorios, la Constitución de 1978.

Es cierto, como dijo Suárez a Victoria Prego en una entrevista descubierta y recuperada por La Sexta (el expresidente trataba de quitarse el micrófono y la periodista se encargó de que no se emitiera ese fragmento) que su Gobierno no se quería arriesgar a un referéndum en el que los españoles habrían podido optar por la República. 

Pero no es menos cierto que no se desató en España un movimiento relevante contra la monarquía como consecuencia de que no se hiciera tal referéndum. España tragó con el heredero de Franco a cambio de democracia, y el heredero, poco a poco y con la ayuda de los grandes medios, se hizo querer por amplios sectores de la ciudadanía.

El golpe de Estado del 23-F, a pesar de sus claroscuros y de las dudas sobre el papel real que jugó Juan Carlos, contribuyó a consolidar la idea de que solo el Rey podría evitar un golpe que devolviera el poder a la casta militar, entonces claramente partidaria del franquismo y molesta con los cambios que se estaban produciendo en nuestro país.

Sin embargo, 40 años después quizá haya que preguntarse ¿Sigue siendo útil la monarquía para nuestra democracia?

En un reciente editorial en este periódico se decía que no debía cambiarse el sistema monárquico “por electoralismo ni climas de opinión”, reconociendo así que la opinión de los españoles quizá no sea muy favorable a una monarquía predominantemente asociada a los privilegios y a la corrupción, y sugiriendo que una propuesta de superación de la monarquía podría condicionar el apoyo electoral de los ciudadanos. Que el CIS se empeñe en no preguntar por esto es muy significativo.

El editorial aporta sin embargo un argumento muy convincente: “Tan democrática es una monarquía como una república, siempre a condición de que garanticen las libertades”. Es indudable que lo fundamental para definir el carácter democrático de un régimen político no es que la jefatura del Estado sea electiva o no, sino que efectivamente se garanticen las libertades. 

Pero la calidad democrática de un sistema político sí puede medirse. Sería absurdo afirmar que un sistema que prohíbe el matrimonio entre personas del mismo sexo tiene la misma calidad democrática que otro que sí lo permite. 

La democracia tiene diferentes niveles de profundización y calidad y todos los demócratas sabemos que la igualdad de derechos entre heterosexuales y homosexuales o entre mujeres y hombres representan avances en términos de calidad y profundización democrática. De la misma manera, que a la jefatura del Estado se acceda por elecciones y no por fecundación sería profundizar en nuestra democracia. 

Desde el momento en que la monarquía ya no es el precio a pagar para contar con un sistema de libertades (el Ejército español no es hoy ninguna amenaza a la democracia como podía serlo hace 40 años) su función histórica para la democracia española ha perdido su sentido.

Además, que la monarquía se haya convertido progresivamente en un símbolo que sólo entusiasma a los sectores más conservadores, mientras incomoda a cada vez más progresistas y es rechazada abiertamente por un amplia mayoría de los ciudadanos en Euskadi y Catalunya, hace que haya dejado de ser un símbolo de unidad y concordia entre los ciudadanos. 

Si el 23-F reforzó a Juan Carlos, el 3 de octubre debilitó a Felipe VI, que no fue capaz de erigirse como símbolo de diálogo, sino como símbolo de la autoridad de un Gobierno que fracasó a la hora de lograr una salida política a un conflicto en buena medida alimentado por su ineptitud.

Nuestra patria necesita hoy dotarse de instrumentos institucionales republicanos que huyan de la uniformidad y el cesarismo, que representen la fraternidad, que garanticen la justicia social y que reconozcan la diversidad de los pueblos y gentes de España como clave identitaria a proteger y respetar. El impulso constituyente que empujó el 15-M y que empuja hoy el movimiento feminista apunta en esa dirección republicana; instituciones que protejan a la gente antes que figuras de autoridad inamovibles.

El pluralismo político e identitario es hoy una realidad en una sociedad que ha tenido 40 años para madurar democráticamente. Normalizar ese pluralismo y abandonar la crispación y el enfrentamiento entre españoles, requiere dejar atrás los símbolos que dividen para dotarnos de instrumentos que nos ayuden a seguir caminando juntos como país. Una nueva república será la mejor garantía para una España unida sobre la base del respeto y la libre decisión de sus pueblos y sus gentes.


(*) Secretario general de Podemos.



jueves, 15 de noviembre de 2018

Felipe VI llega a Guatemala para participar en la Cumbre Iberoamericana

GUATEMALA.- El rey de España llegó hoy a Guatemala, acompañado por el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, para participar en la XVI Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno.

El avión de la Fuerza Aérea española en que viaja Felipe VI llegó al aeropuerto internacional La Aurora, en Ciudad de Guatemala, procedente de Perú, donde hoy completó una visita de Estado que comenzó el pasado lunes y en la que estuvo acompañado los dos primeros días por la reina Letizia.
Felipe VI, que fue recibido en el aeródromo por el ministro guatemalteco de Gobernación, Enrique Degenhart, y el embajador español, Alfonso Manuel Portabales, se dirigió a continuación a la ciudad de Antigua, donde hoy inaugurará la nueva iluminación de la fachada histórica del Centro de Formación de la Cooperación Española.
El jefe del Estado español mantendrá mañana un primer encuentro con el presidente de Guatemala, Jimmy Morales, en el Hotel Museo Casa Santo Domingo de esta ciudad colonial, donde se reunirá también con el presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez.
De nuevo en el Centro de Formación de la Cooperación Española, el rey de España entregará el Premio Enrique Iglesias al presidente de Pan American Energy, Alejandro Bulgheroni, así como una mención de honor al expresidente de la Corporación Andina de Fomento Enrique García, antes de asistir a la presentación del Programa Iberoamericano de Derechos de Personas con Discapacidad.
Tras el almuerzo que compartirá junto al presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, con el jefe de Estado mexicano, Enrique Peña Nieto, Felipe VI asistirá al XII Encuentro Empresarial Iberoamericano, organizado por la patronal guatemalteca, y presidirá con Morales el acto de entrega del Premio Iberoamericano de Calidad.
La XXVI Cumbre Iberoamericana, que reúne a representantes de 22 países iberoamericanos, se celebrará jueves y viernes bajo el lema "Una Iberoamérica próspera, inclusiva y sostenible".

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Felipe VI garantiza compromiso español con Perú: "Juntos somos más y mejores"

LIMA.- El rey de España garantizó hoy a las autoridades de Perú que las empresas españolas afianzarán su "fuerte compromiso" de permanencia en este país ante las "expectativas ilusionantes" de su economía y proclamó ante representantes de ambas naciones: "Juntos somos más y mejores".

En la segunda jornada de la visita de Estado de los Reyes a Perú, Felipe VI inauguró, junto al primer ministro César Villanueva, un encuentro empresarial que reúne a 30 compañías españolas y 80 peruanas para explorar proyectos conjuntos en sectores como industria agrícola, agua y saneamiento, infraestructuras de transporte, turismo y tecnologías de la comunicación.
Villanueva, que representaba en este foro al presidente peruano, Martín Vizcarra, hizo valer las reformas impulsadas por su Gobierno para generar seguridad jurídica y solidez institucional e invitó a España a participar con inversiones en proyectos de gestión del agua, transportes y reconstrucción de infraestructuras destruidas por el fenómeno El Niño, pero también en la lucha contra la corrupción, "instalada en todos los niveles".
El primer ministro peruano defendió la colaboración española para consolidar un país "estable, viable", que ya es "predecible", y destacó que España y Perú comparten el objetivo de crecer y desarrollar reformas "dentro de un proceso democrático, donde la Constitución sea el marco fundamental para actuar".
A la importancia del marco constitucional se refirió también el ministro español de Exteriores, Josep Borrell, quien, al felicitar a Perú por sus 20 años de continuo crecimiento económico, apuntó que España no puede superar esa marca pero, gracias a su Carta Magna, ha vivido cuatro décadas que son "los mejores años" de su Historia moderna "desde la batalla de Trafalgar", cuando empezó su declive.
"Gracias a la Constitución, hemos recuperado el pulso de la sociedad moderna, que se proyecta de nuevo sobre el mundo", afirmó Borrell, tras denunciar la "preocupante vuelta al proteccionismo" en el planeta y el peligro de que se empuje a la "irrelevancia" al multilateralismo, como en los años 30, cuando se alentó "el deseo de revancha de los nacionalismos".
A las palabras del ministro, que reafirmó el apoyo de España al ingreso de Perú en la OCDE y a la firma de un acuerdo bilateral para evitar de doble imposición, se sumó una intervención en la que el rey Felipe avaló el "compromiso de permanencia" de las empresas españolas en un país "preparado para aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece la globalización".
Tras recalcar que el trabajo de la Administración peruana "está dando frutos muy prometedores", con "incrementos muy potentes de las exportaciones" y una "creciente diversificación" de su economía, el monarca afirmó que las compañías españolas contribuirán a la competitividad internacional de Perú y que la cooperación bilateral hará "mucho más grandes" a los dos países.
La voluntad común de reforzar la colaboración empresarial fue puesta también de manifiesto por la secretaria de Estado española de Comercio, Xana Méndez, quien elogió las "sólidas expectativas" de crecimiento y estabilidad de la economía peruana "a medio y largo plazo", y por su homólogo peruano, Edgar Vásquez, partidario de fortalecer la relación comercial y aprovechar España como plataforma hacia otros mercados de la UE.
El comercio bilateral creció un 50 por ciento el último año y España es el principal inversor extranjero en Perú, con más de 400 empresas -unas 300 de ellas pymes- y un volumen de ventas anual cercano a 18.000 millones de dólares, fundamentalmente en sectores clave como infraestructuras, energía, agua, tecnologías de la información, servicios financieros y de ingeniería.
Felipe VI y la reina Letizia acudieron más tarde a la Oficina Técnica de Cooperación de la embajada española para conocer las experiencias de un grupo de jóvenes con discapacidad beneficiarios de un programa de inserción laboral que España financia con 227.000 euros y que el pasado año permitió formar a 116 personas, de las que 60 ya encontraron empleo.
Allí tuvieron ocasión de oír testimonios como los de Godiva, con discapacidad motora, y Carlos, afectado por hipoxia, que relataron cómo cambió su vida gracias a este programa, y también el de un joven venezolano contratado en Lima, que aprovechó para pedir ante el rey que la comunidad internacional fuerce el fin del "Gobierno infame" de Nicolás Maduro, formado a su juicio por "delincuentes".
Una presentación de la próxima edición de la feria internacional de arte contemporáneo de Madrid ARCO, en la que Perú será el país invitado, y una recepción a representantes de los 60.000 residentes que componen la colonia española en este país completan hoy la agenda de los reyes.

lunes, 12 de noviembre de 2018

El presidente de Perú recibe a los Reyes de España con una bienvenida oficial en Lima


LIMA.- El presidente de Perú, Martín Vizcarra, y su esposa, Maribel Díaz, han recibido este lunes a los Reyes de España con una ceremonia oficial de bienvenida en el Palacio de Gobierno de Lima, donde los dos jefes de Estado mantendrán un primer encuentro y presidirán una firma de acuerdos bilaterales.

Felipe VI llegó esta madrugada a Lima procedente de París, tras participar en la ceremonia internacional conmemorativa del armisticio de la Primera Guerra Mundial y asistir a un almuerzo ofrecido en el Palacio del Elíseo por el presidente francés, Emmanuel Macron, mientras que la Reina Letizia viajó a la capital peruana horas antes en un vuelo comercial desde Madrid.
El programa de la primera visita de Estado a Perú de don Felipe y doña Letizia comenzó en el Panteón Nacional de los Próceres con un saludo a la bandera de Perú y una ofrenda floral en el monumento que homenajea a los precursores de la independencia del país, de la que se celebrará el centenario en 2021.
Desde allí, se trasladaron al Palacio de Gobierno que, junto a la catedral, domina el histórico espacio de la Plaza de Armas limeña, donde tuvo lugar la tradicional ceremonia de bienvenida en la que Felipe VI pasó revista a las tropas que le rendían honores y se interpretaron los himnos nacionales de ambos países.
Tras recibir los Reyes el saludo de sus anfitriones en las escaleras -en el caso de la Reina y la primera dama, con los tradicionales dos besos-, los cuatro accedieron al vestíbulo del palacio, en el que los dos jefes de Estado presentaron a sus respectivas delegaciones oficiales.
A continuación, el Rey y el presidente peruano mantuvieron una reunión en el Salón de Embajadores mientras la Reina y la primera dama conversaron en el Salón Cáceres, tras lo que anfitriones e invitados se dirigieron al Salón Dorado, donde Felipe VI ha sido condecorado con la Gran Cruz al Mérito por Servicios Distinguidos y presidió, junto a Vizcarra, la firma de cuatro documentos.
Entre ellos destacan un memorando de entendimiento para reforzar la cooperación "en armamento y material de defensa" y otro para fomentar la investigación "en materia antártica", a los que se suman una declaración conjunta con motivo del bicentenario de la independencia y un acuerdo de colaboración entre Radiotelevisión Española (RTVE) y el Instituto Nacional de Radio y Televisión de Perú (IRTP).
Después de un almuerzo oficial en el que Felipe VI y Vizcarra tomaron la palabra, los Reyes abandonaron el Palacio de Gobierno y se desplazaron a pie por la Plaza de Armas hasta la sede de la Municipalidad Metropolitana, donde el alcalde les hizo entrega de la Llave de la Ciudad y los declaró huéspedes ilustres de la capital.
Acto seguido, el monarca se reunió en el Congreso de la República con el presidente de la Cámara, Daniel Salaverry, y más tarde visitó la sede del Poder Judicial, mientras que doña Letizia acudió al Ministerio de la Mujer para conocer el trabajo de los Centros Emergencia Mujer (CEM), que prestan atención psicológica, social, legal y jurídica a víctimas de violencia machista.


Relaciones excelentes


El Rey Felipe VI ha manifestado desde la ciudad de Lima el deseo de España de seguir potenciando las "excelentes" relaciones bilaterales entre España y Perú aprovechando una visita en la que ha sido galardonado con la Gran Cruz de la Orden al Mérito por Servicios Distinguidos que le ha concedido el presidente peruano, Martín Vizcarra.
"Hemos hecho repaso, en primer lugar, de nuestras relaciones bilaterales, que continúan atravesando un momento excelente, que no es ni mucho menos puntual, sino todo lo contrario. Hemos constatado que compartimos el deseo de continuar potenciándolas", ha afirmado el monarca durante su intervención tras la entrevista mantenida con Vizcarra en el Palacio de Gobierno de Lima.
Felipe VI ha destacado además los "muchos avances logrados en todos los ámbitos" por Perú en los ocho años que separan esta visita de su anterior visita oficial, aún como Príncipe de Asturias.
Más tarde, en su intervención durante el almuerzo ofrecido por Vizcarra al rey, Felipe VI ha insistido en que "las relaciones bilaterales entre nuestros dos países no han dejado de fortalecerse" sobre la base del "vínculo tan especial de afecto y complicidad que une a nuestros pueblos".
El Rey ha respaldado así la solicitud de ingreso de Perú en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). "Esta política de Estado ha contado desde el primer momento, y seguirá haciéndolo en el futuro, con todo el apoyo español", ha subrayado.
Felipe VI ha apuntado además a la importancia de la presencia del sector empresarial español en Perú que abarca "desde las grandes corporaciones a las PYME, más de 300 según los estudios más recientes" y ha mencionado en particular sectores como infraestructuras, redes energéticas, telecomunicaciones y nuevas tecnologías.
Igualmente ha destacado el sector de la cooperación y la especial vinculación derivada de la presencia de numerosos peruanos residentes en España y de españoles llegados a Perú "especialmente en los últimos años".
"Fruto de este nexo tan humano e incluso familiar, los españoles no sólo han podido conocer de cerca y más ampliamente las delicias de la mundialmente famosa gastronomía peruana -aprender qué es la cocina "chifa"-, sino que han sentido también, como en parte suya, la presencia de la "Blanquirroja" en el último Mundial de fútbol", ha argumentado.
Por último, el Rey ha recordado que España fue país invitado de la reciente Feria Internacional del Libro de Lima y que Perú será invitada de honor de la próxima edición de la Feria de Arte Contemporáneo ARCO.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Siete distritos de Madrid y cinco municipios harán un referéndum sobre la monarquía

MADRID.- Al menos siete distritos de la capital y cinco municipios de la región realizarán el próximo 2 de diciembre una consulta popular a sus vecinos sobre si están a favor de la monarquía o de la república como formas de Estado, ha informado los convocantes en un comunicado.

En la capital, responderán a la pregunta ‘¿Cuál es el modelo de Estado que prefiere?’ los vecinos de Latina, Arganzuela, Carabanchel, Centro, Tetuán, Vallecas, Usera y del barrio de Orcasitas. Mientras que los municipios que se suman a esta iniciativa son Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Parla, Leganés y Rivas. Y lo harán cuatro días antes del 40 aniversario de la Constitución de 1978.
“Toda las derechas de este país dicen que no hay debate social sobre la monarquía, que es un debate falso que a nadie interesa”, han señalado.
“El que se lancen coordinadamente a alentar esa idea es señal inequívoca de que sí lo hay, que monarquía sí o no, república sí o no, es un tema candente, con profundas implicaciones sociales, como demuestran la extensión del movimiento a favor de la celebración de un referéndum vinculante sobre este tema y la proliferación de ayuntamientos e instituciones representativas que se pronuncian en tal sentido”, han reseñado.
Por otro lado, docentes, investigadores y personal de la Universidad Autónoma de Madrid respaldarán el referéndum convocado el próximo 29 de noviembre por los alumnos en el centro universitario.
Hace dos semanas, un grupo de estudiantes e investigadores de la Autónoma de Madrid decidieron impulsar un referéndum sobre la monarquía “para visibilizar cuál es la opinión de la juventud acerca de ser súbditos de una institución anacrónica, corrupta y vinculada al régimen franquista”.
Recogiendo “el cuestionamiento cada vez mayor a la monarquía”, se constituyó la plataforma Referéndum UAM para organizar un referéndum en la universidad, a la que está llamada a participar toda la comunidad universitaria.
Frente a ello, un grupo de docentes, investigadores y personal administrativo de universidades de todo el Estado han firmado un comunicado de apoyo a los referendos universitarios.

Felipe VI pide preservar la Carta Magna "más aún en tiempos de incertidumbre"


VALENCIA.- Felipe VI ha hecho este miércoles un llamamiento a la ciudadanía para ser conscientes de la trascendencia que supone celebrar 40 años de una Constitución que representa "democracia, libertad y progreso", por lo que ha pedido preservar y enaltercer" sus valores, "más aún en tiempos de incertidumbre".

El jefe del Estado ha presidido en la Lonja de Valencia el acto de entrega de la 30 edición de los Premios Rey Jaime I, que reconocen la labor de personalidades y entidades que promueven el desarrollo científico y empresarial, junto al presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, y al alcalde de la ciudad, Joan Ribó.
A un mes de que se conmemore el 40 aniversario de la aprobación en referéndum de la Carta Magna, el rey ha subrayado la importancia de seguir poniendo en valor la contribución del texto de 1978.
"En todo momento, pero más aún en tiempos de incertidumbre, es preciso, no solo preservar y enaltercer los valores constitucionales y democráticos que nos unen, sino también reforzar los elementos que cimentan y cohesionan la sociedad", ha proclamado don Felipe.
El fomento de la ciencia, la investigación, la innovación y el emprendimiento son, "sin duda, las bases del futuro" del país, según el rey.
Por ello, ha añadido, "es tan importante ser conscientes de la trascendencia" que tiene para los españoles conmemorar el pacto de 1978.
"Celebrar que desde hace 40 años tengamos los dos requisitos fundamentales, democracia y libertad, que nos hacen más fuertes para mirar al futuro con esperanza. Eso es lo que representa la Constitución: democracia, libertad, progreso", ha sostenido Felipe VI.
El jefe del Estado ha remarcado que el progreso está "íntimamente vinculado" al desarrollo científico y al apoyo al sector privado productivo, "un binomio fundamental para el avance de la sociedad".
También ha incidido en que el impulso a la actividad investigadora y al mayor grado de bienestar de los países es "algo evidente, pero que demanda y exige el máximo apoyo social y político".
"Para que lo urgente no oculte lo importante, es preciso que la sociedad disponga de los instrumentos y herramientas que serán necesarios en los próximos lustros para afrontar con eficacia los futuros desafíos", ha apuntado don Felipe.
En su opinión, "un país se construye día a día, con el esfuerzo continuado de todos y con la mirada puesta en el mañana" y los descubrimientos científicos también transforman y mejoran los servicios de las compañías "en beneficio de las personas y, precisamente, de la necesaria cohesión social".
Como ya señalara la pasada semana también en Valencia, en la inauguración del Congreso de la Empresa Familiar, el monarca ha subrayado la relevancia de que las compañías "miren al futuro y fijen su visión de progreso en las próximas generaciones".
Don Felipe se ha felicitado de acudir de nuevo a la entrega de los Premios Rey Jaime I, "una de las grandes citas con la ciencia y la excelencia académica" en España. Ya presidió las ceremonias de 2015 y 2016 y el año pasado tenía previsto hacerlo igualmente, pero canceló su asistencia debido a la crisis política en Cataluña por el desafío independentista y en su lugar acudió la reina Letizia.
 
En valenciano, el jefe del Estado ha calificado los galardones que concede desde hace 30 años la Fundación Rey Jaime I (FPRJ) como "una iniciativa privada extraordinaria" para reconocer la labor de excelencia "realizada en toda España y con una clara vocación internacional".
"Estos galardones son un puente, un buen modelo de apoyo y colaboración entre los ámbitos de la ciencia y la empresa", ha destacado don Felipe en su tercera visita a Valencia en mes y medio.
Además de Puig y Ribó, han asistido el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, y el presidente de las Cortes Valencianas, Enric Morera. También ha estado el secretario vitalicio y presidente fundador de los Premios Rey Jaime I, el científico valenciano Santiago Grisolía, a quien, a sus 95 años, Felipe VI le ha definido como una "figura esencial".

Galardonados

Don Felipe presidió el acto de entrega de la trigésima edición de los “Premios Rey Jaime I”, en la Lonja de los Mercaderes de Valencia, unos galardones que fueron creados en 1989 por la Generalitat Valenciana y la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados, bajo la presidencia de honor de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos, con el objetivo de aunar, en estudios e investigación, entidades científicas y empresariales, y así promover la investigación y el desarrollo científico en España.
Su Majestad el Rey accedió al Salón Columnario de la Lonja de los Mercaderes y se interpretaron la “Marcha de la Ciudad” y el Himno Nacional, a cargo de la Banda Municipal de Valencia.
Seguidamente, comenzó el acto con las intervenciones del alcalde de Valencia y del presidente de la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados y vicepresidente de la Fundación Premios Rey Jaime I, se proyectó un vídeo institucional y se dio lectura del acta del jurado. A continuación, Don Felipe subió al escenario y entregó los galardones que, en esta ocasión, han recaído en:

• María Vallet Regí, Investigación Básica
• Xavier Freixas Dargallo, Economía
• Dolores Corella Piquer, Medicina Clínica
• Íñigo Losada Rodríguez, Protección del Medio Ambiente
• Ramón Martínez Máñez, Nuevas Tecnologías
• Enrique Silla Vidal, Emprendedor

María Vallet, en nombre de los galardonados, y el presidente de la Generalitat Valenciana, pronunciaron unas palabras.
Los ganadores se hicieron públicos el pasado mes de junio, tras las deliberaciones de un jurado compuesto en esta edición por 18 Premios Nobel además de otros especialistas en las diversas materias. El President de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, proclamó a los 6 ganadores en presencia de los jurados en el Palau de la Generalitat.
Estos galardones, de ámbito nacional, se convocan anualmente y cada uno de ellos está dotado con 100.000 euros, medalla de oro y diploma, con el compromiso de destinar una parte del importe a la investigación en España. Una de sus características más representativas es la excelencia de sus jurados, que reúnen en cada edición a numerosas personalidades de ámbito nacional e internacional, entre los que destacan varios Premios Nobel.
A lo largo de estos tres decenios se han reconocido a un total de 146 premiados. Investigación Básica es la categoría que cuenta con mayor número de galardonados, 31 (el primer año hubo dos premiados de esta especialidad), le sigue Economía con 30, Investigación Médica/ Medicina Clínica con 26, Protección del Medio Ambiente con 24, Nuevas Tecnologías 19 y Emprendedor, el más reciente, 9. Las otras dos categorías que ya no se convocan fueron Urbanismo, Paisaje y Sostenibilidad con 6 premiados y Compromiso Social con uno.
Durante estos 30 años han participado como jurados más de mil personalidades de diferentes ámbitos, de los que 60 son Premios Nobel en especialidades como Física, Química, Medicina y Fisiología o Economía y se han registrado cerca de 3.000 candidaturas en las distintas materias.
Para finalizar, Don Felipe mantuvo un encuentro con los premiados e invitados.
En esta ocasión, Su Majestad el Rey estuvo acompañado por el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque; el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig; el alcalde de Valencia, Joan Ribó; el presidente de la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados y vicepresidente de la Fundación Premios Rey Jaime I, Vicente Boluda; el presidente ejecutivo de los Premios Rey Jaime I, Javier Quesada; el presidente vitalicio y presidente fundador de los Premios Rey Jaime I, Santiago Grisolía; el presidente de las Cortes Valencianas, Enric Morera; los jurados; invitados y asistentes.

martes, 6 de noviembre de 2018

Felipe VI y Lavrov examinan las perspectivas de la cooperación hispano-rusa


MADRID.- El Rey Felipe VI ha recibido este martes en el Palacio de la Zarzuela al ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, con quien ha examinado las perspectivas de la cooperación bilateral en distintos ámbitos y diversas cuestiones internacionales de actualidad.

Don Felipe ha dado la bienvenida a su invitado en el Salón de Audiencias, donde ambos han posado para los medios gráficos antes de celebrar en el despacho del monarca una reunión a la que han asistido el secretario de Estado español de Asuntos Exteriores, Fernando Martín Valenzuela, y el viceministro ruso Alexander Grushkó, junto a los respectivos embajadores.
En esta primera visita oficial a España desde la que realizó en marzo de 2014, cuando le recibió en la Zarzuela el Rey Juan Carlos, Lavrov se entrevistará a continuación con su homólogo español, Josep Borrell, con quien tiene previsto abordar la relación bilateral y asuntos internacionales como la crisis en Ucrania, la situación en Oriente Próximo y el conflicto de Siria.
Lavrov, que devuelve así las visitas a Rusia del anterior ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, en 2017, y de su antecesor, José Manuel García-Margallo, en 2015, ha firmado con Borrell un plan para la celebración de consultas políticas entre los dos ministerios para los años 2019 y 2020. 
Además, España y Rusia han acordado crear un “grupo de ciberseguridad” para analizar conjuntamente los problemas de seguridad y la difusión de mensajes falsos por internet con intención de influir en la política interna de otros países.
Aunque es la primera vez que el actual monarca recibe a Lavrov en la Zarzuela, el titular ruso de Exteriores mantuvo una larga conversación con Felipe VI en septiembre de 2014 en Nueva York, durante la recepción que los Reyes ofrecieron a una treintena de Jefes de Estado, de Gobierno y ministros de otros países al término de su visita de tres días con ocasión de la Asamblea General de la ONU.
España y Rusia, cuyo volumen de comercio bilateral supera los 4.600 millones de euros, han organizado juntos importantes proyectos humanitarios y han celebrado recientemente años duales del Turismo y de la Lengua y la Literatura, a los que seguirá el año dual de la Educación y la Ciencia previsto para 2019-2020.

miércoles, 31 de octubre de 2018

La Princesa Leonor lee la Constitución en su primera intervención pública

MADRID.- La Princesa Leonor ha pronunciado hoy, que cumple 13 años, sus primeras palabras públicas en un acto oficial al dar lectura al artículo 1 de la Constitución, donde se dispone que "la soberanía nacional reside en el pueblo español" y que la forma política del Estado "es la Monarquía parlamentaria".

Desde la tribuna del auditorio del Instituto Cervantes, la heredera de la Corona ha tomado la palabra en un acto conmemorativo de los 40 años de la Carta Magna para empezar a leer, con voz clara: "España se constituye en un Estado social y democrático de derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia y el pluralismo político".
Ante la mirada aprobatoria y complacida de Felipe VI y en presencia de la Reina, la Infanta Sofía y los máximos representantes del poder político, legislativo y judicial, la Princesa de Asturias ha continuado: "La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado" y "la forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria".
Poco antes, el Rey había inaugurado esta simbólica lectura íntegra de la Carta Magna, cuarenta años después de su aprobación por las Cortes el 31 de octubre de 1978, con el preámbulo en el que "la nación española" proclama su voluntad de "garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo".
Antes de empezar a leer, don Felipe ha agradecido esta iniciativa del Gobierno y el Instituto Cervantes, así como que fuera la Princesa quien continuara la lectura, y ha expresado su alegría por "compartir un día tan especial" con el Ejecutivo, los poderes del Estado y "tantos ciudadanos y ciudadanas".
"Pocas maneras hay mejores para reafirmar, una vez más, la fidelidad y el compromiso de la Corona con la democracia y la libertad, con España y la Constitución española", ha proclamado el jefe del Estado, cuya lectura del preámbulo de la Carta Magna ha sido rubricada con un fuerte aplauso de los asistentes, al igual que las palabras leídas a continuación por su hija mayor.
Tras su lectura, la Princesa Leonor ha cedido el testigo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien ha leído el artículo 2: "La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas".
La Reina Letizia y la Infanta Sofía acompañaban también a Leonor en esta sobria ceremonia, que recordaba la lectura anual del Quijote en el Círculo de Bellas Artes y que ha proseguido con la presidenta del Congreso, Ana Pastor: "El castellano es la lengua española oficial del Estado", que todos tienen "el deber de conocer", y "las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas comunidades".
El presidente del Senado, Pío García-Escudero, ha leído el artículo 4, dedicado a la bandera de España y al uso de las enseñas autonómicas, mientras que al del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, le ha correspondido el 5 -"La capital del Estado es la villa de Madrid"- y al del Supremo, Carlos Lesmes, el 6, que consagra a los partidos como "instrumento fundamental para la participación política".
La lectura del artículo 7, referido al papel de sindicatos y asociaciones empresariales, ha corrido a cargo de la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, tras la que han tomado la palabra los padres de la Constitución José Pedro Pérez-Llorca y Miquel Roca Junyent, en su caso con el artículo referido al respeto a la ley de ciudadanos y poderes públicos.
A Roca, que regresó hace unos años a primera fila de la actualidad como abogado de la Infanta Cristina en el caso Nóos, le ha correspondido el artículo 10, que regula el respeto a la ley de ciudadanos y poderes públicos.
En ese punto, un receso en la sesión de lectura ha permitido que Leonor diera las gracias a una periodista que la había felicitado por su cumpleaños, que los Reyes y sus hijas posaran junto a los representantes de los poderes del Estado -Sánchez entre los presidentes del Congreso y el Senado- y que conversaran todos unos instantes antes de abandonar la sede del Cervantes.
Ya sin tantas cámaras, se ha reanudado la jornada conmemorativa con la lectura del artículo 10, relativo a los derechos de la persona, a cargo del ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, quien ha elegido leerlo en catalán, al igual que ha hecho su compañera de gabinete Meritxell Batet con el número 14, que garantiza la igualdad ante la ley.
La titular de Economía, Nadia Calviño, ha optado por el gallego para leer el 30, que regula los deberes militares, mientras empleaban el castellano Margarita Robles, Reyes Maroto, María Jesús Montero, Pedro Duque, Luis Planas, María Luisa Carcedo, José Guirao y Fernando Grande-Marlaska, quien ha leído el que establece los derechos de los extranjeros y los requisitos para la extradición.
Al líder de la oposición, Pablo Casado, le ha correspondido la libertad de residencia y al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, el derecho de reunión, mientras que la fiscal general del Estado, María José Segarra, ha dado lectura al artículo que ampara la libertad de expresión y la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha elegido el que consagra la protección judicial de los derechos.
También se ha podido ver a Víctor García de la Concha, Darío Villanueva, Antonio Muñoz Molina, Mariano Barroso, Miguel Ríos, Rosa León y Adolfo Domínguez entre los estudiantes y ciudadanos anónimos que se han turnado en el atril hasta completar la lectura de los 169 artículos y quince disposiciones de la Constitución, que ha completado el propio director del Cervantes, Luis García Montero.