martes, 29 de enero de 2013

Un nuevo día aciago tumba el cortafuegos levantado por La Zarzuela

MADRID.- Si alguien pensó que el 31 de diciembre de 2012 culminaba el "annus horribilis" particular de la Familia Real española, estaba muy equivocado. El 2013 ha comenzado con fuerza y enero acumula días aciagos que este martes alcanzaron una nueva cima.

No hay día que no trascienda algún nuevo detalle que aceche de cerca a la Casa Real y el escándalo Nóos hace mucho que dejó de ser un asunto personal de Iñaki Urdangarin para salpicar cada vez más de cerca a su familia política y, por ende, a la Corona. Después de la imputación de este martes del secretario de las Infantas Elena y Cristina (por tanto empleado directo de la Casa del Rey), Carlos García Revenga, muchos se preguntan cuánto tiempo tardará en caer la hija de los Reyes.

Parece que el "cortafuegos" utilizado por La Zarzuela para evitar males mayores, cargándole todo el muerto, que se dice, a Urdangarin y hasta borrándole de la web de la Casa Real se viene abajo a marchas forzadas.

En las redes sociales no se hablaba de otra cosa y el cerco se estrecha cada vez más en torno a Doña Cristina. Tenía propiedad al 50% de las empresas del entramado de su imputado marido, su secretario también está imputado en el Caso y el Duque, según los correos de Diego Torres, hasta le decía en qué cuentas debía ingresar el sueldo que recibía como Infanta. Blanco y en botella, clamaban indignados los internautas en esta nueva jornada aciaga para la Monarquía.

Por si fuera poco, el juez instructor del caso Nóos, José Castro, admitía al mismo tiempo la personación como acusación particular de la Abogacía del Estado, en representación de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT), después de que así lo solicitase Hacienda ante el presunto fraude fiscal por valor de unos 470.000 euros en el que habrían incurrido tanto el Duque de Palma como el Instituto Nóos.

Cabe recordar que la Agencia Tributaria apunta a que Urdangarin percibió retribuciones de entidades privadas que, sin embargo, eran facturadas a través de la mercantil Aizoon (de la que es copropietario al 50% junto a su mujer), empresa "pantalla" que supuestamente utilizaba para ocultar al verdadero receptor de las retribuciones y disminuir de este modo su tributación en el IRPF.

Y todo ello, la víspera de que Don Felipe cumpliera 45 años. Los mismos que se gasta Guillermo de Holanda y un par de días después de que la Reina Beatriz abdicara en su favor. Por cierto, que la monarca holandesa tiene 75 primaveras, las mismas que Don Juan Carlos. ¿Blanco y en botella?

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