domingo, 21 de junio de 2020

Un empresario amigo de Juan Carlos financió la luna de miel de Felipe y Letizia, según 'The Telegraph'


LONDRES.- El empresario, amigo y compañero de regatas del rey Juan Carlos, Josep Cusí, pagó 269.000 de los 467.000 dólares que costó la luna de miel que Felipe y Letizia realizaron tras su boda en el 2004 y que les llevó a lugares como Camboya, las islas Fiji o California. Así lo revela el diario británico 'The Telegraph', que añade que el resto de la factura la costeó el rey emérito. La Casa Real ha rechazado hacer declaraciones a dicho rotativo.
Según explica 'The Telegraph', la luna de miel de los entonces príncipes Felipe y Letizia empezó en Jordania, donde acudieron como invitados a una boda. Desde allí iniciaron un periplo que les llevó por Aqaba, Camboya, Fiji, Samoa, California y México.
Para preservar su anonimato, la pareja se registraba con el poco original seudónimo de "señor y señora Smith". Pasaron por hoteles de gran lujo como el exclusivo Wakaya Resort en una isla privada de Fiji, el Raffles Le Royal en Phnom Penh o el Sheraton Denarau tambié Fiji.
Según los documentos citados por 'The Telegraph', 269.000 dólares de los 467.500 que costaron los vuelos de la pareja en junio del 2004 los pagó una empresa llamada Navilot, registrada a nombre de Josep Cusí.
El diario recoge que el abogado de Cusí ha declarado al respecto que Navilot era propietaria de "varios yates de la serie del 'Bribón' con los que el rey Juan Carlos y Cusí habían competido". El abogado ha añadido no tener conocimiento de otros usos de los bienes de la empresa.
Cusí, de 86 años, ha sido compañero de Juan Carlos I desde principios de la década de los 70 y juntos han ganado decenas de regatas internacionales. El empresario catalán también se ha encargado de la compra y venta de yates para el rey emérito.
La prensa internacional lleva meses tras la fortuna opaca de Juan Carlos. El pasado marzo, 'The Telegraph' ya publicó que que Felipe VI es el segundo beneficiario de una fundación 'offshore' donde se ingresó una supuesta donación de 65 millones de euros de Arabia Saudí a su padre. Esa cantidad se habría depositado en una cuenta abierta en el banco privado Mirabaud, a nombre de la Fundación Lucum.
A raíz de esas informaciones, el actual monarca anunció que renunciaba a la herencia de su padre, a quien retiró la asignación económica de la que disfrutaba.

sábado, 20 de junio de 2020

Sólo el 34,1% de los españoles apuesta por una república, según una encuesta de 'La Razón'


MADRID.- Una encuesta que publica este sábado La Razón, realizada por NC Report, confirma que la mayoría de los españoles ve clave el papel de la Casa Real, y no solamente aprueban el papel de la institución, sino también el del Rey Felipe VI.

Los participantes en la encuesta, aprueban los seis años de reinado de Felipe VI. El 69,5% cree que el papel del Rey ha sido positivo, incluso cree que el monarca ha transformado a la institución de la monarquía en ese tiempo, convirtiéndola en más transparente de lo que era en 2014, cuando Juan Carlos I era el Rey.
A la pregunta de si representa una garantía para los valores de la democracia española, el 61,7% de los españoles responde con un sí, y solo el 30% de los españoles responde con un no.
Asimismo, los encuestados también ven a la Monarquía como un símbolo de unidad, garante de España y de su unidad territorial frente a las voluntades secesionistas de País Vasco y Cataluña.
La encuesta realizada por NC Report también cuestionó sobre si la Monarquía es el sistema político idóneo para España. El 55,5% de los españoles cree que sí, mientras que el 34,1% de los encuestados apuesta por una república.
La Monarquía también es considerada como una institución «clave» en política exterior. El 62,8% de los encuestados cree que los Reyes juegan un papel de capital importancia en ese ámbito.

El problema no es la Monarquía / Editorial de 'La Razón'

Se olvida muy intencionadamente que una Monarquía parlamentaria es un sistema político representativo en el que el Rey ejerce la función de jefe de Estado bajo control de los poderes Legislativo y Ejecutivo. En esencia, es un régimen en el que la soberanía nacional recae en la ciudadanía, que defiende las libertades públicas y civiles y que entronca con la tradición política de las grandes democracias europeas. Su destino, como enseña la historia, está unido a la defensa inequívoca de la Constitución, de la que emana su poder arbitral. 

Querer deslegitimar a la Monarquía como un régimen poco menos que vestigio de la dictadura demuestra un desconocimiento de nuestra historia, del papel jugado por la institución en la Transición y la restauración democrática y, lo que es peor, una manipulación con objetivo de socavar su prestigio y provocar el ahora anunciado nuevo proceso constituyente, hoy encabezado bajo el lema «régimen del 78». 

A los seis años de que Felipe VI fuese proclamado Rey en las Cortes Generales, el 19 de junio de 2014, no hay duda de que su mandato es una garantía de estabilidad en un momento especialmente convulso en el que se le ha situado en el centro de los ataques. Mientras su papel es la representación de la unidad del Estado frente a los otros órganos independientes, ahora la izquierda populista que ha impuesto su «marco mental» en el Gobierno quiere aislar la figura del Rey, rebajar su función simbólica, degradarla y utilizarla como referente del pacto constitucional, que sin duda lo es.

Pero aún en estas circunstancias, su mandato está siendo ejemplar bajo el precepto fundamental de ser el Rey de todos. Por un lado, España se ha debido enfrentar al mayor ataque a nuestro sistema de convivencia representado por la Constitución, encabezado por el nacionalismo catalán, que creyó quebrar nuestro orden legal e imponer de facto la independencia, lo que hubiera comportado la caída de la Monarquía parlamentaria. 

El discurso que, el 3 de octubre de 2017, pronunció en defensa de la Constitución y del Estado Derecho cuando la Generalitat encabezó un golpe a nuestra legalidad, insistió en algo que hoy se subvalora, incluso se deprecia, y es que «desde hace décadas vivimos en un estado democrático que ofrece las vías constitucionales para que cualquier persona pueda defender sus ideas», como si fuera una continuidad del franquismo. 

Esa es la narrativa populista que se abre paso. Así lo hemos oído decir en sede parlamentaria, pero no por los grupos que dirigieron el proceso sedicioso o por otros que apoyaron la violencia contra nuestra democracia. No, lo dicen reiteradamente miembros del actual Gobierno, como su vicepresidente segundo, portavoces autorizados y altos dirigentes de Podemos, el socio que sostiene al Ejecutivo de Pedro Sánchez. 

Críticas muchas veces tan grotescas como que el jefe del Estado vista para los actos castrense con uniforme de capitán general, o lo que cuesta a los presupuestos generales la Casa Real –por cierto, la más económica entre las repúblicas y monarquías europeas–, sólo es munición muy barata –pólvora del rey, pues pueden decirlo en uso de la libertad que protege la Carta Magna– para orquestar una ceremonia de la confusión con un solo objetivo que ya marcaron los partidos independentistas en Cataluña: situar en el objetivo a quien representa la estabilidad y el orden constitucional.

Tal y como publicamos en una encuesta de NC Report hoy en nuestras páginas, la Monarquía sigue siendo una institución central que da estabilidad al sistema en un momento en el que los otros poderes del Estado sí están seriamente dañados. Los problemas que tiene España no son causa de su forma de Gobierno, sino de los representantes del Poder Legislativo y Ejecutivo, empezando por el presidente Pedro Sánchez. Hay que tenerlo muy en cuenta para renovar más pronto que tarde un pacto en torno a la Constitución.




viernes, 19 de junio de 2020

El Rey lanza un mensaje al mundo de "confianza" en España como destino turístico seguro


MADRID.- El Rey ha presidido este jueves el lanzamiento de la campaña "Spain for sure" ("España, seguro que sí"), dirigida a mandar un mensaje al mundo de "fe y confianza" en el país y en la solidez de su economía ante la reapertura de las fronteras, después de tres meses de cierre por la pandemia.

Don Felipe, junto a la reina Letizia, han participado en el acto organizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores en el Museo del Prado con el objetivo de relanzar la imagen de España como destino serio y fiable y atraer a los turistas extranjeros una vez superado lo peor de la crisis sanitaria.
La campaña se ha puesto en marcha en vísperas de que España restablezca el tránsito con los países europeos del espacio Schengen el próximo domingo, día 21, coincidiendo con el final del estado de alarma, mientras que con Portugal y el resto de naciones será el 1 de julio.
Don Felipe ha afirmado que el lema "Spain for sure" es expresión de "la energía y la fortaleza" de España y "un mensaje de confianza en el futuro".
"Somos capaces de lograr lo que nos propongamos", ha enfatizado el monarca, quien ha hecho un llamamiento a actuar juntos para superar "el zarpazo inesperado y cruel" que ha supuesto el coronavirus.
A juicio del Rey, España afronta "momentos cruciales para recuperarse", tanto de la covid-19 como de la difícil situación económica.
Pero ante la adversidad, ha animado a demostrar la capacidad de superación que caracteriza a los españoles y hacerlo saber al mundo.
"Decididos todos a enviar juntos al mundo un claro mensaje de fe en nosotros mismos y de confianza en la solidez de nuestra economía y de nuestra sociedad. Confianza y fe en nuestro futuro", ha reafirmado el jefe del Estado.
Los Reyes han estado acompañados por la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya; la de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto; y el de Cultura y Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes.
González Laya ha hecho hincapié en que España "no da nunca nada por perdido" y es un país "sólido, robusto y abierto al mundo".
Por ello, ha hecho ver a la comunidad internacional la "seguridad y confianza" en España, "una elección segura y un país de posibilidades".
Rodríguez Uribes ha animado a los turistas a volver a visitar España por su seguridad "jurídica, sanitaria y humana".
Durante el acto, se ha proyectado un vídeo en el que han participado algunos de los embajadores honorarios de la Marca España, como los deportistas Rafael Nadal, Pau Gasol y Fernando Alonso, cocineros como Ferrán Adriá y los hermanos Roca, y el cardiólogo Valentín Fuster.
"Este partido, juntos, lo ganamos seguro", afirma Nadal en el mensaje que Exteriores, a través de la Secretaría de Estado de España Global, va a distribuir al mundo por las redes sociales.
Al foro se han sumado el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, el la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, y el presidente del Foro de Marcas Renombradas, Joaquín Osborne, cuyas organizaciones colaboran en la campaña.
Bonet se ha mostrado convencido de que España está en condiciones de superar la profunda crisis en la que está inmerso el país debido al coronavirus.
"Ganar la batalla del verano será ganar la guerra de la recuperación", ha dicho Bonet en su llamamiento a apoyar al turismo.
Garamendi ha compartido el optimismo porque "las empresas españolas están muchísimo mejor preparadas que en 2008" durante la anterior crisis.
Los responsables de la CEOE y de la Cámara de Comercio de España han coincidido en la necesidad de actuar con unidad y en elogiar el papel de la Corona en el apoyo de la imagen de España y de sus empresas.
La presentación de la campaña ha tenido lugar horas después de que el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, haya dado a conocer el Plan de Impulso al Sector Turístico, que contempla destinar 4.262 millones de euros para reflotar el sector después de tres meses de parón.
El turismo es clave para la economía española, al representar el 12,3 por ciento del PIB nacional.
En 2019, se volvió a batir, por séptimo año consecutivo, el récord de visitas de extranjeros con 83,7 millones de turistas, de los que 29 vinieron durante el verano.
El Reino Unido fue el principal emisor de turistas a España, con más de 18 millones, seguido de Alemania, con 11,1 millones.

miércoles, 17 de junio de 2020

La monarquía necesita el conflicto con Catalunya / Jordi Barbeta *

Como estaba previsto, dada su trayectoria, el Tribunal Constitucional español ha denegado por unanimidad la suspensión de la sentencia contra los líderes independentistas encarcelados. Tampoco les permitieron que se confinaran en casa, tal como aconsejaban los médicos, por una maniobra de intimidación propiciada desde el Tribunal Supremo. 

Y la saña continúa de manera ostentosa ahora con Trapero, ahora con Josep Maria Jové y Lluís Salvadó, a quien la jueza Alegret impone una fianza de 4,5 millones de euros, y continúa con las 795 personas procesadas en la causa general contra el soberanismo catalán. El ensañamiento sigue y seguirá in crescendo porque la España institucional tiene demasiados problemas y miserias que debe tapar y tradicionalmente la manera de hacerlo es parapetarse en el combate contra Catalunya.

El cierre de filas para impedir la investigación parlamentaria de los negocios sucios de Juan Carlos es el síntoma más claro de cómo se ve de débil a sí mismo el régimen. Han tenido que movilizar a los letrados del Congreso, que han hecho su servicio a la patria argumentando sin vergüenza que todo lo que ha hecho y hará Juan Carlos siempre será inviolable, porque si no fuera porque ha sido rey, no habría podido hacerlo. 

En los Estados Unidos de Donald Trump, lo que han hecho los letrados y la Mesa del Congreso sería considerado obstrucción a la justicia. Así que la contradicción que supone que la Fiscalía sí considere el rey emérito investigable sólo se puede entender como una maniobra para defender más que para acusar ante las diligencias abiertas por tribunales europeos.

Siempre que las circunstancias han situado a España a las puertas de un conflicto social que podía desembocar en un cambio político o incluso una revolución, inmediatamente la monarquía, el ejército y los poderes institucionales han propiciado el conflicto con Catalunya para distraer a los españoles y hacerlos cerrar filas con la eterna canción de la unidad de la patria. Pasó el 36 cuando el "Alzamiento" era "nacional" y los "rojos" eran separatistas, pero también antes. 

Lo explica Borja de Riquer en su libro Alfonso XIII y Cambó. A finales de 1918, España sufre una profunda crisis, Alfonso XIII teme un estallido revolucionario y para detenerlo le ofrece a Cambó el Estatuto de Autonomía. "No veo otra manera de salvar una situación tan difícil —le dice el monarca— que satisfacer de una vez las aspiraciones de Catalunya". Cambó cree que ha llegado la hora, pero lo que pasa a continuación es que las ansias revolucionarias se convierten en manifestaciones anticatalanas multitudinarias organizadas por las diputaciones castellanas, al tiempo que las Cortes expresan su rechazo a la autonomía de Catalunya.

Es la misma estrategia, ya comentada en otros artículos, denunciada por Marx respecto de la relación de Inglaterra con Irlanda. "Si cae Irlanda, caerá también Inglaterra... El sistema inglés, además de perder una fuente importante de sus riquezas, se vería privado también de la fuente más importante de su fuerza moral como representante de la dominación de Inglaterra sobre Irlanda".

Ahora se acercan tiempos difíciles porque las consecuencias económicas de la pandemia y las desigualdades comportarán protestas que fácilmente pondrán en cuestión el régimen político e, incluso, la monarquía, más impopular que nunca, con un rey aplaudido por los fascistas más que por nadie e intentando deshacerse del padre que le entregó el trono. El magistrado Marchena ha añadido emoción en otoño caliente anunciando la inexorable inhabilitación del president Torra para mediados de septiembre.

El historiador Paul Preston explica con precisión la realidad española contemporánea en su libro A People Betrayed. Corruption, Political incompetence and Social Divisions. Spain 1874-2014, editado en catalán Un poble traït y en castellano Un pueblo traicionado. La obra es un trabajo de investigación que engancha desde el principio. Comienza con una cita de Ortega y Gasset de 1921 que me permito reproducir como conclusión de este artículo. "Empezando por la monarquía y siguiendo por la Iglesia, ningún poder nacional ha pensado más que en sí mismo (...) Monarquía e Iglesia se han obstinado en hacer pasar sus propios destinos como los auténticos nacionales".


 (*) Periodista


martes, 16 de junio de 2020

Prietas las filas: el rey emérito, intocable / José Antich *

Ciertamente, el derecho español lo aguanta todo si de lo que se trata es de proteger al Estado. Una vez más, la Mesa del Congreso de los Diputados impedirá que se tramite la petición de la práctica totalidad de partidos independentistas, nacionalistas y de Unidas Podemos para crear una comisión de investigación parlamentaria sobre los turbios asuntos económicos de Juan Carlos I. 

Aunque en esta ocasión la solicitud había sido cuidadosamente medida para sortear las prerrogativas de inviolabilidad y la no sujeción de responsabilidad contempladas en la Constitución y se había situado todo a partir de su renuncia a la jefatura del Estado con la abdicación de junio de 2014, los letrados del Congreso parecen haber dado con la nueva piedra filosofal para esquivar cualquier investigación.

Los sabios letrados sostienen lo siguiente: "la presente solicitud [de una comisión de investigación] se refiere a cuestiones que, aun cuando hayan podido tener proyección en una etapa posterior, se corresponden sin solución de continuidad, con el periodo de tiempo en que su Majestad Juan Carlos I era el Jefe del Estado y traen causa del mismo hecho de la ocupación de dicha Jefatura por aquel". 

Dicho en lenguaje común, si ahora se abriera una investigación no se sabría qué es anterior a 2014 y qué es posterior. Por lo cual, lo mejor es olvidarse de cualquier investigación, en este caso, parlamentaria.

Imagino que los letrados del Congreso son plenamente conscientes de lo que sostienen y que, llevado a la práctica, la inviolabilidad acaba siendo de por vida deje o no deje la jefatura del Estado. Es evidente que el miedo del Estado a una comisión de investigación parlamentaria, aunque esté todo atado y bien atado con la mayoría del PSOE, PP, Vox y Ciudadanos, es alto y que cualquier trapicheo legal acaba dándole la vuelta a la misma Constitución.

Lo que quizás no se dan cuenta los guardianes del Estado es que la sobreprotección de Juan Carlos I con todo lo que ya se conoce, no hace otra cosa que debilitar a la monarquía parlamentaria como forma de estado. La protección de la corrupción debilita a los que están detrás y en este caso de una manera muy especial a la familia real. 

No hay separación entre padre e hijo si el hijo continúa protegiendo al padre, que es, en la práctica, lo que sucede en España. Y eso no se corregirá con un tour por toda España como el que se nos anuncia ahora en plena crisis de la Corona. 


(*) Periodista


lunes, 15 de junio de 2020

Euskal TB (y TV-3) enfocan la monarquía / Ferrán Monegal *

En Euskal Telebista, la televisión pública de Euskadi, no se andan con paños calientes con la monarquía. El domingo 7 de junio emitieron un reportaje-documental titulado El virus de la corona. Siete días después, este domingo día 14, nos lo ha ofrecido TV-3 íntegro, en castellano.  

El trabajo de Euskal Telebista, dirigido y presentado por la periodista Eider Hurtado, tiene una primera parte dedicada a las últimas oscuras andanzas monetarias del rey emérito, cesante o dimitido Juan Carlos I. 

El trasiego de millones, sus regias correrías por Suiza con un maletín rebosante de billetes, sus sociedades en paraísos fiscales y el dato que ofreció Roberto Centeno, exconsejero de Campsa: que desde 1979 a Juan Carlos I se le pagan 5 millones de dólares por cada petrolero que llega del Golfo Pérsico.

Esta ha sido la primera parte, un folclore ya conocido sobre un Rey, o ex Rey, señalado socialmente como corrupto y que ya ha perdido todo su prestigio. Nos decían que ya está pensando incluso en exiliarse a la República Dominicana, cosa que sería digna de un titular patafísico: ¡El Rey elige para exiliarse una república!

Concluida esta primera parte de festival juancarlista, llegó la segunda. Esa ha sido la tremenda. Ha sido un torpedo en la linea de flotación de la actual Casa del Rey, y sobre la monarquía. Arrancando con una entrevista a Corinna (formato epistolar) en la que advierte que ya le comunicó a Felipe VI  los turbios negocios de su padre, a partir de ahí, el documental pasa a enfocar al hijo.

La información publicada en The Telegraph sobre su vinculación a las cuentas ocultas de su padre;  sus actuales viajes con empresarios por el mundo («Sigue el legado de su padre como facilitador de negocios») y la sospecha  de que lo sabía todo de las trapacerías de su padre, han conformado el grueso de la andanada de Euskal Telebista.

Decía Eider Hurtado para concluir: «Pese a los intentos de diferenciarse de su padre, la crisis de las cuentas suizas ha hecho mella en el reinado de Felipe VI». Es decir, dado que lo del padre ya está clarísimo, veamos qué hacemos ahora con el hijo.

TV-3 se ha sumado, por la vía indirecta (comprando el trabajo de ETB), a este nuevo foco puesto sobre la actual monarquía. Debe ir con cuidado TV-3.  Después de cómo ha disimulado y tergiversado lo de la Pujol’s family, no está legitimada para analizar a sospechosos de corruptos.


 (*) Periodista


Defendiendo al rey Juan Carlos / Jaime Peñafiel *

De un tiempo a esta parte y por culpa del tremendo error de Felipe VI de expulsar a su padre de la Familia Real, descalificándole públicamente y retirándole incluso la asignación económica de 200.000 euros que recibía, no de él sino de los Presupuestos Generales del Estado, determinada prensa viene pidiendo que el rey Don Juan Carlos se vaya del país, se exilie. Olvidando que, con esta petición, se están violando sus derechos.

¿Por que no le dejamos vivir en paz?

Siempre he defendido a don Juan Carlos. Por lealtad a un afecto correspondido. Hoy, y después de ver la erosión a la Monarquía de Unidas Podemos, estoy de acuerdo con el ex ministro Jorge Fernández Díaz cuando dice que “Cuestionar la Monarquía es mas letal para España que el coronavirus”.

Y por no parecerme a todos los que se han pronunciado contra don Juan Carlos, incluido su hijo, vuelvo por mi fueros, en un intento de no hacer leña del árbol caído, derribado,  recordando, en palabras de Luis Maria Anson, que “el reinado de don Juan Carlos ha sido, según los historiadores mas rigurosos, uno de los cuatro reinados mejores de la Historia de España, junto a los de Carlos I, Felipe II y Carlos III”.

No podemos olvidar que cuando el golpe del 23-F “ordenó a los militares que regresaran a los cuarteles salvando así para España la democracia y la libertad”.

Recientemente, en un programa de la Cuatro, una periodista me acusó de monárquico. De haber sido republicano, me contaría entre “los incontables republicanos que se proclamaron juancarlistas” a los que Luis Maria Anson se refería en su articulo “La abdicación del Rey” en “El Mundo”. Y, como le reconocí a Jorge Javier Vázquez la pasada semana en “Sálvame” de Telecinco: “ Ni rojo ni maricón” pero si juancarlista.

Esta semana se cumplen seis años de la abdicación de don Juan Carlos. Y como escribe el ilustre periodista y académico “Los historiadores explicaran los motivos que tuvo el Rey para abdicar tras haber cumplido hasta la extenuación con sus deberes de Jefe de Estado”.

Desde ese día esta sufriendo una campaña atroz en la que le están llamando de todo. Y voy a decir algo por lo que esta gentuza me va a descalificar: Don Juan Carlos no ha robado ni un euro. Lo suyo han sido comisiones que no son un delito. Posiblemente, una falta de ética. Pero gracias a sus gestiones, muchas, muchísimas empresas españolas lograron millonarios contratos en los países árabes de los que el Rey se llevó las correspondientes comisiones que no es un delito, repito. Que tampoco es ético, repito. Otra cosa sería el tema fiscal.

Por ello, no son de recibo las declaraciones de Tania Sánchez de IU pidiendo una consulta sobre el futuro de la Monarquía, explicando que el Gobierno tiene la potestad de convocar un referéndum consultivo. 
Y los socios de Pedro Sánchez desde IU son quienes con más ahínco han cargado contra la Corona: “ No queremos un discurso, queremos explicaciones en el juzgado; no es una manzana podrida, es un Institución intrínsecamente corrupta contra la que si tenemos vacuna. La única solución abdicación y referéndum. El ciudadano Felipe no ha hecho una sola mención al nuevo escándalo sobre la fortuna ilícita en Suiza de su padre. Las presuntas actividades delictivas de los Borbones no pueden seguir impunes: exigimos transparencia y que se inicie una investigación tanto en los tribunales como en sede parlamentaria para depurar responsabilidades”.

Con esta campaña no solo se pretende dañar a Don Juan Carlos sino también a su hijo Felipe VI (¡que mal mediste las fuerzas atacando a tu padre).  Como resultado de tus palabras, se condicionará tu continuidad. Y se propondrá una nueva Constitución con la Republica confederal como forma de Estado y..... con Sánchez como Presidente. Es con lo que sueña. El y Pablo Iglesias que es lo mismo. ¡Vaya pareja de traidores!

Solo así don Juan Carlos se irá al exilio. Pero también Felipe, Letizia y sus hijas.

Y ahora, distinguidos lectores, piensen de mi lo que quieran pero no quiero parecerme, en modo alguno, a esta gente. Ya va siendo hora de que alguien le defienda y agradezca los servicios prestados a este nuestro país durante cuarenta años. ¡Dios salve al Rey!


(*) Periodista


Los letrados proponen rechazar la investigación a don Juan Carlos en el Congreso

MADRID.- Los letrados del Congreso proponen a la Mesa rechazar la comisión de investigación sobre el rey Juan Carlos en la que Unidas Podemos y otros grupos pedían abordar actividades supuestamente ilícitas tras su abdicación, pues entienden que su inviolabilidad es absoluta y tiene efectos jurídicos permanentes. 

Según han informado fuentes parlamentarias, el informe de los letrados del Congreso sostiene que no procede admitir a trámite la iniciativa, aunque será la Mesa del Congreso quien se pronuncie mañana al respecto y previsiblemente la rechace.
La propuesta de Unidas Podemos estaba apoyada por las formaciones nacionalistas e independentistas, pero no por el PSOE, y pedía investigar hechos en los que el rey emérito estaría implicado, como la construcción del AVE a La Meca, y que habrían sucedido después de abdicar.
Hasta la fecha, todas las peticiones en la línea de investigar a Casa Real han sido rechazadas por la Mesa del Congreso según el criterio de los servicios jurídicos: no ahondar en las actividades del rey emérito porque su inviolabilidad es permanente. 
Un argumento que reiteran en el informe actual, que recoge además que aun cuando esas actividades hayan podido tener proyección en una etapa posterior, están relacionadas también con el periodo de tiempo en el que el rey Juan Carlos era el jefe del Estado.
Los servicios jurídicos entienden que investigarlo "vendría a vaciar de contenido las prerrogativas constitucionales del Jefe del Estado, que despliegan sus efectos de forma permanente". Sin embargo, la Fiscalía del Tribunal Supremo sí ha asumido la investigación sobre la relevancia penal de los hechos ocurridos desde junio de 2014, cuando Juan Carlos de Borbón dejó de ser jefe del Estado en España y, con ello, perdió la inviolabilidad que le reconoce la Constitución.
"Cada vez necesitan argumentos más alambicados y más débiles para seguir protegiendo a la Casa Real y seguir poniéndola por encima de la ley. Nosotros, por supuesto, lo vamos a seguir intentando. Nuestra democracia no se puede permitir mirar para otro lado", ha escrito en la red social Twitter el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, tras conocerse ese informe.
Mañana, la Mesa del Congreso tendrá que calificar la propuesta y sus nueve integrantes deberán votarla. La Mesa la conforman tres representantes del PSOE (incluida la presidenta, Meritxell Batet), tres de Unidas Podemos, dos del PP y uno de Vox.
Además de esta propuesta firmada por portavoces de ERC, JxCat, la CUP, PNV, EH Bildu, Más País, Compromís y BNG, todos estos partidos menos Unidas Podemos promovieron otra comisión de investigación que pedía indagar en el Congreso si entre los beneficiarios de las supuestas "actividades ilícitas" del rey Juan Carlos está Felipe VI, así como el conocimiento que éste tenía sobre las actividades de su padre.
Los letrados de la Cámara realizan un informe cada vez que un grupo solicita la creación de una comisión de investigación.
 

El portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, ha criticado este lunes que los argumentos de los letrados de la Cámara Baja para rechazar que se cree una comisión de investigación en el Congreso sobre las posibles actividades irregulares del Rey Juan Carlos I cada vez son, a su juicio, "más alambicados y más débiles", y sólo tienen el objetivo de "seguir protegiendo a la Casa Real y seguir poniéndola por encima de la ley".
"Cada vez necesitan argumentos más alambicados y más débiles para seguir protegiendo a la Casa Real y seguir poniéndola por encima de la ley. Nosotros, por supuesto, lo vamos a seguir intentando. Nuestra democracia no se puede permitir mirar para otro lado", ha avisado Echenique en varios mensajes en las redes sociales.
El dirigente del partido morado se ha pronunciado así tras hacerse públicas las conclusiones del informe elaborado por los letrados del Congreso sobre las peticiones registradas la semana pasada por Unidas Podemos y también por los grupos independentistas, nacionalistas y Más País, para crear una comisión de investigación sobre el Rey emérito, sus negocios, y "las relaciones diplomáticas y comerciales entre España y Arabia Saudí".
Aunque todas estas formaciones ya habían pedido sin éxito esta comisión en muchas ocasiones, decidieron volver a intentarlo tras conocerse que la Fiscalía del Tribunal Supremo había asumido una investigación sobre las denuncias acerca de supuestas comisiones abonadas por Arabia Saudí por el contrato del AVE a La Meca y y su ingreso en cuentas atribuidas a Juan Carlos I.
Con el objetivo de esquivar el veto de la Cámara, Unidas Podemos había especificado esta vez en su petición que solo se investigarían las actividades desarrolladas después de la abdicación de Juan Carlos I en 2014, tomando así el argumento de la Fiscalía de que el Rey emérito perdió en ese momento la inviolabilidad.
Sin embargo, los servicios jurídicos del Congreso han vuelto a reiterar su criterio contrario a tramitar iniciativas que supongan que el parlamento investigue a la Familia Real, como han venido manifestando en ocasiones precedentes, recalcando que esa inviolabilidad tiene "efectos jurídicos permanentes".
"Ahora nos dicen que, aunque Juan Carlos I de Borbón hubiera cometido delitos tras su abdicación, estarían relacionados con hechos cometidos durante su reinado. Parece que la inviolabilidad del 56.3 es eterna, contra el criterio de la Fiscalía y la reforma de la LOPJ del 2014", ha denunciado Echenique.
En este sentido, el portavoz 'morado' ha denunciado que los letrados defiendan que la inviolabilidad del Rey emérito se pueda proyectar "al futuro" tras su abdicación, sobre todo cuando ya es "insostenible", a su juicio, que se proteja con esa inviolabilidad los "presuntos delitos cometidos como parte de la actividad privada de Juan Carlos I de Borbón y fuera de su actividad como Jefe del Estado".
"Que se proyecte al futuro tras la abdicación es nuevo", ha criticado.

domingo, 14 de junio de 2020

La monarquía afronta la crisis con menos respaldo institucional y parlamentario / Fernando Garea *


No hay encuestas del CIS sobre la monarquía desde 2015 y, por tanto, es imposible tener datos ciertos sobre el grado de aceptación de la monarquía, después de conocerse que el anterior jefe del Estado, Juan Carlos I, tenía una cuenta en Suiza y que, presuntamente, cobró comisiones por la adjudicación del AVE a La Meca

No hay forma de medir por esa vía el grado de aceptación de la Corona y el nivel de popularidad del actual rey, Felipe VI. No es posible evaluar cuánto le puede afectar a la institución la investigación al rey emérito abierta por la Fiscalía, en plena crisis sanitaria e iniciando una crisis económica y social imprevisible, con consecuencias en las instituciones del Estado.

"En la anterior crisis económica todas las instituciones políticas y también la Corona salieron dañadas, aunque es verdad, que era con el anterior Rey. Pero las crisis económicas suelen desembocar en crisis institucionales si no se gestionan bien y también significa que la ciudadanía considere que no son ellos únicamente quienes están pagando la crisis", asegura Juan Pablo Ferrandiz, investigador principal de Metroscopia

Ante esa crisis, en todo caso, sí hay forma aproximada de analizar cuánto apoyo institucional tiene la Corona para afrontarla. Basta con el dato de que más de 70 diputados, algo más del 20% del Congreso, han firmado peticiones para que el Parlamento investigue la actuación del anterior Rey y, por tanto, están dispuestos a exigir responsabilidades a la persona que ha encarnado la institución durante 39 años. Coincide además, que esos partidos en este momento cuestionan abiertamente la Monarquía y además uno de ellos, Unidas Podemos, forma parte del Gobierno, lo que también debilita su apoyo institucional.

Los partidos que han firmado esa petición son ERC, Junts per Catalunya, la CUP, PNV, BNG, Mas País, Compromís y EH Bildu. Unidas Podemos ha presentado la suya propia.

En un cálculo aproximado, unos seis millones de votantes de un total de 24 millones de electores, votaron en las últimas elecciones generales de noviembre de 2019 a esos partidos no monárquicos. Es obvio, que puede haber votantes de esos partidos que discrepen de ese punto concreto, pero el dato sirve para medir el apoyo institucional que sus representantes pueden dar a la monarquía.

A principios de los 90, por tomar alguna referencia, escasamente pasaban de 20 los diputados que cuestionaban abiertamente la monarquía, lo que no superaba el seis por ciento del Congreso. Y obviamente, el número de votos a esos partidos era mucho más bajo.

Entonces, los partidos que presentaban iniciativas críticas con la monarquía eran Izquierda Unida, Herri Batasuna y ERC. Y ninguna pasaba de la Mesa del Congreso, que por unanimidad siempre las rechazaba de plano. 

La configuración actual no quiere decir que haya posibilidad de acabar con el régimen de monarquía parlamentaria o que la Corona esté en peligro, pero sí significa que el respaldo parlamentario e institucional se ha reducido notablemente, como consecuencia de que hay más españoles que votan a partidos que la cuestionan.

El divorcio entre monarquía y Parlamento o monarquía y partidos se manifestó en el debate de investidura de Pedro Sánchez.

Muestra un divorcio entre monarquía y Parlamento o monarquía y partidos más pronunciado que nunca y que se manifestó en el debate de investidura de Pedro Sánchez el pasado mes de enero, cuando de forma insólita tres líderes (Pablo Casado, Santiago Abascal e Inés Arrimadas) incluyeron en sus discursos referencias elogiosas al Rey, mientras que otras formaciones hicieron lo contrario y una parte del hemiciclo vitoreó al monarca, como nunca había ocurrido en la historia constitucional.

Al Rey hasta entonces nunca se le discutió (ni se le defendió) desde la tribuna del Congreso, con alguna excepción de grupos muy minoritarios.

Ahora, la iniciativa de investigación se estrellará también en la Mesa del Congreso, esta vez con los votos de PSOE, PP y Vox, pero no será unánime porque dos miembros del órgano de Gobierno de la Cámara, que pertenecen a Unidas Podemos, la apoyarán para que llegue al Pleno. 

No está en peligro la monarquía, porque su modificación requeriría una mayoría de dos tercios de las dos Cámaras, que nunca se podrá alcanzar sin el PSOE y el PP y, además, haría falta un referéndum sobre la reforma.

Ya en su momento, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero abandonó su idea de eliminar la prevalencia machista de la sucesión a la Corona en la Constitución precisamente para no convertir el referéndum que precisa en un plebiscito sobre la monarquía.

Pero sí es evidente que la institución ha quedado más debilitada después de los escándalos de Juan Carlos I y de Iñaki Urdangarin. Se suma que el del rey emérito estalló, precisamente, en el inicio del estado de alarma y la posterior conmoción popular por la pandemia y el temor a la crisis económica.

La investigación se prolongará meses y ya no es descabellada la imagen del anterior jefe de Estado en el banquillo.

Ahora, cuando empieza a disiparse el humo del estallido de la pandemia, vuelve a primer plano la situación de la Corona, con el Rey emérito confinado, se supone que en La Zarzuela, tras el comunicado de Felipe VI dando por cierta la actuación reprochable de su padre, hasta el punto de retirarle la asignación pública y renunciar a la herencia. 

Y, según la previsión de la Fiscalía, la investigación se prolongará aún muchos meses, porque precisa de comisiones rogatorias, y un eventual futuro proceso en el Tribunal Supremo mantendría en primera línea el escándalo. Sin que sea ya descabellada una imagen del anterior jefe del Estado en el banquillo.

En el bloque de los partidos que piden la investigación parlamentaria, el más numeroso es el de Unidas Podemos, que siempre ha mantenido una posición claramente favorable a la República, pero que ha ido atemperando sus posiciones.

Pablo Iglesias celebra la fecha emblemática del 14 de abril, incluso como vicepresidente segundo, pero el pasado mes de septiembre aseguró en un acto que "la monarquía no está en crisis, y lo dice un republicano" y elogió a la princesa de Asturias por una intervención pública en catalán.

Unidas Podemos apoyó la cacerolada mientras hablaba Felipe VI sobre la pandemia, pero desde hace tiempo sus líderes transmiten que no lo consideran un tema prioritario, que no está en su agenda y que, por tanto, no moverán un dedo para cambiar ese punto de la Constitución, entre otras cosas por el sentido práctico de la imposibilidad de reunir mayorías suficientes.

En marzo no apoyaron una petición de partidos minoritarios para crear una comisión de investigación por no considerarlo oportuno en el inicio de la pandemia y ahora han presentado su propia petición, al margen del resto de partidos minoritarios. 

Fuentes del Gobierno explican que hay un acuerdo dentro del Ejecutivo que incluye la necesidad de que UP baje el tono en sus declaraciones públicas.

Fuentes del Gobierno explican que hay un acuerdo dentro del Ejecutivo para que el partido de Iglesias mantenga su margen de maniobra con temas como éste, pero añaden que se incluye la necesidad de que los ministros bajen el tono en sus declaraciones públicas. Y así lo han hecho desde que el lunes la Fiscalía anunció el inicio de la investigación, sin pasar del argumentario de la igualdad de todos ante la ley y el respeto a la Justicia.

Eso no impide que, tras hablar con el PSOE, Unidas Podemos haya presentado una petición de comisión de investigación más "refinada" que la del resto de grupos y que busca salvar el escollo del argumento de la inviolabilidad. La propia Fiscalía delimitó que tal inviolabilidad acaba con su abdicación en junio de 2014 y por eso sólo puede ser acusado de delito fiscal y blanqueo, presuntamente cometido tras abandonar su cargo. 

Al PSOE le queda el otro argumento que mantienen siempre los letrados del Congreso y que esgrimen desde los 80 para rechazar preguntas sobre el Rey: el Congreso no puede controlar al jefe del Estado.

La presencia en el Gobierno de un partido como Unidas Podemos, que cuestiona la monarquía, es también un elemento novedoso que debilita ese apoyo institucional a la Corona.



(*) Periodista 


sábado, 13 de junio de 2020

Rebelo de Sousa y Felipe VI reabrirán la frontera común Portugal-España el 1 de julio en Elvas


LISBOA/MADRID.- El Rey de España, Felipe VI, y el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, reabrirán oficialmente la frontera luso-española el próximo 1 de julio a la altura de la provincia de Badajoz, durante un acto en el que también estarán presentes los jefes de Gobierno Pedro Sánchez y António Costa.


Fuentes de la Presidencia de Portugal confirmaron hoy la celebración de este acto que, según el semanario portugués Expresso, se celebrará en el punto fronterizo entre la lusa Caia y la española provincia de Badajoz, uno de los puntos más transitados entre ambos países. Según las fuentes, está previsto que las comitivas portuguesa y española se encuentren en la frontera, para posteriormente cruzar a España, donde se realizará una «pequeña recepción». Más tarde, pasarán de nuevo al lado portugués, donde habrá un almuerzo.

Se reabrirá así la frontera luso-española, que limita con las comunidades autónomas de Castilla y León, Galicia, Extremadura y Andalucía, la más extensa de Europa y que permanece cerrada desde el 17 de marzo ante la expansión del coronavirus. Desde entonces, sólo se permite el paso por nueve puntos designados a nacionales y residentes del país de destino, transporte de mercancías y trabajadores transfronterizos.
 
 
  La cuestión de la reapertura generó hace días malentendidos, después de que la ministra española de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto, anunciase que el 22 de junio reabrirían las fronteras terrestres entre ambos países, algo que posteriormente fue aclarado para apuntar como fecha definitiva el 1 de julio.



El Gobierno portugués dijo entonces que estaba «sorprendido» por estas palabras y que había pedido «aclaraciones» a Madrid, antes de subrayar que buscaba una reapertura en coordinación «estrecha» con España. Portugal comenzó el pasado 1 de junio la tercera y última fase de su desescalada, si bien la región de Lisboa y Valle del Tajo permanece con algunas restricciones hasta el próximo lunes tras detectar varios focos de contagio en la periferia capitalina.
 
 
  Actualmente Portugal registra 1.505 fallecidos y 36.180 contagiados por coronavirus.

Juan Carlos I está hundiendo la monarquía española, según un diario suizo


LUCERNA/BARCELONA.- El diario suizo Luzerner Zeitung dibuja en un reportaje un panorama tétrico de la monarquía española, por los escándalos de Juan Carlos I, y afirma que su hijo Felipe VI no tiene capacidad para reconducirlo, a juicio de www.elnacional.cat

Según el rotativo helvético, el rey emérito está hundiendo la monarquía española. "El asunto de los millones en Suiza puede poner seriamente en peligro el futuro de la corona", afirma el diario, jugando con el hecho de que en alemán "coronavirus" se llama "corona". 
"Es una crisis de corona propia", añade, comparando la situación de la monarquía española con el coronavirus.
"El daño a la reputación de la Casa Real es grande, admite al presidente español, Pedro Sánchez: "El asunto ha causado una consternación pública". 
Sobornos millonarios, blanqueo de dinero en cuentas en bancos suizos, evasión de impuestos: las acusaciones contra Juan Carlos I, que fue jefe de Estado del país durante décadas, pesan. Es tan grave que la fiscalía del Tribunal Supremo de Madrid se ha hecho cargo de una investigación para decidir si se presentan cargos contra el rey emérito, de 82 años", apunta.
El diario recuerda que Felipe VI ha roto con Juan Carlos I "para limitar los daños", pero cuestiona que eso le sirva realmente para salvar la monarquía. "Ni siquiera este distanciamiento de Felipe VI parece que salve la reputación de la Casa Real. Según las encuestas, la valoración está en su punto más bajo, cuando en los mejores tiempos era la institución más popular de España", añade.
Luzerner Zeitung cita asesores de la Casa Real española que aseguran que la crisis abierta por Juan Carlos I es peor que la causada por los negocios de Iñaki Urdangarin. Recuerda que con el escándalo de Urdangarin "ya se extendió una sombra de sospecha sobre el rey emérito", pero afirma que entonces todavía era un tabú en España relacionar al monarca con asuntos turbulentos. 
"Los cuestionables tratos de amistad del veterano Rey fueron tabú en España durante años. Al igual que las numerosas amantes con las que engañaba a su mujer, la reina Sofía. O sus polémicas cacerías de caza mayor, como cuando fue a cazar elefantes en África", indica.
El rotativo sostiene que la caída de Juan Carlos I es un golpe muy fuerte para los españoles, lo que explica que sea tan difícil para la monarquía española salir adelante. 
"Muchos españoles se preguntan cómo es posible que haya caído tan bajo el hombre que se convirtió en jefe del Estado en 1975 después de la dictadura de Franco, y que durante décadas se le consideró el padre de la democracia española", manifiesta.

lunes, 4 de mayo de 2020

El guión de Sánchez e Iglesias para quitar poder a Felipe VI y utilizar al emérito como a Franco / Miguel Ángel Mellado *

En el Palacio de la Zarzuela impera un clima de pesimismo sobre el futuro, muy a pesar de la confianza interna que despierta el jefe de la Casa, Felipe VI. Como sucede entre los desesperados, allí ya se apela a la salud, que es lo importante. La lluvia de acontecimientos negativos, en su mayor parte procedentes de los trapos sucios que van conociéndose del rey emérito Juan Carlos, está erosionando el ánimo del jefe del Estado y de sus mismos colaboradores, aunque ni el uno ni los otros jamás emitirán una queja en público.

En términos de prima de riesgo, la de Felipe VI sería altísima en este momento. La prima de riesgo mide la confianza de los inversores en la solidez de la economía de un país. Cuanto mayor es el interés a pagar por un préstamo, más débil es la valoración del prestado. En el caso del que hablamos, los inversores serían los ciudadanos y la institución demandante de apoyo, la monarquía con su Rey al frente.

El suspenso en la valoración de Felipe VI, publicado el pasado viernes por El Español, llueve sobre mojado. Según ha sabido este periódico, en la última encuesta encargada por Zarzuela, cuyos datos llegaron a principios de enero de 2020, el Rey se quedaba medio punto por debajo del aprobado. La mejor valorada, nuevamente, fue la reina emérita Sofía, siempre refugiada en la religión, sus aficiones místicas, filosóficas y esotéricas, que tan bien le han venido para soportar sus 57 años de matrimonio. Con todo, la sorpresa no fue que Felipe VI no llegara al aprobado raspado. La bomba fue quién ocupaba el último lugar en la valoración de los encuestados. Según informa Cristina Coro, por primera vez no era Letizia, sino su suegro, Juan Carlos, rey de España durante 39 años, de 1975 a 2014.

A mes y medio de que Felipe de Borbón cumpla su sexto aniversario como Rey de España (el 19 de junio), el aprecio popular del que goza está en franco retroceso, pese a que no resultaría arriesgado afirmar que muchos españoles se fiarían de él si tuvieran que comprarle un coche usado.

La endemoniada paradoja en su baja popularidad tras seis años de reinado es que su padre, en su sexto aniversario como rey, en 1981, gozó de una notable estima, mantenida durante años, tras haber conseguido parar, según la versión imperante, el golpe militar del 23-F. Lo paradójico, como decimos, es que el mismo Juan Carlos que salvó la democracia es el que con sus furtivas andanzas y pelotazos económicos condena ahora a la monarquía y hace tambalear el destino de su hijo, el Rey.

Pero en el socavamiento de la Monarquía y en un hipotético cambio de régimen hacia República hay importantes sujetos interesados, más allá de esta especie de coronavirus letal en que se ha convertido Juan Carlos en el final de sus días.

Temor a Moncloa

En la cara este de Zarzuela, el sol se alza cada mañana con la incertidumbre de qué mina estará a punto de estallar. Pero además de temerse los cadáveres a modo de millones que salen del armario de Juan Carlos, se mira con aprensión y cierto temor al inquilino del Palacio de la Moncloa. Un experto conocedor de las interioridades de Zarzuela, manifiesta a este diario que el Rey es consciente de que el presidente Pedro Sánchez, si mueve un dedo, no será para ayudarle. Y, en el caso de su vicepresidente, Pablo Iglesias, se da por seguro que movería no un dedo sino las dos manos para perjudicarle como Rey de España.

Por eso, cuando hace unos días Pedro Sánchez anunció en una de sus múltiples intervenciones solemnes desde la crisis del coronavirus –nueve comparecencias en fines de semanas desde el 14 de marzo, incluida la de este sábado, con más de 90 millones de telespectadores- que su propósito es reformar la Constitución para asegurar el papel de la sanidad pública, en círculos de la Casa Real se dio una lectura más amplia a estas palabras.

Mentar la reforma de Constitución produce sarpullidos entre quienes temen un cambio de régimen hacia la República. Lo que siempre se han interpretado como los augurios de una Casandra con pocas posibilidades de cumplirse, ahora, con un Gobierno formado por el PSOE y Unidas Podemos, socialista-comunista en términos ideológicos, sustentado en el Parlamento con el apoyo de independentistas republicanos, ya se ve con preocupación.

Quitar poderes al Rey

El 14 de abril pasado, el vicepresidente primero del Gobierno, Pablo Iglesias, celebró el aniversario de la II República pidiendo de nuevo el cambio de régimen, pero ahora con un matiz trascendental en términos constitucionales. Criticó que el Ejército dependa del Rey. Felipe VI ha aparecido vestido de militar en una visita a una base militar durante la crisis del coronavirus.

El andamiaje de la Constitución se basa, en gran medida, en el papel reglado del Rey dentro de una Monarquía parlamentaria como forma política del Estado español, como recoge el artículo 1. Entre los poderes del Rey “Jefe del Estado, símbolo de la su unidad y permanencia” (artículo 56), figura “el mando supremo de las Fuerzas Armadas” (artículo 62), unas Fuerzas Armadas a las que la Constitución asigna la misión de garantizar la soberanía e independencia de España, además de defender su integridad territorial y ordenamiento constitucional.

Por tanto, el deseo del líder de Unidas Podemos y vicepresidente del Gobierno de desposeer a Felipe VI del mando de las Fuerzas Armadas tiene calado político y no es una nimiedad. Y, entre diferentes políticos consultados, partidarios de mantener el actual orden constitucional, es una carga de profundidad de Iglesias.

Aunque abrir en canal la Constitución es una tarea legalmente complicada, sí que tal propósito serviría de maniobra de distracción en la fase de depresión económica en la que ya está metida España. A grandes males, remedios populares.

Pedro Sánchez durante sus años como presidente del Gobierno ha demostrado, incluso exhibido, una indiferencia rayana con el desprecio respecto a Zarzuela. Recuérdese que tras el 10 de noviembre de 2019, fecha de celebración de las últimas elecciones, Sánchez anunció dos días después su acuerdo de Gobierno con Unidas Podemos justo cuando el Rey se encontraba de viaje en Cuba, visita que Felipe VI no quería hacer para no estar ausente de España en los días posteriores a unas elecciones inciertas. Un viaje al que fue obligado por Moncloa.

Dentro de este clima de desafecto con el papel institucional del monarca, Pedro Sánchez ha suprimido las visitas semanales a la Zarzuela, que se mantuvieron inalterables durante las presidencias de Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy.

“Pedro Sánchez tiene un ombligo mayor que los palacios de la Moncloa y la Zarzuela juntos. Su ego y autoestima solo es comparable con su frialdad”, dice a este periodista una persona que le ayudó a dar el salto a la política nacional, presentándole personajes políticos y periodistas importantes. El cicerone fue dejado luego en la cuneta. No ha sido el único. “Si a Pedro Sánchez hubiera que operarle del corazón, como le sucedió al emérito Juan Carlos el verano pasado, se descubriría que en su pecho tiene algo tan gélido como el hielo”, añade gráficamente esta misma fuente.

El futuro de la Monarquía

Entre quienes afirman que la devaluación del Rey forma parte de una estrategia de Moncloa –Pedro Sánchez ha ocupado espacios del Jefe del Estado en foros y viajes internacionales durante estos últimos años- temen que con la crisis se acentúe el arrinconamiento de Felipe VI e, incluso, que el futuro de la monarquía pueda ser utilizado como maniobra de distracción popular y populista.

El caldo de cultivo jamás sería tan favorable: se disparará el paro –se calcula que hasta un 19% de la población activa-, aumentará la deuda pública –seguramente hasta un 115,5% el PIB, es decir, más de 1,1 billón de euros en préstamos-, habrá más de un 7 millones de personas que dependerán de la protección del Estado, no se podrán bajar las pensiones ni los sueldos de los funcionarios –al menos, en principio-, incluso es probable que se llegue a una situación de rescate económico del país.

La tentación, pues, en determinadas instancias gubernamentales sería amplificar cualquier trapisonda cometida por Juan Carlos y conocida ahora, avivar el debate acerca de la impunidad constitucional del rey, para sentarlo en el banquillo, todo en un clima social depresivo y contrario al inquilino que habita en el Palacio de la Zarzuela.

Recuérdese que buena parte de los esfuerzos de Moncloa en la legislatura anterior estuvieron dedicados a sacar a Franco del Valle de los Caídos, para trasladarlo a un cementerio. Como así sucedió: el dictador acabó en el camposanto de Mingorrubio. La colonia de Mingorrubio, en el Pardo, de Madrid, está relativamente cerca del Palacio de la Zarzuela y de un área conocida como La Angorrilla.

La casa que hay en La Angorrilla fue arreglada por Juan Carlos en 2006, cuando era una rey que hacía y deshacía a su antojo, para instalar a su amante, Corinna zu Sayn-Wittgenstein, la gran desencadenante de la caída a los infiernos del emérito. Y, con él, buena parte del prestigio de la Corona. Del lema de sacar a Franco del Valle de los Caídos, a Juan Carlos, al menos, del Palacio de la Zarzuela. Vecinos son.

En el fundamento de las peticiones de Pablo Iglesias, tan influyente como necesario para Pedro Sánchez, hay un detalle importante al cuestionar el papel del Rey como jefe de las Fuerzas Armadas. La mano derecha de Iglesias es Julio Rodríguez, ex jefe del Estado Mayor de la Defensa, ex piloto y antiguo general del Aire. Rodríguez, secretario general de Podemos en Madrid, se ha incorporado al nuevo Gobierno de facto de Pedro Sánchez, del que han quedado excluidos al menos 10 ministros.

Los líos del 'pito'

Hace años, un ministro socialista de gran influencia en el PSOE en las dos últimas décadas, fue muy gráfico con Juan Carlos I. Ambos son conocidos por su campechanía. “Don Juan Carlos, los españoles perdonan los líos del pito, pero no los líos relacionados con el bolsillo”, le dijo. El Jefe del Estado entonces vivía intensamente su relación con Corinna, sin apenas esconderla: el 7 de julio de 2006, Juan Carlos se atrevió a montar en el mismo avión a la reina Sofía y a su nueva amiga Corinna en un viaje a un país árabe. Y en la urgencias para hacer caja empezó a recibir dinero de sus hermanos reyes árabes. Es el dinero ilegal que en los últimos años ha venido apareciendo.

Este viernes, se supo que Juan Carlos recibió en 2010 un maletín en Bahréin, con cerca de dos millones de dólares. De regreso a Europa, paró en Ginebra para depositar su contenido en la Banca Mirabaud, en una cuenta a nombre de la sociedad panameña Lucum. El primer beneficiario de la libreta era el ex jefe del Estado español. A esta cuenta también llegaron cerca de 100 millones de dólares procedentes de Arabia Saudí.

El equivalente a 64,8 millones de euros fue transferido en 2012 a otra cuenta, esta de la famosa Corinna, precisamente el año en que se precipitó la desgracia de Juan Carlos. El pastel de amantes y dineros empezó a descubrirse al romperse una cadera en la famosa cacería en Botsuana, acompañado por la alemana. Ese día de abril cayeron dos paquidermos: el elefante que murió de un balazo de Juan Carlos y quien lo mató, el entonces Rey. Unos días más tarde, ya en Madrid, pediría perdón desde la clínica San José, “no volverá a ocurrir”, y meses después lloraría a un amigo en los siguientes términos, según ha sabido este periodista: “me ha dejado sin nada”, refiriéndose a Corinna como si fuera Jezabel.

Un documento sin firma

Las piezas van cayendo una a una. Juan Carlos está tumbado. Y el dominó se puede llevar por delante a Felipe VI, el Borbón más preparado desde que la dinastía llegó a España con Felipe V en 1701. El actual Rey es, sin duda, el más preparado y honorable de todos ellos.

Pilar Urbano, biógrafa de la reina Sofía y de Juan Carlos, cree que Felipe VI está mostrando su talla en la actual situación de crisis de la corona y de España misma con el coronavirus y con Pedro Sánchez como presidente. “Está manteniendo el perfil que debe tener un Rey cuando hay un Gobierno. De respeto constitucional. Él, además, es un experto en separarse, en crear distancia. Lo hizo con Urdangarin, con su heremana Cristina, con Marichalar, con su padre y, ahora, con Pedro Sánchez. Lo que no puede hacer Felipe VI es nombrar ministros, pero sí no recibirlos o negarse a firmar varios reales decretos…”, afirma la experta en cuestiones reales.

Urbano considera que Felipe VI es inteligente, lector, intelectual, menos lúdico y más mecánico, familiar, de pocas palabras pero siempre intencionadas, “es más como su abuelo el rey Pablo, aunque menos bondadoso que su madre Sofía”, dice, “un buen Rey, protegido, además, por la Constitución ante la complejidad de cambiar de régimen, como sería suprimir la monarquía para establecer la República”.

Existe un documento inédito, sin firma, elaborado en 1983 seguramente por el ex jefe de la Casa Real, Sabino Fernández Campo, titulado Somero estudio sobre la situación política y presente y las previsiones de Futuro en España. En el documento, en poder de este periodista, remedando a Maquiavelo, Sabino advierte a Juan Carlos de que el PSOE de Felipe González, recién llegado al poder, le pondrá la manzana para que muerda de la fruta prohibida. Y le dejará hacer cuanta quiera para que se desprestigie. Como ha sucedido. Y con él, la Corona.

Treinta y siete años después, Pedro Sánchez no sólo tiende a ser Jefe de Estado, sino que ocupa todos los espacios a su alcance y aparca al titular cuanto puede. Así está sucediendo en la gran crisis del coronavirus, en la que el Rey solo se ha dirigido a la nación en una breve intervención televisiva de 7 minutos.

Pablo Iglesias, el vicepresidente, es aparentemente más radical. Para el líder de Podemos, la figura del Rey es una reliquia lista para una vitrina en el Palacio de la Zarzuela. Pero abierto a la ciudadanía, con sus 14 hectáreas, sus jardines y sus ciervos. Como el de Versalles.


(*) Periodista


sábado, 25 de abril de 2020

El Rey, vestido de militar, visita el cuartel de la Guardia Real y el de su seguridad


MADRID.- El rey Felipe VI, vestido de militar, ha visitado este viernes el cuartel de la Guardia Real y el de las unidades de la Guardia Civil y la Policía adscritas al servicio de seguridad de la Casa del Rey, ambos en El Pardo, para conocer su tarea en los operativos en los que han participado contra la pandemia.

Es la cuarta ocasión en la que el rey sale del Palacio de la Zarzuela desde que se decretó el estado de alarma el 14 de marzo, después de que visitara el hospital de emergencia de Ifema, otro cuartel militar y el Ministerio del Interior.
Con uniforme de campaña, boina azul y protegido con mascarilla y guantes, don Felipe ha sido recibido en las instalaciones de la Guardia Real por el jefe del Cuarto Militar de la Casa del Rey, almirante Juan Ruiz Casas, y el coronel jefe de unidad, Juan Manuel Salom, han informado fuentes de la Casa Real.
Al comienzo de la visita, en la Sala Histórica, el monarca ha recibido información sobre la participación en la llamada Operación Balmis contra el coronavirus, en la que han participado efectivos de los tres Ejércitos y de la Unidad Militar de Emergencia (UME).
Fue Felipe VI el que ordenó a la Guardia Real ponerse a disposición de la ministra de Defensa, Margarita Robles, para cooperar con las otras unidades militares.
Tras la charla, don Felipe y la comitiva han vuelto a salir a la explanada del Cuartel del Rey para observar las capacidades y equipamientos aportadas a la operación Balmis.
La Guardia Real ha desempeñado labores de vigilancia a caballo y con vehículos, a cargo de la policía militar, y de desinfección de residencias de mayores en la Comunidad de Madrid, entre otros cometidos.
Desde el cuartel de la Guardia Real, don Felipe se ha desplazado a las unidades de la Guardia Civil y de la Policía Nacional que pertenecen al Servicio de Seguridad de la Casa del Rey, situadas también en El Pardo.
El jefe del Estado también lo puso a disposición del Ministerio del Interior para integrarse en el dispositivo de las fuerzas y cuerpos de seguridad.
Acompañado por Ruiz Casas, Felipe VI ha sido recibido por el jefe del Servicio de Seguridad, el coronel Miguel Ángel Herráiz.
Al igual que en el otro cuartel, el monarca ha recibido información de los equipos operativos de las distintas especialidades sobre las acciones desempeñadas.
La anterior salida del rey de Zarzuela fue el pasado día 16, cuando participó en el Ministerio del Interior en una reunión con los integrantes del Centro de Coordinación Operativo de la Guardia Civil y la Policía Nacional.
Don Felipe homenajeó a los miles de fallecidos a causa de la pandemia que no han podido ser despedidos como sus familiares hubieran querido.
Días antes, Felipe VI, también vestido de militar, estuvo la sede del Mando de Operaciones en Madrid para transmitir su apoyo y gratitud a la labor de las Fuerzas Armadas ante la emergencia sanitaria.
Su primera visita fue el 26 de marzo al hospital de emergencia instalado en Ifema (Madrid) para conocer el montaje de la infraestructura.

lunes, 23 de marzo de 2020

Felipe VI pone la Guardia Real a disposición de Defensa frente al coronavirus


MADRID.- Felipe VI ha puesto ese domingo los efectivos y capacidades de la Guardia Real a disposición del Ministerio de Defensa para colaborar en la lucha contra la pandemia del coronavirus.

El Palacio de la Zarzuela ha informado de que el rey ha trasladado ese ofrecimiento a la ministra de Defensa, Margarita Robles, con quien se reunió el pasado jueves para analizar la evolución del COVID-19 y la ayuda de las Fuerzas Armadas para contener el virus.
Tras ese ofrecimiento, será el jefe del Cuarto Militar de la Casa del Rey, el almirante Juan Ruiz Casas, quien coordinará con el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEAD), Miguel Villarroya, la participación de la Guardia Real en la operación Balmis de las Fuerzas Armadas en la lucha contra la pandemia.
Además, el rey ha conversado en esta jornada con la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, para interesarse por la situación de los españoles que están en el extranjero y que necesitan regresar.
Felipe VI ha mantenido igualmente sendas conversaciones con los presidentes de Israel y Túnez, Reuven Rivlin y Kaïes Said, respectivamente, para analizar cómo se está extendiendo la epidemia en diversas zonas del Mediterráneo.
En un mensaje en su cuenta de Twitter, el presidente israelí ha informado de su diálogo telefónico con el rey y de que le ha trasladado la solidaridad de su país en la lucha contra la propagación del virus.
Asimismo le ha agradecido la cooperación de España para que a través de sus aeropuertos puedan volver a su país los israelíes que se encuentran en América Central y del Sur.