lunes, 16 de marzo de 2020

El virus de la Corona / José Antich *

La grave situación de salud pública que vive España por el coronavirus, en parte amplificada por la negligencia del gobierno de Pedro Sánchez a adoptar desde el primer momento drásticas medidas como se le pedía, por ejemplo, desde Catalunya, no debe tapar lo que, sin duda, es una noticia de alcance internacional y que compromete muy seriamente a la monarquía española. 

El rey Felipe VI ha reconocido a través de un comunicado de la Casa Real que tenía conocimiento desde hace tiempo, al menos más de un año, de las cuentas offshore de su padre en el extranjero, amasadas con total impunidad y que iba a ser el receptor de la fortuna corrupta.

El envoltorio que se le ha dado al comunicado poniendo el acento en que renunciará a la herencia -debería explicar como ya que el Código Civil  prohíbe la renuncia a la herencia futura  (artículos 816 y 991)- y que su padre, Juan Carlos I, dejaba de percibir su asignación de los Presupuestos Generales del Estado es la parte, digámoslo así, amable, de una noticia que deja ante los ojos de todos los españoles la corrupción en la jefatura del Estado durante décadas.

Si los españoles no estuvieran en el lógico estado de shock por el imparable avance del coronavirus y el confinamiento de la población, la degradación moral en que ha entrado la monarquía española la haría saltar por los aires. También, si los pusilánimes representantes de los partidos del régimen -PSOE, PP, Cs y ahora Vox- hicieran simplemente su trabajo en el Congreso de los Diputados en vez de oponerse a la creación de comisiones de investigación como le habían instado los partidos indeendentistas catalanes y vascos y, en este caso, también Podemos.

Felipe VI intenta soltar lastre una vez la prensa internacional - la de Suiza y la del Reino Unido, fundamentalmente- había dado muestras suficientes de que no iba a dejar correr el asunto y pensaba proseguir con nuevos escándalos en los próximos días. El escandaloso silencio de la prensa oficialista española, tanto de Madrid como de Barcelona, ha servido de bastante poco, ya que la prensa digital ha cubierto con creces los compromisos del establishment mediático para camuflar la noticia en sus páginas de papel.

La opacidad no ha resistido más y la monarquía española ha despeñado buena parte del poco crédito que tenía ante la sociedad española con un comunicado que pone los pelos de punta. No estamos hablando de los elefantes en Botswana, ni de los continuados devaneos en la vida privada de Juan Carlos I. De algo que se pueda tapar con una disculpa pública. 

Estamos hablando de cómo se ha amasado una fortuna con presuntas comisiones ilegales, lo que exige la intervención de la justicia y abrir en canal lo que ha sido vox populi desde hace muchos años y no se ha querido abordar para salvaguardar la institución. 

En 2014 se forzó su abdicación; ahora, la situación afecta a toda la familia, incluido el actual rey, Felipe VI, que solo ha reaccionado cuando se ha conocido la información y no cuando el tuvo conocimiento de ella. Un matiz más que signifcativo.


(*) Periodista y director de El Nacional


Las claves de la renuncia de Felipe VI a la herencia de don Juan Carlos I


MADRID.- La decisión de Felipe VI de renunciar a la herencia de su padre, Juan Carlos I, se toma diez días después de que la Fiscalía Anticorrupción pidiera a Suiza investigar una supuesta donación de 65 millones de euros desde una fundación panameña vinculada al Rey emérito a una cuenta de su amiga Corinna Larsen.

Éstas son las claves del caso que ha llevado a don Felipe a retirar, además, la asignación que don Juan Carlos tenía fijada hasta ahora en los presupuestos de la Casa del Rey, que rondaba los 200.000 euros.

¿Qué persigue la Fiscalía Anticorrupción?

La decisión de enviar una comisión rogatoria a Suiza, conocida el pasado día 5, se produce en el marco de la investigación que tiene abierta Anticorrupción en relación con el pago de posibles comisiones en la adjudicación del AVE a La Meca (Arabia Saudí), que recayó en 2011 a un consorcio de empresas españolas.

¿Qué pasos ha dado Suiza?

El pasado mes de octubre, la Fiscalía suiza pidió a la Audiencia Nacional los audios de la reunión mantenida entre Corinna Larsen y el excomisario José Villarejo en Londres en 2015 para incorporarlos a la investigación de los presuntos testaferros de Juan Carlos I en cuentas bancarias en el país helvético.

¿De dónde surgen esos audios?

La cinta grabada por Villarejo, en la que se hablaba de las cuentas en Suiza y de las presuntas comisiones concedidas a Juan Carlos I, fueron intervenidas en la operación Tándem en noviembre de 2017, que llevó a la cárcel al excomisario por espionaje y extorsión.

¿Dónde se ingresaron las comisiones?

La Fiscalía suiza considera que 100 millones de dólares procedentes del rey saudí Abdul Aziz Al Saud llegaron a una cuenta en Panamá de la Fundación Lucum de la mano de sus gestores en Suiza, Dante Canónica y Arturo Fasana, presuntos testaferros del rey Juan Carlos.

¿Qué fue de esos fondos?

Según las informaciones publicadas por algunos medios, de los 100 millones de dólares, don Juan Carlos habría transferido el equivalente a unos 65 millones de euros a Corinna Larsen en septiembre de 2012, tras el escándalo de la cacería en Botsuana. El abogado de la aristócrata alemana sostiene que se trató de un regalo "no solicitado", como una forma de "donación para ella y su hijo, con los cuales él se había encariñado".

¿Qué es la Fundación Lucum?

Se creó en mayo de 2008 en Panamá y pocos meses después, a través de su cuenta en Suiza, recibió los 100 millones procedentes de Arabia Saudí. El beneficiario de la fundación sería Juan Carlos I, y, según el diario británico "The Telegraph", Felipe VI sería el siguiente, por lo que obtendría el dinero cuando falleciese su padre.

¿Qué argumenta la Casa del Rey?

El Palacio de la Zarzuela desvela que hace un año, por medio de una carta del bufete británico de abogados Kobre & Kim tuvo conocimiento de la supuesta designación de Felipe VI como beneficiario de la fundación, aunque no recibió ninguna prueba documental.

¿También implica a la princesa Leonor?

Las hijas de los reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía, serían potenciales beneficiarios de los fondos de la sociedad, pero Zarzuela asegura que si esto fuera cierto, dejaría sin efecto tal designación o cualquier beneficio que pudiera corresponderles.

¿El rey Juan Carlos facilitó esa información a su hijo?

Según el comunicado de la Casa del Rey, el anterior jefe del Estado no trasladó información alguna a su hijo sobre Lucum. Tampoco lo hizo sobre la Fundación Zagatka, propiedad de Álvaro de Orleans-Borbón, primo Juan Carlos I.

¿Se va a abrir alguna investigación parlamentaria?

La Mesa del Congreso, con los votos de PSOE y PP, rechazó el pasado día 10 la petición de Unidas Podemos y ERC de crear una comisión de investigación para esclarecer las presuntas irregularidades fiscales cometidas por el rey emérito, al alegar que éste mantiene la inviolabilidad con "efectos jurídicos permanentes".

¿En qué situación queda don Juan Carlos?

Felipe VI ha acordado retirar la asignación que su padre tenía fijada en los presupuestos de la institución, que en 2018 fueron de 194.232 euros. No obstante y tras su retirada de la vida pública en junio del pasado año, don Juan Carlos mantiene su condición de miembro de la Familia Real y el tratamiento de rey.

domingo, 15 de marzo de 2020

Felipe VI renuncia a la herencia de don Juan Carlos y le retira la asignación

MADRID.- El Rey Felipe VI ha renunciado a la herencia que personalmente le pudiera corresponder de su padre, don Juan Carlos, así como a cualquier activo, inversión o estructura financiera cuyo origen pueda no estar en consonancia con la legalidad o con criterios de rectitud.

La Casa Real ha hecho público un comunicado en el que informa además de que don Juan Carlos deja de percibir la asignación que tiene fijada en los presupuestos de la Casa de Su Majestad el Rey.
El comunicado se ha hecho público tras diversas informaciones publicadas este fin de semana en las que se asegura que Felipe VI es beneficiario de una sociedad "offshore" creada por el rey Juan Carlos I vinculada a una donación de 65 millones de euros de Arabia Saudí.

COMUNICADO DE LA CASA DE S.M. EL REY

Ante las informaciones referidas a S.M. el Rey Don Juan Carlos, aparecidas hasta la fecha en distintos medios de comunicación, la Casa de S.M. el Rey quiere hacer constar:

1. Que en su discurso de proclamación ante las Cortes Generales el 19 de junio de 2014 S.M. el Rey dijo lo siguiente: 

“La Corona debe (…) velar por la dignidad de la Institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente, como corresponde a su función institucional y a su responsabilidad social. Porque, sólo de esa manera, se hará acreedora de la autoridad moral necesaria para el ejercicio de sus funciones. Hoy, más que nunca, los ciudadanos demandan con toda razón que los principios morales y éticos inspiren –y la ejemplaridad presida– nuestra vida pública. Y el Rey, a la cabeza del Estado, tiene que ser no sólo un referente sino también un servidor de esa justa y legítima exigencia de los ciudadanos.”

2. Que en coherencia con las palabras pronunciadas en su discurso de proclamación y con la finalidad de preservar la ejemplaridad de la Corona, S.M. el Rey quiere que sea conocido públicamente que S.M. el Rey Don Juan Carlos tiene conocimiento de su decisión de renunciar a la herencia de Don Juan Carlos que personalmente le pudiera corresponder, así como a cualquier activo, inversión o estructura financiera cuyo origen, características o finalidad puedan no estar en consonancia con la legalidad o con los criterios de rectitud e integridad que rigen su actividad institucional y privada y que deben informar la actividad de la Corona.

3. S.M. el Rey Don Juan Carlos deja de percibir la asignación que tiene fijada en los Presupuestos de la Casa de S.M. el Rey.

4. En relación con las noticias aparecidas en el día de hoy sobre la entidad denominada “Fundación Zagatka”, Su Majestad el Rey desconoce por completo totalmente y a día de hoy su supuesta designación como beneficiario de dicha Fundación. En todo caso, de ser cierta su designación como beneficiario de la citada Fundación, resultaría de aplicación el apartado 2 de este comunicado.

5. En relación con las noticias aparecidas en el día de hoy sobre la entidad denominada “Fundación Lucum”, se hace constar lo siguiente:

5.1 Mediante carta de fecha 5 de marzo de 2019, dirigida a la Casa de S.M. el Rey por el despacho de Abogados Kobre&Kim (U.K.), Su Majestad el Rey tuvo conocimiento -sin ninguna justificación documental-, de su supuesta designación como beneficiario de la “Fundación Lucum”, desde el momento en el que se produjese el fallecimiento de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos. 

5.2 Ante esa información, Su Majestad el Rey adoptó preventivamente las siguientes decisiones:

Primera. Trasladar copia de dicha carta a S.M. el Rey Don Juan Carlos, así como a las autoridades competentes.

Segunda. Que la Casa de S.M. el Rey comunicase al citado despacho de abogados, que ni Su Majestad ni Su Casa tenían conocimiento, participación o responsabilidad alguna en los presuntos hechos que mencionaba, -por lo que carecía de toda justificación lícita su involucración en los mismos-, ni designaría representante legal para iniciar negociación alguna con el citado despacho de Abogados sobre los hechos descritos.

Dicha comunicación se llevó a cabo mediante escrito de fecha 21 de marzo de 2019.

Tercera. Comparecer ante Notario, el 12 de abril de 2019, para manifestar que ha dirigido una carta a su padre, el Rey don Juan Carlos, a fin de que si fuera cierta su designación o la de la Princesa de Asturias como beneficiarios de la citada Fundación Lucum, dejara sin efecto tal designación, manifestando igualmente que no aceptaría participación o beneficio alguno en esa entidad, renunciando asimismo a cualquier derecho, expectativa o interés que, aún sin su consentimiento o conocimiento, pudiera corresponderles ahora o en el futuro en relación con la Fundación Lucum.

Cuarta. Asimismo, y en el mismo acto notarial, y además de lo anterior, manifestó no haber tenido conocimiento ni prestado consentimiento a participar, en nombre propio o en representación de terceros, en particular de su hija, en ningún activo, inversión o estructura financiera cuyo origen, características o finalidad pudieran no estar en plena y estricta consonancia con la legalidad o con los criterios de transparencia, integridad y ejemplaridad que informan su actividad institucional y privada. Y en la hipótesis de que, aun sin su consentimiento ni conocimiento, hubiera sido unilateralmente designado como heredero, legatario o beneficiario en relación con cualesquiera activos inversiones o estructuras, manifestó no aceptar participación o beneficio alguno en dichos activos y renunciar a cualquier derecho, expectativa o interés que pudiera corresponderles en el futuro.

6. S.M. el Rey Don Juan Carlos ha pedido a la Casa de S.M. el Rey que se hagan públicos los siguientes extremos:

6.1 Que de las dos Fundaciones anteriormente citadas en ningún momento facilitó información a S.M. el Rey.

6.2 Que ha designado para su representación al Abogado D. Don Javier Sánchez-Junco Mans que, en el ejercicio del derecho a la defensa, será a partir de este momento quien proceda a dar cuenta públicamente de las informaciones que le puedan afectar y se consideren procedentes.

6.3 Que, tras su abdicación en junio de 2014, el 27 de mayo de 2019 anunció que en junio de ese año ponía fin a toda actividad institucional u oficial, retirándose completamente de la vida pública.


Palacio de La Zarzuela, 15 de marzo de 2020

jueves, 12 de marzo de 2020

Macron y su esposa reciben a los Reyes en El Elíseo sin estrecharse la mano por el coronavirus


PARÍS.- El presidente francés, Emmanuel Macron, y su esposa, Brigitte, recibieron este miércoles a los Reyes de España en el Palacio del Elíseo, sin que se estrecharan la mano ni se besaran de acuerdo a las medidas de prevención establecidas ante la expansión del coronavirus. Macron y su esposa ofrecieron un almuerzo a Felipe VI y la Reina Letizia en la sede de la Presidencia francesa con motivo del acto de homenaje a las víctimas del terrorismo.

Macron y su esposa esperaron a los Reyes al pie de la escalinata del palacio para darles la bienvenida al bajarse del coche oficial. Ante las recomendaciones de las autoridades sanitarias de que los ciudadanos no se estrechen la mano para evitar el contagio, el matrimonio Macron hizo una ligera reverencia con las manos juntas para excusarse y sustituir el apretón de mano y los besos. El mandatario francés y su esposa optaron por lanzar un beso al aire a la Reina para saludarla.
Durante unos segundos, intercambiaron unas primeras palabras de forma distendida y Macron estrechó el brazo del Rey a la altura del codo para expresarle su afecto, a lo que don Felipe respondió poniéndole el brazo en la espalda.
Tras posar ante los medios gráficos a la entrada del palacio, los dos jefes de Estado y sus esposas accedieron al interior para celebrar el almuerzo.
La imagen de los cuatro ha contrastado con la que protagonizaron en octubre de 2018, en la anterior ocasión en la que los reyes estuvieron en la capital francesa para visitar una exposición del pintor español Joan Miró en el Grand Palais. En aquella ocasión, se estrecharon la mano y tuvieron diversos gestos de cercanía y complicidad, en especial entre la Reina y Brigitte.
Esta nueva visita a París coincide con un momento de especial preocupación por la expansión del coronavirus que, además de Italia, está afectando especialmente a España y Francia, donde hay más de 1.600 contagiados y más de una treintena de muertos.
El Elíseo ha reforzado las medidas de protección en torno al presidente después de que se haya confirmado que el ministro de Cultura, Frank Riester, está contagiado y de que hay sospechas de que también lo pueda estar el jefe de gabinete de Macron.
A pesar de ello, Macron ha decidido mantener el acto de las víctimas del terrorismo por su simbolismo, al ser la primera vez que Francia conmemora esta jornada de recuerdo de los afectados por los atentados que se cometieron en Madrid aquel día en 2004.

Homenaje a las víctimas

El Rey ha rendido homenaje este miércoles a las víctimas de los atentados del 11 de marzo desde París. En su discurso, Felipe VI ha anunciado que a España le gustaría acoger en 2021 las ceremonias de conmemoración.
El 11M fue declarado Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo en 2004, con motivo de los atentados de Madrid, los más mortíferos perpetrados en suelo de la UE, pero nunca ha habido una conmemoración solemne paneuropea. Ahora, España se propone acoger una ceremonia en 2021 si las instituciones europeas lo aprueban.
La ocasión ha servido para poner en valor la estrecha cooperación antiterrorista entre Francia y España, dentro de sus fronteras y también en escenarios lejanos como el Sahel.
El jefe del Estado español también ha reivindicado el modelo español de atención a las víctimas del terrorismo y ha reafirmado el empeño de España por conseguir la adopción de un “Estatuto jurídico internacional de víctima del terrorismo” que prevea derechos para las víctimas y obligaciones internacionales para los Estados.
La ceremonia, celebrada en la Plaza del Trocadero, con la Torre Eiffel como telón de fondo, se ha adaptado a las decisiones francesas con motivo del brota de coronavirus –se han limitado los asistentes para que sean menos de mil–.
En la ceremonia se han leído fragmentos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de textos de Albert Camus –de su discurso de aceptación del Nobel y de sus Crónicas argelinas— y se ha escuchado, el himno nacional francés. Un coro infantil ha puesto fin al acto con la Oda a la Alegría que es el himno de Europa, frente a los Macron y los Reyes de España.
Un acto que ha servido a Macron para proclamar la “unidad” de la nación francesa ante la amenaza terrorista y lanzar una serie de advertencias: “No renunciamos a nada”, ha advertido, ni a la Declaración de Derechos Humanos, ni “a las terrazas, a las salas de concierto o a las fiestas de las noches de verano”. 
“No renunciamos a la libertad de creer o no creer, de pensar, de decir, de dibujar, de blasfemar, no renunciamos a la igualdad entre hombres y mujeres”, ha proseguido, ni a la “civilidad” ni a “la fraternidad” por la que otros han caído. “No renunciamos a ninguno de los valores de la República ni a su espíritu de resistencia”, ha remachado.
Antes que Macron ha intervenido el Rey Felipe VI que, junto a las banderas de Francia, España y la UE, ha leído en francés un discurso en el que ha recordado a las víctimas del 11M y a sus familias: “Saben que les acompañamos siempre en el esfuerzo que deben hacer para superar la asuencia irreparable de sus seres queridos y reconstruir sus vidas”.
También ha tenido palabras de recuerdo para las víctimas de los atentados perpetrados en Francia y para la última víctima de ETA, Jean Serge Nérin, asesinado hace 10 años, homenajeando su memoria y recalcando la eficacia de la cooperación entre los dos países contra la banda terrorista.
Además, ha defendido que la memoria de las víctimas es “un acto de respeto, un ejercicio de justicia y de dignidad, una exigencia moral” que además es “indispensable para combatir el terrorismo”, porque es “uno de los catalizadores más potentes para unir fuerzas contra esta lacra”. Así, ha agradecido a las víctimas “su trabajo para prevenir la radicalización y el extremismo violento”.
Felipe VI se ha mostrado orgulloso del “Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo” abierto en 2015 en Vitoria para preservar y difundir los valores éticos y democráticos representados por las víctimas, “construir una memoria colectiva y defender la libertad y los derechos humanos”. 
El Rey ha invitado a los presentes a visitar su exposición permanente, que abrirá este año y quiere “convertirse en una referencia europea y mundial”.

sábado, 1 de febrero de 2020

Guardias civiles denuncian "turnos maratonianos" en la Casa del Rey


MADRID.- Tres asociaciones de la Guardia Civil han denunciado el incumplimiento de los derechos laborales que sufren los agentes destinados en la Casa del Rey, al tener que realizar turnos maratonianos, ver reducidos frecuentemente sus descansos o no contar con relevos en los servicios nocturnos.

En un comunicado, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) y Unión de Guardias Civiles (UNIONGC) sostienen que los agentes del Servicio de Seguridad de la Casa del Rey "ven frecuentemente lesionados sus derechos laborales", aunque no se atreven a denunciar "por miedo a ser cesados en su destino".
Las jornadas maratonianas que impiden la conciliación familiar o la reducción a un único día de descanso cada semana -la norma contempla dos días para todos los efectivos del cuerpo- o la falta de relevos son algunas de las principales quejas que trasladan las asociaciones, quienes además denuncian que se obliga a los agentes a decir que "es una unidad excelente".
Los representantes de los guardias civiles también lamentan la forma aleatoria de las comisiones de servicio en verano a Mallorca, la grabación continua en vídeo y audio de los puestos de trabajo, la gestión de los horarios y la obligación de comunicar si se ha pedido destino para abandonar la unidad.
Recuerdan que el servicio de seguridad de la Casa del Rey de la Guardia Civil se cubre mediante un sistema donde el puesto depende de la "absoluta discrecionalidad" del mando, quien tiene la autoridad absoluta, por lo que si pierde la confianza en un agente, este queda sin destino, con las graves consecuencias familiares, económicas y personales que ello conlleva.
AEGC, AUGC y UNIONGC piden a la Dirección General de la Guardia Civil y al propio cuarto militar de la Casa del Rey que ponga una solución inmediata e instan al Teniente Coronel Jefe de esta unidad, que ya rechazó una reunión con ellos, a sentarse a la mesa para tratar de solucionar esta "vulneración" de derechos de sus trabajadores.

viernes, 17 de enero de 2020

La Mesa del Congreso tumba la petición de la CUP de citar al Rey por contratos con Arabia

MADRID.- La Mesa del Congreso, con la aquiescencia de Podemos y de En Comú, ha vetado una iniciativa de la CUP que buscaba forzar la comparecencia ante la Cámara del Rey Felipe VI para dar cuenta de las noticias sobre supuestos sobornos de la empresa semipública española Defex para conseguir contratos de armamento en Arabia Saudí, un caso que investiga la Fiscalía Anticorrupción.

Según han informado fuentes parlamentarias, la petición de la formación antisistema catalana fue inadmitida por unanimidad en la reunión que el órgano de gobierno de la Cámara mantuvo este miércoles.
En esta legislatura forman parte de la Mesa del Congreso el PSOE, el PP, Vox, Unidas Podemos, En Comú, cuyos representantes coincidieron en aceptar el criterio de los letrados de que la comparecencia del Rey debía ser rechazada porque el jefe del Estado no está sometido al control parlamentario.
En el caso de Podemos y En Comú el veto a esta iniciativa supone un cambio de criterio respecto a legislaturas anteriores en las que el partido morado y su confluencia catalana incluso promovieron iniciativas para fomentar el control parlamentario de la Casa del Rey.
La coalición antisistema vincula esa investigación con la supuesta relación y/o mediación del Rey Juan Carlos con las autoridades saudíes y, por eso, quería que su hijo y actual jefe del Estado, rindiera cuentas en el Congreso de este asunto.
Además de pedir expresamente la comparecencia de Felipe VI ante la Comisión de Interior, la CUP había solicitado también la del fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, y la de cuatro antiguos responsables de Defex, para "informar sobre los sobornos pagados por el Estado español a Arabia Saudí". 
Todas fueron rechazadas por la Mesa del Congreso.

miércoles, 8 de enero de 2020

El presidente del Parlamento riojano plantea una posible consulta sobre el Rey


LOGROÑO.- El presidente del Parlamento de La Rioja, el socialista Jesús María García, ha afirmado en Twitter, a título personal, que "ha llegado la hora" de que "Felipe VI se desmarque públicamente de esta derecha fascista o tal vez sea el momento de que España se pronuncie sobre su futuro en las urnas".

García, en su cuenta personal en esta red social, se pronunció así en un tuit este martes, en referencia al debate de investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno de España.
También detalló que "la derecha utiliza constantemente al Rey contra la democracia" y defendió que "contra los diputados fascistas.....votos socialistas".
Aludió a quienes "mandan mensajes a los diputados del PSOE para que no voten a un gobierno socialista con el apoyo de separatistas" y cuestionó "por qué no se los mandaban a los diputados del PP y Ciudadanos hace unas semanas", ya que "con su abstención hubieran evitado a los separatistas".
En el Parlamento de La Rioja han indicado este miércoles que García publicó estos tuits a título personal, en una cuenta propia y no como presidente de la Cámara regional.

Los reyes en la capilla ardiente de doña Pilar de Borbón


MADRID.- Los reyes Felipe y Letizia, además de don Juan Carlos y doña Sofía, han estado esta tarde durante más de una hora en la capilla ardiente de la fallecida a mediodía doña Pilar de Borbón instalada en la misma casa de la tía del jefe del Estado, para transmitir su pésame a los cinco hijos que tenía la primogénita de los condes de Barcelona.

Por expreso deseo de la propia tía de Felipe VI, sus restos serán incinerados en la estricta intimidad, algo inusual hasta ahora en los miembros de la Familia Real, y enterrados en el madrileño cementerio de San Isidro junto a los de su marido, Luis Gómez-Acebo, fallecido en 1991 a los 56 años a causa de un cáncer linfático.
El funeral se celebrará en fechas próximas en el Real Monasterio de El Escorial (Madrid), donde podría haber sido sepultada por su condición de alteza real.
A la capilla ardiente, han acudido además la infanta Elena y el hijo mayor de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, Juan.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; la del Congreso, Meritxell Batet, y los líderes del PP, Pablo Casado, y de Cs, Inés Arrimadas, así como el PSOE, han lamentado la pérdida a través de las redes sociales.
A pesar de la enfermedad, durante el pasado año participó en otros eventos públicos, entre ellos, la despedida del rey Juan Carlos de la actividad oficial el 2 de junio en la plaza de toros de Aranjuez.
La infanta Pilar nació en Cannes (Francia) el 30 de julio de 1936, a las pocas semanas de estallar la Guerra Civil, a la que acababa de incorporarse su padre, don Juan de Borbón.
El exilio familiar la llevó también a Roma, donde se encontraban sus abuelos, Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia, luego a Lausana (Suiza) y, desde 1946, a Estorial (Portugal), donde estudió enfermería.
En Portugal, vivió hasta que se casó con Gómez-Acebo, un aristócrata sin linaje real.
Ella misma reconoció que “estuvo en la mente de todos”, entre ellos su familia, emparejarla con Balduino, el rey de los belgas, pero eligió “casarse por amor”.
Su enlace morganático la obligó a desmarcarse de la línea sucesoria en virtud de la normativa vigente entonces, algo de lo que nunca se arrepintió.
De no haber existido prevalencia del varón en la sucesión a la Corona hubiera podido haber aspirado a ser reina, pero renunció a cualquier derecho siete años antes de que lo hiciera también su padre en favor de su hijo Juan Carlos.
Con el paso de los años, la infanta Pilar se labró fama de campechana y locuaz entre los Borbones por su franqueza a la hora de decir las cosas.
“Me pregunten lo que me pregunten, contesto lo que me da la gana”, describía la duquesa de Badajoz su temperamento.
Tampoco tenía reparos en hablar de vez en cuando de política para criticar la exhumación de Franco o recelar del pacto de gobierno entre PSOE y Podemos o confesar que su sobrino, Felipe VI, lo estaba pasando “muy mal” con el desafío independentista de Cataluña.
Salió además en defensa de la infanta Cristina y Urdangarin cuando se enfrentaron al juicio del caso Noós, defendiendo que “nadie es culpable hasta que los jueces lo digan”.
En 2016, la duquesa de Badajoz se vio envuelta en la polémica al publicarse los llamados papeles de Panamá, donde fue propietaria de una sociedad desde 1974 hasta pocos días después del relevo en el trono.
Otra de sus pasiones eran los caballos, que le llevó a ocupar la presidencia de la Federación Ecuestre Internacional durante doce años (1994-2006).

Fallece la infanta Pilar de Borbón a los 83 años


MADRID.- La infanta Pilar de Borbón ha fallecido este miércoles a los 83 años en Madrid tras haber permanecido ingresada en una clínica de Madrid desde el pasado domingo, día 5, han informado fuentes del entorno de la hermana mayor del rey Juan Carlos.

A la duquesa de Badajoz se le diagnosticó el pasado año un cáncer de colon que la obligó a pasar por el quirófano en febrero y a someterse a un tratamiento de quimioterapia.
Tanto el rey Juan Carlos como la reina Sofía han acudido este miércoles al hospital Ruber Internacional después de que la familia les comunicara que el estado de salud de la tía de Felipe VI era muy grave. Ambos han abandonado la clínica pasadas las 14.30 horas, al poco de confirmarse el fallecimiento de la infanta Pilar.
En las últimas horas, también habían acudido al centro sanitario sus cinco hijos -Simoneta, Juan, Bruno, Luis y Fernando- a la vista del empeoramiento de su madre.

Cáncer de colon

Desde que fue intervenida del cáncer de colon, la infanta Pilar había sufrido un bajón en su estado de salud, hasta el punto de que en septiembre volvió a quedar ingresada en una clínica de Mallorca por una bajada de defensas.
Su imagen saliendo del centro sanitario en silla de ruedas cuando se le dio de alta a los pocos días constató su debilitamiento.
A mediados de noviembre, se la vio por última vez en público durante la celebración del rastrillo benéfico de la asociación Nuevo Futuro, la ONG de la que ha sido presidenta de honor durante más de 40 años.
"Hay días en que me encuentro bien y otros peor, es lo que sucede con esta enfermedad", dijo entonces a los medios.

La capilla ardiente, instalada en su casa

La capilla ardiente de Pilar de Borbón ha sido instalada en su domicilio de Madrid, tal como han informado fuentes de su entorno familiar. Los restos mortales de la hermana mayor del rey Juan Carlos fueron trasladados durante la tarde desde el hospital Ruber Internacional hasta su casa. Hasta allí estaba previsto que se desplazasen los reyes, Felipe VI y doña Letizia.

lunes, 6 de enero de 2020

Felipe VI subraya en la Pascua Militar el "compromiso" de la Fuerzas Armadas "con España y la Constitución"




MADRID.- "Las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil sois hoy reflejo de una sociedad moderna, capaz y solidaria, que sabe reconocer y agradecer siempre vuestro compromiso con el interés general de nuestra nación". 

Así lo ha subrayado Felipe VI, en la mañana de este domingo, en el discurso que ha pronunciado en el Palacio Real con motivo de la celebración de la Pascua Militar. El Rey ha dejado claro al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, presente en el acto, el "compromiso con España y con nuestra Constitución" del Ejército y la Guardia Civil.
El Rey Felipe VI pronunció su discurso acompañado de la Reina. Junto a los Reyes, toda la cúpula militar.
"Garantizar la libertad y la seguridad de los españoles es una misión fundamental para el desarrollo y bienestar de nuestro país", destacó el Monarca, que ha subrayado que las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil son "un ejemplo de dignidad y grandeza para la imagen y el prestigio de España".
En este sentido, el Rey no ha pasado por alto el papel de España en Europa y en la OTAN, destacando su "compromiso" con "una Europa de la seguridad y la defensa que complemente y refuerce nuestra vocación transatlántica". 
Dicho esto, Felipe VI no ha dudado en advertir de que España "quiere avanzar hacia una Europa cada vez más fuerte y unida", en el marco de un contexto en el que se tomen "decisiones de manera eficaz" en lo que a la seguridad y defensa se refiere.
El Monarca ha manifestado ser consciente de los retos que debe afrontar España en lo que ha calificado "un entorno global de seguridad en constante y rápida evolución". Es por ello que considera que "la sociedad española y sus instituciones" deben comprometerse a través de "la colaboración y la proyección internacional", destacando la necesidad de hacer un "esfuerzo" en lo que se ha bautizado como "Cultura de Defensa".
Tampoco quiso Don Felipe dejar de recordar que "nos enfrentamos a un entorno global de seguridad en constante y rápida evolución, en el que la complejidad y la incertidumbre son norma, no excepción; lo cual implica nuevas amenazas y riesgos para nuestra seguridad y plantea nuevos desafíos a la estabilidad internacional. Todo ello nos exige un gran esfuerzo, que no espera y que nos pone a prueba" y "la necesidad de disponer de las capacidades adecuadas –y de mantenerlas– para atender los ámbitos tradicionales de actuación, y ser capaces de operar eficazmente en otros nuevos como el ultraterrestre y el ciberespacio, es uno de los retos más exigentes que tenemos ante nosotros".
Concluyó su intervención trasmitiendo "el apoyo permanente de la Corona y de los españoles a vuestra labor constante y abnegada de servicio a España y animaros a continuar cumpliendo vuestra noble misión con ilusión y determinación. La Reina se une a mí para reiteraros nuestra más afectuosa felicitación en esta Pascua Militar”.
"Viva España", ha dicho el Rey al concluir su discurso, no sin antes recalcar que el país está unido "en el espíritu de servicio y compromiso permanente con nuestra patria", además de estar "apoyado" en "los valores constitucionales y en los valores morales y cívicos que emanan de nuestras reales ordenanzas".
A su llegada al Palacio Real de Madrid, Sus Majestades los Reyes fueron recibidos por el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez; la ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles; el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska; el jefe de Estado Mayor de la Defensa, general de ejército Fernando Alejandre; y el jefe del Cuarto Militar, almirante Juan Ruiz.
Tras los honores de ordenanza, la interpretación del Himno Nacional y una salva de 21 cañonazos, Su Majestad el Rey pasó revista, acompañado por el jefe de Estado Mayor de la Defensa y el jefe del Cuarto Militar, a la formación de la Guardia Real. A su término, Sus Majestades los Reyes abandonaron la Plaza de la Armería para dirigirse a la Saleta de Gasparini, donde recibieron el saludo de las Comisiones del Órgano Central de la Defensa y el Estado Mayor de la Defensa, las Reales y Militares Órdenes de San Fernando y San Hermenegildo, el Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire, la Guardia Civil y la Real Hermandad de Veteranos.
Una vez finalizados los saludos, Don Felipe y Doña Letizia, las autoridades asistentes y los miembros de las comisiones accedieron al Salón del Trono y ocuparon sus lugares. La ceremonia comenzó con la imposición de condecoraciones por parte de Su Majestad el Rey a distintos miembros de las Comisiones Militares.
Para finalizar el acto, Don Felipe y Doña Letizia, mantuvieron un encuentro con las autoridades asistentes y los miembros de las Comisiones Militares en el Salón de Columnas.

viernes, 27 de diciembre de 2019

La Región de Murcia fue donde mayor cuota de pantalla tuvo el discurso navideño del Rey


MADRID.- El mensaje navideño del Rey Felipe VI registró una audiencia media de 7.537.000 espectadores y un 65,1% de cuota de pantalla, en el conjunto de las 25 cadenas que emitieron el discurso. Por comunidades, Murcia (84,8% de cuota de pantalla); Castilla-La Mancha (79,4%); Comunidad de Madrid (73,7%) y Asturias (72,8%) son las que han registrado un mayor seguimiento. Por contra, Cataluña con un 36,8% de cuota de pantalla y País Vasco con un 43% fueron las comunidades donde menos se vió el mensaje.

En el 2018 la audiencia fue de 7,9 millones y 70,6% en el acumulado de las 30 cadenas, por lo que este año se produce un descenso de 5,5 puntos de cuota de pantalla y 407.000 espectadores, según datos de Kantar Media ofrecidos por Barlovento Comunicación.
La primera alocución navideña de Felipe VI, pronunciada en 2014, fue la que logró un mayor seguimiento con una audiencia media de 8.239.000 y una cuota de pantalla del 73,4. Más interés suscitó el mensaje que Felipe VI dirigió a los españoles el 3 de octubre de 2017 en el marco de la crisis política en Cataluña. En esa ocasión, el discurso del monarca alcanzó el 76,6% de cuota de pantalla y 12.443.000 espectadores.
Ese mismo año, el discurso navideño fue el segundo más visto de los retransmitidos en Nochebuena desde la proclamación de Felipe VI con 8.139.000 espectadores, aunque con una cuota de pantalla del 65,6 por ciento. Por contra, el mensaje del Rey pronunciado en 2016 fue el menos visto con 5.822.000 televidentes con una cuota de pantalla del 57,6 por ciento.
El consumo total de televisión en la franja horaria del mensaje navideño del pasado martes fue de 11,6 millones, lo que representa un aumento en 410.000 espectadores en relación al 2018.
Los datos indican que los segmentos donde el mensaje navideño del Rey tuvo mayor rendimiento son entre las mujeres y los mayores de 25 años.

400.000 espectadores menos que en 2018

El mensaje navideño del rey Felipe VI registró una audiencia media de 7.537.000 espectadores y un 65,1% de cuota de pantalla, en el conjunto de las 25 cadenas que emitieron el discurso.
En el 2018 la audiencia fue de 7,9 millones y 70,6% en el acumulado de las 30 cadenas, por lo que este año se produce un descenso de 5,5 puntos de cuota de pantalla y 407.000 espectadores, según datos de Kantar Media ofrecidos por Barlovento Comunicación.
La primera alocución navideña de Felipe VI, pronunciada en 2014, fue la que logró un mayor seguimiento con una audiencia media de 8.239.000 y una cuota de pantalla del 73,4. Más interés suscitó el mensaje que Felipe VI dirigió a los españoles el 3 de octubre de 2017 en el marco de la crisis política en Cataluña. En esa ocasión, el discurso del monarca alcanzó el 76,6% de cuota de pantalla y 12.443.000 espectadores.
Ese mismo año, el discurso navideño fue el segundo más visto de los retransmitidos en Nochebuena desde la proclamación de Felipe VI con 8.139.000 espectadores, aunque con una cuota de pantalla del 65,6%.
Por contra, el mensaje del Rey pronunciado en 2016 fue el menos visto con 5.822.000 televidentes con una cuota de pantalla del 57,6%.
El consumo total de televisión en la franja horaria del mensaje navideño del pasado martes fue de 11,6 millones, lo que representa un aumento en 410.000 espectadores en relación al 2018.
Los datos indican que los segmentos donde el mensaje navideño del Rey tuvo mayor rendimiento son entre las mujeres y los mayores de 25 años.
Por comunidades autónomas, Murcia (84,8% de cuota de pantalla); Castilla-La Mancha (79,4%); Comunidad de Madrid (73,7%) y Asturias (72,8%) son las que han registrado un mayor seguimiento.
Por contra, Cataluña con un 36,8% de cuota de pantalla y País Vasco con un 43% fueron las comunidades donde menos se vio el mensaje.

martes, 24 de diciembre de 2019

El Rey pide "voluntad de entendimiento" y no caer en los extremos, admitiendo incertidumbre


MADRID.- El Rey Felipe VI ha reconocido que Cataluña es una de las "serias preocupaciones" que tiene España, en un mensaje de Navidad en el que ha llamado a fortalecer los valores que han sustentado la democracia española y especialmente el entendimiento dentro de la Carta Magna: "La voluntad de entendimiento y de integrar nuestras diferencias dentro del respeto a nuestra Constitución, que reconoce la diversidad territorial que nos define y preserva la unidad que nos da fuerza".

Para el Rey, esos valores, junto a la libertad y la solidaridad y la voluntad de concordia que permitió "derribar muros de intolerancia, rencor e incomprensión" -en alusión a la Transición-, son una "seña de identidad" de la España de hoy, pero no pueden darse "por supuestos ni tampoco olvidar su fragilidad". 
"Debemos hacer todo lo posible para fortalecerlos y evitar que se deterioren", ha avisado.
El Rey ha defendido que todo lo que España ha logrado en democracia, "una transformación muy profunda" y un "gran potencial como país", "no se ha generado de manera espontánea" sino que ha sido el resultado de que millones de españoles, "gracias a la Constitución", han compartido valores y proyectos.
En un discurso que esta vez se produce en plena negociación de PSOE, Unidas Podemos y ERC para la investidura de Pedro Sánchez, el jefe del Estado ha pasado por encima y se ha limitado a señalar que España está inmersa en "el procedimiento constitucional previsto para que el Congreso de los Diputados otorgue o deniegue su confianza al candidato". Conforme a la Constitución, ha dicho, corresponde al Congreso "tomar la decisión que considere más conveniente para el interés general de todos los españoles".
El Rey ha mencionado a Cataluña expresamente una sola vez, entre las "serias preocupaciones" que tiene España, junto a las consecuencias para la cohesión social de la revolución tecnológica y el deterioro de la confianza ciudadana en las instituciones. Sin embargo, con o sin menciones explícitas, la situación en esa comunidad ha sido una constante en sus seis mensajes navideños desde 2014.
Esta vez, el Rey ha lanzado un mensaje de confianza en la capacidad de la sociedad española y de su Estado Social y Democrático de Derecho de afrontar los desafíos. "Tenemos un gran potencial como país. Pensemos en grande. Avancemos con ambición. Todos juntos. Sabemos hacerlo y conocemos el camino", ha señalado.
Ese camino, a juicio de Felipe VI, es la unidad en torno a los valores democráticos: "Confiemos en nosotros mismos, en nuestra sociedad; confiemos en España y mantengámonos unidos en los valores democráticos que compartimos para resolver nuestros problemas; sin divisiones ni enfrentamientos que solo erosionan nuestra convivencia y empobrecen nuestro futuro".
En su mensaje, ha identificado retos como la nueva era tecnológica, el rumbo de la UE, los movimientos migratorios, la desigualdad laboral entre hombres y mujeres, la manera de afrontar el cambio climático y la sostenibilidad, la falta de empleo, sobre todo para los jóvenes, y las dificultades económicas de las familias más vulnerables, que siguen siendo la "principal preocupación" porque "la crisis económica ha agudizado los niveles de desigualdad".
Es este escenario, lo que, en su opinión, requiere "tener más que nunca una confianza firme" en la propia sociedad y en España, que "siempre ha sabido abrirse camino" cuando ha afrontado el futuro con responsabilidad, determinación y serenidad. Eso sí, también ha avisado de que "el progreso de un país depende, en gran medida, del carácter de sus ciudadanos, de la fortaleza de su sociedad y del adecuado funcionamiento de su Estado".
De hecho, ha incidido en que el Estado Social y Democrático de Derecho asegura la "convivencia en libertad", "ha convertido a España en un país moderno, con prestaciones sociales y servicios públicos esenciales", con una gran red de infraestructuras y "garantiza como pocos la seguridad de los ciudadanos".
"Una nación", ha proseguido, "con una posición privilegiada para las relaciones internacionales gracias a su clara vocación universal, a su historia y a su cultura", europea e iberoamericana, y que "no está aislada, sino muy abierta al mundo y plenamente integrada en la sociedad global".
España, ha defendido, tiene "razones sobradas" para mantener la confianza, porque es una sociedad "emprendedora y generosa", líder en muchos campos; comparte valores "con las demás sociedades libres y democráticas" y "ha hecho frente, y ha superado, situaciones muy difíciles con una serenidad y entereza admirables, demostrando una gran resistencia y madurez".
"Podemos sentirnos muy orgullosos de los valores que inspiran a nuestros ciudadanos, de la energía, la vitalidad y el dinamismo de nuestra sociedad y de la solidez de nuestro Estado", ha remarcado el Rey, recalcando que todo ello es no "una autoestima mal entendida" sino "una realidad contrastada".
Eso sí, ha reconocido que "queda mucho por hacer, por mejorar y renovar", y eso requiere no "caer en los extremos", es decir, "ni en una autocomplacencia que silencie" las carencias o errores, "ni en una autocrítica destructiva que niegue el gran patrimonio cívico, social y político" acumulado.
Lo que hace falta, a su modo de ver, es "tener una conciencia clara y objetiva" de las debilidades y fortalezas de España y una visión "lo más realista y completa de cómo y hacia dónde va el mundo".
"El tiempo no se detiene y España no puede quedarse inmóvil, ni ir por detrás de los acontecimientos", ha dicho, tiene que avanzar por su camino "sin encerrarse en sí misma como en otras épocas del pasado". Así, se ha mostrado convencido de que España superará los nuevos retos, como ha superado otros en el pasado.
En un mensaje que, como siempre, ha terminado felicitando las fiestas en las lenguas cooficiales, el Rey ha querido tener un recuerdo a las víctimas y damnificados de las inundaciones y las riadas, y también a los que en Nochebuena velan por la seguridad de España lejos de nuestras fronteras o prestan servicios esenciales.
Además, ha dejado claro que el mensaje de Navidad en sí es una muestra de su compromiso de "servir a España con lealtad, responsabilidad y total entrega".
  
Texto íntegro del mensaje

Felipe VI ha pedido este martes a los españoles en su mensaje de Navidad que mantengan la confianza en ellos mismos y en el país ante las incertidumbres y dificultades globales y específicas de España, como la "seria" preocupación por Cataluña, y ha instado a afrontar el futuro unidos y sin "caer en los extremos".

Este es el texto íntegro del mensaje:

"Buenas noches.

Hace cinco años tuve el honor por primera vez como rey de felicitaros la Navidad y de transmitiros un mensaje de afecto y buenos deseos para el nuevo año. Un mensaje también de compromiso con mi vocación de servir a España con lealtad, responsabilidad y total entrega.

Por tanto, os agradezco que me permitáis nuevamente compartir con vosotros unos minutos en esta noche tan especial, y lo primero que quiero hacer, naturalmente, es desearos junto a la reina, la princesa Leonor y la infanta Sofía, la mayor felicidad y paz en estos días en los que nos reunimos con nuestras familias y seres queridos".

Y en estas horas queremos tener un recuerdo muy especial con todo nuestro cariño para las familias y personas más afectadas y que más han sufrido -incluso trágicamente- las consecuencias de las inundaciones y las riadas que se ha producido en España durante los últimos días como lo fueron otras muchas a lo largo del año.

Se dice y es verdad que el mundo no vive tiempos fáciles. Quizás nunca lo sean del todo, pero los actuales son, sin duda, tiempos de mucha incertidumbre, de cambios profundos y acelerados en muchos ámbitos que provocan en la sociedad preocupación e inquietud tanto dentro como fuera de nuestro país.

La nueva era tecnológica y digital, el rumbo de la Unión Europea, los movimientos migratorios, la desigualdad laboral entre hombres y mujeres o la manera de afrontar el cambio climático y la sostenibilidad, entre otras, son cuestiones, en fin, que están muy presentes y condicionan ya de manera inequívoca nuestras vidas.

Y junto a todo ello, la falta de empleo -sobre todo para nuestros jóvenes- y las dificultades económicas de muchas familias, especialmente aquellas que sufren una mayor vulnerabilidad, siguen siendo la principal preocupación en nuestro país.

Es un hecho que en el mundo -y también aquí-, en paralelo al crecimiento y el desarrollo, la crisis económica ha agudizado los niveles de desigualdad.

Así mismo, las consecuencias para nuestra propia cohesión social de la revolución tecnológica a la que me he referido antes, el deterioro de la confianza de muchos ciudadanos en las instituciones y, desde luego, Cataluña, son otras serias preocupaciones que tenemos en España.

Ahora, después de las elecciones celebradas el pasado 10 de noviembre, nos encontramos inmersos en el procedimiento constitucional previsto para que el Congreso de los Diputados otorgue o deniegue su confianza al candidato propuesto para la Presidencia del Gobierno.

Así pues, corresponde al Congreso, de acuerdo con nuestra Constitución, tomar la decisión que considere más conveniente para el interés general de todos los españoles.

Os decía al principio que no vivimos tiempos fáciles, pero también creo que, por eso precisamente, debemos tener más que nunca una confianza firme en nosotros mismos y en España, que siempre ha sabido abrirse camino cuando hemos afrontado el futuro con responsabilidad, con generosidad y rigor, con determinación, pero también con reflexión y serenidad. Y tenemos razones sobradas para tener esa confianza.

El progreso de un país depende en gran medida del carácter de sus ciudadanos, de la fortaleza de su sociedad y del adecuado funcionamiento de su estado.

El pasado 19 de junio tuve el gran honor de condecorar con la Orden del Mérito Civil a 41 ciudadanos procedentes de toda España. Mujeres y hombres, mayores y jóvenes de orígenes y condiciones diversos que son un verdadero ejemplo de dignidad y fiel reflejo de lo mejor de nuestra sociedad.

Pude apreciar personalmente su generosidad y espíritu solidario, su capacidad de sacrificio y superación, su disposición para ayudar a los demás y anteponer el bien común a los intereses particulares, su coraje en situaciones adversas; cualidades que son expresión de las virtudes cívicas que inspiran a la inmensa mayoría de nuestros ciudadanos.

Se trata, sin duda -y me interesa especialmente resaltarlo-, de actitudes que han ido forjando paso a paso la personalidad de los españoles y moldeando nuestra sociedad actual a lo largo de estas ya cuatro décadas de democracia.

Una sociedad que ha experimentado una transformación muy profunda como jamás antes en nuestra historia; que vive conforme a valores y actitudes compartidos con las demás sociedades libres y democráticas; que es y se siente profundamente europea iberoamericana; y que no está aislada, sino muy abierta al mundo y plenamente integrada en la sociedad global.

Una sociedad que ha hecho frente y ha superado situaciones muy difíciles con una serenidad y entereza admirables, demostrando una gran resistencia y madurez.

Una sociedad, en fin, emprendedora y generosa que desarrolla una gran creatividad y un liderazgo indiscutible en muchos campos como la ingeniería, la medicina, la ciencia, la cultura, el deporte o la empresa.

Vivimos en un estado social y democrático de Derecho que asegura nuestra convivencia en libertad y que ha convertido a España en un país moderno con prestaciones sociales y servicios públicos esenciales como en educación y en sanidad; que está equipado con una gran red de infraestructuras de comunicaciones y transportes de vanguardia, y garantiza como pocos la seguridad de los ciudadanos.Una nación, además, con una posición privilegiada para la relaciones internacionales gracias a su clara vocación universal, a su historia y a su cultura.

Quienes nos visitan, invierten aquí o deciden vivir entre nosotros, son testigos de todo ello, lo reconocen y lo destacan.Es mucho, así pues, lo que hemos construido juntos, lo que juntos hemos avanzado. Y podemos sentirnos muy orgullosos de los valores que inspiran a nuestros ciudadanos, de la energía, la vitalidad y el dinamismo de nuestra sociedad y de la solidez de nuestro estado.Y creo que es importante decirlo, no por una autoestima mal entendida, sino porque es una realidad contrastada que debemos poner en valor.

Ante esa realidad no debemos caer en los extremos ni en una autocomplacencia que silencie nuestras carencias o errores, ni en una autocrítica destructiva que niegue el cambio gran patrimonio cívico, social y político que hemos acumulado.

Sin duda queda mucho por hacer, por mejorar y renovar. Para ello es preciso tener una conciencia clara y objetiva de nuestras fortalezas y de nuestras debilidades; y, además, tener una visión lo más realista y completa de cómo y hacia dónde va el mundo.

Todo cuanto hemos logrado -como he comentado otras veces- no se ha generado de manera espontánea. Es el resultado, en última instancia, de que millones de españoles, gracias a nuestra Constitución, hemos compartido a lo largo de los años unos mismos valores sobre los que fundamentar nuestra convivencia, nuestros grandes proyectos comunes, nuestros sentimientos e ideas.

Y de entre esos valores quiero destacar en primer lugar el deseo de concordia que, gracias a la responsabilidad, a los afectos, la generosidad, al diálogo y al respeto entre personas de ideologías muy diferentes, derribó muros de intolerancia de rencor y de incomprensión que habían marcado muchos episodios de nuestra historia.

En segundo lugar, la voluntad de entendimiento y de integrar nuestras diferencias dentro del respeto a nuestra Constitución, que reconoce la diversidad territorial que nos define y preserva la unidad que nos da fuerza.

Y en tercer y último lugar, la defensa y el impulso de la solidaridad, la igualdad y la libertad como principios vertebradores de nuestra sociedad, haciendo de la tolerancia y el respeto manifestaciones del mejor espíritu cívico de nuestra vida en común.Estos valores llevan muchos años presentes entre nosotros y constituyen una seña de identidad de la España de nuestros días; pero no podemos darlos por supuestos ni tampoco olvidar su fragilidad, y por ello debemos hacer todo lo posible para fortalecerlos y evitar que se deterioren.

El tiempo no se detiene y España no puede quedarse inmóvil ni ir por detrás de los acontecimientos. Tiene que seguir recorriendo su camino sin encerrarse en sí misma como en otras épocas del pasado y levantando la mirada para no perder el paso ante los grandes cambios sociales, científicos y educativos que señalan el futuro.

Los desafíos que tenemos por delante no son sencillos, pero como en tantas ocasiones de nuestra reciente, estoy convencido de que los superaremos.

Confiemos en nosotros mismos, en nuestra sociedad; confiemos en España y mantengámonos unidos en los valores democráticos que compartimos para resolver nuestros problemas; sin divisiones ni enfrentamientos que solo erosiona nuestra convivencia y empobrecen nuestro futuro.

Tenemos un gran potencial como país. Pensemos en grande. Avancemos con ambición. Todos juntos. Sabemos hacerlo y conocemos el camino...Con ese ánimo y con ese espíritu, la reina, nuestras hijas y yo, os deseamos a todos -y de manera especial a cuantos estáis lejos, trabajando y velando por nuestro país, o prestáis aquí servicios esenciales en estas horas- muy felices pascuas y todo lo mejor para el Año Nuevo 2020.

Eguberri on. Bon Nadal. Boas festas."

jueves, 12 de diciembre de 2019

Los costes sociales y territoriales de tener la monarquía en España / Vicenç Navarro *

A raíz de los artículos de Pablo Iglesias (¿Para qué sirve hoy la monarquía?) y Javier Cercas (¿Para qué sirve hoy la república?) publicados en El País (el primero, a favor de que se establezca en España una república, y el segundo, a favor de que se mantenga la monarquía borbónica en España) se ha reavivado un debate en este país sobre los pros y los contras de sustituir el sistema monárquico por el republicano. 

Las tesis de Javier Cercas (muy comunes entre los que favorecen mantener la monarquía en España) es que tal institución ha permitido a España tener un desarrollo democrático y económico con el que ha alcanzado un grado de madurez homologable al de otras democracias existentes en Europa. Le faltaba añadir (como hace el establishment político-mediático del país) que el establecimiento de la monarquía fue uno de los mayores éxitos de la Transición (considerada como modélica) de una dictadura a una democracia. 

Se indica que tal democracia fue, en gran parte, el resultado de la decisión de Juan Carlos I, que a pesar de haber sido nombrado por el dictador Franco, abandonó los poderes dictatoriales y se transformó así en un monarca más en Europa, como existen en Suecia, Noruega, Dinamarca y el Reino Unido. 

Esta homologación de monarquías es un punto que acentúa Cercas en su defensa de la permanencia del sistema monárquico en este país. Al referirse a aquellas monarquías, en países bien conocidos (sobre todo los tres primeros) por su desarrollo social y madurez democrática, Cercas intenta demostrar que un sistema monárquico no tiene por qué ser un anacronismo ni representar tampoco un obstáculo para que un país prospere y garantice bienestar a su población.

Hasta aquí los argumentos que los monárquicos esgrimen en defensa de la monarquía borbónica. Pero Cercas, que se define de izquierdas y republicano, va más allá e indica incluso que el Estado monárquico español es, en realidad, el continuador de la II República y de la causa republicana, aplaudiendo la heroicidad y compromiso con la democracia de los luchadores republicanos, realidad reconocida y promovida por el rey Felipe VI, como atestigua su homenaje a la famosa brigada Nueve republicana española, que liberó la ciudad de París al final de la II Guerra Mundial (homenaje que ocurrió, por cierto, en Francia, pero no en España).

La evidencia es contraria a las tesis de Cercas: el Estado monárquico ha contribuido al subdesarrollo social de España

Veamos primero si la monarquía ha favorecido el desarrollo democrático y el bienestar implícito que debe conllevar. Y para evaluarlo, tenemos que subrayar que la monarquía es el eje de un sistema de poder institucional centrado en el Estado, diseñado por el dictador para garantizar la continuidad del dominio de las fuerzas conservadoras sobre los aparatos de dicho Estado. 

Hay que recordar que durante la Transición no hubo una ruptura con el Estado anterior, ni hubo un cambio de los altos funcionarios del Estado que habían jugado un papel clave en el régimen dictatorial anterior. Desde las Fuerzas Armadas hasta la judicatura, pasando por los aparatos de seguridad, siguieron dominados (y, a mi modo de ver, continúan dominados) por una cultura de gobierno profundamente conservadora. 

Tres ejes ideológicos de esta cultura fueron (1) un nacionalismo extremo heredero de un imperio, (2) fundamentado en una estructura de poder radial centrada en la Capital del Reino, y (3) reforzado con un catolicismo excluyente, promovido por una institución, la Iglesia Católica, siempre próxima y defensora de los intereses económicos y financieros del país. El nacional-catolicismo imperante durante la dictadura había sido la expresión extrema de esta cultura.

Ni que decir tiene que la presión popular, y muy en particular el movimiento obrero, jugó un papel esencial en forzar una transición en la que las fuerzas democráticas pudieron modificar ese Estado, pero no lo suficiente para establecer una discontinuidad con el anterior. Y la monarquía, impuesta por la dictadura, era la garantía de que los poderes económicos y financieros continuaran dominando, o al menos ejerciendo una enorme influencia, en las instituciones del Estado. 

Hay miles de indicadores sobre ello. La persistencia del Valle de los Caídos como monumento al régimen fascista a pesar de más de cuarenta años de democracia es uno de ellos.

Pero no es solo el Valle de los Caídos el que refleja el enorme poder de la clase dominante heredera del régimen anterior, y cuyo eje central es la monarquía. ¿Cómo se explica Cercas que en más de cuatro décadas de período democrático, España continúe teniendo uno de los Estados del Bienestar menos desarrollados de la Unión Europea de los Quince (UE-15)? ¿O que tengamos las desigualdades más grandes, o uno de los sistemas educativos y sanitarios más polarizados por clase social de tal comunidad? ¿O que el sistema fiscal esté entre los más regresivos, con uno de los ingresos al Estado más bajos? ¿O que el gasto público social sea tan bajo? 

La causa, bien documentada, de cada uno de estos hechos es que las relaciones de poder dentro del Estado están muy sesgadas a favor de las fuerzas conservadoras del país. El gran retraso social de España está basado en esta realidad. Miren los datos y lo verán (ver mi libro El subdesarrollo social de España. Causas y consecuencias, Anagrama, 2006). El conservadurismo de las instituciones del Estado se basa, precisamente, en la estructura institucional de poder cuyo eje es la monarquía.

La monarquía y la cultura del Estado que perpetúa favorecen el sistema radial y no policéntrico del Estado español

Este hecho también explica el otro gran problema (además del subdesarrollo social) sin resolver que existe en España y que es el tema territorial. El Estado monárquico borbónico ha sido el mayor promotor de una España uninacional, radial, centrada en la Capital del Reino, oponiéndose a una España plurinacional, poliédrica, sin ningún tipo de pleitesía y con pleno desarrollo de la soberanía popular en su totalidad y en cada uno de sus componentes. 

Y es la gran resistencia a aceptar la plurinacionalidad de España la que está creando la otra gran crisis, la crisis territorial. La evidencia de ello es también abrumadora. Es fácil ver que en lugar de la tan manoseada y falsa reconciliación, lo que estamos viendo son las consecuencias de una transición que distó mucho de ser modélica, pues el bando vencedor de la llamada Guerra Civil continúa dominando la vida política, económica y mediática de este país. 

Los escasos y tímidos intentos de recuperar la historia de España, corrigiendo las enormes tergiversaciones que todavía se enseñan en sus instituciones educativas y mediáticas, han sido abortados para supuestamente evitar que se abran de nuevo las heridas, asumiendo que se habían cerrado (es decir, que se había reconocido a las víctimas y sancionado a los victimizadores). 

Es más que probable que si el bando republicano hubiera ganado la Guerra Civil, hoy España sería más democrática, más justa y más social, y menos uninacional, menos radial y más policéntrica y plurinacional de lo que lo es hoy. Hay que recordar que el golpe militar (que venció debido al apoyo de los regímenes nazi alemán y fascista italiano) del 1936, fue apoyado por la clase dominante que incluía desde los propietarios y gestores de los mayores medios de producción, distribución y financieros, para evitar las muy necesarias reformas de la propiedad propuestas por una alianza de fuerzas progresistas (el Frente Popular) que habían afectado sus intereses así como los de la Iglesia, que habían siempre proveído el marco ideológico que sostenía una sociedad enormemente represiva. 

La evidencia de ello es abrumadora. El fin de la República y el mantenimiento de la monarquía en España tenía como objetivo mantener los intereses y beneficios de las clases dominantes en España, que fueron las vencedoras de la definida como Guerra Civil, intereses que, en general, se han mantenido bajo el Estado monárquico actual.

No es sorprendente, pues, que en España (uno de los países con desigualdades sociales más acentuadas en la UE-15) a mayor nivel de renta, mayor popularidad de la monarquía. Ni tampoco es sorprendente que la monarquía sea ampliamente impopular en Catalunya y en el País Vasco, pues el uninacionalismo característico de la monarquía y de los golpistas (que se definían como los nacionales) afectó especialmente a las naciones excluidas en aquella visión. 

Y tampoco es sorprendente que a mayor sesgo derechista del partido político, mayor es el apoyo a la monarquía, siendo la ultraderecha franquista, Vox, la más monárquica de todas las derechas (siendo este partido también el más ultraneoliberal, la ideología dominante y favorecida por las clases pudientes del país).

Es importante señalar que la mayoría de españoles está a favor de un referéndum sobre la posibilidad de instaurar una república, siendo los jóvenes los más favorables a ello. 

Concretamente, un 63% de los españoles entre 25 y 34 años, un 58% entre 15 y 24, quieren votar para decidir democráticamente sobre dicha cuestión. Y como era de esperar, los votantes de los partidos de izquierdas son mucho más favorables (IU 91%, Podemos 86% y el PSOE 57%) a este referéndum que no los de las derechas (C’s 33% y PP 25%), esto según una encuesta realizada entre marzo y abril de 2018 en la que no se incluía a Vox, aunque no sería de extrañar que este porcentaje no llegara a un 5% de sus votantes.

¿Es la monarquía borbónica equiparable a las monarquías escandinavas o británica?

Lo cual me lleva a la segunda tesis de Cercas. Repito que la monarquía borbónica española fue resultado de la victoria del bando vencedor de la Guerra Civil. No así en aquellos países donde la monarquía está enraizada en las luchas que el país, como colectivo, realizó. 

El dictador de uno de los regímenes más crueles que hayan existido en Europa, el general Franco, nombró al Rey Juan Carlos y promovió la monarquía borbónica, cuya continuo apoyo a las fuerzas más reaccionarias del país había sido una constante en su historia. La naturaleza de dicha monarquía borbónica, y su identificación con las clases dominantes españolas, desde que triunfó el golpe militar, (habiendo ejercido gran represión para mantener su dominio), contrasta con las monarquías en los países citados. 

Son monarquías que están enraizadas en un apoyo de las clases populares, sobre todo en momentos clave, como durante la II Guerra Mundial, y que representan (así son percibidas) a la gran mayoría de la población. El porcentaje de ciudadanos favorables a la abolición de la monarquía en aquellos países es mucho menor que no en España, donde la restauración de la monarquía fue el fruto de la victoria de un bando. La diferencia entre esta y aquellas monarquías no puede ser mayor.

Una última observación: el estilo insultante de Cercas

A nivel personal, tengo que admitir que nunca me gustaron los escritos de Javier Cercas. Hijo de una familia que apoyó la dictadura (según propia confesión), por lo visto, quiso corregir su pasado escribiendo una novela en la que el protagonista era un republicano que, en un intento por hacerlo parecer atractivo, lo presenta como un tipo muy campechano, que vive en campings y que toca el trasero de las monjas (amistosamente) cuando está ingresado en la residencia de ancianos. Sin pretenderlo, fue una novela profundamente ofensiva. Soy hijo de perdedores de la Guerra Civil, represaliados por el fascismo, y me ofendió.

Algo semejante ocurre en su artículo citado anteriormente, donde adopta un tono casi pedante, dándole lecciones a Pablo Iglesias, sugiriéndole que deje de criticar al rey  y que se dedique, en su lugar, a resolver los problemas de la población (algo que, supuestamente, no está haciendo). En otras palabras, “Pablo, dedícate más a resolver los grandes problemas y deja al rey en paz” (cosa que el rey le agradeció en público, interviniendo, por cierto, en política, algo que, según la sacrosanta Constitución, no le está permitido). 

Ni por un momento pensó que el rey representa una estructura de poder conservadora, heredada del régimen anterior, que está obstaculizando la resolución del problema social y territorial. 

Viví en Suecia y en Gran Bretaña durante mi largo exilio y no me imagino a los Reyes de aquel país interviniendo en política como lo han hecho e hicieron los Reyes Juan Carlos y Felipe VI en nuestro país. Y tampoco me imagino que los monarcas suecos o británicos hubieran expresado desaprobación o disconformidad hacia un partido o partidos que el monarca percibe contrarios a su permanencia en el poder, acusándoles de no obedecer la Constitución, olvidando con dicha acusación que tales fuerzas conservadoras la están desobedeciendo diariamente, saltándose a la torera todos los capítulos sociales de tal documento. 

Estas fuerzas solo ven en la Constitución española la defensa de la unidad de España, eslogan que ya utilizaron para justificar el golpe militar de 1936 y que ahora utilizan de nuevo para evitar los cambios profundos que necesita el país. En realidad, no están defendiendo la unidad de España, sino la visión clasista y uninacional de esta. 

A mi padre, los tribunales lo juzgaron y reprimieron por ser “rojo” y “separatista”, cuando en realidad era un maestro progresista que enseñaba los valores republicanos de libertad, igualdad y fraternidad a la juventud de este país. Y en cuanto a separatista, no tenía nada de ello. Amaba y dio su vida por una España republicana, más justa y solidaria, plurinacional y poliédrica. 

Para alcanzarla, será necesaria en España la sustitución del sistema monárquico y de la estructura de poder económico y financiero, religioso e ideológico que lo sustentan, y que están obstaculizando el mejoramiento de la calidad de vida y el bienestar de las clases populares de los distintos pueblos y naciones de España, que representan la mayoría de la población española.


(*)  Catedrático Emérito de Ciencias Políticas y Políticas Públicas Universitat Pompeu Fabra



martes, 3 de diciembre de 2019

El Rey recibe a Pelosi, Guterres y varios jefes de Estado asistentes a la Cumbre del Clima

MADRID.- El Rey Felipe VI ha recibido este martes en distintas audiencias en el Palacio de la Zarzuela a jefes de Estado y de Gobierno y otros responsables internacionales que han viajado a Madrid para participar en la Cumbre del Clima.

La primera audiencia ha sido, a las 9.00 horas, a la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, acompañada de una delegación de miembros de la Cámara y por embajador de los Estados Unidos de América en España, Richard Duke Buchan.
Después, el monarca ha recibido al presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, que ha viajado a Madrid acompañado por la ministra de Exteriores, Lorena Aguilar; y a continuación al presidente de Argentina, Mauricio Macri, que la semana que viene cederá el testigo a Alberto Fernández. Junto a Macri, ha estado en la audiencia el secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia de la República Argentina, Fulvio Pompeo.
El siguiente ha sido el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, acompañado por el embajador Representante Permanente de España ante las Naciones Unidas, Agustín Santos Maraver; la secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Patricia Espinosa; y el asesor principal del Secretario General de las Naciones Unidas, David Vennett.
Por último, han estado en el Palacio de la Zarzuela el presidente Federal de la República de Austria, Alexander van der Bellen, y, finalmente, el Gran Duque Enrique de Luxemburgo.
En las audiencias, el Rey ha estado acompañado por distintos secretarios de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, dependiendo de cada personalidad. Con los europeos ha estado el responsable de la UE, Marco Aguiriano; con los procedentes de América Latina, el de Cooperación, Iberoamérica y el Caribe, Juan Pablo de Laiglesia; y, con Pelosi y Guterres, el de Asuntos Exteriores, Fernando Martín-Valenzuela.

Felipe VI desobedece a Sánchez / Jaime Peñafiel *

Por primera vez, una decisión del Presidente del Gobierno, aunque sea en funciones, ha sido contestada por el Rey, negándose a viajar a Argentina como Sánchez había dispuesto.

El Ejecutivo quería tener al Soberano lejos de España para maniobrar libremente en la elección de un gobierno Frankestein. Como hizo mandándole a Cuba con el fin de poder darse el abrazo con Pablo Iglesias sin la presencia de Felipe.

Y es que la relación entre Zarzuela y Moncloa no es tan fluida como Sánchez contaba, cínicamente, en su libro “Manual de resistencia”: “Entre Felipe y yo existe una relación de complicidad que supera y sigue superando a día de hoy, lo institucional …. Hablamos con toda sinceridad …. Nos reconocemos mutuamente como las personas que vamos a sacar al país del resto del bloqueo”.

Mas bien está siendo que no. Muy al contrario. Sánchez es lo peor que puede tener España en estos momentos. Y malo, muy malo, para la Monarquía incapaz de reconducir la situación.

Parece mentira que Felipe VI se olvide del articulo 56.1 de la Constitución que le asigna un poder como moderador y árbitro. Desgraciadamente y sin saber por qué ni modera ni pito tiene para arbitrar el partido.

Tampoco aplica el articulo 62 que le autoriza, constitucionalmente hablando, a nombrar al presidente del Gobierno. Sorprendentemente, es el propio Sánchez quien se ha confirmado y erigido en el único árbitro para designar a quien nombrar sin contar con el Jefe del Estado que le están creciendo los enanos.

No los siete del cuento sino los miles y miles que aparecen poniendo en peligro la Institución. No olvidemos que Gabriel Rufián, uno de los posibles socios como líder de Ezquerra Republicana, llama a Felipe VI “el rechazao” y que el patriotismo se llama … Republica. ¡Toma ya!

PD. Lo que no es de recibo es que Moncloa haya impedido que el Jefe del Estado inaugurara la Cumbre del Clima (COP25) que reúne en Madrid a 50 Jefes de Estado para mayor gloria del presidente del gobierno en funciones, Pedro Sánchez, que tomó la palabra en este acto.

Aunque el soberano si ha cumplido con un deber de cortesía ofreciendo una recepción en el Palacio Real a todos los mandatarios e invitados a la Cumbre, donde, ¡finalmente! se le ha “permitido” dirigirse a ellos.


(*) Periodista