domingo, 11 de noviembre de 2012

El Rey y la cuestión catalana / José Antonio Zarzalejos

Puede ser una casualidad histórica o no, pero tres de los cuatro grandes Estados occidentales con más tensiones secesionistas adoptan la forma de monarquía parlamentaria. Es el caso del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, cuya soberana, Isabel II, encarna la más alta magistratura de otros quince estados, entre ellos Canadá, de tal manera que, aunque con distinta intensidad, está concernida tanto por Escocia como por Quebec. Y es el caso de Bélgica, en el que reina Alberto II, árbitro eficaz y discreto de las aspiraciones de flamencos y valones. 

Y es caso de España, donde la denominada Monarquía prosaica -título de un ensayo de Miguel Ángel Aguilar Rancel y Óscar Hernández, un tanto academicista pero certero en señalar la vulgaridad con la que el sistema ha tratado y trata a don Juan Carlos, en parte por su propia forma de entender la Corona- tiene un reto con el proceso secesionista de Catalunya. No puede argüirse para descartar la intervención institucional del Rey el desgaste de su reputación y los avatares "no ejemplares" de miembros de su familia. Porque en todas partes cuecen habas.

La muy reconocida Isabel II ha tardado tres lustros en recuperarse de su annus horribilis (1992) y Alberto II, rey de los belgas, ha recompuesto la institución después de rehabilitar su matrimonio con Paola -la antes glamurosa princesa de Lieja- y pelea ahora para que no se hunda la credibilidad de su heredero, Felipe de Brabante, al que un libro -Cuestiones reales- ha atribuido con pelos y señales una relación homosexual de modo que su actual matrimonio sería una mera tapadera para dar continuidad a la dinastía. 

Por su parte, don Juan Carlos, tras pedir perdón el 18 de abril pasado por su desafortunada escapada cinegética a Botsuana -gota que colmó el vaso de un comportamiento ya errático en determinados aspectos- se está empleando a fondo en una remontada que, con suerte desigual pero propósito de sincero compromiso, demuestra su capacidad estadista. El error de manifestarse a través de una especie de post en la web de su casa con palabras impropias -"quimera", "galgos y podencos"- acerca de los acontecimientos de Catalunya, no deja de ser un accidente -aunque serio- en el conjunto de una trayectoria de fina sensibilidad hacia el binomio unidad-diversidad que ha distinguido sus pronunciamientos institucionales sobre España y los españoles.

Quienes suponen que don Juan Carlos sería un "Rey político" por intervenir en la cuestión catalana, se confunden. Lo hace -y ha de hacerlo con extremada discreción y las ideas muy claras- por razones constitucionales y desde una perspectiva institucional. La Constitución atribuye al Rey un simbolismo legitimador que consiste en representar la unidad y permanencia del Estado, que es justamente lo que está en juego. 

Don Juan Carlos sabe moverse en terreno difíciles, incluso más y mejor que en los sencillos. Frente a quienes se extasían con el saludo de Isabel II a Martin McGuinness, excomandante del IRA, habría que recordar que el Rey ha recibido sin pestañear en la Zarzuela a los representantes de la izquierda radical abertzale cuando la banda terrorista ETA estaba activa, como ocurrió en 1993 con un Jon Idigoras azorado. Por otra parte, el jefe del Estado se ha volcado personal e institucionalmente en presencias y afectos hacia los españoles más hostiles a su condición de tales. Don Felipe le está secundando con eficacia.

No es posible, como también se supone de manera infundada, construir sobre un denominado pacto con la Corona -de evocaciones medievales- una alternativa al actual sistema. Las monarquías o son parlamentarias, o se extinguen, carecen de sentido. El Estado, como con una maestría realmente extraordinaria y con una ponderación intelectual y científica digna del mayor encomio, describe el historiador vasco Juan Pablo Fusi Aizpurua en su Historia mínima de España, se encuentra en una fase histórica que es la de la postransición. 

El gran papel del Rey fue, pues, anterior y la continuidad de la monarquía en términos de funcionalidad, requiere que su papel se renueve ejerciendo la moderación y el arbitraje en los desafíos actuales. El catalán es el más importante y respecto del que el Rey dispone de la auctoritas que se le reconozca, la persuasión que sea capaz de transmitir, la transversalidad con la que sepa moverse, pero todo ello resignado al cumplimiento de la propia razón de ser de la Corona: símbolo de la unidad y permanencia del Estado, como concepto más allá de este u otro modelo. Sus pares -Isabel II, Alberto II- han desempeñado ese rol. Don Juan Carlos sabe que la historia le contempla y el futuro le amenaza. No cabe ni un error más.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Paul Preston: «En un país de crispaciones como España, la Monarquía es una valiosa jefatura neutral»


LONDRES.- «Qué cabrón», exclamó Don Juan al leer la carta de Franco, llena de inquina y rencor, en la que le informaba de la elección de su hijo Juan Carlos como sucesor en la Jefatura del Estado. 

Lo cuenta el historiador e hispanista británico Paul Preston (Liverpool 1946), con su virtuosa capacidad de convertir la reconstrucción de los grandes momentos de la Historia de España en narraciones íntimas pegadas al factor humano. En la cocina de su casa al norte de Londres, el director del centro Cañada Blanch de estudios españoles de la London School of Economics se declara republicano «intelectualmente», pero defensor de la Monarquía en Gran Bretaña y en España por su «papel estabilizador». Una bandera tricolor y varias tazas de aniversarios de las Brigadas Internacionales dan cuenta de su corazón republicano. Pero su biografía sobre Juan Carlos I, «El Rey de un pueblo», publicada en 2003 y actualizada ahora en la editorial Debate, no deja dudas sobre su admiración por el Rey, opina 'Abc'. 

—Su libro muestra una gran empatía con esa infancia y juventud en la soledad del Rey. ¿Qué siente hacia Juan Carlos I y cómo ha evolucionado su visión de él?
—Una de las cosas que aprendí escribiendo la biografía de Franco [1994] fue descubrir que lo que más me gusta es escribir sobre personas. Pero además, aprendí que la buena biografía es la que transmite al lector la ilusión de haber conocido al personaje y, para ello, el propio autor debe crearse esa ilusión a sí mismo. Por mis estudios sobre la Transición ya tenía una visión muy positiva del Rey, pero lo que cambió profundamente mi punto de vista fue ir dándome cuenta, a medida que avanzaba en mi investigación, de lo horribles que habían sido su niñez y su adolescencia por la soledad, la falta de cariño y el sentimiento de ser un peón en un juego de otros. Yo, a pesar de las apariencias, también fui niño, tengo hijos, y fui criado, al ser huérfano, con mucho cariño por mis abuelos, y este contraste juega un papel. 

—¿Cómo fue esa infancia?
—El momento emblemático para mí es aquel viaje horrible que hace en noviembre de 1948, con diez años, en el Lusitania Express, cuando entra en España por primera vez solo, rodeado de señores mayores vestidos de negro que debían de parecerle siniestros. Ni siquiera tuvieron el gesto de dejar pasar al niño a la locomotora a conducir los mandos, placer infantil que dejaron que monopolizara el duque de Zaragoza. 

—¿Qué destaca de su juventud?
—Estuvo sometido a un doble lavado de cerebro. Por un lado, el de la familia, que es comprensible. Don Juan de Borbón piensa, porque es su deber pensarlo, que la misión más importante es recuperar el trono. El otro lo realiza Franco, que piensa en garantizar la continuidad del régimen. Y entre esos dos procesos de lavado está la tortura psicológica que le hace Franco de si le nombra o no sucesor, lo que genera inseguridades en el joven príncipe. En los últimos diez o quince años de franquismo, ya le está entrenando para ser sucesor de Franco. Cuando Franco dijo aquello, en referencia a su sucesión, de «todo está atado y bien atado», lo que quería decir es que Juan Carlos estaba atado. Un gran motivo de admiración es cómo el Rey se libra de todo esto, cómo reconoce que una Monarquía franquista solo podría sobrevivir vertiendo mucha sangre y opta por una vía democrática. 

—¿Desarrolló Franco sentimientos de «abuelo» hacia Juan Carlos o todo era parte de su típico cinismo?
—Con Franco nunca hay un solo motivo para las cosas. Franco siempre añoró tener un niño y, a medida que le trataba, desarrolló un auténtico cariño hacia Juan Carlos. Pero trabaja siempre dentro de su visión franquista de un Rey nombrado a dedo para mantener la continuidad del régimen. Franco trató a la familia Borbón con una malicia muy pensada, pero mantuvo siempre una duplicidad porque una de las cosas que le garantizaba la lealtad de muchos altos oficiales del Ejército era la promesa de restaurar la Monarquía. Todo su juego con los diferentes candidatos al trono y su decisión final de nombrar a Juan Carlos y no al heredero natural, que era Don Juan, eran una manera de decir que estaba por encima de la Familia Real. 

—¿Cuánto de la transición democrática tiene ya en la cabeza Juan Carlos cuando se convierte en Príncipe en 1969, a los 30 años?
—Creo que muy poco. El mérito del Rey es enorme en hacer de la Transición una transacción entre las fuerzas más moderadas de la izquierda con las fuerzas más progresistas del régimen. Asegurar que esa transacción fuera posible sin intervención militar es indudablemente mérito del Rey. Pero aquel gran montaje teatral que fue la Transición tuvo tres protagonistas: un empresario, el Rey; un guionista, Torcuato Fernández-Miranda; y un actor principal, Adolfo Suárez. En el 69, hasta entonces él había pensado que su misión era asegurar la vuelta de su padre al trono, hasta que asume que la familia está por encima y acepta que será el heredero. En ese momento, empieza a pensar en cómo va a conservar un trono que recibe de manos de Franco. En esa reflexión tuvo muchos «inputs», y entiendo que tuvo contactos con la Familia Real griega, la británica, con muchos diplomáticos, con su padre y con sus asesores y tutores, como Torcuato Fernández-Miranda o Carlos Ollero. El mérito del Rey es absorber todas esas opiniones y tomar la decisión que tomó.

—Forzado por la Historia, llega al trono dentro del franquismo...
—Sí, atraviesa un proceso de incremento de legitimidad: empieza siendo Rey por gracia de Franco, recupera la legitimidad dinástica de manos de su padre, y luego adquiere la legitimidad popular en la Transición, lo que le convierte en un caso único entre los reyes del siglo XXI. Es un hombre que crea su propia legitimidad. No sé si en su fuero interno era ya un demócrata convencido o un realista convencido de que tenía que ser demócrata, no lo puedo decir. Pero me da igual porque tomó la opción que tomó, ser Rey de todos. 

—¿Es diferente la soledad de un joven Rey con el futuro por delante a la de un soberano al final de su reinado, con su familia sumida en problemas?
—La vida de Juan Carlos I, como mínimo hasta el 82, fue una vida de sacrificios y de entrega al servicio de su pueblo. Después del 23-F no empieza el «descanso del guerrero» sino que comienza el terrible oficio de ser Rey. Después de una vida de entrega, ya cansado, debe de haber algún sentimiento del tipo «yo merezco alguna recompensa». 

—¿Ve algún paralelismo entre Isabel II y el Rey Juan Carlos?
—Veo diferencias importantes. Isabel II es una persona bastante fría, muy consciente de la dignidad de su posición, mientras que Don Juan Carlos es un hombre muy afable. Esto es una ventaja, pero acarrea también el riesgo de estar abierto a más personas, y a más tentaciones. Al ser el Príncipe Felipe una persona más fría, carece del don de gentes de su padre pero creo que lo que a primera vista parece una desventaja puede ser una ventaja que le sirva para mantener las distancias, como Isabel II. 

—¿Cuál cree que es la mejor forma de Estado en una España que usted define como «país de crispaciones»?
—Intelectualmente, soy republicano. Pragmáticamente, no necesariamente. En Inglaterra tenemos el dicho de «si funciona, no intentes arreglarlo». La Monarquía británica aporta estabilidad, por lo que hasta que no haya una crisis es mejor no tocarla. En España, es conocido que tengo fuertes simpatías hacia la Segunda República porque, en general y a pesar de sus errores, fue un instrumento de progreso y democracia para los españoles. Pero pienso lo mismo del papel del Rey Juan Carlos. No veo contradicción. En un país cuyo sistema político es bastante tóxico -se notaba menos en épocas de prosperidad pero ahora se nota mucho-, la Monarquía ofrece una Jefatura de Estado neutral. Es un servicio muy importante que puede aportar la Monarquía a España. Es algo que ha hecho muy bien Don Juan Carlos, y que confío que haga el Rey Felipe.

El hispanista Paul Preston actualiza su biografía del Rey Juan Carlos con los acontecimientos de los dos últimos años


LONDRES.- El hispanista británico Paul Preston ha reivindicado el trabajo diario del Rey Juan Carlos y su importancia como figura "neutral" en la política española con motivo de la edición revisada de su biografía del monarca. La nueva versión del libro 'Juan Carlos. Un rey del pueblo', cuya primera edición se publicó en 2003, actualiza la obra con los acontecimientos ocurridos en torno al monarca en este tiempo en el que "su imagen ha cambiado mucho".

"Es comprensible que la gente se moleste con episodios como el caso Urdangarin y la cacería del elefante, pero sigo diciendo que, a pesar de todo eso, la contribución de la monarquía políticamente sigue siendo fundamental", ha señalado Preston en una entrevista. El hispanista, que es también autor de una biografía de Franco y está especializado en la historia de España de los años 30 del siglo XX, consideró que "ser monarca es un trabajo duro".
"Los británicos son bastante conscientes de eso, por lo que Isabel II es tan popular, pero en España aunque se apreció el papel heroico y de bombero de la democracia del Rey durante la transición, no se valora la horrible tarea de la rutina y la representación que ejerce a diario", explicó el historiador en un perfecto español.
Preston, que no se considera monárquico pero sí un gran admirador de Juan Carlos I, repasa en el último capítulo de la biografía el periodo desde 2003 hasta la actualidad, que titula 'Los peligros de la rutina o el auge del Fénix'. El historiador considera "lógico" que se olvide el papel "heroico" del Rey en la transición, que de por sí "ya justificó la legitimidad de una monarquía nueva creada por Franco".
Sin embargo, el autor, que explicó que el Rey ha pasado de tener un papel político a uno meramente institucional, tiene la impresión de que en España "nunca se ha valorado la aportación de la monarquía como una jefatura de Estado neutral en un país muy crispado". "Además de toda la inestabilidad que supondría el paso a una tercera república, su presidencia nunca estaría en manos de alguien neutral", apuntó el autor de 'El holocausto español' candidata este año al premio Samuel Johnson de ensayo en el Reino Unido.
 
La parte más personal
Con 'Juan Carlos. Un rey del pueblo', el historiador se adentró a lo largo de 600 páginas en su niñez en el exilio, la adolescencia en el franquismo y "todo lo que el monarca pasó para llegar al trono", algo que le generó personalmente "mucha simpatía por el personaje". La biografía, cuya edición revisada se publica ahora, analiza además el papel del Rey, una persona con un "altísimo sentido del patriotismo", desde la muerte de Franco hasta el golpe de Estado del 23-F. "Me interesa mucho la parte personal, creo que la historia está hecha por seres humanos, pero además quería hacer una versión honesta de su papel histórico en la transición, periodo en el que tuvo una labor muy importante", apuntó.
Como británico, Preston no puede evitar las comparaciones con la en estos momentos saludable monarquía del Reino Unido, en niveles de popularidad récord y que "cuenta con la ventaja de estar mucho más asentada gracias a una larga tradición", según el historiador. Preston recordó que cuando hizo la investigación para la biografía de Juan Carlos I en los años 90, en el Reino Unido la monarquía era objeto de la hostilidad de los medios y "parecía anticuada y corrupta". "Sin embargo, en ese momento, la monarquía española parecía intocable y moderna. Ahora es al revés", algo a lo que, según el hispanista, han contribuido mucho los medios de comunicación.
"Durante mucho tiempo en España era tabú hablar mal de la Familia Real y, cuando finalmente se rompió, había un hambre acumulada de años", explicó Preston, que prepara ahora una biografía sobre otra figura clave de la transición, el líder comunista Santiago Carrillo.

“El Rey Juan Carlos ya no es el bombero de la democracia”, según su biógrafo británico

LONDRES.- Empotrado en la London School of Economics, el Centro Cañada Blanch es un pedazo de España en el corazón de Londres. Rodeado de un millón de libros, su director, el hispanista Paul Preston, recibe allí al periodista para comentar la edición actualizada de su biografía del rey de España, Juan Carlos. El rey de un pueblo. Aunque la primera edición, publicada hace tan solo 10 años, está aún fresca, la rapidez con que se están sucediendo los acontecimientos en España, con la monarquía y en particular la figura del propio monarca en entredicho, le han obligado a añadir un capítulo en el que aborda el deterioro de la imagen de Juan Carlos I.

Un deterioro que a él no le ha hecho cambiar de opinión ni sobre la figura del rey ni sobre el papel de la monarquía española. “En todo momento he intentado ser justo: no he dicho que no iba a cazar elefantes o que no conociera a ninguna princesa alemana. Eso está ahí. Pero creo que al final sigue siendo un retrato favorable. ¿Y eso por qué? Porque yo, que no soy monárquico, creo que debido a la crispación y todo eso la monarquía constitucional tiene un papel primordial para la democracia en España”, asegura a 'El País'.
“Igual me equivoco, pero creo que si ahora mismo hubiera una república, con los odios y las crispaciones que hay… ¿Quién sería el presidente? O Aznar, o Felipe, por ejemplo. Imagine lo que eso supondría. No oculto que admiro a Felipe, pero dado el nivel de crispación, lo que ofrece la monarquía es una jefatura de Estado neutral. Y eso es fundamental. Y por eso estoy más dispuesto a decir que si se pueden arreglar los problemas, mejor. Sé que diciendo esto voy a disgustar a mucha gente, pero la monarquía todavía es muy importante. Quizás en el futuro no, pero en este momento sí”, sentencia.
Preston no solo piensa así por pragmatismo. Aunque rechazó la posibilidad de entrevistar al Rey para no perder su independencia como autor, al indagar en el pasado del monarca fue descubriendo las dificultades por las que pasó. “Para hacer una buena biografía hay que crear la ilusión de haber conocido al personaje. En el caso de él podía haberlo conocido, pero no quise para no sentirme cohibido. Y mientras escribía pensaba ‘pero qué vida ha llevado ese chico, cuántas cosas le hicieron en su familia’. Le utilizaron como un peón en el juego de ajedrez de restablecer la monarquía. Y lo pasó muy mal. Luego yo creo que tuvo un papel realmente heroico durante la transición. Finalmente, o sea, a partir de los años ochenta, el Rey Juan Carlos ya no tiene esas urgencias, ya no es el bombero de la democracia, pero sigue trabajando mucho, sobre todo como embajador de España, difícilmente se le puede criticar por buscar finalmente algún premio de cariño, alguna amiga. No es que me parezca bien, pero lo puedo entender”. Aunque no lo dice de forma tan directa, Preston parece insinúa que don Juan Carlos está muriendo de éxito: su reinado perdió contenido con la consolidación de la democracia. “Quise escribir su vida con dos finalidades. Una era recrear el personaje, sus sufrimientos, cómo era de niño y de adolescente, de adulto. Y lo segundo era hacer la historia de alguien que había tenido un papel histórico muy importante. Lo que pasa es que entre 1982 y 2002, cuando terminé el libro, ya no me interesaba tanto: era un poco como la reina de aquí: un rey ceremonial”.
Otra de las paradojas es que hace veinte años, la monarquía española era un ejemplo de modernidad, austeridad y popularidad. Todo lo contrario de lo que ocurría con la monarquía británica. Ahora, Isabel II es más popular que nunca. El hispanista ve matices en esa comparación. “En los noventa yo tenía una columna en ABC y recuerdo que una vez dije que la monarquía de Juan Carlos era de moto BMW y la de Isabel II era de carruaje de oro del siglo XVIII. Y en ese momento parecía así. Yo de las operaciones financieras del Rey no tengo ni idea porque no soy periodista de investigación y lo mío, además, son los treinta. Pero hay que tener en cuenta que la reina es una latifundista enorme. Sabemos del dinero asignado por el bolsillo público pero se sabe muy poco sobre la fortuna inmensa de los reyes británicos. La reina es una de las mayores fortunas del mundo y supongo que eso le hace más fácil mantenerse dentro del presupuesto. Aún y así, ¿cuánto han tardado en pagar impuestos?”.
“Está también la diferencia hombre/mujer: un hombre suele tener más tentaciones digamos románticas”, añade. “Si ha habido problemas de ese tipo en la familia real británica han venido del duque de Edimburgo. Luego, el tipo de tentación en la que ha caído Urdangarín la hemos visto con el príncipe Eduardo y su ex mujer. Me cuesta creer que el rey sea cómplice de las cosas que han pasado a sus espaldas. Pero tantos años de adulación tienen que afectar a cualquiera”, admite. “Hay también diferencias de personalidad. Isabel II es una persona muy fría. Si no sabes de caballos o perros, no hay conversación. Y el rey es tan afable y abierto que tiene más posibilidades de que le llegue la adulación”.
Cataluña ocupa buena parte de la conversación. “Soy hispanófilo, pero hay regiones españolas que me interesan más que otras; Cataluña primero, aunque soy también forofo de Andalucía. Hablar de independencia me parece una locura. Económicamente no favorece ni a Cataluña ni a España. Por lo demás, entiendo que es una nación, con su propio idioma, con una cultura muy definida y muy rica. Y entiendo que le molesta mucho el tratamiento que recibe de Madrid. Y creo que la situación es insostenible. Pero la solución no es independencia”.

Perlas cultivadas

Estas son algunas perlas del nuevo capítulo que Paul Preston ha añadido a su libro sobre el Rey publicado hace una década.
"Los elefantes y la princesa alemana se habían unido para romper un dique mediático que ya hacía agua”
"La monarquía se cuestiona más que antes por la cada vez mayor influencia de los independentistas"
"El peligro para la monarquía no era tanto la presión republicana sino los errores de los miembros de su familia”.

La princesa doña Letizia introduce el pote en Zarzuela

OVIEDO.- En La Zarzuela el pote se cocina estos días con hortaliza y embutido de Bueño. La princesa Letizia aprovechó su reciente visita a la localidad asturiana, con motivo de la entrega del premio "Pueblo ejemplar", para pedir con toda naturalidad a una vecina, Anita Fernández, hortaliza de su huerta para preparar uno de sus platos favoritos en palacio. En la bolsa que se llevó no faltaron dos buenas ristras de chorizos y morcillas de gochu casero para entrar en calor este otoño.

Todo surgió a partir de una conversación entre la mujer y la futura reina de España sobre cocina bajo uno de los hórreos de la localidad. "Le estábamos mostrando una cesta con productos autóctonos y a doña Letizia le llamó la atención la harina. ¡Qué bien, para hacer las fariñes!, nos dijo, a lo que yo no pude contenerme y le pregunté: ¿Pero tiene quién se las haga? Las hago yo, ¿de dónde cree que vengo?, me respondió rotunda la princesa".
Pero la charla no terminó ahí. Llegó el turno de alabar la hortaliza de Bueño y la princesa no dudó en preguntar a la vecina si podría darle unas berzas si su huerta no estaba demasiado lejos para preparar un buen pote, "porque me encanta".
"En ese momento don Felipe bromeó diciéndole que allá donde iba siempre estaba pidiendo", relata Anita, que corrió a su casa para hacerse con las berzas más reales de la huerta. "Corté las mejores y fui al congelador para buscar dos ristras de chorizo y otras de morcilla curiosas para que llevara el compango de casa, que es imposible comprarlo en Madrid y con otro no sale bien el pote".

Urdangarin y la infanta Cristina asisten a un partido del Barça de balonmano

BARCELONA.- Iñaki Urdargarin y su esposa, la infanta Cristina, han acudido hoy al derbi catalán de balonmano entre el Barça Intersport y el Fraikin Granollers, disputado en el Palau Blaugrana de Barcelona y que se ha saldado con victoria local.

Los Duques de Palma han asistido junto a sus hijos al partido del que fuera su equipo como jugador profesional, aunque no han seguido el encuentro desde el palco de autoridades, sino desde sus localidades habituales.
Jugador del Barcelona durante catorce temporadas, entre 1986 y 2000, el club catalán retiró su dorsal número "7" y actualmente su camiseta aparece colgada en uno de los muros del Palau, junto a la de otros mitos de las secciones azulgranas. Urdangarin también fue el capitán del equipo.

El Rey trabaja de tapadillo en la cuestión catalana pero empleandose muy a fondo

MADRID.- En los últimos días, en torno a una decena de empresarios catalanes han pasado por el Palacio de la Zarzuela. Son encuentros totalmente secretos, de los que no se quiere hacer publicidad, pero en los que el Rey está especialmente involucrado, según revela ECD..

Entre los grandes empresarios que han visto ya al rey se encuentran José Manuel Lara, de Planeta, Isidre Fainé, La Caixa, Josep Piqué, Vueling, y Javier Godó, del grupo Godó.
A don Juan Carlos le preocupa, y así lo expresó en la carta que se publicó en la web de Casa Real, la deriva independentista que, previsiblemente, adoptará Artur Mas después de la cita con las urnas. De ahí que esté intentando convencer a estos empresarios para que se expresen públicamente en contra de los planes del líder de CiU.
En esas entrevistas privadas, el mensaje del rey ha sido animar a los directivos catalanes a dar el paso de oponerse a Mas.
A don Juan Carlos también le inquieta especialmente que todo el esfuerzo de la Corona y el Gobierno por tratar de relanzar la marca España en el extranjero se vea empañado por las disputas entre Barcelona y Madrid a cuenta de la independencia de Cataluña.
Las fuentes conocedoras de estos contactos en La Zarzuela explican que el monarca también está queriendo conocer, de primera mano y de boca de tan cualificados interlocutores, cuál es el sentir general de los catalanes respecto a la independencia, así como saber qué sensaciones están palpando los empresarios en la calle.
Don Juan Carlos también pregunta a los empresarios cuál es el sentir real de la calle en Cataluña. Es decir, qué es lo que opinan los ciudadanos más allá del ruido mediático que provocan los planes de Artur Mas.

viernes, 9 de noviembre de 2012

El Príncipe espera que la Cumbre Iberoamericana aborde la "creación de empleo digno"


CÁDIZ.- El Príncipe de Asturias ha presidido este viernes una sesión de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latina (EuroLat), que se celebra en la capital gaditana con carácter previo a la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, cuyo objetivo será "impulsar una relación renovada de los países iberoamericanos". Para ello, se abordarán cuestiones "fundamentales", siempre desde la perspectiva de la "necesaria creación de empleo digno para todos nuestros ciudadanos".

   Así lo ha indicado Don Felipe en la clausura de una sesión solemne que EuroLat ha celebrado en el Oratorio de San Felipe con motivo de la conmemoración del Bicentenario de la Constitución de 1812. Al acto han asistido personalidades del mundo de la política europea y latinoamericana y han intervenido, entre otros, el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán; el presidente del Senado, Pío García Escudero, y la presidenta de la Fundación UE-ALC y excomisaria de Asuntos Exteriores, Benita Ferrero-Waldner.  
   El Príncipe considera "un acierto" que EuroLat haya elegido la ciudad de Cádiz para la realización de sus trabajos, lo cual demuestra "el respeto y el aprecio por las raíces, la historia y lo mejor de la tradición parlamentaria de nuestras naciones".
   La Asamblea de EuroLat ofrece una "oportunidad idónea de subrayar la importancia de las relaciones entre nuestras dos regiones, tanto a nivel general como a nivel estrictamente parlamentario, y de reflexionar sobre las mejores vías para reforzarlas desde la base de nuestros principios e intereses compartidos".
   En este punto, Don Felipe ha resaltado el "profundo compromiso que España tiene y siente con una vinculación cada vez más estrecha entre nuestras regiones", el cual parte de la misma identidad de España "como nación europea con una sustancial dimensión iberoamericana, y que desde nuestro país hemos llevado siempre a la práctica con espíritu solidario y con visión de futuro".
   Así, España ha impulsado el fortalecimiento de esos lazos con acciones "en todos los campos", como ha sido su contribución al establecimiento de la Asociación Estratégica Birregional UE-AmLat y Caribe, albergando Cumbres birregionales durante sus presidencias del Consejo de la UE, trabajando "codo con codo" en esa dirección con todas las instituciones europeas, fomentando acuerdos con Estados iberoamericanos y buscando, en definitiva, "la consecución de resultados tangibles y beneficiosos para las sociedades de todos nuestros países".
   Por otro lado, ha señalado que la dimensión americana de España ha llevado a articular conjuntamente con los demás países iberoamericanos una Comunidad de Naciones que cuenta con una estructura institucional orientada a "promover la concertación y la cooperación". Entre sus principales instancias se encuentra el Foro Parlamentario Iberoamericano que, según recuerda, en su última edición se refirió a "la importancia de las relaciones de Iberoamérica con la UE y la necesidad de profundizar el conocimiento mutuo".
Don Felipe destacó “la dimensión americana de España, —fundada en hondas afinidades históricas, lingüísticas y culturales que ya sobrepasan el medio milenio de duración—, nos ha llevado a articular conjuntamente con los demás países iberoamericanos una Comunidad de Naciones que cuenta con una estructura institucional orientada a promover la concertación y la cooperación”.
Concluyó su intervención agradeciendo a todos los asistentes a la sesión “su trabajo y animarles a que continúen su labor en beneficio de las mejores relaciones entre nuestras regiones, dos regiones que tanto comparten y que tanto pueden hacer juntas en el mundo crecientemente globalizado del siglo XXI”. También les deseó que “este mensaje de agradecimiento y de ánimo a los parlamentarios euro-latinoamericanos de hoy se convierta al mismo tiempo en un homenaje a los diputados que, procedentes de muchos territorios de América y de esta parte de Europa que es España, se reunieron aquí hace dos siglos para luchar por la democracia, la soberanía y las libertades de los ciudadanos”.
   En este contexto, el Príncipe ha recordado que Cádiz será sede los próximos días 16 y 17 de la XXII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, cuyo objetivo es "impulsar una relación renovada" entre los países iberoamericanos abordando cuestiones "fundamentales" como "el desarrollo económico al servicio de la ciudadanía, el desarrollo de las infraestructuras, la promoción de las pymes y la potenciación de la educación y la cultura. Todo ello desde la perspectiva de la necesaria creación de empleo digno para todos nuestros ciudadanos".
   Por otra parte, ha señalado que el próximo mes de enero tendrá lugar en Santiago de Chile una nueva edición de las Cumbres entre AmLat y Caribe-UE que permitirá a ambas regiones "seguir explorando y optimizando su potencial conjunto en los ámbitos económico, comercial y político".
   Las comisiones parlamentarias de EuroLat --la Comisión de Asuntos Políticos, Seguridad y Derechos Humanos; la Comisión de Asuntos Económicos, Financieros y Comerciales; y la Comisión de Asuntos Sociales, Intercambios Humanos, Medio Ambiente, Educación y Cultura-- están debatiendo en Cádiz tres resoluciones sobre determinados temas que marcan la agenda política y las relaciones entre la UE y los países latinoamericanos.
   Entres dichos asuntos destacan el lanzamiento de nuevas propuestas para coordinar las políticas económicas de ambas regiones y combatir la crisis financiera, los avances en la lucha contra el narcotráfico, así como un mejor trabajo conjunto en la prevención y gestión de desastres naturales.
   Además, la educación y la formación continua, el comercio de materias primas entre ambas regiones, la participación ciudadana en los sistemas democráticos, así como las cuestiones vinculadas a la emigración, serán importantes focos de atención de los debates. Las conclusiones alcanzadas se harán públicas este sábado.
   La Asamblea Parlamentaria EuroLat está compuesta por 150 miembros, 75 del Parlamento Europeo y 75 del componente latinoamericano, incluidos Parlatino (Parlamento Latinoamericano), Parlandino (Parlamento Andino), Parlacen (Parlamento Centroamericano) y Parlasur (Parlamento del Mercosur).
EuroLat, que se creó en 2006, es la institución parlamentaria de la Asociación Estratégica Birregional, establecida en junio de 1999 en el marco de las Cumbres UE-ALC (entre la Unión Europea, América Latina y el Caribe). Adopta y presenta resoluciones y recomendaciones a varias organizaciones, instituciones y grupos ministeriales responsables del desarrollo de la Asociación Estratégica Birregional. 

Tras la celebración de la sesión en el Oratorio de San Felipe Neri, Su Alteza Real se trasladó a la Casa de Iberoamérica, donde visitó las exposiciones “Costa Rica. Tierra de maravillas”, dos más sobre Chile y Colombia y una tercera del escultor Cornelius Zitman.

La Reina asiste en Viena a la “4th Global Social Business Summit”


VIENA.- Su Majestad la Reina doña Sofía indicó, en la apertura de la “IV Global Social Business Summit”, que esta cumbre es “una gran oportunidad para profundizar en los aspectos más novedosos de la empresa social”.

A​compañada por el Premio Nobel de la Paz de 2006, Mohammad Yunus, creador del nuevo concepto de empresa social, Doña Sofía aseguró que “al igual que sucediera con los microcréditos, el éxito sonreirá a este nuevo paso adelante en la lucha contra la desigualdad”.

“Desde siempre me he sentido profundamente identificada con este tipo de iniciativas, y de hecho he tenido la fortuna de asistir en el pasado a varias Cumbres Mundiales del Microcrédito y de conseguir que la última de ellas se pudiera llevar a cabo, con gran éxito, en mi país, España”, recordó Doña Sofía, quien asiste también a varios seminarios y grupos de trabajo sobre la empresa social en Viena.

Además Su Majestad la Reina explicó que “la empresa social tiene como objetivo principal cambiar la situación económica y social de sus trabajadores reinvirtiendo el beneficio en la propia empresa, para crear nuevos empleos” y que “debe ser entendida como una nueva categoría de negocio que en ningún caso busca la maximización de beneficios, y sí atender a su propia supervivencia para posteriormente crear mejores condiciones de vida”.

“Y por esta razón es de tanto interés esta Global Social Business Summit, en la que ustedes toman parte. Con su esfuerzo pueden ayudar a cambiar, aunque sea lentamente, la mentalidad imperante en el mundo de los negocios, y orientar los mismos hacia un ámbito más humano y solidario”, agregó Doña Sofía.

La “Global Social Business Summit” que celebra su cuarta edición del 8 al 10 de noviembre en Viena, un foro donde expertos del mundo empresarial, la sociedad civil, los gobiernos y el mundo académico discutirán sobre ideas innovadoras para que las empresas sociales puedan atender las necesidades más apremiantes de la sociedad.

​Mohamed Yunus, abrió esta cumbre, donde se celebran también grupos de discusión sobre los Fondos de Inversión Socialmente Responsable, nuevas maneras de financiar negocios sociales, la creación de un negocio social, cómo desarrollar estas empresas de corte social o cómo los estudiantes pueden implicarse en el crecimiento de estas iniciativas.

En el foro estan presentes, además, el Primer Ministro de Albania, Sali Berisha; el consejero delegado de MacCain Continental Europe, Jean Bernou; las actrices Maria Bello y Monique Coleman; el vicepresidente de Intel, John Davies; el Director del Proyecto "Social Business Cities", Dominique Dauster; o el director del programa de Industrias Creativas de la "Stockholm School of Economics" en Riga, Fionn Dobbin, entre otros asistentes.

Hasta mañana sábado día 10, Su Majestad la Reina asiste a las diferentes ponencias y actividades que se realicen en la “IV Global Social Business Summit”.

Los Príncipes visitan el Bajo Aragón con motivo de la celebración del 600º aniversario de la Concordia de Alcañiz y el Compromiso de Caspe


ZARAGOZA.- Don Felipe y Doña Leticia visitaron esta semana los municipios del Bajo Aragón de Alcañiz y Caspe con motivo de la celebración del 600º aniversario de la Concordia de Alcañiz y el Compromiso de Caspe, que “selló desde el diálogo y el consenso la continuidad y la permanencia de una Corona de Aragón fuerte y unida”.

Las enseñanzas de Alcañiz y de Caspe son una lección de amplitud de miras y de generosidad que los españoles de hoy debemos saber aprovechar”, afirmó Su Alteza Real el Príncipe de Asturias, quien recordó que estas dos ciudades “y el conjunto de Aragón, “además de ser protagonistas de algunos de los episodios más importantes de la rica y larga historia de nuestro país, son hoy también muestra de dinamismo, pragmatismo y del mejor espíritu emprendedor”.
Acompañados por el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, estuvieron y la presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, entre otras autoridades, Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias visitaron el Ayuntamiento de Alcañiz y el antiguo Mercado de Abastos, donde se celebró un acto académico en el que el catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Zaragoza, José Ángel Sesma, quien pronunció una conferencia sobre la Concordia de Alcañiz.
Posteriormente, Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias vieron la empresa “Frutos Secos Alcañiz”, Sociedad Agraria de Transformación, fundada en 1972 que funciona en régimen de cooperativa con más de 4.000 asociados, grandes y pequeños productores de almendra –cultivo emblemático, junto con el aceite, del Bajo Aragón- pertenecientes a 210 localidades.
Posteriormente, Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias se trasladaron a la localidad zaragozana de Caspe, donde comenzaron su visita por la Escuela-Taller del Convento de Santo Domingo, un centro de formación donde alumnos de 16 a 24 años aprenden un oficio que está relacionado con la restauración arquitectónica, medioambiental o cultural.
También Don Felipe y Doña Letizia estuvieron en el Ayuntamiento de Caspe y visitaron la Colegiata de Santa María, donde Su Alteza Real el Príncipe de Asturias recordó que, con el Compromiso de esta localidad aragonesa, se impuso el criterio de la sociedad de “optar por la vía de la justicia, y con la negociación, el pacto y el acuerdo consensuado por todos para solucionar la crisis”.
“Y esto es lo que hicieron en Caspe los nueve compromisarios, siguiendo las normas acordadas también por consenso en la Concordia de Alcañiz y mostrando una grandeza de espíritu y una amplitud de miras que, seiscientos años después, debe ser reconocida y ensalzada con orgullo y emoción por todos los españoles”, agregó.
A su juicio, “más allá de los nombres de los jueces y parlamentarios que firmaron las actas y más allá de la persona elegida para ocupar el trono, lo relevante y lo que de verdad convierte a aquellas gentes, a todas, en modelo para la Historia, es que quisieron y supieron resolver la crisis aplicando los conceptos fundamentales de consenso, concordia y compromiso que debían servir de divisa para los políticos de todos los tiempos”.
Finalmente, Don Felipe y Doña Letizia se trasladaron al Castillo del Compromiso, donde visitaron las obras de restauración, recorriendo la sala del compromiso donde se exponían el acta notarial original que da fe de la elección de Fernando I de Antequera como monarca legítimo de la Corona de Aragón y un cuadro de Marín Bagüés de 1911 en donde se escenifica la negociación de los nueve compromisarios.

Discurso del Príncipe en Alcañíz


Quiero deciros que la Princesa y yo estamos encantados de volver a Aragón y de estar aquí en Alcañiz con todos vosotros. Gracias por vuestro afectuoso recibimiento.

Siempre es buen momento para visitar esta querida tierra, pero hacerlo en el año del Sexto Centenario de la Concordia de Alcañiz y del Compromiso de Caspe, —unos de los hechos más extraordinarios de la historia política e institucional de España durante la Edad Media—, nos infunde un especial respeto y nos produce una emoción muy particular.

Todos aquí conocemos lo que significó la Concordia, el gran acuerdo que en 1412 sentó las premisas del Compromiso de Caspe que selló desde el diálogo y el consenso la continuidad y la permanencia de una Corona de Aragón fuerte y unida. De ello nos ha hablado magistralmente el profesor José Ángel Sesma. Las enseñanzas de Alcañiz y de Caspe son una lección de amplitud de miras y de generosidad que los españoles de hoy debemos saber aprovechar.

Pero Alcañiz y el conjunto de Aragón, además de ser protagonistas de algunos de los episodios más importantes de la rica y larga historia de nuestro país, son hoy también muestra de dinamismo, pragmatismo y del mejor espíritu emprendedor.

Precisamente dentro de un rato visitaremos una sociedad agraria de transformación que con su actividad diaria impulsa la economía de la comarca. Y esta misma tarde, ya en Caspe, podremos conocer una escuela taller orientada a la restauración arquitectónica, medioambiental y cultural que busca promover un mayor empleo entre los jóvenes. Se trata de ejemplos claros de emprendimiento y de la mejor visión de futuro.

No me extenderé más. Muchas gracias de nuevo por vuestra calurosa acogida.​


Discurso en Caspe


La visita que la Princesa y yo estamos realizando hoy a estas queridas tierras aragonesas, coincidiendo con el Sexto Centenario de la Concordia de Alcañiz y del Compromiso de Caspe, nos permite sumarnos a la conmemoración de hechos que son parte de lo mejor de nuestro pasado, aprendiendo del inmenso legado histórico de nuestro país desde una perspectiva firmemente anclada en el presente y con una clara visión de futuro.

Esta mañana en Alcañiz hemos conocido de cerca el dinamismo y la vocación emprendedora de sus gentes al acercarnos a una de sus sociedades agrarias de transformación (SAT “Frutos Secos Alcañiz”), una entidad, un proyecto con tanta solera como sentido del pragmatismo, que contribuye al bienestar de muchos ciudadanos.

Y esta tarde, ya aquí en Caspe, hemos podido visitar la escuela taller del Convento de Santo Domingo, un centro de formación relacionado con la restauración arquitectónica, medioambiental y cultural, que fomenta la educación de nuestros jóvenes; promueve su mayor empleabilidad y sirve de este modo al bien común y al interés general de toda la sociedad. Damos nuestra sincera enhorabuena a quienes hacen posible desde Aragón estas iniciativas que son muestra de laboriosidad y de buen hacer para toda España.   

Señoras y Señores,

En el día de hoy es obligado recordar y enaltecer con respeto y admiración los acontecimientos desarrollados en la Corona de Aragón hace seiscientos años, durante el Interregno de 1410 a 1412, en una coyuntura histórica extraordinaria. Con mucho gusto lo hago desde este bello templo gótico de la Colegiata de Santa María la Mayor; y agradezco al Gobierno de Aragón y a los Ayuntamientos de Alcañiz y Caspe la oportunidad de visitaros y de unirnos a vuestras celebraciones de este año.

En mayo de 1410 aragoneses, catalanes, mallorquines y valencianos, que llevaban casi trescientos años compartiendo un proyecto político común, se vieron de pronto ante una insólita situación de vacío de poder legítimo y legal. El sistema creado y el orden establecido, donde las identidades de cada uno de los territorios habían crecido en el respeto a los intereses del conjunto, se vieron hondamente alterados y la unión largamente conservada en riesgo de una ruptura que nadie había previsto.

La Corona de Aragón surgida por la unión del reino de Aragón y el condado de Barcelona en el siglo XII y acrecentada en el siguiente con la incorporación de los reinos de Mallorca y Valencia, no había nacido y crecido a consecuencia del azar, sino por la voluntad secular de las sucesivas generaciones que habían sabido construir los sucesivos presentes. Entre todos habían logrado una entidad política fuerte, extendida por el Mediterráneo, bien situada entre las monarquías europeas y con un lugar de privilegio en el marco peninsular hispánico. Económica, social, política y culturalmente la Corona de Aragón era, sin duda, una de las grandes potencias de la Cristiandad y del mundo de entonces.

Los territorios que constituían la Corona eran iguales y diferentes entre sí. La convivencia y los intereses comunes habían ido configurando las propias identidades, pero manteniendo el sentimiento de ser partes de un todo compartido. El impulso de fortalecimiento individual tenía como objetivo hacer más fuerte el conjunto; las luchas internas para mejorar las situaciones propias tenían como horizonte engrandecer la Corona. Los lazos establecidos entre ellos compensaban los desequilibrios naturales existentes y las desavenencias eran afrontadas y resueltas a través de los mecanismos y las instituciones pactadas y acordadas.

En esos inicios del siglo XV y por primera vez en mucho tiempo los pueblos de la Corona de Aragón se sintieron necesitados de demostrarse la fraternidad que, forjada durante siglos, nunca se habían visto precisados de expresar. Fraternidad y orfandad son precisamente dos términos que dejaron escritos en los documentos y pronunciaron en sus parlamentos para exteriorizar sus sentimientos. Y con ellos por delante se plantearon buscar juntos la solución al futuro azaroso que tenían que recorrer y para el que no disponían de ningún reflejo en la experiencia de sus antepasados que les sirviese de ayuda.

La situación no era fácil, pero ahí se puso de manifiesto la madurez de pueblos sabios dotados de una incipiente capacidad de representación, convencidos de la necesidad de proteger, sobre todo, la gobernación, la justicia y los derechos de todos por encima de los intereses particulares.

Enorme misión la que los compromisarios, —unos pocos hombres de Aragón, Cataluña, Mallorca y Valencia—, tomaron sobre sus espaldas, contando con el apoyo de eclesiásticos, nobles y algún gran señor, burgueses de las ciudades, funcionarios reales, juristas, jurados y hombres buenos de las villas y aldeas. Una sociedad civil que hacía su entrada en la Historia agrupada en unas instituciones parlamentarias, las Cortes, que como incipientes formas de representación social, habían adquirido ya en los territorios de aquella Corona una función incuestionable y que permitían la participación de una gran parte de la sociedad.

Una sociedad que se mostró inmediatamente opuesta a que la solución se buscara por medio de la guerra y la violencia, primando la fuerza sobre la razón, para lo que impuso su criterio de optar por la vía de la justicia, y con la negociación, el pacto y el acuerdo consensuado por todos para solucionar la crisis.

Y esto es lo que hicieron en Caspe los nueve compromisarios, siguiendo las normas acordadas también por consenso en la Concordia de Alcañiz y mostrando una grandeza de espíritu y una amplitud de miras que, seiscientos años después, debe ser reconocida y ensalzada con orgullo y emoción por todos los españoles.

Más allá de los nombres de los jueces y parlamentarios que firmaron las actas y más allá de la persona elegida para ocupar el trono, lo relevante y lo que de verdad convierte a aquellas gentes, a todas, en modelo para la Historia, es que quisieron y supieron resolver la crisis aplicando los conceptos fundamentales de consenso, concordia y compromiso que debían servir de divisa para los políticos de todos los tiempos.

Muchas gracias.​

El Caballo Cordobés, de la empresa montillana Los Raigones, formará parte de la gama de vinos para la Casa Real

CÓRDOBA.- El vino fino "El Caballo Cordobés", de la empresa montillana Los Raigones, ha obtenido hace escasos días, la aprobación de la Guardia Real, para formar parte de la gama de vinos seleccionados para la Casa Real. Actualmente es el único elegido de la DO Montilla-Moriles, según informa el Consejo Regulador en un comunicado.

Montilla-Moriles estará presente en la Casa de Su Majestad el Rey de España a través de este vino de la Sierra de Montilla, para lo cual, Los Raigones ha sacado una edición limitada, de embotellado especial con el Escudo Oficial de la Casa Real, y un texto añadido que indica el motivo.
El vino podrá ser adquirido por los visitantes turísticos al Palacio del Pardo, en la tienda de efectos. Además formará parte del catálogo especial de proveedores, dirigido a todo el personal militar y civil que asiste la Casa.
El Caballo Cordobés vino fino, también será utilizado en la Casa Real para ciertas recepciones o cócteles de bienvenida, que por su naturaleza permitan la degustación de este tipo de vino.
Este vino ya impacta por su imagen de calidad integral; desde la atractiva, innovadora y elegante apariencia exterior de la botella, hasta su contenido.

jueves, 8 de noviembre de 2012

El exdirector de 'El Jueves' dice que no tiene fijación por la Casa Real


SANTA CRUZ DE TENERIFE.- El exdirector de El Jueves dice que no tiene fijación por la Casa Real, cuyos miembros han protagonizado algunas de sus viñetas más polémicas, y sostiene que ha reorientado su punto de mira hacia los banqueros. Reconoce que con la edad se ha "suavizado", pero que de vez en cuando deja escapar su vena gamberra. Lo ha entrevistado 'El Día'.

Manel Fondevila lleva siempre a mano una libreta y un lápiz, unas "herramientas" que considera casi como una prolongación de su persona y que le sirven tanto para atrapar una idea repentina como para saciar su voracidad creativa o, simplemente, relajarse.
Así, en las páginas de sus cuadernos pueden aparecer desde el germen de la próxima viñeta que desatará la polémica.
Este catalán, propietario de una de las firmas más gamberras del humor gráfico español, huye de calificativos como dibujante de cómics, caricaturista o el rimbombante "notario de la realidad", que, según recalca, usan algunos para calificar su profesión, y se autodenomina "historietista".
"En realidad, cuando dibujo lo que hago es contar una historia, así que creo que es esa la mejor definición", apostilla.
Manel (Manresa, 1965), cuyos trabajos han sido merecedores de prestigiosas distinciones como el premio al Mejor Cómic del Salón del Cómic de Barcelona 2004, y que durante varios años ejerció como director de la revista semanal El Jueves, es consciente de que la provocación es uno de los ingredientes fundamentales de "este juego" y, de hecho, asevera que procura siempre "forzar el límite".
Al respecto, explica que esto sirve para "desatascar" o "ampliar el cauce" de algunos temas de los que, en un determinado momento, parece que no se puede hablar. Sin embargo, sostiene que, "a pesar del escándalo y el revuelo mediático inicial, al cabo de cinco años lo ves como una chorrada".
A modo de ejemplo, cita la portada en la que dibujó a los príncipes de Asturias practicando sexo.
"En este caso, todo quedó en una cita ante la Audiencia Nacional y una multa de 3.000 euros y antecedentes penales durante un tiempo que ya ha prescrito, y, por lo tanto, podemos optar a ser guardias civiles", bromea.
Así que, "si alguien tiene esta cantidad y le apetece, puede hacer lo mismo", sentencia.
El único inconveniente es que nunca estará en una lista de invitados de una celebración organizada por la Casa Real. No obstante, subraya que "a fin de cuentas, da igual, porque no tengo ninguna corbata".
A pesar de esa aparente fijación por la monarquía española, a la que ha representado en toda suerte de situaciones, Manel argumenta que no tiene un "personaje fetiche", pero que todo tiene su momento, y en este momento el punto de mira de su lápiz apunta sobre los banqueros, a los que responsabiliza de la situación económica y social de España y a escala mundial, así como sobre la corrupción política.
En este sentido, recuerda que "cuando estaba Aznar en el poder era una mina, sobre todo a partir de que se casó su hija, que parece que se volvió majara". Después apareció Zapatero, del que arguyó que "aún hoy nadie ha entendido bien cómo llegó a ser presidente y si era un inepto, un torpe o Bambi como le decían", y ahora le toca el turno a Rajoy, del que asegura que "también es un personaje grandioso".
Sobre este asunto, ironiza al afirmar que "con la crisis dinero no hay, pero los que nos dedicamos a esto tenemos temas para rato".
Aunque confiesa que con el paso de los años se ha "suavizado", sigue reivindicando su "vena canalla" y reconoce que, de vez en cuando, necesita hacer "experimentos" y alguna que otra gamberrada". "Sin sentido del humor no se puede vivir y, a la par, hay que estar un poco enfadado para dedicarse a esto", puntualiza.
Por último, declara que no cree que haya temas tabú, pues todo es susceptible de representarse en una viñeta satírica. Sin embargo, alega que no tiene una postura clara sobre las caricaturas de Mahoma que recientemente desataron conflictos por todo el planeta. "Particularmente, opino que el único motivo que da pie a dibujarlo en Occidente es el hecho de que no se puede hacer". Aun así aclara que no hace chistes de árabes y del Islam porque corre el riesgo de caer en estereotipos racistas y contra la inmigración. Y esto va en contra de su código ético de que "hay que disparar siempre hacia arriba y no hacia abajo, contra los que no pueden defenderse". 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿Por qué se procesa ahora a Amadeo Martínez Inglés? Censura mediática y cierre de filas en torno a la monarquía

MADRID.- Los medios de masas vuelven a cerrar filas en torno a la monarquía. La imputación del coronel Amadeo Martínez Inglés por un presunto delito contra la corona en Marzo de 2012 con motivo de un artículo de su autoría titulado «¿Por qué te callas ahora?» en el periódico digital Canarias-semanal.com, y su reciente proceso y alegato ante la Audiencia Nacional en el juicio a finales de Octubre no encuentran cabida en ninguno de ellos, a excepción de elplural.com (1), que lo hace pasando de puntillas sobre el asunto y cuya difusión queda muy lejos de El País, El Mundo y -por supuesto- los noticiarios de las cadenas de televisión. ¿Su delito? “Calumnias e injurias graves contra la corona cuya pena privativa de libertad no excedería de nueve años de prisión”.

Para hacernos una idea, lo último que El País publicó del imputado se remonta al 25 de mayo de 2004 (2). En aquel entonces dedicó tres noticias a la anécdota de que Martínez Inglés acudió a una manifestación vestido de uniforme, y el juicio por ese hecho. Poco después otras dos a que se coló en la boda de Felipe de Borbón y Letizia para demostrar que podía sortear todos los controles de seguridad sin más invitación que su uniforme. Su imputación meses atrás por calumnias e injurias graves contra la corona y su juicio estos días ya no son noticia. En realidad, nada de lo que dijo y dice el ex-coronel de la monarquía es noticia ni nunca lo ha sido. Ni siquiera ha sido motivo de referencia en los medios ninguna de las esclarecedoreas frases que pronunció el monarca justo antes de la llamada “transición”.

Desde la imputación en Marzo y hasta el 29 de Octubre, Amadeo Martínez no conocía quién le había denunciado. Ese día supo que la Fiscalía de la misma Audiencia Nacional era la acusación, y que se desestimaba el archivo de la causa. Lo que cabría preguntarse es por qué precisamente ahora se le imputa, cuando este ex-coronel lleva tantos años repitiendo públicamente los mismos argumentos a partir de evidencias de fuentes primarias e investigaciones en torno a la figura del monarca, y escribiéndolos en sus libros con términos similares a los del artículo “Por qué te callas ahora”. “Un rey golpe a golpe. Biografía no autorizada de Juan Carlos de Borbón” fue firmado bajo el seudónimo de Patricia Sverlo, pero no así otros muchos textos,  ¿Por qué -entonces- se le imputa y procesa ahora?

El artículo en cuestión fue publicado el 12 de Diciembre de 2011, y en él, este militar retirado, pero también escritor e historiador que ha estudiado la figura del rey Juan Carlos I durante 30 años, relata algunos de los “presuntos delitos” cometidos por el monarca. Su alegato ante la Audiencia Nacional, alegato que a ningún medio de comunicación interesó, comienza afirmando que “el citado artículo periodístico ¿Por qué te callas?, en contra del parecer de su señoría, de delictivo no tiene nada”, para seguir;
“Es un trabajo serio y profesional, aunque duro en las formas (cada escritor tiene las suyas, amparadas por la libertad de expresión existente en los Estados plenamente democráticos), que recoge una vez más y de forma un tanto airada (los tiempos no están para genuflexiones versallescas) los presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos I, antes y después de subir al trono, de los que tuve conocimiento y constancia a lo largo de casi treinta años de investigaciones y estudios profesionales”.
Lo mejor del alegato viene después, pues en él, Amadeo Martínez vuelve a exponer uno por uno los presuntos delitos del rey Juan Carlos I;
“Homicidio imprudente o fratricidio premeditado, alta traición a la nación española, cobardía ante el enemigo, genocidio de la antigua población del Sahara español, en grado de colaborador necesario, golpismo de Estado, terrorismo de Estado, malversación de caudales públicos, corrupción generalizada, enriquecimiento ilícito y encubrimiento de los presuntos delitos que contempla el caso Noos o caso Urdangarín”. 
En su anexo, cita cuatro libros utilizados para su escrito; siete Informes al Congreso, al Gobierno y a otras instituciones del Estado; más de cien trabajos publicados en la prensa escrita y digital durante los últimos veinte años, en iguales o parecidos términos al “¡Por qué te callas”, y por los cuales nunca se le imputó; once documentos de interés de entes, instituciones u organismos del Estado que incluyen grabaciones durante el 23-F de las Capitanías Generales de Aragón, Valencia, Sevilla, Burgos, Valladolid, La Coruña, Madrid y Baleares; y, por último, cita los nombres de diez personas propuestas para aportar testimonio en la vista oral por el artículo periodístico “¿Por qué te callas?”, entre ellos Antonio Tejero Molina (ex teniente coronel de la Guardia Civil) y Alfonso Armada y Comyn (ex general de División del Ejército de Tierra español).

(1) http://www.elplural.com/2012/10/31/la-audiencia-nacional-procesa-al-coronel-martinez-ingles-calumnias-e-injurias-graves-al-rey/
(2) http://elpais.com/tag/amadeo_martinez_ingles/a/

Juan Carlos I: el último Borbón, del coronel Amadeo Martínez Inglés

Datos del libro
  • Nº de páginas: 415 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editoral: STYRIA
  • Lengua: Español
  • Año 2008
  • ISBN: 9788496626706

Sinopsis

"Ningún hecho político trascendente ha tenido lugar en este país, durante los últimos treinta años, que no fuera previamente autorizado o decidido por el rey Juan Carlos I. 

La defenestración de Arias Navarro, el nombramiento de Adolfo Suárez, las conversaciones con Santiago Carrillo, la legalización del PCE, la dimisión del primer presidente de la democracia, el 23-F, el juicio de Campamento, los GAL, las misiones de las Fuerzas Armadas en el exterior, el apoyo logístico a la Primera Guerra del Golfo, los nombramientos de la mayoría de los ministros y de todos los de Defensa, las conversaciones con ETA... etc., etc., son quizá los más importantes, pero no los únicos, en los que el inefable inquilino de La Zarzuela ha intervenido directamente haciendo valer una autoridad -y un poder personal, que en absoluto contempla la Constitución. 

Podríamos decir por lo tanto, sin exageración alguna, que el 22 de noviembre de 1975 una nueva dictadura más sutil, de rostro más amable, enmascarada en unas formas democráticas aceptables para Europa y la comunidad internacional pero quizá más perversa y engañosa por actuar en la clandestinidad de palacios y altos despachos, sucedió a la anterior del yugo y las flechas. 

Apoyada en el propio Ejército franquista (que actuaría a partir de entonces de sólido valladar ante las aspiraciones de los políticos verdaderamente demócratas), en los todopoderosos servicios de Inteligencia de las FAS (que transformarían al heredero de Franco en el hombre mejor informado del país) y también en el pánico cerval del pueblo español a tener que enfrentar una nueva guerra civil. 

Esta dictadura en la sombra por parte del monarca español ha durado hasta nuestros días, si bien en los últimos años (prácticamente desde la salida de la Casa Real del general Sabino Fernández Campo) ha decaído ostensiblemente; al compás del deterioro personal de su titular".

Me deben un referéndum / José Vicente Ruíz *

Por más que trato de justificarme a mí mismo el proceso de transición desde la II República a la actualidad, siempre llego a la misma conclusión: no puede pasarse de una forma de Estado como la república a una dictadura militar y posteriormente a una monarquía parlamentaria. 

 Como mínimo, me deben un referéndum, en el que después de una dictadura, se le pregunte al pueblo, que para eso es soberano, si desea una monarquía impuesta a título sucesorio por el dictador, u opta por volver a una III República, que debía haber sido y no fue.

No me sirve que digan algunas voces que el artículo 3 de la Constitución Española prevé la forma de monarquía parlamentaria y fue votado mayoritariamente por el pueblo español. Desde 1978 ha transcurrido el tiempo suficiente para corregir los errores de esta Constitución, o bien para modificar aquello que por obsoleto proceda. 

Y todo ello lo traslado como reflexión a todos aquellos que dentro del partido socialista alzan sus voces en estos días solicitando una reforma de la Constitución que contemple la posibilidad de establecer un Estado federal y así dar satisfacción a sus hordas nacionalistas.

Como demócrata acepto todo tipo de consulta o referéndum que, previsto en la ley, nos de posibilidad de manifestar nuestra voluntad. Ahora bien, a todos aquellos que entienden que la reforma de la Constitución únicamente debe hacerse bajo la premisa de aquello que les interesa en un momento puntual, les diría que primero convoquemos el referéndum que nos falta y a continuación el que sea necesario. 

Y dado que planteamos la reforma de la Constitución, hagámoslo en los términos que mayoritariamente pueden preocupar al pueblo soberano y, además plantear la forma de Estado que deseamos y dejar clara la postura del partido socialista acerca de la monarquía.

 Aprovechemos y revisemos también lo que dice la Constitución en su artículo 16 y varios más cuando nos nombra de forma clara a la Iglesia Católica como titular de una serie de derechos que deberían ser revisados al tiempo que se procede con el Concordato de 1979 y se procede a clarificar la relación con la Iglesia Católica de un Estado que constitucionalmente se proclama laico.

En estos momentos en que parece que todos los militantes, fruto del nerviosismo, se decantan por la sustitución o no, del secretario general, cabría hacer una seria reflexión y concretar qué piensa el partido sobre los temas mencionados y otros más, antes de decidir quién es el compañero que debe liderar este proyecto. Primero los contenidos, y después el contienente.

 Puestos a valorar si el compañero Rubalcaba es el más indicado para liderar el partido, deberíamos hacer una reflexión colectiva y analizar cuántos dirigentes territoriales han hecho de la política su profesión y después, en muchos casos de más de 30 años, se creen capaces de ilusionar y liderar el partido a nivel territorial (craso error). 

 Reflexionemos y pensemos en darle la vuelta al partido como antiguamente se hacía con los calcetines y, partiendo de las ideas claras y concisas con posicionamientos que nos sitúen de forma evidente ante el electorado, seamos capaces de volver a ilusionar.

(*) Miembro del Comité Nacional del PSPV-PSOE

martes, 6 de noviembre de 2012

Pérez Llorca explica al Rey sus prioridades para el Museo del Prado


MADRID.- El presidente del Patronato del Museo del Prado, José Pedro Pérez Llorca, ha explicado hoy al rey Juan Carlos sus planes y prioridades para esta institución cultural en una audiencia celebrada en el Palacio de la Zarzuela.

Don Juan Carlos ha recibido a Pérez Llorca en su despacho, donde ambos han posado para fotógrafos y camarógrafos, sentados ante una mesa y con el cuadro "El atleta cósmico" a sus espaldas, un óleo de Salvador Dalí que decora la estancia.
Aunque el nuevo responsable de la principal pinacoteca nacional ha permanecido unos minutos esperando al Jefe del Estado en el Salón de Audiencias de Zarzuela, finalmente ha sido él quien ha accedido al despacho contiguo donde el rey le aguardaba.
José Pedro Pérez Llorca, uno de los "padres" de la Constitución, fue nombrado presidente del Patronato del Museo del Prado el pasado 25 de octubre, cubriendo así la vacante que en mayo pasado dejó Plácido Arango tras cinco años en el cargo.
Desde su nueva responsabilidad, el viejo políticose enfrenta a importantes retos, entre ellos continuar con el proceso de transformación de la pinacoteca, una tarea para la que los patronos le consideraron idóneo, eligiéndolo presidente por unanimidad.
Una vez tomado conocimiento de la realidad del museo en las últimas semanas, su máximo responsable trasladó hoy al rey don Juan Carlos los proyectos que se preparan para su futuro.