miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿Por qué se procesa ahora a Amadeo Martínez Inglés? Censura mediática y cierre de filas en torno a la monarquía

MADRID.- Los medios de masas vuelven a cerrar filas en torno a la monarquía. La imputación del coronel Amadeo Martínez Inglés por un presunto delito contra la corona en Marzo de 2012 con motivo de un artículo de su autoría titulado «¿Por qué te callas ahora?» en el periódico digital Canarias-semanal.com, y su reciente proceso y alegato ante la Audiencia Nacional en el juicio a finales de Octubre no encuentran cabida en ninguno de ellos, a excepción de elplural.com (1), que lo hace pasando de puntillas sobre el asunto y cuya difusión queda muy lejos de El País, El Mundo y -por supuesto- los noticiarios de las cadenas de televisión. ¿Su delito? “Calumnias e injurias graves contra la corona cuya pena privativa de libertad no excedería de nueve años de prisión”.

Para hacernos una idea, lo último que El País publicó del imputado se remonta al 25 de mayo de 2004 (2). En aquel entonces dedicó tres noticias a la anécdota de que Martínez Inglés acudió a una manifestación vestido de uniforme, y el juicio por ese hecho. Poco después otras dos a que se coló en la boda de Felipe de Borbón y Letizia para demostrar que podía sortear todos los controles de seguridad sin más invitación que su uniforme. Su imputación meses atrás por calumnias e injurias graves contra la corona y su juicio estos días ya no son noticia. En realidad, nada de lo que dijo y dice el ex-coronel de la monarquía es noticia ni nunca lo ha sido. Ni siquiera ha sido motivo de referencia en los medios ninguna de las esclarecedoreas frases que pronunció el monarca justo antes de la llamada “transición”.

Desde la imputación en Marzo y hasta el 29 de Octubre, Amadeo Martínez no conocía quién le había denunciado. Ese día supo que la Fiscalía de la misma Audiencia Nacional era la acusación, y que se desestimaba el archivo de la causa. Lo que cabría preguntarse es por qué precisamente ahora se le imputa, cuando este ex-coronel lleva tantos años repitiendo públicamente los mismos argumentos a partir de evidencias de fuentes primarias e investigaciones en torno a la figura del monarca, y escribiéndolos en sus libros con términos similares a los del artículo “Por qué te callas ahora”. “Un rey golpe a golpe. Biografía no autorizada de Juan Carlos de Borbón” fue firmado bajo el seudónimo de Patricia Sverlo, pero no así otros muchos textos,  ¿Por qué -entonces- se le imputa y procesa ahora?

El artículo en cuestión fue publicado el 12 de Diciembre de 2011, y en él, este militar retirado, pero también escritor e historiador que ha estudiado la figura del rey Juan Carlos I durante 30 años, relata algunos de los “presuntos delitos” cometidos por el monarca. Su alegato ante la Audiencia Nacional, alegato que a ningún medio de comunicación interesó, comienza afirmando que “el citado artículo periodístico ¿Por qué te callas?, en contra del parecer de su señoría, de delictivo no tiene nada”, para seguir;
“Es un trabajo serio y profesional, aunque duro en las formas (cada escritor tiene las suyas, amparadas por la libertad de expresión existente en los Estados plenamente democráticos), que recoge una vez más y de forma un tanto airada (los tiempos no están para genuflexiones versallescas) los presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos I, antes y después de subir al trono, de los que tuve conocimiento y constancia a lo largo de casi treinta años de investigaciones y estudios profesionales”.
Lo mejor del alegato viene después, pues en él, Amadeo Martínez vuelve a exponer uno por uno los presuntos delitos del rey Juan Carlos I;
“Homicidio imprudente o fratricidio premeditado, alta traición a la nación española, cobardía ante el enemigo, genocidio de la antigua población del Sahara español, en grado de colaborador necesario, golpismo de Estado, terrorismo de Estado, malversación de caudales públicos, corrupción generalizada, enriquecimiento ilícito y encubrimiento de los presuntos delitos que contempla el caso Noos o caso Urdangarín”. 
En su anexo, cita cuatro libros utilizados para su escrito; siete Informes al Congreso, al Gobierno y a otras instituciones del Estado; más de cien trabajos publicados en la prensa escrita y digital durante los últimos veinte años, en iguales o parecidos términos al “¡Por qué te callas”, y por los cuales nunca se le imputó; once documentos de interés de entes, instituciones u organismos del Estado que incluyen grabaciones durante el 23-F de las Capitanías Generales de Aragón, Valencia, Sevilla, Burgos, Valladolid, La Coruña, Madrid y Baleares; y, por último, cita los nombres de diez personas propuestas para aportar testimonio en la vista oral por el artículo periodístico “¿Por qué te callas?”, entre ellos Antonio Tejero Molina (ex teniente coronel de la Guardia Civil) y Alfonso Armada y Comyn (ex general de División del Ejército de Tierra español).

(1) http://www.elplural.com/2012/10/31/la-audiencia-nacional-procesa-al-coronel-martinez-ingles-calumnias-e-injurias-graves-al-rey/
(2) http://elpais.com/tag/amadeo_martinez_ingles/a/

Juan Carlos I: el último Borbón, del coronel Amadeo Martínez Inglés

Datos del libro
  • Nº de páginas: 415 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editoral: STYRIA
  • Lengua: Español
  • Año 2008
  • ISBN: 9788496626706

Sinopsis

"Ningún hecho político trascendente ha tenido lugar en este país, durante los últimos treinta años, que no fuera previamente autorizado o decidido por el rey Juan Carlos I. 

La defenestración de Arias Navarro, el nombramiento de Adolfo Suárez, las conversaciones con Santiago Carrillo, la legalización del PCE, la dimisión del primer presidente de la democracia, el 23-F, el juicio de Campamento, los GAL, las misiones de las Fuerzas Armadas en el exterior, el apoyo logístico a la Primera Guerra del Golfo, los nombramientos de la mayoría de los ministros y de todos los de Defensa, las conversaciones con ETA... etc., etc., son quizá los más importantes, pero no los únicos, en los que el inefable inquilino de La Zarzuela ha intervenido directamente haciendo valer una autoridad -y un poder personal, que en absoluto contempla la Constitución. 

Podríamos decir por lo tanto, sin exageración alguna, que el 22 de noviembre de 1975 una nueva dictadura más sutil, de rostro más amable, enmascarada en unas formas democráticas aceptables para Europa y la comunidad internacional pero quizá más perversa y engañosa por actuar en la clandestinidad de palacios y altos despachos, sucedió a la anterior del yugo y las flechas. 

Apoyada en el propio Ejército franquista (que actuaría a partir de entonces de sólido valladar ante las aspiraciones de los políticos verdaderamente demócratas), en los todopoderosos servicios de Inteligencia de las FAS (que transformarían al heredero de Franco en el hombre mejor informado del país) y también en el pánico cerval del pueblo español a tener que enfrentar una nueva guerra civil. 

Esta dictadura en la sombra por parte del monarca español ha durado hasta nuestros días, si bien en los últimos años (prácticamente desde la salida de la Casa Real del general Sabino Fernández Campo) ha decaído ostensiblemente; al compás del deterioro personal de su titular".

Me deben un referéndum / José Vicente Ruíz *

Por más que trato de justificarme a mí mismo el proceso de transición desde la II República a la actualidad, siempre llego a la misma conclusión: no puede pasarse de una forma de Estado como la república a una dictadura militar y posteriormente a una monarquía parlamentaria. 

 Como mínimo, me deben un referéndum, en el que después de una dictadura, se le pregunte al pueblo, que para eso es soberano, si desea una monarquía impuesta a título sucesorio por el dictador, u opta por volver a una III República, que debía haber sido y no fue.

No me sirve que digan algunas voces que el artículo 3 de la Constitución Española prevé la forma de monarquía parlamentaria y fue votado mayoritariamente por el pueblo español. Desde 1978 ha transcurrido el tiempo suficiente para corregir los errores de esta Constitución, o bien para modificar aquello que por obsoleto proceda. 

Y todo ello lo traslado como reflexión a todos aquellos que dentro del partido socialista alzan sus voces en estos días solicitando una reforma de la Constitución que contemple la posibilidad de establecer un Estado federal y así dar satisfacción a sus hordas nacionalistas.

Como demócrata acepto todo tipo de consulta o referéndum que, previsto en la ley, nos de posibilidad de manifestar nuestra voluntad. Ahora bien, a todos aquellos que entienden que la reforma de la Constitución únicamente debe hacerse bajo la premisa de aquello que les interesa en un momento puntual, les diría que primero convoquemos el referéndum que nos falta y a continuación el que sea necesario. 

Y dado que planteamos la reforma de la Constitución, hagámoslo en los términos que mayoritariamente pueden preocupar al pueblo soberano y, además plantear la forma de Estado que deseamos y dejar clara la postura del partido socialista acerca de la monarquía.

 Aprovechemos y revisemos también lo que dice la Constitución en su artículo 16 y varios más cuando nos nombra de forma clara a la Iglesia Católica como titular de una serie de derechos que deberían ser revisados al tiempo que se procede con el Concordato de 1979 y se procede a clarificar la relación con la Iglesia Católica de un Estado que constitucionalmente se proclama laico.

En estos momentos en que parece que todos los militantes, fruto del nerviosismo, se decantan por la sustitución o no, del secretario general, cabría hacer una seria reflexión y concretar qué piensa el partido sobre los temas mencionados y otros más, antes de decidir quién es el compañero que debe liderar este proyecto. Primero los contenidos, y después el contienente.

 Puestos a valorar si el compañero Rubalcaba es el más indicado para liderar el partido, deberíamos hacer una reflexión colectiva y analizar cuántos dirigentes territoriales han hecho de la política su profesión y después, en muchos casos de más de 30 años, se creen capaces de ilusionar y liderar el partido a nivel territorial (craso error). 

 Reflexionemos y pensemos en darle la vuelta al partido como antiguamente se hacía con los calcetines y, partiendo de las ideas claras y concisas con posicionamientos que nos sitúen de forma evidente ante el electorado, seamos capaces de volver a ilusionar.

(*) Miembro del Comité Nacional del PSPV-PSOE

martes, 6 de noviembre de 2012

Pérez Llorca explica al Rey sus prioridades para el Museo del Prado


MADRID.- El presidente del Patronato del Museo del Prado, José Pedro Pérez Llorca, ha explicado hoy al rey Juan Carlos sus planes y prioridades para esta institución cultural en una audiencia celebrada en el Palacio de la Zarzuela.

Don Juan Carlos ha recibido a Pérez Llorca en su despacho, donde ambos han posado para fotógrafos y camarógrafos, sentados ante una mesa y con el cuadro "El atleta cósmico" a sus espaldas, un óleo de Salvador Dalí que decora la estancia.
Aunque el nuevo responsable de la principal pinacoteca nacional ha permanecido unos minutos esperando al Jefe del Estado en el Salón de Audiencias de Zarzuela, finalmente ha sido él quien ha accedido al despacho contiguo donde el rey le aguardaba.
José Pedro Pérez Llorca, uno de los "padres" de la Constitución, fue nombrado presidente del Patronato del Museo del Prado el pasado 25 de octubre, cubriendo así la vacante que en mayo pasado dejó Plácido Arango tras cinco años en el cargo.
Desde su nueva responsabilidad, el viejo políticose enfrenta a importantes retos, entre ellos continuar con el proceso de transformación de la pinacoteca, una tarea para la que los patronos le consideraron idóneo, eligiéndolo presidente por unanimidad.
Una vez tomado conocimiento de la realidad del museo en las últimas semanas, su máximo responsable trasladó hoy al rey don Juan Carlos los proyectos que se preparan para su futuro.

Iñaki Urdangarín 'rompe' con Telefónica

MADRID.- Las relaciones entre Iñaki Urdangarín y Telefónica se han roto de forma definitiva oficialmente y así lo ha publicado el diario Cinco Días. Ha dimitido como consejero de Telefónica Internacional (TISA), y habría roto definitivamente su relación laboral con la operadora. Es lo que vulgarmente se llama hacer de la necesidad virtud.

Lo cierto es que a Iñaki Urdangarín se le despidió de la multinacional de telefonía, o fue cesado, como suene mejor, a finales de agosto. En su momento, mediante el comunicado emitido por el duque, para salvar la cara, el cese fue definido por él mismo como una excedencia voluntaria, realmente, como ya publicó Hispanidad, se trató de una ejecución de su contrato.

Fue incluso la propia Casa Real la que aconsejó a la operadora que se desvinculara de su delegado en Washington. Han transcurrido tan sólo tres meses desde entonces, e Iñaki Urdangarín y su esposa, la Infanta Cristina, están profundamente arrepentidos de haber venido a España. La situación que viven en Barcelona es muy dura para toda la familia. Tanto el ex deportista como la hija de los Reyes tienen que soportar los insultos de la gente de la calle y su situación es muy incómoda, y a veces, insostenible.

www.hispanidad.com

El PP rechaza rebajas al Presupuesto del Rey porque ha sido el más castigado en 10 años

MADRID.- El PP ha rechazado este martes en la Comisión de Presupuestos del Congreso las propuestas de Izquierda Plural, UPyD, BNG y ERC de rebajar la asignación presupuestaria para la Casa del Rey, pues considera que es la sección "más castigada" de los últimos años". Según el diputado Juan Manuel Albendea, lo "lógico" sería que la oposición pidiera más dinero para el Jefe del Estado, aunque asegura que el "espíritu de servicio" de Don Juan Carlos no lo aceptaría. 

   La Comisión de Presupuestos debatió este martes las enmiendas presentadas a la oposición al presupuesto de la Casa del Rey, que el Gobierno ha fijado en 7,93 millones de euros para 2013, un 4% menos que en el presente ejercicio, en el que dispone de 8,26 millones.
   La diputada de UPyD Irene Lozano ha defendido que la rebaja de esa asignación presupuestaria llegue hasta el 8,9 por ciento, para igualarse con la media de los Ministerios.
   El BNG, por su parte, ha propuesto un recorte del 20%, el mismo porcentaje que se aplica a las subvenciones para partidos y sindicatos, mientras que la Izquierda Plural, por boca del diputado Alberto Garzón, eleva la reducción hasta el 25% por "justicia social".
 "Parece que en la Casa Real se han hecho todos republicanos y estamos viendo el desprestigio de sus ultimas actuaciones", ha dicho.
   Esquerra Republicana (ERC) directamente apuesta por suprimir toda la partida presupuestaria de la Casa del Rey y poner al Jefe del Estado un sueldo anual idéntico al que se facilita al presidente del Gobierno.
   El Grupo Popular, a través del veterano diputado sevillano Juan Manuel Abendea, habitual en estos debates, ha desechado todas estas propuestas de ajuste alegando que la Casa del Rey es la sección presupuestaria "más castigada" en el último decenio, que a su juicio es el periodo que debe contemplarse, no sólo los dos últimos ejercicios.
   Según sus datos, en la última década los Presupuestos ministeriales se han incrementado un 33,54 por ciento y el IPC ha subido un 30%, mientras que la partida para la Casa del Rey sólo ha crecido un 18,4%.
   "La sección de la Casa del Rey ha sido la más castigada presupuestariamente en el último decenio --ha insistido--. Lo lógico es que algún grupo hubiera propuesto un aumento, pero estoy seguro que el espíritu de servicio y de austeridad de su Majestad el Rey no lo hubiera permitido".
   Por último, Albendea ha negado el supuesto "desprestigio" de la Monarquía, pues considera que es sigue siendo la institución más valorada.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Un sondeo rescata a la Monarquía pero señala la factura de Botsuana


MADRID.- El affaire Botsuana sigue pasando factura a la percepción de la Monarquía, según se desprende de un sondeo de DYM publicado por ABC. "Ocho de cada cien personas que apoyaban a la Monarquía el pasado mes de marzo y seis de cada cien que respaldaban a Don Juan Carlos en esa fecha, todavía no les habría devuelto su confianza", señala el periódico conservador.

La encuesta apunta que un 57% de los españoles considera que la Monarquía es un símbolo que une, un 46,2% estima que es garante para evitar el reto soberanista y un 45,8% que refuerza la democracia.

Por otra parte, un 52,5% aprueba el papel del Rey frente a la crisis tanto en sus gestos como en sus declaraciones y un 60,7% está a favor de la institución monárquica como tal.

El único punto negativo es el referente al ya mencionado asunto de la cacería en Botsuana, que levantó una considerable polémica y obligó a Don Juan Carlos a pedir disculpas por su proceder, a juicio de 'El Semanal Digital'.

Mayoría de españoles apoya a su monarquía

MÉXICO.- La mayoría de los españoles apoya a su monarquía, reveló un sondeo del diario ABC. Según la encuesta, el 57 por ciento de los españoles apoyan a la monarquía y el papel del rey como símbolo de unión, y el 46.2 por ciento cree que es garante para evitar que el reto soberanista en Cataluña rompa España.

La encuesta realizada el 31 de octubre reveló que el 45.8 por ciento están convencidos de que el mantenimiento de la monarquía refuerza la democracia en España, y el 60.7 por ciento la consideran positiva para el país.
Además, el 52 por ciento apoyan la actuación y declaraciones del rey sobre la crisis económica, y el 55.7 lo respetan como alta autoridad, según 'Pulso'.

Fermín Urbiola recorre la vida de Don Juan Carlos en «Palabra de Rey»

MADRID.- «Lo que yo he querido con esta biografía es hacer un retrato íntimo del alma del Rey», es lo primero que dice el escritor y periodista Fermín Urbiola sobre su libro «Palabra de Rey» (Espasa). Un recorrido por la vida de don Juan Carlos que tiene como hilo conductor sus propias palabras y comentarios. A través de reflexiones, frases espontáneas y algunas exclamaciones que casi parecen aforismos, el autor repasa la biografía del monarca desde su niñez hasta ahora en 90 capítulos. Documentos, cartas inéditas, hemerotecas, bibliografía y testimonios de primera mano han supuesto el trabajo documental que Urbiola  ha utilizado para componer este relato periodístico que acerca la figura del Rey desde su parte más humana, se publica en 'La Razón'.
-¿Fue difícil la infancia del Rey?

-Físicamente, no. En época de hambre no le faltó un plato de comida, pero tuvo otro dolor que duele más que el físico, el del alma. Su infancia y adolescencia fueron muy duras. En un internado frío, austero, sin familia, con un tutor a los 10 años, su sentimiento era de abandono. Su vida se convierte en un tablero donde él era la ficha que oscila y en los lados, jugando la partida estaban su padre exiliado de España y un general que mandaba en ella, Franco.
-¿Terminó por superar el accidente con su hermano?

-Eso jamás, Ni él, ni su padre, ni su madre, que tuvo una tremenda depresión y tuvo que ser internada. Don Juan Carlos se planteó irse a un monasterio. Eso no se olvida.
-¿Cómo fue el encuentro con Franco y su relación con él?

-Él recuerda que el día que llegó hacía mucho frío, pero no pudo verse con Franco hasta quince días después. «Es más bajito de lo que pensaba», fue lo primero que pensó, pero, como niño, estuvo más pendiente de un ratón que había debajo de la mesa que del general. Franco trató de ganárselo, le hacía regalos y lo llevaba de caza. Pero la relación con él y con su entorno fue problemática. No lo querían. Lo intentaban manipular. Estudió en la finca de Las Jarillas y allí lo pasó regular. De sus compañeros, el más cercano fue siempre su primo y gran amigo Carlos de Borbón.
-¿Sufrió la mala relación entre Franco y Don Juan?

-Franco siempre buscaba el momento oportuno y psicológico para hacer las cosas. Optó por Juan Carlos porque era la línea sucesoria directa, pero cada vez que había que tomar una decisión sobre don Juanito  –que así lo llamaban–, chantajeaba a Don Juan con la posibilidad de elegir a Alfonso de Borbón, que era el preferido de su entorno, incluida doña Carmen Polo. Las relaciones eran muy tensas y los desencuentros, continuos.
-¿Le hizo Franco a Don Juan Carlos alguna petición expresa antes de morir?

-La unidad de España, al igual que el Conde de Barcelona. El general intuía lo que podía pasar.
-¿Qué proyecto puso en práctica, el de Don Juan o el de Franco?

-El de su padre. Lo tenía claro, pero pocos esperaban lo que ocurrió. No imaginaban que como motor del cambio y como piloto de la Transición iba a conseguir, junto a un grupo de políticos que le ayudaron mucho, una España de vencedores y vencidos. Supo tejer, junto a la reina y esos políticos –con Suárez a la cabeza–, una tela de araña en la que todos cedieron y conseguir en 37 años de reinado el mayor periodo de concordia, de progreso, de paz y estabilidad de toda la historia de España.
-¿Fue decisivo el 23-F para que los españoles conociéramos realmente su papel?

-Sí, ese día quedó muy claro dónde estaba el Rey. Para mí, los tres capítulos más importantes de su biografía son la Transición, el 23-F y la petición de perdón que escuchamos. Esto es lo que más valoro.
-¿Cómo pasará a la historia?

-Será estudiado como una figura irrepetible. Él recoge todos los poderes de Franco y se los devuelve al pueblo. Nos devuelve la capacidad de decidir sobre nuestro propio presente y futuro.
-¿Valoramos la importancia de un jefe de Estado no partidista, embajador de España en el mundo?

-El Rey es el político europeo con mejor agenda internacional en el mundo. Cuando negocia tantos asuntos para España transmite el interés de un Estado por un país, no por una legislatura. Lo hace por amor a España, por su compromiso con ella y por su gran sentido de la responsabilidad.
-Antes había en la Prensa un silencio tácito sobre el Rey y su familia, pero ahora parece abierta la veda. ¿Qué ha cambiado?

-Tan malo me parece lo de antes como lo de ahora. Ellos son humanos y tienen sus debilidades. En España no se aguantan escándalos reales como en otros países y todo líder debe ser ejemplar y vivir los valores como se vivieron en la Transición.
-¿Y contempla abdicar?

-Respondo con lo que me dijo el día de la Fiesta Nacional: «Y lo que me queda por hacer». Palabra de Rey.

Una frase textual por capítulo
 
Dice Urbiola que «la gente joven debe saber la importancia que tuvo el cambio político que el Rey lideró para tener lo que ahora tenemos. Si leen el libro van a descubrir a un Juan Carlos que no conocen». Quizá por eso haya decidido encabezar cada capítulo con una frase del Rey, como «Mi padre soñaba con España. Yo la vivía», «En estos momentos, la Corona está en el aire y yo voy a hacer todo lo posible para que caiga del lado bueno», «Tuve que pasarme veinte años haciéndome el tonto».

***

Fermín J. Urbiola (Pamplona, 1971) estudió Ciencias de la Información en la Universidad de Navarra. Periodista de múltiples registros, desde una corresponsalía de guerra en Bosnia-Herzogovina hasta la información económica, ha trabajado para la Cadena SER, COPE, Radio Voz, Radio España, Europa Press y Expansión. Desde 1998 dirige su propio gabinete de comunicación, Urbiola Comunicación, en el que asesora a importantes compañías, personas y proyectos de muy diversos sectores a nivel nacional e internacional. Con Espasa ha publicado la obra Nacida para reina. Fabiola, una española entre los belgas, gran éxito de ventas. Anteriormente publicó La sonrisa que cautivó a España, dedicado a la reina doña Sofía con motivo de su setenta cumpleaños. 

Don Juan Carlos dice al autor de "Palabra de rey" que le queda mucho por hacer


MADRID.- El periodista Fermín J. Urbiola, autor del libro "Palabra de rey", ve a don Juan Carlos "con las ideas claras, las pilas puestas" y ganas de seguir ejerciendo su responsabilidad y hacerla más visible, como refleja el comentario que el jefe del Estado le confió hace unos días: "¡Lo que me queda por hacer...!".

Este trabajo, editado por Espasa, desvela los sentimientos y las motivaciones últimas del rey en momentos cruciales de su vida y de la reciente Historia de España a través de un exhaustivo trabajo que incluye no sólo mensajes oficiales y declaraciones informales del monarca, sino imágenes y documentos inéditos, así como numerosos testimonios de personas que conocen "de verdad" a don Juan Carlos.
Urbiola (nacido en Pamplona en 1971) subraya que con su obra pretende dar a conocer a su generación y a las próximas la vida y la importancia del trabajo de "una figura irrepetible en la Historia de España", que fue "motor del cambio" y "piloto de la Transición", que "unió a todos los españoles y recuperó la concordia nacional".
El autor no oculta las distintas facetas de alguien que es "un hombre con sus virtudes y sus defectos" y sitúa así en su contexto el valor del rey como líder de un proceso de implantación de la democracia en el que, acompañado por "una clase política extraordinaria", devolvió al pueblo el poder absoluto que había recibido de Franco.
El retrato de la vida interior de don Juan Carlos refleja la huella que dejaron en él una infancia y adolescencia "muy duras", alejado de su familia, educado desde pequeño para soportar el dolor en silencio -interiorizó que "un Borbón no llora más que en la cama"- y marcado por su condición de "ficha en un tablero" entre "su padre, rey en el exilio", y Franco, "que 'reinaba' en España".
Esa etapa forjó la "fortaleza interior" con la que hizo realidad el anhelo de su padre de ser "el rey de todos los españoles", para lo que cedió el poder al pueblo tras la muerte de un Francisco Franco con el que había tenido una relación "poliédrica", no exenta de afectos aunque "muy difícil", que le trataba como el hijo que no había tenido y le cambió el nombre de Juanito por el de Juan Carlos.
El libro repasa también las circunstancias en que Adolfo Suárez -considerado siempre "amigo leal" por los reyes, pese al posterior distanciamiento-, sorteó todo tipo de obstáculos para consolidar la democracia "de la mano del rey", con quien se complementaba en un "tándem extraordinario", y revive cómo don Juan Carlos comprendió el 23F que su viejo amigo Alfonso Armada le había traicionado.
Superada con éxito aquella prueba de fuego y asentada la monarquía tras demostrar que era compatible con gobiernos de distinto signo, los últimos capítulos del libro muestran a un rey enfrentado a nuevos desafíos, los derivados de la crisis económica, la investigación judicial sobre las actividades de su yerno, Iñaki Urdangarin, y la formación de su hijo como futuro jefe del Estado.
"Aquí hay que ganarse el sueldo día a día; si nos tumbamos a la bartola, nos botan" es uno de los consejos de don Juan Carlos con los que ha crecido el príncipe Felipe, quien, a diferencia de su padre, "un rey autodidacta", cuenta con "dos maestros ejerciendo la profesión de reyes en su casa", según reflexiona Urbiola.
Don Juan Carlos lleva ya tiempo "pasándole el testigo" a su hijo, preparándole el terreno con una dedicación "excepcional", pero no por ello piensa en retirarse, en unos momentos en que, según destaca el autor, "lo está pasando fatal" por la crisis económica, el auge de los nacionalismos vasco y catalán y la investigación judicial en curso sobre Urdangarin.
Por el contrario, el rey se acerca a su 75 cumpleaños "con las pilas puestas, con ganas y las ideas claras", procurando hacer visible un trabajo que durante tantos años ha desarrollado con discreción. Como Urbiola desvela que le dijo durante la recepción ofrecida el pasado 12 de octubre en el Palacio Real: "... y lo que me queda por hacer...".

Malestar en la Casa Real por el feo de Inditex, al no viajar a la India con el Rey

MADRID.- A finales del pasado mes el Rey tuvo que ir una vez más a liderar un sarao comercial, ofreciendo la mejor cara posible a la ‘marca España’. Acudieron  presidentes y también altos directivos de empresas preferentemente de la construcción, aunque también del transporte y la energía como Isolux Corsán, CAF, OHL, Acciona, Indra, Navantia, Sacyr, Grupo San José, Gestamp, Roca, Talgo, Abengoa y Assignia.

Entre lo más granado, José Manuel Entrecanales, nuevo líder de la empresa familiar, aunque en este sentido hubo sus más y sus menos porque en teoría sólo era un viaje apto para presidentes y hubo que bajar algún peldaño. 
Pero lo que molestó en la Casa Real fue la ausencia total, dolorosa, lacerante, de Inditex; sin duda el buque insignia empresarial de España, que no se dignó en mandar a nadie. El grupo textil es de lo poco que podemos presumir ahora mismo en este país, pero van tan sobrados y a la vez tan por libre, que no fueron. “Entendemos que no iba a venir Amancio, que no va nunca a nada; ni tampoco Isla, que estará a mil por hora, pero hombre, ni siquiera un directivillo…” decían fuentes cercanas a esa embajada comercial, según 'Vox Populi'.
Inditex ya tiene presencia en India y no le habría costado mucho ir, ¿no? Lo malo es que, según cuentan las fuentes, cada vez cuesta más desplazar a primeros espadas de lo empresarial. “Antes merecía la pena porque si hacías la rosca al ministro de turno podía compensar en el futuro, pero como ahora no hay un duro en ningún ministerio…”, decían fuentes empresariales, con su puntín de mala milk.
Al final, como siempre, todo quedó en un aliño apañado por parte del monarca, cuyas llamativas declaraciones sobre las ganas de llorar en España sirvieron, al menos, para que hubiera algo de eco de aquel viaje. Ahora, la imagen de Juan Carlos I como mejor embajador de España se está quemando por momentos.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Las encuestas reflejan un progresivo divorcio entre el Rey y los españoles / J.F. Úbeda

ABC publica este domingo una encuesta que refleja, entre otros datos, que el 45,8% de los españoles cree que el mantenimiento de la Monarquía refuerza la democracia en España, o que sólo el 40% de los ciudadanos de entre los 18 y 35 años apoya a la institución.

Pese a estar anunciado en portada bajo el titular "los españoles creen que el Rey es el garante contra la independencia", el sondeo -que realiza DYM para el periódico de Vocento- no aparece en páginas interiores hasta la página 44. En cualquier caso, los datos de este sondeo resultan especialmente llamativos cuando nos damos cuenta de que, por ejemplo, el 11 de marzo de 2012 el mismo periódico publicaba un artículo titulado Cinco razones por las que la Monarquía es un sistema mejor.

Según podemos ver en la encuesta publicada este domingo, el Rey aprueba en casi todo... por los pelos. Un 57% de los consultados considera que el Rey es un símbolo que une a los españoles, aunque sólo un 45,8% opina que el mantenimiento de la Monarquía refuerza la democracia en España –frente a un 14,1% que está "ni de acuerdo ni en desacuerdo", y un 39% que está "muy en desacuerdo o en desacuerdo"-. Además, el 46,2% opina que el Rey es uno de los mayores garantes para evitar que "el reto del soberanismo acabe rompiendo España" (sic), por un 36,2% que está muy en desacuerdo o en desacuerdo con esta afirmación.

El grado de apoyo cosechado por el Rey y la Corona en esta encuesta es aún menor que el obtenido en marzo de 2012, cuando ABC publicó una encuesta similar. En cambio, la verdadera caída de popularidad se advierte si comparamos estas cifras con las obtenidas años atrás en otras encuestas.

El último sondeo, realizado el 31 de octubre de 2012, muestra que el 60,7% de los españoles cree que la Monarquía es una institución positiva, y que el 55,7% apoya, en concreto, al Rey. En marzo, respectivamente, los porcentajes eran del 69 y del 63%. En poco más de medio año, casi un 10% menos de los ciudadanos ha dejado de apoyar a la institución o al Jefe del Estado.

El 55,3% de los españoles cree, en estos momentos, que la Monarquía está muy comprometida con la democracia, mientras que en marzo, el porcentaje ascendía al 69%.

Comparar las dos encuestas no es tarea fácil. En el último sondeo el 66,1% de los encuestados piensa que la Monarquía es "algo o muy cercana al pueblo", pero en el de marzo informaba de que un 56% es "muy cercana o bastante cercana al pueblo". Vemos cómo en el sondeo de marzo no se incluyó a los indecisos, hecho que ocurre en la más reciente: de ahí que aumente el porcentaje. 

En marzo, el 68% de los encuestados consideraba que la Monarquía es "muy respetada o bastante respetada internacionalmente"; en el caso de octubre, ABC se limita a decir que "el 63 por ciento opina que es respetada internacionalmente". El "muy" o el "bastante" se los ahorra este domingo el diario de Vocento.

El desplome de popularidad que han sufrido el Rey y la Casa Real es más notable si comparamos estos datos con los de encuestas más antiguas. Por ejemplo, la encuesta de SIGMA 2 para El Mundo de enero de 2012 informaba de que el 76% de los españoles tenía una opinión muy buena o buena del Rey, porcentaje superior al 60% que decía respaldar la Monarquía.

Además, en el ranking de personajes más queridos de 2008, el primer lugar lo ocupaba el portero del Real Madrid, Iker Casillas -capitán de la selección española ganadora del Europeo de aquel año-; el segundo, la reina Sofía, y el tercero, Juan Carlos I. Este ranking coincidía con el famoso "¿por qué no te callas?" a Hugo Chávez.

En este mismo ranking, pero en el de 2010, el Rey todavía se encontraba entre los diez personajes más queridos, esta vez, en octavo lugar, por detrás de su esposa o del seleccionador nacional de fútbol, Vicente del Bosque.

El Rey se reunió en secreto con Fainé para saber si La Caixa apoya la independencia de Cataluña / J.L. Lobo

El Rey no oculta su gran preocupación por el auge del independentismo en Cataluña y la deriva soberanista emprendida por CiU. Ya lo expresó públicamente en una carta difundida en septiembre a través de la página web de La Zarzuela, pero también lo está haciendo de forma mucho más discreta en reuniones privadas con grandes empresarios, sobre todo catalanes. Uno de los últimos en acudir a la llamada del monarca ha sido el presidente de La Caixa, IsidreFainé, según han confirmado a ElConfidencial fuentes muy cercanas a la entidad bancaria.

​ El encuentro se celebró en el palacio de La Zarzuela, a iniciativa del jefe del Estado, a mediados del pasado mes de octubre, pocos días antes de que Don Juan Carlos viajase a la India en visita oficial, acompañado de cuatro ministros y una docena de empresarios. Tras viajar este verano a Brasil, Chile y Rusia, el monarca se desplazó al gigante asiático con idéntico fin: tratar de impulsar la marca España. Un objetivo que justificaría también su cita con Fainé: evitar en lo posible el daño a la imagen de nuestro país provocado por la disputa secesionista, justo cuando los mercados tienen a España en el punto de mira.

​Un portavoz oficial de La Zarzuela consultado por este diario ni confirmó ni desmintió la celebración del encuentro entre Don Juan Carlos y Fainé, argumentando que la agenda privada del monarca "no se comenta". Pero lo cierto es que el órdago soberanista lanzado por Artur Mas y los riesgos de una eventual independencia de Cataluña, especialmente en el ámbito económico, centraron la reunión entre ambos, de la que no se informó oficialmente.​ El Rey quería conocer de primera mano la opinión de Fainé sobre la apuesta independentista de Mas y la postura de La Caixa en ese escenario plagado de incertidumbres, pero el banquero, según las fuentes consultadas, prefirió no comprometerse.

Posicionamiento inequívoco

​ En el entorno del jefe del Estado se asegura que éste pretende que los grandes empresarios catalanes, Fainé entre ellos, se pronuncien públicamente en contra de la independencia, como ya han hecho de forma clara y rotunda el presidente de Planeta, José Manuel Lara, y el de Vueling, Josep Piqué. El monarca cree que un posicionamiento inequívoco en ese sentido ayudaría a enfriar la fiebre secesionista desatada en Cataluña tras la multitudinaria manifestación de la Diada. Pero lo cierto es que, hasta la fecha, sólo Lara y Piqué -que también han hablado en privado con el Rey- se han mojado.

Las fuentes consultadas dan por seguro que ni Fainé ni ningún otro gran empresario catalán abrirán la boca al menos hasta conocer los resultados de las elecciones autonómicas del próximo día 25. No es lo mismo, argumentan, una victoria de CiU por mayoría absoluta, que Mas interpretaría como un aval para seguir adelante con su proyecto de convocar un referéndum soberanista, que un triunfo ajustado que forzase al president a pactar con los no independentistas para seguir gobernando, lo que sin duda le haría modificar a la baja su hoja de ruta hacia un nuevo Estado separado de España. Cualquiera de los dos escenarios podría empujar al empresariado a romper su silencio en uno u otro sentido.

​Fuentes muy cercanas a La Zarzuela han confirmado a El Confidencial que el Rey también ha mantenido en las últimas semanas un encuentro reservado en La Zarzuela con el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, a iniciativa del monarca. Además de Fainé, Botín, Lara y Piqué, otro de los empresarios catalanes convocado por Don Juan Carlos ha sido Javier Godó, editor del diario La Vanguardia. Según esas fuentes, el giro del periódico barcelonés en favor de las tesis soberanistas de Mas ha irritado especialmente al Rey.

Otras joyas subastadas de la corona española

MADRID.- La pulsera de Cartier perteneciente a la reina Victoria Eugenia que sale a la venta el próximo 14 de noviembre no ha sido la primera ni la última joya que la Casa Real española ha subastado a lo largo de la historia. Hay varios ejemplos de alhajas y otras pertenencias de la Familia Real que se han ido ‘perdiendo’ por el camino. Una larga lista de collares, pulseras, broches o diademas que se han vendido a través de las mejores casas de subastas desde hace décadas. Algunos de esos ejemplos están recogidos en el libro 'Las joyas de las reinas de España'.

El collar de chatones. Ena de Battenberg – la reina Victoria Eugenia, muy aficionada a las joyas- poseía dos de estos collares de diamantes tallados de forma redonda que acostumbraban a tener todas las señoras de la realeza europea, tal y como cuentan Fernando Rayón y José Luis Sampedro en su libro ‘Las joyas de las reinas de España’. Uno de ellos, “el más grande” lo heredó don Juan y más tarde el rey don Juan Carlos, mientras que el otro más pequeño llegó a las manos de don Jaime.
Fue ésta última la que se ‘salió’ de los joyeros reales por orden de Charlotte Tiedemann, segunda esposa de don Jaime, en 1977. El collar de 27 piedras fue subastado por la Casa Christie´s en Ginebra por que el obtuvieron más de 18 millones de pesetas. El nuevo dueño de la pieza fue un joyero madrileño, Alejandro Vega, que se hizo con él tras una emocionante puja. Años más tarde pasó a ser propiedad de la reina doña Sofía. Lo ha lucido en más de una ocasión, un ejemplo la boda real de Dinamarca en 2004.
El broche de Cartier. Otra joya de la Maison que dejó de pertenecer a la Casa Real fue un broche de Cartier que utilizaba a menudo la reina Victoria Eugenia. Junto a éste se subastó en 1987 un brazalete diseñado por la firma francesa 'joyera' oficila del rey Alfonso XII. Se trata de una pulsera de 57 turquesas montadas en oro con diamantes.
La periodista Pilar Eyre confirmó a Terra Corazón que la Casa Real se ha ido desprendiendo de muchas joyas a lo largo de la historia. “La Familia Real ha vendido muchas joyas, de hecho la propia Victoria Eugenia vendió una esmeralda” nos cuenta la experta en la realeza. Pilar se refiere a las esmeraldas que recibió la reina en 1920 que Napoleón III regaló a su esposa.  En 1961 Ena subastó un collar, un anillo y un broche. La gargantilla pasó a manos de Cartier y se la vendió al Sha de Persia que se lo regaló a su esposa Farah Diba.
La venta de estas joyas normalmente se hace en ‘círculo’. La subasta un miembro de la realeza para que lo adquiera otro y así vuelva a la familia, lo mismo que ocurrió con el collar de chatones que luce la reina Sofía.

Joyas de la reina María Cristina
Fernando Rayón y José Luis Sampedro cuentan en su libro 'Las joyas de las reinas de España' que algunas joyas de la reina María Cristina se pusieron a la venta después de caer en manos de sus herederos. en 1983 se subastó en Ginebra en la casa de apuestas Sotheby'sun collar de diamantes valorado en 21 millones de pesetas que no encontró dueño por su alto valor y una de las pulseras llamadas gemelas pertenecientes a la reina.En 1989 se subastó en Ginebra  un collar que había pertenecido a la reina Cristina y que su valor estaba estimado en unos cuarenta  mil y cincuenta mil francos suizos.
Así, la venta del brazalete de Cartier valorado en un millón de euros es una pieza más sumada a la lista de 'subastas reales' que se han realizado a lo largo de la historia. Falta conocer el nombre de la persona que necesita liquidez y se va a desprender de esta joya de Ena.

Un triste cumpleaños para la Reina / Esther Mucientes

Como el cuento de la princesa y el guisante hay razones para que el 74 cumpleaños de la Reina Doña Sofía no sea el más feliz. Lejos quedaron las celebraciones en familia sin reproches y todos unidos. Probablemente el año que deja atrás Doña Sofía no lo quiera recordar.
La Reina, el engranaje que unía a la Familia Real, ha visto en estos 12 meses como las piezas de su reloj se han ido soltando. Algunas porque han querido y otras porque se han visto obligadas pese a que Doña Sofía ha intentando por todos los medios que el reloj siguiera dando la hora.
Y es que seguramente querrá olvidar, aunque no pueda, la situación por la que atraviesa su hija la Infanta Cristina. La imputación de su marido, Iñaki Urdangarin, en el 'caso Nóos', fue el primer resorte en saltar dentro de la maquinaria real.
Acusado de presunta malversación de fondos públicos, fraude a la Administración, falsedad documental y prevaricación, el caso de Urdangarin ha hecho tambalear los cimientos de lo que hasta ahora era ejemplo de familia unida.
Esto y los enfrentamientos de los que habla la prensa entre el Rey, el Príncipe y Urdangarin colocaron a la Reina entre la espada y la pared: su hija o la imagen de la Casa Real ante el escándalo de su yerno. Doña Sofía eligió y se decantó por apoyar a la Infanta a la que visitó en Washington dejándose fotografiar en compañía del matrimonio Urdangarin pese a que el Rey y su hijo ya habían decidido apartarles.
La Reina demostró ponerse al mundo por montera y dejó claro que antes de Reina es madre. Sin embargo, la Casa Real tomó la opción contraria. Apartó a los Duques de Palma de la agenda oficial de la Casa Real por su comportamiento "no ejemplar". Su última aparición junto a los Reyes y los Príncipes de Asturias fue el 12 de octubre de 2011. Y desde entonces toda intención ha sido evitar cualquier vinculación o imagen con ellos.
De rebote la hija mayor, la Infanta Elena, también se ha visto relegada a un segundo plano. Tanto que en la fiesta de la Hispanidad de este año tuvo que ver el desfile militar en la tribuna de autoridades junto al líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba. La tribuna del Rey perdía a la mitad de su familia. "Este momento tenía que llegar", dijo la Infanta. ¿Pensaría lo mismo su madre?
La Reina ha intentando mantener su unión con la Infanta Cristina. Ha seguido viendo a sus nietos, de hecho, los hijos de los Duques de Palma pasaron unos días en Palma de Mallorca pero sin rastro de sus padres que pasaron unos días en Biarritz. La foto de familia a los pies de la escalera de Marivent quedará para otros tiempos ya lejanos.

La cacería del Rey

Pero si sólo fuera el 'caso Nóos' el guisante no sería tanta la tristeza. La Reina ha dado este año su primer golpe en la mesa, al menos públicamente, ante las actitudes de su esposo.
El viaje a Botsuana del Rey, su caída, su operación y su posterior recuperación dejaron en evidencia que el matrimonio Sofía-Juan Carlos ya no tiene porque guardar las formas.
La cacería de elefantes del Monarca en el país africano dejó dos momentos para la historia. El primero las disculpas de Don Juan Carlos al abandonar el hospital donde fue intervenido de una fractura en la cadera derecha. "Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir", expresó el Monarca agarrado a sus muletas, con cara compungida y completamente solo.
Sí, solo. La Reina no estuvo con él seguramente en el que haya sido uno de los momentos más duros para la Monarquía. Ni estuvo en ese momento ni casi fue a verle al hospital. La primera visita tardó tres días en producirse y duró 25 minutos lo que destapó una oleada de rumores que Doña Sofía intentó frenar acudiendo un segundo día y almorzando con el Rey en una visita que duró tres horas.
Pese a ello, los rumores en torno al matrimonio real se fueron haciendo cada vez más grande. Una situación a la que también ayudaron los monarcas con su actitud. Fríos gestos de la Reina, malos gestos del Rey y en medio las disyuntivas posiciones de ambos en cuanto a la Infanta Elena.

El tiro de Froilán

Pero cuando el castillo de naipes se desmorona casi todas las cartas caen. La Reina también ha tenido que vivir como su nieto mayor Froilán se disparaba en un pie mientras estaba a cargo de su padre, Jaime de Marichalar, y hacía prácticas de tiro junto a su hermana Victoria.
La Fiscalía abrió diligencias contra Marichalar que finalmente fueron archivadas al no existir "denuncia previa de la persona agraviada o de su representante legal".
La Reina visitó prácticamente todos los días a su nieto en el hospital y estuvo junto a su hija, sin embargo, Don Juan Carlos no hizo acto de presencia ninguno de los 3 días que el niño estuvo ingresado.
Fue una semana en la que al Monarca no se le vio por ningún lado ni tampoco se supo el porqué de su vacío en la agenda oficial. De nuevo, la Reina fue la cara visible de la polémica.
Y para rematar este año lleno de guisantes bajo el colchón, una agencia de contactos usa su imagen para publicitar la infidelidad como ya hiciera antes con la imagen de Don Juan Carlos colgado en un gran cartel en plena Gran Vía, junto a Carlos de Inglaterra y Bill Clinton, bajo el siguiente texto: '¿Qué tienen estas realezas en común?'
En el caso de la Reina, ésta aparecía abrazada a un hombre con el torso desnudo y la frase 'Ya no tienes porque pasar la noche sola'. Razón que ha llevado a Doña Sofía a presentar una demanda de protección de su derecho al honor contra la agencia.
Parece por tanto que este año la Reina tuvo que soplar las 74 velas de su tarta sin mucha ayuda.

El Rey se estrena en Youtube para reforzar los lazos con Iberoamérica


MADRID.- A dos semanas de que se celebre la cumbre iberoamericana, un vídeo del Rey apostando por fomentar la relación entre Latinoamérica y España pudo verse en la página web de cumbreiberoamericana.es y, posteriormente, en youtube. Si el pasado mes de octubre Don Juan Carlos lanzó una cibercarta a través de la web de la Casa Real –dentro de la nueva política de modernización respecto al acercamiento entre los españoles y el Monarca–, haciendo un llamamiento a la unidad española, su Majestad pidió en esta ocasión mejorar  «los mecanismos de diálogo» entre los gobiernos «incrementando la integración y cooperación».

El Ejecutivo de Mariano Rajoy ha puesto todo su empeño en que la próxima Cumbre Iberoamericana sea un éxito y el Gobierno pidió al Rey el lanzamiento de este mensaje en un formato al que sólo estamos acostumbrados en los discursos de Navidad.  «Los Jefes de Estado y de Gobierno tenemos una cita histórica en una ciudad emblemática para nuestra comunidad», asegura Don Juan Carlos en la grabación. 

Ya en el bicentenario de la Constitución de «La Pepa», el pasado marzo, Don Juan Carlos resaltó en Cádiz que «estrechar los lazos y potenciar nuestra cooperación redundará en una mayor prosperidad para todos». Desde entonces, el punto de mira del Rey ha sido conseguir la mayor participación de los líderes políticos iberoamericanos; concretamente es obra suya la presencia de Chile, Brasil, Ecuador, Perú, Colombia y México, afirman desde Zarzuela. Se espera que todos los dirigentes acudan al encuentro, con la excepción del cubano Raúl Castro y el venezolano Hugo Chávez.

«Este encuentro llega en un momento de importantes transformaciones para Iberoamérica como resultado de su dinamismo económico, su profundización democrática y los avances en la integración regional» contextualiza el Rey.  

«Queremos que de Cádiz todos salgamos más unidos como comunidad».  Uno de los destinos que integran el BRIC al que ha viajado Don Juan Carlos este año para potenciar la presencia de nuestras empresas ha sido Brasil, junto con Chile. La potenciación de la presencia de nuestras compañías en el exterior es clave para salir del atolladero económico, por eso una de las apuestas de la Cumbre es la creación de un foro empresarial. 

Don Juan Carlos también resaltó que las ventajas de un acercamiento entre comunidades empiezan por «nuestros idiomas, el español y el portugués, que constituyen un auténtico patrimonio universal». Y concluyó su discurso con la seguridad que «desde Cádiz podremos ver cómo reforzamos juntos el proyecto iberoamericano, partiendo de los mismos principios que se defendieron entonces. Los valores democráticos, la libertad, la igualdad y el progreso».

Doña Sofía, más que una Reina Consorte / Aurora G. Mateache

Doña Sofía cumplió anteayer 74 años. Un número que se antoja redondo; hace 50  dio el «Sí, quiero» a Don Juan Carlos, convirtiéndose, desde entonces, en la compañera del Jefe de Estado y, 13 años más tarde, en Reina de España. Como es habitual, celebró el día en privado y en compañía de los suyos, a excepción de los Duques de Palma, que aunque se les vio salir de su casa en Barcelona, según informan fuentes cercanas al matrimonio, el destino de la Infanta Cristina y de su marido no fue La Zarzuela, sino que optaron por una casa en el campo dentro de Cataluña.

En contadas ocasiones,  bien sea por motivos de trabajo o circunstancias personales, la Casa Real ha detallado cómo ha pasado el día; en 2009 al presidir junto al Rey la reunión anual del Patronato del Instituto Cervantes y cenar después con los Patronos y los embajadores iberoamericanos en el Palacio de El Pardo; en 2006 el escenario fue un avión de la Fuerza Aérea Española, en el que viajaba junto al Rey a Montevideo (Uruguay), para acudir a  la XVI Cumbre Iberoamericana, o en 2005, año en el que sopló las velas de su tarta de cumpleaños en la clínica Rúber Internacional, donde nació dos días antes la Infanta Leonor.


A diferencia de otros años, ninguno de los miembros de la Familia Real tuvo actos anteayer, y no retomarán la agenda hasta mañana 5 de noviembre. La Reina lo hará un día más tarde. Porque, aunque la función principal de Su Majestad es la de acompañar y apoyar al Rey, la actividad secundaria de Doña Sofía no desmerece. Si en la agenda de Don Juan Carlos, desde principios de año hasta el día de hoy, figuran 148 actos, en la de Doña Sofía, 111. Desde 1976 acumula 1217, más 235 viajes oficiales. El año pasado se cerró con 128. Y se prevé que en el año que viene el número se mantenga.


Así, el próximo martes Doña Sofía presidirá los Premios Reina Sofía contra las drogas, de la Fundación Crefat de la Cruz Roja. El mismo día entregará el XXVII Premio BMW de pintura y asistirá al concierto en el auditorio Nacional de Música de Madrid y dos días más tarde viajará hasta Viena para participar en el Global Social Business Summit, conferencia a la que acudirá el Premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus, conocido como el «banquero de los pobres», por ser el creador del microcrédito. Este dato es clave para definir tanto la personalidad de Doña Sofía como la labor institucional y social que desempeña. Hace 16 años que Yunus cuenta con su colaboración, algo que siempre recuerda,  ya que fue de las pocas personas que confió en él cuando lo tomaban «por loco». 


En el que se considera su año más difícil, no se ha permitido olvidar su deber al servicio de los demás, y a finales de septiembre visitó el Banco de Alimentos de Madrid, asociación a la que la Fundación Reina Sofía ha donado este año 590.000 euros para financiar 4 proyectos. «No hay mejor forma de luchar contra la crisis económica que tan gravemente afecta a nuestro país», afirmó la Reina el pasado miércoles en la presidencia de la entrega de los Premios Jaime I, que «estimular iniciativas en beneficio directo de los sectores de la sociedad más desprotegidos».

Lo lleva en los genes. La Reina, antes de llegar a España, trabajó dos años de enfermera en un orfanato. Fue su madre, la alemana Federica de Hannover, quien impulsó en Grecia la creación de una red de más de 50 centros de acogida en un país devastado por la Guerra Civil.

Doña Sofía es presidenta de la Fundación Reina Sofía, constituida en 1977 por una contribución sacada de su propio bolsillo. Asimismo, es presidenta de Honor de la Fundación Ayuda contra la Drogadicción y del Real Patronato sobre Discapacidad, entre otras asociaciones. Desde 2011 de este año, ha realizado cuatro viajes de cooperación; a la República de Haití, Colombia y Ecuador, Filipinas y Bolivia. Fue con el presidente de este país con quien tuvo la anécdota de darle una pastilla cuando vino a España y le dolió la cabeza en una cena. Desde entonces, Evo Morales la llama «Mi enfermera». Porque lo es; en España o en los orfanatos griegos. Porque es Reina; en España, fuera de nuestras fronteras, o cuando estudiaba puericultura en Grecia.

Ya sea viendo un partido entre Nadal y Federer de la Caja Mágica, o a bordo de la lancha Somni este verano en Mallorca. En cuanto su agenda la permite, la Reina saca tiempo para volcarse en sus nietos. Es frecuente verla besando o abrazando a cualquiera de ellos, con los que  le gusta compartir diferentes planes, como llevarlos al cine, al teatro o al circo. Devoción que le ha hecho pasar algún momento malo que otro, como cuando Felipe Froilán, el nieto mayor, se disparó en el pie con una escopeta. El papel de abuela de Doña Sofía ha suscitado en algunas ocasiones las más duras críticas, véase el repentino vuelo a Washington a finales de abril para dar una sorpresa a su nieto Miguel de Todos los Santos Urdangarín y de Borbón, que celebraba su cumpleaños. 

Dos pretendientes se disputan el corazón de la Infanta doña Elena

MADRID.- Desde que en el año 2005 anunciara su separación de Jaime de Marichalar, a la Infanta doña Elena no se le ha conocido un nuevo amor. Sin embargo, esta semana han sido dos hombres los que han relacionado con la hija mayor de los Reyes de España.

El primero de ellos es Alfredo Fernández Durán, un conocido jinete de 48 años que desmintió rotundamente la noticia. El otro es Ángel Villamor, traumatólogo de prestigio que hasta el momento no ha querido ni confirmar ni desmentir la información, algo que ha alimentado todavía más los rumores de una posible relación sentimental.
"Algo me han dicho en el trabajo de este tema", comentaba, pero el sanitario no quiso hacer ningún tipo de declaración sobre el asunto y se limitó a señalar que está "encantado" de conocer a la infanta y a su padre, ya que ha operado al Rey don Juan Carlos.
Sean ciertas estas noticias o no, la Duquesa de Lugo continúa soltera y sin compromiso. Mientras, la Casa Real tras los escándalos del último año ha preferido centrar la atención mediática en los Reyes y los príncipes de Asturias.

La Casa Real, diana del desencanto / Federico Quevedo

Hubo un tiempo no tan lejano, como el que suele dar comienzo a los cuentos de bellas princesas que se casan con ricos príncipes herederos y fueron felices y comieron perdices, en el que la Familia Real española contaba con la simpatía, el agrado, la complicidad y hasta el apoyo de la sociedad, incluso de aquellos que ideológicamente no se consideraban monárquicos pero sí que se definían como juancarlistas. Hubo un tiempo, en efecto, en el que la Familia Real contaba  con la inmunidad de ser extraordinariamente popular y parecía que eso la alejaba de cualquier vaivén de la opinión pública y, por supuesto, de los dimes y diretes que habitualmente afectan a la clase política; la mantenía ajena a toda sospecha o crítica. 

A eso también contribuimos durante todo ese tiempo los medios de comunicación, que asumimos como inevitable la opacidad en la información relativa a la Familia Real y, por supuesto, la clase política, que no solo lo permitió sino que, además, actuó de salvaguarda de la integridad del Rey y su familia frenando en seco cualquier intento de abrir la institución a la trasparencia. Era como si la simple duda sobre el más inocente de los comportamientos de cualquier miembro de la familia pudiera poner patas arriba el sistema o destruir los cimientos del mismo. En este país se podía gritar, criticar, insultar y, por supuesto, detener y enjuiciar a cualquier miembro de la clase política, pero el Rey y los suyos estaban a salvo de cualquier episodio de ira ciudadana y, como no, su estatus les garantizaba una impunidad aparentemente inviolable. 

Pero de un tiempo a esta parte algo ha cambiado, puede que sea todavía el embrión de algo más grande o simplemente una anécdota que olvidaremos con el tiempo, pero el caso es que las cosas ya no son igual. Prueba de ello es que, allá donde acude cualquier miembro de la Familia Real, donde antes había simpatía ciudadana y muestras a veces incluso exageradas de cariño, hoy lo que se encuentran son pitos y abucheos, muestras de desafecto e incluso episodios de ira contenida: se han convertido en el blanco, en la diana del desencanto ciudadano en una situación de crisis que acumula ya muchos meses de dramatismo social de una ciudadanía que contempla, sorprendida, como los ricos y los poderosos siguen viviendo con todos los lujos a su alcance mientras gentes acorraladas por situaciones insostenibles se acaban tirando por la ventana el día en el que los agentes judiciales van a comunicarles su desahucio. 

La pérdida de la vivienda es, probablemente junto a la de verse en la necesidad de recurrir a los comedores públicos, una de las mayores situaciones de vergüenza social que lleva a mucha gente a no poder mirar a los ojos de los suyos y de quienes forman su entorno. El Gobierno ha tomado conciencia de la gravedad de estos casos y Mariano Rajoy ha anunciado medidas que, además, va a intentar consensuar con el Partido Socialista. Si realmente se consigue hacer algo en esa línea de actuación inmediata con consenso, habrá que aplaudir que por fin nuestros políticos pongan por delante de sus intereses partidarios el interés general. 

Pero volviendo al tema que nos ocupa, sospecho que va a ser difícil para la Casa Real volver a recuperar la simpatía y la credibilidad de la que gozó durante tanto tiempo, mientras no se produzcan de verdad gestos que sintonicen con las necesidades de la gente, por una parte, y con la exigencia de cambios profundos en los comportamientos por otra. Y es que no deja de ser sintomático que, siendo como es la Monarquía ajena a las decisiones políticas, sin embargo se convierta  en blanco de las protestas ciudadanas por los recortes, el paro o la exclusión social. ¿Qué puede hacer el Rey? Aparentemente poca cosa, porque no está en su mano cambiar las leyes sino ratificarlas, y además está obligado. Pero si durante años aceptamos que la Monarquía era lo que nos representaba, era lo que simbolizaba nuestro modelo de sociedad, lo mínimo exigible es que cuando a la sociedad le toca sufrir sea precisamente la Monarquía la que se sienta más cerca de ese sufrimiento. 

Y, en lugar de eso, lo que nos hemos encontrado es con una Monarquía que no solo mira para otro lado, sino que ha hecho gestos tan evidentes de distanciamiento con el sentir social que va a resultar muy difícil que pueda volver a recupera la sintonía. Fíjense que ni siquiera estoy hablando del ‘caso Urdangarín’, que por supuesto tiene mucho, muchísimo que ver con la desafección ciudadana hacia la institución… Es una cuestión de sensibilidad o, mejor dicho, de pérdida de sensibilidad. Lo único que unía a la Monarquía con el pueblo era, precisamente, eso, que el pueblo sentía a su Monarca próximo, incluso parte de él mismo aún siendo la primera institución del Estado. Pero esa conexión casi espiritual que había conseguido el juancarlismo con su pueblo se ha roto, se ha quebrado y además por varios sitios a la vez desde el momento en el que la Monarquía ha incumplido todos y cada uno de los compromisos que la unían con la sociedad. 

Y este no es un país que pueda considerarse monárquico a pesar de la tradición… España no es Gran Bretaña por más que nuestra Historia se haya forjado sobre la corona, y la impresión más extendida es la de que la Monarquía no deja de ser un anacronismo en una sociedad democrática que, encima, nos cuesta muy cara. Esos son los comentarios más extendidos en las tertulias de café y en los cenáculos, en las oficinas y en las colas del Inem. Da igual, de arriba abajo y de izquierda a derecha la sociedad española manifiesta un rechazo cada vez más unánime hacia una institución que siente muy lejana de sus problemas y sus necesidades y a cuyos representantes, además, no elige cada cuatro años.
¿Tiene esto solución? Mi opinión, que puede estar subjetivada por un republicanismo innato, es que la deriva hacia un modelo de democracia presidencialista es inevitable, pero puedo equivocarme y es posible que, introduciendo cambios muy sustanciales en su modo de ser y de comportarse, la Monarquía consiga sobrevivir de la mano de los Príncipes. Pero harían bien en escuchar más la voz de la calle y dar muestras claras y concretas de haber entendido los mensajes. Y hoy por hoy, eso no es así.