viernes, 26 de octubre de 2012

Intensa actividad de don Juan Carlos en Nueva Delhi


NUEVA DELHI.- Una vez en Nueva Delhi, hoy viernes 26 de octubre, don Juan Carlos se reunió con el Presidente de la República de la India, Pranab Mukherjee, en el Palacio Presidencial y posteriormente visitó el memorial en honor a Mahatma Gandhi, allí, Don Juan Carlos depositó una corona de flores sobre el mausoleo y guardó un minuto de silencio, antes de esparcir algunos pétalos sobre la lámina de agua que preside el centro del monumento.

Tras otro encuentro con el primer ministro de la India, Manmohan Singh, en la residencia del dirigente indio (en la imagen), Don Juan Carlos clausuró el Foro Empresarial - Partenariado España India, en el que participan organizaciones empresariales indias como la Federal Industrial Chamber of Commerce of India (FICCI), la Confederation of India Industries (CII) y la Assocition of Chambers of Commerce (ASSOCAM).
Don Juan Carlos en su discurso ante el Foro empresarial  y multilateral España-India destacó la relevante posición del país asiático desde que hace veinte años iniciara su reforma económica basada en la apertura a la inversión extranjera. 
“Hoy podemos ver los frutos de aquella decidida política económica que ha convertido a la India en una gran potencia económica. Esta posición de liderazgo de India se refleja con claridad en su activo papel en el G-20 y en otros foros internacionales. En esta oportunidad deseo manifestar de corazón nuestra admiración por el camino de progreso que India viene transitando, con responsabilidad y éxito, desde hace tantos años”.
Su Majestad el Rey hizo referencia a los grandes desafíos que afronta España. “En este contexto de dificultades es preciso reforzar la cooperación internacional en materia económica y la colaboración entre Gobiernos, organizaciones públicas y sector privado para renovar el compromiso común a favor de un crecimiento orientado a la creación de empleo y al bienestar de las sociedades”.
Así mismo animó a aprovechar “las importantes sinergias” entre las empresas de ambos países y mostró su convencimiento de que “las empresas españolas que emprendieron hace varias décadas un importante proceso de internacionalización convirtiéndose en líderes en sus respectivos sectores, pueden colaborar con las empresas indias en muchos proyectos”.
En este contexto, Su Majestad destacó que unos de los objetivos principales es “crear lazos fuertes y duraderos entre las empresas indias y las españolas” que actúan en sectores clave como son: “el desarrollo de las infraestructuras —uno de los pilares básicos en el desarrollo económico de cualquier país—, las energías renovables y el desarrollo urbano en los que las empresas españolas ocupan posiciones de liderazgo internacional”.
Concluyó su discurso alentando a la puesta en marcha “de esas sinergias para satisfacer los intereses compartidos” de ambos países.
En la capital de la India, Su Majestad el Rey se reunió además con la presidenta del Partido del Congreso, Sonjia Gandhi, la líder de la oposición de la Cámara Baja del Parlamento, Sushma Swaraj, y el vicepresidente de la Republica de la India, Hamid Hansari, y antes de concluir su visita mantendrá una cena ofrecida por el Presidente de la India.

El rey de España recibe la bienvenida del presidente indio y homenajea a Gandhi


NUEVA DELHI.- El rey de España fue recibido hoy en una solemne ceremonia de bienvenida por el presidente indio, Pranab Mukherjee, y rindió homenaje a Mahatma Gandhi en el mausoleo del líder pacifista en el inicio de su segunda jornada de visita oficial a la India.

Mukherjee y el primer ministro, Manmohan Singh, saludaron al rey a su llegada al imponente Palacio Presidencial, donde fue recibido con 21 salvas y la Guardia Presidencial le rindió honores a caballo, tras lo que pasó revista a las tropas, acompañado por la jefa de Protocolo, y saludó a los integrantes de las delegaciones oficiales de ambos países junto a los jefes del Estado y del Gobierno indio.
Después de esta primera toma de contacto con Mukherjee, quien ofrecerá esta noche una cena en su honor, el rey Juan Carlos se trasladó a la zona del Raj Ghat, al sur del Fuerte Rojo y a orillas del río Yamuna, donde una plataforma cuadrangular de mármol señala el lugar en que fue incinerado Gandhi tras su asesinato en 1948.
Descalzo, como el resto de visitantes, en señal de respeto ante este lugar sagrado, el rey depositó sobre el mármol una corona de flores con los colores de la bandera española y guardó un minuto de silencio, antes de esparcir algunos pétalos sobre la lámina de agua que preside el centro del monumento.
A continuación, firmó en el libro de honor del mausoleo y fue obsequiado con varios volúmenes y un busto de Gandhi que recibió de manos del secretario del Comité Rajghat Samadhi, Rajnish Kumar, quien le acompañó hasta la placa que muestra en ese lugar a los visitantes los "Siete Pecados Sociales" enumerados por el líder pacifista indio en 1925.
Los siete "pecados sociales" que denunció en su día Gandhi son: política sin principios, riqueza sin trabajo, placer sin conciencia, conocimiento sin carácter, comercio sin moralidad, ciencia sin humanidad y adoración sin sacrificio.
Desde el mausoleo, el rey se desplazó a la residencia oficial del primer ministro para entrevistarse con Singh y presidir la firma de cinco acuerdos de cooperación económica bilateral en materia de fiscalidad, producción audiovisual, Defensa, transporte por carretera y transporte ferroviario.

Desencuentro entre Borbones


MADRID.- Horas después de viajar al enlace nupcial de los grandes duques herederos de Luxemburgo, el príncipe Felipe acudió, en Évora, una pequeña localidad medieval del sur de Portugal, al bautizo de su nueva ahijada. Se trata de la princesa Beatriz, primogénita del príncipe Carlos Felipe de Orleans, hijo de la conocida Beatriz de Orleans, y de la princesa Diana Alvares Pereira de Melo, duquesa de Cadaval, revela hoy 'Vanitatis'. 

Desde el primer momento en el que los padres de la pequeña le propusieron al heredero que fuera el padrino de su primera hija, don Felipe se mostró “honrado”, según confirma la abuela paterna del bebé, y dispuesto, sin cortapisas, a participar en la ceremonia religiosa. Sin embargo, su determinación ha encendido los ánimos de Luis Alfonso y su familia, que ven en este acontecimiento un nuevo desplante, el enésimo de la Casa Real al heredero de un inexistente trono francés.

Con la asistencia de don Felipe al bautizo de la polémica, parece evidente que éste y su padre, el rey don Juan Carlos, se llevan mejor con la rama de los Orleans, en pugna dinástica -quimérica para muchos- con Luis Alfonso por la corona de Francia, que con su propio familiar.
 
 Tal y como ha podido saber 'Vanitatis', el enfado en el entorno del bisnieto de Franco ha sido mayúsculo y evidente, entre otras cosas, porque el hijo de Beatriz de Orleans y el conde de París también utiliza el título de duque de Anjou, que ahora don Felipe ha 'legitimado' en cierto modo. En España, Luis Alfonso no tiene tratamiento de Alteza Real, como si ocurre en Francia o Italia por ejemplo, y solo es excelentísimo señor. De ahí que hayan entendido la presencia del príncipe de Asturias en la celebración del sacramento como un “agravio totalmente gratuito”, según estas mismas fuentes. 
 
Un término que Carmen Martínez Bordiú, la madre del duque Borbón, ya utilizó en su día cuando la Casa Real evidenció su mala relación con ellos y declinó la invitación a la boda de Luis Alfonso con la rica heredera venezolana Margarita Vargas en La Romana, una paradisíaca urbanización en República Dominicana. “No entiendo el enfado, yo quiero mucho a Carmen y su familia”, confiesa Beatriz de Orleans a 'Vanitatis'.
 
En cambio, la ausencia de representante al enlace nupcial por parte de la monarquía española fue algo muy comentado en su día. Luis Alfonso es sobrino segundo del Rey y primo segundo del príncipe Felipe. A pesar de este desplante, éste, tan bisnieto de Alfonso XIII como Elena, Cristina, Felipe o los hijos de Doña Pilar y doña Margarita, siempre ha optado, de puertas hacia fuera, en remarcar que su relación con la Casa Real española era cordial. En cambio, en petit comité se despachaba a gusto y criticaba que, teniendo una vida tan trágica, ni su tío ni su primo le arroparan al menos públicamente. 
 
 Lo cierto es que el duque de Anjou nunca ha estado en una recepción en Zarzuela. Es más, ni los Reyes ni las infantas ni los príncipes conocen a ninguno de sus tres hijos. Ni han estado en el bautizo de estos, a pesar de que Luis Alfonso siempre les ha invitado formalmente. El primogénito del duque de Cádiz y la nietísima han mostrado su indignación en más de una ocasión, ya que su benjamina podría compartir perfectamente juegos con las infantas Leonor y Sofía, de edades parecidas. Además, la Casa Real tampoco se personó en el entierro de Emmanuella Dampierre, abuela y una de las personas más importantes de su vida, que falleció hace unos meses. Pero parece que no hay visos de que la relación mejore.
 
Posiblemente, esa ausencia en el entierro es la clave del misterio de toda esta historia, porque la aristócrata italiana-francesa, con fama de mujer férrea e inconmovible, fue la que más luchó para convertir a su hijo Alfonso de Borbón, fallecido en un accidente de esquí en Estados Unidos en 1989, en rey de España. La recuperación dinástica una vez muere Franco, que se personalizó en la figura de don Juan Carlos, es algo con lo que nunca estuvieron de acuerdo el duque de Cádiz y su familia. Y siempre lo manifestaron. Las hemerotecas recuerdan cómo el marqués de Villaverde llamaba al actual monarca “El Príncipe”, de una forma, que a Don Juan Carlos le sonaba peyorativa. 

Hubo una tregua cuando murió el benjamín de Martínez Bordiú en un accidente de tráfico. El Rey le puso un avión a su disposición, pero Carmen lo rechazó. Desde entonces, los malentendidos y los desplantes entre ambas ramas de los Borbón han sido una constante.

jueves, 25 de octubre de 2012

‘El Mundo’ cuestiona la “inviolabilidad” del Rey: no puede ser un “privilegio absoluto”

MADRID.-  La decisión de dos juezas de no admitir demandas de paternidad contra el Rey basándose en su inviolabilidad sustentada en la Constitución ha abierto el debate de si el monarca debe estar liberado también de responsabilidad en lo que concierne a su vida privada. Juristas citados por el diario ‘El Mundo’ no se han puesto de acuerdo sobre si la excepcionalidad del monarca debe extenderse a pleitos civiles. El periódico dedica, además, su editorial a este asunto y resalta que no está claro que se trate de “un privilegio absoluto”.

El catedrático de Derecho Penal Enrique Gimbernat, miembro del Consejo Editorial de El Mundo, asegura en el diario que “la jurisprudencia constitucional viene resolviendo de manera repetida que los privilegios jurisdiccionales deben ser interpretados restrictivamente”. El jurista pone como ejemplo que “si el Rey hubiese tenido un hijo extramatrimonial, no habría sido como jefe del Estado, sino como persona” y que “ante una demanda privada”, esto debe “distinguirse”.

La indefensión de los afectados por el Rey
Para este catedrático, si el Rey “incumple una obligación contractual, el perjudicado tiene derecho a reclamárselo” porque de lo contrario esta persona “quedaría en la más absoluta indefensión y se vulneraría su derecho a la tutela judicial efectiva”.
Enrique Gimbernat tiene claro que “la inviolabilidad es un concepto acuñado que tiene unos límites conceptuales claros: es una causa personal de exclusión de la pena. Por tanto, no puede extenderse a los pleitos civiles”.

La inviolabilidad no se extiende a la naturaleza privada
En la misma línea, el catedrático de Derecho Constitucional y presidente del Consejo Editorial de El Mundo, Jorge de Esteban, ha considerado, también en declaraciones a este diario que “la inviolabilidad del Rey se refiere exclusivamente al ámbito penal y a cualquier otro que lleve aparejada una sanción, no a los actos de naturaleza privada”. En su opinión, “de los que lleve a cabo en el ejercicio de sus funciones, el responsable será el ministro que los refrende, pero de una demanda de paternidad o de una disposición patrimonial, debe responder él personalmente”.

La protección del Rey frente a oportunistas
No mantiene la misma opinión el catedrático de Derecho Constitucional por la Uned Antonio Torres del Moral, quien defiende que “la irresponsabilidad y, principalmente, la inviolabilidad significan que el Rey no puede ser residenciado ante un tribunal. No puede ser llamado para que comparezca en diligencias procesales, ni en el ámbito civil, ni en el ámbito penal. Se protege la figura del jefe del Estado para evitar que pueda ser utilizada por oportunistas”.
Incluso este catedrático considera que “el artículo 117 de la Constitución establece que la Justicia se administra en nombre del Rey, por lo que sería una tremenda paradoja que se le enjuiciase en su propio nombre”.
Lo mismo opina el magistrado del Tribunal Supremo en excedencia y catedrático de Derecho Civil Ramón López Vilas que, aunque considera que quizá sea “discutible” la cuestión, puede extenderse la inmunidad real a la jurisdicción civil si se utiliza “un criterio expansivo” de esa prerrogativa que, a su juicio, significa lisa y llanamente que “el Rey no está sometido a responsabilidad”.

El editorial cuestiona la decisión judicial
El Mundo
dedica su editorial a las demandas contra el Rey y a su condición de inviolabilidad y apunta que las magistradas con su decisión de no admitir las demandas contra el Rey “subrayan que no existe norma legal alguna en nuestro ordenamiento para proceder contra el Rey, lo que prueba, a su juicio, que el legislador ha querido evitar someterle a cualquier procedimiento judicial penal o civil. Tienen razón las dos juezas al subrayar que no existe una norma que interprete los límites de la inviolabilidad del Rey, establecida en el artículo 56.3 de la Constitución”, pero, según el diario “no se puede deducir de ello de forma tajante es que se trate de un privilegio absoluto y aplicable a todos los ámbitos del Derecho, incluso al de sus responsabilidades civiles”.

Eduardo Inda: "El Rey nunca quiso a Urdangarin, ahora lo detesta"

MADRID.- Acaba de salir a las librerías su libro y Eduardo Inda, en la línea de todo autor que intente hacer caja, está de 'tourne' por las emisoras de radio. Este 25 de octubre de 2012 ha recalado en Esradio.fm, donde reina sobre los micrófonos Federico Jiménez Losantos, y allí se ha despachado a gusto, según recoge 'Periodista digital'.

Antes de nada, es necesario recordar que  "Urdangarin: un conseguidor en la corte del rey Juan Carlos", escrito por Esteban Urraiztieta y Eduardo Inda, periodistas del diario El Mundo que destaparon los negocios fraudulentos del duque de Palma, recrea con inusitado detalle varios episodios vividos en el seno de la Familia Real en relación a su caso.
Urraiztieta e Inda, que van a vender ejemplares como rosquillas, juegan en su obra al 'nuevo periodismo', mezclando realidad y ficción, y recreando muchas escenas y sucesos que sólo pueden haber imaginado.
Y ha sido este jueves, alentado por Jiménez Losantos, cuando Inda se ha dedicado a 'repasar' para la audiencia episodios como la comida que los duques de Palma mantuvieron con el matrimonio Maragall o el escaso aprecio que el monarca tenía por su yerno:
"Nunca quiso que se casara con su hija. Ahora lo detesta".
Inda relata una escena en Barcelona, cuando los duques de Palma acuden a comer con el matrimonio Maragall cuando éste era president.
"Y hay que decir que quien toma la iniciativa de dar un pelotazo con la Generalitat es la infanta, pero también hay que decir que es Maragall quien se los quita de encima".
La infanta -mantiene el periodista- estaba el origen de todo.
"Ella era vocal. Su secretario personal, García Revenga, era el tesorero. Además, estaba en el 50% de las sociedades investigadas".
"Estaba bastante implicada. Yo diría que como mínimo habría que llamarla como testigo, pues es obvio que fue testigo de los hechos".
En otro capítulo afirma que fue el Rey quien "ejerció de anfitrión" para celebrar unos Juegos Mediterráneos en Valencia.
"Los hechos transcurren en una comida con motivo de la Copa de América. A ella acuden Camps y Barberá y cuando acaba la comida el Rey les pide que vayan con Alberto Aza que Urdangarin les va explicar un proyecto. El 6 de octubre de 2004, dos meses después se produce la adjudicación del proyecto".
A propósito de todo esto, sostiene el periodista Inda:
"Al Rey nunca le gustó que su hija Cristina se casase con Urdangarin. Pero Urdangarin es amable, redicho, adulador y se ganó el favor real. Ahora lo detesta".
Inda admite que no ha tenido ninguna presión por la publicación de su libro.
"No ha habido presión, porque todo es verdad y quiero decir que el verdadero jefe de la crisis fue Fernando Almansa, que ha hecho de emisario viajando a EEUU para intentar que la infanta dejase a Urdangarin... Aunque al final se ha seguido un camino intermedio, que no ha servido para nada".

El Rey dice que las medidas anticrisis en España comienzan a dar "frutos"


BOMBAY.- El Rey ha afirmado este jueves en Bombay (India), donde se encuentra de visita oficial, que las "serias medidas de política económica" emprendidas en España "ya han comenzado a dar sus frutos mejorando la productividad y la competitividad", así como la tendencia de las exportaciones de bienes y servicios, que este año tendrán un "supéravit significativo".

   Así se ha expresado en un discurso ante destacados empresarios españoles e indios reunidos en Bombay en un encuentro que, según Don Juan Carlos, "puede marcar un hito" en las relaciones económicas entre ambos países.
   El jefe del Estado ha iniciado este jueves una visita oficial de dos días a India centrada en favorecer la adjudicación de contratos a empresas españolas en el sector de las infraestructuras principalmente, aunque esta potencia emergente presenta también oportunidades en las áreas de las energías renovables, la Defensa y la industria cinematográfica.
   Ante directivos de grandes empresas españolas e indias, el Rey ha destacado que, a pesar de la "compleja" crisis económica que sufre España, al igual que otros países europeos, nuestro país sigue siendo "la cuarta economía de la zona euro, la quinta de la UE y la decimosegunda a nivel mundial en términos de PIB".
   Y ha presentado las fortalezas de la economía española, una "economía diversificada con sólidos fundamentos, una mano de obra cualificada y compañías multinacionales que operan en todo el mundo" y que son "líderes mundiales en sectores como las energías renovables, las infraestructuras, la biotecnología y la red de alta velocidad".
   El Rey ha enumerado los atractivos que presenta España como destino de inversión extranjera, "modernas infraestructuras, mano de obra cualificada y un marco regulatorio favorable", junto a una posición geoestratégica que convierte a nuestro país en puente con la UE, Africa y América Latina.
   En el almuerzo con empresarios indios han participado directivos de Isolux Corsan, CAF, OHL, Navantia, Gestamp, Roca, Assignia, Abengoa, Acciona, Indra, EFE, Talgo, Sacyr y Grupo San José.
   Don Juan Carlos ha garantizado a sus intercolutores que las firmas españolas que ya se encuentran en India y las que quieren desembarcar en este país son compañías "sólidas, serias, con un gran prestigio internacional y líderes en muchos sectores de alto valor tecnológico", que "han dejado clara su voluntad de contribuir al crecimiento de la economía india con una indudable vocación de permanencia"
   Don Juan Carlos se desplazará esta misma tarde a Nueva Delhi, aunque antes mantendrá en Bombay un encuentro con el gobernador del Estado de Maharastra, Raj Bhavan.
   Ya el viernes en Nueva Delhi, el monarca se entrevistará con el presidente y primer ministro indios, Pranab Mukherjee y Manmohan Singh, respectivamente.
   Acompañan al Rey en este viaje, los ministros de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo; Defensa, Pedro Morenés; Fomento, Ana Pastor e Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, junto al secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz y el Alto Comisionado para la Marca España, Carlos Espinosa de los Monteros.

Recepción a la colonia española

Previamente se celebró una recepción a la colectividad española. Don Juan Carlos en esta recepción dirigió unas palabras a los asistentes en las que destacó que "cada uno de vosotros en su quehacer diario contribuye a acercar a nuestros pueblos y a crear un rico entramado de relaciones entre España e India".
También expresó que los "empresarios y misioneros, funcionarios y profesores, artistas o cooperantes, sois quienes con vuestro esfuerzo habéis conseguido acercar aún más a nuestros pueblos. Os damos las gracias porque vuestra presencia, trabajo e implicación con la sociedad india es testimonio de la riqueza de nuestros vínculos, de la atracción mutua de nuestras culturas y del flujo espiritual que refleja el apego a unos mismos principios de solidaridad".
Asimismo, Su Majestad añadió que "creemos en nuestra responsabilidad compartida de garantizar un futuro mejor para las generaciones venideras", y que "los españoles residentes en India sois conscientes de la compleja situación económica por la que está atravesando España. Una crisis de la que, estoy seguro, saldremos fortalecidos retomando la senda del crecimiento".
Finalizó su intervención subrayando que "hoy día nuestras sociedades solo pueden progresar en un clima abierto, estable y seguro. Y es en la India y con la India donde queremos estar presentes".

Una decena de libros los protagonizan en 2012 miembros de la Familia Real española

MADRID.- La Familia Real española interesa, y mucho. No es de extrañar por tanto la proliferación de obras que sobre sus miembros han visto la luz a lo largo de este 2012.

Un año que comenzó con El precio del trono (Pilar Urbano), La soledad de la reina (Pilar Eyre), Despídete de tu madre y serás rey (Abel Hernández) y Un té en el Savoy (Màrius Carol); siguió con Estoril, los años dorados (Ricardo Mateos Sáinz de Medrano), Mis divorcios reales (Jaime Peñafiel) y La cara oculta de la ciudadana Letizia Ortiz (Juan Salvador); y terminó con Las princesas herederas de Europa (Jim Lyngvild y Karen Seneca), Urdangarin: Un conseguidor en la corte del rey Juan Carlos (Esteban Urreiztieta y Eduardo Inda) y Palabra de Rey (Fermín Urbiola). María Teresa Campos cierra la etapa, al menos por el momento, con Princesa Letizia. Aún quedan dos meses, sin embargo, para que otros tantos libros reales puedan ver la luz este 2012.
Por lo pronto, la editorial Esfera de los libros está inmersa en la preparación de una obra sobre la Casa Real española que se prevé que vea la luz a finales de 2012. Su autor no es otro que Andrew Morton, el biógrafo de Diana de Gales. A principios de este año, el escritor inglés viajó a España para entrevistarse con conocidos periodistas expertos en Casa Real e investigar sobre el terreno. Aunque se desconoce qué miembro de la Primera Familia protagonizará la obra, es seguro que Letizia Ortiz ocupe un papel protagonista en la misma.

'Si nos tumbamos a la bartola, nos botan', dice don Juan Carlos al Príncipe don Felipe

MADRID.- Muchas anécdotas forman parte de los casi 75 años del monarca español Juan Carlos I y que ahora ven la luz en Palabra de Rey, una biografía resumida a través de sus propios mensajes, reveladoras frases que ha compilado Fermín J. Urbiola, autor de Nacida para reinar. Fabiola, una española entre los belgas y La sonrisa que cautivó a España, sobre la reina Sofía. 

Entre dichas frases se encuentra, por ejemplo, aquella que una y otra vez le repetía su padre y que él había interiorizado como si de un mantra se tratase: "Un Borbón no llora más que en la cama". La espetó entre sollozos cuando sólo contaba cuatro años y había soportado estoicamente el dolor que le producían unas botas pertenecientes al uniforme de Caballería con el que había posado para una sesión de fotos. El calzado le quedaba pequeño y tenía los pies en carne viva.

El libro, con el que Urbiola pretende "dar a conocer el retrato más íntimo de don Juan Carlos, su alma", es más oportuno que nunca, según deja entrever el autor en conversación con Vanitatis. "Precisamente hoy en día viene muy bien recordar que el Rey es una figura irrepetible en la Historia de España, que fue el motor del cambio y el piloto de la Transición porque hoy suena más un árbol que cae que miles que crecen a diario. Y el Rey consiguió unir a todos los españoles, les devolvió todos los poderes que había recibido de Franco y recuperó la concordia nacional. Tiene un gran compromiso con España".

Si bien es cierto que Urbiola alaba la labor del monarca y es consciente de sus virtudes, también reconoce sus defectos. "Claro que ha cometido errores, pero ha sabido pedir perdón y rectificar. Es el primero que lo hace. Y no tengo ninguna duda de la capacidad y el cariño de la gran mayoría de los españoles hacia él y su familia, de que están con ellos por los resultados de su trabajo. No creo que el hecho de haber devuelto la libertad y los poderes al pueblo se le haya vuelto en contra. Además, todos ellos tienen muy asumido que tienen que trabajar cada día y que lo que les interesa es oler al pueblo. Ya se lo dice a menudo a su hijo Felipe: 'Oye, no te creas que esto está ganado pa siempre (sic). Aquí hay que ganarse el sueldo día a día. Si nos tumbamos a la bartola, nos botan'.

En cuanto al debate sobre la sucesión dinástica, el autor lo tiene claro: a don Juan Carlos le queda cuerda para rato y don Felipe no encontrará escollos en su acceso al trono. "Charlé con el Rey el Día de la Fiesta Nacional y me espetó: '¡Y lo que todavía me queda por hacer...!' Percibí a un rey que hablaba con la seguridad de quien tiene las ideas claras y, sobre todo, muchas ganas", asegura mientras explica las principales diferencias entre don Juan Carlos y su hijo. "Juanito era una ficha en un tablero manejado por su padre y por el "general que reinaba", oscilaba de un lado a otro al son de la estrategia de cada uno. Siempre alejado de su casa y de su familia. Don Felipe ha tenido el privilegio de vivir con su familia, al lado de dos grandes reyes reinantes, don Juan Carlos y doña Sofía, con una formación ímproba y ha recibido clases magistrales de dos maestros".

Palabra de Rey está plagado de los mensajes de don Juan Carlos, de palabras que resumen su vida. Desde aquel "me pareció más bajito que en las fotos" con el que se refería a Franco, hasta el célebre "Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir"; o el famoso "¿Por qué no te callas?" que le espetó a Hugo Chávez. De entre toda la recopilación de frases pronunciadas por el monarca, destacan las que le dedica a la reina Sofía ("No sólo ha sido la esposa leal: es que ha estado siempre de mi parte", "Es, sobre todo, una mujer de familia", entre otras). O aquella en la que da muestras de su pasión por todos conocida: el mar. "De no haber sido rey, seguro que hubiera sido marino", confesó en cierta ocasión mientras comentaba que toda la familia llevaba "el mar en la sangre. Sólo nos sentimos verdaderamente libres cuando nos encontramos a bordo del Fortuna".

El Rey y el Príncipe instaron hace un año a Urdangarin y a la Infanta a que se separaran

MADRID.- Los rumores corrieron como el viento aquel mes de noviembre de 2011. Ya se sabía, por informaciones que había ido revelando el diario El Mundo en las útlimas semanas, que Iñaki Urdangarin estaba metido hasta el cuello en las irregularidades del Instituto Nóos y en el desvío de fondos, lo que había hecho que este caso se convirtiera en uno separado del Palma Arena que implicaba a Jaume Matas, el expresidente balear.

Y una imputación era prácticamente inevitable. Nunca en la historia reciente de España se había producido algo así. Un yerno del Rey implicado en un asunto de enriquecimiento ilícito. ¿Quería que su hija viviera como una princesa? Si ya lo era... La situación legal de Iñaki Urdangaron ponía a la Familia Real en una situación realmente delicada. Por eso Iñaki, que se había ido a Washington precisamente a instancias de Don Juan Carlos cuando se empezó a sospechar de sus actividades irregulares, ya en 2009, es llamado a capítulo en Zarzuela.

Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta cuentan cómo transcurrió dicha reunión en su libro 'Urdangarin, un conseguidor en la corte del Rey Juan Carlos' publicado por La Esfera de los Libros. Mucho se había hablado ya, sobre todo en tertulias de radio y televisión, acerca de un posible divorcio de Cristina e Iñaki. Claramente, a la Casa Real le resultaba incómodo seguir teniendo en la familia a un hombre que manchaba su imagen.

Pero los que más conocían a la pareja aseguraban que nunca se separarían. Que estaban enamorados, y que quizás esto afianzara más su relación. Y efectivamente, así fue. Lo primero que le dijo el Rey a Urdangarin fue que sacara a su hija "de este lío. Desvincúlala de todo. Di que ella no sabía nada de lo que te traías entre manos. La hija del Rey de España no puede estar imputada. Tienes que hacer una declaración diciendo que la has utilizado y que su firma en el chiringuito ese tuyo era testimonial, que ella no tenía ni idea".

Urdangarin no pudo más, después de que el Príncipe corroborara las palabras de su padre, y estalló: "¡Aquí todo el mundo hace lo que le da la gana, pues yo también!". Y se fue. Pero la cosa no quedó ahí. A pesar de que hacía tiempo que la infanta Cristina no hablaba con su hermano, éste la llamó para decirle que se tenía que separar de Iñaki: "Cristina, tienes que separarte. Esto nos va a afectar muchísimo".

 "No me pienso divorciar de Iñaki", contestó la infanta, "le quiero y es el padre de mis hijos". A lo que el Príncipe le llegó a decir: "Es como si Iñaki te tuviera secuestrada".

Días después, poco antes de la Navidad de 2011, y escasos días antes de que Urdangarin fuera imputado, el Rey recibe a Cristina en Palacio, según Inda y Urreiztieta. También le dice que se separe: "Sería conveniente que te separaras. También por los niños. Pero espera a que amaine la tormenta porque ahora sería un escándalo". 

A la vuelta a Washington, la infanta le dijo a su marido, mientras le abrazaba: "Nos quieren separar y no lo pienso consentir".

IU-ICV y BNG pedirán rebajar la asignación a la Casa Real

MADRID.- Varios partidos minoritarios de la oposición volverán a aprovechar sus enmiendas parciales a los Presupuestos Generales del Estado para pedir la rebaja o directamente la eliminación de la asignación presupuestaria destinada a la Casa del Rey. 

Así, mientras el Bloque Nacionalista Galego (BNG) e IU-ICV pidieron recortar esa partida hasta un máximo del 25%, Esquerra Republicana (ERC) abogó una vez más por suprimirla y a cambio fijar al jefe del Estado el mismo salario que al presidente del Gobierno.
El proyecto presupuestario del Ejecutivo del PP para 2013 prevé una reducción del 4% en la partida para la Casa del Rey con respecto al año anterior. En concreto, la Jefatura del Estado dispondrá de un total de 7,93 millones de euros, frente a los 8,26 millones que se le reservaron en las cuentas vigentes.
Desde 2010, cuando las cuentas de la institución ascendieron a 8,9 millones de euros, el Gobierno del Estado ha ido reduciendo paulatinamente cada año el presupuesto de la Casa del Rey. La mayor rebaja tuvo lugar en las cuentas del ejercicio de 2011 y fue del 5,2 millones".

miércoles, 24 de octubre de 2012

El Rey de España arranca mañana en Bombay una visita oficial de dos días a India

BOMBAY.- El Rey de España ha llegado hoy a Bombay, donde arranca mañana jueves su visita oficial de dos días a India centrada en favorecer la adjudicación de contratos a empresas españolas en el sector de las infraestructuras principalmente, aunque esta potencia emergente presenta también oportunidades en las áreas de las energías renovables, la Defensa y la industria cinematográfica.

   Don Juan Carlos ha viajado a India acompañado por cuatro ministros (Exteriores, Fomento, Industria y Defensa) y una docena de directivos de empresas de las constructoras Isolux Corsán, OHL, Sacyr y Ferrovial; los fabricantes de sistemas ferroviarios CAF y Talgo; las tecnológicas Indra y Abengoa; los desarrolladores de energías renovables Gestamp y Elecnor; la naval Navantia y el fabricante de sanitarios, Roca.
   El jefe del Estado, con el resto de la delegación, se aloja en el hotel Taj Mahal, uno de los objetivos de los atentados de noviembre de 2008 en los que murieron 173 personas.
   Su agenda comenzará mañana con una recepción a la colectividad española, que irá seguida de un almuerzo con presencia de empresarios españoles e indios, donde el jefe del Estado pronunciará un discurso.
   Por la tarde, el monarca preveía reunirse con el equipo artístico de la película india 'Solo se vive una vez', rodada parcialmente en España y que en India tuvo más éxito que la última entrega de Harry Potter.
   De hecho, el viaje del Rey se quiere aprovechar para que ambos países firmen un acuerdo de cooperación que abrirá la puerta a futuras coproducciones cinematográficas entre España e India, visto el éxito cosechado por este film rodado en España y que narra las peripecias de tres amigos en un viaje por nuestro país, con participación en la Fiesta de la Tomatina incluida.
   Don Juan Carlos se desplazará esa misma tarde a Nueva Delhi, aunque antes mantendrá en Bombay un encuentro con el gobernador del Estado de Maharastra, Raj Bhavan.
   Ya el viernes en Nueva Delhi, el monarca se entrevistará con el presidente y primer ministro indios, Pranab Mukherjee y Manmohan Singh, respectivamente.
   Tanto el Rey como las empresas españolas que le acompañan aprovecharán su presencia en India para intentar convencer a los licitadores indios de que los proyectos españoles son la opción más ventajosa frente a otros competidores, si bien no está previsto que se firme ningún contrato durante la visita.
   Las obras de ampliación de los metros de Nueva Delhi, Bombay y Calcuta; la construcción de una carretera de 22 kilómetros sobre el mar en la zona de Bombay; el AVE entre Nueva Delhi y Ahmedabab, y el futuro desarrollo de las energías solar y nuclear en el país, son algunos de los proyectos que han despertado el interés de las compañías españolas.
   Aunque India ha registrado una desaceleración económica en los últimos años, sigue creciendo al 5,6 por ciento anual y necesita inversiones extranjeras en sectores como las infraestructuras, la energía o el tratamiento de aguas y residuos para superar aquellas carencias que hoy por hoy obstaculizan su mayor desarrollo.
   En los próximos 20 años, según estimaciones de expertos, India acaparará la cuarta parte del negocio mundial en materia de infraestructuras.
   Al margen del acuerdo de coproducción cinematográfica, el viaje del Rey se aprovechará para firmar otros cuatro acuerdos de colaboración, entre ellos una actualización del convenio bilateral para evitar la doble imposición y la evasión fiscal y el primer acuerdo marco en materia de Defensa (indispensable para futuras ventas).
   Renfe y Adif suscribirán un convenio con Indian Railways para el intercambio de tecnología.
   Este será el tercer viaje de marcado acento económico que el Rey emprenda este año, tras los desplazamiento realizados a Brasil y Chile, en junio, y Rusia en julio, destinos a los que viajó también acompañado por una delegación de empresarios.
   El Palacio de la Zarzuela ha avanzado que el jefe del Estado llevará a cabo otra serie de viajes de este tipo a lo largo de 2013, ya que este modelo de desplazamientos, centrados en favorecer oportunidades de negocio para nuestras empresas, se está revelando "muy eficaz", según fuentes de la Casa del Rey.

La monarquía española escribe su último capítulo / Javier del Rey Morató *

Decía Raymond Aron que los contemporáneos son ciegos y no comprenden los acontecimientos que viven.

Es cierto. En 1914, nadie sospechó el horror que les esperaba. Los españoles de 1929 no maliciaron que una de las secuelas de la crisis sería la caída de la monarquía en 1931. El 18 de julio de 1936, las parejas que se besaban en los jardines del Parque del Buen Retiro no sabían que aquél era su último beso: no habría boda, ni hijos, ni futuro en común. 

En 1938, Neville Charmbelain, primer ministro del Reino Unido, regresó a Londres –después de su encuentro con Hitler en Munich–, pronunció el discurso titulado “La paz de este siglo”, y no sospechó que Europa sería un enorme cementerio: más de cincuenta millones de cadáveres. 

Los españoles de 2012 no saben que la historia ha decidido bajar a la calle, y que probablemente les depara sorpresas muy desagradables: la monarquía hace aguas. 
Si el Rey es símbolo de la unidad y permanencia del Estado –como reza el artículo 56 de la Constitución–, o es capaz de mantener esa unidad, o es un florero. 

La deriva independentista de Cataluña nos dice que se acabó la farsa: quieren su Estado propio, y van a por él. Pero es evidente que esa conquista no será inmediata.

The Economist se pregunta si Cataluña será el próximo Estado de la Unión Europea. Y en Le Monde , se puede leer “L’Espagne ne nous respecte pas”, “Madrid nous vole”, “España no nos respeta”, “Madrid nos roba”. 

Ahí está el éxito de los nacionalistas catalanes: la independencia ya está en la agenda mediática , en España y en la Unión Europea. La entrevista entre Artur Mas y el presidente Rajoy, el jueves 20 de septiembre, dejó las cosas claras: no hay margen para el pacto fiscal. Esa decisión -que conocían los nacionalistas-, les viene como anillo al dedo para el nuevo escenario: legitimar la escisión y negociarla. 

La crisis podrá hacer caer la monarquía. Y poner punto final a un Estado cuya historia tiene quinientos veinte años.

(*) Profesor de Comunicación Política en la Universidad Complutense

Las infantas Elena y Cristina apartadas del resto de la Familia Real en el Museo de Cera


Las infantas Elena y Cristina han sido relegadas a un segundo plano hasta en el Museo de Cera, de Madrid. Los constantes problemas en torno a la Familia Real que se han sucedido en los últimos años y en los que las protagonistas han sido las hermanas mayores del Príncipe Felipe, han hecho que la Casa Real decida dejarlas a un lado de sus actividades. Esto ha derivado en que las figuras que las representan en el Museo de Cera ya no estén a la misma altura que los Reyes y los Príncipes, sino en un segundo plano, como meras espectadoras de la Monarquía y no como parte de ella, según la revista 'Ella Hoy'.

El error de don Felipe por falta de costumbre

MADRID.- Ser el heredero de la Corona puede traer algunas incómodas situaciones y si no que se lo digan al Príncipe Felipe que se enfrentó a uno de estos embarazosos momentos el pasado martes.

   Don Felipe acudió al funeral en memoria de Iñigo de Arteaga que se celebró en la madrileña iglesia de San Francisco de Borja. Cuando el príncipe abandonó el templo por una de las puertas laterales se cruzó con una mujer que pedía limosna y que le tendió la mano para que le diera una moneda.
   El heredero más acostumbrado a que la gente le pida saludos y no dinero, no lo dudó un segundo. Alargó su brazo, tendió su mano y le dio un fuerte apretón.
   La mujer de origen rumano no daba crédito a la reacción real aunque correspondió al saludo de Don Felipe, que muy satisfecho continuó su camino ajeno a la petición.
   Está claro que el Príncipe de Asturias dió así un nuevo significado al concepto de 'limosna'.

Iñaki Urdangarin se ofreció a Jorge Valdano para encargarse de los fichajes del Real Madrid

MADRID.- Urdangarin vio en el Madrid de los Galácticos (Zidane, Figo, Ronaldo) una fuente muy jugosa de ingresos. Es una de las muchas líneas de negocio que trató de abrir Iñaki Urdangarin desde su emporio de Nóos. Valdano no aceptó y aún a día de hoy en el club comentaron la "osadía" del marido de la infanta Cristina.

El libro que Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta acaban de publicar, 'Urdangarin, un conseguidor en la corte del Rey Juan Carlos', es una bomba de relojería en el que se cuentan las tretas del yerno del Rey para hacerse con grandes cantidades de dinero.

Una de ellas fue tratar de hacerse el responsable de fichajes del Real Madrid. Visto que sus negocios en Baleares iban viento en popa, y que el mundo del deporte les estaba ofreciendo pingües ingresos, Urdangarin solicitó, en la primavera de 2004, una entrevista con Jorge Valdano. Cuentan Indan y Urreiztieta en su libro que "el campeón del mundo de fútbol tuvo que echar mano de sus más profundas dotes de gentleman para no mandar a esparragar a Iñaki Urdangarin cuando le visitó en las oficianes del Santiago Bernabéu.

Así, Iñaki le propuso "un tema que se nos ha ocurrido a mi socio, Diego Torres, y a mí. Queríamos proponerte encargarnos de los fichajes del Real Madrid". Y se lo dijo a un hombre "que no salía de su asombro, que alucinaba, que estaba literalmente estupefacto". La osadía de Urdangarin y Torres aún se comenta como chascarrillo en el club, según el libro, que recuerda los inconvenientes que veía Valdano para el 'fichaje' de los cerebros de Nóos, entre otros, que no eran agentes FIFA.

Javier Bardem más monárquico con Camila que con doña Sofía

LONDRES.- Poco amigo de las corbatas y etiquetas, Javier Bardem sorprendió ayer en la premiere mundial de ‘007 Skyfall’ celebrada en Londres vistiendo un impecable esmoquin, etiqueta que también lucieron el resto de actores de la nueva entrega del agente secreto en la que el actor español da vida al villano de la nueva saga. No se sabe si se trata de un cambio de estilo del ganador de un Oscar por ‘No es país para viejos’, pero llama la atención que pueda ser para cumplir con el protocolo de un acto al que asistía el Príncipe Carlos y Camila como representantes de la Familia Real inglesa.

Si echamos la vista atrás, este pequeño detalle es aún más llamativo puesto que en su momento fue muy comentado ni siquiera llevara corbata cuando recibió la medalla de Oro del Spanish Institute, en Nueva York, hace ahora un año a pesar de que al acto estuviera presidido por la reina Doña Sofía. Este gesto fue interpretado como un pequeño desaire del actor español más internacional a la Familia Real española, aunque aquel día, en plena sede del 'Spanish' ya aprovechara para presumir de su convencido republicanismo.

“Agradezco a la reina de España este reconocimiento más allá de mi conocida opinión sobre la monarquía”, dijo en su discurso delante de doña Sofía y personalidades tan variadas como el expresidente Bill Clinton.

Ahora sorprende este cambio de estilismo y de etiqueta del actor. Por este motivo y porque hasta ahora ni con la Familia Real lo había cumplido, muchos se preguntan si el esmoquin es, en realidad, una imposición de la productora.

El príncipe barbudo / José Apezarena *

Un día se la quita, otro se la deja. Va por temporadas. Me refiero al heredero, al príncipe Felipe, y su poblada barba.
 
Últimamente la luce, como ocurrió en la fiesta nacional, el 12 de octubre, en el desfile de la plaza de Neptuno y en la recepción del Palacio Real. Así se le ha visto también este fin de semana en Luxemburgo, en la boda del heredero ducal.

Ya sé que es un asunto muy personal, pero no acabo de entender esos cambios, que pueden desconcertar a la gente si se repiten con demasiada frecuencia. En una sociedad de imagen, como la que vivimos, tales cuestiones tienen alguna relevancia.

Soy de la opinión de que esa barba, ya bastante cana por cierto, no favorece demasiado al príncipe. Entre otras cosas, porque le hace demasiado mayor. Don Felipe tiene 44 años, camino de 45, pero con ese adorno facial pareciera tener unos cuantos más.

¿Por qué su afición a lucir barba? He de suponer que porque le gusta, claro. Pero también porque igualmente está de acuerdo la princesa Letizia, de la que se cuenta que tiene mucha mano en los que atañe a cuestiones de imagen de los herederos.

Pero, si lo que se persigue es trasladar a los ciudadanos una especie de señal, en la línea de que el príncipe es persona madura, y en condiciones por tanto de asumir con garantías la Jefatura del Estado, el empeño se me antoja superfluo. Porque el príncipe ha acreditado ya de sobra esa y otras cualidades.

Es más. Si tal fuera la finalidad del recurso a la barba, constituiría incluso un rasgo negativo, como de desconfianza del príncipe en sí mismo, en lo que ahora es y representa.

El general MacArthur era un personaje muy celoso de su imagen pública. Recibía abundantes cartas de ciudadanos admiradores suyos, las leía todas y tomaba buena nota. El general solía llevar consigo un grueso bastón (casi parecía un garrote), y en una de las misivas le plantearon si era porque lo necesitaba para sentirse más seguro. Apenas leer esas líneas, MacArthur arrojó el bastón (casi parecía un garrote) en una papelera y dejó de utilizarlo.

(*) Periodista en la Corte

martes, 23 de octubre de 2012

1625, el año milagroso de la monarquía hispánica / Michael Neudecker

El año 1625 fue un año mágico para la Monarquía Hispánica de Felipe IV, un coloso en el que nunca se ponía el sol, pero que se sostenía sobre pies de barro. Ese año todo salió bien a pesar de que la vuelta a la guerra en Flandes, los constantes ataques holandeses hasta en los lugares más remotos del imperio y la eterna crisis financiera ponían en peligro la hegemonía hispánica. Pero el nuevo rey y su valido, el Conde Duque de Olivares, tenían un plan para recuperar lo más preciado para ellos en el mundo: la reputación.



Aunque a primera vista había heredado un coloso impresionante e invencible, Felipe IV tenía un serio problema mantener la viabilidad de su imperio que heredó de su padre, Felipe III, en 1621. Sus posesiones abarcaban las coronas de Castilla, Aragón, Portugal, el Reino de Nápoles y Sicilia, Milán, Flandes, el Franco Condado en Francia, e inmensas colonias en América y en Asia que le proporcionaban oro, plata y especias.

Sin embargo, este imperio sufría por lo mismo que parecía invencible: su inmensidad y heterogeneidad impedían un gobierno coherente y centralizado. Cada reino y corona, aunque tenía al mismo monarca, mantenía sus peculiaridades tanto culturales (idiomas, costumbres) como legales, con cortes propias, las únicas instituciones con capacidad para aprobar la recaudación de los impuestos. Estos necesarios para pagar a los soldados que defendían y mantenían unido al imperio, y no todos los territorios estaban por la labor de imponer unos impuestos altos a sus súbditos.

Esto dejaba poco margen de actuación al rey, pero su valido –lo que en el futuro se conocería como Primer Ministro o algo parecido- tenía un plan: recuperar la “reputación” de la monarquía y, a través de ella, imponer una reforma política que unificara paulatinamente a los diferentes reinos. Mejor dicho, que repartiera mejor los esfuerzos fiscales del conjunto del imperio entre las zonas que en ese momento apenas contribuían al coste de las guerras y las que, como Castilla, estaban casi arruinadas.

El ‘Rey Planeta’

Para empezar, Olivares ideó un eslogan para Felipe IV con la idea de que su figura trascendiera la de sus reinos. Ya no sería el rey de Castilla, Aragón, Portugal, etc. Simplemente se haría llamar el “Rey Planeta”. Toda una declaración de intenciones de un joven monarca que al llegar al trono sólo contaba con 16 años.

Pero este título universal necesitaba un lugar apropiado y digno donde centralizar su poder. Para ello recuperaría la corte en Madrid, tal y como la había establecido su abuelo Felipe II, aunque le añadiría un palacio monumental, con unos jardines inmensos y unas salas de recepción que impresionaran a los embajadores extranjeros: el Palacio del Buen Retiro. Todo un decorado para la gran representación del “Rey Planeta”.   

La reputación ya tenía un lugar, ahora necesitaba un contenido, y este se lo debían dar las armas. Y las victorias llegaron, todas a la vez y el mismo año. En 1625.

La primera fue en Brasil contra los holandeses. La Monarquía Hispánica y Holanda habían vuelto a la guerra en 1621, poco antes de la subida al trono de Felipe IV, tras una tregua de doce años. En ese periodo ambas partes se habían beneficiado de la paz, pero los holandeses más. Estaban ganando cada vez más riquezas y fuerza, y el sueño católico de tiempos de Felipe II de vencer y recuperar ese territorio de Flandes para la corona y la Contrarreforma se iba alejando. Además, el éxito comercial holandés les llevó a todo el mundo, incluidas las colonias hispánicas y portuguesas, convirtiéndose en duros competidores. La reputación del imperio estaba en juego, y al final se volvió a la guerra.

Los holandeses atacaron aquellos lugares que les parecían estratégicos, y uno de ellos era la costa de Brasil. Esta colonia portuguesa, mal defendida, era un lugar perfecto donde comenzar la propia expansión en el nuevo mundo. Así, en 1624 Holanda conquistó la ciudad de Salvador de Bahía. Pero la respuesta no tardó en llegar. El mismo año una expedición hispanoportuguesa llegó a Bahía y la recuperó en poco tiempo, en mayo de 1625.


Victoria en Flandes

La siguiente victoria también fue contra los holandeses, pero en su propia casa. El 5 de junio de 1625 cayó Breda, la impresionante fortaleza en el corazón de Flandes. Fue una victoria importantísima, sobre todo por el dinero que se ahorró. En los siglos XVI y XVII la guerra había cambiado mucho y apenas se daban batallas campales. La presencia de cañones y mosquetes encarecían muchísimo las guerras que llevaban a cabo mercenarios muy caros también. Las ciudades se atrincheraron tras anchísimas ciudadelas y fortines que solamente se podían conquistar tras largos y costosísimos asedios de final incierto.

En Flandes, un territorio pequeño y plagado de ciudades, esto suponía que había una fortaleza cada pocos kilómetros. La única opción era conquistarlas de una en una, algo que siempre se sabía cómo empezaba pero nunca cómo terminaba. Tenían las mismas posibilidades de éxito asediados como asediadores. Las enfermedades, el hambre y la falta de paga podían dar al traste y deshacer a todo un ejército. Ambrosio de Spínola, el comandante genovés al servicio de Felipe IV en Flandes lo sabía, por lo que temía que si sus soldados dejaban de cobrar podían, simplemente, marcharse. Y las comunicaciones y la logística en esa época eran simplemente horribles. Pero Breda cayó tras un largo asedio.

 

Salvador de Bahía y Breda, dos victorias importantes contra los enemigos holandeses. Quedaba la tercera, la definitiva. En noviembre de ese año milagroso los holandeses y sus aliados los ingleses quisieron devolver el golpe atacando a la propia Península Ibérica y, lo más importante, atrapar el tesoro que venía de América e interrumpir el comercio con las colonias. Es decir, un ataque a la espina dorsal del imperio. Si no llegaban el oro y la plata de las minas americanas no habría paga para los soldados que ganaron en Breda y en Brasil, y lo ganado ese año se perdería.

El objetivo escogido fue Cádiz. Unos 10.000 soldados enemigos desembarcaron para tomar la ciudad, pero estuvieron tan mal coordinados y preparados que fueron repelidos perdiendo a muchos prisioneros y barcos. Fue la guinda en el pastel del Rey Planeta.



Tres victorias para la historia

Salvador de Bahía, Breda y Cádiz. Tres batallas victoriosas para el imperio que rápidamente iban a servir de propaganda para la política del Conde-duque de Olivares de restaurar la reputación de la Monarquía. Para ello mandó a tres pintores (Maíno, Velázquez y Zurbarán) que retrataran las victorias en tres grandes lienzos con el objetivo de exponerlos en el futuro Salón de Reinos, en el Palacio del Buen Retiro. Para recordar a los enviados extranjeros con quién estaban tratando.

Todos los cuadros se terminaron y expusieron más o menos al mismo tiempo, entre 1634 y 1635. Pero para entonces las tornas estaban a punto de cambiar. Ese año el ambicioso e inteligente valido del rey de Francia, el cardenal Richelieu, intervino directamente en la política europea con el objetivo de debilitar y derrotar a los Habsburgo, sus enemigos mortales, tanto en España como en Alemania en la Guerra de los Treinta Años. Nuevos escenarios, nuevos enemigos, más gastos.

Así, en 1635 empezó la guerra entre Francia y la Monarquía Hispánica, un reto que acabó por arruinar y derrotar definitivamente al imperio que, además, en 1640 vio cómo en Portugal y en Cataluña surgieron dos sublevaciones contra la política de Olivares de unificar los esfuerzos de guerra.

En 1625 un muy joven Felipe IV vio cómo su reinado comenzaba con una serie de victorias importantísimas que encajaban perfectamente en la nueva ideología imperial que había ideado el Conde-duque de Olivares. Pero no dejaron de ser victorias efímeras. Al final el imperio resultó ser demasiado grande y la Monarquía Hispánica demasiado pobre.

La inutilidad de la Monarquía / César GSF

Para las generaciones jóvenes, víctimas de la Logse, poco puestas en latines y menos aun en filosofías, he de aclarar, de entrada, que la frase que titula este humilde trabajo, traducida al español, significa “La Monarquía ha de ser destruida”. La frase quedó para la historia por ser el título de un artículo que publicó en el desaparecido diario “El Sol”, allá por 1930, uno de los pensadores más importantes de España y quizás de la Europa del siglo XX: José Ortega y Gasset… Con el permiso de don José y salvando las distancias, le tomo la palabra, desciendo no pocos peldaños en la escala intelectual -los que me corresponden medido con tan alta figura- y aterrizo en este penoso panorama de la España del 2012, tan triste e incierto como aquel de 1930. Y es que parece que aquí no aprendemos nada, que estamos atrapados en un bucle temporal, tan absurdo y estéril como la rueda del hámster, que por mucho que gire no le lleva a ninguna parte. Condenados a repetir siempre los mismos o parecidos errores…
 
Un servidor de ustedes, hasta hace bien poco, estaba adherido a la tesis oficial de que la Monarquía nos garantizaba una estabilidad, que blindaba la navecilla de la Nación ante los envites de nuestra procelosa historia… Había de ser la garante de la paz y unidad entre todos los españoles… Y así pareció funcionar durante cerca de tres décadas… Es también verdad que durante esos años se ocultó mucha basura bajo las alfombras, que se sembraron los gérmenes que han florecido en la actualidad… Pero… no obstante, a algunos, quizás ingenuamente, nos parecía que “la botella estaba medio llena”, y optamos por acogernos a la conocida plegaria mariana del tullido que rezaba aquello de “Virgensita, por favor, déjame como estoy”… Mejor parecía “no meneallo”.

Ese idílico panorama, en los últimos tiempos, se ha desvanecido casi por completo, mostrándonos la cruda realidad de que no navegamos en un batel medianamente seguro, sino en una balsa podrida que hace aguas por todas partes y amenaza con hundirse y dejarnos abandonados en medio del océano… El sistema parece haber entrado en barrena, y a ello ha contribuido no poco la nefasta gobernanza durante ocho años del “contador de nubes”, que destruyó el espíritu conciliador de la Transición, resucitando los peores rencores de nuestro pasado. Pero ahora no voy a hablar de ese sujeto, hoy ya afortunadamente retirado y dedicado a tiempo completo a la tarea de ese conteo nuboso para el que, sin duda, está tan bien dotado. Nunca debió dedicarse a otra cosa… Pero no es de políticos profesionales de quienes quiero hablar aquí… Esta larga introducción pretende acercarse al análisis de lo que ocurre en la más alta instancia de la Nación: La Corona.

Para este que escribe, lo peor de la situación actual, más allá del mal momento económico, de la recesión, más allá de los seis millones de parados; consiste en la amenaza o, mejor dicho, inminencia de la secesión de Cataluña y… del País Vasco que vendrá detrás ( o delante, quién sabe ). No voy a comentar aquí la magnitud del desastre, evidente para todo el que tenga algo de juicio; desastre no sólo moral, sino de quiebra de las garantías jurídicas, personales, familiares, laborales, económicas, de todo orden, que supondría esa tragedia… Uno esperaba una reacción acorde con la gravedad del órdago separatista…, una reacción de aquellos que están obligados a ello por mandato constitucional, por razón de su cargo, por el sueldo que les pagamos los contribuyentes… y por su honor, si es que lo tienen. Dejemos aparte la decepcionante actitud tibia y evasiva de don Tancredo -perdón, quise decir don Mariano-, que sin duda merece estudio aparte… y centrémonos, como ya he dicho, en La Corona…

¿Qué pasa en La Corona?… Pues si nos atenemos a lo que dicen y muestran, bien poco… Parece como si la cosa no fuera con ellos. Se han limitado a colgar de su página web un comunicado descafeinado y ambiguo que se puede interpretar en diversas claves según el gusto del consumidor. Hace pocos días, la máxima autoridad del Estado vino a Barcelona y fue objeto de desplantes varios por el sátrapa nacionalista que gobierna esto y… la cosa pareció hacerle mucha gracia… Campechano que es el hombre.

He aquí un par de “perlas” vertidas en el contexto de los fastos de las celebraciones del pasado día 12 de Octubre, que encaramos con humor, ya que, de otra forma, serían como para llorar a moco tendido:

- A preguntas de periodistas acerca de la situación actual:

“EL JAMÓN ESTÁ MUY BUENO”… Sí, esta aguda observación fue formulada poco después de finalizado el desfile de la Fiesta Nacional… He estado consultando a ver si es que el jamón pudiera tener alguna vertiente estratégico-militar para relacionarlo así con el desfile… Es posible que sí, que el jamón constituya una potente arma disuasoria de primer orden contra el islamismo radical, y más si lo unimos a sus parientes de pueblo, algo más rústicos, pero sabrosos: el chorizo y la morcilla, la sobrasada mallorquina, sin olvidar, claro está, la butifarra catalana… Pero no todo el jamón está muy bueno, habría que responder al artífice de ese hallazgo ontológico, está muy bueno si es ibérico y mejor aun si se trata de un 5 jotas y… si además ha sido pagado con cargo a los presupuestos generales del estado, ¡sin duda debe saber a gloria bendita!

-El “Delfín”, también en el contexto de un coloquio campechanote, con altas dosis de borboneo:

“CATALUÑA NO ES NINGÚN PROBLEMA”… ¡Hay que ver qué sabias inspiraciones vinieron a iluminar en el día de la Fiesta Nacional a estas las mentes privilegiadas! ¿Acaso fue un efecto colateral de ese jamón tan bueno?…

-En esa misma celebración de la festividad del 12 de Octubre, se abroncaba al Gobierno por unas frases vertidas días antes por el Ministro de Educación, y consideradas poco correctas políticamente por la Alta Institución… ¡No sea que se vayan a enfadar los independentistas! ¡Son tan delicados los pobres!

Todas estas salidas parecen revelar la tentativa de la Alta Institución de caer simpática a los secesionistas… ¿Qué esperan? ¿Les han prometido algo? ¿Acaso creen que en unos futuribles reinos de taifas, el rey de España (o de lo que quede) será también el rey de Cataluña, el rey de Euskadi, etc.? ¿Aspiran quizás a una “commonwealth-ita” de nacioncitas a gusto y medida de sus interminables ocios, que les garantice, emulando en plan modesto a su Graciosa Majestad Británica, ir de aquí para allá disfrutando de un variado y ameno parque temático vacacional?: Hoy a esquiar a Vaqueira, al reino de Catalunya; en verano a navegar a Mallorca, en el reino de les Illes, también catalán, por supuesto; luego un divertido sarao en Madrid, en el reino de España; después quizás una cacería con fiesta flamenca añadida en el reino de Al-Andalus…, etc., etc., ¿Es ese el futuro en el que sueñan?

En todo caso, esos gestos de la Corona, parecen revelar cuál es su verdadero talante, su escasa o nula intención de implicarse en lo que constituye su última, y acaso única, razón de ser: LA DEFENSA Y GARANTÍA DE LA UNIDAD DE LA NACIÓN ESPAÑOLA. Sin eso, la Monarquía no es nada, solamente un baile de disfraces, una fiesta de buena sociedad, tema para la revista Hola y similares… Sin eso, no le deberemos nada a esta Monarquía: ni lealtad, ni respeto, ni un sólo céntimo del presupuesto que les pagamos los contribuyentes… Esto deberían tenerlo bien claro.

Ahora, haciendo un alarde de imaginación, quiero situarme mentalmente en “el día después”; sí, en ese hipotético y desgraciado “día después” de que haya quebrado la unidad nacional…, que este que suscribe no desearía en modo alguno vivir… Si para entonces estamos aun por este perro mundo, si no nos hemos matado a palos, si no estamos en la cárcel o… Dios sabe dónde, yo me veo ya como ciudadano español de una futura España refundada como república, convertido en un convencido republicano, pero no de la primera ni de la segunda repúblicas, que fueron un horror, sino de una futura república dedicada a la reconstrucción, o mejor “refundación”, de España; gritando, como en su día el general Prim, “¡No más borbones!” y, naturalmente, con don José Ortega y Gasset: “¡¡¡Delenda est Monarchia!!!”