martes, 1 de abril de 2014

Zarzuela asegura que el Rey «ni ha intervenido ni ha influido» en la presencia de Obiang

MADRID/BRUSELAS.- La Casa del Rey ha asegurado que el Rey "ni ha intervenido ni ha influido" en la invitación al presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, para que asistiera al funeral de Estado por Adolfo Suárez, ni tampoco para que hablara hoy en el Instituto Cervantes y en la Cámara de Comercio de España en Bruselas.

Así lo ha afirmado un portavoz del Palacio de la Zarzuela, que ha indicado que Don Juan Carlos "agradece" las palabras pronunciadas hoy por Obiang en el Cervantes, donde ha calificado a su país como el "mejor embajador" del español en África.
El portavoz de la Casa del Rey ha afirmado que fue el Gobierno quien remitió a las Embajadas las correspondientes invitaciones al funeral de Estado y que correspondió a cada país decidir quién les representaría en este homenaje a Suárez.
Obiang ha agradecido al Rey Don Juan Carlos por haber "influido" para poder participar en un acto cultural en el Instituto Cervantes de Bruselas sobre el idioma español a pesar de las críticas que ha suscitado su presencia. "Ha influido para que yo también pueda participar en este encuentro cultural", ha explicado el mandatario ecuatoguineano tras agradecer al monarca español el gesto pese a las críticas de algunos, en el marco de una conferencia, a la que le ha acompañado su esposa.
Obiang ha admitido "sorpresa" por "la actitud de algunos nostálgicos que rechazan este encuentro por razones que nada tienen que ver con el desarrollo de la lengua del español" y con todo ha defendido sentirse "muy orgulloso" de participar "por primera vez" en un acto en un Instituto Cervantes.
El mandatario ecuatoguineano, que se encuentra en Bruselas para participar este miércoles y jueves en la cumbre entre la Unión Europea y África, a la que también acudirá el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha arrancado el acto pidiendo un minuto de silencio en memoria del fallecimiento del primer presidente de la democracia española Adolfo Suárez, a cuyo funeral asistió el mandatario, obligando a cancelar otro acto previsto en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en Bruselas este lunes.
Obiang ha defendido que Guinea Ecuatorial constituye "el único país africano" cuyo "idioma oficial o materno" es el español y ha recordado que es "el único vehículo" de comunicación entre todos los grupos étnicos del país y que le identifica "en el contexto internacional" pese a la predominancia de otras "lenguas fuertes" como el francés, el inglés y el portugués en el contexto geopolítico del país.
El mandatario ecuatoguineano ha puesto en valor que su país "está defendiendo el español en el contexto de sus relaciones" no sólo en Africa sino también a nivel internacional y ha recordado en este sentido que su Ejecutivo "ha exigido que el español sea reconocido como una lengua de trabajo" en organizaciones regionales como la Unión Africana, la Comunidad Económica de Estados del Africa Occidental y la Comisión del Golfo de Guinea entre otras.
Obiang ha insistido en que su Ejecutivo "siempre" ha creído en que el español "puede jugar un papel importante en el acercamiento de las comunidades como vehículo de expansión cultural, en intercambios comerciales", así como en su "influencia" en el seno dela comunidad hispanoamericana, tras recordar que "muchos" de sus integrantes proceden de Africa debido al proceso de deportación de esclavos.
En este contexto, el mandatario ha hecho hincapié también en la contribución africana al "mestizaje cultural" y ha defendido el nexo entre España, Sudamérica y Africa, que forman "un triángulo cultural" y que Guinea Ecuatorial es "vértice" del afroibericanismo en Africa.
Obiang ha recordado que el mundo es cada vez más interdependiente "gracias a la expansión de ciertas lenguas" que posibilitan la comunicación entre Estados. "Afortunadamente, el español constituye una de estas lenguas que hoy hablan más de 500 millones de personas en el mundo", incluidos "cerca de 1,5 millones" en su país, ha defendido.
"Queremos trabajar para demostrar la potencialidad del español como idioma internacional", ha insistido el mandatario africano, que ha admitido no obstante que se sienten "aislados" y "huérfanos" por ser el único país de habla español en el continente y ha pedido "apoyo" para promover la tarea "muy difícil" para divulgar la lengua en el resto del continente. "Hace falta que el español se divulga mucho en el continente africano", ha concluido. "Nos sentimos orgullosos y especiales en el continente africano", ha recalcado con todo.
Al acto en el Cervantes han acudido más de una cincuentena de asistentes entre representantes diplomáticos y políticos, del mundo académico y de la prensa, incluidos los ministros de Exteriores y de Misiones Especiales de Guinea Ecuatorial, el embajador español ante el Comité de Política y de Seguridad de la UE, Nicolás Pascual de la Parte, así como la consejera de Asuntos Culturales de la Embajada de España, la directora del Instituto Cervantes y el secretario general del centro.
El secretario general del Instituto Cervantes, Rafael Rodríguez Ponga, ha agradecido la iniciativa del embajador de Guinea Ecuatorial para promover el acto "específicamente relacionado con la lengua" y la presencia del mandatario ecuatoguineano, que ha calificado de un "hecho extraordinario", al tiempo que ha defendido la contribución del español hablado en Guinea Ecuatorial, "el único país de Africa que tiene el español como lengua oficial", a la riqueza del idioma.

Obiang agradece al Rey su influencia para participar en un acto en el Cervantes en Bruselas

BRUSELAS.- El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, ha defendido este martes que su país es "la embajadora en África" de la lengua española tras recordar que se trata del "único" en el continente que tiene el castellano como "lengua oficial" y ha agradecido al Rey Don Juan Carlos por haber "influido" para poder participar en un acto cultural en el Instituto Cervantes de Bruselas sobre el idioma español a pesar de las críticas que ha suscitado su presencia.

   "Ha influido para que yo también pueda participar en este encuentro cultural", ha explicado el mandatario ecuatoguineano tras agradecer al monarca español el gesto pese a las críticas de algunos, en el marco de una conferencia,  a la que le ha acompañado su esposa, que ha pronunciado sobre 'El español en África' organizado en el Instituto Cervantes de Bruselas por iniciativa de la Embajada guineana en Bélgica.
   Obiang ha admitido "sorpresa" por "la actitud de algunos nostálgicos que rechazan este encuentro por razones que nada tienen que ver con el desarrollo de la lengua del español"  y con todo ha defendido sentirse "muy orgulloso" de participar "por primera vez" en  un acto en  un Instituto Cervantes.
    El mandatario ecuatoguineano, que se encuentra en Bruselas para participar este miércoles y jueves en la cumbre entre la Unión Europea y África, a la que también acudirá el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha arrancado el acto pidiendo un minuto de silencio en memoria del fallecimiento del primer presidente de la democracia española Adolfo Suárez, a cuyo funeral asistió el mandatario, obligando a cancelar otro acto previsto en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en Bruselas este lunes.
   Obiang ha defendido que Guinea Ecuatorial constituye "el único país africano" cuyo "idioma oficial o materno" es el español  y ha recordado que es "el único vehículo" de comunicación entre todos los grupos étnicos del país y que le identifica "en el contexto internacional" pese a la predominancia de otras "lenguas fuertes" como el francés, el inglés y el portugués en el contexto geopolítico del país.
El mandatario ecuatoguineano ha puesto en valor que su país "está defendiendo el español en el contexto de sus relaciones" no sólo en África sino también a nivel internacional y ha recordado en este sentido que su Ejecutivo "ha exigido que el español sea reconocido como una lengua de trabajo" en organizaciones regionales como la Unión Africana, la Comunidad Económica de Estados del África Occidental y la Comisión del Golfo de Guinea entre otras.
   Obiang ha insistido en que su Ejecutivo "siempre" ha creído en que el español "puede jugar un papel importante en el acercamiento de las comunidades como vehículo de expansión cultural, en intercambios comerciales", así como en su "influencia" en el seno dela comunidad hispanoamericana, tras recordar que "muchos" de sus integrantes proceden de África debido al proceso de deportación de esclavos.
   En este contexto, el mandatario ha hecho hincapié también en la contribución africana al "mestizaje cultural" y ha defendido el nexo entre España, Sudamérica y África,  que forman "un triángulo cultural" y que Guinea Ecuatorial es "vértice" del afroibericanismo en África.
   Obiang ha recordado que el mundo es cada vez más interdependiente "gracias a la  expansión de ciertas lenguas" que posibilitan la comunicación entre Estados. "Afortunadamente, el español constituye una de estas lenguas que hoy hablan más de 500 millones de personas en el mundo", incluidos "cerca de 1,5 millones" en su país, ha defendido.
   "Queremos trabajar para demostrar la potencialidad del español como idioma internacional", ha insistido el mandatario africano, que ha admitido no obstante que se sienten "aislados" y "huérfanos"  por ser el único país de habla español en el continente y ha pedido "apoyo" para promover la tarea "muy difícil" para divulgar la lengua en el resto del continente. "Hace falta que el español se divulga mucho en el continente africano", ha concluido. "Nos sentimos orgullosos y especiales en el continente africano", ha recalcado con todo.
   Al acto en el Cervantes han acudido más de una cincuentena de asistentes entre representantes diplomáticos y políticos, del mundo académico y de la prensa, incluidos los ministros de Exteriores y de Misiones Especiales de Guinea Ecuatorial, el embajador español ante el Comité de Política y de Seguridad de la UE, Nicolás Pascual de la Parte, así como la consejera de Asuntos Culturales de la Embajada de España, la directora del Instituto Cervantes y el secretario general del centro.
   El secretario general del Instituto Cervantes,  Rafael Rodríguez Ponga, ha agradecido la iniciativa del embajador de Guinea Ecuatorial para promover el acto "específicamente relacionado con la lengua" y la presencia del mandatario ecuatoguineano, que ha calificado de un "hecho extraordinario", al tiempo que ha defendido la contribución del español hablado en Guinea Ecuatorial, "el único país de África que tiene el español como lengua oficial", a la riqueza del idioma.
Obiang tiene previsto también reunirse con el vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Industria, Antonio Tajani, según ha confirmado fuentes de la Embajada ecuatoguineana.  "Le recibe en la Comisión 15 minutos", han explicado las fuentes.
   Ambos participan tras su encuentro en otro acto en la Cámara de Comercio  de España en Bruselas con la participación de empresas, centrado en abordar las posibilidades de inversión en Guinea Ecuatorial.

García-Margallo remite a la explicación "clara" de la Casa Real que desmiente mediación del Rey respecto al acto de Obiang

BRUSELAS.- El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, ha remitido a las declaraciones de un portavoz de la Casa Real que ha desmentido tajantemente que el Rey Don Juan Carlos haya mediado ni influido a favor de la participación del presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, en un acto en el Instituto Cervantes en Bruselas, como ha asegurado el mandatario ecuatoguineano.

   Margallo ha dejado claro que un portavoz de la Casa Real ha sido "muy claro, muy explícito" sobre este asunto. "Tan claro y tan explícito, que no necesita ni interpretación ni ningún comentario adicional por mi parte", ha zanjado en declaraciones de la prensa en los márgenes de la reunión de la OTAN, preguntado si le ha sorprendido la mediación del monarca.
   Con todo, Margallo ha defendido que Guinea Ecuatorial es un país "soberano" para decidir este tipo de visitas a la capital belga.
Un portavoz del Palacio de la Zarzuela ha asegurado que el rey "ni ha intervenido ni ha influido" en la invitación al presidente de Guinea Ecuatorial para que asistiera al funeral de Estado por Adolfo Suárez ni tampoco para que hablara hoy en  el Instituto Cervantes.
   Obiang ha defendido este martes que su país es "la embajadora en África" de la lengua española tras recordar que se trata del "único" en el continente que tiene el castellano como "lengua oficial" y ha agradecido al Rey Don Juan Carlos por haber "influido" para poder participar en un acto cultural en el Instituto Cervantes de Bruselas sobre el idioma español a pesar de las críticas que ha suscitado su presencia.
   "Ha influido para que yo también pueda participar en este encuentro cultural", ha explicado el mandatario ecuatoguineano tras agradecer al monarca español el gesto pese a las críticas de algunos, en el marco de una conferencia,  a la que le ha acompañado su esposa, que ha pronunciado sobre 'El español en África' organizado en el Instituto Cervantes de Bruselas por iniciativa de la Embajada guineana en Bélgica.
   Obiang, que ha arrancado el acto con un minuto de silencio en honor a Suárez, ha admitido "sorpresa" por "la actitud de algunos nostálgicos que rechazan este encuentro por razones que nada tienen que ver con el desarrollo de la lengua del español"  y con todo ha defendido sentirse "muy orgulloso" de participar "por primera vez" en  un acto en  un Instituto Cervantes.
   Margallo  ha dejado claro que "no está previsto" que se reúna con Obiang en el marco de la cumbre entre la UE y África que se celebra este miércoles y jueves en Bruselas dado que no participará en la cita, al tiempo que ha admitido "desconocer" la agenda del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, preguntado si alguno tenía previsto reunirse con el mandatario estos días.

El PP no ve sentido a investigar el 23-F porque todo "está claro"

MADRID.- El portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Alfonso Alonso, no ve sentido a que se cree una comisión de investigación parlamentaria sobre el intento de golpe de Estado que tuvo lugar en España el 23 de febrero de 1981 porque políticamente todo que lo ocurrió "está claro" y ha señalado que los documentos relativos a aquel episodio dejarán de ser secreto cuando toque, según la ley.

En rueda de prensa en la Cámara Baja, Alonso ha dicho no entender la petición de la Izquierda Plural porque desde el punto de vista de la "investigación política está muy claro lo que ocurrió el 23-F", que ya es objeto sólo de "investigación histórica".
   Para el dirigente 'popular' ese fue un episodio del que hay que "estar orgullosos" porque contribuyó a "fortalecer la democracia". Concretamente ha puesto en valor cómo reaccionaron a la intentona golpista "los políticos, el pueblo y el Rey".
   Respecto a la desclasificación de todos los documentos relativos a esos sucesos, que también ha demandado IU, Alonso ha subrayado que se hará cuando toque conforme a los plazos que establece la ley.
   Pero, desde su punto de vista, no hay dudas sobre que lo ocurrió aquel día ni sobre el papel que desempeñó el jefe del Estado. "Yo me quedo con los hechos, todos lo hemos visto, esa es nuestra vivencia y nuestra experiencia histórica", ha aseverado, antes de asegurar que el Rey "ejerció su autoridad en defensa de la democracia" y ha sido una "figura clave en la garantía de las libertades en España, no sólo en la instauración de la democracia, sino también de su preservación".
   Tras reconocer que él era "un niño" el 23 de febrero de 1981 -- tenía casi 14 años-- ha incidido en que los hechos que han "vivido" los españoles no pueden ser "destruidos" por lo que alguien publique en un libro como el de la periodista Pilar Urbano, quien describe a Don Juan Carlos como conocedor de la operación impulsada por el general Armada para crear un gobierno de concentración nacional en lugar del de Adolfo Suárez.

El PSOE apoya la desclasificación de documentos del 23-F pero rechaza poner en duda el papel del Rey en contra del golpe

MADRID.- El PSOE está dispuesta a apoyar la desclasificación de documentos del 23-F que se mantengan bajo secreto, en aras de la transparencia, pero se niega a poner en cuestión el papel del Rey en contra de aquella intentona golpista de 1981.

   Así lo ha señalado la portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Soraya Rodríguez, ante la petición de Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) para que, además de desclasificar los documentos, se abra una comisión de investigación en el Congreso sobre todo lo que rodeó la asonada protagonizada por el teniente coronel Tejero.
   Según ha explicado, el PSOE apoya todas las iniciativas en favor de la transparencia y también, por tanto, la desclasificación de documentos hasta ahora secretos, pues así lo han reclamado a su vez los historiadores.
   Ahora bien, rechazar plantear estas medidas alegando dudas sobre la actuación del Rey en los últimos días del Gobierno de Adolfo Suárez y en la intentona golpista del 23-F: "Tenemos muy claro cuál fue el papel del Rey: paró un golpe de Estado", ha zanjado.

La infanta Elena asiste al funeral por la madre de Jaime de Marichalar

MADRID.- La infanta Elena ha asistido al funeral en memoria de María de la Concepción Sáenz de Tejada y Fernández de Bobadilla, condesa de Ripalda y madre de Jaime de Marichalar.

La misa ha coincidido en el tiempo con el funeral de Estado por el primer presidente del Gobierno de la democracia, Adolfo Suárez, que han presidido este lunes los Reyes junto a los Príncipes de Asturias en la catedral de la Almudena.
El funeral, celebrado en la parroquia de San Francisco de Borja de Madrid, ha congregado a familia, amigos y conocidos de Concepción Sáenz de Tejada, que falleció en Madrid el pasado 13 de marzo a los 85 años, después de sufrir un ictus unos días antes.
Entre los amigos de la familia que han acudido a dar el pésame a los hijos de la condesa de Ripalda figuran la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, Luis Alfonso de Borbón, Carmen Martínez Bordiú, Nati Abascal, y Pitita Ridruejo.
Las cenizas de la abuela paterna de los dos hijos de doña Elena, Felipe Juan Froilán y Victoria Federica, descansan desde el pasado 15 de marzo en el panteón que posee la familia en el templo románico de Santo Domingo de Soria, situado a un centenar de metros de la casa solariega de los Marichalar, el palacio de los San Clemente.
Reposa junto a su esposo, Álvaro de Marichalar y Bruguera, fallecido en 1978 y con quien tuvo seis hijos, entre ellos Jaime de Marichalar, exmarido de la infanta Elena de Borbón con quien se casó en la catedral de Sevilla en 1995.

Un millar de asistentes en el funeral de Estado por Adolfo Suárez junto a los Reyes y los Príncipes


MADRID.- Los Reyes y los Príncipes de Asturias han presidido el funeral de Estado en memoria del expresidente del Gobierno Adolfo Suárez, una misa oficiada por el cardenal-arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, quien ha hecho un llamamiento para hacer posible la concordia "también ahora".

"La concordia fue posible con él", ha dicho Rouco Varela en referencia a Suárez, y acto seguido se ha preguntado: "¿Por qué no ha de serlo también ahora y siempre en la vida de los españoles, de sus familias y de sus comunidades históricas?".
La homilía del cardenal-arzobispo ha destacado que el expresidente, de quien ha subrayado su fe cristiana, buscó "tenaz y generosamente" la reconciliación entre los españoles. En especial de los jóvenes, ha continuado, que querían "superar para siempre la Guerra Civil" y "los hechos y las actitudes que la causaron y que la pueden causar".
El funeral de Estado comenzó puntualmente a las 19.00 horas con los acordes del himno nacional, que volvió a sonar al término de la ceremonia, como es habitual cuando la presiden los Reyes. Antes de comenzar la ceremonia, la veintena de mandatarios que han asistido al funeral se trasladaron al lateral de la catedral, donde uno por uno saludaron a los Reyes, a los Príncipes, al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y a Adolfo Suárez Illana.
El hijo del exjefe del Ejecutivo, en representación de la familia de Suárez, ha recibido numerosas muestras de calor y afecto de Don Juan Carlos, Doña Sofía, Don Felipe y Doña Letizia, tanto al comienzo como al final del funeral, en esta ocasión extensibles al resto de hijos y nietos.
Según explicó un portavoz del Palacio de la Zarzuela, el saludo de los mandatarios, entre los que se encontraba el presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, se llevó a cabo en el atrio de la catedral madrileña siguiendo el orden alfabético de los países extranjeros. Se trata de un momento que no se pudo seguir en directo por la señal institucional de la ceremonia.
Los Reyes y los Príncipes llegaron a La Almudena a las 18.50 horas aproximadamente y se sentaron a la izquierda mirando al altar, junto al Libro de los Evangelios. Acompañado por Rouco Varela, Don Juan Carlos accedió a la catedral y siguió la misa de pie, con el único apoyo de un bastón en su mano derecha.
En la bancada a la izquierda de la Familia Real se sentaron el presidente del Gobierno y los expresidentes Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero --estos dos últimos dialogaron animosamente antes de la ceremonia--. El resto de autoridades del Estado, incluyendo los presidentes autonómicos, se sentaron en las bancadas de detrás.
Ocupando las primeras filas a la izquierda de la nave central, detrás de los Reyes, se sentaron los familiares de Adolfo Suárez. Justo en frente al presidente del Gobierno y de las autoridades españolas, se ubicaron los mandatarios, embajadores y representantes del centenar de países extranjeros que han asistido al funeral.
La cordialidad ha sido la tónica general entre los asistentes a una ceremonia que ha durado una hora. Sobre las 20.05 horas, Don Juan Carlos y Doña Sofía se han despedido de Rajoy y de su esposa y también han saludado a las numerosas personas que se congregaban a las puertas de La Almudena y que no pudieron entrar a la catedral.
Entre los presidentes autonómicos ha destacado la presencia del de la Generalitat, Artur Mas, que ha charlado animosamente antes de la misa con su homólogo de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, sentado a su derecha, y en menor medida con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, sentado en el banco de delante.
Mas también saludó e intercambió unas breves palabras con el ministro de Cultura, José Ignacio Wert, y con el jefe de Gabinete de Rajoy, Jorge Moragas. Al término de la misa, todos los presidentes han esperado protocolariamente a que abandonaran la catedral los Reyes, los Príncipes y el presidente del Gobierno y su mujer. Acto seguido, Mas se ha despedido con un apretón de manos de todos los ministros y ha abandonado la iglesia dialogando con el lehendakari, Íñigo Urkullu.
Entre el millar de asistentes al funeral de Estado por Adolfo Suárez, que falleció el pasado día 23 a los 81 años tras una larga enfermedad neurodegenerativa, se encontraban varios exministros de la UCD, los 'padres' de la Constitución y los presidentes del Congreso y del Senado actuales y todos los que ocuparon ambas cámaras desde la restauración de la democracia.
Este funeral de Estado constituye el último acto de despedida a Adolfo Suárez, fallecido el 23 de marzo en una clínica madrileña, donde había sido ingresado por una infección respiratoria tras más de una década aquejado del mal de Alzheimer.

El doctor Cabanela confirma que la recuperación del Rey va bien

MADRID.- El doctor Miguel Cabanela, quien dirigió las dos últimas operaciones de cadera del Rey, ha sometido al monarca este lunes a una revisión, en la que ha confirmado que su recuperación "va según lo previsto", aunque le ha aconsejado que siga "unas semanas más" usando bastón, han informado fuentes del Palacio de la Zarzuela.

   Cabanela, que trabaja en la Clínica Mayo de Rochester (Minesota, EEUU) tenía previsto haber chequeado al Rey el lunes de la semana pasada, pero el fallecimiento del expresidente Adolfo Suárez lo impidió y se aplazó la cita a este lunes.
   Cabanela ha estudiado el estado del monarca en el Palacio de la Zarzuela, han precisado las mismas fuentes. Tras la última operación del monarca, en septiembre pasado, el doctor pronosticó que Don Juan Carlos debería poder caminar sin ningún tipo de apoyo para primavera.
   El prestigioso cirujano de origen gallego operó al Rey en dos fases (una en septiembre y otra en noviembre) con el objeto de reemplazar la prótesis que el monarca llevaba en la cadera izquierda como consecuencia de una infección en la zona de origen desconocido.

Cayo Lara pide al Rey que desmienta "si puede" que fue el 'Elefante blanco'

OVIEDO.- El coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara, ha pedido este lunes al Rey Juan Carlos que desmienta "si puede" que fue el 'Elefante blanco' del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 (23-F), como reveló la escritora y periodista Pilar Urbano este fin de semana al diario 'El Mundo' en un adelanto de parte de su libro 'La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el Rey prefiere no recordar'.

   En rueda de prensa en Oviedo, Cayo Lara ha advertido de la "gravedad" de lo publicado en dicha entrevista, por lo que considera fundamental que desde Casa Real "se desmienta, si se puede, con explicaciones claras y concretas".
   Igualmente, ha anunciado la presentación este mismo lunes de iniciativas de su grupo parlamentario para esclarecer esta información. "La impunidad, si es verdad, toca a su fin", ha reclamado el dirigente de IU.
   Además, Cayo Lara exige que se desclasifiquen todos los documentos del 23-F y considera que el Gobierno central "debe hablar del papel del jefe del Estado" en el intento de golpe de Estado. "El país tienen derecho a conocer con mayúsculas lo que ocurrió", ha añadido.
   Y es que, para el dirigente de IU este es el "tiempo exacto" para que se produzca la desclasificación de documentos "con nitidez", toda vez que ha fallecido el expresidente del gobierno Adolfo Suárez y Pilar Urbano publica una relevación de "gravedad".
   "No se puede esperar ni un día más, después de años viviendo una mentira", ha reclamado Cayo Lara, para quien la Casa Real debe aclarar lo ocurrido. "Quien calla, otorga", ha sentenciado.

Cuando Rajoy dio por hecho que la infanta sería exculpada expresaba "un parecer"

MADRID.- El Gobierno defiende que cuando el presidente, Mariano Rajoy, dijo recientemente en una entrevista televisiva estar convencido de que a la infanta Cristina, imputada por el 'caso Nóos', "las cosas le irían bien", lo que estaba expresando era "un parecer".

   Ésta es la respuesta que el Ejecutivo ha dado a la portavoz parlamentaria de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, quien pedía conocer la información con la que contaba Rajoy para afirmar taxativamente que a la infanta le iría bien las cosas en el proceso judicial abierto.
   La líder magenta también preguntaba al Ejecutivo se le parecía procedente que el presidente hiciera una afirmación sobre el final de un procedimiento penal en curso, si consideraba que su afirmación podía considerarse una "injerencia" en la labor o una falta de confianza en al Abogacía del Estado --que depende del Gobierno-- y si la veía compatible con el respeto a la labor de los tribunales y la separación de poderes.
   En su contestación el Gobierno comienza aclarando que la función jurisdiccional y los derechos de los ciudadanos respecto a ésta se encuentran regulados y delimitados en la Constitución y en diversas normas legales, "de modo que su ejercicio se atiene, en nuestro sistema legal, a dicha normativa".
   Y, a renglón seguido, subraya que las declaraciones del presidente en la citada entrevista televisiva se limitaron a expresar "un parecer, como bien se deduce de las palabras pronunciadas y de su contexto".
   Por otro lado, y en relación con una supuesta manipulación de un informe sobre la hija del Rey por parte de la delegación catalana de la Agencia Tributaria, el Gobierno niega en otra respuesta parlamentaria que haya proporcionado a terceros información de carácter reservado relativa a la infanta, pues sólo informó al juez instructor del 'caso Nóos' y las incidencias fueron aclaradas.

domingo, 30 de marzo de 2014

Los Reyes presiden mañana el funeral de Estado al expresidente que se celebrará en Madrid

MADRID.- Los 17 los presidentes autonómicos y los dos de las ciudades autónomas estarán en los funerales de Estado por el expresidente Adolfo Suárez, que tendrán lugar a las 19.00 horas de mañana lunes en la catedral de la Almudena, de Madrid. Una ceremonia que oficiará el arzobispo de la capital, Antonio María Rouco Varela. 

Los Reyes, acompañados por los Príncipes de Asturias, presidirán las honras fúnebres que servirán de última despedida oficial a Suárez , fallecido el pasado 23 de marzo a los 81 años en una clínica de Madrid por una crisis neurodegenerativa. Al acto religioso acudirá el Gobierno al pleno, excepto el ministro de Economía, Luis de Guindos, que participa en una reunión de la Unión Europea en Atenas, y los tres expresidentes vivos de la democracia, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero.
La representación de las principales instituciones del Estado y de los partidos políticos será extensa. Ya han confirmado su presencia en la Almudena los presidentes del Congreso, del Senado, del Consejo General del Poder Judicial, del Tribunal Constitucional, del Consejo de Estado, del Tribunal de Cuentas o del Consejo Económico y Social, quienes compartirán bancos con el fiscal general del Estado o la defensora del Pueblo. Buena parte de los grupos parlamentarios, con el jefe de la oposición a la cabeza, Alfredo Pérez Rubalcaba, enviarán representantes al templo, entre los que no estarán los de Amaiur y Esquerra Republicana, que ya se negaron la pasada semana a apoyar una declaración institucional de reconocimiento de la figura de Suárez en el Congreso.
La representación nacional será extensa, pero la internacional será bastante irregular. Hasta el momento el único jefe de Estado extranjero que ha manifestado su intención de acudir a las exequias oficiales es, quizás, el más incómodo para el Gobierno español, pues se trata del dictador de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang. Lo cierto, según fuentes diplomáticas, es que el Ejecutivo no se puede negar a la presencia de Obiang en el funeral de Estado, ya que el Gobierno ha invitado a todos los países con representación diplomática en España y son esos Estados los que deciden qué representante mandan. La mayoría ha optado por sus embajadores en Madrid.
Pero otros no. Así, entre los dirigentes internacionales más conocidos que estarán en la catedral de la Almudena estará el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso; el primer ministro de Marruecos, Abdelilah Benkirán; el viceprimer ministro del Reino Unido, Nick Clegg; el vicepresidente de Aergentina, Amadeo Boudou; y el expresidente de Colombia Álvaro Uribe.

Pilar Urbano: 'Para Suárez estaba claro que el alma del 23-F era el Rey'


MADRID.- El lacónico e intrigante arranque que el Nobel de Literatura Coetzee utiliza en su novela Tierras de Poniente sirve para entender la trayectoria de Pilar Urbano (1940): "Me llamo Eugene Dawn. No puedo hacer nada al respecto. Empiezo, pues". La periodista tampoco puede hacer nada, ni quiere, al respecto: cada libro de investigación que publica se convierte, irremisiblemente, en luminosos fuegos explosivos que alumbran rincones desconocidos de la Historia reciente y provocan sonoras polémicas. 'La gran desmemoria. Lo que Suárez olvidó y el Rey prefiere no recordar', a la venta desde el jueves próximo, no dejará indiferente a nadie, ni a los dos grandes protagonistas, Juan Carlos de Borbón y Adolfo Suárez (éste, desde el más allá), ni a los lectores. Y contribuirá, seguro, a poner luz en aquel ominoso episodio del 23-F, repleto de claves ocultas e historias no contadas. Pilar Urbano las desentraña con la pasión y el atrevimiento de quien se empecina en buscar la esquiva verdad. Adolfo Suárez ya descansa en paz en su morada eterna, la catedral de Ávila. El duque del Olvido. Y el Rey permanece en el Palacio de la Zarzuela, en las mismas estancias en las que, según Urbano, se preparó la Operación Armada contra el presidente Suárez. En esos aposentos donde los artífices del paso de la dictadura a la democracia se pelearon al borde de lo físico, como el libro descubre. El Rey vive sin querer recordar, mientras el fantasma conciliador del gran presidente de la democracia revive en el espíritu de un libro preñado de datos y fuentes.
Tras leer su libro, no me extraña que el Rey y Suárez no quisieran recordar episodios que cuenta.
 
¿A qué se refiere?
Especialmente a seis encuentros calientes, explosivos, que el Jefe de Estado y el presidente del Gobierno tuvieron el 4, 10, 22, 23 y 27 de enero de 1981. Y el día después del golpe, el 24 de febrero del 81.
Empecemos por el 4 de enero de 1981. Un día antes, en vísperas de la Pascua Militar, el Rey recibe a Alfonso Armada en Baqueira, en La Pleta. Como venía haciendo al menos desde julio de 1980, el general calienta la cabeza a don Juan Carlos, le come la oreja, sobre la situación límite que vive España. Ese día, insisto, dos jornadas antes de la Pascua Militar del 5, día del cumpleaños de su Majestad, le da una «solución de Estado». Le plantea que ya tiene a punto, no un golpe de Estado, sino un golpe de timón, un golpe de Gobierno. Armada, en el que el Rey confía plenamente, ha tenido numerosas reuniones con políticos en activo de todos los signos. ¡Cuidado! No son el búnker. Son políticos de partidos con representación parlamentaria, como el PSOE y Alianza Popular, entre otros.
El gran obstáculo para el Rey para este golpe de timón, por lo que cuenta en su libro, sigue siendo Adolfo Suárez. «No sé cómo quitármelo de encima», exclama durante meses ante diferentes interlocutores.
Efectivamente. Por eso el Rey no espera a volver a Madrid y llama a Suárez, que descansa en Ávila, para que se presente en Baqueira de manera urgente el 4 de enero. A Adolfo le parece rara tanta urgencia, se desplaza a Baqueira en helicóptero. Esa conversación será el primer choque de una serie encadenada en las semanas siguientes. La reunión empieza sin crispación. Poco a poco se va calentando. No hay insultos, pero sí «tuteos». Se hablan claro. El Rey le dice al presidente que, si no hacen algo, los militares se le echarán encima. Don Juan Carlos siempre tuvo miedo a los ejércitos.
El Rey tendría presente lo que Armada le había dicho el día antes.
Sí. El mensaje de Armada fue muy claro: Suárez sobra y es urgente poner remedio a esta situación. El general le pinta al Rey una situación de pregolpe. Le informa de que con Suárez fuera del Gobierno podría armarse un gobierno de concentración nacional que evitaría el golpe militar. Y que desde Fraga a Felipe González están dispuestos a entrar en el Gobierno. Por eso, don Juan Carlos tiene urgencia para que Suárez visualice que sobra. Y lo hace el 4 de enero. Suárez intuye que podría estar en marcha una moción de censura contra él, orquestada por Armada con la ayuda de numerosos diputados, entre ellos, muchos de su mismo partido, que cuenta con 168 diputados.
¿El Rey expone con claridad a Suárez que la solución pasa por un militar al frente de ese gobierno de concentración?
El Rey habla con Suárez de un problema militar y de que Armada puede solucionarlo. Pero no le dice que Armada iría de presidente, sino que podría reconducir la situación. Don Juan Carlos traslada al presidente el panorama apocalíptico militar descrito por Armada, con varios golpes militares en marcha. La realidad es que había sido el propio Armada, con el CESID (Centro Superior de Información de la Defensa, precedente del actual CNI) y el comandante Cortina junto a civiles, políticos, empresarios, periodistas..., quienes habían puesto en marcha el ventilador para crear ese clima de ruido de sables. Se había ido creando un ambiente para que pareciera que antes de que llegara lo peor, un golpe militar puro y duro, lo intermedio, o sea, la Operación Armada, el golpe de timón o golpe de gobierno, sería lo mejor. El Rey le insiste a Suárez que son necesarios remedios extraordinarios. Y cuando Suárez le pregunta que a qué se refiere, don Juan Carlos, tras hablarle de ministros inteligentes, de que la oposición le está tendiendo la mano, de que se olvide de sus sueños de grandeza..., concluye: «Voy a serte franco, con otro hombre en la presidencia». Suárez vuelve destrozado a Madrid. Se da cuenta de que le han encontrado sucesor.
10 de enero de 1981. El Rey se presenta en Moncloa en moto, sin avisar.
Ese día hay una gran gresca entre los dos. El Rey solía llegar de improviso a Moncloa. Con su desparpajo conocido, pedía: «¿Me dais de comer? ¿Ha sobrado paella?». Esta vez la visita no era tan amigable. Quería hablar de una vez por todas con claridad con Suárez. Salen a dar un paseo por los jardines. «Vengo a hablarte de dos asuntos que alguna vez ya te he esbozado, pero hoy quiero resolverlos. Mi viaje al País Vasco y el traslado de Armada a Madrid». La conversación sube de tono. Un testigo me cuenta que el Rey y el presidente gesticulan cada vez de manera más ostensible. Armada, destinado en Lérida, es un tema tabú para Suárez. El Rey quiere traerlo a Madrid, al Estado Mayor, de segundo JEME. Es la bicha para Suárez; sabe que es el hombre destinado a cortarle la cabeza. Es entonces cuando Suárez vaticina al Rey que Armada no es la solución al golpe militar del que el Rey le habla insistentemente, sino el problema.
El Rey piensa lo contrario: tú eres el problema y el otro la solución.
Su Majestad llevaba año y medio oyendo de militares, de empresarios, de banqueros, de algunos obispos, de catedráticos, de gente de distintos sectores sociales, de algunos periodistas, que todo iba muy mal y que había que cambiar el Gobierno y a su presidente. Lo que un banquero, ya en el verano de 1980, en su visita al monarca definió como «cambiar el alambre, pero no los postes». Todos parecían olvidar, empezando por el Rey, que sólo las urnas pueden cambiar al partido gobernante y a su presidente. En realidad fue el 5 de julio de 1980, siete meses antes del 23-F, cuando se produjo un primer anuncio en Zarzuela de que el Rey había decidido entrar en acción.
Sigamos con la visita del Rey a Moncloa.
El Rey, en un momento, coge del codo al presidente. Lo agarra para que se pare. Suárez, según mi testigo presencial, se desembaraza de un tirón. Nada que ver con la foto amable que años después el hijo de Suárez tomaría, con el Rey y el ex presidente, ya enfermo de alzheimer, paseando por el jardín de la casa familiar. «Un momento, no te embales», dice el Rey a Suárez, y éste le contesta: «Me embalo porque sé lo que digo; Armada es un enredador que vende humo, que vende conspiraciones, sediciones, sublevaciones. Y lo malo es que se las vende al propio Rey». Suárez se mantiene en sus trece y se niega a traer a Armada a Madrid. Ahí rompieron.
El Rey ya no controla a Suárez. No puede conseguir ni traer a Armada a Madrid...
Nunca pensó que la persona que él eligió como presidente (julio de 1976) pudiera llegar a este extremo. Él, que muchos años atrás, cuando empezaba a reinar, había dicho a Torcuato Fernández Miranda: «Hombre, yo creía que iba a ser como Franco pero en Rey».
22 de enero de 1981. Suárez está en Zarzuela...
Aquello fue muy fuerte. Suárez subió a Zarzuela como solía hacer en vísperas del consejo de ministros. Lo cuento en el capítulo titulado Suárez, el Rey, un perro, una pistola.... Ya no son desencuentros, ya están a mandoblazos, sobre todo por parte del Rey. «El Rey consulta, escucha y hace caso a cualquiera antes que a mí», se queja Suárez. Don Juan Carlos ve al jefe del Gobierno sin rumbo. Utiliza en algún momento la frase de Abril Martorell, íntimo y fiel colaborador de Suárez: «Eres un arroyo seco», sin un norte ilusionante. Tras combatir en una esgrima de reproches, Suárez espeta al Rey: «Hablemos claro, señor, yo no estoy en el cargo de presidente porque me haya puesto ahí su Majestad». «Lo que no es normal, por muy legítimo que sea, es que yo diga blanco y tú negro. Las cosas han llegado a un punto en que cada vez coincidimos en menos temas», expresa don Juan Carlos. El cruce de reproches crece en grados. «Me temo que empezamos a dar la impresión de dos jefaturas que en lo importante discrepan», dice Suárez. Y recuerda al Rey que es presidente por las urnas, en las que obtuvo 6.280.000 votos (en 1979). «Tú estás aquí porque te ha puesto el pueblo con no sé cuántos millones de votos... Yo estoy aquí porque me ha puesto la Historia, con setecientos y pico años. Soy sucesor de Franco, sí, pero soy el heredero de 17 reyes de mi propia familia. Discutimos si OTAN sí u OTAN no, si Israel o si Arafat, si Armada es bueno o peligroso. Y como no veo que tú vayas a dar tu brazo a torcer, la cosa está bastante clara: uno de los dos sobra en este país. Uno de los dos está de más. Y, como comprenderás, yo no pienso abdicar». (Pilar Urbano relata que cuando Suárez oye la palabra abdicar, él mismo dice que sería el mayor fracaso de todos sus empeños y que, llegados a este punto, lo mejor es disolver las Cortes para que el pueblo hable, ya que no cuenta con el apoyo del Rey ni con parte de su partido, y sí con la animadversión de la oposición. El Rey le responde que eso sería una locura y que se niega a disolver las Cortes).
¿Plantea el Rey a Adolfo Suárez la dimisión?
En realidad le dice que no puede impedir que dimita, pero que disolver las Cámaras supondría un nuevo parón nacional, con la crisis económica que había. «Aquí lo que hace falta es un gobierno fuerte, cohesionado, que cuente con una mayoría estable y que gestione. Por tanto, no voy a firmar el decreto de disolución». La bronca crece y crece cuando el presidente recuerda al Rey que, según la Constitución, la disolución no corresponde al jefe del Estado y que éste no puede negarse a firmarla.
Con la Constitución como arma arrojadiza...
Y el Rey, entonces, comete una indiscreción al recordar a Suárez que también el artículo 115 advierte que no se podrán «disolver las Cortes si está en trámite una moción de censura». Nadie había hablado de moción de censura. Se le escapó inconscientemente lo que le daba vueltas por la cabeza: una dimisión repentina invalidaría el plan de derrocarle por la vía intachablemente parlamentaria de la moción de censura. Y una disolución dejaría la Operación Armada en papel mojado. Por tanto, el Rey no quería que Suárez dimitiera todavía, ni disolviera las Cortes. Y de manera entre infantil y desesperada le dice a Suárez que no piensa firmar, que se irá de viaje, que se pondrá enfermo... La discusión subía y subía de tono. Llegaron a alzarse la voz con tal rudeza que el perro del Rey, Larky, un pastor alemán, tumbado en la alfombra del despacho real, comenzó a ladrar y, excitado, se arrojó contra Suárez. «Casi me muerde los coj...», me contó Suárez tiempo después. El Rey saltó y sujetó al perro. Más allá de esta anécdota, Suárez le leyó la cartilla al Rey, el hombre que lo había elegido para, juntos, hacer Historia.
23 de enero. El Rey precipita su regreso a Madrid. Está de cacería, pero cuatro tenientes generales se han presentado en Zarzuela.
Cuatro y un almirante. Los tenientes generales Elícegui, Merry Gordon, Milans del Bosch y Campano López, de las regiones de Zaragoza, Sevilla, Valencia y Valladolid. Desde Zarzuela avisan al Rey, que tiene que suspender la cacería. Por cierto, los compañeros de montería se indignan con el Rey porque el helicóptero ahuyenta las piezas. Estos generales están pensando un golpe a la turca. Ya habían enviado una carta a Zarzuela, por el conducto reglamentario, como me dijo el general González del Yerro. Al no obtener respuesta, se presentan en Zarzuela. Entra el Rey, jefe y compañero de armas, y cuando comienzan con la retahíla de quejas, les dice: «Un momento, yo soy el Rey. El Rey reina, pero no gobierna. Decídselo al jefe de Gobierno». Llama a Suárez. En un rato está en Zarzuela. «Realmente estos que hay dentro quieren verte a ti». Y don Juan Carlos se ausenta. Nadie se sienta y Suárez advierte a los entorchados que Zarzuela no es el sitio para hablar; que si quieren, él los recibe en Moncloa, que es la sede del presidente de Gobierno.
Y aparece la primera pistola.
Milans dice a Suárez que por el bien de España debe dimitir ya, cuanto antes. Y es cuando Suárez pide al luego golpista que le dé una razón para ello. En ese momento, Pedro Merry Gordon saca del bolsillo de su guerrera una pistola Star 9mm, se la pone en la palma de la mano izquierda y mostrándola dice al presidente: «¿Le parece bien a usted esta razón? ». El Rey, en la escalera, le advierte: «¿Te das cuenta de hasta dónde me estás haciendo llegar?». Y le reitera que la solución para evitar el golpe militar pasa por un cambio de Gobierno.
Dos últimas fechas para olvidar esta tragedia en las relaciones de los dos parteros de la Transición. 27 de enero, con el golpe en puertas.
Suárez acude a Zarzuela para comunicar al Rey que tira la toalla, que se va. Antes almuerza con los Reyes. Al acabar, suben los dos al despacho. «¿Qué es eso tan importante que tienes que decirme?», inquiere el Rey. «Que me voy, señor. Sí, he pensado muy seriamente que debo irme. Irme y, como decía Maura, que gobiernen los que no me dejan gobernar». El Rey escucha en silencio, sin mover un músculo. Con pose de rey, no de amigo. Asiste, impávido, a la explicación de Suárez, que se queja de tener el enemigo dentro. Él ya sabe, como me dijo años después Sabino, que estaba en marcha una moción de censura movida y encabezada por Armada. Gente de su partido, como Herrero de Miñón, participa activamente. Piensa que con su dimisión podrá desactivarla. Pero Armada se veía ya como presidente de un gobierno de concentración, una operación que comenzó a trazarse en Zarzuela en julio de 1980. Ya hablaremos luego de esto...
¿El Rey no hizo el menor amago pidiéndole que siguiera?
En absoluto. Descuelga el telefonillo interior y llama a Sabino: «Sabino, sube, sube inmediatamente». Cuando llega, don Juan Carlos le suelta: «Sabino, que éste se va». Ni un abrazo, ni un gesto. Como si se sintiera liberado. «¿Qué hay que hacer ahora? ¿Qué pasos? Es la primera dimisión de un presidente en democracia», pregunta al fiel secretario. Punto y final. Al día siguiente, el 28, Suárez lleva la carta de dimisión a Zarzuela. Su publicación en el BOE se retrasa durante semanas. El acto de Suárez de dimitir por sorpresa tiene enormes consecuencias porque deja a los golpistas, militares y civiles, sin argumentos para la sublevación.
Última fecha. 24 de febrero de 1981. Horas después de acabar el secuestro de Tejero. Suárez se presenta en Zarzuela.
Suárez, tras ser liberado, es informado por Francisco Laína de que ha sido Armada quien ha arreglado la liberación de los secuestrados y de que el mismo Armada había estado metido en el golpe hasta las cejas. Ya en Moncloa, se encierra con sus colaboradores directos Arias-Salgado y Meliá, y les pide un informe técnico urgente para revocar su dimisión. La investidura de Calvo-Sotelo, interrumpida por Tejero, se reanudará el día siguiente, 25, a las seis de la tarde. El cese de Suárez aún no se ha publicado en el BOE. «Hay mucho que limpiar, apuntalar, poner coto a los que quieren quitarnos la libertad. Si legalmente puedo, volveré. Eso sí, respaldado por la más Grosse Koalition que pueda constituir», dice a sus íntimos.
Y acto seguido, va a Zarzuela a hablar con el Rey. Por llamarlo cortésmente.
Es el enfrentamiento más duro, durísimo, que Suárez tiene con el Rey. Se lo contó a muy pocas personas recién ocurrido, y 12 años después lo revivía con las mismas palabras. Leo a partir de la página 701 de mi libro: «Arriba, en la puerta, me espera Sabino. Me da un abrazo. Yo se lo tomo. Al que no se lo puedo tomar es al "Otro". Entro en el despacho del Rey. Está vestido de uniforme. Es mediodía. Tiene allí a su perro Larky, el que me atacó la otra vez. Estamos solos, le tuteo. -Nos la has metido doblada.
-¿De qué me hablas?
-Hablo de que, alentando a Armada y a tantos otros, jaleándolos, dándoles la razón en sus críticas, diciéndoles lo que querían oír de boca del Rey, tú mismo alimentaste el dichoso malestar militar (...) Sabes cómo entre el Guti (el general Gutiérrez Mellado), Agustín (Rodríguez Sahagún) y yo hicimos trigonometría para desplazar al quinto moño a los generales golpistas, a los que tú a la semana siguiente recibías; y cómo me opuse al traslado de Armada.
-Pero ¿tú te das cuenta de lo que dices... y a quién se lo dices?
-Sé demasiado bien a quién se lo digo. Esta situación la has provocado tú.
-Noooo. Al revés, la has provocado tú y la he evitado yo».
O sea, que Suárez acusa al Rey de promover el golpe de Armada.
Para Suárez está clarísimo ya en ese momento que la Operación Armada nace en Zarzuela y que el alma es el Rey: que don Juan Carlos es el muñidor para que Armada sea el presidente de un gobierno de concentración. Incluso que el mismo Rey conocía el Gobierno que el golpista tenía preparado. Un Gobierno en el que, entre otros, Felipe González iba de vicepresidente. En el transcurso de esa conversación con tono elevadísimo, Suárez alaba el comportamiento digno del «pobre Guti, un anciano, cuatro huesos», y critica, en cambio, al «otro», «a gatas debajo del escaño», refiriéndose al presidente a punto de ser investido, Calvo-Sotelo. Pero el clímax de la pelea verbal se alcanza cuando Adolfo advierte al Rey lo siguiente: «Quiero revocar mi dimisión. Traigo un estudio jurídicoconstitucional del proceso...». Y saca el folio del bolsillo y lo despliega ante el Rey. Le anuncia que piensa hacer depuraciones en el Ejército, llegando hasta donde haya que llegar. «Me estás amenazando, so cabrón? ¿Te atreves a hablarme de responsabilidades a mí? ¿Tú... a mí? Mira -le dice el jefe del Estado-, ni tú puedes retirar ya la dimisión ni yo voy a echarme atrás en la propuesta de Leopoldo. ¿Todavía no te has enterado de que ha sido a ti a quien le han dado el golpe? A ti, a tu política, a tu falta de política, a tu pésima gestión. ¿Responsabilidades? ¡Tú eres el auténtico responsable de que hayamos llegado a esto!». El rifirrafe entre los dos continúa y se despeña hasta el punto de que don Juan Carlos le dice: «O te vas tú o me voy yo», no sin recordarle que no podrá formar ningún gobierno de unidad «porque nadie va a querer ir contigo... Políticamente estás muerto. No revoques tu dimisión. No intentes volver. Tienes que saber poner punto y final a tu propia historia». Viéndolo así, en pie, con el uniforme de capitán general y al otro lado de la mesa, Suárez se da cuenta, según él mismo contaba después, de que ese señor imponente que tiene delante es el Rey. «Junto los talones, doy un cabezazo, paso al usted y le presento mis excusas: "Disculpe, Señor, me he excedido"». Larky, el perro, esta vez no atacó al indignado visitante.
Pilar, esto que usted cuenta, desconcertante por la gravedad de las acusaciones pronunciadas por Suárez, así como por las que el jefe de Estado dirige al presidente dimisionario, lo tendrá muy contrastado...
No me hubiese atrevido a escribirlo si no hubiera tenido varios testigos y confidentes de Adolfo Suárez. (Efectivamente, en el apéndice de notas se citan las fuentes con nombres y apellidos.)
Perdóneme que le insista más sobre sus fuentes, porque la gravedad de su narración lo exige...
Como están documentadas en el libro, no tengo ningún problema. He hablado con decenas de personas, y no una, ni dos, ni tres veces. Algunos de los trances sobre los que escribo me los han ratificado Aurelio Delgado Lito, el cuñado de Suárez e íntimo ayudante, y colaboradores inmediatos del presidente como Antonio Navalón, Eduardo Navarro, Jaime Lamo de Espinosa, José Pedro Pérez-Llorca, Rafael Arias-Salgado, Francisco Laína... Lito me recordaba: «Me acuerdo que eran las cinco de la madrugada, y tú seguías hablando con Adolfo en Galicia, en un hotel, pese a que unas horas después él tenía una entrevista política importante». Suárez era noctámbulo y si por la noche pegaba la hebra en confidencias, contaba cosas, sobre todo a los que nos veía interesados en asuntos como el 23-F, sobre el que yo escribí un libro, Con la venia, yo indagué. Adolfo iba dando pistas, claves. Tengo escrito un capítulo sobre el GAL, que no he incluido en el libro... Adolfo era un hombre de Estado, ante la idea de que por él pudiera sobrevenir un golpe, no lo dudó, se fue; y cuando ocurrían cosas turbias en torno al Monarca y alguien quiso aprovecharse o apalancarse en el Rey, Adolfo saltaba.
¿Quién era más hombre de Estado, Suárez o don Juan Carlos?
Si Adolfo hubiese sobrevivido a todos los golpes morales que le asestaron, podría haber llegado a ser el único candidato a la República capaz de competir con Felipe VI. Aunque su esencia era republicana, hizo una especie de voto de lealtad al Rey desde el republicanismo nato de su padre y de su madre. Creía en el chusquerismo: que desde abajo se puede llegar hasta arriba, si se trabaja; y que un rey tiene que estar sometido a una disciplina constitucional. Déjeme decirle lo siguiente sobre las fuentes de mi libro, con datos que he ido recopilando durante años. Adolfo no ha sido un bocazas ni un voceras, pero en ocasiones se ha desahogado. Sobre todo, no ha querido que la Historia se escribiera mal. Por eso escribió su 'Yo disiento de la sentencia del 23-F'. Él me dijo más de una vez: «No dejes que te equivoquen, Pilar, eso no fue así». Allí, en su despacho de la calle Antonio Maura, en Madrid, hemos tenido conversaciones larguísimas y relajadas, explayándonos con la confianza de la amistad. Con su hija Marian cerca, que le advertía «Papá, papá...» para que no contara de más. Él, con su simpática picardía, decía: «No, aquí con ésta puedo, ésta es del Opus».
Sé que su libro es mucho más que el 23-F y sus circunstancias, que en él habla de episodios llamativos en los prolegómenos de la Transición, como el día en que el Rey se atrevió a echar al presidente Arias, o aquel momento en el que Suárez legaliza el PCE y don Juan Carlos, curiosamente, está en París.
Claro, el libro abarca bastante más, pero usted quiere hablar del 23-F y de sus lados oscuros.
Un poco más. Una aclaración: ¿Qué diferencia hay entre la Operación Armada y el 23-F?
El golpe de Armada, el golpe de timón o de gobierno, presidido por él, tendría que haber acabado en el momento en el que don Juan Carlos comienza a hacer consultas para sustituir a Suárez. Por fin, se decide por Leopoldo Calvo-Sotelo, pero tiene enormes dudas. Tantea a Lamo de Espinosa, a Pérez Llorca, a Rodríguez Sahagún. En realidad, cualquiera menos Leopoldo. Hasta que Leopoldo le soluciona la papeleta. Convence al jefe del Estado diciéndole que él es el hombre de la derecha que busca, bien visto por el empresariado; que sacará adelante el ingreso en la OTAN, el gran marrón del Rey ante los EEUU; la LOAPA para armonizar el tiberio de las autonomías; que tranquilizará a los militares, porque al fin y al cabo su apellido es Calvo-Sotelo. Además, ha sido elegido por el partido, la UCD, que en las elecciones del 79 sacó más de 6.200.000 votos. No hay duda de que la sustitución con Calvo-Sotelo, y no a través del montaje Armada, es constitucional. El Rey ve que puede tener una salida fácil, libre de Suárez, y sin correr tantos riesgos como con Armada; y es cuando abandona la Operación Armada. Estamos hablando del 10 de febrero de 1981, a 13 días del golpe. Hasta ese momento, la Operación Armada no tenía nada que ver con el 23-F. Terminaba ahí.
Pero el golpe se produce.
El 23-F, como le digo, no debería haberse producido. Pero a Armada el Rey le había puesto los patines, y ya no quiere parar. Y se produce el recurso a Tejero, que es un autor por convicción. De hecho,Jordi Pujol y Marta Ferrusola, su esposa, hacen los honores de despedida a Armada, que viene a Madrid desde su destino en Lérida. Los Pujol comentan al general que Calvo-Sotelo será el nuevo presidente, y Armada deja caer un enigmático «ya veremos». Lo está diciendo el día 9 de febrero. En las fechas siguientes, Armada se ve no sé cuántas veces con el Rey: el 10, el 11, el 12, el 13. En la agenda de Armada aparece todo eso pormenorizado. Sabino, que ya se da cuenta de que Armada está lanzado, empieza a cerrarle las puertas de palacio. El día 13 de febrero, el Rey y Armada tienen una conversación tan importante y grave que don Juan Carlos aconseja a Armada que vaya a contarle a Gutiérrez Mellado todo eso de que Leopoldo no es la solución para calmar la división del Ejército. Mellado manifestaría luego que le dieron ganas de detener a Armada por todo lo que le dijo. A partir de ese momento podemos decir que el Rey ya se sacude de las manos el tema Armada y sigue la senda de Leopoldo, con un Gobierno de UCD.
Pero Armada, como usted decía antes, «tiene puestos los patines».
Armada está motivado, Armada quiere ser presidente, ayudado por el CESID con el comandante Cortina al frente de la operación. Si el Rey está o no está en el 23 de febrero, si está enterado o no... Hay cosas llamativas, raras, anómalas. Que los hijos del Rey no vayan ese día al colegio, como tampoco fueron al colegio los hijos de los americanos de Torrejón, que le dijeran al médico de Zarzuela que ese día estuviera en Palacio desde por la mañana, que cierta vedette, Bárbara Rey, declarara, ¡vaya usted a saber si es cierto!, que el Rey la llamó diciéndole, «oye, el lunes, 23, procura no ir a recoger al colegio a los niños, porque puede pasar algo...». Y otras curiosas coincidencias. Igual que no se entiende lo de Osorio diciéndole a Fraga en el Congreso, en pleno golpe, «Manolo, baja y dile a Tejero que llame a Armada». ¿Por qué quiere llamar Osorio a Armada? ¿Qué sabe él? O, también, que de los siete padres de la Constitución, cinco conocieran en qué consistía la Operación Armada y que durante los acontecimientos del 23-F en el Congreso estuvieran relativamente tranquilos en sus escaños, leyendo o prestando sus abrigos a los rehenes de oro. Leían tranquilamente Gregorio Peces-Barba, Miguel Herrero, Gabi Cisneros, Jordi Solé Tura y Fraga, padres constituyentes, también estaban en la lista de Gobierno de Armada. Al Rey, en cualquier caso, la actuación de Tejero le resultó antiestética, irreflexiva, repugnante por la violencia de los tiros... Eso no era presentable. Lógicamente, yo tengo que pensar que el Rey no estaba en el 23-F; otra cosa es que, bueno, Armada sí que habla con el Rey ese día, aunque luego en los juicios se quiso borrar la interlocución del Rey esa noche. No aparece en las actas, como si se hubiera pasado un típex: en lugar del Rey aparece Sabino.
Lo que queda meridianamente claro en su libro es que la gestación de la Operación Armada, que deriva en el golpe de Estado del 23-F, pasa por Zarzuela.
Sale de Zarzuela y sigue en Zarzuela desde julio del 80 hasta la segunda semana de febrero de 1981. Yo dejo al Rey fuera del golpe del 23-F. Pero sí digo que, si esa noche Armada se hubiese llegado a entender con Tejero, y Tejero le hubiese dejado pasar, como me decía Pablo Castellano, «en esa situación, bajo la amenaza de las metralletas, todos hubiésemos aceptado cualquier solución que no fuese una junta militar». Y mucho más si todo se anunciaba en nombre del Rey, que es como Tejero entró en el Congreso: «¡Paso, en nombre del Rey!».
De hecho en su relato de aquel día pone nombre al Elefante Blanco, la máxima autoridad militar...
Lo dice Sabino. El Sabino de los últimos tiempos, que no estaba gagá en absoluto. Con el que fuera secretario y luego jefe de la Casa Real mantengo unas veintitantas conversaciones, en las que se va viendo su evolución en cuanto a libertad verbal. Sabino va contando cada vez más, sobre todo si tú tienes la mitad del billete; entonces él te completa la otra mitad. Igual que Suárez, tenía un deseo imponente de ser honesto. Si no le preguntabas, no te contaba; pero si le preguntabas, sí te contaba, y te contaba la verdad; yo no sé si toda, pero creo que casi toda...
Hablábamos del Elefante Blanco...
Le pregunté a Sabino por el famoso tema del Elefante, y me confesó que don Juan Carlos metió la pata en el libro de Vilallonga (una biografía del Rey, basada en varias conversaciones con el protagonista), cuando dijo que él «sabía, desde el primer momento, quién era el Elefante Blanco». Suárez también dijo que «sólo dos personas saben quién era el Elefante Blanco, y yo soy una». Si Suárez lo sabía, y desde luego él no lo era, y el Rey también lo sabía, según él mismo le dijo a Vilallonga, y está en la edición francesa y en la inglesa. Ergo... Después, en la versión española eso se corrigió, porque se hubiese tenido que reabrir el sumario del 23-F. El Rey también decía en la primera edición, la francesa, que él habló con Armada varias veces esa noche. En fin, hay un momento en el que Sabino me dice que, en el supuesto de que, tomado el Congreso, Armada hubiera conseguido proponer su Gobierno de concentración, y hubiese sido necesaria la presencia de una autoridad superior al nuevo presidente del Gobierno y que ratificara moralmente su elección, en ese caso... el Elefante Blanco sólo podía ser el Rey.
Me ha sorprendido el papel de Sabino en el arranque de la Operación Armada. En julio de 1980 habla de Armada como presidente alternativo a Suárez; en cambio, el...
Porque se dio cuenta pronto de que la Operación Armada desembocaría en una junta militar.
Pronto... o tarde, porque Fernández Campo conoce la Operación Armada desde julio de 1980, en el momento en el que el comandante Cortina, del CESID, expone al Rey cómo tendría que llevarse a cabo el golpe de timón para cambiar a Suárez por un independiente. «Todo dentro de la legalidad», pedía el Rey, según su libro.
Cortina se inspira en la Operación De Gaulle y pretende hacer lo mismo en España, con una gran coalición de partidos que apoyen a un hombre independiente. Plantea dos candidatos apartidistas, como posibles presidentes: un civil, José Ángel Sánchez Asiaín, y un militar, Alfonso Armada. Sabino está convencido de que el presidente en aquella situación tenía que ser militar, y que ese hombre era Armada.
Tres nombres propios más: Carlos Ollero, Jaime Carvajal y Urquijo, y Paddy Gómez Acebo.
Carlos Ollero, catedrático de Teoría del Estado y de Derecho Constitucional, hombre próximo al PSOE, es el encargado de elaborar un informe sobre la licitud de investir a un candidato extraparlamentario. Había sido senador real. A mediados de agosto de 1980, ese informe llega a Armada, no a Zarzuela o Marivent. Y Armada se lo envía a Sabino para que lo entregue al Rey. Ahí se indicaban dos vías: una, la de la moción de censura, con un candidato alternativo, su propuesta al Rey y la posterior investidura de éste si conseguía los votos de los dos tercios de la Cámara; y otra, no constitucional, por la que el Jefe del Estado, «dadas las graves circunstancias nacionales», propondría a la Cámara un presidente no parlamentario para que fuese investido por los diputados, y que en torno a él se nucleara un gobierno de unidad nacional. Un calco de la Operación De Gaulle, que luego tomaría cuerpo en la Operación Armada.
Ollero era simpatizante socialista y Felipe González también simpatizaba con la movida anti-Suárez...
Tanto que estaba dispuesto a entrar en el Gobierno de Armada. Enmi libro cuento el almuerzo que en el segundo semestre del 80 tieneSabino con Felipe, Peces-Barba y Múgica. Le preguntan sobre los rumores de golpes. Decían saber que, al menos, había dos dispositivos golpistas, el de Tejero con la banda borracha y el de los generales. Según mis fuentes, González dejó claro que prefería esperar a las elecciones, previstas para 1983; pero que, como político con sentido de Estado, estaba dispuesto a meterse debajo del paso, y arrimar el hombro en un Gobierno de concentración que presidiera otro, por supuesto no Suárez. Entonces Sabino se mojó y lanzó en ese almuerzo el nombre de Armada, a lo que Felipe respondió que la figura de Armada, aunque personalmente no lo conocían, podría ser bien aceptada por ellos, por ser quien era.
¿Qué papel juegan en su relato Ignacio, Paddy, Gómez Acebo, hermano de Luis, cuñado del Rey, y Jaime Carvajal y Urquijo?
Paddy Gómez Acebo, duque de Estrada, era presidente del Instituto Gallup en España. El Rey y él se tenían gran confianza. Un día de aquel invierno de 1980, don Juan Carlos le confiesa que la única manera de reconducir la situación de España era formando un gobierno de coalición o de concentración nacional, presidido por un independiente, ajeno al Mundo político, que gobierne con energía, con firmeza. El Rey llama a Sabino para que explique la envoltura legal de la operación y cuando éste acaba, Gómez Acebo, que al principio se quedó bloqueado no dando crédito a lo que estaba escuchando allí, en palacio, por fin suelta lo que piensa: «Lo mío no es una opinión, es una definición: eso se llama primorriverismo, y me permito recordarle a Su Majestad lo que le pasó a su abuelo, Alfonso XIII, al colocar a un general para reconducir la situación de España ». Esa misma tarde, y con idénticos términos, el Rey explica su plan a su amigo y compañero de colegio Jaime Carvajal y Urquijo, que le dice exactamente lo mismo que el duque de Estrada: «Todo eso se parece demasiado a lo que hizo vuestro abuelo nombrando a Primo de Rivera». Jaime Carvajal ha tenido un detallazo de confianza conmigo: me dejó un buen lote de páginas de su diario, muy ilustrativas.
¿Y no le asusta que todas sus fuentes, las vivas, claro, se echen atrás y le desmientan ante la fuerza de sus acusaciones?
Yo no acuso. Yo investigo e informo de unos hechos históricos que nos conciernen y que estaban desfigurados, tergiversados, mal historiados. Artículo 20 de la Constitución: el derecho a obtener y transmitir información veraz. Siempre puede haber una operación desde el gran poder influyente de la Zarzuela para silenciar mi libro... Más que por decisión del Rey, por celo excesivo de sus edecanes y cuidadores. Sinceramente, yo no he pretendido ir contra nadie. Pero a mi edad no sería honesto ocultar la verdad. Yo pienso que el periodista no sólo tiene que contar historias, tiene que contar la historia verdadera. ¿Entera? No, siempre queda mucho más. No se llega a todo. Entiendo que habría que volver atrás para desentrañar la historia oculta de muy altos protagonistas, con medallas colgadas por tales y cuales acciones, que no las habían merecido porque, sencillamente, ellos no habían sido «los héroes».
¿A quién se refiere? ¿A su Majestad el Rey?
Bueno... la gran desmemoria de Suárez no sólo ha beneficiado al Rey, también a Felipe González, a Osorio, a Fraga, a Herrero de Miñón, a Segurado y a todos los comparsas de la Operación Armada, militares, empresarios, periodistas... Yo he podido poner negro sobre blanco determinados episodios que permanecían brumosos porque he tenido acceso a ciertos documentos, anotaciones y diarios de Armero, de Carvajal, de Eduardo Navarro, del propio Suárez; o porque testigos de primera fila como Martín Villa, Lamo de Espinosa, Arias Salgado, Landelino Lavilla, Santiago Carrillo han querido contarme cómo fue la legalización del PCE, quién estimuló y quién puso palos en las ruedas de la Constitución... Si no, yo hubiese seguido creyendo que el Rey fue «el motor del cambio». Y es cierto que el Rey dio su venia al cambio de la dictadura a la democracia. Él tenía todos los poderes heredados de Franco, y no había Constitución que le constriñese: podía haber dicho que no. Ahora bien, en importantes momentos más que motorizar metió el freno.
Durante la legalización del PCE se fue a París...
Se fue a París. Doy noticias de 11cartas del Rey a Suárez. Sobre esto del medallero no siempre meritado, me rechina escuchar y leer el tópico de que «el Rey nos salvó del golpe». El Rey nos salvó in extremis de un golpe que él mismo había puesto en marcha, no queriendo que fuera un golpe, queriendo una solución fraguada en el Parlamento; pero Suárez le advertía: «¡Esto es un golpe!».
Traiciones, miserias, héroes que, según usted, no lo son... ¡para echarse a llorar!
Sí, también el Rey se echó a llorar en la madrugada del 23 al 24 de febrero. Se narra en 'La gran desmemoria'. Sabino me lo contó varias veces. El Rey ya ha dado el discurso en televisión en la medianoche del 23-F al 24-F. Tejero continúa en el Congreso con sus guardias civiles. De pronto, don Juan Carlos rompe en sollozos. «Sollozaba, recordaba Sabino, como si se le hubiera roto un juguete. No, más que un juguete: el gran juguete, la Corona. Fue un momento en el que el Rey no sabía cómo acabaría aquello, qué reacción militar podría haber, él había tenido muchas conversaciones con gentes diversas, se habían prometido carteras, estaba formado prácticamente un Gobierno... ¿Quiénes iban a callar? ¿Quiénes iban a hablar? ¿Qué se iba a decir...?». Era de madrugada. Todo incierto. Hacía frío físico en la Zarzuela. A las 11 o las 12 de la noche habían apagado la calefacción en el edificio. Es entonces cuando el Rey se pone una cazadora negra, la de piloto, no sé por qué no su guerrera militar con la que había grabado el mensaje. Quizás el subconsciente... En la gaveta de su mesa de despacho tenía una pistola. En aquel momento, según me contó Gómez Acebo, la puso encima de la mesa, y luego se la metió en el cinto.
¿Suárez debería haber sido nombrado Duque del Olvido?
Y de la lealtad. Por no contar los servicios de lealtad que hizo al Rey. Suárez decía que tenía que «proteger al Rey del Rey mismo», de sus campechanías, de su verbosidad, porque lgún malintencionado podía tirarle de la lengua y grabarle diciendo cosas inconvenientes, incluso peligrosas...
No entiendo.
La historia del Rey y su reinado no termina el 23-F. Podríamos decir que casi empieza otra vez, ¿no? Y empieza, página nueva, con los socialistas, largos gobiernos en los que ocurren muchas cosas en España y en el extranjero con relación a España. Lo insinúo en el epílogo cuando sugiero que alguien quiso blindarse en el Rey tomando precauciones y diciendo: bueno, yo quiero defender al Rey, pero si a mí me tiran al foso difícilmente voy a poder defenderle. En esos momentos hay un patriota que sale a proteger al Rey: Adolfo Suárez.
Sigo sin entender a qué se refiere.
¿Quiere usted que se lo diga más claro? Suárez salió del Gobierno sin Toisón. El Rey se lo concedió muchos años después...
¿Por otros servicios?
Servicios legítimos, legales y patrióticos prestados por Suárez. Y el Rey lo sabe.
Intuyo que lo contará en su próximo libro...
Mire, le estoy hablando de..., pero, por favor, apague la grabadora.

sábado, 29 de marzo de 2014

La Policía impide a la coordinadora 25-S manifestarse contra la Monarquía juancarlista

MADRID.- La Policía Nacional ha impedido que se celebrase anoche en Madrid la concentración convocada frente al Congreso de los Diputados por la coordinadora 25-S para pedir la abolición de la Monarquía juancarlista, dado que el acto no había sido comunicado a Delegación del Gobierno y, por tanto, era ilegal.

Un dispositivo policial habría procedido a desalojar a los manifestantes, varias decenas de personas que portaban una pancarta con el lema: "Jaque a la monarquía" y gritaban: "la voz del pueblo no es ilegal" y "España mañana, será republicana".
Aunque la concentración estaba convocada en un principio en la Plaza de Neptuno, se fue desplazando espontáneamente hasta la Plaza de las Cortes donde la Policía había procedido a colocar vallas en torno a la fachada del Congreso.
La Coordinadora 25-S, que toma el nombre del 25 de septiembre de 2012, cuando se produjo el primer "rodea al Congreso", no sólo pide la abolición de la monarquía, también critica "la represión" que, a su juicio, quiere neutralizar los movimientos populares.
Además los concentrados exigieron la libertad del único joven que queda en prisión tras los disturbios del pasado sábado, día 22, en las Marchas por la Dignidad.

Un detenido

Una persona habría sido detenida ayer en Madrid por atentado contra un agente de la autoridad tras la concentración.
Varias decenas de personas habrían permanecido en una de las aceras de la plaza de Neptuno durante cerca de una hora.
Después, los manifestantes se habrían disgregado por el paseo del Prado cercados por un fuerte dispositivo policial.

jueves, 27 de marzo de 2014

Don Felipe pide una economía que no deje en la cuneta a quienes les va peor

MADRID.- El Príncipe ha expresado hoy su apoyo a los jóvenes empresarios, que trabajan con "coraje" por una economía "que necesita urgentemente crecer y crear empleo", y ha pedido la colaboración de todos para ayudar a "animar a los mejores y no dejar en la cuneta a los que les va peor o tienen menos oportunidades".

Los Príncipes de Asturias han presidido en un céntrico hotel madrileño la entrega del XIV Premio Nacional Joven Empresario, con el que se ha distinguido a Alicia Asín Pérez, responsable junto a David Gascón de Libelium Comunicaciones Distribuidas, una sociedad con 30 empleados creada en Zaragoza en 2006 que se dedica a diseñar y fabricar tecnología para el desarrollo de redes inalámbricas.
Don Felipe, quien ha destacado que Alicia es la primera mujer que recibe este premio, ha animado a facilitar la labor de los jóvenes empresarios, con una "dimensión social evidente", y ha considerado fundamental para la economía española y para el progreso del país poner las condiciones y retirar las "trabas innecesarias" para que cada vez haya más pequeñas empresas que se hagan medianas.
De este modo, las pymes podrán adquirir "solidez y capacidad suficiente para moverse con fuerza por el mercado global", así como dedicarse con "visión solidaria" a "la innovación permanente, a la colaboración en red, a la responsabilidad social corporativa", ha argumentado el Heredero de la Corona.
En este contexto, ha advertido de que no solo los empresarios, sino todos -desde centros académicos hasta medios de comunicación- deben involucrarse en ayudar a que la sociedad "tenga cada día mayor capacidad transformadora", rigor "para ser más eficientes y responsables" y "sensibilidad para animar a los mejores y no dejar en la cuneta a los que les va peor o tienen menos oportunidades".
Tras agradecer a la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios (CEAJE) -que celebra su 30 aniversario- tanto su trayectoria como la organización de los premios, ha recalcado la importancia de "actuar con el mejor espíritu emprendedor y solidario, con la mira puesta en la plena superación de la crisis económica, favoreciendo el crecimiento y la necesaria generación de empleo".
Además del galardón recibido por Libelium, que ya vende su tecnología en 75 países, el jurado de esta XIV edición ha concedido accésit en distintas categorías a cuatro empresarios de menos de 40 años: Manuel Lolo Aira (Applied Mass Spectrometry Laboratory), Verónica Pascual (ASTI), Cristina Fernández de Ana Porte (Hifas da Terra) y Guzman Veiga (Ingeniería I-Lanza).

miércoles, 26 de marzo de 2014

La coordinadora 25S convoca el sábado una marcha contra la monarquía no comunicada a Delegación de Gobierno en Madrid

MADRID.- La Coordinadora 25S ha convocado este sábado en Madrid aprovechando el "impulso" de las Marchas de la Dignidad una manifestación, no comunicada a la Delegación del Gobierno, para pedir la abolición de la monarquía.

   En su manifiesto, han señalado que la situación que las políticas del Gobierno español, la monarquía parlamentaria y la troika "están imponiendo a la mayoría de la población es de auténtica emergencia social".
   "Hemos aprendido a organizarnos, a luchar codo con codo, con objetivos concretos y método, a ejercer la solidaridad. Es la única manera de conseguir la victoria. Es el momento de poner en marcha un movimiento popular tan amplio y poderoso que impulse las construcciones de los procesos constituyentes-destituyente que nos garanticen una auténtica democracia y Justicia social", han señalado.

lunes, 24 de marzo de 2014

El Rey, emocionado y con "gran pena" tras visitar la capilla ardiente de Adolfo Suárez

MADRID.- El Rey don Juan Carlos ha mostrado su "gran pena" tras visitar la capilla ardiente del expresidente Adolfo Suárez en el Congreso de los Diputados. El jefe del Estado ha permanecido una media hora junto a la Reina en la sede parlamentaria, a la que también se ha acercado la infanta Elena para trasmitir su pésame a la familia del expresidente.

   A su salida del Palacio de la Carrera de San Jerónimo y antes de montarse en su coche, visiblemente emocionado, el Rey sólo ha pronunciado tres palabras a petición de los informadores: "Una gran pena", ha dicho antes de montarse en su vehículo. En los asientos traseros se han sentado Doña Sofía y Doña Elena.
   El presidente del Congreso y el Senado, Jesús Posada y Pío García Escudero, así como el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y su esposa Elvira Rodríguez, han salido al patio del Congreso para despedir a los Reyes y a la infanta.
   El Rey ha impuesto este lunes al expresidente del Gobierno Adolfo Suárez el collar de la Real y Distinguida Orden España de Carlos III como muestra de su "real aprecio", según se recoge en el decreto publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
   "Queriendo dar una muestra de Mi Real aprecio al excelentísimo señor don Adolfo Suárez González, presidente del Gobierno y duque de Suárez, a propuesta del presidente del Gobierno y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 24 de marzo de 2014, vengo en concederle, a título póstumo, el Collar de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III", recoge textualmente el BOE, firmado por Don Juan Carlos y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
   El Consejo de Ministros se ha reunido este lunes de manera extraordinaria en el Congreso para aprobar la concesión de este galardón a Suárez. Después, ha sido el propio Rey quien ha impuesto a título póstumo al expresidente el collar de la Orden de Carlos III, la primera y más alta condecoración civil que se otorga en España.
   En la capilla ardiente instalada en la Cámara Baja, Don Juan Carlos se ha acercado al féretro para colocar el collar, tras lo cual ha rendido honores inclinando su cabeza ante el ataúd. Después se ha acercado a Adolfo Suárez Illana, hijo mayor del presidente fallecido, para hacerle entrega personalmente de la caja con las insignias de la condecoración y darle un abrazo.
   Establecida por el Rey Carlos III en 1771, es la primera y más alta condecoración civil que se otorga en España. Su grado más alto, el Collar, está reservado a los miembros de la Familia Real Española, los Jefes de Estado y de Gobierno y los ciudadanos que hayan tenido durante al menos tres años la Gran Cruz, el segundo grado de la condecoración.
   Se trata de la misma condecoración que se le impuso a título póstumo al primer presidente de la democracia que falleció, Leopoldo Calvo Sotelo, en 2008. También la recibieron el que fuera presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy (2009); los Reyes Harald de Noruega, Abdalá de Jordania y Mohamed VI de Marruecos, el que fuera presidente portugués, Jorge Sampaio, y otros jefes de Estado, entre otros el propio Rey Juan Carlos desde 1962, cuando aún era Infante de España.
   Adolfo Suárez ya contaba con el Toisón de Oro, la máxima condecoración que otorga la Corona de España, concedida en 2007 y otorgada en vida al Duque un año después.

Don Felipe, entristecido: "Hay que agradecerle todo al expresidente"

MADRID.- El Príncipe de Asturias ha abandonado la capilla ardiente donde reposa el féretro de Adolfo Suárez entristecido por la pérdida del primer presidente de la Transición, al que "hay que agradecerle todo".

   En declaraciones a los periodistas al salir del Palacio del Congreso, el Heredero de la Corona ha admitido que la muerte de Suárez es una gran pérdida "muy triste", antes de meterse junto a su mujer en el coche que les ha trasladado a la Cámara Baja.
   Los Príncipes han permanecido unos veinte minutos en el Congreso, donde han dado el pésame a la familia y han dado un último adiós al expresidente.
   Los Príncipes han llegado poco antes de las 15.00  horas de este al Congreso de los Diputados para dar su último adiós al primer presidente de la democracia.
   Tras bajarse del coche, Don Felipe y Doña Letizia han entrado caminando al Patio de la calle Floridablanca, donde esperaban para saludarles el presidente del Congreso, Jesús Posada, y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.
   En el pasillo del Hemiciclo han saludado a los representantes de la Mesa del Congreso y a los portavoces parlamentarios de los grupos. A continuación han dado el pésame al hijo del difunto Adolfo Suárez Illana y al resto de la familia del expresidente, con quienes han estado charlando amigablemente en el escritorio de la prensa, un salón contiguo a la capilla ardiente.
   A continuación, los Príncipes han entrado en el Salón de Pasos Perdidos y han permanecido unos 20 segundos ante el féretro. El Heredero de la Corona se ha santiguado ante los restos de Suárez al inicio y al término de este homenaje, mientras su esposa ha inclinado la cabeza en señal de respeto. Después, los Príncipes se han unido al resto de autoridades y a la familia y han permanecido en pie y en silencio en la hilera de butacas reservadas para ellos en la sala.
   Unos minutos después, los Príncipes han abandonado el Salón, no sin antes inclinar la cabeza ante el féretro de Suárez.
   Don Felipe y Doña Letizia han llegado al Congreso procedentes de Bilbao, donde este mediodía asistieron al funeral por el alcalde de la ciudad, Iñaki Azkuna.
   Los Reyes y la Infanta Elena visitaron la capilla ardiente esta mañana junto al resto de autoridades antes de que el velatorio se abriera, a partir de mediodía, a los ciudadanos. De hecho, la gente que guardaba cola para rendir su último homenaje a Suárez ha seguido desfilando ante el féretro durante la estancia de los Príncipes en el Salón.
   Los Príncipes han llegado a la Cámara Baja casi una hora después que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, de modo que no han coincidido.

domingo, 23 de marzo de 2014

El Rey: "Es la muestra de que podemos superar juntos las grandes dificultades"

MADRID.- El Rey Don Juan Carlos ha subrayado que Adolfo Suárez representa la "muestra" de que "juntos" los españoles son capaces de superar las "grandes dificultades" y alcanzar "con unidad y solidaridad" el "mejor futuro colectivo para todos".

En un mensaje de vídeo grabado y difundido a través de TVE y la web de Zarzuela, Don Juan Carlos ha reconocido que la muerte de Suárez le ha llenado de "consternación y pena". En él el Rey tuvo "un amigo leal" y un "colaborador excepcional" que "en todo momento" tuvo como guía de su actuación su "lealtad a la Corona" y a lo que ésta representa, "la defensa de la democracia, el Estado de Derecho y la unidad y diversidad de España".
Por eso ha afirmado que su gratitud a Suárez es "honda y permanente". Y aunque el dolor por su pérdida es "grande", esta pena --remarca el monarca-- no puede ser "obstáculo" para recordar "uno de los capítulos más brillantes" de la historia de España que, "protagonizada por el pueblo español", el Rey y Suárez impulsaron junto con "un excepcional grupo de personas de diferentes ideologías, unidos por una gran generosidad y un alto sentido del patriotismo".
Un capítulo, ha insistido, que dio paso al periodo de "mayor progreso económico, social y político" de España. Suárez, ha subrayado el Rey, fue un "hombre de Estado" que "puso por delante de intereses personales y de partido" el "interés del conjunto de la nación española".
Vio con "clarividencia y gran generosidad" que el "mejor porvenir de todos pasaba por el consenso" sabiendo "ceder en lo accesorio, si ello era necesario" para lograr" grandes acuerdos en lo fundamental", ha recordado. "La superación de la fractura política y social que vivió la sociedad española en el siglo XX fue su objetivo prioritario, como lo fue también el mío", ha asegurado el monarca.
"En ese empeño, Adolfo Suárez dio lo mejor de sí mismo" y "trabajó sin descanso para lograr la mejor articulación de la diversidad de España, y la recuperación de la legítima posición de nuestro país en el escenario internacional", ha añadido el Rey.
El jefe del Estado ha concluido su "emocionado recuerdo" a Suárez enviando "en estos tristes momentos" todo su "cariño" a sus hijos y a toda su familia.

Muere Adolfo Suárez, ex presidente del Gobierno de España

MADRID.- El expresidente del Gobierno Adolfo Suárez ha fallecido en Madrid a los 81 años de edad, según ha informado el portavoz de la familia, Fermín Urbiola.  El expresidente será enterrado en la Catedral de Ávila, hasta donde se llevarán los restos de su mujer.

   "Por expreso deseo de la familia os comunico que Adolfo Suárez González ha fallecido. Muchas gracias", ha declarado Urbiola a los medios de comunicación congregados ante la clínica Cemtro de Madrid.
   El expresidente del Gobierno permanecía ingresado en la clínica Cemtro, acompañado de sus familiares, desde el pasado lunes, cuando llegó al centro hospitalario aquejado de una infección respiratoria.
   El viernes, su hijo Adolfo Suárez Illana anunció el "inminente" fallecimiento del expresidente. Desde entonces, numerosos equipos de los medios de comunicación han permanecido a las puertas de la clínica madrileña a la espera del desenlace.
Adolfo Suárez es el segundo presidente del Gobierno de la España democrática surgida de la Transición que ha fallecido, tras la muerte de Leopoldo Calvo-Sotelo en mayo de 2008. De este modo, Suárez se suma al grupo cada vez más nutrido de personalidades fallecidas que protagonizaron la Transición y garantizaron el regreso de la democracia a nuestro país.
   Muchos de los integrantes de dicho grupo fueron además estrechos colaboradores de Adolfo Suárez, como el propio Calvo-Sotelo, quien le sustituyó al frente del Gobierno cuando el recién fallecido expresidente decidió presentar su dimisión el 29 de enero de 1981, acosado por las críticas y las divergencias en el seno de UCD.
   La salida de Suárez convirtió a Calvo-Sotelo en el segundo presidente del Gobierno democrático y en el primero en no ser elegido por las urnas. Su mandato, que comenzó con una votación de investidura interrumpida por el intento de Golpe de Estado del teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, durará hasta 1982, cuando se produjo la primera victoria electoral del PSOE.

sábado, 22 de marzo de 2014

El Príncipe asistirá el lunes al funeral de Azkuna en Bilbao

MADRID.- El Príncipe de Asturias asistirá al funeral por el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, que será oficiado el próximo lunes a mediodía en la Catedral de Santiago de la capital vizcaína, según han informado hoy fuentes de la Casa del Rey.

Tan pronto como conocieron la noticia de su fallecimiento, el pasado jueves, los Reyes y los Príncipes enviaron mensajes de condolencia a la familia de Azkuna y al Ayuntamiento de Bilbao, en los que lamentaron profundamente su pérdida y valoraron la figura del veterano alcalde.
El pasado 2 de marzo, la víspera del Foro Global España 2014 que inauguró el Rey en Bilbao, don Juan Carlos acudió al domicilio del alcalde, que se recuperaba de una caída reciente, en un gesto personal de cariño y cercanía con Azkuna, a quien le unía una estrecha amistad desde hacía años.
La noticia de la muerte de Azkuna llegó a la Zarzuela poco después de que don Juan Carlos y el Príncipe completaran su agenda oficial de trabajo del día, mientras que la Reina fue informada en Guatemala, país en el que había iniciado el pasado lunes una visita a diversos proyectos de cooperación españoles y donde ayer se declaró "muy triste" por el fallecimiento del alcalde bilbaíno.

Morenés cita al secretario de Estado de Defensa y al jefe del Aire para tratar las averías en los aviones

MADRID.- El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha convocado el lunes a una reunión al secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles, y al jefe del Estado Mayor del Aire, el general Francisco Javier García Arnaiz, para abordar la situación de las últimas averías registradas en los aviones oficiales que trasladan a las altas autoridades de España y las medidas a adoptar en caso de ser necesario.

   Según han indicado fuentes del Ministerio de Defensa, la reunión tendrá lugar a las nueve horas en la sede del Departamento que dirige Pedro Morenés.
   Precisamente hoy, el avión Airbus A310 de la Fuerza Aérea española en el que viajaba la Reina ha aterrizado en torno al mediodía en el aeropuerto militar de Torrejón de Ardoz, tras haber sufrido una avería en el aeropuerto de Santo Domingo (República Dominicana) que ha obligado a retrasar el viaje dos horas.
   Esta es la cuarta avería que se registra en los últimos meses en los aviones de la Fuerza Aérea española durante el traslado de autoridades. La última la sufrió el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cuando iba a retornar a Madrid tras asistir al Congreso del Partido Popular Europeo en Dublín del pasado 7 de marzo.
   En el avión Falcón en el que viajaba Rajoy se iluminaron en cabina las luces de aviso de fallo REV UNLOCK y TRANSIT que indicaban que la reversa del motor número 2 no estaba blocada y segura en la posición de plegada,
el mismo problema que ha sufrido la aeronave en la que viajaba doña Sofía.
   El pasado 26 de enero, el Airbus de la Fuerza Aérea española en el que el Príncipe Felipe viajaba a Honduras para acudir a la toma de posesión del nuevo presidente, Juan Orlando Hernández, registró una avería en vuelo, lo que le obligó a aterrizar también en República Dominicana.
   Un día antes, Don Felipe ya tuvo que suspender una visita oficial a Brasil después de que el mismo avión sufriera una avería que le impidió despegar del aeropuerto de la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz.