domingo, 4 de noviembre de 2012

Las encuestas reflejan un progresivo divorcio entre el Rey y los españoles / J.F. Úbeda

ABC publica este domingo una encuesta que refleja, entre otros datos, que el 45,8% de los españoles cree que el mantenimiento de la Monarquía refuerza la democracia en España, o que sólo el 40% de los ciudadanos de entre los 18 y 35 años apoya a la institución.

Pese a estar anunciado en portada bajo el titular "los españoles creen que el Rey es el garante contra la independencia", el sondeo -que realiza DYM para el periódico de Vocento- no aparece en páginas interiores hasta la página 44. En cualquier caso, los datos de este sondeo resultan especialmente llamativos cuando nos damos cuenta de que, por ejemplo, el 11 de marzo de 2012 el mismo periódico publicaba un artículo titulado Cinco razones por las que la Monarquía es un sistema mejor.

Según podemos ver en la encuesta publicada este domingo, el Rey aprueba en casi todo... por los pelos. Un 57% de los consultados considera que el Rey es un símbolo que une a los españoles, aunque sólo un 45,8% opina que el mantenimiento de la Monarquía refuerza la democracia en España –frente a un 14,1% que está "ni de acuerdo ni en desacuerdo", y un 39% que está "muy en desacuerdo o en desacuerdo"-. Además, el 46,2% opina que el Rey es uno de los mayores garantes para evitar que "el reto del soberanismo acabe rompiendo España" (sic), por un 36,2% que está muy en desacuerdo o en desacuerdo con esta afirmación.

El grado de apoyo cosechado por el Rey y la Corona en esta encuesta es aún menor que el obtenido en marzo de 2012, cuando ABC publicó una encuesta similar. En cambio, la verdadera caída de popularidad se advierte si comparamos estas cifras con las obtenidas años atrás en otras encuestas.

El último sondeo, realizado el 31 de octubre de 2012, muestra que el 60,7% de los españoles cree que la Monarquía es una institución positiva, y que el 55,7% apoya, en concreto, al Rey. En marzo, respectivamente, los porcentajes eran del 69 y del 63%. En poco más de medio año, casi un 10% menos de los ciudadanos ha dejado de apoyar a la institución o al Jefe del Estado.

El 55,3% de los españoles cree, en estos momentos, que la Monarquía está muy comprometida con la democracia, mientras que en marzo, el porcentaje ascendía al 69%.

Comparar las dos encuestas no es tarea fácil. En el último sondeo el 66,1% de los encuestados piensa que la Monarquía es "algo o muy cercana al pueblo", pero en el de marzo informaba de que un 56% es "muy cercana o bastante cercana al pueblo". Vemos cómo en el sondeo de marzo no se incluyó a los indecisos, hecho que ocurre en la más reciente: de ahí que aumente el porcentaje. 

En marzo, el 68% de los encuestados consideraba que la Monarquía es "muy respetada o bastante respetada internacionalmente"; en el caso de octubre, ABC se limita a decir que "el 63 por ciento opina que es respetada internacionalmente". El "muy" o el "bastante" se los ahorra este domingo el diario de Vocento.

El desplome de popularidad que han sufrido el Rey y la Casa Real es más notable si comparamos estos datos con los de encuestas más antiguas. Por ejemplo, la encuesta de SIGMA 2 para El Mundo de enero de 2012 informaba de que el 76% de los españoles tenía una opinión muy buena o buena del Rey, porcentaje superior al 60% que decía respaldar la Monarquía.

Además, en el ranking de personajes más queridos de 2008, el primer lugar lo ocupaba el portero del Real Madrid, Iker Casillas -capitán de la selección española ganadora del Europeo de aquel año-; el segundo, la reina Sofía, y el tercero, Juan Carlos I. Este ranking coincidía con el famoso "¿por qué no te callas?" a Hugo Chávez.

En este mismo ranking, pero en el de 2010, el Rey todavía se encontraba entre los diez personajes más queridos, esta vez, en octavo lugar, por detrás de su esposa o del seleccionador nacional de fútbol, Vicente del Bosque.

El Rey se reunió en secreto con Fainé para saber si La Caixa apoya la independencia de Cataluña / J.L. Lobo

El Rey no oculta su gran preocupación por el auge del independentismo en Cataluña y la deriva soberanista emprendida por CiU. Ya lo expresó públicamente en una carta difundida en septiembre a través de la página web de La Zarzuela, pero también lo está haciendo de forma mucho más discreta en reuniones privadas con grandes empresarios, sobre todo catalanes. Uno de los últimos en acudir a la llamada del monarca ha sido el presidente de La Caixa, IsidreFainé, según han confirmado a ElConfidencial fuentes muy cercanas a la entidad bancaria.

​ El encuentro se celebró en el palacio de La Zarzuela, a iniciativa del jefe del Estado, a mediados del pasado mes de octubre, pocos días antes de que Don Juan Carlos viajase a la India en visita oficial, acompañado de cuatro ministros y una docena de empresarios. Tras viajar este verano a Brasil, Chile y Rusia, el monarca se desplazó al gigante asiático con idéntico fin: tratar de impulsar la marca España. Un objetivo que justificaría también su cita con Fainé: evitar en lo posible el daño a la imagen de nuestro país provocado por la disputa secesionista, justo cuando los mercados tienen a España en el punto de mira.

​Un portavoz oficial de La Zarzuela consultado por este diario ni confirmó ni desmintió la celebración del encuentro entre Don Juan Carlos y Fainé, argumentando que la agenda privada del monarca "no se comenta". Pero lo cierto es que el órdago soberanista lanzado por Artur Mas y los riesgos de una eventual independencia de Cataluña, especialmente en el ámbito económico, centraron la reunión entre ambos, de la que no se informó oficialmente.​ El Rey quería conocer de primera mano la opinión de Fainé sobre la apuesta independentista de Mas y la postura de La Caixa en ese escenario plagado de incertidumbres, pero el banquero, según las fuentes consultadas, prefirió no comprometerse.

Posicionamiento inequívoco

​ En el entorno del jefe del Estado se asegura que éste pretende que los grandes empresarios catalanes, Fainé entre ellos, se pronuncien públicamente en contra de la independencia, como ya han hecho de forma clara y rotunda el presidente de Planeta, José Manuel Lara, y el de Vueling, Josep Piqué. El monarca cree que un posicionamiento inequívoco en ese sentido ayudaría a enfriar la fiebre secesionista desatada en Cataluña tras la multitudinaria manifestación de la Diada. Pero lo cierto es que, hasta la fecha, sólo Lara y Piqué -que también han hablado en privado con el Rey- se han mojado.

Las fuentes consultadas dan por seguro que ni Fainé ni ningún otro gran empresario catalán abrirán la boca al menos hasta conocer los resultados de las elecciones autonómicas del próximo día 25. No es lo mismo, argumentan, una victoria de CiU por mayoría absoluta, que Mas interpretaría como un aval para seguir adelante con su proyecto de convocar un referéndum soberanista, que un triunfo ajustado que forzase al president a pactar con los no independentistas para seguir gobernando, lo que sin duda le haría modificar a la baja su hoja de ruta hacia un nuevo Estado separado de España. Cualquiera de los dos escenarios podría empujar al empresariado a romper su silencio en uno u otro sentido.

​Fuentes muy cercanas a La Zarzuela han confirmado a El Confidencial que el Rey también ha mantenido en las últimas semanas un encuentro reservado en La Zarzuela con el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, a iniciativa del monarca. Además de Fainé, Botín, Lara y Piqué, otro de los empresarios catalanes convocado por Don Juan Carlos ha sido Javier Godó, editor del diario La Vanguardia. Según esas fuentes, el giro del periódico barcelonés en favor de las tesis soberanistas de Mas ha irritado especialmente al Rey.

Otras joyas subastadas de la corona española

MADRID.- La pulsera de Cartier perteneciente a la reina Victoria Eugenia que sale a la venta el próximo 14 de noviembre no ha sido la primera ni la última joya que la Casa Real española ha subastado a lo largo de la historia. Hay varios ejemplos de alhajas y otras pertenencias de la Familia Real que se han ido ‘perdiendo’ por el camino. Una larga lista de collares, pulseras, broches o diademas que se han vendido a través de las mejores casas de subastas desde hace décadas. Algunos de esos ejemplos están recogidos en el libro 'Las joyas de las reinas de España'.

El collar de chatones. Ena de Battenberg – la reina Victoria Eugenia, muy aficionada a las joyas- poseía dos de estos collares de diamantes tallados de forma redonda que acostumbraban a tener todas las señoras de la realeza europea, tal y como cuentan Fernando Rayón y José Luis Sampedro en su libro ‘Las joyas de las reinas de España’. Uno de ellos, “el más grande” lo heredó don Juan y más tarde el rey don Juan Carlos, mientras que el otro más pequeño llegó a las manos de don Jaime.
Fue ésta última la que se ‘salió’ de los joyeros reales por orden de Charlotte Tiedemann, segunda esposa de don Jaime, en 1977. El collar de 27 piedras fue subastado por la Casa Christie´s en Ginebra por que el obtuvieron más de 18 millones de pesetas. El nuevo dueño de la pieza fue un joyero madrileño, Alejandro Vega, que se hizo con él tras una emocionante puja. Años más tarde pasó a ser propiedad de la reina doña Sofía. Lo ha lucido en más de una ocasión, un ejemplo la boda real de Dinamarca en 2004.
El broche de Cartier. Otra joya de la Maison que dejó de pertenecer a la Casa Real fue un broche de Cartier que utilizaba a menudo la reina Victoria Eugenia. Junto a éste se subastó en 1987 un brazalete diseñado por la firma francesa 'joyera' oficila del rey Alfonso XII. Se trata de una pulsera de 57 turquesas montadas en oro con diamantes.
La periodista Pilar Eyre confirmó a Terra Corazón que la Casa Real se ha ido desprendiendo de muchas joyas a lo largo de la historia. “La Familia Real ha vendido muchas joyas, de hecho la propia Victoria Eugenia vendió una esmeralda” nos cuenta la experta en la realeza. Pilar se refiere a las esmeraldas que recibió la reina en 1920 que Napoleón III regaló a su esposa.  En 1961 Ena subastó un collar, un anillo y un broche. La gargantilla pasó a manos de Cartier y se la vendió al Sha de Persia que se lo regaló a su esposa Farah Diba.
La venta de estas joyas normalmente se hace en ‘círculo’. La subasta un miembro de la realeza para que lo adquiera otro y así vuelva a la familia, lo mismo que ocurrió con el collar de chatones que luce la reina Sofía.

Joyas de la reina María Cristina
Fernando Rayón y José Luis Sampedro cuentan en su libro 'Las joyas de las reinas de España' que algunas joyas de la reina María Cristina se pusieron a la venta después de caer en manos de sus herederos. en 1983 se subastó en Ginebra en la casa de apuestas Sotheby'sun collar de diamantes valorado en 21 millones de pesetas que no encontró dueño por su alto valor y una de las pulseras llamadas gemelas pertenecientes a la reina.En 1989 se subastó en Ginebra  un collar que había pertenecido a la reina Cristina y que su valor estaba estimado en unos cuarenta  mil y cincuenta mil francos suizos.
Así, la venta del brazalete de Cartier valorado en un millón de euros es una pieza más sumada a la lista de 'subastas reales' que se han realizado a lo largo de la historia. Falta conocer el nombre de la persona que necesita liquidez y se va a desprender de esta joya de Ena.

Un triste cumpleaños para la Reina / Esther Mucientes

Como el cuento de la princesa y el guisante hay razones para que el 74 cumpleaños de la Reina Doña Sofía no sea el más feliz. Lejos quedaron las celebraciones en familia sin reproches y todos unidos. Probablemente el año que deja atrás Doña Sofía no lo quiera recordar.
La Reina, el engranaje que unía a la Familia Real, ha visto en estos 12 meses como las piezas de su reloj se han ido soltando. Algunas porque han querido y otras porque se han visto obligadas pese a que Doña Sofía ha intentando por todos los medios que el reloj siguiera dando la hora.
Y es que seguramente querrá olvidar, aunque no pueda, la situación por la que atraviesa su hija la Infanta Cristina. La imputación de su marido, Iñaki Urdangarin, en el 'caso Nóos', fue el primer resorte en saltar dentro de la maquinaria real.
Acusado de presunta malversación de fondos públicos, fraude a la Administración, falsedad documental y prevaricación, el caso de Urdangarin ha hecho tambalear los cimientos de lo que hasta ahora era ejemplo de familia unida.
Esto y los enfrentamientos de los que habla la prensa entre el Rey, el Príncipe y Urdangarin colocaron a la Reina entre la espada y la pared: su hija o la imagen de la Casa Real ante el escándalo de su yerno. Doña Sofía eligió y se decantó por apoyar a la Infanta a la que visitó en Washington dejándose fotografiar en compañía del matrimonio Urdangarin pese a que el Rey y su hijo ya habían decidido apartarles.
La Reina demostró ponerse al mundo por montera y dejó claro que antes de Reina es madre. Sin embargo, la Casa Real tomó la opción contraria. Apartó a los Duques de Palma de la agenda oficial de la Casa Real por su comportamiento "no ejemplar". Su última aparición junto a los Reyes y los Príncipes de Asturias fue el 12 de octubre de 2011. Y desde entonces toda intención ha sido evitar cualquier vinculación o imagen con ellos.
De rebote la hija mayor, la Infanta Elena, también se ha visto relegada a un segundo plano. Tanto que en la fiesta de la Hispanidad de este año tuvo que ver el desfile militar en la tribuna de autoridades junto al líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba. La tribuna del Rey perdía a la mitad de su familia. "Este momento tenía que llegar", dijo la Infanta. ¿Pensaría lo mismo su madre?
La Reina ha intentando mantener su unión con la Infanta Cristina. Ha seguido viendo a sus nietos, de hecho, los hijos de los Duques de Palma pasaron unos días en Palma de Mallorca pero sin rastro de sus padres que pasaron unos días en Biarritz. La foto de familia a los pies de la escalera de Marivent quedará para otros tiempos ya lejanos.

La cacería del Rey

Pero si sólo fuera el 'caso Nóos' el guisante no sería tanta la tristeza. La Reina ha dado este año su primer golpe en la mesa, al menos públicamente, ante las actitudes de su esposo.
El viaje a Botsuana del Rey, su caída, su operación y su posterior recuperación dejaron en evidencia que el matrimonio Sofía-Juan Carlos ya no tiene porque guardar las formas.
La cacería de elefantes del Monarca en el país africano dejó dos momentos para la historia. El primero las disculpas de Don Juan Carlos al abandonar el hospital donde fue intervenido de una fractura en la cadera derecha. "Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir", expresó el Monarca agarrado a sus muletas, con cara compungida y completamente solo.
Sí, solo. La Reina no estuvo con él seguramente en el que haya sido uno de los momentos más duros para la Monarquía. Ni estuvo en ese momento ni casi fue a verle al hospital. La primera visita tardó tres días en producirse y duró 25 minutos lo que destapó una oleada de rumores que Doña Sofía intentó frenar acudiendo un segundo día y almorzando con el Rey en una visita que duró tres horas.
Pese a ello, los rumores en torno al matrimonio real se fueron haciendo cada vez más grande. Una situación a la que también ayudaron los monarcas con su actitud. Fríos gestos de la Reina, malos gestos del Rey y en medio las disyuntivas posiciones de ambos en cuanto a la Infanta Elena.

El tiro de Froilán

Pero cuando el castillo de naipes se desmorona casi todas las cartas caen. La Reina también ha tenido que vivir como su nieto mayor Froilán se disparaba en un pie mientras estaba a cargo de su padre, Jaime de Marichalar, y hacía prácticas de tiro junto a su hermana Victoria.
La Fiscalía abrió diligencias contra Marichalar que finalmente fueron archivadas al no existir "denuncia previa de la persona agraviada o de su representante legal".
La Reina visitó prácticamente todos los días a su nieto en el hospital y estuvo junto a su hija, sin embargo, Don Juan Carlos no hizo acto de presencia ninguno de los 3 días que el niño estuvo ingresado.
Fue una semana en la que al Monarca no se le vio por ningún lado ni tampoco se supo el porqué de su vacío en la agenda oficial. De nuevo, la Reina fue la cara visible de la polémica.
Y para rematar este año lleno de guisantes bajo el colchón, una agencia de contactos usa su imagen para publicitar la infidelidad como ya hiciera antes con la imagen de Don Juan Carlos colgado en un gran cartel en plena Gran Vía, junto a Carlos de Inglaterra y Bill Clinton, bajo el siguiente texto: '¿Qué tienen estas realezas en común?'
En el caso de la Reina, ésta aparecía abrazada a un hombre con el torso desnudo y la frase 'Ya no tienes porque pasar la noche sola'. Razón que ha llevado a Doña Sofía a presentar una demanda de protección de su derecho al honor contra la agencia.
Parece por tanto que este año la Reina tuvo que soplar las 74 velas de su tarta sin mucha ayuda.

El Rey se estrena en Youtube para reforzar los lazos con Iberoamérica


MADRID.- A dos semanas de que se celebre la cumbre iberoamericana, un vídeo del Rey apostando por fomentar la relación entre Latinoamérica y España pudo verse en la página web de cumbreiberoamericana.es y, posteriormente, en youtube. Si el pasado mes de octubre Don Juan Carlos lanzó una cibercarta a través de la web de la Casa Real –dentro de la nueva política de modernización respecto al acercamiento entre los españoles y el Monarca–, haciendo un llamamiento a la unidad española, su Majestad pidió en esta ocasión mejorar  «los mecanismos de diálogo» entre los gobiernos «incrementando la integración y cooperación».

El Ejecutivo de Mariano Rajoy ha puesto todo su empeño en que la próxima Cumbre Iberoamericana sea un éxito y el Gobierno pidió al Rey el lanzamiento de este mensaje en un formato al que sólo estamos acostumbrados en los discursos de Navidad.  «Los Jefes de Estado y de Gobierno tenemos una cita histórica en una ciudad emblemática para nuestra comunidad», asegura Don Juan Carlos en la grabación. 

Ya en el bicentenario de la Constitución de «La Pepa», el pasado marzo, Don Juan Carlos resaltó en Cádiz que «estrechar los lazos y potenciar nuestra cooperación redundará en una mayor prosperidad para todos». Desde entonces, el punto de mira del Rey ha sido conseguir la mayor participación de los líderes políticos iberoamericanos; concretamente es obra suya la presencia de Chile, Brasil, Ecuador, Perú, Colombia y México, afirman desde Zarzuela. Se espera que todos los dirigentes acudan al encuentro, con la excepción del cubano Raúl Castro y el venezolano Hugo Chávez.

«Este encuentro llega en un momento de importantes transformaciones para Iberoamérica como resultado de su dinamismo económico, su profundización democrática y los avances en la integración regional» contextualiza el Rey.  

«Queremos que de Cádiz todos salgamos más unidos como comunidad».  Uno de los destinos que integran el BRIC al que ha viajado Don Juan Carlos este año para potenciar la presencia de nuestras empresas ha sido Brasil, junto con Chile. La potenciación de la presencia de nuestras compañías en el exterior es clave para salir del atolladero económico, por eso una de las apuestas de la Cumbre es la creación de un foro empresarial. 

Don Juan Carlos también resaltó que las ventajas de un acercamiento entre comunidades empiezan por «nuestros idiomas, el español y el portugués, que constituyen un auténtico patrimonio universal». Y concluyó su discurso con la seguridad que «desde Cádiz podremos ver cómo reforzamos juntos el proyecto iberoamericano, partiendo de los mismos principios que se defendieron entonces. Los valores democráticos, la libertad, la igualdad y el progreso».

Doña Sofía, más que una Reina Consorte / Aurora G. Mateache

Doña Sofía cumplió anteayer 74 años. Un número que se antoja redondo; hace 50  dio el «Sí, quiero» a Don Juan Carlos, convirtiéndose, desde entonces, en la compañera del Jefe de Estado y, 13 años más tarde, en Reina de España. Como es habitual, celebró el día en privado y en compañía de los suyos, a excepción de los Duques de Palma, que aunque se les vio salir de su casa en Barcelona, según informan fuentes cercanas al matrimonio, el destino de la Infanta Cristina y de su marido no fue La Zarzuela, sino que optaron por una casa en el campo dentro de Cataluña.

En contadas ocasiones,  bien sea por motivos de trabajo o circunstancias personales, la Casa Real ha detallado cómo ha pasado el día; en 2009 al presidir junto al Rey la reunión anual del Patronato del Instituto Cervantes y cenar después con los Patronos y los embajadores iberoamericanos en el Palacio de El Pardo; en 2006 el escenario fue un avión de la Fuerza Aérea Española, en el que viajaba junto al Rey a Montevideo (Uruguay), para acudir a  la XVI Cumbre Iberoamericana, o en 2005, año en el que sopló las velas de su tarta de cumpleaños en la clínica Rúber Internacional, donde nació dos días antes la Infanta Leonor.


A diferencia de otros años, ninguno de los miembros de la Familia Real tuvo actos anteayer, y no retomarán la agenda hasta mañana 5 de noviembre. La Reina lo hará un día más tarde. Porque, aunque la función principal de Su Majestad es la de acompañar y apoyar al Rey, la actividad secundaria de Doña Sofía no desmerece. Si en la agenda de Don Juan Carlos, desde principios de año hasta el día de hoy, figuran 148 actos, en la de Doña Sofía, 111. Desde 1976 acumula 1217, más 235 viajes oficiales. El año pasado se cerró con 128. Y se prevé que en el año que viene el número se mantenga.


Así, el próximo martes Doña Sofía presidirá los Premios Reina Sofía contra las drogas, de la Fundación Crefat de la Cruz Roja. El mismo día entregará el XXVII Premio BMW de pintura y asistirá al concierto en el auditorio Nacional de Música de Madrid y dos días más tarde viajará hasta Viena para participar en el Global Social Business Summit, conferencia a la que acudirá el Premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus, conocido como el «banquero de los pobres», por ser el creador del microcrédito. Este dato es clave para definir tanto la personalidad de Doña Sofía como la labor institucional y social que desempeña. Hace 16 años que Yunus cuenta con su colaboración, algo que siempre recuerda,  ya que fue de las pocas personas que confió en él cuando lo tomaban «por loco». 


En el que se considera su año más difícil, no se ha permitido olvidar su deber al servicio de los demás, y a finales de septiembre visitó el Banco de Alimentos de Madrid, asociación a la que la Fundación Reina Sofía ha donado este año 590.000 euros para financiar 4 proyectos. «No hay mejor forma de luchar contra la crisis económica que tan gravemente afecta a nuestro país», afirmó la Reina el pasado miércoles en la presidencia de la entrega de los Premios Jaime I, que «estimular iniciativas en beneficio directo de los sectores de la sociedad más desprotegidos».

Lo lleva en los genes. La Reina, antes de llegar a España, trabajó dos años de enfermera en un orfanato. Fue su madre, la alemana Federica de Hannover, quien impulsó en Grecia la creación de una red de más de 50 centros de acogida en un país devastado por la Guerra Civil.

Doña Sofía es presidenta de la Fundación Reina Sofía, constituida en 1977 por una contribución sacada de su propio bolsillo. Asimismo, es presidenta de Honor de la Fundación Ayuda contra la Drogadicción y del Real Patronato sobre Discapacidad, entre otras asociaciones. Desde 2011 de este año, ha realizado cuatro viajes de cooperación; a la República de Haití, Colombia y Ecuador, Filipinas y Bolivia. Fue con el presidente de este país con quien tuvo la anécdota de darle una pastilla cuando vino a España y le dolió la cabeza en una cena. Desde entonces, Evo Morales la llama «Mi enfermera». Porque lo es; en España o en los orfanatos griegos. Porque es Reina; en España, fuera de nuestras fronteras, o cuando estudiaba puericultura en Grecia.

Ya sea viendo un partido entre Nadal y Federer de la Caja Mágica, o a bordo de la lancha Somni este verano en Mallorca. En cuanto su agenda la permite, la Reina saca tiempo para volcarse en sus nietos. Es frecuente verla besando o abrazando a cualquiera de ellos, con los que  le gusta compartir diferentes planes, como llevarlos al cine, al teatro o al circo. Devoción que le ha hecho pasar algún momento malo que otro, como cuando Felipe Froilán, el nieto mayor, se disparó en el pie con una escopeta. El papel de abuela de Doña Sofía ha suscitado en algunas ocasiones las más duras críticas, véase el repentino vuelo a Washington a finales de abril para dar una sorpresa a su nieto Miguel de Todos los Santos Urdangarín y de Borbón, que celebraba su cumpleaños. 

Dos pretendientes se disputan el corazón de la Infanta doña Elena

MADRID.- Desde que en el año 2005 anunciara su separación de Jaime de Marichalar, a la Infanta doña Elena no se le ha conocido un nuevo amor. Sin embargo, esta semana han sido dos hombres los que han relacionado con la hija mayor de los Reyes de España.

El primero de ellos es Alfredo Fernández Durán, un conocido jinete de 48 años que desmintió rotundamente la noticia. El otro es Ángel Villamor, traumatólogo de prestigio que hasta el momento no ha querido ni confirmar ni desmentir la información, algo que ha alimentado todavía más los rumores de una posible relación sentimental.
"Algo me han dicho en el trabajo de este tema", comentaba, pero el sanitario no quiso hacer ningún tipo de declaración sobre el asunto y se limitó a señalar que está "encantado" de conocer a la infanta y a su padre, ya que ha operado al Rey don Juan Carlos.
Sean ciertas estas noticias o no, la Duquesa de Lugo continúa soltera y sin compromiso. Mientras, la Casa Real tras los escándalos del último año ha preferido centrar la atención mediática en los Reyes y los príncipes de Asturias.

La Casa Real, diana del desencanto / Federico Quevedo

Hubo un tiempo no tan lejano, como el que suele dar comienzo a los cuentos de bellas princesas que se casan con ricos príncipes herederos y fueron felices y comieron perdices, en el que la Familia Real española contaba con la simpatía, el agrado, la complicidad y hasta el apoyo de la sociedad, incluso de aquellos que ideológicamente no se consideraban monárquicos pero sí que se definían como juancarlistas. Hubo un tiempo, en efecto, en el que la Familia Real contaba  con la inmunidad de ser extraordinariamente popular y parecía que eso la alejaba de cualquier vaivén de la opinión pública y, por supuesto, de los dimes y diretes que habitualmente afectan a la clase política; la mantenía ajena a toda sospecha o crítica. 

A eso también contribuimos durante todo ese tiempo los medios de comunicación, que asumimos como inevitable la opacidad en la información relativa a la Familia Real y, por supuesto, la clase política, que no solo lo permitió sino que, además, actuó de salvaguarda de la integridad del Rey y su familia frenando en seco cualquier intento de abrir la institución a la trasparencia. Era como si la simple duda sobre el más inocente de los comportamientos de cualquier miembro de la familia pudiera poner patas arriba el sistema o destruir los cimientos del mismo. En este país se podía gritar, criticar, insultar y, por supuesto, detener y enjuiciar a cualquier miembro de la clase política, pero el Rey y los suyos estaban a salvo de cualquier episodio de ira ciudadana y, como no, su estatus les garantizaba una impunidad aparentemente inviolable. 

Pero de un tiempo a esta parte algo ha cambiado, puede que sea todavía el embrión de algo más grande o simplemente una anécdota que olvidaremos con el tiempo, pero el caso es que las cosas ya no son igual. Prueba de ello es que, allá donde acude cualquier miembro de la Familia Real, donde antes había simpatía ciudadana y muestras a veces incluso exageradas de cariño, hoy lo que se encuentran son pitos y abucheos, muestras de desafecto e incluso episodios de ira contenida: se han convertido en el blanco, en la diana del desencanto ciudadano en una situación de crisis que acumula ya muchos meses de dramatismo social de una ciudadanía que contempla, sorprendida, como los ricos y los poderosos siguen viviendo con todos los lujos a su alcance mientras gentes acorraladas por situaciones insostenibles se acaban tirando por la ventana el día en el que los agentes judiciales van a comunicarles su desahucio. 

La pérdida de la vivienda es, probablemente junto a la de verse en la necesidad de recurrir a los comedores públicos, una de las mayores situaciones de vergüenza social que lleva a mucha gente a no poder mirar a los ojos de los suyos y de quienes forman su entorno. El Gobierno ha tomado conciencia de la gravedad de estos casos y Mariano Rajoy ha anunciado medidas que, además, va a intentar consensuar con el Partido Socialista. Si realmente se consigue hacer algo en esa línea de actuación inmediata con consenso, habrá que aplaudir que por fin nuestros políticos pongan por delante de sus intereses partidarios el interés general. 

Pero volviendo al tema que nos ocupa, sospecho que va a ser difícil para la Casa Real volver a recuperar la simpatía y la credibilidad de la que gozó durante tanto tiempo, mientras no se produzcan de verdad gestos que sintonicen con las necesidades de la gente, por una parte, y con la exigencia de cambios profundos en los comportamientos por otra. Y es que no deja de ser sintomático que, siendo como es la Monarquía ajena a las decisiones políticas, sin embargo se convierta  en blanco de las protestas ciudadanas por los recortes, el paro o la exclusión social. ¿Qué puede hacer el Rey? Aparentemente poca cosa, porque no está en su mano cambiar las leyes sino ratificarlas, y además está obligado. Pero si durante años aceptamos que la Monarquía era lo que nos representaba, era lo que simbolizaba nuestro modelo de sociedad, lo mínimo exigible es que cuando a la sociedad le toca sufrir sea precisamente la Monarquía la que se sienta más cerca de ese sufrimiento. 

Y, en lugar de eso, lo que nos hemos encontrado es con una Monarquía que no solo mira para otro lado, sino que ha hecho gestos tan evidentes de distanciamiento con el sentir social que va a resultar muy difícil que pueda volver a recupera la sintonía. Fíjense que ni siquiera estoy hablando del ‘caso Urdangarín’, que por supuesto tiene mucho, muchísimo que ver con la desafección ciudadana hacia la institución… Es una cuestión de sensibilidad o, mejor dicho, de pérdida de sensibilidad. Lo único que unía a la Monarquía con el pueblo era, precisamente, eso, que el pueblo sentía a su Monarca próximo, incluso parte de él mismo aún siendo la primera institución del Estado. Pero esa conexión casi espiritual que había conseguido el juancarlismo con su pueblo se ha roto, se ha quebrado y además por varios sitios a la vez desde el momento en el que la Monarquía ha incumplido todos y cada uno de los compromisos que la unían con la sociedad. 

Y este no es un país que pueda considerarse monárquico a pesar de la tradición… España no es Gran Bretaña por más que nuestra Historia se haya forjado sobre la corona, y la impresión más extendida es la de que la Monarquía no deja de ser un anacronismo en una sociedad democrática que, encima, nos cuesta muy cara. Esos son los comentarios más extendidos en las tertulias de café y en los cenáculos, en las oficinas y en las colas del Inem. Da igual, de arriba abajo y de izquierda a derecha la sociedad española manifiesta un rechazo cada vez más unánime hacia una institución que siente muy lejana de sus problemas y sus necesidades y a cuyos representantes, además, no elige cada cuatro años.
¿Tiene esto solución? Mi opinión, que puede estar subjetivada por un republicanismo innato, es que la deriva hacia un modelo de democracia presidencialista es inevitable, pero puedo equivocarme y es posible que, introduciendo cambios muy sustanciales en su modo de ser y de comportarse, la Monarquía consiga sobrevivir de la mano de los Príncipes. Pero harían bien en escuchar más la voz de la calle y dar muestras claras y concretas de haber entendido los mensajes. Y hoy por hoy, eso no es así.

jueves, 1 de noviembre de 2012

El Rey apuesta por mejorar "el diálogo y la cooperación" con Iberoamérica

MADRID.- El Rey don Juan Carlos asegura que el objetivo de España de cara a la XXII Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Cádiz los días 16 y 17 de noviembre es "reforzar" la relación entre los países iberoamericanos, "mejorando los mecanismos de diálogo entre nosotros e incrementando la integración y la cooperación entre nuestros gobiernos".

   "Queremos que de Cádiz todos salgamos más unidos como comunidad", ha reconocido el monarca en un video publicado en la página web de la cumbre, en el que destaca que el encuentro "llega en un momento de importantes transformaciones de Iberoamérica, como resultado de su dinamismo económico, profundización democrática y los avances en la integración regional".
   Por ello, y dado el "mundo globalizado actual", don Juan Carlos aboga por "proseguir en la búsqueda de intereses compartidos y a aprovechar las numerosas ventajas como comunidad". En este sentido, ha defendido la importancia de los idiomas español y portugués, "que constituyen un auténtico patrimonio universal".
   Además, el Rey ha resaltado el papel de Cádiz como "cuna del moderno constitucionalismo español y de los valores democráticos extendidos por Iberoamérica".
   En este sentido, confía en que el encuentro también suponga "un homenaje a la ciudad" en el bicentenario de su Constitución, y a "aquellos representantes que, procedentes de ambos hemisferios, participaron en su elaboración".
   "Dos siglos después, tengo la seguridad de que, desde Cádiz, podremos ver cómo reforzamos juntos el proyecto iberoamericano partiendo de los mismos principios que se defendieron entonces: los valores democráticos, la libertad, la igualdad y el progreso", ha concluido.

Saltan las alarmas en la Casa del Rey por la creciente espiral de abucheos a la Familia Real

MADRID.- Hubiera resultado casi impensable hace sólo unos años. Pero el profundo malestar ciudadano por los efectos combinados de la crisis y los recortes, y sobre todo el desplome de la credibilidad en la Corona a causa de episodios como el caso Urdangarín o la cacería de elefantes en Botsuana, han convertido las expresiones públicas de rechazo a la familia real en una imagen habitual. Felipe de Borbón y su esposa, Letizia Ortiz, fueron abucheados la semana pasada a su llegada al teatro Campoamor de Oviedo para presidir la entrega de los Premios Príncipe de Asturias. Y una sonora bronca recibió ayer a la reina Doña Sofía en la Lonja de Valencia, que albergó la ceremonia de los Premios Jaime I, reflexiona hoy 'El Confidencial'.

La de ayer fue la tercera exhibición de hostilidad hacia un miembro de la familia real en poco más de un mes. El pasado 17 de septiembre, los abucheos a los Príncipes eclipsaron el acto de inauguración del curso escolar en un colegio público de Fuensalida (Toledo). Es cierto que el grueso de las expresiones de descontento fue dirigido contra el ministro de Educación, José Ignacio Wert, y la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, por los recortes educativos. Pero el heredero y su esposa tampoco se libraron de la ruidosa pitada que les dedicó un nutrido grupo de estudiantes, profesores y padres de alumnos, una representación de esa España cabreada cuya confianza en la clase dirigente está bajo mínimos.

Quienes peor parados están saliendo de esta creciente espiral de descontento popular son los Príncipes de Asturias, precisamente las dos figuras que la Casa del Rey trata de proteger y potenciar, dada su condición de futuros Reyes de España. La paradoja es que, al tener una agenda oficial mucho más intensa, Don Felipe y Doña Letizia son también los miembros de la familia real más expuestos públicamente y, por tanto, los que sufren un mayor desgaste. El pasado mes de mayo, la pareja ya fue increpada por un grupo de ciudadanos cuando recorría las casetas de la Feria del Libro de Madrid, pocas horas antes de que el Príncipe, esa misma noche, aguantase impertérrito los silbidos al himno nacional y las burlas al Rey durante la final de Copa en el estadio Vicente Calderón.
   
El contacto directo de Don Juan Carlos con la ciudadanía en actos públicos se ha visto sensiblemente reducido desde el estallido del caso Urdangarín y el escándalo provocado por el safari en Botsuana. Una de las razones de esa agenda menguante está, obviamente, en el desgaste del monarca provocado por la edad -el próximo 5 de enero cumplirá 75 años- y por sus intervenciones quirúrgicas, las dos últimas hace tan sólo seis meses, tras romperse la cadera durante la polémica cacería africana. Pero hay otro argumento de peso, menos evidente, para justificar su progresivo alejamiento de la calle: preservar en lo posible su figura de jefe del Estado de la ira popular. Esa estrategia explica que en los últimos meses el Rey haya limitado su agenda oficial, casi en exclusiva, a audiencias en La Zarzuela y viajes al extranjero.

Esfuerzos baldíos

​Los esfuerzos de la Casa del Rey por relanzar la imagen de la Corona y rescatarla de los estragos causados por el último annus horribilis no han calado en amplias capas de la sociedad, a juzgar por las continuas muestras de rechazo en la calle. Ningún gesto de La Zarzuela parece suficiente para acallar ese imparable malestar: desde el castigo a Iñaki Urdangarín, apartándolo de la agenda oficial de la familia real y forzando su salida de Telefónica, a las disculpas públicas del monarca por la cacería en Botsuana, pasando por la mayor transparencia en las cuentas de la institución monárquica, el recorte en su presupuesto o el diseño, mucho más moderno, de la nueva web de la Casa Real. Todo parece quedarse corto.

​La Casa del Rey asiste con una mezcla de estupor y resignación a esta escalada de animadversión ciudadana, que unas veces se expresa de forma espontánea y, en otras ocasiones, responde al llamamiento de grupos organizados, ya sean sindicatos, colectivos de funcionarios o miembros de plataformas como el 15-M. "Cuando la calle está incendiada, como ocurre ahora, hay que aguantar y poner buena cara", asegura un portavoz de La Zarzuela. "Frente a ese malestar no podemos hacer mu​cho más, salvo ser más selectivos a la hora de confeccionar la agenda oficial", añaden las mismas fuentes.

Tampoco ayuda a rebajar la tensión el hecho de que los miembros de la familia real vayan siempre acompañados en sus apariciones públicas, como es preceptivo, por un miembro del Gobierno o alguna autoridad autonómica, ya que son éstos los que suelen atraer las mayores muestras de rechazo y descontento. Ayer en Valencia, por ejemplo, las banderas republicanas y los pitos con que fue recibida la Reina por un centenar de ciudadanos se mezclaron con los gritos de "¡ladrones!" dirigidos al presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra, y a la alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá.

El Príncipe don Felipe ve "inaceptables" los niveles de paro

MADRID.- El Príncipe don Felipe ha asegurado que la creación de empleo es "especialmente urgente y vital" para una sociedad que "acusa niveles de paro inaceptables, particularmente entre los más jóvenes que ven a menudo frustradas sus expectativas de futuro".

   El Príncipe ha hecho estas declaraciones en el marco de la III edición de los Premios de la Fundación Sociedad y Empresa Responsable (Seres) a la Innovación y el Compromiso Social.
   "Uno de esos valores, uno de esos impactos positivos fundamentales --en referencia a la Responsabilidad Social Empresarial (RSE)-- es la creación de empleo, una necesidad que, en la crisis actual, es especialmente urgente y vital para una sociedad como la nuestra que acusa niveles de paro y desempleo inaceptables, particularmente entre los más jóvenes que ven a menudo frustradas sus expectativas de futuro", ha señalado.
   En esta línea, el Príncipe ha agradecido que las iniciativas premiadas en esta edición estén enfocadas a "la meta que más se ansía conseguir: la de lograr trabajo para el mayor número posible de personas, de ciudadanos".
   Asimismo, ha explicado que la RSE es importante en la actualidad porque "la empresa es parte de la sociedad porque de ella surge, de ella se nutre y a ella se debe".
 "Por eso, una RSE bien entendida no solo debe tener un impacto social positivo real y apreciable, sino que debe también estar incorporada a las estrategias de las compañías, generando valor para todos, ciudadanos y empresas", ha proseguido.
   En este contexto, el Príncipe ha pedido que los galardonados sirvan de "muestra y ejemplo" para otras empresas, tanto grandes como PYMES. De hecho, ha afirmado que, si "numerosas" compañías españolas han logrado conquistar "posiciones de liderazgo en algunos de los sectores más punteros y tecnológicos gracias, entre otras razones, a su inversión decidida en innovación", España debe aspirar también a convertirse en "un referente en acción social en todo el mundo".
 "Esta es también una magnífica manera de hacer Marca España", ha aseverado.
   El acto también ha contado con la presencia de la Princesa doña Letizia.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Protestas a la llegada y salida de la Reina doña Sofía, Fabra y Barberá en unos premios en Valencia

VALENCIA.-   Cerca de un centenar de personas se ha concentrado ante la Lonja de Valencia para expresar su malestar contra los recortes de la Administración que afectan a diversos colectivos, los desahucios y los políticos, y a favor de la huelga general del 14 de noviembre, 14N. La protesta ha tenido lugar coincidiendo con el acto de entrega, en este edificio, de los Premios Jaime I, un acto que ha presidido la Reina Doña Sofía y otras autoridades. 

   Los concentrados han protestado durante más de dos horas, desde antes del inicio del acto, a las 11.30 horas, hasta su conclusión, pasadas las 13.30 horas, aunque han elevado el tono de sus reivindicaciones, con pitos, abucheos y silbatos, a la llegada y a la salida de su Majestad, del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra; de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y de la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Paula Sánchez de León.
   La protesta ha sido protagonizada por el sindicato CGT, la Plataforma Stop Desahucios, el colectivo 15M, personas a favor del 14N, colectivos de discapacitados y otros del ámbito de la educación, así como ciudadanos individuales que mostraban sus propias pancartas, como una mujer que portaba en la cabeza una corona de cartón y levantaba una cartulina verde en la que se podía leer 'Reforma laboral a la Casa Real'. Asimismo, se han podido ver algunas banderas republicanas.  
   Todas estas personas se han reunido frente a la puerta principal de la Lonja, ante las paredes del Mercado Central, y acompañados por un grupo de 'dolçainers' que tocaban a las puertas de la Iglesia de los Santos Juanes, situada también enfrente del edificio histórico.
   Entre las consignas que coreaban, en valenciano y en castellano y que se escuchaban desde el interior de la Lonja, se oía 'Vergonya', 'El president a Picassent', 'On estan/ahi están el diners del valencians', 'Los delincuentes están ahí enfrente', 'Molta corbata, molt poca vergonya', 'Rita no te tapes' y 'Sánchez de León, dimisión'.

El CIS no ha vuelto a preguntar por la Casa Real desde su suspenso en noviembre

MADRID.- El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que depende de la Vicepresidencia del Gobierno, no ha considerado “relevante” consultar a los ciudadanos por su valoración sobre la Familia Real a pesar de los escándalos que la han continuado rodeando desde que se preguntó por ella en octubre de 2011, cuando la Casa Real obtuvo el primer suspenso de su historia en esta encuesta. En aquel barómetro de opinión la Corona sacó una nota de 4,8 puntos, casi medio punto menos que en noviembre de 2010.

Fuentes del CIS, citadas por 20 Minutos han justificado que la consulta tiena una parte fija, que son las preguntas que se hacen siempre, y una parte variable que se utiliza para los temas más importantes que acontecen al país en cada momento. “Un grupo de expertos en sociología y el propio director del CIS son los encargados de decidir qué se pregunta en la parte variable. Si no la han hecho[la consulta sobre la Casa Real] será porque no lo han visto relevante en estos momentos”.

El escandaloso caso Urdangarin
Resulta significativo que no se haya preguntado por la Familia Real a pesar los últimos acontecimientos que rodean al caso Urdangarin, sobre el presunto desvío de fondos públicos por parte del duque de Palma y los datos comprometedores que, incluso, señalan a la infanta Cristina.

La cacería del Rey y el tiro en el pie de Froilán
En este tiempo, además, ha tenido lugar la polémica cacería del Rey en Botsuana, cuyos detalles salieron a la luz por la caída accidental del monarca, y que fue cuestionada por una parte de la clase política y comentada durante semanas en los medios de comunicación. También tuvo repercusión el accidente del hijo mayor de la infanta Elena, Froilán, quien se hirió a sí mismo n un pie mientras realizaba ejercicios de tiro en una finca familiar, junto a su padre, Jaime de Marichalar.

La devaluación de la imagen de la Casa Real
La encuesta del CIS de octubre de 2011
reflejó una devaluación de la imagen de la Casa Real sin precedentes, ya que la institución monárquica era históricamente una de las mejores valoradas por la opinión pública. La primera vez que se hizo la consulta, en el año 1994, superó los siete puntos. El CIS ha preguntado por la imagen de la Corona en 12 ocasiones. Aunque no hay una frecuencia determinada para llevar a cabo el sondeo, la realidad es que en solo seis ocasiones se ha superado el plazo de un año entre pregunta y pregunta.

"Un grupo de expertos en sociología y el propio director del CIS son los encargados de decidir qué se pregunta en la parte variable. Si no la han hecho será porque no lo han visto relevante en estos momentos", sentencian.

Es cierto que la Casa Real no ha estado entre las prioridades de esta consulta, pues desde el año 1994 solo se ha preguntado en 12 ocasiones por la institución (el sondeo se realiza todos los meses excepto en agosto), pero choca que los expertos del organismo no se hayan planteado hacerla tras 11 meses en los que la familia real se ha visto envuelta en diversas polémicas que han generado duras críticas entre la población y algunos dirigentes de la clase política. La más importante, la imputación en diciembre de 2011 del marido de la infanta Cristina –Iñaki Urdangarin– por su supuesta implicación en el caso de corrupción del Instituto Nóos, del que fue presidente.

También fue muy criticado el accidente que sufrió Froilán a principios de abril de este año. El niño, de apenas 13 años, se encontraba en Soria con su padre realizando ejercicios de tiro en el patio de la finca familiar cuando se le disparó la escopeta y se hirió a sí mismo en un pie. Jaime de Marichalar fue condenado a pagar una multa de unos 300 euros tras ser denunciado ante la Subdelegación de Gobierno por la Guardia Civil.

Unos días más tarde, una rotura de cadera inesperada destapó un polémico viaje del rey a Botsuana (África) en plena crisis económica. Don Juan Carlos se vio entonces obligado a pedir perdón públicamente nada más salir del hospital donde estuvo ingresado.
Las encuestas del CIS muestran una devaluación de la imagen real sin precedentes, ya que la institución monárquica era una de las mejores valoradas por la opinión pública años atrás, mientras que en los últimos años no ha hecho nada más que perder prestigio. La primera vez que se hizo la consulta, en el año 1994, superó los siete puntos.

El CIS ha preguntado por la imagen de la Corona en 12 ocasiones. Aunque no hay una frecuencia determinada para llevar a cabo el sondeo, la realidad es que en solo seis ocasiones se ha superado el plazo de un año entre pregunta y pregunta. En 2007, año en el que se separó la infanta Elena de su marido Jaime Marichalar, no hubo consulta.

Tampoco se sondeó a la población en 2009: ese año la prensa lusa publicó la existencia de un posible hijo bastardo del príncipe. El año de la boda de don Felipe y Letizia (marzo de 2004) tampoco hubo consulta. En aquella ocasión se generó un fuerte rechazo por parte de los monárquicos más conservadores, que no veían con buenos ojos que el príncipe se casara con una mujer divorciada.

El 26 de octubre de 2011 la Casa Real cosecha su primer suspenso en la valoración del CIS. Doce días más tarde, Anticorrupción registra la sede de Nóos en Barcelona, sociedad en la que Urdangarin fue presidente. El 12 de diciembre la Casa Real aparta al duque de Palma de los actos oficiales. La prensa publica a diario novedades del caso de corrupción. El 24 de noviembre el rey dice en el discurso de Navidad que "todos somos iguales ante la ley", en alusión a su yerno. Aún quedaba el disparo de Froilán y el viaje a Botsuana.

Los 'recortes' de Cristina e Iñaki / Fátima Díaz

De ser el yerno del Rey a únicamente Iñaki Urdangarín. De conducir un todoterreno de lujo al viejo coche de soltera de la infanta. De pagar una hipoteca de 52.000 euros mensuales por una mansión en Pedralbes a vivir de alquiler en un piso ubicado en una urbanización. Los duques de Palma viven estos días múltiples cambios debido a la decisión del matrimonio de poner en marcha un plan de austeridad a consecuencia del proceso judicial en el que se encuentra inmerso él. Apartados de la agenda oficial de la Familia Real desde hace aproximadamente un año, la familia Urdangarín-Borbón se muda estos días a un piso que, aunque lejos de los 600 metros cuadrados de Pedralbes, tampoco puede ser considerado un hogar modesto precisamente.

Se trata de un piso de 300 metros cuadrados de superficie situado en una tranquila urbanización en la misma zona de Barcelona. Con piscina, jardines y espacios deportivos -eso sí, de uso comunitario-, los hijos de la infanta Cristina deberán acostumbrarse a partir de ahora a compartir juegos con los niños de otros vecinos. Además, los duques de Palma dispondrán de plaza de garaje propia en un sótano de uso común también.

Personas de su entorno han confirmado a algunos medios que estos días la familia ultima los detalles del contrato de alquiler de su antigua casa de Pedralbes con los nuevos inquilinos, al mismo tiempo que ellos cierran también el contrato de su nueva casa, que no está muy lejos de su antiguo domicilio. La pareja, al parecer, ha preferido mantenerse en la misma zona por dos razones: una, para que sus hijos mantengan los amigos de siempre y no se sientan extraños en un barrio nuevo y desconocido; y otra, para que no tengan que hacer un largo desplazamiento en coche o en autobús desde su nueva casa hasta el Liceo francés, centro en el que cursan sus estudios.

La idea que ha primado a la hora de planificar el traslado es la de obtener una renta alta, dada la gran extensión y completo acabado de la residencia que están a punto de dejar, que les permita pagar un alquiler sustancialmente más bajo, les ayude a pagar la hipoteca aún pendiente y aumentar sus ingresos en un momento en el que solo doña Cristina mantiene su puesto de trabajo.

No hay que olvidar que la infanta y su marido siguen teniendo protección y servicio de escolta por ser miembros de la Familia Real, aunque estén apartados de los actos públicos. Desde el pasado diciembre, cuando empezaron a destaparse los detalles del llamado caso Noos -como pieza separada del caso Palma Arena-, no han participado en evento alguno junto a los Reyes o los Príncipes de Asturias. Tan sólo la Reina ha mantenido encuentros con su hija, su yerno y sus nietos desde que la Casa del Rey anunciara la medida, primero en Washington, después fugazmente en Palma el pasado verano y hace poco en Barcelona, donde se desplazó para estar junto a su nieto Juan el día de su cumpleaños.

En cualquier caso, la adaptación a la nueva vida de los duques de Palma en Barcelona está siendo, tal y como preveían muchos, complicada. Mientras la infanta, con su trabajo en la Fundación La Caixa, y sus cuatro hijos llevan una vida bastante normal, el más desubicado, como era previsible, es Urdangarín, quien reparte su tiempo entre la preparación del próximo juicio con su abogado y la práctica de deportes. El matrimonio, eso sí, parece estar resistiendo contra viento y marea. Aunque su decisión de volver a España parece no haber sido la más acertada.

martes, 30 de octubre de 2012

Los llantos del Rey / Rafa Esteve-Casanova *

Pronto se cumplirán treinta y siete años de la coronación como Rey de Juan Carlos de Borbón, aquel día de finales de Noviembre de 1975 las todavía Cortes franquistas recibían fervorosamente al que Francisco Franco había nombrado su sucesor sin contar para nada, como había hecho durante casi cuarenta años, con la voluntad del pueblo español.

El “todo atado” del que hablaba el dictador para cuando se produjera su muerte estaba en aquellos momentos simbolizado en la persona de un Borbón al que no le correspondía la legitimidad monárquica ya que el sucesor de Alfonso XIII, que abandonó España bien pertrechado de bienes materiales y dinero a uña de caballo, era Juan de Borbón al que tan sólo le cupo la gloria de ostentar el título de Príncipe de Asturias, el mismo que ahora utiliza Felipe de Borbón que, también sin contar con la voluntad del pueblo, está llamado a suceder a su padre cuando éste no pueda seguir ejerciendo de Rey de España.

En aquellos momentos el futuro de España estaba lleno de negros nubarrones, los partidos políticos y los sindicatos de clase todavía se movían en las procelosas aguas de la clandestinidad y aunque se conocía a sus líderes en las salas de bandera de los acuartelamientos no se quería ni oír hablar de desmantelar lo que Franco había dejado “atado y bien atado”. Arias Navarro, también conocido como el “carnicero de Málaga” por su criminal manera de actuar durante la toma de la capital andaluza al frente del ejercito sublevado contra la República, torpedeaba los tímidos intentos del Rey para conducir al país hacía el camino de la democracia. Finalmente los manejos entre bastidores de Fernandez Miranda auparon al poder a Adolfo Suarez, un hombre de la generación del Rey, y éste abandonó la camisa azul de la Falange cambiándola por la chaqueta de demócrata de toda la vida.

Los partidos políticos y los sindicatos fueron legalizados y se celebraron las primeras elecciones libres desde tiempos de la República y con ellas parecía que España ya estaba inmersa en la democracia, se podía votar, no había censura en los medios de comunicación, los sindicatos podían salir a la calle el 1º de Mayo, aunque en el Mayo del 77 todavía hubieron carreras delante de los “grises” y alguna detención, y los españoles ya miraban el futuro con más esperanza.

Se aprobó una Constitución donde de rondón se coló la aprobación de la Monarquía sucesora del dictador, una Constitución que ya se hizo inamovible pues los requisitos para su modificación son prácticamente imposibles de alcanzar y se aprobó con la amenaza de la espada de Damocles de los generales todavía del ejercito que apoyo en todo momento a la dictadura franquista sobre las cabezas de los redactores de la misma. Una Constitución que para algunos juristas ya pudo nacer viciada por falta de libertad a la hora de su redacción.

Y nos vendieron, unos y otros, derecha e izquierda, la “moto” de la Transición modélica que había hecho España pasando de la noche a la mañana de la dictadura a la democracia de la mano de un Rey olvidando que en aquellos momentos tanto en el Ejercito como en la Policía y la Guardia Civil seguían en sus puestos muchos de los que durante años anularon los ejercicios democráticos. Prueba de ello fueron los intentos de golpe de Estado, entre ellos el más conocido el del 23-F al mando de un fantoche espadón de la Guardia Civil y unos militares que olvidaron la obediencia debida a su más alto mando: El Rey. Aquello sirvió para relanzar la figura del Rey que hasta aquel momento había sido simplemente decorativa, se ensalzó hasta la saciedad su intervención para parar el golpe de mano de los militares y se ocultó que algunos de ellos siguieron en sus puestos e incluso alcanzaron ascensos en su carrera militar.

Durante años la Monarquía ha sido una institución intocable, la Constitución establece la inviolabilidad del Rey y para salvaguardarle las leyes que firma siempre llevan también la firma del político correspondiente que sería en caso de pleito el responsable. Pero esta inviolabilidad se ha llevado muy lejos, ya que a estas alturas del siglo XXI es improcedente que esta prebenda la tenga también en sus actos personales de los cuales debería responder como cualquier ciudadano español. Han sido años de silencio sobre la actuación de la Casa Real, tan sólo se conocía lo que la misma Casa Real quería que se conociera, visitas a países y ciudades, asistencia a duelos en catástrofes y algún atentado, audiencias y, naturalmente, el besamanos de cada día de San Juan o el 12 de Octubre. Salirse de esta norma y publicar cualquier crítica, aunque fuera humorística, sobre la familia Borbón acarreaba sanciones y amenazas como sucedió hace años cuando un programa de la televisión catalana no gustó en Zarzuela y los responsables y colaboradores del mismo fueron cesados entre amenazas de elementos ultras.

Afortunadamente ahora esto ya no es así, ya se puede hablar, todavía quedan espacios opacos como los bienes del Rey, de casi todo y la Casa Real se lo ha ganado a pulso con las actuaciones de diversos de sus miembros. Urdangarin, yerno del Rey, está imputado en un turbio asunto de negociaciones aprovechando su estatus de miembro de la familia Real y el mismo Rey, por primera vez en su vida, ha tenido que pedir perdón al enterarse el pueblo, por una caída, de sus viajes a cazar elefantes en África al tiempo que también salía a la luz su posible relación con una aristócrata alemana.

Utilizando un símil de ese mundo de la caza que tanto parece gustar al Rey podemos decir que se ha abierto la veda, ellos mismos han sido los que han dado la llave para abrir una puerta que durante años estuvo silenciada no se si por respeto o por miedo.

Ante esta situación en la Casa Real parecen haberse puesto el mono de faena y desde hace algún tiempo vemos al heredero y su esposa aparecer en diversos actos tal y como si estuvieran preparando el camino e intentando ganarse el aprecio del pueblo español, un pueblo que no les ha votado para el puesto al que aspiran. El Rey también se ha metido en harina y en pocos meses está ostentando el papel de “comercial” de las grandes empresas españolas visitando diversos países, especialmente emergentes, para intentar que las empresas españolas puedan en ellos construir trenes o hacer autopistas entre otras cosas. Ya ha viajado acompañando a empresarios españoles a Brasil, Rusia e India, tan sólo le queda China para haber cubierto su periplo por los denominados BRIC o economías emergentes.

Pero en su reciente visita a India el Rey ha tenido una frase desafortunada cuando ha dicho “desde fuera, España se ve mejor, sales más contento. Dentro, dan ganas de llorar, todo son penas”. Por las palabras del Rey supongo que tantos y tantos jóvenes a los que se está obligando a salir de España para encontrar un trabajo también lo hacen para ver mucho mejor esa España que les niega las oportunidades, aunque no creo que salgan muy contentos. De la segunda parte de la frase en la que dice que dentro de España dan ganas de llorar el Rey, pronunciando la misma, habrá hecho las delicias de muchos republicanos, si el máximo mandatario de la nación afirma que el país en el que reina hace llorar será cuestión de que se lo haga mirar, alguna parte de culpa tendrá la Casa Real en la actual situación de España.

Por cierto siempre se ha dicho que el Rey reina pero no gobierna pero últimamente entre la carta que publicó en su blog sobre la situación catalana y sus apoyos a la política del Gobierno tengo la impresión que el Rey quiere ser el ciudadano Juan Carlos, si es así que abandone las prebendas y pase a vivir como cualquiera de sus súbditos, ya que me parece que eso es lo que son los españoles ante la Monarquía y su Gobierno, más súbditos que ciudadanos. Majestad si, como dice saldremos adelante con el cuchillo en la boca será porque ya no nos queda carne que llevarnos a la boca y nos tenemos que contentar con la frialdad de los cuchillos que no alimentan pero entretienen un rato. 

(*)  Fue secretario de Organización de Unitat del Poble Valencià

Realezas y Realidades / Cristina del Río *

De tanto escribir sobre la Casa Real hay gente que empieza a pensar que soy ultra republicana (menos mal que aquí no significa lo mismo que en EEUU). Pero lo admito: es verdad que me estoy convirtiendo en republicana, pero no me consideraba monárquica anteriormente.
Vamos, que era una cosa que te viene dada y que se asume sin planteártelo mucho, y más viniendo de una dictadura al lado de la cual la monarquía ha sido un bálsamo de transición, (que por cierto, ya va siendo hora de ir acabando con la dichosa transición que se nos está enquistando más que el propio Franco). Sin embargo, quiero destacar que lo curioso es que quienes me están convirtiendo en republicana son precisamente los miembros de la Familia Real.
La última noticia de “la Casa” es que resulta que el Rey es “presuntamente” padre de dos “infantes” más. Vamos, que si ya era poco mantener a sus tres hijos, parejas, ex parejas, nietos, etc… habría que aumentar el presupuesto un buen trozo para dar cobijo a sus vástagos pre matrimoniales y resarcirlos de los daños morales por el abandono y desprecio sufridos por su supuesto progenitor.
Les cuento más…. resulta que los denunciantes son un señor (hijo de una burguesa catalana con la que se enrolló el Rey mientras lo preparaba Franco para su futura carrera real) que fue dado en adopción y al que de mayor le contaron quién era su padre y cómo se llevaron a su madre a pasar unas vacaciones lejos de Gerona para que no se le notara la tripa. Luego el niño fue criado por terceros y cuando se hizo mayor y quiso conocer a su padre biológico se llevó el sorpresón de su vida. No es pa´ menos…
Mientras tanto, en Bélgica, una señora a la que su madre le había contado desde pequeña su verdadero origen pero sin tener modo alguno de probarlo, se entera de la noticia de que hay un español que asegura ser hijo de Don Juan Carlos, y total, que se ponen en contacto. Si la historia era cierta, entonces ambos debían compartir ADN…. y van y se hacen unas pruebas en el laboratorio más prestigioso de Bélgica y les confirman que ambos son hijos del mismo padre ya que este ADN coincide en un 91%…
Envalentonados con el resultado, los dos hermanos deciden ir a por todas y llamar papá a Don Juan Carlos, abogados mediante. Pero resulta que la Casa Real dice que ni de coña le pillan una muestra de ADN real, que faltaría más. El caso llega al juzgado y ahora la jueza estima que el Rey está por encima de cualquier lío de faldas pre monárquicas y que a su Majestad no se le puede aplicar la ley como al resto de los españoles… (¿les recuerdo el discurso del Rey la pasada Nochebuena?).
En todo caso de esta supuesta “paternidad” pueden derivarse varias situaciones “embarazosas”:
1º) Que si resulta que el tema es cierto, este tío sería el primero en la línea de sucesión.
2º) Felipe y Letizia deben estar más desconcertados que Adán el Día de la Madre.
3º) La Reina está tupida a Trankimazines y a punto de pedir asilo político en Grecia.
4º) Urdangarín debe estar descojonado de risa, porque cada vez que se aproxima su juicio el Rey lía una tan gorda que lo deja en segundo plano.
5º) Y lo más importante: ¿Qué dirá Mas si resulta que el futuro Rey pudiera ser un catalán y gobernar toda España desde Cataluña? ¿eh? Nueva capital del reino en Barcelona, ¡toma ya! subidón independentista.
Yo empezaría ya a preparar el guión de la telenovela: Amor en tiempos Rey-vueltos.
Para aclararles la decisión de la jueza, su criterio se basa en el artículo 53 de la Constitución que dice que la figura del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad…. claro que también hay quienes interpretan que se refiere a acciones propias de su cargo, no a las relacionadas con el derecho civil. Vamos, que si le mete una torta a la Reina o la maltrata, ¿también sería inviolable y no responsable?  Si es que lo de interpretar la Constitución empieza a dar escalofríos…
Aquí pueden leer una valoración de las implicaciones legales del tema… aunque también he leído en algún otro sitio que lo de aspirar al trono está descartado por ser bastardo… y eso en el siglo XXI. (Aunque reconozco que lo que cada vez me suena más raro es lo de tener Rey a estas alturas).
Intentando mejorar su imagen después de lo del elefante, el Rey está ahora que no para en viajes oficiales, desfiles, etc…, y hasta se fue a la India a vender la marca España. Desde allí nos descubrió lo mismo que en cualquier programa de Callejeros Viajeros:  “Desde fuera, España se ve mejor. Dentro dan ganas de llorar”… Y lo dice él.
¿Y si contratamos al Capitán del Concordia?
 
Visto así, podría ser que se aproximara un Scenario de cambios en la Casa Real española. Las presiones para que Don Juan Carlos abdique aumentan cada día y el trato de favor por parte de la prensa empieza a desintegrarse con el acceso a webs extranjeras, blogs, etc… que siguen rascando en la vida de la Familia Real. Pero no se preocupen, si se acaba la monarquía esta gente no sufrirá mucho, ni visitará las oficinas del paro.
Probablemente Letizia le quitará el sitio a Belén Esteban, a Felipe lo tendrá que contratar Telefónica, o Repsol, o cualquier empresa amiga de papá y los nietos se ganarán la vida vendiendo exclusivas a diestro y siniestro sin dar un palo al agua, salvo cuando van en yate.
Ah, que conste, que ni sé si es cierto lo de estos supuestos hijos, ni me importa un bledo. Lo que me ha hecho escribir este artículo es lo de la inviolabilidad del Rey y la interpretación de que no puede ser juzgado bajo ningún motivo… eso, y el trato preferente de la justicia a políticos y banqueros, que es lo que considero repulsivo de todo este régimen. Sirva de ejemplo que mientras se detiene y sanciona a los manifestantes con multas de 300 euros por cabeza, a los culpables del desastre financiero no les han tocado un pelo, ni nadie ha ido a la cárcel… Yo no sé si hay que cambiar de régimen, pero sí empieza a ser urgente cambiar de justicia.
(*) Dirige una consultoría estratégica y está elaborando su tesis doctoral. Biografía de Cristina

El presidente del Córdoba dice que el vídeo dedicado al Rey se "hizo desde el cariño"

CÓRDOBA.- El presidente del Córdoba, Carlos González, ha dicho hoy que el vídeo que el club ha difundido, dedicado al rey Juan Carlos para promocionar el partido de la Copa ante la Real Sociedad, se grabó en su casa de Madrid y "se hizo desde el cariño".

En el vídeo, de poco más de un minuto de duración y que alude a hechos de la familia real, González se refiere a Juan Carlos I para indicarle que le llena "de orgullo y satisfacción" decirle "que su Copa mola".
Tras una pausa añade: "Majestad, abónese al Córdoba, que vamos a subir otra vez a Primera, hágase califa, le envío esta camiseta para que se anime".
De hecho, González ha confirmado esta tarde en la emisora oficial del club que "se va enviar la camiseta a la Casa Real con el nombre del Rey serigrafiado", porque está convencido de que si "don Juan Carlos lo ha llegado a ver le habrá encantado", porque tiene "mucho sentido del humor".
El directivo blanquiverde ha comentado que "para nada el vídeo es irrespetuoso", porque se ha diseñado "desde el respeto".
"El Rey, al margen de los tropiezos de los últimos años, ha hecho más por nosotros", así que "lo primero que se quería hacer es apoyar a la Casa Real y luego promocionar el partido", ha destacado, y ha añadido que ha sido "todo un éxito su repercusión nacional".
González, sin embargo, ha reconocido que "inicialmente" no quería ser la 'estrella' del vídeo, porque entendía "que los protagonistas son los futbolistas y lo tenían que hacer ellos".
"Luego me convencieron de que tenía que ser yo el principal protagonista, así que accedí pensando en el bien del Córdoba", ha apostillado el presidente del club andaluz.
Ha añadido que ahora confía "en pasar la eliminatoria para invitar al Rey al palco" del Arcángel, aunque cree que tendrán que "pasar alguna ronda más para poder ver" al monarca.
González confía en eliminar a la Real Sociedad y enfrentarse en los octavos de final al Barcelona, aunque para ello los azulgranas tendrán que "poder antes con el Alavés".
 "Si no es así, el equipo se la jugará con los vitorianos para seguir adelante en la Copa", ha señalado.