sábado, 22 de diciembre de 2012

El PNV cree que el mensaje del Rey "no aporta valor añadido" a EITB


BILBAO.- El responsable institucional del Euskadi Buru Batzar (EBB) del PNV, Koldo Mediavilla, ha recordado que durante su etapa en el Consejo de Administración de EITB ya señaló que el mensaje del Rey "no aporta ningún valor añadido" a la Televisión Pública Vasca, pero ha insistido en que emitirlo o no es "decisión última del director general, de nadie más, ni del Parlamento ni de la curia vaticana".

   En un artículo publicado en Deia, Mediavilla se ha preguntado "con qué motivo se rechazaría un acuerdo de sus señorías reclamando la emisión en directo de la cabalgata de reyes" si la decisión dependiera de la Cámara.
   Tras recordar que los parlamentarios de EH Bildu han pedido al director general de EITB que en estas navidades no emita el mensaje del Rey de España, ha subrayado que lo mismo hicieron, tiempo atrás, los parlamentarios del PP y del PSE en sentido contrario.
   "Todos apostaron para que el Parlamento decidiera, en un sentido u otro, sobre la salida a pantalla del discurso del Borbón. Y Alberto Surio, quien ostenta la capacidad de decidir qué hacer o deshacer en la programación, dijo que si el Parlamento se lo pedía, acataría la propuesta. Así luce la 'independencia' de los medios de comunicación públicos; sometidos a la programación parlamentaria", ha valorado.
   Mediavilla ha recordado que durante su etapa en el Consejo de Administración de EITB ya se posicionó puesto que "el 'me llena de orgullo y satisfacción' ya salía en otros canales y no aportaba ningún valor añadido a nuestra televisión".
   "Pero, emitirlo o no, era decisión última del director general. De nadie más. Ni del Parlamento ni de la curia vaticana. Si se hiciera lo contrario ¿con qué motivo rechazaríamos un acuerdo de sus señorías reclamando la emisión en directo de la cabalgata de reyes? Para que luego hablen de la no intervención y de la independencia profesional. O del talante sumiso de un director general inconsistente", ha criticado.

El discurso de Navidad del Rey se traducirá a las lenguas cooficiales por primera vez

MADRID.- El discurso de Navidad del Rey se traducirá por vez primera este año en las cuatro lenguas cooficiales y podrá consultarse en la página web de la Casa Real en el mismo momento de la emisión del mensaje por televisión e Internet la noche del día 24, ha informado el Palacio de la Zarzuela.

   Esta novedad responde a los cambios que el equipo de Zarzuela ha introducido en el sitio web de la institución desde septiembre pasado, según explica un portavoz de Zarzuela.
   Desde septiembre los contenidos permanentes de la web están traducidos al inglés, catalán, vasco, gallego y valenciano. No se traducen también las noticias por falta de presupuesto, aseguran desde la Casa del Rey.
   De ahí que este año la institución haya tomado la decisión de ofrecer el Mensaje de Navidad del Rey traducido en las lenguas cooficiales. Las diferentes versiones podrán consultarse en www.casareal.es en el mismo momento en que el discurso se esté emitiendo.
   Además de por TVE y los canales autonómicos, este año, también por primera vez, el discurso podrá seguirse en tiempo real en el canal de YouTube que la Casa del Rey estrenó ayer(http://www.youtube.com/user/casarealtv).
   En este canal se han colgado todos los discursos de Navidad del monarca desde el primero en 1975 hasta nuestros días. En él también se pueden visualizar diversos vídeos de actos oficiales, viajes y audiencias recientes de los Reyes, los Príncipes y la Infanta Elena.
   Todos ellos corresponden a actividades realizadas desde septiembre pasado, cuando se renovó la página web, por lo que en ellos no hay ningún vídeo donde aparezcan los duques de Palma, que permanecen apartados de la agenda oficial de la Familia Real desde octubre de 2011, poco antes de que estallara el escándalo por la investigación judicial en torno a los negocios de Iñaki Urdangarin.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Los duques de Palma celebrarán otra vez este año la Nochebuena en el palacio de La Zarzuela

MADRID.- A diferencia de las pasadas fiestas navideñas, que las pasaron en Washington, lejos de casa y separados de sus seres queridos, los duques de Palma y sus cuatro hijos, Juan Valentín, Pablo Nicolás, Miguel e Irene Urdangarín, se reunirán esta Navidad con la Familia Real y la familia del rey al completo ya que todos juntos celebrarán la Nochebuena en el palacio de La Zarzuela.

Esto se hará así a pesar del escándalo en que se ha visto involucrado durante este año Iñaki Urdangarín, esposo de la infanta Cristina, quien no puede participar en actos oficiales.

Con este reencuentro la Familia Real española dejará claro que, en el ámbito familiar, permanece unida en las buenas y en las malas circunstancias, al menos en lo visible para el mundo.

 Iñaki Urdangarín visitó al rey hace cuatro semanas durante su convalecencia en el hospital, como un miembro más de la familia, junto con la reina, su esposa e hijos.

Parece que ha sido la propia reina quien ha ‘presionado’ para conseguir que este año se reúnan en la cena de Nochebuena todos los integrantes de la Familia Real, desde los príncipes y las infantas Leonor y Sofía, hasta la infanta Elena y sus dos hijos, y los duques de Palma con sus cuatro hijos, junto a los reyes don Juan Carlos y doña Sofía.

Fue también la insistencia de doña Sofía la que consiguió del rey don Juan Carlos que la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín le pudieran visitara el 25 de noviembre, en la clínica San José, donde el monarca se encontraba internado tras la segunda intervención de cadera.

Esta visita de Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina fue desaconsejada por algunos de los asesores del monarca, a pesar de lo cual don Juan Carlos decidió recibirles.

La política real parece querer mantener distancias entre el núcleo duro de la Casa Real: los Reyes y los Príncipes de Asturias; y el resto de miembros. 

La princesa Letizia desmiente un último retoque en Miami

MADRID.- Este miércoles por la noche, la princesa Letizia quiso aceptar la invitación por parte de la publicación del grupo Vocento para presidir la IV entrega de los Premios Mujer Hoy, que llevan remitiéndole precisamente desde hace cuatro años, cuando nacieron los galardones. Se presentó con un Little Black Dress de Varela muy correcto. Al parecer, ella misma había impuesto el dress code: traje cóctel, según 'Vanitatis'.  

Letizia mostró su mejor cara, la más amena y distendida. Al menos eso confiesan lo que la vieron frente a frente. La princesa tenía una día bueno, porque habló mucho con los periodistas de la revista anfitriona y también con otros que habían sido invitados para la ocasión.
Algunos de ellos, al verla tan alejada de la imagen hierática que está acostumbrada a proyectar, se atrevieron a ir más allá. La esposa del príncipe fue preguntada por la veracidad de las informaciones que apuntan que ha viajado recientemente a Miami para hacerse un nuevo retoque estético. Doña Letizia, que dicen no perdió la sonrisa en ningún momento, no tuvo reparo en decir que era mentira, que de nueva operación nada de nada. Y mucho menos en Miami. 
 Soprendió que contestara con esa naturalidad tan plebeya e impactó mucho su actitud, siempre cuestionada por los medios. Hasta a Carmen Lomana, que se despacha a gusto contra la Familia Real muy a menudo a través de su Twitter, cayó rendida ante los encantos de la princesa. “Es encantadora, natural, y charlando con todos de una forma cercana y simpática. Me ha ganado en la distancia corta”, escribió ésta.
Lo que no negó, en cambio, la princesa fue el microlifting que al parecer le practicó el doctor Antonio de la Fuente, experto cirujano plástico, muy conocido en los círculos de la alta burguesía de la capital, días antes de viajar a la boda de los herederos del Gran Ducado de Luxemburgo. 
Pero a pesar del desmentido oficioso por parte de Letizia Ortiz, de lo que no cabe duda es de su afición a los tratamientos estéticos. Desde masajes, peelings, acido hialurónico, vitaminas hasta inyecciones de bótox o plasma. En cambio, durante la IV entrega de los Premios Mujer Hoy, más que su aspecto físico, lo que causó el comentario general fue la simpatía que derrochaba.

Los Zuleta, la Casa Real y Gao Ping

MADRID.- La ‘operación Emperador’, ordenada por la Audiencia Nacional para frenar una trama de blanqueo de capitales liderada por la mafia china y cuyo principal encausado es Gao Ping, ha salpicado esta semana a nobles, famosos y aristócratas, cuyos nombres aparecen en el sumario. Cuqui Fierro, habitual en las fiestas de la jet set madrileña; Vicente de Gregorio Abelló, sobrino de Juan Abelló; o María Margarita Borbón-Dos Sicilias Lubomirska y su hermana María Inmaculada, ambas parientes lejanas del Rey, son solo algunos de los apellidos de rancio abolengo relacionados con el caso. Pero hay otro nombre en ese sumario en el que casi nadie ha reparado, el de Francisco de Borja Otero y Zuleta de los Reales, marqués de Revilla, cuya familia está muy ligada a la Casa Real. 

Francisco de Borja Otero, que según la investigación citada por 'Vanitatis' “no es tanto un cliente más, sino, sobre todo, un auténtico socio de uno de los cabecillas de la trama”, es primo hermano de José Manuel de Zuleta y Alejandro, actual duque de Abrantes, marqués de Duero y adjunto a la jefatura de la Secretaría del Príncipe de Asturias, que ostenta Jaime Alfonsín. María de la Soledad de Zuleta-Reales y Carvajal, madre del presunto colaborador de Gao Ping, y José Manuel de Zuleta y Carvajal, padre del consejero y amigo personal de don Felipe y doña Letizia, eran hermanos. 

Existe otro Zuleta, hermano del hombre de confianza de los príncipes, de nombre Felipe, que es teniente coronel del cuerpo de Caballería e instructor hípico de la infanta Elena. Cuando esta se separó de Jaime de Marichalar, se les relacionó sentimentalmente, a pesar de que él está casado con Rocío Martín, sobrina de Alfonso Díez, duque consorte de Alba.

Pero, ¿quiénes son realmente los Zuleta? Se trata de una familia de la nobleza andaluza, de numerosos miembros y con gran presencia en los círculos de influencia del establishment patrio. Felipe y José Manuel son dos de los ocho vástagos del XIV duque de Abrantes, que antaño poseía el Palacio de las Cadenas de Jerez, hoy sede de la Escuela de Arte Ecuestre. Tratan a las infantas y a los príncipes con mucha frecuencia. 

Francisco de Borja Otero y Zuleta de los Reales solo tiene una hermana, llamada Guiomar. Es conocido por sus empresas conserveras y por haber vendido sus propiedades de la isla de Sálvora -ahora Parque Nacional de las Islas Atlánticas- al Ministerio de Medio Ambiente en 2007 por 8,5 millones. De siempre los Zuleta han estado ligados a la aristocracia y a la realeza. Ahora, según el sumario de la operación Emperador, también lo están a Gao Ping.

La vinculación del apellido Zuleta con la referida operación pone el foco, de nuevo, en los problemas judiciales de los colaterales a Casa Real. Una situación a la que ya están  acostumbrados. El nombre de Carlos García Revenga, mano derecha de las infantas Elena y Cristina desde hace cerca de veinte años, fue relacionado con el caso Nóos en el periodo de instrucción, ya que ejerció como tesorero del instituto durante la época en la que se produjeron los presuntos delitos de malversación de fondos, fraude a la Administración, prevaricación y falsedad documental. 

Recientemente, doña Letizia se llevó una de las mayores desazones de su periplo como princesa de Asturias con la imputación de su abuela, Menchu Álvarez del Valle, su padre, Jesús Ortiz, y su tía, Henar, por un presunto delito de alzamiento de bienes. Ahora, como parte de este rosario de imputaciones con don Juan Carlos y su familia como testigos indirectos, ha saltado a la palestra el primo del asesor del heredero como partícipe en uno de los mayores escándalos del año que se acaba.

Monarquía capitalista española vs. República socialista vasca / Asier Vega y Begoña Vesga

El 24 de diciembre, las cadenas españolas de televisión -también la nueva ETB de Urkullu- reflejarán un año más su unanimidad monárquica y su fidelidad a la tradición franquista del mensaje de fin de año. Desde esa tribuna, el Generalísimo fue celebrando durante treinta y siete años la "instauración de un orden nuevo", y desde esa tribuna también, el último de los borbones ha ido apuntalando durante otros treinta y siete años la España de las autonomías, esa versión amable de la España "Una, Grande y Libre" de los nacionales. 

La España de Franco se levantó sobre la hegemonía forzosa de la identidad nacional española y sobre el exterminio ideológico de toda disidencia de izquierda, y el sucesor del Caudillo supo culminar la obra del bando vencedor con la sutileza que exigían los nuevos tiempos. Así, la España borbónica asumió las nuevas autonomías como una diversificación de su propio folklore y no como un reconocimiento de las distintas identidades nacionales, y mientras tanto, desactivó en su mayor parte la disidencia ideológica de izquierdas y la asumió al parlamentarismo más dócil.

En el currículum de los dos últimos jefes de estado españoles se amontonan un exitoso golpe de estado fascista, más de medio millón de cadáveres, cuatro décadas de brutalidad dictatorial y otras cuatro décadas de una transición de postín urdida por las clases dominantes. El saldo final es un gobierno de alternancia entre los dos partidos turnantes, PP y PSOE, que garantiza la soberanía del capitalismo frente al pueblo y la soberanía del Estado frente a los pueblos.

Por eso, en Euskal Herria somos conscientes de que la lucha por nuestra soberanía nacional es también una lucha contra el sistema capitalista. Y la nuestra no es una izquierda derrotada ni domesticada. Seguimos plantando cara sin ambigüedades a un orden económico y social de naturaleza injusta y depredadora, fraguado desde las estructuras del Estado y alimentado por las distintas burguesías regionales. Esas burguesías periféricas, esos nacionalismos conservadores, han convertido la soberanía de nuestros pueblos en una mercancía sujeta a la oferta y la demanda, e intercambiable por toda suerte de privilegios. 

Las derechas nacionalistas, partidarias siempre de "soberanías compartidas" y "pactos amables con el Estado", han conseguido que la reivindicación de la independencia sea un campo de acción exclusivo para la izquierda. A la vez, el agotamiento del autonomismo y el bloqueo estatal contra los nuevos estatutos de autonomía de Euskadi y Catalunya, han despejado las dudas del soberanismo: a día de hoy, la única alternativa democrática que podemos permitirnos es la reivindicación de nuestra soberanía plena.

Y la única independencia posible para el pueblo vasco será aquella construida sobre la voluntad de las mayorías y no sobre los intereses de una casta dirigente. Porque una Euskal Herria libre no querrá seguir bajo la bota del cártel financiero y empresarial que nos ha llevado a la ruina; porque sin más ayuda que nuestra voluntad hemos generado alternativas desde la autogestión, el cooperativismo y el auzolan; porque podemos levantar un modelo sindical combativo y alejado del amarillismo; porque hemos defendido nuestro territorio contra toda clase de mafias inversoras y especuladoras; porque nuestras calles se han pintado una y otra vez de colores feministas contra el patriarcado; porque nuestro pueblo ha demostrado al mundo su solidaridad internacionalista; porque nuestro país rechaza ser cómplice del terrorismo internacional de la OTAN y de sus sangrientas expediciones imperialistas.

Frente al capitalismo monárquico español televisado cada Nochebuena, elegimos la República socialista vasca. Queremos vivir en un país nuevo para un mundo nuevo, construido desde abajo, en el que las clases populares seamos dueñas de nuestros destinos. Porque no existen más opciones, queremos una Euskal Herria libre, de mujeres y hombres libres. Y la queremos ya.

La Casa Real estrena canal propio en You Tube

La monarquía española estrenó este jueves un canal en la plataforma de videos YouTube, que recoge actividades institucionales y un archivo histórico de los tradicionales mensajes navideños del rey Juan Carlos.

El canal forma parte de la estrategia de la Casa Real por modernizar su imagen, en un momento de baja popularidad por algunos escándalos recientes. En septiembre, el monarca inauguró un nuevo sitio en internet más abierto a los ciudadanos, con el objetivo de "mejorar la comunicación de la Corona con todos los españoles, con criterios de transparencia, rigor e innovación", dijo.
En YouTube se podrán consultar imágenes de las actividades oficiales de la familia real. También están disponibles los mensajes que cada Nochebuena dirige el rey a la nación, un repaso histórico que permite conocer la evolución de las preocupaciones y problemas de los españoles en los últimos 40 años.
La monarquía española vive un momento delicado en su popularidad por escándalos como el de la presunta malversación de fondos públicos cometida por el yerno del rey, Iñaki Urdangarín, justo en un momento en el que se están exigiendo fuertes sacrificios a la ciudadanía para salir de la crisis económica.
El propio Juan Carlos tuvo que pedir disculpas a la sociedad en un gesto sin precedentes tras hacerse público que se fracturó la cadera mientras cazaba elefantes durante un safari en Africa en el pasado mes de abril.

Read more here: http://www.elnuevoherald.com/2012/12/20/1367961/monarquia-espanola-inaugura-canal.html#storylink=cpy

martes, 18 de diciembre de 2012

La Casa Real apuesta por la cirugía / Javier González Méndez

Salvando el "ahora caigo" de Arturo Valls, las posibles caídas que mantenían a los españoles más atentos a la pantalla han sido las del Rey, en cada recepción oficial en la que daba un traspiés ante Dios, los dignatarios del mundo y las cámaras de televisión.

Pero la Casa Real ha decidido eliminar el número del Monarca equilibrista, y el pueblo se ha quedado, de golpe y sin anestesia, sin "pan" por parte de La Moncloa y sin "circo" por parte de La Zarzuela, o sea, sin las dos patas trascendentales de supervivencia que legó el imperio romano a los futuros poderes establecidos.

A lo mejor daba más resultado prolongar la inestabilidad física de su Majestad, oye. Porque una cosa son los españoles, más o menos sádicos, que esperaban como agua de mayo un simple tropezón de su Rey para practicar inofensiva risoterapia colectiva, asunto que parece haber dejado zanjado el bisturí del doctor Villamor.

Y otra, muy distinta, los españoles que llevan un horror haciendo vudú para que la Corona pierda su equilibrio institucional, a ver si pueden aplacar un curioso síndrome de abstinencia republicana heredado por transmisión genética.


Pero Zarzuela ha decidido afrontarlo todo a la vez. Ya puestos a practicar intervenciones quirúrgicas, ha reparado la maltrecha cadera de Juan Carlos I, ha rechazado la prótesis plebeya de Urdangarín con defectos de fábrica y le ha implantado a la institución una prótesis on line para que deje de ir renqueando por los inescrutables caminos de la opinión pública y la opinión publicada.

Según los partes médicos de Ángel Villamor, Rafael Spottorno y Javier Ayuso, las operaciones se han desarrollado con éxito y el Monarca y la Monarquía se recuperan satisfactoriamente. Ya se ha anunciado en un comunicado que el pueblo empieza a olvidar el asunto de Botsuana que, por cierto, sólo en un país de charanga y pandereta como el nuestro se puede convertir en un grave asunto de Estado.

Lejos de mí la funesta manía de ser monárquico o todo lo contrario, director. Teniendo en cuenta el histórico de los servicios que ambas fórmulas le han prestado a España, ni con una cosa ni con la otra, a mis escasas luces, han tenido nuestros males remedio.

Cierto es, señores del jurado, que la sangre azul borbónica ha contagiado de "hemofilia" a nuestra historia. Pero es que, en las contadas ocasiones en las que han corrido por las venas de nuestras instituciones gotas de sangre jacobina, brotaban de manantiales tan excesivamente serenos (apáticos, teóricos) los versos de los Machados y las prosas de los Azañas, que el pueblo acababa liándose a garrotazos como los proféticos personajes de Goya.


Ni me pone el futuro de los realistas que quieren que sus nietos conozcan a Felipe VI, ni el de los "raholistas" que quieren plantar los "pilares" de la 3ª República. Aburren las jóvenes réplicas de Anson, que ni siquiera piden una caña, sino "Coronitas". Y conmueven los jóvenes y las jóvenas, con sus tricolores al viento, que viven un apasionado amor platónico de oídas con la República y otro apasionado amor a ojo, virtual, con un desconocido/a en las antípodas del ciberespacio.

A lo que yo he venido aquí, director, es a hablar de las prótesis Reales, como Umbral fue una vez a televisión a hablar de su libro. De las que le han puesto al Rey para que su vereda deje de estremecerse al ritmo de sus caderas. De esa on line que le han colgado a La Corona para que pueda trabajar con Red de aquí en adelante.

De la que le ha copiado el Vaticano a La Zarzuela, en una clara demostración de que ni Dios, en estos tiempos, se atrevería a enviar a sus discípulos a "pescar hombres", sino a "pescar internautas". Rafael Spottorno ha iniciado la renovación pendiente de la monarquía con un ambicioso plan de estabilidad protésica. Extirpado Marichalar, desactivado Urdangarín y operada por fuera y por dentro la Princesa Letizia, el Jefe de la Casa Real aseguran que vuelve a gritar por los corredores de La Zarzuela: ¡larga vida al Rey!


Servidor, no es por aguar la fiesta, pero en términos anatómicos a la Corona le sigue fallando la cadera izquierda. Desde que se fue Felipe, el último gran valido de un Borbón en tierra hostil, Zarzuela escora a babor. A Felipe es que le seguían dando yuyu los caudillos, y con razón, y se aferró con uñas y dientes al mal menor de un Rey al que bendijo urbi et orbi ante la izquierda sociológica española.

Pero luego llegó Zapatero, el talante, la ceja, el buen rollito y la alergia genética que le produce históricamente la Monarquía a la progresía, y una mayoría del pueblo español empezó a revisar aquel grito prácticamente unánime que había dado el 20-N de 1975: ¡Franco ha muerto!, ¡Viva el Rey!

Como además la cadera política derecha que sustenta a la Corona padece una luxación crónica, o sea, no es menos monárquica porque no entrena, para La Zarzuela son una tragedia las mayorías absolutas del PP, como para el Rey, hasta hace unos días, eran un drama los actos públicos en salones con desniveles.

Aznar gobernó obsesionado con poder poner las piernas sobre una mesilla Real para demostrarle al pueblo quién mandaba aquí. Al final tuvo que conformarse con la foto friqui del rancho de Texas. Rajoy disimula más, como buen gallego, pero al rey no se le ve cómodo, chico, y no logra disimular la nostalgia de aquel tiempo, ¡qué tiempo tan feliz!, en el que Felipe era la pareja de baile de la Corona, con el mismo éxito que Fred Astaire y Ginger Rogers. ¿A qué espera Teresa Campos para llevarles a su programa?


El Rey está triste, ¿qué le ocurre a su Majestad...? Pues, chico, que Rajoy le pone los cuernos a la Corona con el dichoso déficit y la acaparadora prima de riesgo. Que Moncloa supervisa más sus discursos y sus intervenciones que la Troika las medidas a los gobiernos rescatados.

Que el PP le dejó más sólo ante el peligro de los elefantes de Botsuana que Fred Zinnemann a Gary Cooper en la célebre película. Que el país está en crisis económica, política, social y existencial, y su Majestad con esos pelos, con esos yernos, con esos instintos independentistas, con esa erupción republicana, con ése PSOE, con ese sucesor actual de González, Alfredo Pérez Rubalcaba, el último mohicano del "felipismo", que sería su gran esperanza blanca si pudiese ganar y llevar de nuevo a la izquierda sociológica por el buen redil "juancarlista". El problema es que todo parece indicar que tiene todas las papeletas para desvanecerse en la historia.

¿Qué va a ser de la Constitución, de la Corona, de Cataluña y Euskadi, de España, de los españoles? La respuesta, amigos míos, flota en el viento de la historia que todavía no tiene quien la escriba.

Anasagasti critica que la felicitación de la Casa Real sea solo en castellano

BILBAO.- El senador del PNV Iñaki Anasagasti ha criticado hoy, en una entrada en su blog, que el texto de la felicitación navideña de la Casa Real esté escrito únicamente en castellano.

"La Casa Real sigue considerando al Estado español un Estado castellano monolingüe, no existe el catalán, el euskera y el gallego", ha afirmado Anasagasti.
Para el senador nacionalista, "en pleno debate territorial, una vez más, esta familia 'irreal' sigue viviendo en la irrealidad".
Anasagasti también ha destacado que este año ya no hay felicitaciones navideñas de las infantas Elena y Cristina porque la actividad oficial de la Casa Real se limita a la realizada por el Rey y el Príncipe de Asturias.

Un mazapán para La Zarzuela... desde Jijona

JIJONA.- En Jijona, esa localidad alicantina que sabe y huele a turrón, se han tomado como tradición, y ya van ocho años, el regalo a Leonor y Sofía, las dos hijas de los Príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, de un dulce artesanal que apunta más al Oeste.

Es un pan de Cádiz, dulce navideño donde los haya, que como todos los años se va directo a la Zarzuela para que se lo coman, es de suponer, no sólo las dos niñas que coparon todo el protagonismo de las felicitaciones de Navidad de la Casa Real este año. No podían haber encontrado modelos más guapas.

Lo que fue hace ocho años un mero detalle, recién nacida Leonor, se ha convertido en una sana obligación para los trabajadores de la pastelería Escoda. Ese pan de mazapán relleno con frutas, yema y batata confitada suele pesar todos los años unos 12,5 kilos y está adornado, como no podía ser menos, con los nombres de las Infantas y un lazo central para dar prestancia al asunto.

Los primeros años el pastel era muy florido, pero ahora parece que el pan de mazapán se formaliza en sus formas y su presentación. Será que las niñas, sobre todo Leonor, crecen.

La plantilla del horno de Jijona se lo toma muy a pecho. Saben que el dulce llega porque, por sistema, La Zarzuela da las gracias y acuse de recibo, pero, además, la publicidad que el negocio logra con esta iniciativa no tiene precio.

La “crisis” navideña en La Zarzuela / Jaime Peñafiel

España está viviendo la peor crisis económica de su historia. Cientos de miles, por no decir millones, de ciudadanos no solo se encuentran en el umbral de la pobreza sino en la pobreza misma. Pero la crisis no afecta a todos los ciudadanos por igual. A unos más que a otros y a algunos, nada.

Entre estos, a la Familia Real, entendiéndose por tal al Rey, a la Reina, al Príncipe Felipe y a su inefable consorte Letizia. Todos ellos han felicitado a los españoles con los tradicionales christmas. Los soberanos con una reproducción de un portal de la Biblioteca de El Escorial, sobre “La adoración de los pastores”. Con mula y buey. El príncipe y esposa, con una fotografía de sus preciosas hijitas, Leonor y Sofía. Las imágenes son del polémico reportaje que se publicó, con motivo del 40 cumpleaños de mamá.

La dedicatoria de éstos, no tiene desperdicio: “Muy felices fiestas de Navidad y que la alegría y la esperanza que traen (¿?) nos de a todos mucho ánimo y fortaleza para el año nuevo 2013″. Firman Felipe, Letizia, Sofía y Leonor. La interrogación es de este periodista.

 La tarjeta de los reyes, simplemente “Felices Pascuas y año nuevo 2013″

Las infantas Elena y Cristina han preferido mantenerse al margen ya que, por culpa del impresentable Urdangarin, ya no son familia real sino familia del rey. Como tales, no les corresponde felicitar oficialmente al personal. Sobre todo los duques de Palma. Seria toda una provocación. Cierto es que no mayor que la de la presencia de Iñaki con la Familia en la puerta de la Clínica San José Madrid, donde el rey se recuperaba, posando todos felices y contentos como si no pasara nada, pasando tanto.

Lo que ha indignado a la opinión pública es que doña Sofía, de un tiempo a esta parte se está equivocando demasiado, como Letizia hayan decidido hacer las compras navideñas, en Londres la soberana (según la Rigalt viajó con doncella y peluquera); la consorte en Miami y Nueva York, con una panda de amigas “que la arropan”, protegen y defienden como auténticas cortesanas que son. Las dos, con media docena de escoltas pagados por todos los españoles. ¡Vaya ejemplo de austeridad! Como si en Madrid no tuvieran el Corte Inglés.

Mi compañera Consuelo Font publicaba en El Mundo que la estancia de Letizia en Florida fue para someterse a retoques de estética, a los que tan aficionada es. Son los riesgos y exigencias de este tipo de cirugía que, como el rascar, todo es empezar. Mucho me temo que acabara como la Preysler. ¡¡Vaya frivolidad la de Leti con lo bonita que era al natural!! De seguir así, habrá un día que alguien diga: “tu cara me suena”, como recuerda Marivi Fernández Palacio en su blog. Y lo que es peor, que, dentro de un tiempo, parecerá irreal por muy real que sea.

Si por matar a un elefante enfermo, sin coste alguno ya que iba de invitado, al rey se le armó la de dios es cristo, obligándole incluso a pedir perdón y prometer no volverlo hacer, que ya fue humillante, ¿como habría que reaccionar ante la provocadora insensibilidad de las dos consortes reales de compras en el extranjero? ¡Vaya ejemplo! Con la que está cayendo. ¿A qué se va doña Sofía a consumir en el Reino Unido con lo fatal que está el comercio en su propio reino? , escribió en El Mundo, Luz Sánchez Mellado.

 http://www.republica.com/2012/12/17/la-crisis-navidena-en-la-zarzuela_590421/

lunes, 17 de diciembre de 2012

Saint-Just y el ocaso de la monarquía española / Manuel Fernández-Cuesta *


   No se puede reinar inocentemente, Saint-Just
   "No puedes ser gángster a medias, Nucky", Boardwalk Empire

Vivimos en un reino sin memoria. Sin memoria, sentido democrático, ni razón. Un reino autonómico, caprichosas taifas cafeteras, cuya Historia reciente se oculta -ignoro la intención- a las nuevas generaciones. Resulta sorprendente, al menos para cualquier observador neutral, que el “motor del cambio”, uno de los artífices de la denominada Transición y garante de las libertades públicas, el rey, Juan Carlos I, primus inter pares, siga siendo una figura de consenso. 

Que la actual monarquía española tenga su origen jurídico, fundamento moral y legalidad institucional en La Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947, una de las ocho Leyes Fundamentales del franquismo parece, hoy en día, un hecho menor, anécdota, cuando debería ser esencial para su cuestionamiento democrático por parte de una moderna sociedad civil. 

Redactada por Carrero Blanco (asesinado luego por ETA, con complicidad -no probada- nacional e internacional, cuando era presidente del Gobierno, el 20 de diciembre de 1973), esta norma declaraba, en su artículo 1, y no sin cierta malicia semántica, que "de acuerdo con su tradición España, un estado católico, social y representativo (sic), se constituía en Reino". El artículo 6 diseñaba la arquitectura del futuro, la estrategia global del general africanista, afirmando que el "Caudillo de España y de la Cruzada, Generalísimo de los Ejércitos, don Francisco Franco Bahamonde" podía proponer a las Cortes la persona que debía sucederle, a título de Rey o Regente. 

Años después y tras idas y venidas entre los adláteres del régimen y don Juan, padre del actual monarca, residente en la alegre villa portuguesa de Estoril, el 22 de julio de 1969 las Cortes franquistas nombraron a Juan Carlos de Borbón sucesor de Franco, saltándose la línea dinástica, jurando el príncipe heredero -entiendo que por imperativo legal- los principios generales del Movimiento Nacional. No es cierto, como sugieren las malas lenguas, habladurías, que la madrugada del 23 de febrero de 1981, el día de su consagración mediática, el rey, bajo el uniforme, llevara puesto el pijama. No es cierto.

"Lamento mucho que Don Juan de Borbón se haya hecho incompatible con el régimen; tú sabes bien que siempre pensé en él para que en su día fuese coronado y por esto no le permití arriesgar su vida cuando quiso venir a luchar con nosotros para salvar a España. Tengo esperanzas de que, dado su patriotismo, en el momento oportuno aceptará renunciar a favor de su hijo, y que éste prestará juramento comprometiéndose a respetar y a hacer cumplir las leyes fundamentales y los postulados del Movimiento". Así -cinco años antes de la designación oficial de Juan Carlos- y con la tosca claridad del cuartel, se justificaba Franco, un lejano 20 de abril de 1964. Palabras recogidas en Mis conversaciones privadas con Franco, de Francisco Franco Salgado-Araujo (Planeta, 1976, pág. 420), parece evidente que el caudillo había diseñado el esquema sucesorio.

Aunque escasos, la frágil modernidad patria les ha pasado por encima, es justo reconocer que aquellos que consideraban (y siguen considerando) a Juan Carlos I y, por extensión, al neoausente Adolfo Suárez, traidores al Régimen del 18 de julio, tienen sus razones.

Elegido diputado a los 21 años y ejecutado a los 26, estratega militar, político, redactor de un proyecto de Constitución, brillante orador, Saint-Just es uno de los dirigentes de la Revolución francesa más vilipendiados y desconocidos. La violenta ignorancia -le llamaban el "arcángel del terror"- sobre su pensamiento y acción (el desprecio del neoliberalismo) solo puede ser comparada con la potencia destructora de las críticas que sobre él -y sobre la minoría de la Montaña (minoritarios, a su vez, entre los jacobinos)- se han vertido. 

Convencido republicano, poco partidario del Estado (una de las primeras fuentes de opresión), Saint-Just creía que una decidida sociedad libre -incluidos los magistrados- debía autorregularse, es decir, constituirse en organismo vivo, determinante, de participación directa. 

En aquel fugaz espejismo alternativo que fueron los Foros Mundiales -el Pueblo de Porto Alegre- latía el genial grito de los montagnars, partidarios de la libertad en marcha. Su actualidad, visto el descrédito de las instituciones y de la política de gestos y espejos, se hace evidente. Sirva, pues, al menos como introducción, la selección de sus escritos hecha por Carlos Valmaseda, “La libertad pasó como una tormenta” (El viejo topo, 2006). Que no se pueda encontrar en castellano traducción de la mayoría de sus obras y discursos (sigo la edición francesa completa, Folio, Gallimard, 2004, 1.248 páginas), da muestra del desinterés de nuestra cultura política por el proceso revolucionario francés, que acabó, entre otras cosas, y para siempre, con la monarquía. El 13 de noviembre de 1792, ante la Convención, un resuelto Saint-Just, exclamará: Todo rey es un rebelde y un usurpador”. Aux armes, citoyens / formez vos bataillons, dice la vigorosa letra de La Marseillaise.    

"Yo tengo la esperanza, y en ella confío, que el príncipe Don Juan Carlos en el momento oportuno dará su conformidad oficial a la ley de sucesión y prestará juramento de cumplir y hacer cumplir, como rey de España, los principios, postulados, leyes, etcétera, del Movimiento Nacional del 18 de julio. Sin esto, su nombramiento no sería propuesto, ni aprobado por el Consejo del Reino. El comportamiento de este príncipe y de su esposa, la princesa Sofía, mantiene mi esperanza de que, llegado el momento de la decisión, se mantenga de lleno al lado del espíritu nacional de la memorable fecha citada. Ellos viven en contacto con el pueblo y están enterados de sus aspiraciones y esperanzas, lo cual les servirá de enseñanza para el futuro". ( Mis conversaciones privadas con Franco. Francisco Franco Salgado-Araujo; Planeta, 1976, pág. 420). El dictador insiste, el mismo 20 de abril de 1964, y continúa ante su interlocutor, un ejercicio de prospectiva. Juan Carlos será leal, creía Franco, al Régimen al que había jurado fidelidad. 

¿En qué se basaba Franco? ¿Qué pensaba, en realidad, de Juan Carlos? Estas y otras cuestiones quedarán sin respuesta. Sin embargo, que Franco depositó una parte de su régimen en manos de Juan Carlos es obvio; que las Cortes franquistas lo sancionaron, también; que el monarca giró hacia posiciones diferentes es indudable; que este proceso se hizo con el acuerdo de EE UU, evidente. Está visto que la estratagema del monarca -su padre, don Juan, renunció a los derechos dinásticos el 14 de mayo de 1977- ha dado excelente resultado ya que sigue ocupando el trono regio décadas después sin que su figura, por errores que cometa, haya sido cuestionada. Basta observar el vídeo de la renuncia de Don Juan, heredero de Alfonso XIII, para entender las complejas relaciones entre ambos.

Procesado y condenado, Luis XVI de Francia fue guillotinado el 21 de enero de 1793. Cuando lo crea conveniente o debido a triste hecho biológico, la corona (re)instaurada por Franco pasará de forma natural a Felipe de Borbón y Grecia, su hijo. Permítaseme recordar, sin ironía, que en la línea sucesoria, Juan Valentín Urdangarín y Borbón, grande de España, primogénito de la infanta Cristina, ocupa el octavo puesto. 

¿Es posible, pese al Título II de la Constitución de 1978, considerar legítima, moral, histórica y jurídicamente, una monarquía (re)instaurada por una dictadura nacional-católica? ¿Es el rey Juan Carlos, pese al Titulo II de la Constitución de 1978, como diría Saint-Just, un "usurpador" (de los legítimos derechos dinásticos de su padre, Juan de Borbón), al haber sido designado directamente por el dictador y haber negado éste, en uso de su criterio y de la Ley de Sucesión de 1947, la línea dinástica que debería haber concedido el trono a su padre, heredero de Alfonso XIII? ¿Estaba Franco, con la designación del príncipe como futuro rey, vulnerando la tradición de la corona española? 

Pese a los escollos que plantean de estas cuestiones doctrinales, urge destacar la comunión simbólica existente entre una parte mayoritaria de la ciudadanía y "su" monarca. ¿Cómo explicar esta relación? ¿Es cierto que, como se repite, la mayoría natural es juancarlista y no monárquica? Tratemos de acercarnos a este punto.

Uno de los principales problemas que tuvo que afrontar el "segundo" franquismo, el que arranca con el Plan de Estabilización de 1959, era la creación de una clase media que soportara el peso económico del país. Esa emergente clase social, que ya no es hija directa de la guerra, va a encontrar en la figura de príncipe, y su discreta esposa, un referente de usos y costumbres. 

Rey sin corte ni boato, Juan Carlos entendió, Franco lo había adivinado, su proximidad con la ciudadanía, debido tanto a su aparente bonhomía (la mítica "campechanía" de los borbones), como a una especie de asimilación de las aspiraciones pequeñoburguesas de las clases medias que empezaban a disfrutar, pasadas las penurias de la posguerra, de un incipiente bienestar económico: cierto poder adquisitivo, moderado pero constante consumo doméstico, primeros automóviles, segunda residencia mediterránea, etc. 

La aniquilación del tejido socio-asociativo, que tanto favoreció la implantación transversal del franquismo como sistema autoritario, con el corporativismo nacional-católico como base ideológica, produjo, desde el mencionado giro económico de 1959, una anómala situación ya que el proyecto interclasista de la tecnocracia emergente -Franco cedió pronto el mando económico quedándose con la representación política y el orden policial- carecía de referente social. 

El poder institucional, único, se apoyaba en el terror ejercido por una amplia red policial -desde los serenos con chuzo a la Brigada Político-Social- y en la omnipresencia de cancerberos militares y religiosos. Las funciones estratégicas de estas fuerzas de choque eran claras. Mientras los militares, vencedores en el campo de batalla, aseguraban la verdad histórica revelada y la cohesión nacional, la vanguardia religiosa garantizaba la rectitud moral y la educación. Con la cartografía en la mano, a la tecnocracia -necesitada de articular una estrategia contable capaz de vencer el aislacionismo- le faltaba una pieza: una clase protoconsumista que impulsase la demanda interna y fuera capaz de pasar de la caduca estructura productiva, casi autárquica, al novedoso sistema económico.

Impulsada por el INI, un pluriempleo, en muchos casos, de la casta militar, y las grandes corporaciones bancarias; ayudada por las inversiones extranjeras, el crecimiento del turismo, el dinero procedente de la emigración europea y el control sobre la masa salarial, la tecnocracia dirigió la renovación con mano de hierro, única manera de asegurar la pervivencia jerárquica de su casta. El príncipe y sus asesores entendieron pronto el cambio social que se estaba produciendo y, lejos de arrogarse un estatuto de superioridad, hubiera sido un error, supo ser un "español más", dispuesto, según se repetía, a arrimar el hombro en beneficio de todos. Esta identificación con la clase consumista, su consagración el 23-F y el papel, asignado por el PSOE de 1982, como primer embajador de la democracia española, han hecho de su figura algo indisociable de la democracia española: el rey de las clases medias.

"Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir", declaró el monarca, el pasado 18 de abril de 2012, a la salida del hospital después de su accidente de caza en Botsuana. Juntos desde 1969, cuando fue designado sucesor a título de rey, Juan Carlos y su clase media –ya jubilada, igual que debería estar el rey- a la que con tanto aplomo ha representado y con la que, además, ha coincidido generacionalmente, han caminado muchos años -la mayoría gobernados por el PSOE, el más monárquico de los partidos nacionales- en perfecta simbiosis: la cercanía produce el cariño y, por extensión, todos los perdones. 

Aceptemos, aunque sea como hipótesis, que Juan Carlos I ha cumplido su rol moderador y ha contribuido al tránsito de la dictadura a la democracia. ¿Es necesaria, una vez consolidadas las instituciones de la democracia de mercado que esta forma de Estado, hija de la arbitrariedad legislativa de Franco, se perpetúe en la figura de Felipe de Borbón? ¿Esta dispuesta esta nueva sociedad neoliberal, precarizada, individualista, dueña de valores mutantes, ajena a las penurias de la guerra 1936-1939, a un nuevo pacto que facilite, sin sobresaltos, la sucesión dinástica? ¿Tiene Felipe de Borbón una clase emergente, cercana, complaciente, dispuesta a ser su sustento social?

"Si se aplica bien la ley de sucesión el pasado no volverá, y la futura monarquía contribuirá a la grandeza de España y será una garantía de que no se podrá retroceder a las situaciones que superamos y rechazamos en nuestra guerra. La nueva constitución monárquica, basada en la ley de sucesión y en los principios fundamentales del Movimiento, tendrá fuerza suficiente para que sea respetada, y la flexibilidad necesaria para irse amoldando a las necesidades futuras de la nación". Desde luego, no cabe duda, Francisco Franco acertó una vez más, con los matices que se quiera, el 4 de febrero de 1965 hablando, con uno de sus hombres de confianza, Pacón (Francisco Franco Salgado-Araujo), en el libro citado. 

Como recoge Joan E. Garcés en su definitivo estudio, Soberanos e intervenidos (Siglo XXI, 1996), el presidente Nixon quería asegurarse una transición pacífica en España. "El dictador dio garantías a Nixon de que seguiría el curso previsto: la sucesión se llevará a cabo en orden. No hay alternativa al Príncipe". Atado y bien atado, se comentaba, pero no por el caudillo, precisamente. 

Un recordatorio de hemeroteca: en el primer viaje de Juan Carlos a EE UU, junio de 1976 -siendo Arias Navarro Jefe de Gobierno, llamado el carnicero de Málaga por su actuación como fiscal en los consejos de guerra franquistas-, declaró en el Capitolio de Washington: "La Corona asegurará el acceso al poder de las distintas alternativas de Gobierno, según los deseos del pueblo libremente expresados". EE UU aplaudió. Nixon y Vernon A. Walters, entre otros, habían puesto letra de oro al himno de la España moderna. Atado y bien atado. Ahora sí. Tengo sobre la mesa una moneda de cien pesetas, acuñada en 1975. En el anverso se ve a Juan Carlos I y se lee, Rey de España. En el reverso, el escudo del Águila. Siempre fue la numismática disciplina peligrosa. 

Enfrentado a hebertistas y dantonistas, Saint-Just, una de las cabezas políticas más importantes de la modernidad, fue detenido por mandato de la Convención durante los días de la reacción termidoriana. Demócrata radical, leal hasta el final a Robespierre, crítico de la monarquía y sus privilegios, debería ser considerado un símbolo de la democracia, cuando esta se constituye en poder soberano. 

Lejos de la intención de este repaso histórico establecer impropios paralelismos entre España, 2012, y Francia, 1793-1794. Saint-Just fue ajusticiado. "Los que hacen las revoluciones en el mundo, los que quieren hacer el bien, solo deben dormir en la tumba", decía, joven y arrogante, en octubre de 1793. Su destino estaba escrito, no en las estrellas, sino en los cuadernos de sus enemigos. 

Juan Carlos I ha cumplido con creces, incluso con actuaciones sobresalientes, las misiones institucionales que tanto Francisco Franco como la democracia parlamentaria le han ido asignando. Juró, seguro que pensando en el futuro interés general, los Principios del Movimiento y, después, por la misma razón, la Constitución de 1978. Aclamado por todos, incluidos los historiadores más críticos, su figura es reconocida por los servicios prestados a la causa de la armonía común. Juan Carlos I ha entrado en la historia de España, es Historia de España, por méritos propios y ocupará un lugar destacado. 

Hora es de que rinda al Reino de España, país al que tanto ama, un último y definitivo servicio, igual que hizo su padre, don Juan, cuando renunció, por el bien común, al legítimo derecho dinástico que le correspondía: impedir que la afrenta de su sucesión se perpetúe. Aunque solo sea por anacrónica e innecesaria. Aunque sea solo por evitar a su hijo y sucesor el mal trago de no encontrar el respaldo popular, la base social, que él halló y supo mimar. 

Desaparecido, el fantasma de Saint-Just recorre a caballo el norte de Francia, escribe María Toledano. La ley y la sangre le acompañan.

(*) Editor. Estudió Derecho y Filosofía y amplió sus estudios en París y Milán, interesándose por el marxismo clásico y la sociología política y cultural. Director de Ediciones Península (sello en castellano de Grup 62), especializado en ciencias humanas y sociales, especialmente en filosofía e historia.

domingo, 16 de diciembre de 2012

El "grave error" que han cometido Cristina e Iñaki en su nueva campaña de imagen

MADRID.- No es la primera vez que se comenta que los Duques de Palma se han sometido a un intenso lavado de imagen profesional para intentar atenuar las devastadoras consecuencias que está teniendo la imputación de Iñaki Urdangarin sobre la Familia Real de cara a la opinión pública.
Ahora Gema López echa un poco más de luz sobre el asunto que sigue siendo la comidilla en las redacciones del corazón y recuerda que es la primera vez que un miembro de la Casa Real española contrata un servicio privado para este tipo de trabajos.

Según publica en Vanitatis, hasta ahora toda la comunicación se llevaba desde el gabinete interno de La Zarzuela pero "no sería lógico ni de recibo que si la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin buscan limpiar su imagen, lo hagan utilizando recursos internos de la Casa". Vamos, que se habría optado por esta opción para evitar críticas sobre la Institución.

Gerardo Correas, vicepresidente de la Escuela Internacional de Protocolo, señala que "este grupo de expertos se encarga de trazar todo un plan de comunicación en el que hay que diseñar al milímetro cada aparición pública y el contenido del mensaje que se quiere enviar a los medios".

La cosa no es baladí, porque los Duques de Palma cuentan con un equipo mínimo de diez personas, desde estilistas a maquilladoras, pasando por asesores especializados en materia jurídica y periodistas: "En el caso de Urdangarin no solo se mira con lupa lo que hace, sino lo que dice, su proceso judicial es muy complejo y sus declaraciones deben ser entendidas. Hay que estudiar al detalle qué es lo que se quiere manifestar y de qué manera. Es un plan similar al que utilizan los políticos en campaña", afirma Correas.

La Casa Real estaría informada al detalle de cada uno de los pasos y todo se hace con su consentimiento aunque los Duques estén apartados de la agenda real. Así, la polémica visita a Don Juan Carlos en la clínica San José habría contado con el beneplácito de los asesores del Rey y de Rafael Spottorno, jefe de la Casa del Rey, que les recibió a las puertas del hospital.

Aunque Casa Real lo negó en su momento, Vanitatis asegura que en estos momentos se podría estar estudiando cómo y cuándo presentar la renuncia de la Infanta. Doña Cristina llevaría un año negociando con el Rey su rechazo al título de Duquesa, a sus derechos dinásticos y a la asignación económica que recibía.

El caso es que todas las semanas, la pareja se da cita con el equipo privado de imagen en "reuniones de inmersión". Y es que su vida sigue desde hace tiempo una "hoja de ruta" minutada por expertos.

Eso no quita para que hayan cometido un grave error a ojos de Correas: "El primer requisito es la confidencialidad y el secretismo y el hecho de que se haya conocido que han contratado una agencia provoca que todo lo que hagan a partir de ahora se convierta en artificial".

sábado, 15 de diciembre de 2012

Bildu pide que ETB no emita el mensaje navideño del Rey


VITORIA.- EH Bildu ha reclamado al nuevo lehendakari, Íñigo Urkullu, que la televisión pública vasca -ETB- no emita la próxima Nochebuena el tradicional mensaje del Rey, algo que sólo ha hecho en los últimos tres años.

 La coalición presentó recientemente un escrito en el Parlamento Vasco para que la Cámara pidiera a la Dirección del ente público, elegida la pasada legislatura bajo el mandato del PSE-EE, que no emitiera el mensaje del Rey Juan Carlos, algo que solo se ha hecho desde 2009 bajo el gobierno de coalición PSOE-PP. EH Bildu presentó un escrito para que el Parlamento Vasco pidiera a la dirección de EiTB que dejara de emitir este mensaje, pero el texto fue rechazado por la Mesa de la Cámara en su última reunión. 

La coalición entiende que hay una nueva configuración del Parlamento Vasco y que, por ello, "ha llegado el momento de dejar de lado los símbolos que PSE y PP han tratado de imponer artificialmente durante los últimos años, entre otros, la emisión del mensaje navideño del rey español en ETB, una circunstancia que no se debe volver a repetir". 

En un comunicado, EH Bildu solicita a Urkullu que actúe y que el mensaje del jefe del Estado "quede fuera de la programación de ETB, porque a la sociedad vasca su discurso no le interesa lo más mínimo". Además ha recordado que el PNV siempre se ha opuesto a esa emisión, por lo que le pide "coherencia" al nuevo lehendakari. 

Precisamente, el próximo martes hay una reunión del Consejo de Administración de EiTB, que todavía no se ha renovado y en el que, por lo tanto, no está presente EH Bildu. En esa reunión, está previsto que el director general de la radiotelevisión pública vasca, Alberto Surio, presente la parrilla de programación para los próximos días, por lo que entonces se conocerá si se emitirá o no el mensaje.

Las contradicciones sobre el último viaje secreto de Doña Letizia

MADRID.- Esta semana Doña Letizia volvía a colocarse en el ojo del huracán mediático tras salir a la luz su "viaje secreto" dos días antes de la última intervención quirúrgica del Rey. El Programa de Ana Rosa aseguró que la Princesa viajó a Miami entre el 21 y el 26 de noviembre para someterse a algún retoque estético y ahora La Otra Crónica de El Mundo arroja algo más de luz sobre la escapadita... aunque no mucha.

De hecho, según Consuelo Font, una fuente de La Zarzuela desmiente que Letizia viajase a Miami: estuvo en Nueva York con sus íntimas amigas, que todos los años hace un viaje juntas. A saber, el círculo de periodistas del que se rodea la Princesa desde antes de casarse con Don Felipe: Sonsoles Onega, Cristina Palacios Rubio, Mar Peiteado Mariscal, Ana Prieto Urbano, Inmaculada Aguilar y Almudena Bermejo.

Sin embargo, LOC se ha puesto en contacto con una persona que conoce bien sus movimientos y su versión difiere de la oficial de La Zarzuela: estuvo con su madre Paloma Rocasolano en Miami para someterse a unos cuidados estéticos.

Sea como fuere, el resultado sería el mismo: cada vez que una eventualidad se cuela en la agenda de La Zarzuela, los españoles descubren que Doña Letizia está sola o en compañía de sus amigas. Sin ir más lejos, el pasado sábado los reporteros la pillaron en el concierto de Los Planetas con padres de amigas de sus hijas.

Según recuerda Font, ya el accidente del Rey en Botsuana pilló a Letizia en un viaje con amigas en Jávea programado hacía varias semanas. En ese momento, se vio obligada a tomar un billete de AVE y presentarse en la clínica para ver a su suegro accidentado en "tan engorroso trance".

Otro de sus destinos habituales en solitario sería el Algarve, donde suele quedarse en casa de Vasco Manuel de Quevedo Pereira Coutinho. Pero es que el Príncipe también parece haber retomado el contacto con sus amigos de siempre, "los pijos con los que Letizia no tiene demasiada química".

Así las cosas, las apariencias parecen indicar que los Príncipes hacen cada vez más vida independiente, pero el entorno de la pareja insiste en que "están tan enamorados como siempre", eso sí.

El suplemento de El Mundo asegura que la presión es el principal motivo por el que Doña Letizia necesita a veces dejar su fardo insituticional y marcharse sola o en compañía de sus amigas "las únicas que la siguen tratando cmo siempre".

El Rey no hará celebración oficial de su 75º aniversario 'por austeridad'

MADRID.- El Rey don Juan Carlos no ha previsto ninguna celebración oficial de su 75º cumpleaños, el próximo 5 de enero, por razones de "austeridad", según ha informado hoy un portavoz de la Casa del Rey. Don Juan Carlos, que fue operado por tercera vez de la cadera el pasado 23 de noviembre, continúa su recuperación en el Palacio de la Zarzuela, tras su alta hospitalaria, "mejorando día a día" y sometido a dos sesiones diarias de fisioterapia.

Aunque no hay una fecha fijada para el retorno a su actividad oficial normal, en la Casa del Rey trabajan con el horizonte de que el próximo 6 de enero, en la celebración de la Pascua Militar, el monarca "reaparezca" en público por vez primera en un acto oficial tras su intervención quirúrgica.Su cumpleaños no tendrá esta vez ninguna celebración institucional ni acto público alguno "por motivos de austeridad", ha remarcado el portavoz.
Entre tanto, el jefe del Estado despacha semanalmente con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y diariamente con el jefe de la Casa, Rafael Spottorno. Hace cinco años, cuando don Juan Carlos cumplió 70 años, sí se organizó, cuatro días después del aniversario, una gran cena conmemorativa en el Palacio de El Pardo a la que asistieron, junto a la Familia Real, más de 500 personas, entre ellas las figuras más relevantes de los más de 32 años de su reinado.
Más allá de la Pascua Militar, que se celebra con una recepción en el Palacio Real, no hay actos públicos previstos para el monarca, quien no faltará a su cita anual televisiva con su tradicional mensaje de Nochebuena, que se emitirá por televisión.
Porque las audiencias a los presidentes de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, y al lehendakari Urkullu, designados por los Parlamentos gallego y vasco, no tendrán lugar hasta enero, al igual que a la del presidente de la Generalitat que elija el Parlament de Cataluña.
El rey felicitó por teléfono a Núñez Feijoo el día de su reelección y esta misma mañana habló con el nuevo lehendakari también para trasladarle su felicitación, ha revelado el portavoz de la Casa.
En cuanto a la preceptiva notificación a la Jefatura del Estado de la elección de los presidentes autonómicos de Galicia y País Vasco, los dos parlamentos la han hecho llegar a Zarzuela por correo electrónico con firma certificada.

La Zarzuela dice tener 'sondeos' donde el Rey recupera su imagen previa a Botsuana

MADRID.- Esta semana se ha cumplido un año desde que Rafael Spottorno, el jefe de la Casa del Rey, reunió a los periodistas en La Zarzuela para comunicar que Iñaki Urdangarin quedaba apartado oficialmente de la agenda de la Familia Real hasta nuevo aviso. Hoy, en Zarzuela, el ambiente es mucho menos lúgubre, entre otras cosas, porque la imagen del Rey se recupera de la cacería en Botsuana, según relata El Mundo. 

Como ya publicó El Mundo el pasado 5 de diciembre, las encuestas internas de la Casa indican que los españoles han devuelto al Rey a un nivel similar en el que estaba antes de aquel fatídico 14 de abril en el que se supo que se había fracturado la cadera cazando elefantes.
Las cosas empezaron a torcerse para la Monarquía en el otoño de 2011, cuando por primera vez en la Historia recibió un suspenso en el CIS. Después vino el registro judicial en Barcelona del Instituto Noos, la supuesta ONG del Duque de Palma ahora investigada por corrupción. A continuación, la caída del Rey en el delta del Okavango. 
Tan mal pintaba la situación para el monarca que éste se embarcó en una carrera contrarreloj para salvar el cargo. Estuvo de baja lo mínimo posible, y a partir de junio comenzó a viajar (Latinoamérica, Rusia, EEUU y la India) en un desesperado intento por demostrar que estaba a la altura de lo que esperaban los españoles de él.
Los informes internos de la Casa indican que el Rey ha cumplido con su cometido de devolver el buen nombre a la institución. No está tan clara la situación en el 'caso Urdangarin', de ahí el sigilo y los pies de plomo empleados cuando se trata incluir a los Duques de Palma. 
En un 'briefing' celebrado ayer a mediodía en La Zarzuela, los portavoces oficiales no han querido ni siquiera plantear la posibilidad de indagar acerca de la asistencia de los Duques de Palma a la cena de Nochebuena.

viernes, 14 de diciembre de 2012

La Casa Real publica los Christmas de los Reyes y los Príncipes de Asturias


MADRID.- La Casa del Rey ha hecho públicas las felicitaciones de Navidad o Christmas que enviarán los Reyes y los Príncipes de Asturias. Como señala abc.es por primera vez los christmas de la Infanta Elena y de los Duques de Palma no han sido incluídos en la web de la Casa Real. 

Los Christmas o felicitaciones navideñas que enviarán en estas fiestas los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía y de los Príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Letizia se han hecho públicos ha través de la página web de la Casa Real, informa abc.es. 
Los príncipes se han decidido por acompañar la imagen con un texto manuscrito en el que se lee "Muy felices fiestas de Navidad y que la alegría y la esperanza que traen nos den a todos mucho ánimo y fortaleza para el Año Nuevo 2013". Firman la felicitación ambos príncipes y también sus dos hijas.
Sin embargo, los reyes han sido más sobrios y bajo una felicitación impresa que dice "Felices Pascuas y Año Nuevo" firman el rey y la reina. Las dos Infantas Leonor y Sofía son las protagonistas de la felicitación navideña de los Príncipes de Asturias con una imagen que fue tomada el pasado verano por la fotógrafa Cristina García Rodero con motivo del reportaje difundido por La Zarzuela por el 40 cumpleaños de Doña Letizia, mientras que los Reyes han elegido una reproducción de un grabado de 'La Adoración de los Pastores', que se conserva en la Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
En la web de la Casa Real, sin embargo, no se han incluído los de la Infanta Elena y los Duques de Palma que en esta ocasión no se hacen públicos, lo que supone hacer una distinción entre el núcleo central de la Familia Real (Reyes y Príncipes con sus hijas) y el resto de la Familia Real. Si bien, eso no quiere decir que los Duques de Palma y la Infanta Elena vayan a dejar de felicitar las fiestas a instituciones, familia y amigos.
Esta nueva "política" ya se apreció durante la celebración del pasado 12 de octubre de la Fiesta Nacional, cuando la Infanta Doña Elena no se sentó en la tribuna presidencial junto a Reyes y Príncipes, sino en la de los invitados, ocupando un lugar destacado.

La web de la Casa Real española recibió más de 5.000 mensajes de ciudadanos

MADRID.- La web oficial de la Casa del Rey de España recibió 5.349 mensajes de ciudadanos desde que, el pasado septiembre, fue renovada, y más del 90 por ciento fueron en tono positivo. Según explicó hoy un portavoz de la Casa, sólo llegaron unos pocos mensajes negativos o "agresivos", algunos con menciones al "caso Urdangarin", el yerno del rey Juan Carlos, esposo de su hija menor, Cristina, y que está imputado en un caso de corrupción.

El portavoz de la Casa expresó su satisfacción por los resultados de la renovación de la web, que ha superado con creces la expectativas, con 807.144 visitas a pocas jornadas de que cumpla sus primeros cien días.
Entre los días con más visitas al sitio figuran cuando se publicó una carta en la que el rey alertaba contra quienes persiguen "quimeras", en alusión al debate soberanista en Cataluña, el del 40 cumpleaños de la princesa Letizia, esposa del heredero de la Corona, la jornada del comienzo del curso escolar y la celebración de la fiesta nacional, el pasado 12 de octubre.
Una parte importante de la renovación era la posibilidad de dirigirse mediante mensajes a la Familia Real, un servicio que ha sido aprovechado por muchos internautas, de manera que todos sus miembros han recibido alguno, según el portavoz.
Desde la Casa del Rey se remarca que más del 90 por ciento de los mensajes enviados fueron positivos, como los 350 dirigidos a la reina con motivo de su último cumpleaños o los más de 300 con deseos de recuperación para el monarca tras su ingreso en el hospital para ser operado por tercera vez de la cadera.
Las misivas de carácter negativo o incluso "agresivo" -que también las hubo- fueron pocas. Las fuentes admitieron que "algunos" mensajes aludían al "caso Noos", en el que es investigado el dique de Palma, Iñaki Urdangarin.
Desde fuera de España, hubo un 4,27 por ciento de visitas desde Francia, un 3,11 por ciento de EEUU, seguidas de las de Alemania (2,20 %), Italia (1,33 %), México (1,13 %), Reino Unido (1,03 %); Portugal (1,01 %); Argentina (0,75 %) y Suiza (0,64 %).
A partir de este año, la Casa del Rey decidió no publicar en la web las felicitaciones navideñas de las hijas del monarca, la infanta Elena y la infanta Cristina y su esposo, Iñaki Urdangarin.
Desde ahora, se mostrarán únicamente las de los reyes y los príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, el "núcleo central" de la Familia Real.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Monarquía y ejemplaridad / Jesús López-Medel *

Hay una foto célebre de 1948 (un año después de la Ley de Sucesión) de un niño rubio de familia real que llegaba en tren desde Portugal. La realidad de un país pobre y gris se reflejaba en los rostros morenos de los niños extremeños. El gesto del rubio expresaba gravedad y miedo. Era otoño y, en España, invierno. Llegaba al país que su abuelo y toda tu familia tuvieron que dejar en 1931. Volvía por designio de quien entonces gobernaba para formarse aquí y ser su sucesor. Su nombre sería escrito en su cuadernoazul queriendo dejar, con esa tendencia de todo personaje autoritario, que todo debe quedar atado y bien atado, aunque luego... 

No había monárquicos. Los perdedores de la guerra seguían siendo republicanos y desde el franquismo se alentaron recelos a aquella institución. El joven Borbón, con escasos leales, soportaría trampas y soledad. Su simpatía natural le ayudaría y, aunque la Constitución consagró la Monarquía, su legitimación democrática llegaría con el 23-F. Su actitud final de firmeza como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas abortó un golpe militar, cuando la mayoría de los altos mandos eran poco afectos a la democracia.
 
Pero de eso ha pasado mucho tiempo. De ese gesto se ha alimentado la Monarquía durante muchos años, ocultando los medios de comunicación algunas sombras. Eran años de prosperidad y muchos se beneficiarían de la realidad, descrita por un ministro, de una España donde podía hacerse dinero con facilidad y más rápidamente.

El tiempo nos deteriora a todos. También a las instituciones. Sobre todo si no se adaptan a los tiempos. La Monarquía era algo propio de la prensa rosa que nos exhibía la “felicidad” y multiplicaba la impresión de su ocio. La sociedad española siguió evolucionando pero no la institución hasta que quebraron los blindajes de silencios. El casoUrdangarin hizo saltar todo. Será la Justicia quien decidirá si hay condena, pero mientras tanto, y siendo benévolos, se puede calificar como escandalosa e indigna la trama organizada por el yerno real. Pero la sociedad española ya emitió de modo unánime su juicio.

Aunque la avaricia era inmensa y total la ausencia de ética, esos comportamientos están en el contexto de una España donde la corrupción e impunidad estaba -y está- muy extendida. Los ejemplos de donde aprender no se ocultaban tras unas montañas. Es revelador que, además de sablazos varios a quien encontraba en alguna recepción, su actuación tuviese como epicentro territorios levantinos y baleares dirigidos por gobernantes muy corruptos.

El problema es que este señor está casado con la hija del Rey. Aviso que tengo una simpatía especial hacia ella, particularmente por su actividad en la ayuda al desarrollo. Pero eso no impide que desde el respeto y la lealtad (tan malentendida por tantos cortesanos de la Casa y los partidos), debe advertirse que el desprestigio de la institución (reflejada en las encuestas) puede llevarse por delante la Monarquía si no reaccionan. Es ésta una institución muy tradicional cuyos pasos son propios de un elefante. Pero es tal la situación que una reacción tardía e insuficiente puede generar el clamor de que se vayan todos. Y yo no lo deseo pues pueden ser símbolo de unión de la España plural.

Lo revelado públicamente hace que las impresiones sobre la sentencia sean muy claras. ¿No va a reaccionarse hasta entonces? ¿Será de modo adecuado? Lo realizado hasta ahora, el simple alejamiento de actos oficiales (dando injustamente el mismo trato a la Infanta Elena) es sólo un cortafuegos. Pero muy insuficiente. El yerno sigue siendo miembro de la Familia Real (así figura en la página web) y lo será, aunque fuese condenado, mientras esté casado con la Infanta.

Y esa continuidad de una manzana tan podrida no se puede mantener. Y desde luego, tras la sentencia, tiene que ser inminente. ¿Y por qué no antes de que ésta se produzca y sea un clamor popular? Tampoco sería admisible reducir la Familia Real a sólo los reyes y príncipes herederos. Sería un ocultamiento vergonzoso. Saldría de la Casa Real si se divorciaran. Si se casaron “para lo bueno y para lo malo” y el tiempo no ha roto su amor, deberían seguir juntos. Pero es una decisión personal. En otro caso, debería producirse la renuncia de ella a sus derechos reales. Aunque su posición sea la séptima (Elena es la cuarta), debería abandonar la línea de sucesión. Si no, el daño a la Monarquía será demoledor e irreparable. A su padre y a su madre le debe la vida pero también su posición. El padre, jefe del Estado, sabrá hacerla reflexionar y ella seguro que será responsable y generosa en su renuncia.

En las actuaciones del yerno, Urdangarin usó claramente su posición y también el nombre de su esposa (que era también socia de una entidad mediante la cual se desviaba dinero) e incluso figuraba el secretario personal de la Infanta. No voy a prejuzgar el grado de implicación de ella, pero es evidente que de ese enriquecimiento ilícito e inmoral se benefició no sólo Iñaki sino también su esposa. La situación patrimonial de la familia se debe a esas actuaciones inmorales. Además de ese beneficio familiar, es indudable que ella no podía ignorar que su marido se enriquecía muy rápidamente y conseguía millones de euros para la sociedad conyugal. Es imposible que una esposa normal desconociese la fortuna que amasa su marido.

Dejando a un lado la izquierda minoritaria, pocos políticos han reaccionado con sensatez y valentía. Rosa Díez expresó que “los imputados y procesados, sin menoscabar su derecho a la presunción de inocencia, no pueden formar parte de ninguna institución. Esta máxima hay que aplicarla a todas las instituciones y la Casa Real no es una excepción”. Los mayoritarios, PP y PSOE se mueven entre la meliflua prudencia institucional y tener entre ellos tantos dirigentes corruptos. Mal servicio hacen así a la Monarquía parlamentaria constitucional. Como expresó el catedrático Torres del Moral, “la institución se basa en el prestigio” a lo que yo añado que si éste se resquebraja, aquélla quiebra. El director de El Mundo escribió hace un año un elocuente artículo: “Cuando el símbolo no simboliza”.

Ojalá se produzca una regeneración de la Corona que asuma los errores. Sueño con una Monarquía regenerada que pida disculpas, llame a su despacho especialmente a Rajoy y Rubalcaba (y otros como los de CiU) y, como jefe del Estado, les pida u ordene el fin de tanta corrupción o encubrimiento. Eso es un cáncer creciente y corrosivo de nuestra democracia y cada vez más el pueblo expresa, con razón, su indignación. Nos falta ejemplaridad. Su Majestad tiene una ocasión única no ya para un mero discurso navideño sino para regenerar la Corona desde su actuación ejemplar en ese caso podrido y aprovechar para exigir lo mismo a los dirigentes políticos. De un mal, sacaría un bien la Monarquía. Siempre que no sea muy tarde.

Con mi sincera lealtad, afecto y profundo respeto, Su Majestad.

(*) Abogado del Estado