miércoles, 27 de febrero de 2013

La Casa del Rey colocó a Urdangarin a sueldo de otra ONG tras su marcha del Instituto Nóos

MADRID.- La Casa del Rey movió los hilos en favor de Iñaki Urdangarin antes, durante y después de su paso por el Instituto Nóos. En 2008, transcurridos dos años desde que el duque de Palma abandonase la entidad con la que presuntamente se apropió de fondos públicos, José Manuel Romero Moreno, conde de Fontao y asesor jurídico de don Juan Carlos, abrió a Urdangarin las puertas de la Fundación Colegios del Mundo Unido, una organización internacional de carácter altruista, para que éste realizase trabajos de consultoría generosamente remunerados, según han confirmado a El Confidencial fuentes muy cercanas a La Zarzuela.

El conde de Fontao y el infante Carlos de Borbón, primo del Rey, son miembros del patronato de esa fundación sin ánimo de lucro, presidida por la reina Noor de Jordania -su presidente de honor es el ex mandatario surafricano Nelson Mandela- y con presencia en más de 125 países. Colegios del Mundo Unido (UWC en sus siglas en inglés) cuenta con una docena de centros académicos repartidos por cuatro continentes -no hay ninguno en España- en los que cientos de alumnos reciben una educación multicultural gracias a un programa de becas. El monarca y la reina doña Sofía son los "altos patronos" de la institución.
Un email enviado por Urdangarin a su ex socio, Diego Torres, el 26 de marzo de 2008, corrobora la versión de las fuentes consultadas por El Confidencial. En ese correo el duque de Palma copia a Torres un SMS -mensaje de texto- previamente remitido por aquél a Luis Bassat y Pedro Alonso, patronos de la fundación. "Comentado el tema con la familia y con algunos posibles colaboradores", dice el yerno del Rey, "os confirmo mi interés en seguir profundizando en el funcionamiento de los CMU [Colegios del Mundo Unido]".

Tras informar a Bassat y Alonso de su intención de elaborar "una propuesta concreta para el caso español", Urdangarin les advierte de que "sería de gran utilidad, tal y como hablamos en nuestro anterior encuentro, disponer de algún business plan de colegio ya existente". Según las fuentes consultadas, el duque de Palma se refiere al proyecto de creación en España de un centro académico integrado en la Fundación Colegios del Mundo Unido. Hace ahora casi un año, el 29 de febrero de 2012, el patronato de la rama española de UWC acordó paralizar definitivamente la construcción de ese colegio, que iba a levantarse en la localidad cántabra de Comillas.

"Confirmación de honorarios"

El yerno del Rey termina su correo electrónico reclamando a los dos patronos de la fundación "una confirmación de honorarios para las diferentes fases a plantear". Y se despide así de sus interlocutores: "A la espera de vuestros comentarios, os mando un caluroso abrazo". El Confidencial se puso ayer en contacto con Colegios del Mundo Unido y con el conde de Fontao para saber cuánto cobró Urdangarin por su trabajo y en qué consistió éste. Pero tanto la fundación sin ánimo de lucro como el asesor jurídico del Rey se negaron a responder a las preguntas de este diario.

La última remesa de 197 emails entregada por Torres al juez José Castro, instructor del caso Nóos, incluye un prolijo intercambio de mensajes entre Urdangarin y la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, íntima amiga del monarca. Según se desprende de esos correos, el jefe del Estado pidió a la aristócrata alemana, con la que el año pasado viajó a Botsuana para participar en la polémica y accidentada cacería de elefantes, que tratase de colocar a su yerno en la Fundación Laureus, otra organización internacional de carácter altruista a cuya junta consultiva pertenecía Corinna. Ésta se comprometió con Urdangarin a conseguirle un salario de hasta 250.000 euros anuales, aunque los planes finalmente no cuajaron.
 

Iñaki Urdangarin sigue siendo ‘yerno real’ en los aeropuertos

MADRID.- La monarquía atraviesa uno de sus momentos más críticos e Iñaki Urdangarin ha sido señalado como uno de sus máximos responsables. Si bien es cierto que una gran parte de la opinión pública ya ha condenado de antemano al duque consorte, no es menos cierto que algunas de sus actitudes no han favorecido para que la ciudadanía le mire con más condescendencia. Gran prueba de ello son los privilegios de los que el marido de la infanta Cristina disfruta aún por ser yerno real.

Si hace unos meses Vanitatis publicó el trato de favor del que disfrutó Urdangarin para renovar su DNI, estos días se ha puesto de manifiesto el que recibe en los aeropuertos. Si para el común de los mortales estos lugares pueden llegar a ser tediosos y desesperantes, para Iñaki son todo lo contrario. Ni colas para embarcar, ni para salir, y mucho menos respirar el mismo aire que los demás en las gélidas salas de espera. Iñaki, el duque imputado, sigue siendo consorte de una infanta de España y por lo tanto sigue disfrutando de todo el lujo de comodidades que eso conlleva, a pesar de que Zarzuela haya tratado de “marcar distancias”.

De nuevo, el yerno del Rey optó por la austeridad para llegar puntual a su cita con el juez Castro el pasado sábado. Voló desde Barajas (Madrid) con destino al aeropuerto de Son Sant Joan a bordo de un avión de Iberia Express, línea low cost de la compañía. Lo hizo en clase turista, como así se ha podido ver a raíz de una cámara oculta realizada por un equipo de Telecinco. Ni rastro de los privilegios de los que había hecho gala horas antes para acceder al aeroplano, en el que entró cuando ya todo el mundo había embarcado. 

A su llegada a Palma, Iñaki fue recibido a pie de pista por un coche de servicio público que le llevó hasta los juzgados de Palma de Mallorca. Choca que no llegara en el mismo coche que su abogado, Mario Pascual Vives, pero éste, al contrario de su representado, no tuvo más remedio que coger un taxi para llegar hasta el palacio de justicia balear. Hay cosas que no van en la minuta y ser tratado como una autoridad, aunque defiendas a una en entredicho, no te dota de tal privilegio.

En el momento de volver a Barcelona, el ritual fue el mismo. El autodenominado como duque “em...Palma…do”, entró por la puerta de celebridades y llegó hasta el avión con un coche de servicio público, pagado por el contribuyente, y acompañado por otro coche de escoltas. Una vez más evitó las colas, el agotador proceso de pasar los rigurosos controles de seguridad y, con ello, el posible escarnio público del pueblo llano.

Corinna da el salto a la revista ‘¡Hola!’: “Mi vida se ha convertido en una auténtica pesadilla”

MADRID.- La princesa Corinna ha vuelto a hablar y esta vez lo ha hecho en la revista ¡Hola!, que le dedica ocho páginas en el interior además de la portada. Tras sus declaraciones al diario El Mundo, la "entrañable" amiga del Rey Juan Carlos posa para la revista de cabecera de la Casa Real, con la que la Institución mantiene una estupenda relación. 

Corinna asegura desde Londres que no quiere convertirse en una celebridad, ocupar portadas ni aparecer en las páginas de sociedad, algo que no le conviene, dice. Afirma, además, que estas declaraciones serán las últimas porque su deseo es recuperar el anonimato perdido. Sin embargo, ayer habló vía telefónica con el programa de Cuatro Te vas a enterar y este jueves protagonizará también la portada del número de Paris Match.
 

En este “excepcional reportaje”, como titula la revista, que no está firmado y que va ilustrado con cinco posados sobre fondo negro, Corinna confiesa que ha permanecido “en silencio” hasta que el socio de Iñaki Urdangarin, Diego Torres, hiciera públicos una serie de emails “que parecían sugerir que yo habría tenido algo que ver con los negocios de Nóos”. Lo único que hizo, afirma, fue responder a una petición del Rey, que “le pidió que encontrara un nuevo puesto de trabajo apropiado para su yerno”. Corinna pensó para él en la presidencia española de la Fundación Laureus, “porque él había sido un atleta olímpico. Me sorprendió mucho cuando, después de considerarlo (…), él lo rechazó”.

La princesa alemana ha esperado hablar hasta que Urdangarin tuviera la oportunidad de declarar y aclarar, así, las desinformaciones que, según ella, han circulado. 

Además, a lo largo de la entrevista puede percibirse cierto resquemor por el momento que le ha tocado vivir, hasta el punto de decir que su vida se ha convertido “en una auténtica pesadilla” y que ha perdido “un cliente tremendamente importante”. “Toda esta tragedia ha sido innecesaria”, se lamenta. 

La consultora alemana deja claro, ante todo, que siente un “profundo respeto por el Rey y el Príncipe” y que no tiene intereses en España donde, añade, no tiene “agenda” y no piensa volver “mientras mi presencia cause controversia”. 

Llama poderosamente la atención que hable por primera vez de su viaje a Botsuana, a raíz del cual surgieron las especulaciones sobre su relación con don Juan Carlos. “Me dolieron. Fueron innecesarias y dañinas”. Preguntada por cómo describiría su relación de amistad con el Rey, igual que hizo El Mundo, Corinna señala que tienen “una amistad cercana, nada más. Conozco al Rey desde 2004”. 
La que ha sido la mujer más buscada del año y “experta en encontrar soluciones” se define como honesta, discreta y “ciudadana del mundo” y niega ser la mujer fatal “con la que se me ha querido identificar".

Los problemas crecen para la Casa Real española: Andrew Morton publica libro en marzo

MADRID.- Los problemas de la Familia Real no dejan de aflorar. En medio del huracán Corinna, Casa Real tendrá que hacer frente también a un nuevo libro del polémico Andrew Morton, el autor de las biografías más escandalosas sobre Diana de Gales, Monica Lewinsky o Tom Cruise. El escritor británico ha puesto el ojo y la bala en la Familia Real española y promete hacer varias revelaciones de alto calibre. Vanitatis ha podido saber que el libro saldrá publicado a mediados de marzo y se titulará Ladies of Spain

Según fuentes de la editorial -La esfera de los libros- “sigue la estela del resto de obras de Morton”. No han querido dar más datos, pero todo el secretismo que rodea a esta publicación se romperá en unas semanas, cuando el propio autor visite España para presentarlo.
Morton lleva preparando Ladies of Spain más de un año. Estuvo varias semanas en España entrevistándose con periodistas especializados en Casa Real y otros personajes que le podían aportar datos. Entre ellos, Pilar Eyre. La periodista y autora de La soledad de la Reina cuenta a Vanitatis que tuvo un encuentro con el autor hace un año en la cafetería madrileña Velázquez. “Se preocupó mucho por todas las mujeres que rodean la vida del Rey”, afirma.
Por lo que parece el libro girará en torno a las cuatro féminas de la Zarzuela y la relación de éstas con el Monarca. Esto permitirá hablar a Morton sobre el pasado de Letizia, la separación de la infanta Elena, la relación de la infanta Cristina con Urdangarin y sus supuestos desfalcos y el papel marital de la Reina frente a Corinna. “Estaba muy interesado en la princesa alemana, y por aquel entonces no se sabía nada de ella”, comenta Eyre.
Otra de las figuras más destacadas en esta biografía no autorizada será la de la princesa Letizia, a la que Morton comparará con Lady Di. El autor intentará tocar la fibra más sensible del Rey. “Sacará temas inéditos que no han salido a la luz”, dice alguien que conoce parte del contenido del libro. El escritor se entrevistó con numerosos personajes y a todos les pidió el máximo secretismo sobre lo hablado para que nadie le echara por tierra el proyecto. Casa Real no debía enterarse hasta que la obra ya estuviese en la imprenta. Y así ha sido.
Andrew Morton se convirtió en el biógrafo de la polémica cuando publicó, en 1992, la historia de su amiga Diana de Gales. Bajo el título Diana. Su verdadera historiael escritor reveló que la mujer de Carlos de Inglaterra era infeliz en un matrimonio de tres y revolucionó el país. Detrás de este libro vinieron otros que hablaban de la homosexualidad y la esterilidad de Tom Cruise o de la infidelidad de Angelina Jolie a Brad Pitt. Ahora Morton cambia de ‘diana’ y elige a la Familia Real española como su próximo objetivo.
 

La venganza de la princesa Corinna zu Sayn-Wittsgenstein

MADRID.- La princesa Corinna zu Sayn-Wittsgenstein podría haber sido movida por la venganza después del trato que recibió al descubrirse el viaje del Rey a Botsuana, el cual finalizó de improviso después de que el Monarca tuviera que ser operado de la cadera tras una caída. 

La princesa por matrimonio y el hijo que tuvo de su unión con el Príncipe Casimir zu Sayn-Wittgenstein fueron llevados al aeropuerto de Madrid-Barajas el 14 de abril del año pasado y obligados a coger un vuelo al extranjero para irse bien lejos de España.

En ese sentido, la propia Corinna zu Sayn-Wittgenstein declaró en la segunda parte de la entrevista con 'El Mundo' que no volvería a España mientras su presencia en nuestro país "cause controversia". De momento ella sigue con su vida en Mónaco.

La entrevista por fascículos que Corinna zu Sayn-Wittgenstein ha concedido a El Mundo ha afectado a la Casa Real de forma colateral al aparecer de nuevo en la palestra la polémica amiga del Rey Don Juan Carlos, que no hizo más que perjudicar la imagen de la Corona.

La Zarzuela ha sido tajante al afirmar que la decisión de conceder la entrevista resulta "lamentable" para la Casa Real, muy molesta por esta reaparición de Corinna zu Sayn-Wittgenstein, que solo sirve para resucitar fantasmas todavía demasiado recientes.

La Fiscalía no ve indicios contra la Casa Real ni la Infanta en el 'caso Nóos'

MADRID.- La Fiscalía no ve ningún indicio contra la Casa Real ni la infanta Cristina en el 'caso Nóos', ya que las últimas declaraciones, investigaciones y correos entregados por el ex socio de Iñaki Urdangarin, Diego Torres, no han aportado prueba alguna que avale una supuesta intervención en los negocios del duque de Palma. 

Así lo han asegurado fuentes de la Fiscalía, que han afirmado también que en el actual estado de la instrucción judicial tampoco el círculo próximo a las infantas parece estar implicado en los hechos que investiga el juez del caso Nóos, Jose Castro, sobre supuesta corrupción en las actividades del instituto sin ánimo de lucro que dirigieron Urdangarin y Torres.
Aunque la Fiscalía ve muy claro que este caso acabará en juicio, en el que se sentarán en el banquillo la mayoría de los imputados, entre ellos Urdangarin, también considera de la misma forma que el caso no afectará a ningún miembro más de la Familia Real, con arreglo a las pruebas existentes en la actualidad y teniendo en cuenta que ya se llevan dos años de investigación judicial.
En su segunda declaración judicial el pasado sábado, Urdangarin afirmó ante el juez que la Casa del Rey no opinó, asesoró, autorizó o avaló las actividades que desarrollaba en el Instituto Noós, sino que le recomendó que dejara de realizarlas porque no las consideraba adecuadas para su estatus institucional y él así lo hizo. Además, desvinculó a su mujer, la infanta Cristina, de los negocios de esta entidad.
El caso continuará su curso normal con las diligencias que se precisen y con la declaración de algunos testigos.
También está pendiente de si finalmente es llamado a declarar como testigo el asesor jurídico de la Casa del Rey, José Manuel Romero, quien recientemente reiteró a través de un comunicado que no prestó asesoramiento jurídico alguno para la constitución de la Fundación Cultura, Deporte e Integración Social (Fdcis), heredera del Instituto Noós, y precisó que sólo indicó que Iñaki Urdangarin debía limitarse a formar parte de su consejo asesor.
El ministerio público tampoco ve indicios en el caso contra la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y el expresidente de Valencia Francisco Camps por los pagos que se hicieron al instituto de Urdangarin y Torres por la celebración de la Valencia Summit, que tuvo lugar en esta ciudad en los años 2004, 2005 y 2006.
Lo que no ven claro en la Fiscalía es la necesidad de que el caso se desgaje en dos procedimientos que lleven a dos juicios distintos, uno de ellos en Palma sobre el grueso del caso y el otro en Valencia sobre la parte que afecta al convenio firmado por las tres cumbres de la Valencia Summit. La Fiscalía considera más conveniente que finalmente acabe en juicio solo en la capital balear.
En este sentido, fuentes de la Fiscalía han valorado la labor llevada a cabo por los tribunales baleares en los casos de corrupción en los que se ha pronunciado y que refuerzan la imagen de la independencia judicial.

Felipe Alcaraz se adentra en la crisis de la monarquía española con el libro 'La disciplina de la derrota'

La disciplina de la derrota es el título del segundo volumen de la trilogía Los días de la gran crisis que acaba de sacar al mercado la editorial Almuzara, obra del histórico comunista Felipe Alcaraz. En esta nueva entrega el autor hace una crónica novelada referida a un año donde, a su juicio, "la crisis-estafa del capitalismo adquiere tintes de tragedia irreversible". Un libro de gran actualidad política con el que, sin duda, va a hacer saltar la polémica, ya que trata, entre otros asuntos, de la crisis de la actual monarquía borbónica, un tema de rabiosa actualidad que ha saltado a la arena parlamentaria hace escasos días, y del desmoronamiento de la izquierda en España.

En su recorrido narrativo, Alcaraz hace un retrato de los políticos españoles que manejan los resortes del poder, y junto a ellos, otros de "a pie de calle", que componen un tapiz de gente derrotada pero no vencida, de gente sin miedo ni esperanza, que lucha por construir en positivo los términos de una nueva historia, desde la conciencia de clase, pero también desde la indignación y desde el instinto de supervivencia. "España entera. Reyes y reinas, torres y alfiles, caballos y peones; todos tienen un lugar asignado, un rol que jugar en el tablero de La disciplina de la derrota ", comenta su autor. En esta obra se dan cita los honestos y los corruptos, los idealistas y los perversos, los héroes y los traidores. Pero... ¿qué destino aguarda a cada uno de ellos? A juicio de Alcaraz es "un cambio histórico de proporciones colosales. Un cambio que alterará para siempre la vida de todos los españoles".

El personaje colectivo del 15M, el Rey, el grupo de cortesanos que organiza un intento de abdicación, Rajoy y Rubalcaba, Felipe González, Cayo Lara, Julio Anguita, Alberto Garzón, José Luis Centella, Baltasar Garzón, Federico Mayor, Botín o Rato, junto a personajes imaginarios, que a veces parecen los más verosímiles, componen un paisaje coral que funciona a un ritmo literario vertiginoso.

En definitiva, gobernantes y gobernados, recortadores y recortados, dominantes y dominados son los actores de esta trama que enfoca la devaluación de la política, el rescate a costa de los ciudadanos del sistema financiero y la pérdida de valores en una situación de ideología líquida donde casi nadie recuerda lo que es. Se trata, en suma, de una crónica novelada en la que se mezclan nombres reales con personajes ficticios, en el marco temporal de un año en el que se han condensado hechos de gran intensidad, que antes tardaban un decenio en producirse.

Alcaraz es doctor en Filología Románica, con una tesis sobre el concepto materialista de la literatura; se dedicó a la política durante un largo periodo, tras desarrollar una labor académica en la Universidad de Jaén a lo largo de quince años como profesor de lingüística y crítica literaria; y ahora está volcado en su labor como escritor. Es autor de tres libros de poesía y nueve novelas, entre ellas, La conjura de los poetas (Almuzara, 2010) y Tiempo de ruido (Almuzara, 2012).

martes, 26 de febrero de 2013

El pacto anticorrupción quiere incluir a la Casa Real

MADRID.- El PP ha cerrado un acuerdo anticorrupción en el marco del Debate sobre el estado de la Nación que abre la puerta a que la futura Ley de Transparencia afecte a la Casa del Rey, como "institución" financiada con dinero público. Según ha anunciado el portavoz del Grupo Popular, Alfonso Alonso, este acuerdo llevará la firma de PP, CiU, Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Coalición Canaria y Unión del Pueblo Navarro y recabará el apoyo del PNV.

Por su parte, el PSOE se abstendrá e Izquierda Plural (IU-ICV-CHA)votará en contra durante la votación, que tendrá lugar este martes en el Pleno del Congreso tras el debate de las 105 propuestas de resolución registradas por los grupos parlamentarios.
En concreto, lo que se someterá a votación será la enmienda que CiU presentó a las iniciativas sobre corrupción y transparencia planteadas por PP, PSOE, UPyD y UPN. Ese texto de los nacionalistas catalanes era muy similar al que registró el PP a las mismas iniciativas, aunque tenía algunas diferencias.
Una de ellas era precisamente la relativa a la inclusión de la Corona en el ámbito de aplicación de la Ley de Transparencia. La enmienda que se someterá a votación aboga por incorporar a esa norma a aquellas "entidades e instituciones que se financian esencialmente a través de dinero público".
Aunque el texto de CiU no menciona expresamente a la Jefatura del Estado, su portavoz adjunto Pere Macias, sí ha dejado claro durante su intervención en el Pleno del Congreso que los nacionalistas catalanes interpretan claramente que esa mención a las "instituciones", que el PP no recogía en su redacción original, es aplicable a la Casa del Rey.
La iniciativa que recibirá el aval del Congreso establece que ese acuerdo entre las fuerzas políticas debe incluir cuantas medidas sean precisas para que "los ciudadanos aumenten su confianza en las instituciones".

La abdicación del rey / José Apezarena

Arrecia el debate sobre si don Juan Carlos tiene que abdicar, animado por algún artículo de prensa reciente y también por la arremetida del líder socialista catalán, Pere Navarro, entre otros argumentos últimos. Y quizá vale la pena aportar algunas reflexiones sobre el asunto.

A pesar de la teoría de que los reyes no abdican sino que dejan de serlo porque mueren, pienso que la abdicación no puede descartarse de forma absoluta. Cierto es que la ‘costumbre’ de la Casa Real española no es ésa, pero otras muchas tradiciones han saltado ya por los aires (por ejemplo, el requisito de contraer matrimonio con iguales, es decir, con personas de sangre real). Además, tampoco sería la primera vez que se produjera en la historia de la dinastía: hay al menos cinco antecedentes recientes.

El rey de España debería, sin duda, abdicar en su hijo si se produjera uno de estos tres supuestos: que cometa un delito grave, que su permanencia en el trono cause daño irreparable a la corona, o que devenga incapaz para desempeñar su misión constitucional.

 En el primer caso, el del delito, sería exigible la abdicación a pesar de que la Constitución declara inviolable la figura del rey, es decir, que en ningún caso puede ser imputado, procesado o condenado. No obstante, tal supuesto penal no se ha producido.

Respecto al segundo, si su continuidad causara, por el motivo que fuera, daño y deterioro grave a la institución, lo adecuado sería, igualmente, que abandonara el trono, pensando en el bien de la corona, del sucesor y del país.

¿Ocurre eso ahora, resulta un perjuicio para la monarquía la permanencia de don Juan Carlos? Me parece que no. Padece, sin duda, un desgaste, las encuestas reflejan una clara pérdida de aprecio, pero no hasta el extremo de que resulte dañino para la institución. Es que, a pesar de la notable rebaja, la corona sigue figurando entre las instituciones más valoradas.

El tercer supuesto de abdicación se resume en que el monarca no esté en condiciones de cumplir sus deberes constitucionales. Para tal eventualidad existe incluso la vía, prevista en la Carta Magna, de que las Cortes declaren la incapacidad del monarca.

Sin embargo, pienso que tampoco nos encontramos, hoy por hoy, en esa coyuntura. Cierto es que don Juan Carlos se ve físicamente minado por sucesivos y hasta graves episodios de salud, pero hacen referencia sobre todo a su capacidad de movilidad, no a su situación psicológica, mental o anímica. No en vano alguna personalidad de La Zarzuela ha comentado, medio en broma medio en serio, que la corona no se lleva en la cadera sino en la cabeza.

¿Por qué don Juan Carlos se encastilla en su voluntad de no abdicar? Al margen del recurso a la tradición monárquica, del ‘a rey muerto, rey puesto’, que como hemos dicho no es argumento decisivo, el monarca tiene en cuenta sobre todo tres reflexiones.

La primera. Ante la constatación de que su persona y ejecutoria están viéndose ahora discutidas como consecuencia de episodios lamentables como el viaje a Botsuana (del que pidió perdón públicamente) y al caso Urdangarín, piensa sin embargo que sus 38 años de servicio no deberían resumirse así. Considera que su papel como rey ha sido bastante más trascendental para España, y por eso desearía algún tiempo con el fin de tratar de ‘recuperar’ imagen, y con ello el aprecio de los españoles. Y afirma que está dispuesto a intentarlo.

La segunda es que un cambio en la jefatura del Estado constituye un paso difícil y aun traumático, que, en lo posible, habría que cumplir en un entorno lo más pacífico posible y en un clima de tranquilidad, algo que en estos momentos no se da, como consecuencia de la grave crisis económica y social que padece España. Don Juan Carlos desearía traspasar la corona a su hijo en las circunstancias más favorables, y eso ahora no ocurre.

Además (y en ello coinciden los dos grandes partidos, que en estos momentos no quieren ni oír hablar de abdicaciones), suficientes retos y dificultades afronta hoy este país como para añadir una nueva incertidumbre y un factor de riesgo como sería un relevo en La Zarzuela.

El tercer motivo para una abdicación se resumiría en que el propio don Juan Carlos no se viera en condiciones para desempeñar su trabajo. Y estimo que eso tampoco acaece en estos momentos.

No obstante, tengo para mí que, si el rey llegara a la conclusión de que no reúne los mínimos vitales, físicos y psicológicos, no dudaría en dejarlo. Por sentido común, por sentido de responsabilidad, y también porque es persona que ama a su país. No son pocos los que hablan de don Juan Carlos como un patriota. Creo que lo haría sin dudar.

Los servicios de La Zarzuela, por cierto, se han apresurado a proclamar que don Juan Carlos no se plantea ni tiene ninguna intención de abdicar, y que nadie en el Palacio de la Zarzuela trabaja en plan alguno. Es una reacción previsible, de manual, sólo dirigida a intentar que el debate no vaya a más.

Porque resulta increíble pensar que nadie en el entorno de la Casa Real y de la Casa del Rey se haya planteado, aunque sea solamente con carácter de hipótesis o de mero análisis teórico, la posibilidad de una abdicación de don Juan Carlos. Es seguro que se han estudiado los distintos escenarios. Entre otras cosas porque, además de una elemental medida de prudencia, es su obligación.

En resumen: abdicación ahora no, pero no es descartable que se produzca en algún momento. La cuestión es el cuándo. Y no parece muy próximo.

Zarzuela se blinda con medios oficiales y Ayuso enciende el ventilador

MADRID.- Sólo Efe y TVE cubrirán el acto de esta tarde en el que el Rey Juan Carlos recibirá al ministro de Exteriores portugués, Paulo Sacadura Cabral. La razón atribuida a la nueva recomposición han sido los problemas de espacio, por lo que tan sólo dos medios institucionales estarán presentes en la recepción, según ha señalado Público.

De esa forma, parece ser que se evitarán preguntas comprometidas tras las entrevistas publicadas por El Mundo a Corinna, la "amiga del Rey", que, lejos de haber atenuado la presión sobre La Zarzuela, parecen haberla acrecentado.

De hecho, la operación de rearme mediático de la Casa Real no ha salido muy favorecida con las entrevistas, en las que Corinna aparece con una imagen a mitad de camino entre el oficio de conseguidora y la pose de modelo. Las propias imágenes que han ilustrado las entregas dan cuenta de ello.

Peor aún han sido algunas declaraciones realizadas como la que hacía referencia a su intervención en "asuntos clasificados" por el "bien del país" que, pese al silencio oficial, merecerían una explicación sobre cómo, cuáles y por qué ha intervenido en esos temas.

El ventilador, además, ha enfilado a algunos medios de comunicación como El Confidencial, en el que el exdirector de ABC José Antonio Zarzalejos publicaba este fin de semana un largo artículo sobre la abdicación del Rey. El artículo de Zarzalejos levantaba polvareda y Javier Ayuso, director de Comunicación de la Casa Real, remitía un escrito a dicho periódico digital que era contestado el lunes por su director, Nacho Cardero, evidenciando la "descoordinación" de La Zarzuela.

Acoso y derribo a la monarquía / Luis del Palacio

Durante las últimas semanas hemos asistido al recrudecimiento de una cuestión que, sin ser vital, dadas las circunstancias críticas del país, parece ocupar la mente de muchos de los que abogan por “romper con todo”. Me refiero, claro es, al hecho de si España debe seguir siendo una monarquía o si sería conveniente iniciar cuanto antes una reforma constitucional que permitiera un referendo en el que se decidiera qué modelo de estado deseamos los ciudadanos.

Parece lógico deducir que ese prurito de hacer tabla rasa, de partir de cero (como si eso fuera posible), acomete a sociedades desgastadas en sus propios devenires históricos, con frecuencia mal gobernados e incapaces de avanzar sin que ocurra algo sustancial

Sin embargo, los ejemplos que encontramos en Europa – Francia, Portugal, Rusia, Alemania e Italia, por orden cronológico- en los que el sistema republicano sustituyó definitivamente al monárquico, demuestran que el fenómeno se produjo casi siempre después de alguna debacle armada. En Francia cayó el II Imperio tras la derrota de Sedan, en 1870. En Portugal dos años después del regicidio de Carlos I, en 1908. Rusia sustituyó el gobierno de un autócrata por un régimen republicano mucho más sanguinario. El gobierno imperial alemán dio paso a la débil República de Weimar, que sería el caldo de cultivo de la locura nazi. La Italia fascista y coronada se deshizo, tras la derrota del Eje en 1945, de una dinastía incapaz, dando paso a una república que, casi siete décadas después de su implantación, sólo ha dado muestras de debilidad e inestabilidad. (Por no hablar, ni entrar en polémicas bastante estériles, sobre las dos experiencias republicanas que hemos tenido en España).

La monarquía como forma de estado puede ser discutida, ya que parte de algo que, en sí, es profundamente injusto: su carácter hereditario. No obstante, sería simplificar demasiado quedarnos sólo en eso y no compararla con su sistema rival. No es necesario traspasar los límites del Viejo Continente para comprobar que hay muchas repúblicas que o no funcionan o lo hacen defectuosamente: la versión eslava de las repúblicas bananeras, Italia, Grecia y la propia Rusia, gobernada por un “zar ex KGB”- frente a monarquías constitucionales que garantizan la cohesión nacional al estar por encima de los vaivenes políticos. El ejemplo más claro es Gran Bretaña, país en el que existiendo comunidades (Escocia y Gales) de larga tradición nacionalista, no suele discutirse la pertenencia a una bandera ni la legitimidad de la corona como representante de la nación.

En la Europa actual las naciones que gozan de mayor libertad, bienestar social y en los que la democracia funciona de manera más plena, son monarquías: Holanda, Suecia, Noruega, Dinamarca, Bélgica, Luxemburgo… Existen, desde luego, tres destacadas excepciones republicanas: Francia, Alemania y Austria. En estos países es evidente que la fórmula ha funcionado; aunque ninguno de ellos se ha librado de aquellos escándalos que los que quieren obligarnos a tragar la medicina “por nuestro bien” consideran inherentes al sistema monárquico.

Las monarquías constitucionales europeas se rigen por el lema básico de que “el rey reina pero no gobierna” Y esa es la clave y lo que las diferencia de todas las demás. El ciudadano (que no súbdito) lo es por derecho propio y elige a sus representantes políticos. Su participación en la “cosa publica” (res publica) está garantizada por las distintas constituciones.

En España existe una larga tradición de confundir churras con merinas. Y, en este caso, de mezclar a la arrogante e incompetente “clase política” con la forma del estado.

Los que buscan a toda costa defenestrar la institución monárquica – y no me refiero a los que de manera legítima y pacífica abogan por la causa republicana- se hallan afanados en crear un estado de confusión que persigue un solo propósito: que la opinión pública llegue a la conclusión de que es preferible instaurar la república a mantener un sistema caduco, basado en privilegios, y, al menos en parte, corrupto. Y para ello emplean todo tipo de argucias. No dudan en elevar a categoría las dudosas acciones de ciertos individuos próximos a la Familia Real, en un intento de ensuciar el nombre del propio rey. Recurren a supuestos “líos de faldas” –puritanos ellos- para presentar la imagen de una vida disoluta, entregada al placer, la holganza y el lujo.

La tradicional mala memoria histórica del pueblo español hace el resto. De poco ha servido el papel fundamental del rey Juan Carlos durante la Transición. Que las dos Españas enfrentadas en la Guerra Civil hicieran un pacto de buena voluntad para afrontar un futuro común en paz. Que el rey haya contribuido decisivamente a internacionalizar eso que ahora los pedantes (que son legión) llaman “la marca España”, que no es otra cosa que nuestra buena imagen en el exterior.

Un pobre elefante (al que lloro como a todos los toros que son torturados en las plazas), una princesa que sólo lo es a medias y un duque consorte y con menos suerte de la que esperaba, son los comparsas de esta tragicomedia.

Felipe González y Aznar todavía están en buena edad para convertirse en presidentes de la III República. O Anasagasti.. O Durán Lleida.

Y, como dice un amigo mío: “lo mismo me da, que me da lo mismo” 

IU emplaza a la Casa del Rey a querellarse contra Corinna

MADRID.- El portavoz de Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) y coordinador de la presidencia Federal de IU, Jose Luis Centella, ha emplazado a la Casa de Rey a querellarse contra la princesa Corinna por afirmar que hizo gestiones "delicadas" por encargo de España y ha avisado de que no basta con desmentidos de los Gobiernos del PP y del PSOE porque "es la Jefatura del Estado la que esta siendo puesta en entredicho" y "el silencio es complicidad".

En su entrevista con el diario El Mundo, Corinna zu Sayn Wittgenstein ha admitido que el Rey le pidió que colocara a Iñaki Urdangarín e incluso ha revelado que hizo gestiones secretas "delicadas" en favor de España por encargo de las autoridades.
El coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara, ya avisó este lunes que las actuaciones de la princesa Corinna se acabarán conociendo en la investigación del caso Nóos e incluso ironizó con la posibilidad de que haya que reunir a la Comisión de Secretos Oficiales para conocer qué clase de trabajos desempeñó. Pero este martes Centella ha dado un paso más y ha resaltado que "no basta con desmentidos" y que esas afirmaciones de que se hicieron trabajos "delicados" para España exigen una respuesta contundente en forma de querellas.
A su juicio, en un caso en el que se denuncian acusaciones "muy graves", el silencio se convierte en complicidad: "Si la señora dice que ha hecho trabajos para el Estado y no obtiene una respuesta muy clara --ha advertido--, estaríamos en un caso de complicidad". Para el número dos de IU, de las declaraciones de la princesa Corinna parecen deducirse acciones "muy graves" y "la Casa Real no es inviolable"
"No es la Corona, es la Jefatura del Estado la que está siendo puesta en entredicho", ha remachado.
El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha negado este martes que la Princesa Corinna Zu Sayn-Wittgenstein realizara trabajos para el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. El dirigente socialista dijo no haber leído las declaraciones de la que se declara como "amiga" del Rey Don Juan Carlos, en las que ésta asegura que ha realizado trabajos "delicados" para el Gobierno español sin cobrar de los contribuyentes. Unos trabajos que, afirmó, eran "clasificados".
Al ser preguntado si durante el tiempo que él estuvo en el Gobierno socialista, éste le encargó algún trabajo "delicado" a la amiga del rey, Rubalcaba contestó rotundo: "Mi respuesta a su pregunta es no, rotundamente no". Y ha añadido: "Que yo sepa, no", pero volvió a precisar que "estas cosas, en general, en los gobiernos se saben". Por lo tanto, recalcó de nuevo que: "No, rotundamente no". Y tampoco quiso entrar en el terreno de la especulación alegando que "bastante especulación hay ya en este país" que "bastante mal" lo está pasando.
Del mismo modo, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ha negado este martes que la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein haya colaborado con el Departamento que dirige y ha instado a los ministros del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que hayan podido aparecer fotografiados con la princesa alemana a dar explicaciones. "Yo puedo responder por el Departamento del que soy responsable desde hace 14 meses. Ni en asuntos clasificados ni no clasificados, simplemente ninguno", ha manifestado Soria.

Inda sobre Corinna: "Esta persona maneja información clasificada del Gobierno de España, ¿estamos locos?"

MADRID.- La entrevista en dos entregas del diario El Mundo a Corinna Larsen ha sido comentada de forma breve en el programa Al Rojo Vivo de laSexta este 25 de febrero de 2013. El contertulio más duro con la autodenominada 'amiga entrañable' del Rey Juan Carlos I ha sido el ajunto al director del periódico de Unidad Editorial, Eduardo Inda. Inda, que es quien había marcado hasta el momento la línea en todo lo referido a Corinna, se desmarca de esta manera del tono almibarado de la entrevista a a la alemana y del muy elogioso que le dedica El Mundo a la entrevistada, según 'Periodista Digital'.

Inda se ha centrado en dos declaraciones, que ha citado textualmente. En la primera de ellas, la alemana dice: "He ayudado gratis al Gobierno español y me han pagado algunas empresas privadas que querían expandirse globalmente". Ante esto, Inda comenta:
Esto ya empieza a sonar mal. Suena a lobby y cosas raras.
La segunda, que es ante la que más indignado se ha mostrado Inda, es: "Ese trabajo que he realizado para el Gobierno español, cuando se me ha pedido, ha sido siempre delicado, confidencial. Son asuntos clasificados, situaciones puntuales que yo he ayudado a solucionar por el bien del país". El adjunto al director de El Mundo ha dicho al respecto:
Esta persona maneja información clasificada del Gobierno de España. ¿Estamos locos?
El resto de los participantes en la tertulia han tratado de quitar gravedad al término confidencial o, incluso han puesto en duda que la declaración de Corinna responda a la verdad. Ante esto último. Inda ha respondido:
No te metes en ese berenjenal si no es verdad.

La Zarzuela niega "pacto o gestión" alguna para que Corinna rompiese su silencio

MADRID.- La Zarzuela niega "pacto o gestión" alguna para que se realizase la somera entrevista que la princesa alemana Corinna Zu Wittgenstein concedió a 'El Mundo', y donde explica sus gestiones para encontrar un trabajo a Iñaki Urdangarin en la Fundación Laureus.

Zarzuela sigue con mucho interés lo que dice Corinna, apunta este martes 'El Mundo'.
Según el diario de Pedrojota, desde la Casa Real "se sigue con mucho interés" dicha información, sin embargo, las mismas fuentes rechazan hacer comentarios sobre el contenido de la entrevista, al tiempo que niegan rotundamente haber hecho "ni pacto ni gestión" alguna, para que Zu Wittgenstein, amiga del monarca, rompiera su silencio sobre los temas que le afectan por el caso Urdangarin.

"Va por libre"
Tampoco ha querido la Casa Real precisar la participación de la princesa alemana en la supuesta colaboración prestada de ésta en asuntos "delicados y confidenciales" del Estado, tal y como ella afirmaba en la última entrevista concedida desde Londres.
Otros medios, Vanitatis, o Vozpopuli, también inciden en la postura de Zarzuela y en ambos casos recogen la negativa de "un pacto o el consentimiento" de esta entrevista.
Dice Vanitatis, según fuentes consultadas, que Corinna "va por libre con este publirreportaje":
"Esta entrevista no forma parte de ninguna estrategia para la Casa Real... Es absurdo, matizan, que se piense que la Casa esté detrás".
Servicios prestados al Gobierno

Este 25 de febrero de 2013, el ministro de Asuntos Exteriores se pronunció a este respecto declarando "no tener noticias" de las gestiones que Corinna Zu Wittegenstein para el Gobierno de España.
La gente que estuvo en el ya fenecido Gobierno Zapatero niegan haber hecho encargos a la princesa Corinna, sin embargo, no ocultan haber coincidido con ésta en algún viaje oficial como el que sucedió en abril de 2006 cuando los Reyes realizaron una visita de Estado a Arabia Saudí, junto a los titulares de Ángel Moratinos y José Montilla, acompañados de una delegación de destacados empresarios españoles.

España pasa de la monarquía a la braguetarquía

La realeza española nos está dando momentos inolvidables. Es un trabajo impagable por España que distrae mucho de otros asuntos. La gran cortina, o gran Corina, de humo que necesitamos para que hablemos de temas tan sustanciales y estratégicos para nuestro futuro como la relación que tuvo Corina zu Sayn-Wittgenstein (el que lo pueda decir dos veces que levante la mano) con Urdangarin y así nos olvidemos de que vamos a llegar pronto a un 30% de paro como nos descuidemos.

Es lógico que andemos pendientes de las relaciones bajo ventilador del sumario que han mantenido todos estos personajes de la bragueta real. No queríamos monarquía, ¡pues toma monarquía morenín!, con todas sus braguetas al aire. Al menos el Rey nos pidió perdón y nos dijo que no lo volvería hacer, aunque no sabemos que es lo que no volverá a hacer: cazar gamusinos, cazar elefantes o cazar corinas.

Corina es guapa. Al menos en la Casa Real tienen buen gusto eligiendo a sus "entrañables amistades", eso hay que reconocerlo. Si Corina fuera un cayo malayo nadie entendería nada, pero viendo a Corina uno ya lo entiende todo. Hasta que algún que otro periódico abra su edición dominical con una foto grande de la susodicha y sus declaraciones exclusivas como eje de la vida nacional de la semana. La braguetarquía lo inunda todo.

Con trabajos de "a 200.000" a Corina se le va a llenar el despacho de currículum, incluso mejores que el ridículum vitae del "empalmado", cuyo único mérito para ganar su fianza ha sido formar parte de la braguetarquía española, en la que ingresó, obviamente, por la bragueta, y pasó del balonmano al talonmano sin solución de continuidad.

El Rey no va a abdicar ni se lo plantea, según ha comunicado la Casa Real, contestando al impertinente del socialista Navarro que pretende aprovecharse de esta cortina de humo, o quizás Corina de humo, para tapar sus propias vergüenzas. Todos utilizan la braguetarquía para lo suyo. Quizás sea el Rey el que menos utilidad le saca a todo este asunto, que anda el pobre de quirófano en quirófano sin poder disfrutar de la braguetarquía que tan buenos momentos le dio y, ahora, nos está dando a todos.

¿Monarquía o República?¿Repitiendo la historia? / Florentino Rogero

"Saben muy bien que para adquirir riquezas hay varios caminos. Uno, el más largo y penoso, es el del trabajo. Por ese camino la mayor parte de las veces le sorprende a uno la muerte antes de llegar al fin. Otro camino, más breve, pero lleno de peligros, es el del manejo de la ganzúa y la palanqueta.
 Pero hay, sobre todo, un camino brillante y seguro: en él la ganzúa se sustituye con ventaja por una ley, y la palanqueta por un reglamento. Hechos la ley y el reglamento en provecho propio, ya se puede entrar con entera confianza en la morada del vecino trabajador y arrebatarle cuanto haya producido con su trabajo. Julian Besteiro.

Durante muchos años la monarquía ha sido una de las tres instituciones mejor valoradas por los españoles en los sucesivos barómetros del CIS, sin embargo esta buena opinión de la ciudadanía sobre la corona se ha visto truncada a partir del barómetro de octubre de 2011. En este escenario, una parte de la derecha, que se define a si misma como liberal, parece dispuesta a sacrificar la monarquía como uno de sus referentes ideológicos caso de considerarlo necesario para controlar el poder político.

 Asistimos así nuevamente a las maniobras de destacados representantes de la derecha más populista, a los que con el fin de mantenerse en la mamandurria lo mismo les da practicar la deslealtad interesada a su propio partido, que exacerbar desde el nacionalismo más castizo, el más rancio anticatalanismo, o jalear desde la provocación y la manipulación de la historia, el debate república-monarquía, con la clara pretensión de dividir a la izquierda social en su propio beneficio, conocedores del vértigo histórico que la dictadura grabó a sangre y fuego en el subconsciente colectivo del pueblo español.

 En cualquier caso nada nuevo, son los que Josep Pla denominó acertadamente monárquicos sin rey “tuvo lugar entonces un hecho singular en este país; a saber la formación de un movimiento integrado por ex-ministros de la monarquía, a los que llamaron monárquicos sin rey. Sus nombres todo el mundo los recuerda: en todo caso, resultan indiferentes. El obstáculo –dijeron los conservadores republicanos- es la monarquía. En el preciso instante en que la parte más difícil de la opinión digirió este pronóstico, la monarquía estuvo herida de muerte.

 ¿Y la izquierda?, ¿qué hace la izquierda?. La izquierda asiste atónita ante la virulencia del ataque desencadenado por la derecha contra nuestro insuficiente Estado de Bienestar. Mientras la política española transita por un lodazal de corrupción, la izquierda social se manifiesta más preocupada por la defensa de los derechos constitucionales que por la forma de estado. Y así los estudiantes, los trabajadores, los asalariados, los médicos, los maestros, los funcionarios, los jubilados, los ciudadanos, clamamos indignados en las calles en defensa de la sanidad pública, universal, gratuita, una sanidad que fue realidad tras la Ley General de Sanidad de 1986, contra la que ya votó la derecha bajo las siglas de Alianza Popular, por la defensa de una educación pública de calidad, por nuestros derechos laborales, a favor del derecho a la vivienda y la dación en pago, en defensa del derecho a la tutela judicial efectiva dinamitado por la ley de tasas, contra la amnistía fiscal y la corrupción, por un sistema fiscal justo, progresivo, suficiente y en favor de las libertades civiles conquistadas a duras penas por nuestros padres y abuelos.

 A pesar de los intentos de este gobierno por criminalizar la protesta pacífica y legítima de los ciudadanos, estos continúan reclamando en las calles una verdadera democracia que haga de sus derechos algo más que papel mojado en manos de unos mercados financieros y unas élites codiciosas y corruptas. Sólo el tiempo dirá si a pesar de la tradicional resistencia de la derecha española al progreso democrático, es posible profundizar nuestra insuficiente democracia en el actual marco constitucional o si por el contrario continúan vigentes las razones que llevaron a Manuel Azaña a la ruptura con el Partido Reformista de Melquiades Álvarez en septiembre de 1923 "dando por liquidada la posibilidad de avanzar hacia la democracia dentro de la monarquía".

¿Está el Rey Juan Carlos I y la monarquía en jaque? / Aitor Iriberri

El fallecimiento del dictador Francisco Franco el 20 de noviembre de 1975 trajo consigo la proclamación de Juan Carlos I como rey de España dos días más tarde. A Juan Carlos I se le atribuyó entonces, el mérito de mantener el orden y la unión entre los españoles. Fue un buen momento para el y la realeza.

Allí comenzó el proceso de construcción de la Democracia en España y la redacción de una nueva constitución.

Pero la monarquía española, de imagen impoluta hasta hace poco tiempo, se encuentra ahora en medio de una tormenta sin precedentes. Además del descontento social debido a la crisis económica y los recortes, el yerno del rey Juan Carlos, Iñaki Urdangarin está bajo investigación por un juez de instrucción en Baleares por malversación de millones de euros públicos. Y para colmo de males ahora la presunta relación del rey Juan Carlos de Borbón con la princesa alemana Corinna Sayn-Wittgenstein tras la proliferación de publicaciones y comentarios periodísticos sobre las reiteradas y públicas infidelidades del monarca amenaza también la corona.

Este nuevo capítulo llega en el peor momento para el Rey que, a sus 75 años, volverá a pasar por el quirófano por séptima vez en menos de tres años el próximo 3 de marzo por una agudización de una hernia discal.

Este escándalo en el seno de la familia real coincidió con la celebración de los 50 años de casados de los monarcas, que decidieron ‘no celebrar’ por razones de agenda.

Apoyado en unas muletas desde que fue intervenido de la cadera en noviembre, el Rey cada vez cede más su puesto en las ceremonias oficiales al heredero de la Corona, el príncipe Felipe, que acaba de cumplir 45 años y parece el único capaz de asegurar la pervivencia de la monarquía.

El viernes pasado, tras varios llamamientos hechos por políticos para que el Rey abandone su puesto y rumores sobre una eventual abdicación, la Casa Real salió al paso de los mismos.

El Rey ‘no tiene ninguna intención de abdicar’, afirmó la Casa Real.

Pero en una España minada por la austeridad y el desempleo, la opinión pública ya no perdona los escándalos de corrupción que salpican a los más altos símbolos del Estado y menos de la monarquía, intocable durante mucho tiempo.

En Madrid una ‘marea ciudadana’ protestó masivamente contra la austeridad y la corrupción en un momento de crispación de un país en recesión y con un alto desempleo indignado por la corrupción en sus instituciones, incluyendo ahora la Casa Real.

¿Hasta donde puede llegar la inmunidad del Rey frente al descontento de la gente?

‘No falta dinero, sobran ladrones’ cantaban los manifestantes.

EL CASO DEL YERNO

El dispositivo de seguridad en torno a los juzgados en Palma de Mallorca donde el yerno del rey prestó declaración obligó a cerrar varios comercios aledaños cuyas fachadas aparecen empapeladas con carteles en los que puedía leerse ‘Desahuciemos a la monarquía’.

La comparecencia de Urdangarin llegó una semana después de la de su socio en Nóos, Diego Torres, que en sus siete horas de declaración presentó correos electrónicos en los que se menciona al monarca en relación con una competición de vela en Valencia y una supuesta intermediación del monarca para que Urdangarin obtuviera un trabajo en la Fundación Laureus.

Estos correos parecen apuntar a que Urdangarin hacía referencia a su suegro en sus comunicaciones.

Además del duque, declaró también el secretario de las infantas Elena y Cristina, Carlos García Revenga, para responder por sus funciones como ex tesorero de Nóos, fundación que está acusada de malversar casi seis millones de euros de los gobiernos balear y mallorquín.

Por estos indicios de delito, el magistrado José Castro - al que el viernes podía apreciarse muy atareado en el juzgado número 3 de Palma -, impuso a Urdangarin y Torres una fianza de casi 8,2 millones de euros, dinero que no han abonado al emerger desavenencias entre ellos durante el proceso y que llevó al juez a declarar el embargo de sus bienes.

La cuestión ahora es si, como piden varios grupos republicanos, será llamada a declarar la infanta Cristina, dado que es la única de las cinco personas que formaban la dirección de Nóos que permanece ajena a la investigación. 

Spottorno y los entornos / Nacho Cardero

Muy a su pesar, el ministro de Exteriores tuvo que desechar la terna de nombres que manejaba como jefes de gabinete. “Me ha llamado Jesús Polanco. Quiere que meta a Rafael Spottorno”, reconoció resignado Francisco Fernández Ordóñez. La anécdota data de 1990, cuando ser presidente de Prisa equivalía a serlo también de España. Tres años más tarde, Polanco volvió a levantar el teléfono y repetir operación. Apuntaba alto. En este caso, para que su valido ocupara el cargo de secretario general de S.M. el Rey. En 2011, ya sin la intermediación del desaparecido magnate de la prensa, fue nombrado jefe de la Casa. Ostenta rango de ministro.

Rafael Spottorno (Madrid, 67 años) exhibe esa pátina intelectual que aparentemente sólo pueden lucir aquellos que frecuentan el Círculo de Bellas Artes. Sobrino de José Ortega y Gasset y con carrera de diplomático, fue destinado a los consulados de La Habana y Río de Janeiro, así como a la Embajada de Bruselas. A pesar de sus escarceos con los Gobiernos de Felipe González, recaló pronto en el Palacio de la Zarzuela, donde ha transcurrido el grueso de su trayectoria. Allí, lejos de oropeles pasados, se ha topado con una de las etapas más convulsas para la Corona por motivos de sobra conocidos. 

Este sábado por la tarde, Spottorno asistió al estreno en el Real de Così fan tutte, de Haneke (escena) y Cambreling (orquesta). Para llegar al teatro tuvo que atravesar las riadas ciudadanas que en esos momentos colapsaban Madrid en protesta por los recortes sociales y los casos de corrupción. De aguzar el oído, habría podido escuchar las proclamas lanzadas contra Iñaki Urdangarín, yerno del Rey. 

El ambiente en la Casa anda enrarecido. Es un “sálvese quien pueda” donde la descoordinación campa a sus anchas, e igual se publicitan intencionadamente unos mensajes que a las pocas horas se comunica lo contrario con voz ceremoniosa. Nadie sabe nada y todos, demasiado. 

Hace ya un año, con fecha 28 de marzo de 2012, El Confidencial recibió una carta presuntamente rubricada por Spottorno –el tono cáustico nos hizo dudar de su procedencia- en la que se nos criticaba por una información publicada en el diario. 

“Desconozco a qué fuente cercana se refieren, si a la de Neptuno, la de Cibeles o la del Berro, pero puedo asegurarle que la mejor fuente para saber lo que hace o dice Rafael Spottorno es Rafael Spottorno y éste puede afirmarle a usted categóricamente que la gestión que se le atribuye es radicalmente falsa”, decía la misiva. Al poco, se pudo constatar que la noticia bebía de fuentes fiables. El titular de la información cuestionada desde Zarzuela rezaba lo siguiente: "La Casa del Rey da luz verde a Alierta para despedir a Urdangarín de Telefónica".
Como no podía ser de otra forma, la carta del Sr. Rafael Spottorno tuvo su consiguiente réplica: “No sé si hago bien en ufanarme de ser un medio libre, independiente e irreverente, pero lo cierto es que lo somos. Conectamos con la realidad y empatizamos con la calle, con los lectores que transitan por los rededores de Neptuno o Cibeles, pero también por el Dos de Mayo, plaza más modesta pero igual de populosa”, replicamos en un breve intercambio epistolar.  

El viernes pasado, este diario volvió a publicar una información (El Rey baraja ya la abdicación) que generó un desmentido por la Casa, lo cual no sólo provocó sorpresa en la redacción de El Confidencial, sino también cierto estupor, en tanto en cuanto Spottorno y su jefe de prensa, Javier Ayuso, sabían de su existencia y consentían. “El Rey no se ha planteado en ningún momento la posibilidad de abdicar ni tiene previsto hacerlo”, aseveraban tajantes.

La redacción de este comunicado, que entraba abiertamente en contradicción con lo expresado horas antes, probablemente estuviera relacionada con los gritos que se pudieron escuchar aquel viernes en Somontes. “El enfado del Rey era indescriptible”, dicen quienes trataron con él. Ni sus problemas de hernia discal pudieron acallar las iras del Monarca, que protestaba por la información –que hilvana una sucesión de ítems irrefutables-, pero sobre todo por el hecho de que ésta le hubiera pillado por sorpresa. Nuevamente, la descoordinación.

La Casa de S.M. el Rey ha contado con cinco jefaturas desde el fallecimiento de Francisco Franco: Nicolás Cotoner y Cotoner (1975-1990), Sabino Fernández Campo (1990-1993), José Fernando Almansa (1993-2002), Alberto Aza (2002-2011) y Rafael Spottorno (2011), de los que Fernández Campo (por su inquebrantable fielato) y Aza (por su profesionalidad) son los que más huella han dejado. Junto a estos nombres, y en torno también a la figura del Monarca, emerge una camarilla de personajes (los Prado y Colón de Carvajal, Albertos, Condes…) cuyas recomendaciones no se han guiado tanto por los intereses de la institución como por su propia megalomanía.  

En este mismo sentido, hay fotografías que no se entienden. Basta recordar la del Monarca con el Consejo de la Competitividad (Alierta, Botín, Francisco González y resto de grandes empresarios españoles) de marzo de 2012, que más que para ensalzar la figura del Rey parecía hecha para mayor gloria de El País. Otra es la de ayer, en El Mundo, de “Su Alteza Serenísima la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein”, la amiga del Rey, con su camisa blanca con iniciales bordadas y su traje de ejecutiva. Al tiempo que declara Urdangarín, justo cuando desde la Casa se pide discreción con los asuntos privados del Rey, Corinna irrumpía en las portadas de la prensa como si tratara de emular a una modelo de Mango. 

Los entornos no le han hecho bien al Monarca. Esos entornos maquiavélicos y un tanto “agresivos” de los que hablaba la semana pasada el New York Times y que orquestan sus estrategias de comunicación al margen de don Juan Carlos, apenas han servido para manchar la trayectoria de una Monarquía que no merece tales máculas. Su Majestad necesita de mejores asesores en estos tiempos convulsos. No sólo está en juego la salud de la Corona, sino la supervivencia de la misma. 

Las bombas fétidas de Palma y el futuro de la Monarquía / Antonio Casado

Después de la traca palmesana del fin de semana, las cosas deberían volver a su cauce. O sea, al proceso indagatorio sobre las trapacerías de dos indeseables y la colaboración necesaria de los cargos políticos que les hicieron el juego. De las deposiciones judiciales de Urdangarín y García Revenga, por un lado, y el blanqueo mediático de Corinna, por otro, uno saca la conclusión de que las bombas atómicas de Diego Torres, en forma de correos electrónicos expresamente seleccionados con la intención de salpicar al Rey, e incluso al Príncipe de Asturias, son en realidad bombas fétidas. No matan, pero huelen fatal. Carecen de relevancia judicial, pero avivan el desprestigio de la institución y a las personas que la representan.

Queda formalizada en sede judicial la desvinculación de la Corona en los negocios de Urdangarín: “Declaro que la Casa de Su Majestad el Rey no opinó, asesoró, autorizó o avaló las actividades que yo desarrollaba en el Instituto Noós”. Es perfectamente congruente con el hecho acreditado de que, en la primavera de 2005, el asesor jurídico del Rey descubre lo que siete años después el juez Castro pondrá negro sobre blanco en un auto: que el marido de la infanta Cristina, junto a su antiguo profesor en el ESADE, están aprovechando el parentesco del primero con la Casa Real para “acudir a altas instancias políticas puenteando escalones y trámites que para cualquier ciudadano serían insoslayables”.

Todo eso no detiene el alarmante proceso de vulgarización de la Monarquía. Su creciente pérdida de carisma corre en paralelo con el deterioro físico de don Juan Carlos, que ya ha pasado seis veces por el quirófano en estos tres últimos años y lo hará por séptima vez dentro de unos días. No hay mal que por bien no venga. Tres meses más para la forja del príncipe de Asturias en el oficio de Rey que está llamado a desempeñar a la muerte de su padre. O a la abdicación. O a la renuncia. O a la inhabilitación. Tres figuras que la propia Constitución Española no descarta. No las descarta porque las contempla (artículos 57 y 59), aunque no hayan sido desarrolladas por ley orgánica. Sobre ese vacío legal trabajan los servicios jurídicos de Zarzuela, como es su deber, a fin de armarse argumentalmente frente a la formulación de diferentes escenarios sucesorios. Asunto de viva polémica en la actualidad nacional más reciente, que viene descargado de su dramático peso histórico por el enfrentamiento de españoles polarizados entre república y monarquía.

Un republicano de los de ahora como Pere Navarro, líder de los socialistas catalanes, acaba de abrir la controversia don Juan Carlos vs. don Felipe y no monarquía vs. república. Y aun así, ha sido expresamente desautorizado por la dirección del PSOE que, como todo el mundo sabe, fue un firme baluarte de la causa republicana hasta su apuesta monárquica de 1978. Esta, en nombre del consenso de la transición, a la que también se sumó el Partido Comunista de España, ha contribuido decisivamente al más largo periodo de paz, estabilidad y progreso que ha conocido España desde su aparición como Estado moderno a finales del siglo XV. Conviene no perder la perspectiva.