lunes, 16 de junio de 2014

La Princesa vuelve a confiar en el diseñador Felipe Varela para el día de la coronación

MADRID.- El próximo 19 de junio, se procederá a la entronización de los Príncipes de Asturias como Reyes de España. Y la Princesa Letizia una mujer del mundo actual, se convertirá en Reina Consorte como lo ha hecho su homóloga la argentina Máxima Zorreguieta.

Todos los detalles de los fastos reales, están por conocerse, y si hay algo que también que resulta interesante es ver como resplandecerá ese día Letizia Ortiz.  Pero este va a ser uno de los secretos mejor guardados, después de su vestido de novia. Por ahora se conoce que la Princesa lucirá un diseño de su modisto de cabecera, Felipe Varela, que tan bien le tiene tomada la medida.
La Reina Sofía en su día eligió un vestido fucsia, con un corte y hasta color capote, como guiño a lo español.
Toda la prensa tanto la nacional como la internacional y los especializados, tendrán la mirada puesta en ella y seguro que la nueva Reina sorprenderá, ya que su imagen pasará a la historia.

Una pareja con tirón / María Antonia Alonso

La maquinaria del 'merchandising' echa humo: imanes, camisetas, llaveros, chapas, dedales, platos para las mesas más monárquicas... Pese al poco tiempo que ha dejado la noticia de la abdicación, en los escaparates de Madrid luce ya una edición especial de productos de Felipe VI y doña Letizia. 

Hay para todos los gustos y presupuestos. Por tan solo cincuenta céntimos uno puede llevarse a casa el abanico con la imagen de los nuevos monarcas. Eso sí, de papel. Si lo quiere de plástico deberá desembolsar tres euros más. Lo mismo que si busca una chapa con el retrato de los todavía Príncipes de Asturias.

Por un poco más, 3,60 euros, puede adquirir un pastillero con la efigie de don Felipe y doña Letizia y por 13 euros camisetas en blanco, rosa y azul, con el mismo detalle. Se prepara también una línea de porcelana, que llegará en forma de tazas, platos, bandejas y dedales, y que estará disponible desde mañana en los establecimientos de la capital. 

Entre esta oferta no faltan por supuesto aquellos recuerdos dedicados a don Juan Carlos y doña Sofía, que señalan sus casi cuarenta años de reinado, o al Príncipe en solitario, aunque éstos son menos. «La pareja real vende más, de eso no hay duda», dicen los comerciantes.

Más original es la oferta de Renova, una firma de servilletas de papel que ha lanzado una edición limitada con el rostro de Felipe VI. Cada paquete contiene veinte servilletas que pueden comprarse por algo más de dos euros. Por supuesto, también existe la posibilidad de limpiarse la boca en la edición especial de la futura reina Letizia.

La monarquía de Felipe VI será 'republicana' o no será / Francisco Poveda *

Esta misma semana las Cortes Generales, Congreso y Senado, proclamarán rey al Príncipe, previsiblemente con el nombre de Felipe VI, y España introducirá así un elemento básico de tranquilidad en la Unión Europea, donde existen otras seis monarquías constitucionales o parlamentarias en espera de no perder cuota institucional en el Continente ni que muy cerca se sienten precedentes adversos. 

Bruselas oficiosamente se inclina, pues, por la continuidad de la Monarquía en nuestro país y semanas atrás ha propiciado, con la máxima discreción, la necesaria y urgente abdicación del padre, azuzada por la católica Bélgica y la protestante Holanda con especial ahínco.

También se es consciente en el resto de Europa, donde existen tres monarquías más, Noruega, Liechtenstein y Mónaco, que la forma republicana no ha tenido una buena experiencia histórica entre nosotros, sobre todo, en un siglo XIX tormentoso, aunque los amplios sectores identificados con ella no afloren ahora del todo todavía al relacionarse, intencionadamente por cierta propaganda ideológica, la II República como algo que larvó la Guerra Civil a comienzos del siglo XX. 

(Por cierto, que sería bueno sustituir en parte la actual bodeguilla del pabellón del príncipe por una biblioteca básica de ensayo para estar en poco tiempo intelectualmente por encima de la media de un país con demasiados analfabetos funcionales en este momento, sin criterio fundamentado y sobre los que va a reinar igualmente Felipe VI, más de los que parece 'ninis' y 'frikis').

 Sin embargo, el encaje de bolillos ahora es diseñar y realizar una segunda transición, con el motor de la Corona, desde la regeneración del sistema, con la voladura controlada del régimen de 1978 y la eliminación sin más de la indeseable casta generada al objeto de obtener una rápida y actual credibilidad democrática frente a unas nuevas generaciones ilustradas y decididas a opinar y ser activas sobre su propio destino individual y colectivo. Porque la inevitable Monarquía federal de Felipe VI será ya 'republicana', o no será en el tiempo, si se quiere de verdad conjurar una estructural inestabilidad institucional a la belga y un final casi seguro fatal.

La primera meta a alcanzar debe ser revaluar la Corona. Sería bueno que en La Zarzuela sólo viviera un rey y en Marivent, si acaso, una sola reina.  La imagen pública percibida y la forma transmitida van a ser claves a partir de ahora en la imprescindible, por estratégica, excelente comunicación institucional, a la par formal y no verbal, a emitir desde palacio y para la que no valdrán voluntarios aficionados en vez de profesionales experimentados y acreditados para dirigirla, por el bien de la Casa Real en primer lugar.

(Especial atención se debe prestar a Internet y la generación digital que tiene tras la suya Felipe VI, cuya aristocracia intelectual es hoy la principal fuerza social en acción en el Reino).

Es por eso que el entorno funcional heredado de la época de príncipe por la precipitación abdicadora, se ha de ir renovando gradualmente pero sin dilación antes de final de año por el nuevo monarca, quien para evitar más desaciertos ha de huir, diplomáticamente pero de forma resuelta, de ciertas amistades bien identificadas y de cortesanos espontáneos en busca de presumir en sociedad, privada o públicamente, de influencia neta en Zarzuela, hasta llegar a alimentar el ¡Hola! cuando no estamos tratando de un 'cuento de hadas' ni de una Corte al uso.

Porque de lo que sí se trata, dentro de un inaplazable cambio de estilo, es de ser útil al país, ganar autoridad moral y ser el líder de esa monarquía 'republicana' que catalice todas las sensibilidades en presencia, para quienes Zarzuela siempre debe 'estar de guardia' porque no se debe limitar a arbitrar y verlas pasar sino animar a la acción desde su influencia institucional. Eso no está reñido con la imprescindible sobriedad y ejemplaridad que se esperan dentro de una exteriorización no excesiva de privilegios. El nuevo rey no debe dejar que le induzcan a error ni repetir errores cometidos por otros. Yo le diría que no haga nada que no pueda hacer la mayoría de españoles, comenzando por renunciar como gesto a la inviolabilidad no política.

Uno de esos errores de bulto podría ser repetir esquemas superados, por experimentados años atrás, de marketing institucional que se identifican con el pasado. El contacto callejero con el pueblo no debe ser programado para la propaganda sin más recorrido sino que debe responder a circunstancias espontáneas como demuestra, una y otra vez, la longeva reina de Inglaterra, quien tampoco suele visitar ni alternar con monarcas autoritarios o recibir en Londres a dirigentes muy contestados por la opinión pública internacional. Y, mucha atención, que sólo viste su uniforme cuando el contacto es exclusivamente con militares. El mensaje es claro por parte del antiguo y sabio Imperio Británico.

El acento se ha de poner ahora, más que nada, en recibir y conocer semanalmente a nuevos representantes de la sociedad civil española y ser sugerente con ellos sin llegar a ser 'colega'. Todavía existen en nuestro país muchos más indiferentes que monárquicos declarados y republicanos recalcitrantes juntos, al igual que ocurre con los católicos de abrumadora mayoría confesa. El nuevo monarca, del que tanto espera Europa aunque no Estados Unidos, debe ser un 'republicano' y para ello se debe fijar muy bien en los modos y maneras de El Elíseo pero también tener la humildad de escuchar al rey padre de los belgas por aquello de su experiencia en templar los ánimos de valones y flamencos cada día que amanece.

Felipe VI tiene la obligación de legitimarse 'per se' y demostrar no querer ser una herencia del franquismo por una sobrevenida legalidad de dudosa legitimidad. A partir de aquí nada se debe cerrar en falso ni autoengañarse. Lo que viviremos esta semana tan solo es una forma de continuidad que exige luego varias reválidas en tiempo y forma. Los mimbres viejos hay que quemarlos, de entrada, en la chimenea de la Historia. Todo lo que, al final, ha resultado contra el pueblo no debe coexistir con el nuevo monarca por su propia trascendencia de futuro y la de su dinastia.

Así como en 1977 las Cortes franquistas fueron volatilizadas por la ley de reforma política de Adolfo Suárez, la nueva monarquía federal que ahora se necesita para preservar la unidad de España debe prescindir, a la mayor brevedad, de los viejos partidos que han venido sustentado el sistema devenido en corrupto, inviable y sin salida y, por supuesto, de los politicastros que nos han conducido a un desastre aún mayor que el de 1898, incluidos sin excepción Felipe González, Aznar, Zapatero y Rajoy por resultar los principales. El nuevo monarca debe alejarse lo más posible de los cuatro al estar desahuciados por la sociedad española en su conjunto. Lo nuevo no debe ser viejo, como encerraba el mensaje implícito de la portada no nata de la revista satírica catalana 'El Jueves'.

Regeneración y nueva Constitución, porque la del 78 se ha utilizado finalmente contra los españoles en favor de unos pocos, deben ser los ejes para asentar la nueva monarquía federal, que ha de pivotar sobre una Justicia renovada muy a fondo, tras no haber hecho bien su trabajo durante todos estos años, para poder poner frente a esa otra judicatura más independiente a los 5.000 miembros responsables directos del hundimiento de España y la ruina de su clase media, y sacudirse así de lo peor de la actual clase política para que sus 'saurios' no arrastren al nuevo monarca en su inevitable derrota.

No debe olvidar nunca Felipe VI que la Dictadura engendra Monarquía pero que ésta debe engendrar Democracia, con riesgo de advenimiento republicano sino se profundiza en ella. Así de simple y de complejo es el proceso que se nos presenta. 

(*) Periodista y profesor

domingo, 15 de junio de 2014

Monarquía de 'trampantojo' / Alejandro Vara *

No es una entronización, ni una coronación, ya lo sabemos. Es una proclamación, cual reza nuestra Carta Magna, algo que suena más a ceremonia republicana que a liturgia monárquica. He aquí uno de los puntos de la confusión. El heredero será proclamado Rey de España mediante solemne juramento en sesión parlamentaria. No será coronado, ni entronizado por lo que no es menester colocarle tan atávicos artefactos bien en la testa o bajo sus augustas posaderas. Durante la ceremonia de proclamación, la corona reposará en una almohadilla bemeja, sobre la que el nuevo Rey jurará su compromiso de guardar y hacer guardar la Constitución. En esta ocasión, no habrá crucifijo en el cojín, pero nada se ha dicho por ahora de retirar el cetro.

En la adusta ceremonia no estará presente el Rey don Juan Carlos, que se habrá quedado en la Zarzuela viéndolo por Cuatro o la Sexta, si no hay tertulia de Pablo Iglesias a esa hora. Tampoco habrá jefes de Estado extranjeros o representantes de Casas Reales europeas, pese a que el Príncipe Felipe se ha pasado media vida en un avión averiado haciendo kilómetros o reuniendo puntos de Iberia para asistir a las tomas de posesión de miles de presidentes iberoamericanos melosos y bajitos que odian a España pero que dicen adorar al Rey. 

Ni caballos ni carruajes

Tras la sesión de las Cortes, unos cuantos soldados como de atrezzo simularán una parada militar pero cortita. Luego, algún desalmado ha dispuesto finalmente que Sus Recién Proclamadas Majestades recorran las principales arterias de la ciudad en un vehículo modesto, nada ostentoso, como un utilitario holgadito. Con cinco millones de parados se pueden pagar los sueldos a tres millones de asesores y cuñados, pero no un paseo de los Reyes por la ciudad donde se celebra su coronación (con perdón). Ni hablar de recurrir al carruaje con tiro de caballo, que ni habría que comprarlo pues los hay a cientos, muy bien conservados, en un espectacular Museo casi único en Europa. Habría, eso sí, que pagar la alfalfa de los nobles equinos. Otro despilfarro.

No habrá Misa de Coronación, ni si quiera un recatado tedéum, por no irritar a Rosa Díez y a algún otro diputado sensible. La Constitución señala que somos un país aconfesional pero algunos delirantes aún piensan que nuestra Monarquía es tirando a católica desde hace más de cinco siglos. Los presidentes de los EE.UU., incluído Obama, juran sobre la Biblia de Licoln y concluyen sus palabras con el "que Dios os bendiga, que Dios bendiga a América". Unos meapilas. En la proclamación de Felipe VI, ni rastro de Dios. No hay que provocar. Ni Rey saliente ni Dios mediante.

La austeridad y la tradición

Se ha concedido finalmente un guiño al populacho cortesano cual es que el recien proclamado Rey y su esposa, ya entonces reina Letizia, aparezcan en el balcón del Palacio Real junto a sus padres, que seguirán siendo Reyes, y sus hijas, que una ya será Princesa, para recibir el calor de los allí congregados. Pero un calor 'ciudadano y republicano' como dijo un representante del ala más intelectual del partido de Cayo Lara.

La histórica jornada concluirá con una escueta recepción en el Salón del Trono de Palacio (si para entonces no han retirado el trono, a saber) para las autoridades provinciales, comarcales y municipales asistentes, en la que se servirá algún sangüiche modestito y todos para casa. Y así que pasen otros cuarenta años, a lo mejor ya no hay ni sangüiches. O ni Corona. Es lo que tiene confundir la Monarquía con las fiestas de tu pueblo o tener miedo de respirar por si alguien se ofende.

España es una Monarquía constitucional y parlamentaria, como aprobó una abrumadora mayoría del censo electoral hace casi cuatro décadas. Pero ahora se trata de que no se note mucho. La quieren una monarquía 'trampantojo', que lo sea pero que no lo parezca. O al revés. Muy español. Un adornito y que no resulte caro. En quinientos años de historia, España ha sido republicana apenas un quinquenio, en dos entregas. La primera, un exotismo delirante. La segunda, una sangrienta tragedia. Echen cuentas. "Aun en un palacio, un hombre puede llevar una vida recta", sentenciaba Marco Aurelio. Y de eso se trata. Este jueves, asistiremos a la proclamación del nuevo Monarca. De gritar '¡Viva el Rey!', ni hablamos.

(*) Periodista

La Delegación del Gobierno en Madrid prohíbe la manifestación republicana que coincidía con la proclamación de Felipe

MADRID.- La Delegación del Gobierno de Madrid ha prohibido la manifestación convocada por la Coordinadora Republicana de Madrid que coincidía en lugar y hora con los actos de proclamación de Felipe VI, al entender que "resulta incompatible con las medidas que se han de establecer para dar cobertura de seguridad de los actos que tendrán lugar con motivo de la proclamación del Príncipe de Asturias como Rey de España".

   En la resolución, la Delegación prohíbe que la marcha se celebre entre las 12 y las 14 horas del jueves, partiendo de la Puerta del Sol, pasando por la Plaza de Cibeles y llegando a la Plaza de Cánovas del Castillo, como habían solicitado los convocantes.
   La Coordinadora Republicana de Madrid ha lamentado en un comunicado que, aunque en la resolución indica que la prohibición se realiza "sin perjuicio de que se realice una nueva comunicación con otra fecha u otro recorrido", no se indican otras opciones, por lo que aseguran encontrarse en "una situación de indefensión que de facto niega el derecho de manifestación".
   Como consecuencia, los convocantes han modificado la actividad, pasando a ser una concentración en la Puerta del Sol el mismo jueves al mediodía.

El Gobierno escuchará las propuestas de la oposición sobre el aforamiento del Rey

MADRID.- El Gobierno escuchará las propuestas de la oposición para regular el aforamiento del Rey Juan Carlos con la misma voluntad de "diálogo, lealtad y comunicación" que en la ley orgánica que hará efectiva su abdicación al trono.
 
Así lo ha asegurado esta semana la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, quien ha recordado que la inviolabilidad de don Juan Carlos se mantiene para sus actos como Rey.
Sáenz de Santamaría ha reconocido que se trata de un asunto en el que será importante contar con el consenso de los grupos parlamentarios y, en ese sentido, ha agradecido a los grupos de la oposición la colaboración en la tramitación de la ley de abdicación, especialmente a los que, como el PSOE, la apoyaron con su voto.
Ha explicado que cuando el Gobierno decidió el pasado mes de marzo modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial para que la Reina y los Príncipes de Asturias tengan la condición de aforados, no incluyó al Rey porque estaba obligado "por la discreción del proceso", ya que don Juan Carlos aún no había hecho pública su decisión de abdicar.
Ha hecho hincapié en que, excepto la inviolabilidad del Rey regulada en la Constitución, ni la Reina consorte, ni el Heredero, ni el consorte del Príncipe de Asturias "ni ningún miembro" de la Casa Real tiene el aforamiento que, en España, disfrutan distintas instituciones "hasta escalones bastante medianos de sus titulares", algo que "no tiene mucho sentido".
"No está regulado porque no lo ha estado en 35 años, curiosamente", ha añadido Sáenz de Santamaría quien, ante una pregunta de por qué no se ha hecho, ha planteado que es un análisis que deberían hacer los distintos Gobiernos que ha habido desde entonces.
Respecto a si el aforamiento será civil y penal, la vicepresidenta ha recordado que en el ordenamiento jurídico español "el aforamiento ante el Tribunal Supremo se centra en esos dos órdenes jurisdiccionales".
El anteproyecto de ley para la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial se encuentra ahora en fase de informes, previo a su nuevo paso por el Consejo de Ministros para que lo remita a las Cortes y el proyecto de ley inicie su tramitación parlamentaria, que puede durar meses.
La vicepresidenta ha recalcado que el Ejecutivo "valora y está analizando" las aportaciones del presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, porque se trata de "una institución muy cualificada par aportar y señalar cómo debe hacerse y cómo debemos llevar a cabo esa modificación".
Lesmes sugirió incluir por vía de urgencia al Rey que deja el trono entre los aforados mediante una reforma parcial de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ).
La vicepresidenta no ha aclarado cuándo ni cómo se regulará el aforamiento de Don Juan Carlos una vez que se haga efectiva su abdicación, aunque ha adelantado que el Ejecutivo quiere que reúna en las Cortes Generales un consenso similar al que logró la ley de abdicación.
El Consejo de Ministros ha dado este viernes el visto bueno al real decreto que regula el tratamiento y títulos que corresponderán a Don Juan Carlos y Doña Sofía a partir del próximo jueves, pero no ha abordado el asunto del aforamiento pese a que es un tema "estudiado y analizado" por parte del Gobierno, según ha explicado Sáenz de Santamaría.
La vicepresidenta ha insistido en la oportunidad de esta regulación porque "no parece que tenga mucho sentido" que Don Juan Carlos quede sin protección cuando sí tienen diversas formas de aforamiento "diversas instituciones hasta escalones bastante medianos de sus titulares".
Sin embargo, ha justificado no haber tratado el tema hasta ahora dado el secreto que había en torno a la decisión de Don Juan Carlos de renunciar al trono. "En marzo me hubieran preguntado por qué se regulaba el aforamiento de un rey abdicado si el rey no había abdicado", ha sostenido aludiendo a la "discreción" que ha presidido este proceso.
Según ha recordado, el Gobierno sí que incluyó hace meses en la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial el aforamiento ante el Tribunal Supremo de la Reina y los Príncipes de Asturias, pero no se incluyó la figura de un rey abdicado porque "en aquel momento no existía ninguna persona en esa situación".
"Hubiera sido tanto como contar que se iba a producir, y había que hacerlo de una manera ordenada como estamos haciendo", ha defendido.
Sáenz de Santamaría tampoco ha adelantado qué tipo de aforamiento recibirá en este caso Don Juan Carlos ni qué fórmula utilizará el Gobierno para aprobarlo, a través de una ley orgánica propia o utilizando una ya en tramitación. Y aunque el Gobierno no prevé que este proceso se dilate en el tiempo, ha insistido en que la inviolabilidad del rey que contempla la Constitución le protege mientras es monarca y después de serlo "por los hechos que hubieran tenido lugar durante su reinado".
Antes de abordar este asunto, el Ejecutivo quiere que finalice su trámite parlamentario la ley de abdicación, que aún debe recibir el visto bueno del Senado el próximo día 17, publicarse en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y ser ratificada por Don Juan Carlos.
Después, la vicepresidenta ha explicado que se abordará el aforamiento con todos los grupos parlamentarios para conocer su postura al respecto, además de tener en cuenta las aportaciones del presidente del Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, que el Gobierno "valora y está analizado".
Santamaría ha aludido al "intenso" trabajo que se ha llevado a cabo durante los últimos días sobre la ley de abdicación, ha aprovechado para agradecer la "colaboración" de los grupos parlamentarios, y ha manifestado su voluntad de mantener esa postura de "diálogo, lealtad y comunicación".

El socialista Pedro Sánchez, convencido de que "el Rey Felipe VI va a liderar la regeneración de la Casa Real"

MADRID.- El diputado socialista Pedro Sánchez, que ha presentado su candidatura a la secretaría general del PSOE, ha asegurado que "el Rey Felipe VI va a liderar la regeneración de la Casa Real" y opina que "será tan o más autoexigente que el propio legislador".

En una entrevista concedida a El Mundo, Sánchez ha dicho que confía en que el Príncipe Felipe "adecuará la Casa Real a los parámetros de la sociedad española del siglo XXI", aunque ha precisado que "no hay ningún debate tabú" en el PSOE, ni siquiera el de Monarquía o República.
Dicho esto, ha indicado que espera que los políticos también regeneren la vida política, para lo que considera necesario "recortar algunos derechos", como el aforamiento, que limitaría "a la mínima expresión" y vincularía "únicamente a la actividad política".
No obstante, ha destacado que el Rey Don Juan Carlos debe ser aforado, "al igual que están aforados los presidentes de gobiernos y diputados. Además, ha agregado que en la reforma constitucional en la que se trabaja "se exigirá más ejemplaridad, transparencia y apertura" a la Corona.
Para Sánchez, los indultos también "deben ser reducidos". 
"Debe solicitarlos el tribunal que ejecutó la sentencia y que sean por causas humanitarias o por un exceso de condena en determinadas circunstancias", ha precisado.

Los empresarios quieren "inundar" Madrid de fotos de Felipe VI y banderas

MADRID.- La Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) y la Cámara de Comercio inician mañana el reparto de 50.000 fotografías de Don Felipe y Doña Letizia para que sean expuestas en comercios y asociaciones como muestra de "lealtad y apoyo" de los empresarios de la región a los futuros Reyes.

El presidente de la patronal madrileña, Arturo Fernández, ha explicado hoy que la distribución abarcará 50.000 carteles con la imagen de los Príncipes de Asturias, banderas españolas de diferentes tamaños y pegatinas para vehículos.
"Queremos inundar Madrid con este material y mostrar así públicamente el respaldo de los empresarios a nuestro nuevo Rey", ha dicho Fernández.
La cartelería y las enseñas nacionales estarán a disposición de los interesados en la sede de la patronal madrileña, situada en la calle de Diego de León, y en los diferentes edificios de la institución cameral madrileña.
Este reparto de material se complementa con la declaración institucional que CEIM y la Cámara de Comercio han insertado conjuntamente en periódicos de tirada nacional para expresar su apoyo a la Corona.
En dicha declaración, sendas instituciones reconocen la labor desarrollada por Don Juan Carlos durante los 39 años de su reinado y le agradecen haber sido su "mejor embajador" y haber estado "en todo momento" al lado de las empresas "defendiendo sus intereses y promocionando sus proyectos".
Por todo ello, suscriben, "siempre estaremos en deuda con S.M. el Rey, quien de nuevo ha puesto por delante los intereses de España, dando un paso atrás y facilitando su relevo en la Jefatura del Estado".
La declaración institucional también muestra la adhesión de CEIM y la Cámara a Felipe VI, "conocedor al detalle" de la realidad social y económica de España y quien "va a demostrar su capacidad y su valía al frente de la más alta Magistratura del Estado".
CEIM y la Cámara de Comercio subrayan que el nuevo Rey garantizará la estabilidad institucional "que España requiere para continuar por la senda de progreso y desarrollo económico y social que ha caracterizado el Reinado de Don Juan Carlos".

sábado, 14 de junio de 2014

El abogado del Estado Jaime Alfonsín se perfila como jefe de la Casa del Rey con Felipe VI


MADRID.- El abogado del Estado Jaime Alfonsín se perfila como nuevo jefe de la Casa del Rey bajo las órdenes del inminente monarca Felipe VI, apuntan fuentes del entorno de Don Felipe.

Alfonsín ha trabajado los últimos 20 años en la institución, al frente de la Secretaría del Príncipe de Asturias, por lo que es un hombre de su absoluta confianza.
Nacido en Lugo en 1956, renunció a una prometedora carrera en la empresa privada para dirigir en 1995 una secretaría de nueva creación dentro de la Casa del Rey que se encargaría de organizar las actividades del Príncipe de Asturias, a partir del momento en que el Heredero de la Corona regresó a Madrid tras haber completado su formación con un máster en relaciones internacionales por la Universidad de Georgetown (EEUU).
Justo antes de incorporarse al equipo de la Casa del Rey, Alfonsín trabajaba en el prestigioso despacho de abogados Uría y Menéndez, y antes, fue secretario general y director de la Asesoría Jurídica del banco Barclays. De haberse mantenido en la empresa privada, Alfonsín tendría un sueldo mucho más alto que el que recibe como alto cargo de la Casa del Rey, señalan en su entorno.
Los periodistas que han tratado con Alfonsín han podido comprobar que se trata de un hombre extremadamente prudente y discreto, mientras que personas que han trabajado con él le definen además como un hombre eficaz, tranquilo y reflexivo.
Con la salida del veterano diplomático Rafael Spottorno de la jefatura de la Casa del Rey, en Zarzuela se da por hecho también el fin del mandato del periodista Javier Ayuso al frente de la Dirección de Comunicación, que ha llevado con gran profesionalidad en los tiempos más difíciles por los que ha pasado la monarquía, según coinciden en señalar los medios de comunicación que trabajan habitualmente con la institución.
Con respecto al sucesor de Ayuso, son varias las quinielas pero el candidato que parece mejor situado es el periodista Jordi Gutiérrez, que trabajó durante 16 años (1993-2009) como número dos en el departamento de prensa de la Casa Real, donde se ocupaba principalmente de las actividades de los Príncipes de Asturias. En la actualidad, es director de comunicación en la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM).

Juan Carlos y Sofía conservarán el título de reyes tras la coronación de Felipe

MADRID.- Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia conservarán de por vida el título de rey y reina tras la coronación de su hijo Felipe VI, el próximo 19 de junio, anunció el Gobierno.

Tras el inesperado anuncio de la abdicación del rey Juan Carlos, el pasado 2 de junio, después de 39 años de reinado, el Ejecutivo trabaja en el futuro estatuto del soberano y de su esposa, la reina Sofía, en particular en materia de protección jurídica.
Mientras tanto, el Consejo de Ministros aprobó un decreto por el cual don Juan Carlos y doña Sofía seguirán beneficiándose de por vida del título honorífico de rey y reina, afirmó la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en una rueda de prensa.
"Don Juan Carlos de Borbón, padre del rey don Felipe VI, en el momento en que sea proclamado, continuará vitaliciamente en el uso con carácter honorífico del título de rey, con tratamiento de Majestad, y honores análogos a los establecidos para el heredero de la Corona, príncipe o princesa de Asturias", explicó.
"Doña Sofía de Grecia, madre del rey don Felipe VI, continuará vitaliciamente en el uso con carácter honorífico del título de reina, con tratamiento de Majestad, y honores análogos a los establecidos para el príncipe o princesa de Asturias consortes", agregó.
El príncipe Felipe, de 46 años, jurará el 19 de junio ante diputados y senadores, después que estos hayan aprobado la ley que da luz verde a la abdicación de Juan Carlos.
A la ceremonia que se celebrará por la mañana en el Palacio del Congreso en Madrid asistirán, además de la pareja real, la nueva princesa heredera Leonor, de ocho años, su hermana menor Sofía, la reina Sofía, la infanta Elena -hermana mayor de Felipe- y las dos hermanas de don Juan Carlos, Pilar y Margarita.
El rey Juan Carlos, de 76 años, será el gran ausente, "para dar más protagonismo al nuevo rey", según un portavoz de la Casa Real. Sin embargo, precisó, "está previsto que salga al balcón a saludar" junto a su hijo y a la nueva reina Letizia, cuando éstos aparezcan ante los madrileños en el Palacio Real, al término de un recorrido en coche por el centro de la capital.

Monarquía o república / Joaquín Abad *

Parece que la siniestra, y también algunos de derechas y de centro, andan removiendo el patio de vecinos a cuenta de aprovechar la abdicación de Juan Carlos para cambiar el modelo de Estado. Para consultar mediante referéndum si los españoles queremos seguir con una monarquía instaurada por Franco o iniciar la III República. A lo mejor la pregunta es si los españoles estamos satisfechos con que un ciudadano, que no ha pasado por las urnas, que su mérito sea ser hijo de, tenga un cargo vitalicio, hereditario y blindado ante los tribunales. Reminiscencias de tiempos de absolutismo... 
Porque a todos nos jode que alguien sea nombrado a dedo, por ser hijo de, y pase por encima para ocupar el puesto de trabajo de otros infinitamente más preparados, pero sin el enchufe correspondiente. Lo estamos viendo todos los días en los ayuntamientos, en las instituciones oficiales, como el gobernante de turno lo primero que hace es colocar a los suyos. Estén o no preparados, el puesto es para los suyos. En la Universidad, pues tres tantos de lo mismo... el puesto en muchas instituciones es hereditario, casi como la monarquía. Con la salvedad de que si el partido pierde, dejan de pisar moqueta miles de enchufados y se arma la de San Quintín.
Pues eso. En Chile, en Argentina, en Portugal, por poner ejemplos similares, se salió de una dictadura militar a una democracia presidencialista. Como la de Estados Unidos, el presidente del Gobierno es el Jefe del Estado. Lo de que haya un jefe del Estado con cargo vitalicio y sangre real, rechina en pleno siglo XXI. Pero hay quien defiende la institución monárquica con el argumento de que otros países europeos también mantienen esa figura, muy barata, según los cortesanos patrios.
Para los que dicen que gracias a Juan Carlos nuestras empresas están estupendamente situadas con contratos en el extranjero, habrá que aclararle que eso es propaganda de Zarzuela. El desierto de Mojabe en Estados Unidos está repleto de granjas solares, de molinos generadores de electricidad, fabricados por empresas españolas. Las obras del Canal de Panamá no fueron un favor a nuestro monarca... las empresas españolas ganan concursos por méritos propios. Pensar que la mano de Juan Carlos, aparte de llevarse su comisión, es la determinante es una simpleza. Los países contratan al mejor, no al amigo del amigo monarca. Eso en otros tiempos, pues a lo mejor. Ya no.

Infanta Leonor: '¿Papá, cuándo voy yo a hacer un discurso?'

MADRID.- Dicen los que la conocen que si la Infanta Leonor (8 años) es pura genética Borbón en sus rasgos físicos, como avalan sus grandes ojos azules biotipo 'princesa de cuento', lo es todavía más en su carácter, muy parecido al del Heredero. Como él, es tranquila, buena gente y menos traviesa que su hermana Sofía (7), aunque quizá a su edad está demasiado pendiente del rol que le ha deparado el destino. Esto desata su curiosidad por todo lo que hacen sus padres, a los que a veces deja estupefactos con sus comentarios, como cuando preguntó al Príncipe: «Papá, ¿cuándo voy a hacer yo un discurso como tú?», revela hoy 'El Mundo'.

Algo que va a ocurrir quizá antes de lo que imaginaba en sus fantasías infantiles, ya que la sorpresiva abdicación de Don Juan Carlos va a convertir en Rey al Príncipe este jueves, 19 de junio, y por tanto a Leonor en la heredera al trono más joven de Europa. Desde el mismo instante en que su padre jure como Monarca, será automáticamente Princesa de Asturias, de Gerona y de Viana, además de duquesa de Montblanc, condesa de Cerverá y Señora de Balaguer. Asimismo, habrá que darle el tratamiento de Alteza o Señora, dirigirse a ella en tercera persona y saludarla con una reverencia. Además, según el decreto ley aprobado por el Gobierno el viernes, tanto ella como su hermana precederán a sus abuelos los Reyes en el protocolo. 

Algo de obligado cumplimiento incluso para el mismísimo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien ocupará un puesto inferior a Leonor en rango protocolario en los actos institucionales. En los que por cierto sonaran 19 cañonazos de salva y cinco gritos de «¡viva España!» en honor de la pequeña princesa. Por no hablar de que, seguramente, se van a multiplicar hasta el infinito las peticiones para que Leonor acuda a eventos oficiales: de hecho con sólo cuatro años fue requerida para inaugurar el complejo de la central eléctrica de Bolarque, en la localidad alcarreña de Almonacid de Zorita, si bien la citada inauguración tendrá lugar dentro de 20 años.

Infancia normal

Seguramente por eso, su padre, el Príncipe, aceptó, ya que si hay algo que tienen muy claro Felipe y sobre todo Letizia es que sus hijas deben de tener una infancia lo más normal posible y ajena a su condición de infantas. De hecho, fue una sorpresa -hoy sabemos que relacionada con la abdicación de Don Juan Carlos-, que el pasado 2 de mayo las pequeñas acudieran con sus padres al 25º aniversario de la promoción de la Academia General del Aire de San Javier, en lo que se convirtió en su primer acto oficial. Su presencia protocolaria se había limitado anteriormente a las dos veces que la selección española de fútbol fue recibida en Zarzuela, por su victoria en el Mundial en 2010 y la Eurocopa en 2012. 

Pero el acto de San Javier no va a representar un cambio de tendencia, según atestigua un miembro del círculo de los Príncipes. «Lo de que sus hijas tengan una infancia como otros niños no es un tópico, sobre todo en Doña Letizia. Ella está muy pendiente de su educación, diría que tira a madre obsesiva, por lo que les evita no sólo aquello que las pueda dañar sino también malcriar, es bastante exigente con ellas, al contrario que el Príncipe, que las mima y tolera más». 

Como consecuencia, además de exponerlas con cuentagotas públicamente, salvo en vacaciones en Mallorca o en alguna salida navideña con la Reina, suele negarse a que las fotografíen, especialmente en momentos privados, algo que advierte muy claro en las celebraciones infantiles a las que acuden. Como ejemplo, en abril pasado, cuando regresaban de esquiar en los Alpes, coincidieron en el avión con unos conocidos que viajaban con su hijo, de la edad de las infantas. El padre quiso hacer una foto de recuerdo, pero la Princesa rechazó la idea amablemente, aduciendo que temía que esas fotos circularan por las redes sociales, aunque prometió enviarles una foto dedicada, eso sí, con sello de Zarzuela.

La abuela Paloma

Para que las infantas puedan tener las vivencias de cualquier niño, cuenta como aliada con su madre, Paloma Rocasolano, quien por deseo de Letizia se instala en Zarzuela cuando la Princesa tiene algún viaje. Es ella quien se encarga, por ejemplo, de pasearlas en autobús de la EMT, parapetadas tras unos gorritos para evitar ser reconocidas. Lo curioso es que cuando Paloma Rocasolano no está disponible, la Princesa deja a veces a Leonor y a Sofía en casas de íntimas suyas de su etapa de periodista, que viven sin ningún tipo de lujo. En una de estas ocasiones, cuando la amiga de Letizia estaba haciendo la limpieza, la Infanta Leonor le pidió: «¿Me dejas pasar la fregona?».

Una auténtica escuela de la vida para neutralizar la poco didáctica pompa palaciega que les rodea, lo que preocupa a Letizia, quien quizá por eso es bastante estricta con su educación. 

Leonor y Sofía se acuestan entre las ocho y media y las nueve de la noche, tras el baño, sea verano o invierno. Alumnas del colegio Los Rosales, donde estudió el Príncipe, Leonor cursa tercero de primaria y Sofía esta en primero. Su madre, Letizia, vigila mucho su alimentación, por lo cual llevan su almuerzo en una tartera, donde brillan por su ausencia las grasas y predominan fruta, proteínas y verduras, sobre todo brócoli, del que la Princesa es fan, y que en Zarzuela cocinan al vapor para que no pierda propiedades. Además de sus materias lectivas, reciben clases de ballet y se desenvuelven bien en inglés, ya que una de sus dos niñeras es británica y les habla en su idioma, en el que también les lee cuentos. Para que se familiaricen con otras lenguas españolas, sus padres les compran también relatos infantiles en catalán.

Ambas hermanas son diferentes: pese a compartir pelo rubio, Sofía es más recia y tiene los ojos oscuros, herencia Rocasolano. También su carácter es muy distinto, ya que la pequeña es más espontánea y llana que Leonor, que a sus 8 años ejerce de hermana mayor, como en aquella ocasión que en presencia de un científico le dijo: «Sofía, tienes que comer antioxidantes, que son muy buenos para la salud». Además, Leonor empieza a darse cuenta de que, como Heredera, es el centro de atención. Algo que inquieta especialmente a Letizia, que no quiere que su hija se convierta en una niña altiva, ni menos aun que la pequeña Sofía, la segundona por mor de la sucesión, se sienta desplazada. 

Por ejemplo, en septiembre, cuando Leonor se hizo su primera foto oficial con el Rey y el Príncipe para la web de Zarzuela, Sofía se llevo un gran disgusto al verse marginada, cosa que arreglaron posando con ella en otra instantánea igual que quedó para el álbum familiar.

Aprenderá catalán

Inevitablemente, a Leonor le espera un destino muy distinto, que empezará a esbozarse en breve ya desde su formación, como le ocurrió a su padre, el Príncipe. Su plan de estudios, diseñado por el Monarca, Sabino Fernández Campo, entonces jefe de la Casa Real, y el general José Antonio Alcina, su tutor, comprendía cursar COU en el extranjero, en el Lakefield College canadiense, para paliar la sobreprotección palaciega; pasar por las tres academias militares, como futuro jefe de las FAS; una carrera universitaria (el Príncipe eligió Derecho con asignaturas complementarias de Económicas); un master en Relaciones Internacionales en la universidad de Georgetown, y un stage sobre Unión Europea en Bruselas. 

Un plan similar se proyecta para Leonor, incluida su instrucción en los tres ejércitos, como ha corroborado Pedro Morenés, ministro de Defensa, por lo que supone de «normalización de la presencia de la mujer en las FAS». Pero habrá también diferencias. Leonor tendrá que aprender los idiomas del Estado (catalán, euskera y gallego), cosa que su padre ha hecho de adulto. Y machacar más el inglés, pues para el Príncipe era el idioma familiar.

Era otra generación, y entonces los padres pasaban menos tiempo con los hijos. El Príncipe iba a besar a su padre al despacho al llegar del cole, y comían todos juntos si no había actos ni viajes. Por contra, los Príncipes son unos padres muy cercanos, de hecho él suele llamar a su mujer «mamá» en presencia de sus niñas, a las que dedican todo su tiempo libre: desayunan todos juntos y se turnan para llevarlas al colegio. Cuando toca fiesta infantil, las llevan personalmente y procuran quedarse hasta el final, para perplejidad de los invitados. Es una forma diferente, más moderna de ser padres.

La Reina Doña Sofía, recibida con aplausos en el Palau de Valencia

VALENCIA.- El público asistente esta tarde a la ópera "La forza del destino", de Verdi, en el Palau de les Arts de Valencia, se ha puesto en pie y aplaudido a la reina Sofía en su, previsiblemente, última visita a este coliseo como reina, ya que el jueves tendrá lugar el acto de proclamación de su hijo Felipe de Borbón como nuevo rey tras la abdicación de don Juan Carlos.

Doña Sofía ha llegado poco antes de las 20.00 horas a la cita en el Palau, que lleva su nombre, en la que será su novena visita a este coliseo diseñado por Santiago Calatrava desde su inauguración, en 2005.
En las escalinatas del edificio, ha sido recibida por el president de la Generalitat, Alberto Fabra, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y un niño le ha entregado un ramo de flores.
Ya en el interior del auditorio, doña Sofía ha saludado a un público que se ha puesto en pie y la ha aplaudido, y ha ocupado el palco presidencial junto a Fabra, Barberá y otras autoridades de la Comunitat.
La presencia de la reina se enmarca en la celebración de la séptima edición del Festival del Mediterrani de la ópera valenciana, y se trata, previsiblemente, de su última visita a este coliseo como reina, ya que el jueves tendrá lugar el acto de proclamación de su hijo Felipe de Borbón como nuevo rey tras la abdicación de don Juan Carlos.
La primera visita de doña Sofía a este edificio tuvo lugar el 8 de octubre de 2005, con un concierto cuyo repertorio estaba formado por piezas clásicas españolas dirigidas por Lorin Maazel y Enrique García Asensio, y diecisiete días más tarde regresaría para asistir a otro concierto dirigido por la batuta de Zubin Mehta.
Desde entonces, todas sus asistencias a actos -tanto musicales como de entrega de premios- relacionados con el Palau de les Arts han tenido como protagonista al director de origen indio (octubre de 2006, mayo de 2008, junio de 2009, junio de 2010, mayo de 2012 y junio de 2013), amigo suyo.
La producción de "La forza del destino" que se representa hoy fue estrenada el pasado 31 de mayo con Mehta como director musical y Davide Livermore como responsable de la dirección de escena y de la escenografía.
Este drama romántico compuesto por Guiseppe Verdi está inspirado en la obra teatral "Don Álvaro o la fuerza del sino", del español Ángel de Saavedra, duque de Rivas.

jueves, 12 de junio de 2014

Felipe VI será Rey desde las 00.00 horas del 19 de junio

MADRID.- El futuro Rey, Felipe VI, será jefe de Estado desde las 00.00 horas del 19 de junio, es decir, desde el momento en que entre en vigor la ley de abdicación que habrá sancionado su padre, Juan Carlos I, la tarde del día 18, según han informado fuentes oficiales.    

De este modo, él y Doña Letizia ya serán reyes cuando entren el 19 de junio en el Congreso de los Diputados para el acto de proclamación, según han precisado estas fuentes.
Felipe VI y su esposa recorrerán luego  en coche el centro de Madrid el 19 de junio tras la proclamación del monarca en el Congreso de los Diputados. El recorrido que seguirán los nuevos Reyes será desde el Congreso de los Diputados, en donde los monarcas asistirán a un desfile militar tras la proclamación, hasta el Palacio Real de Madrid.  
El recorrido pasará por el Paseo del Prado, calle Alcalá, Gran Vía, Plaza de España y Plaza de Oriente, que es parte de la ruta que la pareja ya hizo con motivo de su enlace en 2004.
Los actos comenzarán a las 9:30 horas en el Palacio de la Zarzuela, donde el Rey don Juan Carlos impondrá a su hijo el Fajín de Capitán General. Está previsto que los Reyes Don Felipe y Doña Letizia lleguen al Congreso en torno a las 10.30 horas.

Interior blindará Madrid: restringe el espacio aéreo, eleva la alerta antiterrorista y controla acceso a la capital

MADRID.- El Ministerio del Interior tiene previsto un amplio dispositivo de seguridad para el próximo jueves 19 de junio cuando Felipe VI sea proclamado Rey de España. Para garantizar la seguridad restringirá el espacio aéreo, elevará la alerta antiterrorista y controlará los accesos a Madrid.

   El Ministerio del Interior ha cursado este jueves una instrucción dirigida a las Direcciones Generales de la Policía y de la Guardia Civil y a los delegados del Gobierno con el exhaustivo dispositivo de seguridad que se desplegará.
   Entre las medidas previstas también se activarán dispositivos especiales para la protección del Congreso de los Diputados, del Palacio Real y de los itinerarios de desplazamiento de la comitiva real.
   El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, ha afirmado que se desplegarán "todos los policías que sean necesarios" para el próximo jueves 19 de junio cuando Felipe VI sea proclamado Rey de España. Además, ha ratificado que se tomarán "todas las medidas" para garantizar "la mayor seguridad" también en el ámbito del "cibercrimen".
   Preguntado si existe una amenaza real de un ciberataque ese día, ha dicho que no está "identificado" un riesgo "en concreto". No obstante, ha recalcado que "la obligación del Ministerio del Interior es prever cualquier tipo de amenaza".
 "Y es una evidencia que el cibercrimen es un riesgo creciente", ha sentenciado.
   Aunque ha recordado que "afortunadamente" en España "no se han producido ciberataques", Cosidó ha insistido en que se tomarán todas las medidas "para que en ese ámbito podamos garantizar la mayor seguridad en un evento tan importante".
  Mientras, preguntado sobre el dispositivo para el 19 de junio, ha evitado dar más detalles de los facilitados ya por el Ministerio del Interior "porque todavía hay cuestiones que la Casa Real tiene que terminar de perfilar y definir", ha indicado.
   Sin embargo, ha recalcado que se hará "un despliegue importante" ante un acto "muy relevante". Así, ha dicho que se hará "el despliegue necesario".
   "Todos los policías que sean necesarios para garantizar el máximo nivel de seguridad", ha añadido en declaraciones a los periodistas.

El Rey no acudirá a la proclamación de Felipe VI para darle el mayor protagonismo

MADRID.- El Rey Don Juan Carlos no asistirá el día 19 a la proclamación de Felipe VI por las Cortes Generales para darle "el mayor protagonismo" al nuevo monarca, ha confirmado este jueves un portavoz del Palacio de la Zarzuela.

No obstante, Don Juan Carlos arropará a su hijo antes y después del acto de proclamación, pues se sumará a la recepción posterior que los nuevos Reyes ofrecerán en el Palacio Real de Madrid a representantes de todos los sectores de la sociedad española, como se hace cada 12 de octubre con motivo de la Fiesta Nacional.
En la sesión solemne de proclamación de Felipe VI, tampoco estará presente la Infanta Cristina, hermana del nuevo rey, y que permanece imputada junto a su marido en el caso Nóos que investiga los negocios presuntamente irregulares que llevó a cabo Iñaki Urdangarin.
Al acto solemne en el Congreso de los Diputados sí acudirán en cambio la Reina Doña Sofía, la Infanta Elena, y las Infantas Pilar y Margarita, tías del nuevo Rey. A Felipe VI le acompañarán en la Cámara Baja su esposa, que será entonces la Reina Doña Letizia, y las hijas de ambos, la Princesa de Asturias, Doña Leonor, y la Infanta Sofía.
Tras la proclamación, los nuevos Reyes se desplazarán en automóvil del Congreso de los Diputados hasta el Palacio Real de Madrid, donde ofrecerán una recepción a distintos representantes de la sociedad española.
El recorrido pasará por el Paseo del Prado, calle Alcalá, Gran Vía, Plaza de España y Plaza de Oriente, que es parte de la ruta que la pareja ya hizo con motivo de su enlace en 2004.
Felipe VI será Rey de España desde las 00:00 horas del día 19 de junio, cuando entrará en vigor la ley de abdicación que un día antes habrá sancionado y promulgado su padre en otro acto solemne que tendrá lugar en la tarde del día 18 en el Palacio Real ante unos 150 invitados institucionales. A este acto acudirán los todavía Príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Letizia.
La secuencia de actos del día 19 arrancará a las 9:30 horas en el Palacio de la Zarzuela, donde el Rey Don Juan Carlos impondrá a su hijo, que irá vestido con el uniforme de gala del Ejército de Tierra, el Fajín de Capitán General.
A continuación los Reyes Don Felipe y Doña Letizia, acompañados de sus hijas, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, saldrán hacia el Congreso de los Diputados, adonde prevén llegar en torno a las 10.30 horas.
En la Carrera de San Jerónimo, la Familia Real será recibida con honores de los tres Ejércitos antes de entrar en la Cámara Baja por la Puerta de los Leones, que se abre solo en ocasiones solemnes.
Ya en el Hemiciclo, ante diputados y senadores, el nuevo Rey prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas, como establece el artículo 61.1 de la Constitución española.
Después de la jura, el presidente del Congreso y de las Cortes, Jesús Posada, pronunciará un breve discurso y después hablará el nuevo monarca en una alocución en la que esbozará las ideas que tiene para su reinado.
Una vez concluido el acto, los Reyes presidirán, acompañados de la Princesa de Asturias y la Infanta Doña Sofía, un desfile militar desde la escalera de la Puerta de los Leones. Desde allí iniciarán luego un recorrido en automóvil hasta el Palacio Real, donde les estarán esperando los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía.
Esta nueva Familia Real --que se limita a los nuevos Reyes, sus hijas y Don Juan Carlos y Doña Sofía-- saludará unida desde el balcón central del Palacio a los ciudadanos presentes en la Plaza de Oriente. A continuación, saludarán a los invitados a la recepción en el Salón del Trono y se servirá un vino español.
La Casa del Rey ha explicado que la filosofía de los actos de los días 18 y 19 es que tengan "la solemnidad y la dignidad que requieren unos acontecimientos históricos", a la vez que se mantienen "los criterios de austeridad que recomiendan los tiempos que corren".
"Todo ello --añade el portavoz de Zarzuela-- sin olvidar la cercanía y la decisión de celebrar la proclamación del nuevo Rey con los ciudadanos que quieran asistir a los actos en las calles o plazas de Madrid, que serán engalanadas para la ocasión".

Rajoy y los presidentes del TC y el CGPJ flanquearán a Felipe VI, Doña Letizia y sus hijas en la proclamación

MADRID.- El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, los presidentes del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Francisco Pérez de los Cobos y Carlos Lesmes, respectivamente, así como los presidentes del Congreso y del Senado, flanquearán a Felipe VI, Doña Letizia y sus hijas durante la proclamación que tendrá lugar el próximo 19 de junio en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo.

   Todos ellos se situarán ese día en una plataforma que ya se está instalando en la zona presidencial del Salón de Plenos del Congreso, que es donde tendrá lugar el acto central de la ceremonia, que se prevé que dé comienzo alrededor de las 11.00 horas, según ha explicado a los periodistas el presidente de la Cámara Baja, Jesús Posada.
   La que está "casi terminada" es la "larga" lista de personalidades que presenciarán la proclamación desde la tribuna de invitados.
   En principio, Posada ha señalado que, dado el "poco espacio" de esa zona, además de los presidentes de las comunidades autónomas, está prevista la presencia de expresidentes del Gobierno y de las Cámaras, así como del cuerpo diplomático, entre otros.
   Tras el debate matutino del proyecto de ley de abdicación que tuvo lugar este miércoles en el Pleno del Congreso, los servicios de la Cámara comenzaron horas después a acondicionar el hemiciclo con vistas al acto del próximo día 19.
   En concreto, ha precisado Posada, se ha instalado una plataforma sobre la que se celebrará la proclamación del nuevo Rey ante las Cortes Generales y se está procediendo a transformar la zona de los escaños con el fin de que ese día haya espacio suficiente para acoger a todos los diputados y senadores, es decir para casi 700 parlamentarios.
El presidente de la Cámara ha dicho que esta puntual 'transformación' del Salón de Plenos hay que hacerla "cuidadosamente" y que "lleva su tiempo", si bien ha apuntado que las obras están "avanzadas".
   Preguntado si hay una estimación del coste que supondrán estas obras, Posada ha respondido negativamente y ha recordado que el personal de la casa es el que se está encargando de la puesta a punto del Congreso, un "esfuerzo" que el presidente ha querido agradecer, sobre todo porque, al término de la acto solemne, deberán volver a colocar todo en su sitio a fin de que el hemiciclo esté listo para la el Pleno ordinario de la semana posterior.
   El presidente del Congreso ha subrayado que entiende la expectación mediática que existe tanto en España como y en el exterior en torno a la proclamación del nuevo monarca porque se trata de un momento "histórico" importante.
   Ahora bien, ha apuntado que todo este proceso tiene que hacerse "con absoluta normalidad".
 "Lo que me gustaría es que los ciudadanos vieran que hay una normalidad completa, que los políticos están dispuestos a hacerlo mejor y que continuamos todos dispuestos a trabajar por España", ha manifestado.
   Al fin y al cabo, ha remarcado, la proclamación de Felipe VI no supone "ningún cambio estructural", sino "simplemente" que una persona "distinta" será el nuevo monarca después de 39 años de Reinado de Don Juan Carlos. "Todos intentamos que ese cambio sea lo mejor para España sin brusquedad política ninguna", ha apostillado.
   Posada se ha mostrado "convencido" de que el pueblo español es "consciente" de que esta sucesión en la Corona supone cerrar una etapa, a su juicio, "magnífica" de la historia de España --"y basta ver la historia para comprobarlo"--, y que se abre otra "distinta" en la que están depositadas "muchas esperanzas".

En el acto de proclamación de Felipe VI, no habrá un crucifijo junto al cetro y la corona

MADRID.- Los nuevos reyes accederán al Congreso por la puerta de los Leones, donde serán recibidos por las Mesas de ambas Cámaras en el Salón de Pasos Perdidos.

De allí entrarán directamente al hemiciclo por una escalinata de madera que facilitará la entrada directa a la tribuna desde el pasillo principal de la Cámara para evitar que los protagonistas de la ceremonia tengan que acceder por las puertas laterales.
Operarios del Congreso de los Diputados han comenzado ya a desmontar parte del cableado eléctrico y audiovisual de la tribuna del hemiciclo antes de instalar una nueva tarima más amplia para la ceremonia.
En esta tarimase colocará un almohadón con el cetro y la corona, símbolos de la monarquía española que se llevan utilizando desde la ceremonia de coronación de la reina Isabel II.
Sin embargo, a diferencia de la proclamación del rey Juan Carlos, hace 39 años, no habrá un crucifijo junto al cetro y la corona.
Ante diputados y senadores, el nuevo rey prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas, como establece el artículo 61.1 de la Constitución española.
Después de la jura, el presidente del Congreso y de las Cortes, Jesús Posada, pronunciará un breve discurso y después hablará el nuevo monarca en una alocución en la que esbozará las ideas que tiene para su reinado.
Una vez concluida la celebración solemne, Felipe VI y su esposa, la reina Letizia, presenciarán un desfile militar en la carrera de San Jerónimo.
Después Felipe VI y la reina se dirigirán al Palacio Real, donde tendrá lugar una recepción, y saldrán al balcón central para saludar a los ciudadanos presentes en la plaza, junto a sus hijas, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, y los padres del nuevo Rey, don Juan Carlos y doña Sofía.
Expresidentes del Gobierno, presidentes autonómicos y diplomáticos son algunas de las personalidades que estarán en la larga lista de invitados que cursará la Cámara.
El grupo de la Izquierda Plural está estudiando llevar a cabo alguna iniciativa en los días previos a la ceremonia o hacer pública una declaración explicando la postura de esta formación política ante la proclamación de Felipe VI como nuevo rey.

Don Juan Carlos y Doña Sofía mantendrán el título de reyes

MADRID.- Los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía mantendrán el título de reyes tras la proclamación la próxima semana de Felipe VI como nuevo monarca, en virtud del real decreto sobre Títulos, Tratamientos y Honores de la Familia Real y de los Regentes que se aprobará mañana, han informado fuentes oficiales.

   Al conservar el título de reyes su tratamiento será, como hasta ahora, el de sus Majestades. De esta forma, compartirán título y tratamiento con Don Felipe y Doña Letizia.
   El Consejo de Ministros aprobará en su reunión de mañana viernes el real decreto que regulará el tratamiento y los títulos que corresponden a Don Juan Carlos y a Doña Sofía una vez que dejen de ser Reyes de España. El actual monarca ya adelantó que no quería adoptar ningún título vinculado con la Corona y, por tanto, no sería Conde de Barcelona como su padre.
   El real decreto modifica el del 87 sobre Títulos, Tratamientos y Honores de la Familia Real y de los Regentes. De esta forma, no recogerá el posible aforamiento de Don Juan Carlos, un asunto en el que también trabaja el Gobierno.
   Tras conocerse la abdicación del Rey, un portavoz del Palacio de la Zarzuela informó que este real decreto no regulará tampoco el papel que vayan a tener Don Juan Carlos y Doña Sofía en el futuro. Será el nuevo Jefe del Estado quien fije esa hoja de ruta con las tareas, siempre de acuerdo con el Gobierno.
   Estas mismas fuentes aseguraron que la lógica indica que estas funciones se podrán ir decidiendo en el día a día, igual que hasta ahora se aprueba un real decreto cada vez que el Príncipe acude a una toma de posesión de un presidente Iberoamericano.

Cerca de 40 parlamentarios tienen decidido no asistir a la ceremonia de proclamación de Felipe VI

MADRID.- Cerca de 40 diputados y senadores tienen ya decidido no asistir el próximo 19 de junio a la ceremonia de proclamación de Felipe de Borbón y Grecia como nuevo Rey de España que tendrá lugar en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo, según informaron hoy fuentes parlamentarias.

   Se trata de los parlamentarios de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), de los de Amaiur y de los de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), así como de las diputadas del Bloque Nacionalista Galego (BNG) y de los representantes de Compromís y de Geroa-Bai.
   Todos estos parlamentarios pertenecen a formaciones que votaron en contra en el Pleno del Congreso del proyecto de ley que ha hecho efectiva la abdicación de Juan Carlos I, salvo los diputados de Amaiur, que se ausentaron del hemiciclo. Pese al 'no' de estos partidos, el texto del Gobierno salió adelante con el apoyo del 85 por ciento de la Cámara.
   Los parlamentarios de la Izquierda Plural se ausentarán de la ceremonia en la que Don Felipe será proclamado nuevo Rey en coherencia con sus tesis republicanas y con la demanda de un referéndum sobre el futuro de la Monarquía que viene defendiendo el líder de IU, Cayo Lara.
   Por su parte, Amaiur, la coalición que agrupa a la izquierda abertzale con Eusko Alkartasuna (EA) y Aralar, justifica su ausencia de la sede de la soberanía nacional alegando que no quiere participar de un asunto que afecta exclusivamente al Estado español, del que no se siente parte.
Parecidos argumentos esgrimen desde ERC, los mismos que suelen utilizar para ausentarse cada año del acto institucional de aniversario de la Constitución que tiene lugar en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo. Este mismo miércoles, su portavoz parlamentario, Alfred Bosch, demandaba en la tribuna una República catalana.
   El BNG, por boca de su diputada Rosana Pérez, ha explicado que sus representantes no estarán presente en ese acto solemne en coherencia con sus planteamientos republicanos, de cambio de modelo de Estado y en favor del derecho a decidir.
   Joan Baldoví, de Compromís, tampoco presenciará la proclamación del nuevo jefe de Estado porque también considera que debe darse la oportunidad al 64 por ciento de la población con edad para votar en la actualidad que no tuvo oportunidad de expresarse sobre la Constitución en 1978.
   Con él coincide también la representante de Geroa Bai en el Congreso, Uxue Barkos, quien considera que acceder a la celebración de un referéndum demostraría "seriedad, altura de miras y responsabilidad".
   A estas ausencias se unen las de parte del PNV, cuyos parlamentarios optaron por la abstención y que en principio sólo estarán representados por los portavoces en ambas Cámaras, el diputado Aitor Esteban y el senador Jokin Bildarratz, así como por el lehendakari, Iñigo Urkullu.
   Por su parte, los diputados de CiU, que también se abstuvieron ante el texto del Gobierno, tienen intención de acudir en pleno al acto central de la proclamación de Felipe VI. De hecho, su portavoz parlamentario, Josep Antoni Duran i Lleida, ya avanzó que acudiría a esa cita "con mucho gusto". Lo mismo harán sus compañeros del Senado.
   Entre los diputados 'díscolos' del PSOE, el exalcalde donostiarra Odón Elorza, que también se decantó por la abstención, ha confirmado que también estará presente en la ceremonia. "Lo cortés no quita lo valiente", ha apuntado.

El Rey, a la prensa en su última audiencia: "Ya podéis iros, que esta es la última"

MADRID.- El Rey Juan Carlos ha celebrado este jueves en el Palacio de la Zarzuela la que será previsiblemente su última audiencia como jefe de Estado. 

Antes de entrar al despacho, Don Juan Carlos se ha dirigido a los periodistas haciendo el gesto de ladear la cabeza: "Ya podéis iros, que esta es la última".
Una periodista le ha preguntado si tenía previsto acudir el próximo día 19 a la proclamación de su hijo como Felipe VI, pero el Rey estaba ya entrando en su despacho.
Esta audiencia era, previsiblemente la última del Rey en Zarzuela puesto que la semana que viene no tiene, en principio, más actos que la sanción de la ley de su propia abdicación.

El Rey recibe de vuelta el Collar del Toisón que impuso a Adolfo Suárez

MADRID.- El Rey Don Juan Carlos ha recibido de vuelta el Collar de la Orden del Toisón de oro que impuso en 2008 al expresidente del Gobierno, Adolfo Suárez.

   Ha sido el hijo del político, Adolfo Suárez Illana, el que se ha desplazado este jueves al Palacio de la Zarzuela para devolver el collar de la distinción más alta que concede la Corona española y que no es hereditaria, por lo que cuando su titular fallece la familia ha de devolver la joya.
   En el Salón de Audiencias de Zarzuela, el Rey y Suárez se han saludado con un fuerte abrazo. Lo primero que le ha preguntado el monarca es qué tal se encontraba tras su reciente operación como consecuencia de un cáncer de garganta. "Bien, un poco cortadito", le ha respondido mostrándole sendas cicatrices en el cuello.
   Cuando le ha devuelto el Collar, dentro de su estuche, Suárez Illana le ha dicho al Rey que suponía "un honor" para él devolverle en nombre de su padre el Toisón. "Muchísimas gracias, es un verdadero honor", ha reiterado.
   Después de posar unos segundos ante las cámaras, los dos han entrado en el despacho del monarca para charlar en privado, sin la presencia de la prensa.
   Antes de saludar al Rey, Suárez Illana comentó a los periodistas que se encontraba bien, recorriendo un camino que "no es fácil, ni corto", pero que lo andará "con mucho ánimo".
   En la actualidad, ascienden a 24 las personalidades distinguidas con el Toisón desde que el Rey Juan Carlos, actual jefe y soberano de la orden, ocupa la jefatura del Estado. Su Majestad también tiene el Toisón, que le concedió su padre, Don Juan de Borbón, en 1941.
El Rey es el responsable de otorgar directamente esta distinción a quien crea merecedor de ella, en virtud del artículo 62 de la Constitución y a través del correspondiente real decreto, que refrenda el Consejo de Ministros.
   El Collar del Toisón no es hereditario ni transmisible, por lo que cada joya, que está numerada, debe ser devuelta cuando fallezca su titular.

Uno de los díscolos del PSOE revela que iba a votar No a la abdicación y prefirió ausentarse para no incomodar

MADRID.- Guillem García Gasulla, uno de los tres diputados socialistas que declinaron seguir las directrices del PSOE de apoyar la ley que regula la abdicación de Juan Carlos I, ha revelado que su intención no era abstenerse, sino votar en contra, y que ante esa tesitura prefirió ausentarse del Pleno del Congreso para no "incomodar" y para evitar el "malestar" que podría haber generado en la dirección del partido.

   Este diputado de Baleares, médico de profesión, fue uno de los que había enviado una carta a la dirección del Grupo Socialista pidiendo un debate interno y reclamando incluso la posibilidad de conceder libertad de voto a los diputados y senadores y senadores del PSOE en la tramitación de la ley de abdicación.
   Cuando se realizó la votación en el Congreso, pública y por llamamiento como había solicitado Izquierda Plural, García Gasulla optó por no estar en el hemiciclo, al igual que la gallega Paloma Rodríguez Vázquez. Sólo uno de los díscolos, el guipuzcoano Odón Elorza, se quedó en el Pleno y se decantó por la abstención.
   En un artículo publicado en su página personal, el diputado balear revela que su intención no era abstenerse, sino votar en contra de la ley de abdicación que abre la puerta a la sucesión en la Corona y a la proclamación de Felipe VI como nuevo Rey de España.
   "Ante el malestar que parece iba a ocasionar mi voto negativo entre las personas que dirigen el partido que me presentó como candidato en las elecciones generales de 2011, tomé la decisión de ausentarme de la votación, evitando incomodar y asumiendo la responsabilidad de este hecho", ha explicado.
   García Gasulla señala que decidió optar por la ausencia "aún a riesgo" de violentarse a sí mismo, pero "fiel al principio médico del 'primum non nocere' (en primer lugar, no hacer daño)".
   Este diputado, así como Odón Elorza y Paloma Rodríguez, se expone ahora a una sanción por parte de la dirección del Grupo Socialista que, tras escuchar sus argumentos decidirá la cuantía de la multa, que puede llegar a los 600 euros.

Una diputada muestra en las Cortes Valencianas una portada: "Felipe podrá violarte"

VALENCIA.- El pleno de las Cortes Valencianas ha rechazado este jueves, con los votos del PP, una proposición no de ley presentada por EUPV en la que solicitaba instar al Gobierno a convocar un referéndum para que la ciudadanía decida entre Monarquía o República y, en caso de que se opte por la segunda opción, abrir un proceso constituyente. EUPV y Compromís han votado a favor, mientras que el PSPV se ha abstenido, excepto el diputado socialista Juan Soto, que ha roto la disciplina de grupo y ha votado a favor.

En su iniciativa Esquerra Unida pedía rechazar cualquier tipo de norma que posibilite mantener la inviolabilidad de la figura de don Juan Carlos de Borbón o de la familia real. Del mismo modo, EUPV planteaba que las Cortes Valencianas se sumaran a la conmemoración del 75 aniversario del final de la Guerra Civil en Alicante y condenaran el régimen franquista, que durante 40 años "impuso una cruel dictadura en todo el Estado".
La diputada de EUPV Esther López, con una camiseta con la bandera republicana, ha denunciado que Juan Carlos I "fue designado por la gracia del caudillo, responsable de los peores 40 años de la historia reciente". Asimismo, ha criticado que "con una actitud autoritaria y paternalista" no se consulta sobre el modelo de Estado alegando porque ya se hizo en 1978 con el referéndum para refrendar la Constitución.
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Sin embargo, López ha señalado que "el 70 por ciento de la ciudadanía -actual- nunca fue consultada".
"La soberanía emana del pueblo. Queremos un jefe de Estado elegido por las urnas", ha subrayado la parlamentaria de EUPV, quien ha preguntado: "¿Es eso radical?".
En su intervención, la diputada quiso montar el mismo circo que la izquierda realizó en el Congreso de los Diputados y para ello mostró la portada de una revista de extrema izquierda en el que titulaba: "Felipe podrá violarte".
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El Museo de Cera ya trabaja en la estatua de la infanta Leonor

MADRID.- El Museo de Cera de Madrid trabaja ya en la estatua de la infanta Leonor, hija primogénita de los Príncipes de Asturias, cuyo busto en arcilla será presentado la próxima semana con motivo de la proclamación de Don Felipe como Rey de España.

El Museo de Cera ha comenzado diferentes preparativos de cara a la proclamación de Felipe VI, que tendrá lugar el próximo jueves, con motivo de los cambios que se producen a raíz de la abdicación de Don Juan Carlos.
Además de elaborar las figuras de las dos hijas de los Príncipes, el Museo de Cera, que tiene más de 450 personajes de diferentes épocas de la historia, reubicará las estatuas de la Familia Real en el Salón de Reyes una vez se produzca la proclamación.
En primer lugar, el museo colocará en primer término a Don Felipe y Doña Letizia y a su izquierda los visitantes verán a Don Juan Carlos y Doña Sofía junto a un tapiz de la monarquía.
En la actualidad, en el Salón de Reyes los visitantes ven, a la izquierda, a las infantas Elena y Cristina y, frente a ellas, a Don Juan Carlos y Doña Sofía con los Príncipes de Asturias a los lados.
Con los cambios, Don Felipe y Doña Letizia pasarán al frente y delante de ellos estarán las figuras de las infantas Leonor y Sofía.
Más adelante, indican fuentes del Museo de Cera, se "actualizarán" los ropajes y se esculpirán de nuevo las figuras de Don Felipe y Doña Letizia, cuyas estatuas de cera fueron realizadas hace unos años.
El Museo de Cera retirará las estatuas de las infantas Elena y Cristina, que tras la proclamación dejarán de ser Familia Real para convertirse únicamente en familia del Rey, con un estatus similar al de las hermanas de don Juan Carlos.
Como ocurre habitualmente, las figuras no se destruirán, sino que se conservarán.
Un equipo de cuatro escultores, además de peluqueros y maquilladores, trabaja en el museo para poner a punto los cambios con motivo de la proclamación de Felipe VI.
La previsión del museo es que las figuras de las infantas Leonor y Sofía estén preparadas a finales de este verano.
"Iremos a toda prisa, pero para realizar una estatua, normalmente, son precisos cinco meses de media", apuntan fuentes del museo.
La reubicación y actualización de las figuras de la Familia Real se enmarca en el objetivo del Museo de Cera de hacer de su exposición un reflejo de la realidad social, alterando su nómina de figuras en función de los cambios que van aconteciendo.