lunes, 6 de mayo de 2013

Felipe González afirma que la Monarquía "sirve para el país"

BADAJOZ.- El expresidente del Gobierno Felipe González afirma que la institución de la Monarquía "sirve para el país", y asevera que la "persona, personalidad o personaje" del Rey es el "más conocido, respetado y bien relacionado que sigue existiendo a nivel internacional".

   González ha evidenciado así que hay una "crisis de la institución" pero ha dicho que hay que "ayudar a superar esa crisis" y ha pedido ponerse "las pilas" y utilizar "seriamente" la institución monárquica. "Porque aquí creemos que vamos a resolver el problema del paro metiéndonos con la monarquía o algunos lo creen" y eso "es una broma", ha añadido.
   "Lo digo con cuanta más autoridad porque nunca me he sentido monárquico, qué le vamos a hacer; lo que creo es que la institución (de la Monarquía) sirve para el país", ha reafirmado al tiempo que ha señalado que "un no monárquico o un republicano" como él "no puede olvidar la historia y las dos experiencias" republicanas en España con las que "no le ha ido bien a este país".
   El expresidente de España también ha asegurado que "cuando se habla del Rey por los servicios que prestó se está cometiendo un error" puesto que "el problema es los servicios que presta".
   "Yo recorro todo el mundo y les aseguro que, incluso en esta situación en que estamos todo el mundo tan inquieto, la persona, personalidad o personaje, lo que quieran, más conocido, respetado y bien relacionado que sigue existiendo a nivel internacional, cuando hemos perdido mucha relevancia a nivel internacional, pues resulta que se llama Juan Carlos de Borbón", ha resaltado.
   González ha subrayado que "el Rey puede decir pónganse de acuerdo, no sólo puede, debe decirlo" y ha matizado que "pónganse de acuerdo no es hagan lo que yo digo que hay que hacer, es pónganse de acuerdo".
   Por último, ha advertido que hay que tener "cuidado con el arbitrismo". 
"Cuando alguien no sabe resolver un problema real se inventa otro que tampoco va a resolver pero que distrae del primero; yo me invento la independencia porque no sé como enfrentar los problemas reales, o yo me invento que la culpa la puede tener la monarquía aunque no tenga nada que ver, porque elude enfrentar los problemas reales".
   Felipe González ha hecho estas declaraciones al ser preguntado por este asunto en Badajoz.

El descrédito de la Corona / Rafael Torres

Se ha echado a rodar la especie de que el descrédito de la Monarquía es, solamente, el descrédito de la Corona, acaso con la idea de que cambiando esta, es decir, el titular que la ciñe, se pueda conservar incólume aquella. 

A tal fin, y contraviniendo aparentemente el tabú que hasta poco blindaba el trono, se relacionan los episodios que habrían enajenado la voluntad y la opinión de los ciudadanos respecto al añoso monarca, cual establece la última encuesta del CIS: las granujerías del yernísimo Urdangarin al amparo del real nombre y de la real casa, la imputación de la Infanta Cristina por sus presuntas actuaciones en dichas granujerías, los safaris a todo trapo mientras el pueblo pasa hambre, las amistades, tan entrañables como peligrosas, con una princesa tuneada de aire austro-húngaro... 

Sin embargo, esa no es la causa de la desafección, sino la gota, las gotas, que han colmado el vaso.

La mayoría de los españoles pasa de la Monarquía, y no digamos los más jóvenes, porque, además de antojárseles una marcianada y una institución de dudosa utilidad y legitimidad, representa y simboliza un sistema político que se ha revelado abrumadoramente corrupto y contrario a las aspiraciones, las necesidades y los intereses del conjunto de la sociedad española. Suena duro, pero más duro es que así sea. 

La irresponsabilidad ante la ley del monarca, que atenta contra la misma línea de flotación del principio democrático de la igualdad, es como si hubiera acabado contagiando a la tropa política e institucional que se arracima bajo su sombra y en sus aledaños, de suerte que el descomunal saqueo de los bienes y de los recursos públicos perpetrado por dicha tropa se va saldando sin uno sólo de sus rateros en prisión. No cuenta, desde luego, la basurilla marginal de los munícipes carteristas que operaron en Marbella, alguno de los cuales sí se halla a la sombra.

El descrédito de la Corona es, ni más ni menos, el descrédito de la Monarquía. No contribuye a lo contrario, ciertamente, que la reaparición del Rey haya sido en el fútbol, y no en una visita a un Banco de Alimentos.

La princesa Letizia con Leonor y Sofía, vacaciones de primavera en Mallorca

PALMA DE MALLORCA.- La primavera ha llegado a Palma de Mallorca, la ciudad favorita de la familia real española para sus vacaciones. Hasta allí se han desplazado los Príncipes de Asturias para pasar unos días con sus hijas tras acudir a la coronación en Holanda, según 'Diario Femenino'.

Los Príncipes de Asturias y sus dos hijas han pasado el puente de mayo en Palma de Mallorca, uno de sus destinos favoritos al que les vemos acudir por diferentes motivos.
Este fin de semana y los días festivos han venido acompañados de un tiempo estupendo que los Príncipes y sus hijas han aprovechado para pasarlos en familia. Ya que los Príncipes no pudieron pasar el día del sexto cumpleaños de su hija Sofía con ella, al menos días después han podido estar todos juntos en este viaje privado.
La princesa Letizia tuvo que dejar sola a su hija, la infanta Sofía, para poder atender sus obligaciones diplomáticas, por eso para compensarla han decidido aprovechar el puente de Mayo para visitar la isla y relajarse con planes familiares.
El príncipe Felipe es un gran aficionado a los barcos, como el resto de la familia Borbón, por eso decidió hacer una visita sorpresa visitando solo el el salón náutico de Mallorca para ver los nuevos modelos que están ahora en el mercado.
La princesa Letizia, sin embargo, ha elegido un plan más tranquilo y ha aprovechado para pasear y jugar con las infantas Leonor y Sofía en el Parc de la Mar, situado a escasos 100 metros del salón náutico. 
Letizia y sus hijas no se han dejado ver fuera del Palacio de Marivent.
A diferencia del viaje que hicieron a Almagro, en el que los Príncipes y sus hijas fueron el centro de atención y fotografiados en múltiples ocasiones, esta vez no hay imágenes de los cuatro durante su estancia en Palma de Mallorca.
Estas minivaciones de los Príncipes de Asturias y sus dos hijas han pasado así un poco más desapercibidas por la ausencia de esas imágenes.
Sí se ha publicado una imagen en la que podemos ver a la princesa de Asturias ocupando su asiento en la clase turista en un vuelo de regreso a Madrid.

La misteriosa visita de Corinna a Madrid aprovechando las ausencias de Reina y Príncipes

MADRID.- Después de mucho tiempo, Corinna ha regresado a Madrid. Aprovechando la ausencia de los Príncipes de Asturias y de de Doña Sofía, que han pasado el puente de mayo fuera de la capital, la "entrañable amiga" del Rey ha visitado La Zarzuela.

Según asegura Antonio Rossi, Corinna ha estado en la residencia de Su Majestad Don Juan Carlos, que ha sido el único miembro de la Casa Real que ha estado estos días en Madrid. Coincidiencia o no, lo cierto es que no han trascendido detalles de esta inesperada visita de la princesa alemana, de la que hacía varias semanas que no habían trascendido noticias.

Departir con el Rey o recoger enseres. Según ha revelado Antonio Rossi, Corinna habría estado estos días en La Zarzuela pero se desconocen los motivos de este regreso a España.

La Monarquía cuestionada / Fernando Álvarez Balbuena

España es un país de bandazos y de extremismos. Nos falta ponderación y mesura y, por ello, tan pronto somos entusiastas de una determinada forma de hacer las cosas, como enemigos del mismo asunto con una actitud radical e implacable.

Viene todo esto a cuento de la formidable campaña mediática que se ha orquestado contra la Monarquía. Hasta hace muy poco tiempo, se le reconocían a la institución monárquica, por parte de toda la sociedad española, unos méritos políticos que poco menos que sacralizaban a las personas que la encarnan y representan. Se le atribuían las virtudes que nos llevaron a pactar la transición del franquismo a la democracia, la defensa del sistema ante el fallido golpe de Estado del 23 F, así como la garantía de imparcialidad política, de estabilidad y de continuidad institucional, amén de la satisfacción general de tener a un rey como cabeza visible del Estado, lo que se manifestaba en un general respeto, incluso simpatía, hacia el Monarca y a la Familia Real.

Sin embargo, desde que la ley de Memoria Histórica hizo su aparición entre nosotros, las manifestaciones públicas en pro de dicha memoria se sustanciaban con una «marea morada» de banderas tricolores y con el mensaje, nada subliminal, de que la República era un sistema mucho más democrático que la obsoleta y elitista Monarquía, la cual debería ceder el paso al régimen igualitario republicano, más acorde con los tiempos actuales y, al parecer, más limpio de corrupción y de parafernalias extemporáneas.

Así, de pronto, bastaron una cacería de elefantes del Rey en Botsuana (nada acertada) y una irregularidad fiscal (nada pequeña, por cierto) de un miembro de la Familia Real para que estallara el escándalo mediático y pedir ya la abdicación del Rey, ya el cambio político en la Jefatura del Estado. Y por parte de ciertas élites políticas, el sometimiento a referéndum nacional de la institución monárquica para dilucidar democráticamente la antinomia política de monarquía o república.

Sin embargo, y a pesar de que la actual situación de precariedad económica y de que el inmoderado gasto del Estado nos están llevando a la ruina, no vemos ni en los medios, ni en las actitudes y discursos de los políticos ninguna voluntad de adelgazar el Estado, que es un elefante burocrático mayor que todos los elefantes de Botsuana. 

Nadie se hace eco en las esferas oficiales del clamor popular contra las autonomías; al contrario, no hay político ni de izquierdas ni de derechas que no las ensalce, porque en ellas está el clientelismo que asegura la permanencia en el poder, y si el gasto es imposible de soportar, pues se fríe a impuestos a los ciudadanos, que pueden aguantar de todo...

Se me ocurre que si se sometieran a referéndum nacional tanto la Corona como las autonomías, muchos políticos se iban a llevar un chasco fenomenal, pues creo que el sufrido pueblo español aceptaría mejor la Monarquía, que es bastante menos cara de lo que dicen algunos, que el nefasto Estado autonómico, manirroto, despilfarrador e ineficiente.

domingo, 5 de mayo de 2013

La Infanta Cristina y el Duque no se han acogido a la amnistía fiscal

PALMA DE MALLORCA.- La Infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarin, no se han acogido a la amnistía fiscal con la que regularizar fondos supuestamente evadidos u ocultos, tal y como revelan los datos que en este sentido maneja la Agencia Tributaria, y que reflejan que tampoco lo han hecho el secretario personal de las Infantas, Carlos García Revenga, ni los excontables y exasesores jurídicos del Instituto Nóos, Miguel y Marco Antonio Tejeiro, cuñados del exresponsable de la entidad Diego Torres.

   Y es que, según han informado fuentes de la investigación, Torres es el único imputado en el marco del caso Nóos que se ha beneficiado hasta el momento de esta medida impulsada por el Gobierno, al regularizar hasta un total de 160.000 euros como persona física a través de una cuenta corriente localizada a su nombre en Luxemburgo.
   Se trata de unos datos que Hacienda está pendiente de entregar al Juzgado de Instrucción nº 3 de Palma, después de que su titular, José Castro, solicitase a la Agencia Tributaria que compruebe si Urdangarin, la Infanta, Torres y su mujer, Ana María Tejeiro, los excontables de Nóos y las sociedades del conglomerado empresarial investigado habrían procedido a regularizar la situación tributaria de capitales ocultos o evadidos.
   Según las mismas fuentes, los investigadores deben ahora determinar si los 160.000 euros regularizados por Torres se encuentran en la cuenta en la que fueron localizados y bloqueados unos 900.000 euros, o si por el contrario se hallan en otra distinta. En caso de que se encuentren en una diferente, desde el Juzgado se prevé librar una nueva comisión rogatoria a Luxemburgo para investigar la procedencia de los fondos.
   Fue a finales del pasado mes de febrero cuando el magistrado atendió la una petición del sindicato Manos Limpias, personado como acusación popular, de que, como medio de prueba, la Agencia Trubutaria acreditase si los imputados se acogieron al Real Decreto Ley 12/2012 de 30 de marzo, que contempla la posibilidad de regularizar los fondos evadidos a cambio de pagar un gravamen especial, quedando así los contribuyentes exonerados de cualquier penalización o sanción.
   Asimismo, Manos Limpias hacía extensiva la petición a las sociedades Nóos Consultoría Estratégica, Intuit Estrategy Innovation Lab, Shiriaimasu, Virtual Strategies, Aizoon -de la que Urdangarin es copropietario al 50 por ciento junto a su esposa-, De Goes Center For Stakeholder Management, Blossom Hills, Instituto Nóos y la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (FCDIS).
   En el caso de Urdangarin, en la declaración que prestó ante el juez el pasado 25 de febrero, negó disponer de cuentas bancarias en el exterior ni de ningún testaferro para desviar fondos procedentes de Nóos. No obstante, los investigadores libraron comisiones rogatorias a Suiza, Andorra y Luxemburgo con el objetivo de averiguar si se desviaron a estos países dinero del Instituto formalmente presidido por el Duque entre 2003 y 2006.
   De hecho, la Fiscalía apunta que el marido de la Infanta Cristina cobró presuntamente 140.000 euros, a través de testaferros, en una cuenta corriente domiciliada en Suiza por la búsqueda de inversores en favor de la empresa Inversiones Financieras Aguas de Valencia (AGVAL), servicios por los que inicialmente pactó percibir 125.000 euros trimestrales junto a su colaborador José María Treviño, trabajos que finalmente no fructificaron.  
   Mientras tanto, en lo que a Torres y su mujer se refiere, el juez mantiene bloqueados unos 960.000 euros depositados en una cuenta bancaria de Luxemburgo, cuya titularidad está en manos del matrimonio. Sobre estos fondos, el exsocio de Urdangarin, interrogado por el magistrado el pasado día 16, justificó que se trataba de ahorros de su esposa que trasladó desde una cuenta de Antorra por no fiarse del sistema bancario de este Estado.
   De hecho, el magistrado, ante la justificación del destino del dinero, se dirigió al imputado aseverando: "Por favor, no nos podemos contentar, aunque usted es el que impone, porque si dice 'no declaro más', no declara más; pero hombre, satisfaga nuestra curiosidad un poco más, porque eso no encaja".

La polémica sobre el papel del Rey / José Oneto

Un programa de Televisión Española que lleva por título “Audiencia Abierta”, que hasta ahora, había pasado desapercibido para el gran público, ha levantado la gran polémica sobre la función del Rey en la política nacional, hasta el punto que conocidos comentaristas muy cercanos al Gobierno, han comenzado a discutir el papel del Jefe del Estado como “árbitro y moderador”, reconocido, en la propia Constitución Española.

El programa, concebido como un programa de vocación claramente informativa, pero también divulgativa, pretende dar a conocer en profundidad las competencias, el funcionamiento y la acción cotidiana del Jefe del Estado, en una Monarquía Parlamentaria como la española, y su objetivo es informar, divulgar, entretener y acercar, con rigor y objetividad, la Jefatura del Estado y quien la encarna, a la audiencia de la televisión pública. Dirigido por el representante socialista en el Consejo de Administración de RTVE, Miguel Ángel Sacaluga, ha ocupado todo el interés informativo del fin de semana, al adelantar este sábado que el Rey Juan Carlos está intentando relanzar un clima de consenso entre los dos grandes partidos políticos, PP y PSOE, que haga posible un pacto frente a la crisis económica y el paro.

Es más, en la Zarzuela se pretende relanzar el papel moderador de la Corona para propiciar pactos, acuerdos y consensos en unos momentos en que todas las Instituciones políticas, incluida la Jefatura del Estado, están en crisis. Según se puede deducir de la última encuesta del CIS en la que, entre otras cosas, la Monarquía registra el peor dato de valoración de toda la historia. De esta forma, la Monarquía figura en sexto lugar en la lista de las instituciones, por debajo de la Guardia Civil, la Policía las Fuerzas Armadas, los medios de comunicación, y el Defensor del Pueblo.

Ahora, el paso que se pretende dar es que el Rey intensifique su papel de árbitro y moderador, y que refuerce la imagen de la Corona con cuatro mensajes: transparencia en las cuentas, sometimiento a la ley y al Estado de Derecho, estabilidad -cerrando el debate, abierto desde hace meses, sobre la abdicación-, y continuidad, reforzando el protagonismo del Príncipe para que, cuando llegue el momento, la sucesión sea sólo un trámite. Y partir de ahí, se han levantado todo tipo de interpretaciones desde las que sostienen que el Rey va intentar reactivar los mejores valores de la Transición, hasta los que piensan que el Jefe del Estado debe tomar un papel activo para impulsar una reforma de la Constitución.

El artículo 56 de la Constitución establece que el Rey, como Jefe del Estado “arbitra y modera el funcionamiento regular de las Instituciones”, algo que, desde que entró en vigor la Constitución, ha ejercido en muy pocas ocasiones o en ocasiones extraordinarias como el 23 de Febrero de 1981, cuando el golpe de estado. El Rey que heredó todos los poderes del general Franco y que, con la Constitución de 1978, renunció a todos esos poderes, tiene muy limitadas sus funciones, aunque entre ellas, estaría el crear ese clima propicio para que, en momentos críticos, como los actuales los partidos encuentren una vía de entendimiento. En muchas ocasiones, ha intervenido discretamente, sin que haya trascendido, ante el Gobierno o ante la oposición, aportando sus puntos de vista, aunque su labor no sea ejecutiva.

Impulsar una segunda transición o intervenir en una reforma constitucional se saldría de su papel y provocaría roces con el poder ejecutivo. Por eso, no deja de ser significativo que voceros muy próximos a la Moncloa, y muy cercanos a Mariano Rajoy, hayan puesto el grito en el cielo, cuando se ha hablado del papel de arbitraje de don Juan Carlos en la búsqueda de pactos con la oposición. No se sabe, si por defender el papel del presidente del Gobierno o, simplemente, porque el primero que habló de la necesidad de pactos, fue el líder de la oposición Pérez Rubalcaba, y uno de sus hombres, Miguel Ángel Sacaluga, el director del programa de Televisión, de la polémica…

El Rey mueve ficha / Luis Solana *

Muchos habían pensado que el Rey y la institución monárquica estaban ya para liquidación republicana. Muchos más creían que la solución a una crisis de la Corona era una abdicación tipo Holanda. Pero Juan Carlos de Borbón ha demostrado una vez más que sabe lo que pasa en su país y -lo que es más importante- cómo puede remover las aguas políticas para que los ciudadanos consideren a la Monarquía un sistema que soluciona sus problemas. Justamente esa es la forma de conseguir que Felipe de Borbón pueda llegar a asumir la institución del Estado español. Seguramente hemos menospreciado al Rey de España.

Semana de puente de 1º de mayo en todas partes pero, especialmente, en Madrid por aquello del 2 de mayo. Es decir, lo que dijera una persona como el Rey en esas fechas tendría un eco muy atenuado en la capital y algo distante en las provincias. Perfecto. En la Casa Real se decide mover ficha y hacer ruido justo cuando la ficha casi no se va a notar y el ruido lo escuchan muy pocos. Pero deja constancia del movimiento de la ficha y algunos (los que se buscaba) oyen un ruido que viene desde La Zarzuela.

Un periodista de TVE (que se dice es hombre del PSOE), hace un breve reportaje en el despacho del Rey (con el Jefe de la Casa delante) en el que se dice que el Rey quisiera un pacto ante la crisis por la que pasa España. Discreto terremoto.

Como era de esperar, el analista de guardia en La Moncloa, le dice a Mariano Rajoy que tiene que enfadarse; y se enfada. Llega rápidamente a los medios de comunicación datos sobre la contrariedad del presidente del Gobierno. El debate está servido.

La Casa Real -que sabe más por viejunos que por listos- hace una especie de rectificación que no rectifica nada. De verdad, convendría que en las escuelas de periodismo se analizase esta secuencia de mayo antes de opinar sobre Juan Carlos de Borbón y sus colaboradores.

Las cosas ya no tienen vuelta atrás: la Corona está a favor de que haya pactos políticos entre todos para reducir el tremendo nivel de paro.

¿Y ahora que dice Rajoy? Pues le han colocado en una situación complicada. Si dice que acepta pactos, demuestra que no basta con una mayoría absoluta. Si dice que de pactos nada, toda la opinión pública dirá: “pero si hasta el Rey lo pide”.

¿El rey quiere complicarle la vida a Mariano Rajoy? De ninguna de las maneras. Y eso debería tenerlo claro el presidente antes de enfadarse más de la cuenta. El Rey lo que quiere es mover la ficha de la Monarquía hacia territorios de prestigio que hoy no ocupa.

Ciertamente, las cosas para la familia real están complicadas; pero no lo están para la Monarquía si el rey retoma el pulso.

Vamos a ver, si Juan Carlos de Borbón deja caer un par de veces que quiere que toda España luche contra el paro que nos agobia y pide entendimiento y pacto ¿qué pasaría? pues que el movimiento a favor de la República sufriría un parón profundo y serio entre las gentes de la calle. Unamos esa actitud a una política de transparencia máxima y un cierto cambio muy serio de actitud habría entre los españoles.

Naturalmente que no se de qué va el Rey y sus asesores, pero la sensación de que el Rey ha movido ficha de forma acertada, personalmente, la tengo.

(*) Luis Solana es militante socialista

El príncipe Felipe, solo en Palma / María Eugenia Yagüe

Ha sido más que una visita de cortesía al Salón Naútico de Palma y una deferencia a la familia del almirante Marcial Sánchez-Barcaiztegui, conocido de la Familia Real y premiado a título póstumo en Palma por su entrega al mundo del mar. El príncipe Felipe llegó el viernes a Palma solo y solo permanece en la isla el fin de semana.  

Su estancia en la isla, sin Letizia, alimenta aún más las especulaciones de que cada uno de ellos hace su propia vida cuando no tienen actos oficiales. La princesa vive con sus amigas las noches de Madrid sin ocultarse, viaja con ellas más de un fin de semana y no le gusta ni el mar ni Palma de Mallorca, para irritación de la sociedad de Baleares, que ha sido muy generosa con la Familia Real para agradecer sus veraneos en la isla y la promoción internacional que ha supuesto para Mallorca la presencia de los Reyes cada verano y la celebración de la Copa del Rey en aguas de Mallorca, considerada la regata más importante del Mediterráneo. 

Además Mallorca le ha cedido a los reyes una espléndida residencia veraniega, el palacio de Marivent, contra la opinión de sus antiguos dueños, los Saridakis griegos, que la donaron al gobierno local como un museo y no como residencia privada. Tampoco hay que olvidar que los empresarios de la isla le regalaron al rey la última versión del yate Fortuna para que el monarca lo utilizara como representación ante sus invitados extranjeros.

Sin embargo la Familia Real, con excepción de la reina doña Sofía, apenas pisa la isla y esta ausencia tan criticada por los mallorquines, es muy anterior a destaparse el escándalo de Iñaki Urdangarin.

Las críticas más duras en estos últimos años han sido para Letizia, ausente incluso en la entrega de premios de la última Copa del Rey, una oportunidad que tenían los Príncipes de Asturias para convertirse en el relevo y sucesores de la presencia de los reyes en la isla.

El príncipe ha regresado a Palma a un acto naútico pero también a pasar el fin de semana con sus amigos del mar, mientras Letizia sigue sin escuchar lo que piden de ella los mallorquines.

La Corona recibe el apoyo ciudadano que merece

La Monarquía ha descendido hasta el sexto lugar en la lista de instituciones más valoradas del país según el último barómetro realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas, con una puntuación de 3,68 sobre 10, la peor desde que el CIS la incluyó por primera vez en su cuestionario en 1994. No se trata de una desafección puntual por un hecho aislado, sino una clara tendencia descendente que arranca en octubre de 2011, cuando estalló el escándalo por los negocios irregulares de Iñaki Urdangarín y la Corona suspendió por primera vez con un 4,89. Pues bien, justo el día después de que la institución monárquica obtuviera su nota más baja en un sondeo del CIS y apareciera por primera vez en la lista de problemas de los españoles, Zarzuela ha sorprendido lanzando este mensaje: el Rey no piensa en abdicar sino que quiere "relanzar" la Corona y multiplicar su actividad.

El formato utilizado para comunicar esa regia decisión -el programa de la televisión gubernamental dedicado a la Corona Audiencia Abierta-, no ha podido ser más inapropiado, en línea con los despropósitos que viene encadenando la institución en los últimos tiempos para asombro de propios y extraños, aunque en el Palacio de la Zarzuela hayan pretendido más tarde desvincularse de unas afirmaciones que alguien tuvo necesariamente que sugerir a los responsables del espacio cortesano de TVE.

Pero las dificultades de la Monarquía en España no residen únicamente en las formas que viene utilizando últimamente en sus relaciones con los medios, sino que responden a un problema muy de fondo que afecta a la propia esencia de la institución en una democracia con los gravísimos problemas, no sólo económicos, como los que padece actualmente la Nación española.

En un país con una región en abierta rebeldía constitucional y otra iniciando el mismo camino con el intolerable agravio añadido de más de ochocientas víctimas mortales por actos terroristas, la Corona se ha distinguido por una actitud no ya imparcial, sino de abierta simpatía con aquellos que pretenden acabar con la nación española, de cuya unidad el Rey es principal símbolo por mandato constitucional. No de otra forma pueden entenderse las intervenciones del monarca en la negociación del gobierno de Zapatero con la ETA ("y si sale, sale...") o en las intentonas separatistas de los nacionalistas radicales de Cataluña ("hablando se entiende la gente"), que tanto escándalo produjeron justificadamente en su día.

Pero es que en asuntos que, aunque de menor calado político provocan si cabe un escándalo mayor entre los ciudadanos como la corrupción económica, la actuación de la Casa Real no ha sido tampoco precisamente ejemplar, como reflejan los estudios demoscópicos del CIS desde que el yerno de Su Majestad y su propia hija saltaron a las primeras páginas de los periódicos por sus más que reprochables actividades financieras desarrolladas, implícitamente o no, al amparo de la institución.

Esta catarata constante de incumplimientos del deber constitucional al que está sujeta la Corona, culminadas por el chusco episodio de Botswana con las relaciones con una aristócrata consorte en el centro del escándalo, no va a saldarse simplemente porque el monarca decida por su cuenta dar por finiquitado "el debate sobre la abdicación". Afortunadamente España no es una Monarquía Absoluta en la que la voluntad del Rey es un mandato de obligado cumplimiento, sino una democracia constitucional a la que sus instituciones deben someterse en representación del pueblo español, único detentador de la soberanía nacional.

En virtud de lo anterior las instituciones, sobre todo si tienen un carácter marcadamente suntuario como la monarquía, han de legitimarse a través del ejercicio de su función, ya que la legitimidad de origen, en el caso de la Corona española, no es precisamente modélica por razones históricas suficientemente conocidas.  Si el Rey quiere zanjar un eventual debate sobre su abdicación no tiene más que cumplir fielmente sus deberes constitucionales, aunque esa exigencia vaya en detrimento de la obtención de ciertas simpatías que han llevado a la institución a la situación actual.

sábado, 4 de mayo de 2013

El Príncipe visita el Salón Náutico de Palma por sorpresa


PALMA DE MALLORCA.- El Príncipe Felipe ha visitado este sábado el Salón Náutico de Palma por sorpresa, con motivo de la entrega del I Premio Marcial Sánchez Barcaiztegu, con quien la Familia Real tenía una estrecha relación y que falleció el año pasado. 

    Con este premio, la organización del certamen náutico ha reconocido la contribución de la Comisión Naval de Regatas de Baleares a la promoción y al fomento del deporte de la vela, en la Armada y en España.
   Sobre las 12.30 horas el Príncipe ha visitado el salón y ha acudido al acto de presentación de este galardón, que reconocerá anualmente la mejor labor empresarial o deportiva que haya contribuido de forma significativa a la promoción del mundo de la náutica de recreo.
   Don Felipe ha seguido el acto, que se ha prolongado durante media hora, y tras éste, el heredero de la Corona ha visitado el 30 Boat Show que se celebra en Palma. Así, ha saludado a los expositores y a la gente que estaba en el Muelle de Palma.
   El Príncipe ha empezado el paseo por el pantalán de los superyates, donde se exponen una cincuentena de embarcaciones de lujo de vela y motor, y se ha dirigido a la zona del área náutica, donde se ha interesado por algunos juguetes náuticos, como el Flyboard, del que se le ha hecho una improvisada demostración en las aguas del puerto.
   Así, el sucesor del Rey de España ha saludado a los empresarios náuticos y visitantes de la feria que le han parado en su paseo y se ha detenido en varios expositores, entre ellos en el del astillero Construcciones Navales Bennasar, el último fabricante artesanal de los tradicionales llaüts mallorquines.
   Según han informado en un comunicado, ahí ha departido un "buen rato" con Sebastian Bennasar, la cuarta generación de esta empresa familiar que suma ya 130 años de construcción náutica.
   Don Felipe ha dejado el recinto ferial antes de las 14.00 horas,  acompañado por miembros de la Comisión Naval de Regatas, tras una hora y media de visita. Cabe destacar que la visita también ha cogido por sorpresa a algunos miembros del Govern, que no le esperaban.
   Durante su visita, ha estado acompañado por los directores generales de Comercio y Relaciones Institucionales, Lourdes Cardona y César Pacheco, respectivamente; por el director del Boat Show Palma, Chema Sans, y por el director gerente del Instituto de Innovación Empresarial, Joan Bibiloni, además de miembros de la Comisión Naval de Regatas.

El Rey quiere propiciar un gran pacto institucional contra el desempleo

MADRID.- El Rey pretende propiciar un gran pacto institucional contra el desempleo y dar "un fuerte impulso a la Corona", intensificando su papel de "árbitro" y "moderador".

   Así se lo ha expresado Don Juan Carlos al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en sus despachos semanales, así como al líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, en "sucesivos contactos", según ha informado TVE en su programa 'Audiencia Abierta'.
   Este espacio ha grabado imágenes exclusivas de Don Juan Carlos en su despacho departiendo con el jefe de la Casa Real, Rafael Spottorno, y en el que se asegura que el monarca ha perfilado estos planes desde Zarzuela con su equipo de confianza para los próximos meses.
   En el reportaje, una voz en off afirma que el Rey pretende dar "un fuerte impulso" a la Corona a través de una estrategia que engloba cuatro apartados. Así, en el plano institucional, TVE afirma que Don Juan Carlos pretende intensificar su papel de árbitro y moderador y aumentar sus contactos con sectores políticos, sociales, económicos y ciudadanos.
Además, debido a que los actuales tiempos económicos piden "más entendimiento", este espacio destaca que el monarca propiciará pactos, acuerdos, y consensos "desde una escrupulosa neutralidad, por encima de intereses particulares, siglas o ideologías".
   En cuanto a su papel de embajador, TVE asegura que el Rey ya está trabajando para que, en cuanto su salud lo permita, pueda retomar sus viajes previstos a Marruecos y Florida.
   En esta misma línea, intensificará sus gestiones para favorecer la presencia española e "inversiones de ida y vuelta" en el mundo árabe, mediterráneo o Latinoamérica, donde España "tiene grandes intereses y el monarca grandes amistades y notoria influencia".
   Además, la cadena pública apunta al lanzamiento de cuatro mensajes "con nitidez": la transparencia en las cuentas, el sometimiento a la ley y al Estado de Derecho, la estabilidad (dar por cerrado el debate de la abdicación) y la continuidad reforzando el papel del Príncipe de Asturias "para que la sucesión sea solo un trámite".
   El programa asegura que las imágenes de Don Juan Carlos en su despacho con el jefe de la Casa Real "muestran muchas cosas". 
"Su rostro, las huellas del quirófano pero también determinación. Sus ojos, el peso de la experiencia pero también decisión. Sus manos, el paso del tiempo pero también firmeza. Su ánimo, las ganas de seguir dando guerra y en sus planes dar un fuerte impulso al a Corona", dice la voz en off.

Zarzuela matiza

El Rey no tiene decidido emprender en fechas próximas ninguna iniciativa en favor de un pacto político o social, más allá de que desde La Zarzuela se enarbole siempre un mensaje recurrente en favor del entendimiento entre los españoles.
“No hay ningún mensaje ‘ex novo’ de Don Juan Carlos en esa dirección”, subrayaron fuentes de la Casa Real saliendo al paso de una información del programa de TVE ‘Audiencia abierta’, relacionada con la recuperación de la actividad ordinaria del Rey tras su última operación.
En el vídeo, firmado por el redactor de TVE y miembro del Consejo de Administración de RTVE elegido a propuesta del PSOE, Miguel Ángel Sacaluga, se asegura que “entre los planes inmediatos del Rey están propiciar grandes acuerdos, unos planes que habría trasladado al presidente en su despacho semanal y al lider de la oposición en sucesivos contactos, y que el Rey perfila en Zarzuela con su equipo de confianza”.
El Rey, según esa información, estaría “explorando las posibilidades de grandes acuerdos que ayuden a reducir el desempleo”.
 “Los tiempos y los españoles piden más entendimiento entre instituciones, partidos y agentes economicos y sociales", se dice en la pieza. "El Rey quiere propiciar pactos, acuerdos y consensos desde una escrupulosa neutralidad, por encima de intereses particulares, siglas o ideologías”.
En la introducción del vídeo, la presentadora del espacio insiste en la misma idea: “En un escenario economico y social adverso, el Rey ha regresado con la intención de dar un fuerte impulso a la Corona, y propiciar acuerdos entre las fuerzas políticas y sociales y retomar su agenda diplomatica”, “intensificando su papel de árbitro y moderador”.
Según TVE, el Rey también quiere retomar de nuevo su intensa actividad diplomática y “el relanzamiento de la imagen de la Corona, trasladando cuatro mensajes con nitidez: transparencia en las cuentas; sometimiento a la ley y el Estado de Derecho; estabilidad, cerrando defintivamente el debate sobre la abdicación, y continuidad, reforzando el papel del Príncipe para que cuando llegue el momento, la sucesión solo sea un trámite”.
“Ese texto es exclusivamente de TVE”, han precisado fuentes consultadas de La Zarzuela. “El programa ha grabado unas imágenes del Rey con el jefe de la Casa Real (Rafael Spottorno), pero no vino ningún redactor", explican desde la Casa del Rey, que insisten: "El mensaje de Don Juan Carlos en favor del diálogo entre los agentes políticos y sociales es recurrente y no hay prevista ninguna iniciativa de propiciar un pacto”.

El PP aconseja a la Corona que no tenga miedo a la transparencia y detalle sus gastos

MADRID.- El portavoz adjunto del Grupo Popular en el Congreso, Rafael Hernando, considera que la Corona no debe "tener miedo a la transparencia" y que la Casa del Rey debería publicar cómo gasta la partida que recibe anualmente de los Presupuestos, aunque no esté expresamente obligada a ello. "Creo que la transparencia es positiva y que no hay que tener ningún miedo. Eso es bueno para la Corona", apunta.

   Así se pronuncia Hernando cuando se le pregunta si sería buen momento para desarrollar el artículo 65 de la Constitución, que establece que el Rey dispone libremente del dinero que recibe del Estado para el mantenimiento de su familia y casa.
   Este es el precepto que utiliza el PP para asegurar que la Ley de Transparencia no puede obligar al monarca a dar cuenta de cómo utiliza esa asignación, aunque sí vaya a incluir las partidas que otros ministerios destinan a Zarzuela para viajes, seguridad o mantenimiento de los palacios, que dependen de Patrimonio Nacional.
   Otra cosa es lo que la Jefatura decida publicar por su cuenta. Hernando explica que, por ejemplo, en Reino Unido la Corona publicita "sus gastos y sus ingresos", aunque no está afectada por la Ley de Transparencia que rige en ese país. "Eso es algo normal, no pasa nada", indica el dirigente del PP, que tampoco ve "ningún problema" para conocer cuánto ha costado la reciente coronación del nuevo Rey de Holanda.
   Hernando reconoce que "quizá" en España se ha tenido un "cierto temor" a detallar en qué se gasta el dinero la Casa del Rey. "A mí me parece que eso es absurdo porque cuanta más transparencia, mejor. Creo que la transparencia es positiva y no hay que tener ningún miedo, lo digo por esa institución y por cualquier otra. Eso es bueno para la Corona", reitera.
   Desde su punto de vista, el Rey "nunca se ha resistido" a especificar en qué gasta su asignación anual y lo que ocurre es que "nadie se lo ha pedido" ni está "contemplado en ninguna ley", como tampoco se le había demandado a otras instituciones que a ahora tienen que publicar sus gastos.
   Por eso, es partidario de que "sencillamente se explique" cómo se reparte y gasta ese dinero pero, eso sí, sin "caer en el ridículo" y detallando sólo aquellos datos que tengan "trascendencia".
 "Hay que tomárselo con naturalidad; ya sé que a la gente le da mucho morbo y que es objeto de comentarios, pero no pasa nada", garantiza.
   En opinión del dirigente del Grupo Popular, "todo el mundo es consciente de que se han cometido errores" e incluso "el propio Rey los ha reconocido". 
"Eso es algo positivo que, a lo mejor, hace unos años no habría sucedido", comenta. A la pregunta de qué puede hacer la Monarquía española para lavar su imagen, responde que "la Corona ha hecho esfuerzos por mejorar su imagen".
   "Creo que el Rey es consciente de la situación, de cómo determinadas cuestiones han afectado a una institución tan importante en España como la Monarquía, que tantos réditos le ha proporcionado al país en el pasado y que debe seguir proporcionándoselos en el futuro", añade Hernando, convencido de que Zarzuela va a seguir poniendo en marcha iniciativas en materia de transparencia y de aumentar su cercanía con los ciudadanos.

viernes, 3 de mayo de 2013

Los españoles suspenden de nuevo a la Monarquía en abril

MADRID.- Los españoles sólo otorgan una nota de 3,68 puntos a la Monarquía, según refleja el Barómetro de Abril del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). La última vez que se preguntó sobre esta institución, en octubre de 2011, logró una media de 4,89 puntos, con lo que en año y medio la Corona ha perdido 1,2 puntos tras todos los escándalos que han salpicado a la Casa del Rey.

De hecho, el trabajo de campo para el sondeo hecho público este viernes --2.485 entrevistas personales y domiciliarias realizadas en 236 municipios de 46 provincias y con un margen de error de más/menos 2 por ciento-- se realizó entre el 1 y el 8 de abril, tras conocerse que su padre dejó al Rey 2,2 millones de pesetas en cuentas en Suiza, cuando aún coleaban las reuniones de la princesa Corinna, amiga del monarca, con el ministro de Exteriores, y coincidiendo con la imputación de la infanta Cristina en el 'caso Urdangarin'.
En concreto, la Monarquía figura ahora en sexto lugar en la lista de las instituciones por debajo de la Guardia Civil (5,71), la Policía (5,65) y las Fuerzas Armadas (5,21), que son las únicas que aprueban. También están mejor valorados que la Jefatura del Estado los medios de comunicación (4,79) y el Defensor del Pueblo (3,94).
Eso sí, la Corona queda muy encima de los partidos políticos y del Gobierno, que cierran la lista con un 1,83 y 2,42 puntos, respectivamente, seguidos de los 2,45 puntos que se anotan los sindicatos, del 2,43 que los ciudadanos ponen de media al Parlamento y del 2,87 con el que se quedan las organizaciones empresariales.
En comparación con aquel estudio de octubre de 2011, todas las instituciones han caído en valoración, pero lo han hecho especialmente la Monarquía, que se deja 1,2 puntos y el Parlamento, los partidos y el Gobierno, que pierden en torno a un punto cada una.
En medio de la tabla figuran la Iglesia Católica, la que menos puntos pierde en año y medio con una nota de 3,56 puntos y el Tribunal Constitucional y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que pierden alrededor de medio punto cada uno y se quedan con un 3,51 y un 3,52 puntos respectivamente.
La lista de problemas nacionales sigue reflejando también la preocupación de los españoles por la corrupción, los partidos y los políticos, aunque la principal inquietud, como viene ocurriendo desde septiembre de 2008, continúa siendo el paro, que es citado en el 80,7 por ciento de los cuestionarios, alrededor de un punto menos que en el mes anterior.
En el segundo puesto de la tabla repiten la corrupción y el fraude, que se habían anotado un récord histórico en marzo, pero ahora bajan medio punto, con un 39,3 por ciento de menciones. Y el tercer lugar es, de nuevo, para los problemas económicos, que recaban 35,5 por ciento de respuestas.
La clase política es percibida como un problema en el 29,4 por ciento de entrevistas, descendiendo mínimamente en comparación con el estudio anterior y como quinta preocupación, perdiendo algo más de dos puntos, sigue la sanidad (7,9 por ciento).
El sondeo también refleja que sigue creciendo la inquietud por los desahucios, que irrumpió por primera vez en el barómetro de febrero y aumentó hasta el 5,5 por ciento en marzo, coincidiendo con la tramitación de la Iniciativa Legislativa Popular sobre dación en pago y los 'escraches' a políticos auspiciados por la Plataforma de Afectados por la Hipotecas (PAH).
En abril, mientras seguían esas protestas, los desahucios fueron citados en 5,7 por ciento de cuestionarios, porcentaje muy similar el 5,4 que se anotaron los bancos, dejando por detrás a otros problemas como la educación o los problemas sociales en general.
Y ya muy debajo se produce un 'estreno' en la lista de problemas nacionales, ya que la Monarquía se cuela por primera vez, rozando el 1 por ciento de menciones. Aunque ese 0,9 por ciento es mínimo, supera por ejemplo al 0,4 por ciento que cosechan los nacionalismos y 0,6 por ciento que sumó el terrorismo el mismo mes, pese a que las encuestas se hicieron poco después de un comunicado de ETA sobre los presos y de que la banda advirtiera de que la negativa del Gobierno a atender a sus representantes en Oslo tendría consecuencias negativas.
La relación de problemas personales también sigue liderada por el paro (52,9%) y en segundo lugar figuran los problemas económicos en general (34%), seguidos de la sanidad (10,4%). La corrupción y el fraude y los políticos aparecen en cuarto y quinto puesto con un 10,1 por ciento y un 9,3 por ciento de menciones, respectivamente.
El barómetro de abril vuelve a evidenciar la mala percepción que tienen los ciudadanos de la situación política, aunque los porcentajes mejoran un poco respecto al mes anterior. Para el 82,8 por ciento es mala o muy mala --cifra que en marzo fue del 84 por ciento--, frente al 1,8 que la juzga buena o muy buena.
También descienden ligeramente los que consideran que la situación política es peor que hace un año, que pasan del 54,6 al 47,1 por ciento, así como lo que auguran que en doce meses será peor, que ahora se sitúan en el 32,6 por ciento y en marzo eran casi el 38 por ciento.

Desde el PP se ve "injusto" que caiga la valoración de la Monarquía

MADRID.- El portavoz adjunto del Grupo Popular en el Congreso Rafael Hernando considera "injusto" que la valoración de la Monarquía haya caído en el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) por algunos "problemas o errores coyunturales".

   Así lo ha asegurado en declaraciones en la Cámara Baja al comentar una encuesta en la que los españoles vuelven a suspender a la Jefatura del Estado, esta vez con una nota de 3,68, 1,2 puntos menos que hace año y medio. El estudio se hizo tras conocerse la herencia 'suiza' de don Juan Carlos y coincidiendo con la imputación de la infanta Cristina en el 'caso Urdangarin'.
   Hernando ha enmarcado este descenso en el desprestigio que, con la crisis económica, están sufriendo también el resto de instituciones y ha recalcado que la Monarquía es "una institución básica para la democracia que ha demostrado sus servicios a lo largo de la historia". Por eso, cree que es "injusto" desmerecerla "por algunos problemas o errores coyunturales".
   "Después de la tempestad vendrá la calma y también lucirá el sol para todos, espero", ha afirmado el dirigente 'popular' tras señalar que todas las instituciones, también la Casa del Rey, están trabajando para intentar recuperar la confianza de los ciudadanos.

Y el blog del Rey calló / Javier Ruíz de Vergara

La iniciativa de las cartas del Monarca a través de la web Casareal.es se ha detenido con tan sólo dos entregas.

Fue presentada hace meses como una iniciativa novedosa de comunicación dentro de la estrategia de transparencia y mercadotecnia diseñada por el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, y de su responsable de comunicación, Javier Ayuso. Se trataba de una carta en la que Don Juan Carlos expresaba sus opiniones sobre asuntos de actualidad. Hasta entonces el Monarca hablaba a través de sus discursos en actos institucionales y la única ocasión en la que el Jefe del Estado se dirige directamente a los españoles es en su tradicional mensaje de Navidad.

El Rey debutó explicando las intenciones de su nueva herramienta el 10 de septiembre. “Este nuevo proyecto –afirmaba– se enmarca dentro del esfuerzo que venimos realizando para mejorar la comunicación de la Corona con todos los españoles, con criterios de transparencia, rigor e innovación”. Una puesta de largo protocolaria que no provocó grandes titulares. Una semana más tarde, Don Juan Carlos dio el campanazo con una segunda carta. En plena ofensiva soberanista de Convergència y siete días después de la celebración del Onze de septiembre, el Rey opinó con una claridad sin precedentes.

“Solo superaremos las dificultades actuales actuando unidos, caminando juntos, aunando nuestras voces, remando a la vez”, advirtió. “En estas circunstancias –añadió– lo peor que podemos hacer es dividir fuerzas, alentar disensiones, perseguir quimeras, ahondar heridas”. Un proyectil argumentativo contra el nacionalismo catalán. Pero había más. “No son estos tiempos buenos para escudriñar en las esencias ni para debatir si son galgos o podencos quienes amenazan nuestro modelo de convivencia”. 

Nunca el Rey había llegado tan lejos. Ni hablado tan claro. Los opinadores coincidieron en este análisis aunque se abrió la brecha entre los que consideraron oportuna la cibercarta y quienes criticaron a Su Majestad por desbordar el sagrado principio de la neutralidad política de la Corona. Tan sólo UPyD expresó su apoyo al mensaje real. El PSOE calló. El PP se limitó a expresar su respeto. Los nacionalistas reprocharon a Don Juan Carlos su interferencia. Quien fue más lejos fue Esquera Republicana. “La Monarquía está en las últimas”, sentenció una de sus portavoces.

Esta cibercarta del Rey generó tantas expectativas que se esperaba con mucha más expectación la siguiente. Pero no la hubo. Por este canal, el Rey calló. Desde entonces, con el caso Urdangarín, las operaciones del Rey y la irrupción de la princesa Corinna, Zarzuela ha cuidado los gestos y Don Juan Carlos se ha limitado a hacer comentarios a su entrada y salida del hospital.


La Infanta Cristina protagoniza la portada más polémica de la revista 'Mongolia'

MADRID.- La revista satírica Mongolia es conocida por sus mordaces y polémicas portadas. En su último número, la publicación se atreve con la que quizás sea su portada más atrevida hasta la fecha. Sobre una foto de la Infanta Cristina, se puede leer "Hija de Puta" debajo del nombre de la revista, escrito con la misma tipografía, según relata "Bekia".

Para curarse en salud, el rótulo viene acompañado del comentario "esto nos lo dicen mucho" señalando la polémica frase. El comprador de la revista descubre después que la portada es doble y el rótulo completo reza "Hija de Imputa", aunque el "im" queda relegado a la contraportada.
La revista asegura tener "Todos los emails de la Casa Real sobre el Caso Nóos, Urdanga, Torres, el Rey y la madre que los parió". La portada ha causado un gran revuelo en las redes sociales y muchos temen que acabe secuestrada como la ya famosa portada de El Jueves sobre los Príncipes de Asturias. Se da la casualidad que el número se publica un 3 de mayo, día mundial de la libertad de prensa.
No es la primera vez que la revista Mongolia elige a la Casa Real para una de sus comentadas portadas. La publicación, que ya causó cierto revuelo cuando publicó la esquela de Mariano Rajoy, ha elegido a Juan Carlos I en al menos dos ocasiones: en su segundo número tituló en grande "El Rey podría violarte" para especificar luego que "no le pasaría nada porque el artículo 56.3 de la Constitución Española lo declara inimputable". Más recientemente pudimos ver la figura de don Juan Carlos extraida de los antiguos billetes de pesetas sobre dos tomates.
Corinna zu Sayn-Wittgenstein, la "amiga entrañable" del Rey, también apareció en una contraportada de la revista. Bajo el título "CORONA" escrito en mayúsculas y con una O desplazada hacia arriba por un miembro viril masculino formando la palabra "CORINA", la revista se preguntaba "¿Cómo entrar en ella?".
Con la portada de la revista Mongolia de mayo muchos han recordado el caso de El Jueves de 2007. En aquella ocasión, el Juez Del Olmo ordenó el secuestro de la portada por incurrir en "delitos contra la Corona". En aquella portada aparecían caricaturizados los Príncipes Felipe y Letizia desnudos en actitud íntima haciendo referencia a la ayuda de 2.500 euros aprobada por el Gobierno de Zapatero.
El secuestro provocó una amplia difusión de aquella portada en redes sociales, logrando el efecto contrario al que pretendía el juez, que en teoría actuó de oficio sin ninguna petición de la Casa Real. Más recientemente, la Reina Sofía interpuso una querella personal contra la empresa Ashley Madison por un fotomontaje en el que aparecía con otro hombre bajo el título "por qué pasar la noche sola".

Corinna vuelve al Palacio de La Zarzuela

MADRID.- Antonio Rossi era quien contaba que durante el largo puente que disfruta la Comunidad de Madrid, Corinna Zu Sayn-Wittgenstein regresaba a España y hacia una parada en el palacio de La Zarzuela. La entrañable amiga del rey Juan Carlos, aprovecha que los Príncipes de Asturias estan en Palma y que la Reina también está de viaje para acudir a este lugar donde solo se encuentra el monarca.

De esta manera la princesa alemana vuelve a reaparecer cuando muchos afirmaban que no se atrevería a volver a España, ella ha demostrado que sí, que volverá cuando quiera y que tampoco tiene ningún problema en acudir a la residencia de Juan Carlos I. Como suele pasar con estos temas no han trascendido muchos detalles sobre el fin de la visita de Corinna.
Según el citado periodista, la rubia se habría reunido con el Rey o habría aprovechado que los Príncipes de Asturias estan ausentes al igual que la Reina para recoger algunas pertenencias que no pudo llevarse en su momento.
Lo cierto es que a finales de marzo, Marisa Martín Blázquez daba una noticia similar comentando que Corinna había regresado a nuestro país para tener varias reuniones
Eso sí a principios de ese mes, una fuente de la Zarzuela declaraba a La Otra Crónica de El Mundo que la alemana no volvería a poner un pie en el Palacio. Parecía en ese momento que Juan Carlos I estaba molesto por las entrevistas de su amiga para El Mundo, ¡Hola! y Paris Match.

jueves, 2 de mayo de 2013

¿Monarquía o República? / Torcuato Labella

De vez en cuando en cuando se reaviva en España el debate sobre si debemos seguir con una monarquía o nos convine más una república. Dentro de los partidarios de la república, concretamente, los socialistas, algunos lo son de una de corte federal. La polémica es especialmente vivaz en los artículos de opinión y en las tertulias radiofónicas y televisivas cuando se acerca el 14 de abril, como ha pasado estos días atrás.
 
Vamos a analizar ahora el régimen político español.

Está establecido en España un sistema político en el que el Estado está articulado sobre la base de una monarquía constitucional. El rey encarna la figura de jefe del Estado. El territorio está dividido en una serie de autonomías, cada una de ellas, con sus parlamento, gobierno y estatuto cuyo articulado puede diferir sustancialmente de uno a otro. Dentro de estas autonomías hay dos, Euskadi (como se llama en batúa) y Navarra, que tienen un régimen especial, cuya mayor diferencia con las otras es que recaudan los impuestos de sus ciudadanos y mediante un pacto con el Estado, que se renueva periódicamente, le entregan una parte de lo recaudado, quedándose con el resto del que disponen libremente.

Bueno, vamos a ver cómo es la cosa en la práctica. La realidad es que el rey como jefe del Estado, además de la representación del cargo, sólo tiene una función evidente y de la que sólo ha hecho uso en una marcada ocasión: la de jefe de las Fuerzas Armadas. El resto de las funciones que detentan las jefaturas del estado en otros países, las tiene aquí el presidente del Gobierno. Las autonomías, por otra parte, asumen competencias trascendentales, como son la sanidad y la educación y dos de ellas, también la de hacienda. Las competencias autonómicas vigentes en España ya la quisieran tener en algunos de los estados federales que existen en el mundo.

Por lo tanto en la práctica el régimen político que tenemos en España es el de una república coronada, cuyo jefe del estado lo es también del gobierno (exceptuando los cargos simbólicos de representación y de jefe de las Fuerzas Armadas, que lo asume el rey). Esta república es confederal, puesto que las autonomías tienen competencias propias de estados federados. Y digo confederal, porque no todas las autonomías, y por ende sus ciudadanos; tienen las mismas obligaciones y derechos con el Estado central.

Dicho esto, suponiendo que desde la monarquía actual pasáramos a una república confederal, ¿en qué cambiaría la cosa? Pues solamente en que cada tiempo (cuatro, seis años…) habría una elecciones para nombrar a un presidente de la república de entre los ciudadanos. Por ejemplo, en vez de tener a Juan Carlos, podríamos tener a D. Cayo Lara (por hablar de uno de izquierdas) o a Doña Celia Villalobos (por poner a una de derechas). ¡Ah!, las autonomías seguirían más o menos igual pero las llamaríamos estados. También posiblemente, cosa que no está clara, cambiaríamos el escudo y la bandera por la tricolor si nos decidíamos por recuperar la de la II República, puesto que hay que recordar que durante la I República siguió vigente la rojigualda.

Yo siempre he dicho que intelectualmente es difícil que uno sea monárquico, porque por poco que se piense parece cuando menos disparatado que secularmente provengan de una misma familia los jefes de Estado.

Ahora vamos a lo práctico. Analizadas las cosas desde un punto de vista particular, parece que Juan Carlos es un hombre que mantiene estrechos contactos personales con muchos de los personajes importantes del mundo, desde los financieros, hasta los monarcas musulmanes, lo que según se dice ha sido capital en muchas ocasiones para que las más importantes empresas españolas obtengan monumentales contratas en el extranjero. Es de suponer que su hijo Felipe conserve y aumente estas relaciones. Por otra parte, dicen los entendidos que la monarquía nos sale mucha más barata que una presidencia de la república que cambiara periódicamente.

Y desde el punto de vista general, analizada la historia de España, parece que en los dos casos en que nos hemos regido por una república la cosa no ha ido todo lo bien que se hubiera deseado.

Así que siendo pragmáticos, y aunque no se sea monárquico desde el punto de vista intelectual o cardiaco, parece que lo más adecuado, al menos en los tiempos que corren, es seguir con nuestra particular república confederal coronada, llamada oficialmente monarquía constitucional del Estado de las autonomías.

El declive de la Monarquía / Bonifacio de la Cuadra

La Monarquía parlamentaria que la Constitución de 1978 estableció como “forma política del Estado español” ha entrado, 35 años después, en un indisimulable declive. El mero transcurso del tiempo opera contra una institución carente de justificación democrática originaria, más aún si durante ese periodo va perdiendo fuerza la explicación de que se implantó para salvar la coyuntura histórica del posfranquismo. A la vez, las miserias de la Corona -como estructura de poder asentada en torno a una familia y a las conductas personales de sus miembros, nunca elegibles- afloran ante el pueblo español, en el que se residencia la soberanía nacional, según la misma Constitución.

La participación esencial de don Juan Carlos en el establecimiento de una democracia parangonable con las de otros países de nuestro entorno permite entender el precio político pagado al monarca al situarle en la cúpula simbólica del Estado, tras haber renunciado a los poderes absolutos que Franco depositó en su persona. La izquierda prorrepublicana entendió entonces —más explícitamente el PCE, con mayores subterfugios el PSOE— que la dialéctica política inmediata no era Monarquía / República, sino dictadura / democracia.
Durante el proceso constituyente hubo un intento de la Casa Real, según reveló años después quien fue jefe de la misma, Sabino Fernández Campo, para que el Rey asumiera algunas atribuciones de las que disponían otros monarcas. En concreto, se pretendió que el Rey pudiera devolver al Parlamento una ley presentada para su sanción, si no estaba conforme con ella; que pudiera convocar por sí mismo un referéndum, y que constituyera y dispusiera de un Consejo Privado. Por su parte, la derecha franquista intentó configurar una “dictadura coronada”, mediante propuestas, como la del exministro Laureano López Rodó, de atribuir al Rey poderes especiales para casos de “emergencia”, o la del almirante Marcial Gamboa, de otorgar al monarca la facultad de disolver las Cortes “en circunstancias excepcionales o por motivos de excepcional gravedad para los intereses nacionales”.

Tales propuestas fracasaron, pero también el empeño del republicano catalán Heribert Barrera de alejar la Corona “lo más posible”, dijo, “del poder personal”, y de ese “tufillo anacrónico” ligado “a una concepción aristocrática de la sociedad y del Estado”. Tampoco prosperó su enmienda para que las Cortes Generales, una vez extinguidas las líneas llamadas a la sucesión en el Trono, propusieran “una fórmula para proveer a la jefatura del Estado, la cual deberá ser sometida a referéndum popular”. Se aprobó, en cambio, que en ese supuesto, “las Cortes Generales proveerán a la sucesión en la Corona en la forma que más convenga a los intereses de España”.

La Monarquía quedó así configurada de manera que cumplía los requisitos mínimos de sometimiento a la soberanía popular y al Parlamento, si bien en el Título II, De la Corona, prevaleció el criterio de la Zarzuela de mantener la tradicional y anacrónica preferencia del varón en la sucesión y la exclusión del heredero que contrajera matrimonio contra la prohibición del Rey. Se aprobó también que corresponde al Rey “el mando supremo de las fuerzas armadas” y que recibe de los Presupuestos del Estado “una cantidad global para el sostenimiento de su Familia y Casa, y distribuye libremente la misma”. Ahora que se habla de someter a la Casa Real a normas de transparencia acordes con su financiación pública, conviene recordar que en el inicial borrador de la Constitución se establecía que la cantidad recibida de los Presupuestos estaría “libre de gravamen”.

El declive actual de la Monarquía guarda relación con que el papel desempeñado por don Juan Carlos durante la Transición, en aras del cual se incrustó una institución como la Corona, ajena a la democracia, en la Constitución que enterraba a la dictadura, no tiene ahora aquella justificación que permitió la incorporación de la izquierda al consenso político e impidió que prosperara el 23-F. A los constituyentes no se les ocurrió calcular un periodo aproximado de utilidad de la Monarquía para la causa democrática y, por el contrario, incluyeron el Título II, De la Corona, entre los de más difícil reforma. La realidad es que la Monarquía, concluida aquella etapa, continua por inercia en la Constitución, y que las generaciones que no vivieron ni entienden ni necesitan ya la Transición están legítimamente empeñadas en sustituirla por la República.

Don Juan Carlos se aferra a aquel papel histórico que protagonizó y que no protege a don Felipe, con una gran preparación, pero ajeno generacionalmente a aquel servicio de su padre a la democracia. Si el príncipe Felipe llega a reinar, tendrá que demostrar su utilidad actual frente a la República, sin que ni siquiera una conducta ejemplar garantice su continuidad en el Trono.

El Rey parece dispuesto a aceptar los retoques que los grandes partidos consideren necesarios para lavar la cara de una institución bien evaluada por la mayoría de los españoles durante las últimas décadas, pero que ahora hace agua por los cuatro costados y registra un nivel de aceptación popular minoritario. Incluso en el caso de que los escándalos cesaran y la Casa Real tratara de adaptarse a los usos democráticos, el declive de la Monarquía parece imparable.

http://elpais.com/elpais/2013/04/22/opinion/1366658154_197695.html

El juez ve "innecesario" retirar el pasaporte del Duque por sus vínculos familiares en España

PALMA.- El juez instructor del caso Nóos, José Castro, considera "innecesaria" la retirada del pasaporte del Duque de Palma, Iñaki Urdangarin, al aseverar que el imputado cuenta con vínculos familiares "muy próximos" en España, de los que se infiere la ausencia de un riesgo de fuga en el hipotético caso de que finalmente se trasladase a Qatar como segundo entrenador de la Selección nacional de balonmano.

   Mediante un auto dictado este jueves el magistrado asevera en cualquier caso que el Juzgado de Instrucción número 3 de Palma, del que es titular, no tiene constancia alguna a nivel oficial de que efectivamente ésa sea la pretensión de Urdangarin, si bien incide en que, de ser así, lo sería con fines "estrictamente laborales".
   Desestimando de este modo la petición cursada por el sindicato Manos Limpias de que le fuera impuesta al Duque la anterior medida cautelar con el objetivo de evitar que eluda la acción de la justicia, el juez recalca que, desde que ésta fue solicitada, "sobrado tiempo ha tenido [Urdangarin] para trasladarse a dicho país al no pesar sobre aquél ninguna limitación a su libre deambular, que bien pudo hacer efectiva con la sola exigencia legal de participar a este Juzgado su cambio de domicilio".
   Es más, el instructor destaca cómo el marido de la Infanta Cristina, conocedor de la existencia de un procedimiento judicial en el que previsiblemente sería citado a declarar en calidad de imputado, "lejos de situarse fuera del alcance de la Justicia, lo que quizá no le hubiera resultado muy difícil dada su economía y contactos en muy diversos lugares del mundo, compareció ante este Juzgado en las dos ocasiones en las que se le citó".
   Cabe señalar que la Fiscalía Anticorrupción ya se opuso a la solicitud de la acusación popular a través de un escrito en el que aseveraba cómo en estos casi tres años de instrucción no se ha apreciado un riesgo de sustracción de la justicia al tiempo que el Duque ha acudido a los llamamientos judiciales en los que ha sido requerido.
   En su escrito, el fiscal Pedro Horrach alegaba asimismo que el arraigo personal, familiar y social de Urdangarin es "notorio", al tiempo que recalcaba que no ha presentado ante el Juzgado notificación alguna de cambio de domicilio por parte del marido de la Infanta Cristina. 
Finalmente, Horrach aseveraba que Urdangarin tiene asignada de forma permanente escolta policial, lo que supone "un plus de garantía" ante la probabilidad de que eluda la actuación judicial.
   En su petición de retirada de pasaporte, Manos Limpias auguraba que el Duque podría "ocultar" sus verdaderos domicilios para "imposibilitar su localización" en caso de que finalmente se trasladase a Qatar como segundo entrenador de la Selección nacional de balonmano. Un hecho que para la entidad no supone "un riesgo de fuga, sino una fuga en sí misma".
   La acusación popular solicitaba como medida cautelar la retirada del pasaporte del marido de Urdangarin o, de forma alternativa, la comparecencia semanal del Duque ante el Consulado de Qatar en Doha.

martes, 30 de abril de 2013

El Rey no piensa en la abdicación / Daniel Gómez


Nunca ha dicho "no voy a abdicar" pero el Rey no para de mandar mensajes para dejarlo claro. Quienes le conocen llevan años diciendo que Don Juan Carlos nunca va a renunciar al trono, en la entrevista con Hermida del pasado mes de diciembre el monarca manifestó que se sentía "con ganas" y "con fuerza" para seguir adelante y en los últimos días, en plena convalecencia de su operación de espalda, ha concedido varias audiencias en La Zarzuela aunque fuera muleta en mano. 

Pero el de hoy es el mensaje más claro de todos: el Rey acude esta noche al estadio Santiago Bernabéu para ver si el Real Madrid consigue la permanencia en la Champions y derrota al Borussia. Es el primer acto que celebra fuera de palacio tras su última intervención y ha elegido nada menos que el día de la abdicación de Beatriz de Holanda.

No son pocos los que han hecho paralelismos entre los Orange y los Borbón: Beatriz tiene 75 años, como el Rey, y su heredero, Guillermo Alejandro, nació el mismo año que el Príncipe Felipe. Pero desde que la hasta esta mañana Reina de Holanda anunció su intención de abdicar, los colaboradores de Don Juan Carlos se han dedicado a recordar que la renuncia es ya una tradición en la monarquía holandesa -lo han hecho las tres antecesoras de Guillermo Alejandro- y que el Rey de España siempre ha sido de la opinión de que un monarca debía dejar el trono el día de su muerte.

La reaparición de Don Juan Carlos esta noche es como mínimo inesperada puesto que se creía que su primer acto fuera de La Zarzuela tuviera lugar el 17 de mayo en la final de la Copa. Hay quien teme que el Rey esté forzando otra vez su delicada salud para mostrarse activo ante la opinión pública puesto que los médicos anunciaron una convalecencia de entre dos y seis meses tras operarle de una hernia discal el pasado 3 de marzo. Su primer acto público fue hace dos semanas.

El Rey recibe en Zarzuela al ministro de Exteriores de Guinea Ecuatorial, Agapito Mba Mokuy

MADRID.- El Rey Don Juan Carlos recibió este martes en audiencia al ministro de Exteriores ecuatoguineano, Agapito Mba Mokuy, en un encuentro en el que, según han informado fuentes diplomáticas, también ha estado presente el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Gonzalo de Benito.

Don Juan Carlos recibió al jefe de la diplomacia ecuatoguineana a las 19.00 horas en el Palacio de La Zarzuela, en la cuarta audiencia pública que mantiene desde que retomó hace justo una semana su agenda oficial, tras su última intervención quirúrgica. 
Agapito Mba Mokuy le ha trasladado un mensaje del presidente Teodoro Obiang y su agradecimiento por haber recibido tan pronto al jefe de la diplomacia ecuatoguineana.
"Ministro, perdón por no moverme", se ha disculpado don Juan Carlos -por no recibirle en la entrada- al dar la bienvenida a Agapito Mba, a quien esperaba de pie, sin muletas, junto a la mesa del despacho en torno a la que celebra sus reuniones de trabajo, y al que ha saludado con un cordial apretón de manos, al tiempo que le preguntaba por Obiang.
Antes de tomar asiento, el jefe del Estado, animado y con buen aspecto, ha saludado al consejero de la Presidencia de Guinea Ecuatorial -a quien ha recordado su etapa como embajador en España-, a la encargada de negocios de la embajada ecuatoguineana en Madrid y al secretario de Estado español de Asuntos Exteriores, Gonzalo de Benito, quienes también han asistido a la reunión.
Agapito Mba se entrevistó hace dos semanas en Malabo con el embajador español en Guinea Ecuatorial, Manuel Gómez-Acebo, para avanzar en los preparativos de las reuniones negociadoras de la XII Comisión Mixta de Cooperación, que se celebrarán después de las elecciones generales convocadas en el país centroafricano para el próximo 26 de mayo.
En ese encuentro se acordó que, tras los comicios, ambos países darán comienzo a las reuniones técnicas que evaluarán los proyectos de la Comisión Mixta 2009-2012 y plantearán las nuevas áreas de cooperación para los próximos tres años.
En cumplimiento de la XI Comisión Mixta, Guinea Ecuatorial, segundo receptor de ayuda no reembolsable bilateral española en el África subsahariana, recibió durante ese periodo un promedio anual de 12 millones de euros para proyectos de salud, educación, cultura, asistencia institucional y formación de jueces, fiscales y funcionarios de instituciones penitenciarias.

El Rey reaparece fuera de La Zarzuela para asistir al partido de fútbol Real Madrid-Borussia

MADRID.- Don Juan Carlos reapareció esta noche fuera del Palacio de La Zarzuela para asistir en el estadio Santiago Bernabéu al partido de vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones que disputarán el Real Madrid y el Borussia Dortmund, según han confirmado hoy fuentes de la Casa del Rey.

Es la primera vez que se ve en público al monarca fuera del Palacio de la Zarzuela desde la intervención quirúrgica por una doble hernia discal a que se sometió el pasado 3 de marzo.
Don Juan Carlos, que reapareció ante las cámaras el pasado día 22 para recibir en su despacho, acompañado por la Reina, al Premio Cervantes José Manuel Caballero Bonald, acudió al Santiago Bernabéu después de reunirse en La Zarzuela con el ministro de Asuntos Exteriores de Guinea Ecuatorial, Agapito Mba.
El monarca siguió el partido desde el palco del coliseo madridista sentado a la izquierda de Florentino Pérez, presidente del Real Madrid.
La Casa del Rey prevé que el monarca acuda también a la final de la Copa del Rey que disputarán el Real Madrid y el Atlético de Madrid el 17 de mayo en el mismo estadio Bernabéu y trabaja con el escenario de que asista en Madrid el 2 de junio a uno de los actos organizados por el Ministerio de Defensa con motivo del Día de las Fuerzas Armadas. 

La Audiencia de Baleares rechaza que el juez Castro se inhiba del caso Nóos por derivar de las pesquisas sobre Matas

PALMA DE MALLORCA.- La Audiencia Provincial de Baleares ha rechazado que el juez instructor del caso Nóos, José Castro, se inhiba de estas pesquisas, desestimando así la petición formulada en este sentido por el expresidente del Govern Jaume Matas, quien considera que estas investigaciones, enmarcadas en la pieza separada número 25 del caso Palma Arena, no guardan relación alguna con las que dentro de esta causa indagan un presunto desfase en la construcción del velódromo palmesano.

Mediante un auto, la Sección Segunda confirma la competencia del magistrado para seguir instruyendo el caso Nóos, al subrayar que la conexión de estas pesquisas con el resto del caso Palma Arena surgió de las investigaciones en torno a las actividades de Matas, siendo ahí cuando "surge la competencia del juez instructor, al que la Ley le asigna la obligación de perseguir un delito (...) cuando tenga conocimiento de un hecho delictivo en el curso de otra investigación criminal".

De hecho, el tribunal recuerda cómo Castro, al amparo del artículo 308 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LeCrim), puso en conocimiento de la Fiscalía la 'noticia criminis' del nuevo hecho -las actividades presuntamente irregulares llevadas a cabo por el Instituto Nóos-. "No sostiene el juez la pretensión penal, sino el Ministerio Fiscal", incide la Sala en esta misma línea.

El tribunal asevera asimismo que, ya antes de la apertura del caso Nóos, el expresidente del Govern fue interrogado en torno a los convenios suscritos entre Nóos y el Ejecutivo balear. En cualquier caso, recalca en su resolución que es en ese momento procesal, y no ahora, cuando procedería haber instado la petición de inhibición y "no cuando se han practicado múltiples diligencias".

El propio instructor rechazó en primera instancia apartarse de esta 'subcausa' al alegar, entre otros numerosos argumentos, que hasta que el exjefe del Ejecutivo balear no fue citado en ella para declarar como imputado en el caso Nóos nadie había cuestionado su competencia para instruir estas investigaciones.

En este sentido, el juez esgrimía que ya cuando por primera vez tomó declaración al imputado, en marzo de 2010, se le preguntó en torno a los convenios firmados entre el Gobierno y Nóos para la celebración de dos foros sobre turismo y deporte en Baleares -que costaron 2,3 millones de euros públicos, parte de cuyo destino se investiga-, y entonces "ni el señor Matas ni su dirección letrada mostraron su discrepancia sobre las preguntas que se le formularon, ni se cuestionaron la competencia de este instructor para hacerlas o consentir que otros lo hicieran" en el marco del caso Palma Arena.

Es más, el magistrado afirmaba que, desde entonces, se dictaron más de quince resoluciones hasta que fue abierta la pieza sobre Nóos, el 4 de agosto del pasado año, a partir de cuando se dictaron otras 33, sin que ni siquiera una vez levantado el secreto de las mismas ninguna de ellas fuese objeto de recurso ni de cuestionamiento de la competencia por parte de Matas.

En la petición presentada por el abogado de Matas, Antonio Alberca, ante el Juzgado de Instrucción nº 3, el letrado incidía en que ya cuando en el curso de las indagaciones sobre el presunto desfase de más de 50 millones de euros durante la ejecución del Palma Arena (2005-2007) aparecieron indicios de criminalidad en torno a las actividades realizadas a través de Nóos, el magistrado "debió acordar su inhibición" de forma inmediata.